1. Resumen
El Cuestionario de Aceptación y Acción de la Imagen Corporal (Body Image Acceptance and Action Questionnaire, BI-AAQ; Sandoz et al., 2013) constituye uno de los instrumentos psicométricos más destacados e innovadores en el ámbito de la psicología clínica contemporánea, la evaluación conductual y el estudio de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Desarrollado bajo el marco epistemológico de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT, por sus siglas en inglés) y la Ciencia Conductual Contextual, el BI-AAQ fue diseñado específicamente para cuantificar la flexibilidad psicológica en relación con la imagen corporal, entendida como la capacidad de experimentar pensamientos, emociones, recuerdos y sensaciones físicas difíciles relativas al propio cuerpo sin intentar modificarlos, suprimirlos o escapar de ellos de manera innecesaria, manteniendo al mismo tiempo un comportamiento orientado hacia valores personales significativos.
A diferencia de las medidas psicométricas tradicionales que evalúan el grado de insatisfacción corporal, la discrepancia percibida entre el cuerpo real y el ideal, o la distorsión perceptiva de la silueta, el BI-AAQ se desmarca radicalmente del contenido evaluativo y se centra en la relación funcional que el individuo establece con sus eventos privados corporales. El instrumento consta de 12 ítems formulados de forma unidireccional hacia la inflexibilidad psicológica y la evitación experiencial ligada al peso y la forma física. Las respuestas se registran mediante una escala tipo Likert de 7 puntos (desde 1 = «Nunca es verdad» hasta 7 = «Siempre es verdad»). Para la obtención del índice global de flexibilidad psicológica hacia la imagen corporal, todos los reactivos se invierten de forma que puntuaciones más altas reflejen una mayor aceptación y acción orientada a valores. Alternativamente, la suma directa de los reactivos sin invertir permite cuantificar la inflexibilidad psicológica corporal.
Desde el punto de vista psicométrico, el BI-AAQ ha demostrado poseer propiedades excepcionales tanto en poblaciones no clínicas como en muestras clínicas con diagnóstico de anorexia nerviosa, bulimia nerviosa o trastorno por atracón. Los estudios originales y sus múltiples adaptaciones transculturales reportan una estructura factorial unifactorial sólida, una consistencia interna sobresaliente (con coeficientes alfa de Cronbach y omega de McDonald habitualmente superiores a 0.90) y una óptima estabilidad test-retest. Asimismo, exhibe una notable validez convergente con medidas de psicopatología alimentaria, afecto negativo y evitación experiencial generalizada, así como validez discriminante frente a medidas de bienestar general y una sensibilidad clínica privilegiada para detectar cambios terapéuticos tras intervenciones basadas en mindfulness y aceptación.
2. Palabras clave
BI-AAQ, flexibilidad psicológica, imagen corporal, Terapia de Aceptación y Compromiso, evitación experiencial, trastornos de la conducta alimentaria, insatisfacción corporal, psicometría, fusión cognitiva, evaluación contextual.
3. Autores
El Cuestionario de Aceptación y Acción de la Imagen Corporal fue concebido y validado originalmente por un equipo de investigadores pioneros en la aplicación de la Terapia de Aceptación y Compromiso al ámbito de la conducta alimentaria y la insatisfacción corporal:
- Emily K. Sandoz, Ph.D.: Profesora en el Departamento de Psicología de la University of Louisiana at Lafayette, Directora del Louisiana Contextual Science Research Group. Es una destacada investigadora y formadora en ACT y RFT, especializada en imagen corporal, trauma y desórdenes alimentarios. Correo electrónico: [email protected].
- Kelly G. Wilson, Ph.D.: Catedrático Emérito de Psicología en la University of Mississippi. Co-fundador de la Terapia de Aceptación y Compromiso y autor prolífico de obras cardinales sobre valores, aceptación y metodología conductual contextual.
- Rhonda M. Merwin, Ph.D.: Profesora Asociada en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias de la Conducta del Duke University Medical Center. Especialista en la aplicación de ACT en diabetes tipo 1, trastornos alimentarios complejos y mecanismos de evitación interoceptiva.
