1. Resumen
El Cuestionario de Acceso Percibido a la Atención Médica (Perceived Access to Health Care Questionnaire) es un instrumento psicométrico multidimensional concebido para cuantificar la vivencia subjetiva y las barreras cognitivas, estructurales, económicas y culturales que experimentan las personas al interactuar con los servicios sanitarios. Desarrollado por Sara-Sadat Hoseini-Esfidarjani, Reza Negarandeh, Farzaneh Delavar y Leila Janani en 2021, el instrumento surge frente a las notorias limitaciones de los indicadores clásicos de salud pública, los cuales han priorizado tradicionalmente variables macroestructurales de oferta (por ejemplo, el número de camas hospitalarias por habitante o la distancia euclidiana hacia los centros asistenciales). La escala fundamenta su utilidad en la premisa conductual y psicológica de que la disponibilidad física objetiva no se traduce de manera directa en una utilización efectiva de los recursos de salud si median barreras percibidas por el usuario.
La herramienta operacionaliza una estructura de seis factores teóricos, originada a partir del modelo seminal de cinco dimensiones planteado por Roy Penchansky y J. William Thomas (1981), complementado sustancialmente por la dimensión de concienciación (awareness) propuesta por Emily Saurman (2016). Estas seis subescalas abarcan: Disponibilidad (Availability), Accesibilidad geográfica (Accessibility), Asequibilidad económica (Affordability), Acomodación u organización del servicio (Accommodation), Aceptabilidad sociocultural (Acceptability) y Concienciación o alfabetización en salud (Awareness). La versión final estandarizada consta de 30 ítems evaluados mediante una escala de respuesta tipo Likert de 5 puntos, que va desde «totalmente de acuerdo» hasta «totalmente en desacuerdo».
En el plano psicométrico, el instrumento demostró una rigurosa validez de contenido mediante paneles de expertos cuantitativos (Razón de Validez de Contenido [CVR] > 0.78 e Índice de Validez de Contenido [CVI] > 0.79). El análisis factorial confirmatorio (CFA), ejecutado sobre una muestra comunitaria de 300 adultos residentes en Teherán (Irán), respaldó plenamente la solución de seis factores latentes correlacionados, cumpliendo criterios estrictos de ajuste global (TLI ≥ 0.95, GFI ≥ 0.95, RMSEA < 0.05). En cuanto a su consistencia interna, el cuestionario presentó un coeficiente alfa de Cronbach global de 0.86, oscilando sus subescalas individuales entre 0.60 y 0.80. A su vez, la estabilidad temporal a dos semanas exhibió un Coeficiente de Correlación Intraclase (ICC) de 0.94, posicionándolo como un estándar de alta precisión para la epidemiología social, la evaluación de servicios sanitarios y la formulación de políticas orientadas a la equidad en salud.
2. Palabras clave
acceso percibido, barreras de atención, equidad en salud, psicometría, determinantes sociales de la salud, evaluación de servicios sanitarios, alfabetización en salud, validez de constructo, análisis factorial confirmatorio, psicología de la salud.
3. Autores
El diseño, calibración y validación del Perceived Access to Health Care Questionnaire fue llevado a cabo por un equipo interdisciplinario de investigadoras e investigadores en enfermería, salud pública y bioestadística en la República Islámica de Irán:
- Sara-Sadat Hoseini-Esfidarjani, PhD(c), MSc: Centro de Investigación en Gestión de la Atención y Enfermería, Universidad de Ciencias Médicas de Teherán (TUMS), Teherán, Irán. Correo electrónico de contacto: [email protected].
- Reza Negarandeh, PhD: Profesor Titular, Centro de Investigación en Gestión de la Atención y Enfermería, Departamento de Enfermería en Salud Comunitaria, Facultad de Enfermería y Partería, Universidad de Ciencias Médicas de Teherán (TUMS), Teherán, Irán. Correo electrónico: [email protected].
- Farzaneh Delavar, PhD, MSc: Departamento de Enfermería en Salud Comunitaria, Facultad de Enfermería y Partería, Universidad de Ciencias Médicas de Teherán (TUMS), Teherán, Irán. Correo electrónico: [email protected].
- Leila Janani, PhD: Profesora Asociada de Bioestadística, Departamento de Bioestadística, Escuela de Salud Pública, Universidad de Ciencias Médicas de Irán (IUMS), Teherán, Irán. Correo electrónico: [email protected].
4. Propósito
El propósito medular del Cuestionario de Acceso Percibido a la Atención Médica reside en capturar y medir de forma sistemática la perspectiva fenomenológica del usuario frente a los obstáculos que median entre el surgimiento de una necesidad de salud y la obtención efectiva de un servicio de calidad. Históricamente, la planificación sanitaria y la evaluación epidemiológica han estado dominadas por métricas de oferta basadas en modelos gravimétricos y geográficos (como tiempos teóricos de desplazamiento y densidad médica por cada mil habitantes) o en análisis econométricos agregados de aseguramiento. No obstante, una abundancia de literatura contemporánea demuestra que comunidades enteras que habitan en zonas urbanas densamente equipadas presentan patrones graves de subutilización de la atención primaria, retraso diagnósticos y uso ineficiente de las salas de urgencias.
Este instrumento responde a la imperiosa necesidad teórica y metodológica de entender el «acceso realizado» a través del prisma del «acceso percibido». La vivencia del paciente sobre si un centro es accesible involucra esquemas cognitivos, expectativas normativas, experiencias previas de discriminación, capacidad financiera subjetiva (más allá del ingreso nominal) y la comprensión pragmática de las rutas clínicas. Por ende, la escala fue diseñada para desentrañar por qué la infraestructura disponible físicamente puede tornarse invisible, hostil o impracticable para ciertos grupos poblacionales.
En el ámbito de la investigación empírica en salud poblacional, el cuestionario actúa como una herramienta diagnóstica de precisión que supera la fragmentación habitual de los instrumentos predecesores. Mientras que la literatura previa ofrecía instrumentos restringidos exclusivamente a los costos de bolsillo o escalas aisladas de satisfacción usuaria, esta escala proporciona un perfil multidimensional continuo. Permite comparar subpoblaciones vulnerables (como adultos mayores, minorías étnicas, personas con enfermedades crónicas o residentes de asentamientos informales) frente a la población general, identificando si la brecha de acceso responde primordialmente a fallas de información (concienciación), trabas de horario (acomodación), fricciones culturales con el personal (aceptabilidad) o barreras económicas directas e indirectas.
En el plano clínico y de la gestión sanitaria, su aplicación resulta de vital importancia para la auditoría de programas de atención primaria de la salud (APS). Permite a los administradores hospitalarios y a los directores de redes asistenciales detectar cuellos de botella organizacionales antes de que deriven en deserción terapéutica, morbilidad prevenible o descompensaciones agudas. Del mismo modo, en el marco de ensayos comunitarios y estudios de implementación, el instrumento sirve como una medida sensible al cambio para valorar la efectividad de intervenciones tales como la ampliación de horarios de atención, la incorporación de facilitadores interculturales, las reformas de copago o el despliegue de campañas de alfabetización sanitaria.
5. Constructo psicológico
El constructo latente denominado «acceso percibido a la atención médica» se define operativamente como el grado de ajuste evaluado subjetivamente por el individuo entre sus necesidades personales, expectativas y capacidades de navegación, y las características estructurales, operativas, económicas y humanas del sistema de salud. Dista de ser un rasgo unidimensional; constituye una entidad psicológica compleja integrada por seis factores diferenciados pero interconectados:
Disponibilidad (Availability)
Esta subescala evalúa la percepción del usuario sobre el volumen, suficiencia y adecuación de los recursos sanitarios físicos y humanos existentes para atender sus necesidades básicas y especializadas. No indaga meramente si el centro de salud existe sobre un mapa catastral, sino si el individuo percibe que dentro de las instalaciones se cuenta con el personal necesario (médicos, enfermeras, parteras), si se ofrecen las prestaciones integrales requeridas (inmunización, control prenatal, programas de detección precoz) y si los insumos tecnológicos y materiales satisfacen la demanda. Un ejemplo prototípico es la vivencia de un paciente que asiste al dispensario comunitario y percibe que el equipo médico asignado resulta numéricamente suficiente y capaz de brindar atención sin que los recursos se agoten permanentemente.
Accesibilidad geográfica (Accessibility)
La accesibilidad geográfica mide la fricción espacial evaluada psicológicamente por el sujeto. Comprende la idoneidad percibida del tiempo de desplazamiento, la lejanía física desde el hogar o lugar de trabajo hacia el centro asistencial y la facilidad logística inherente a los trayectos de ida y vuelta. Dos personas pueden residir a la misma distancia kilométrica de una clínica; sin embargo, para una persona con movilidad reducida o que depende de un transporte público deficiente, la barrera geográfica percibida será exponencialmente mayor. Esta dimensión captura ese coste temporal y psicológico asociado al traslado.
Asequibilidad económica (Affordability)
Esta dimensión cuantifica la percepción del coste como una barrera restrictiva para buscar y sostener el cuidado médico, analizando el impacto de los gastos directos e indirectos frente a la capacidad de pago del individuo y su núcleo familiar. Incorpora tanto la valoración del gasto de bolsillo como el peso psicológico que supone el miedo al empobrecimiento sanitario. Además, contempla la relación costo-beneficio percibida al recurrir a la consulta médica general como puerta de entrada al sistema o al dar continuidad a derivaciones hacia subespecialidades clínicas.
Acomodación (Accommodation)
El factor de acomodación examina el grado de adaptabilidad de la organización operativa de los servicios ante las rutinas, horarios y requerimientos logísticos de los pacientes. Analiza la simplicidad o complejidad para agendar una cita, los tiempos de espera anticipados en sala, la amplitud y flexibilidad de los turnos de atención frente a la jornada laboral del consultante, la idoneidad arquitectónica del edificio y la disponibilidad de infraestructura accesible (como rampas para sillas de ruedas, andadores e instalaciones adaptadas). Representa la sensación de si el sistema «recibe al usuario» o si le impone una sobrecarga burocrática inasumible.
Aceptabilidad (Acceptability)
La aceptabilidad indaga la congruencia interpersonal, sociocultural y ética entre los proveedores sanitarios y los pacientes. Esta faceta evalúa el respeto, la escucha atenta, la calidez comunicativa y la confianza mutua depositada en el equipo tratante (médicos, enfermeras, matronas). Asimismo, aborda la sensibilidad cultural del personal ante las creencias y estilos de vida de los usuarios, la receptividad institucional para atender preferencias específicas de género en la exploración física (por ejemplo, la atención ginecológica o urológica brindada por profesionales del mismo sexo) y la disposición voluntaria del usuario a someterse a cribados preventivos (como citologías o tamizajes colorrectales) en virtud del clima de confianza percibido.
Concienciación (Awareness)
Constituyendo la expansión contemporánea más trascendental del constructo, la concienciación aborda la alfabetización en salud y la capacidad cognitiva del individuo para orientarse y tomar decisiones informadas dentro del entramado asistencial. Evalúa si la información preventiva y terapéutica suministrada por los profesionales es comprensible, si se transmite en un lenguaje llano carente de tecnicismos médicos intimidantes y si el equipo sanitario realiza un esfuerzo deliberado para verificar la aprehensión del mensaje. Refleja la capacidad del paciente para reconocer sus derechos, identificar los servicios existentes que le corresponden y asimilar cabalmente las instrucciones de autocuidado tomando en cuenta su contexto de vida (estado civil, vulnerabilidad financiera y pautas culturales).
6. Marco teórico
El anclaje conceptual del Cuestionario de Acceso Percibido descansa primordialmente en la conjunción de dos tradiciones teóricas de la sociología médica y la economía de la salud: el modelo de las cinco dimensiones de Penchansky y Thomas (1981) y la reforma teórica de las dimensiones del acceso formulada por Emily Saurman (2016). Adicionalmente, el marco dialoga estrechamente con el enfoque ecológico-interaccional de Jean-Frédéric Levesque y colaboradores (2013) sobre el acceso centrado en el paciente.
En su artículo seminal publicado en Medical Care, Roy Penchansky y J. William Thomas conceptualizaron el acceso no como la simple presencia o ausencia de atención, sino como un concepto que describe el «grado de ajuste» (degree of fit) entre el sistema prestador y el conjunto de clientes potenciales. Postularon que dicho ajuste se distribuye a lo largo de cinco dimensiones independientes pero aditivas: Disponibilidad (recursos suficientes frente a necesidades), Accesibilidad (geografía y transporte), Acomodación (organización y horarios), Asequibilidad (equilibrio entre costes y solvencia financiera) y Aceptabilidad (reacciones subjetivas ante las características mutuas de pacientes y prestadores). Para Penchansky y Thomas, un paciente puede disponer de cobertura económica plena (alta asequibilidad), pero experimentar un acceso truncado si el establecimiento opera únicamente en horarios incompatibles con sus responsabilidades de subsistencia (baja acomodación).
Pese a la elegancia del esquema original, más de tres décadas de investigación en comunidades marginadas, zonas rurales y grupos étnicos diversos revelaron una insuficiencia estructural: el modelo asumía que el individuo contaba con un conocimiento perfecto de las ofertas del sistema y poseía la competencia cognitiva para reconocer cuándo y dónde intervenir sobre su salud. Ante esta falencia, Emily Saurman (2016) introdujo formalmente la sexta dimensión: la «Concienciación» (Awareness). Saurman demostró que los servicios de salud pueden ser económicamente gratuitos, estar físicamente cercanos y contar con tecnología de punta, pero quedar completamente desaprovechados si la comunidad desconoce su existencia, no comprende para qué patologías están habilitados o carece de la alfabetización funcional necesaria para decodificar la información sanitaria.
Bajo esta integración, el Perceived Access to Health Care Questionnaire adopta la premisa de la psicología de la salud y el modelo de creencias en salud (Health Belief Model) de Rosenstock y Becker, según el cual la conducta preventiva o terapéutica está modulada por la percepción individual de beneficios y barreras. Si las barreras percibidas (psicológicas, temporales, económicas) sobrepasan la percepción de amenaza de la enfermedad o el valor atribuido al tratamiento, la persona optará por la inacción o el retraso asistencial. La escala traduce este andamiaje conceptual abstracto en un instrumento psicométrico estandarizado capaz de registrar con fidelidad cómo opera el ajuste ecológico entre la demanda comunitaria y la oferta de servicios de salud pública.
7. Validez
La validación psicométrica del Cuestionario de Acceso Percibido a la Atención Médica siguió directrices metodológicas estrictas para el diseño y adaptación de instrumentos en salud, reportadas exhaustivamente en la publicación de Hoseini-Esfidarjani y colaboradores (2021) en la revista BMC Health Services Research:
Validez de contenido cualitativa y cuantitativa
El desarrollo inicial del banco de ítems se fundamentó en una extensa revisión bibliográfica de las teorías de acceso y entrevistas a profundidad con usuarios del sistema primario. El banco preliminar de 31 ítems fue sometido a la evaluación de un panel multidisciplinario compuesto por expertos en enfermería comunitaria, salud pública, gestión de servicios médicos y metodología psicométrica. Para la cuantificación de la validez de contenido se emplearon dos métricas de referencia:
- Razón de Validez de Contenido (CVR, Lawshe): Los expertos juzgaron la esencialidad de cada reactivo. De acuerdo con las tablas críticas de Lawshe, los reactivos que cumplieron el criterio de corte exhibieron valores de CVR superiores a 0.78. Treinta reactivos alcanzaron o superaron dicho umbral; un único ítem con puntuación insuficiente fue eliminado de la versión preliminar.
- Índice de Validez de Contenido (CVI, Lynn / Polit & Beck): Se computó tanto el CVI a nivel de ítem (I-CVI) como a nivel de escala (S-CVI/Ave) para evaluar la relevancia y claridad sintáctica. Veintinueve ítems superaron holgadamente el valor restrictivo estándar de 0.79, mientras que un reactivo requirió modificaciones textuales menores para disipar ambigüedades interpretativas antes de proseguir a la fase de campo.
Validez aparente (Face Validity)
La validez aparente se estableció mediante una metodología mixta. Inicialmente, se desarrollaron entrevistas cognitivas con miembros de la población diana (usuarios de centros de salud de atención primaria) para evaluar la comprensión semántica, legibilidad y formato visual de los enunciados. Posteriormente, se calculó el índice cuantitativo de impacto del ítem (Item Impact Score). Todos los reactivos conservados obtuvieron una puntuación de impacto superior a 1.5, garantizando que los participantes destinatarios reconocen los enunciados como pertinentes, relevantes y no gravosos para su respuesta.
Validez de constructo y estructural
La validez de constructo se corroboró empíricamente mediante técnicas multivariadas sobre una cohorte comunitaria de 300 adultos residentes en el sur de Teherán seleccionados mediante un muestreo probabilístico por conglomerados polietápico. La estructura correlacional observada ratificó que las seis subescalas representan facetas interdependientes que convergen en una apreciación holística del acceso, exhibiendo simultáneamente discriminabilidad empírica adecuada entre factores (los coeficientes de correlación interfactorial se mantuvieron en magnitudes moderadas que descartan problemas de multicolinealidad o redundancia teórica).
8. Confiabilidad
La precisión métrica y la reproducibilidad del cuestionario fueron estimadas evaluando tanto la consistencia interna entre los ítems como la estabilidad temporal de las respuestas a través del tiempo:
Consistencia interna
Para la escala global de 30 reactivos, el coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach (α) fue de 0.86, lo cual denota una excelente cohesión interna global, muy por encima del umbral mínimo de 0.70 aceptado en la literatura psicométrica para escalas destinadas a investigación psicosocial. Al descomponer el instrumento en sus seis dimensiones constitutivas, los coeficientes alfa de Cronbach oscilaron entre 0.60 y 0.80:
- Aceptabilidad (Acceptability): α = 0.80 (alta consistencia interna en los 9 ítems de trato interpersonal, confianza y respeto cultural).
- Accesibilidad geográfica (Accessibility): α = 0.76 (adecuada homogeneidad en los 4 ítems de transporte y tiempos).
- Concienciación (Awareness): α = 0.76 (adecuada consistencia en los 5 ítems de comunicación y alfabetización sanitaria).
- Asequibilidad económica (Affordability): α = 0.66 (consistencia moderada para una subescala breve de 3 ítems).
- Disponibilidad (Availability): α = 0.61 (consistencia moderada para un factor concentrado en 3 ítems).
- Acomodación (Accommodation): α = 0.60 (consistencia aceptable en los 6 ítems organizativos y de infraestructura).
Los autores señalaron que los valores moderados observados en subescalas breves como Disponibilidad o Asequibilidad son habituales en constructos multidimensionales que contienen escaso número de variables manifiestas (3 ítems), donde el coeficiente alfa se ve penalizado aritméticamente por la longitud de la prueba, manteniendo no obstante una covariación sustantiva y libre de error aleatorio significativo.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
La confiabilidad temporal se analizó en un subgrupo de participantes que respondieron el cuestionario en dos ocasiones distintas, mediadas por un intervalo de dos semanas libres de cambios institucionales en los centros asistenciales de referencia. Utilizando un modelo de efectos mixtos de dos vías con criterio de acuerdo absoluto, se calculó el Coeficiente de Correlación Intraclase (ICC, Intraclass Correlation Coefficient). El análisis arrojó un ICC sobresaliente de 0.94. Este valor demuestra una estabilidad temporal extraordinaria del instrumento, certificando que las variaciones en las puntuaciones longitudinales reflejan modificaciones genuinas en la experiencia de acceso y no fluctuaciones dependientes de la fatiga del respondiente o inestabilidad del instrumento de medida.
9. Análisis factorial
Para someter a comprobación formal la estructura interna de la escala, los investigadores prescindieron del análisis factorial exploratorio (AFE) debido a la existencia de un marco teórico maduro y consolidado previamente (el modelo de Penchansky, Thomas y Saurman). En su lugar, se procedió de forma directa al Análisis Factorial Confirmatorio (CFA) mediante modelización de ecuaciones estructurales (SEM) implementado a través del paquete estadístico especializado lavaan en el entorno de programación R.
Especificación y criterios de bondad de ajuste a priori
El modelo estructural a priori especificó que los 30 ítems debían cargar exclusivamente sobre sus respectivas seis variables latentes correlacionadas (Accesibilidad = 4 ítems; Disponibilidad = 3 ítems; Aceptabilidad = 9 ítems; Asequibilidad = 3 ítems; Acomodación = 6 ítems; Concienciación = 5 ítems), sin permitir cargas cruzadas. Para juzgar la plausibilidad empírica del modelo propuesto sobre la matriz de covarianzas de los 300 participantes muestreados, el equipo investigador fijó los siguientes umbrales rigurosos recomendados en la literatura psicométrica moderna:
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): ≥ 0.95.
- Índice de Bondad de Ajuste (GFI): ≥ 0.95.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): < 0.05.
Resultados de la estimación factorial
La solución factorial confirmada arrojó un ajuste óptimo que cumplió con la totalidad de los criterios a priori preestablecidos. Las saturaciones factoriales estandarizadas (λ) de todos los ítems fueron estadísticamente significativas (p < 0.001), demostrando que cada reactivo manifiesta con solidez el constructo latente asignado. No se detectaron índices de modificación que sugirieran la reespecificación de cargas cruzadas entre dimensiones espaciales (como Accesibilidad y Disponibilidad) y no espaciales (como Aceptabilidad o Concienciación), ratificando la independencia dimensional postulada por la teoría.
El análisis factorial confirmatorio evidenció que la concepción extendida del acceso a la salud —que amalgama las barreras físicas tradicionales con la dinámica de la comunicación y el entendimiento recíproco— se sostiene empíricamente con un modelo factorial congruente, reproducible y teóricamente plausible.
10. Instrumento de medición
- Tipo de instrumento: Cuestionario psicométrico de autoinforme multidimensional, administrado mediante entrevista directa o cumplimentación guiada.
- Población objetivo: Población general adulta, usuarios de centros de salud de atención primaria, pacientes con patologías ambulatorias y miembros de la comunidad con edades comprendidas entre 20 y 60 años.
- Número de ítems: 30 reactivos distribuidos en seis subescalas analíticas.
- Estructura factorial y distribución de ítems:
- Accesibilidad geográfica (Accessibility): Ítems 1 al 4.
- Disponibilidad (Availability): Ítems 5 al 7.
- Aceptabilidad (Acceptability): Ítems 8 al 16.
- Asequibilidad económica (Affordability): Ítems 17 al 19.
- Acomodación (Accommodation): Ítems 20 al 25.
- Concienciación (Awareness): Ítems 26 al 30.
- Formato y escala de respuesta: Escala Likert ordinal de 5 puntos: 30 items, 5-point Likert scale (strongly agree to strongly disagree). En su operacionalización métrica estándar, los anclajes suelen cuantificarse numéricamente del 1 al 5.
- Directrices de puntuación e inversión: Los ítems formulados en sentido afirmativo respecto al acceso adecuado reciben puntuaciones más altas al seleccionar niveles mayores de acuerdo. Los reactivos formulados en sentido inverso que denotan una barrera directa (específicamente el Ítem 19: «Cost is a serious barrier to using health care») deben ser invertidos aritméticamente antes de computar las puntuaciones dimensionales o el sumatorio global. Tras dicha inversión, una puntuación global o de subescala más alta refleja inequívocamente un mayor nivel de acceso percibido y menores barreras experimentadas por el usuario.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
- Año de publicación original: 2021.
- Publicación indexada: BMC Health Services Research (Springer Nature / BioMed Central).
- Estado de derechos y licencias: El artículo de validación fue publicado bajo la licencia de acceso abierto Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0). Esta licencia autoriza el uso, distribución, reproducción y adaptación de la obra en cualquier medio o formato con fines académicos, clínicos y de investigación comunitaria, siempre y cuando se otorgue el crédito adecuado a los autores originales y a la fuente oficial, se proporcione un enlace a la licencia y se especifique si se realizaron modificaciones sobre el texto.
- Tarifas: El instrumento no conlleva costos de licenciamiento comercial; es de uso gratuito para la comunidad científica y los organismos sanitarios sin fines de lucro.
- Contacto institucional: Para el uso de la versión original en persa o para solicitar autorizaciones de traducción transcultural estandarizada, se recomienda remitir una comunicación formal a los autores de correspondencia: Dr. Reza Negarandeh ([email protected]) o Sara-Sadat Hoseini-Esfidarjani ([email protected]).
12. Referencias
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- Hoseini-Esfidarjani, S.-S., Negarandeh, R., Delavar, F., & Janani, L. (2021). Perceived Access to Health Care Questionnaire. BMC Health Services Research, 21(1), Article 665. https://doi.org/10.1186/s12913-021-06655-2
- Koo, T. K., & Li, M. Y. (2016). A guideline of selecting and reporting intraclass correlation coefficients for reliability research. Journal of Chiropractic Medicine, 15(2), 155–163. https://doi.org/10.1016/j.jcm.2016.02.012
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- Penchansky, R., & Thomas, J. W. (1981). The concept of access: Definition and relationship to consumer satisfaction. Medical Care, 19(2), 127–140. https://doi.org/10.1097/00005650-198102000-00001
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13. Ítems de la escala
Response scale: 30 items, 5-point Likert scale (strongly agree to strongly disagree)
- The services I need are provided at the health center.
- The distance from the health centers to my house is appropriate.
- The time required to reach the health center is appropriate.
- Getting to and from the health center is easy for me.
- The health services (immunization, medical visit, family planning, mother and childcare, injections, etc.) I need are provided at the public health center.
- The facilities of the health center meet the health needs of the clients.
- Health staff is tailored to the number of clients and their needs.
- The quality of services provided in the health center is acceptable.
- The health center staff meets the needs of the clients in various ways, such as being introduced to the community resources.
- Health workers listen carefully to what I have to say.
- The health workers give me enough time.
- I trust the statements of the treatment team (doctor, nurse, midwife, etc.) about my health and illness.
- My request for same sex health care professionals is taken into account.
- I accept screening services such as cervical and colon cancer at this center.
- The treatment team at the health center is respectful.
- Health workers (doctors, nurses, midwives, etc.) are familiar with the culture of clients and communicate with them appropriately.
- To solve my health problem, I first see a general practitioner.
- With the guidance of a general practitioner, I use specialized and sub-specialized services.
- Cost is a serious barrier to using health care.
- It is easy to make an appointment at a health center.
- The expected time to receive the services I need is appropriate.
- I can discuss health issues and changes in my condition over the phone (in person) with the treatment team (doctor, nurse, midwife, etc.).
- The working hours of the public health center are suitable for receiving services from these centers.
- The physical space of the health center is suitable for receiving services.
- Access to some facilities such as wheelchairs, walkers, etc. is provided in the health center.
- The educations that are given to me are such that I understand them.
- The information I need is expressed in simple language without the use of specialized words.
- Communication of health workers (doctor, nurse, midwife, etc.) with clients is appropriate.
- Health workers try to make sure I fully understand the health information provided.
- My living conditions are taken into accounts, such as marital status, ability to pay, and cultural differences.