- Kate K. Kellum, Ph.D.: Docente e investigadora en el Departamento de Psicología de la University of Mississippi, con amplia trayectoria en análisis de la conducta, evaluación educativa y métodos cuantitativos.
4. Propósito
Propósito principal y delimitación conceptual
El propósito primario del BI-AAQ es evaluar de manera precisa y cuantitativa la flexibilidad psicológica dirigida específicamente al dominio de la imagen corporal. Durante décadas, la evaluación psicológica en este campo estuvo dominada por el modelo cognitivo tradicional, el cual asumía que la patología derivaba de la presencia de pensamientos irracionales o distorsiones cognitivas respecto al propio cuerpo (por ejemplo, «peso demasiado», «mis muslos son horribles»). Como consecuencia, los instrumentos tradicionales evaluaban la intensidad o frecuencia de la insatisfacción corporal (como el Body Shape Questionnaire [BSQ] o las subescalas del Eating Disorder Inventory [EDI]).
No obstante, la evidencia empírica acumulada ha demostrado que la mera presencia de insatisfacción corporal o de pensamientos autocríticos no predice de forma unívoca el desarrollo o mantenimiento de un trastorno alimentario o una merma sustancial en la calidad de vida. Millones de personas en la sociedad contemporánea experimentan descontento con su cuerpo debido a la presión sociocultural normativa; sin embargo, no todas desarrollan conductas purgativas, restricción calórica severa, aislamiento social o depresión. La diferencia crítica radica en cómo la persona se relaciona con esas experiencias internas indeseadas. El BI-AAQ fue creado con el objetivo de capturar dicha variable mediadora: la evitación experiencial frente a la aceptación y flexibilidad ante la propia morfología y peso corporales.
Aplicaciones en la investigación psicológica
En el campo de la investigación básica y aplicada, el BI-AAQ se ha consolidado como un instrumento clave en:
- Modelos de mediación y moderación: Análisis de vías a través de las cuales las presiones socioculturales hacia la delgadez y la interiorización del ideal de belleza desembocan en conductas alimentarias de riesgo, demostrando que la inflexibilidad psicológica corporal actúa como un potente mediador del malestar clínico.
- Estudios de eficacia e intervenciones clínicas: Evaluación de tratamientos basados en procesos conductuales contextuales (ACT, Terapia Dialéctica Conductual [DBT], intervenciones de autocompasión y programas de mindfulness). El BI-AAQ es singularmente sensible al cambio terapéutico, reflejando incrementos sustanciales de flexibilidad incluso cuando las evaluaciones estéticas corporales cambian poco o tardan más tiempo en modificarse.
- Psicopatología transdiagnóstica: Exploración de los mecanismos compartidos entre el trastorno dismórfico corporal, la ansiedad social y las diversas manifestaciones de los TCA.
Aplicaciones en la práctica clínica
En entornos psicoterapéuticos y ambulatorios, el BI-AAQ aporta ventajas operativas directas para el terapeuta:
- Conceptualización de caso basada en procesos: Permite identificar si los déficits conductuales del consultante responden a un patrón de control estricto orientado a reducir el malestar que le provoca su físico (por ejemplo, cancelar citas sociales o evitar actividades físicas placenteras por vergüenza de su cuerpo).
- Guía para la selección de objetivos de intervención: Facilita el diseño de ejercicios de exposición, defusión cognitiva y clarificación de valores, evaluando de forma periódica si el paciente amplía su repertorio conductual libre de evitación.
- Prevención de recaídas: Niveles persistentemente elevados de inflexibilidad corporal al finalizar una terapia estándar suelen constituir una señal de alerta de vulnerabilidad a recaídas en conductas de purga, restricción o rumiación obsesiva.
5. Constructo psicológico
El constructo medido por el BI-AAQ es la flexibilidad psicológica en relación con la imagen corporal (o su contraparte funcional, la inflexibilidad psicológica de la imagen corporal). Este constructo se enmarca dentro de una perspectiva funcional-contextual y está compuesto por la interacción dinámica de varios procesos psicológicos específicos aplicados al contexto del peso, la silueta y las sensaciones corporales:
1. Aceptación corporal frente a Evitación Experiencial
La aceptación de la imagen corporal implica la disposición abierta y voluntaria a contactar con sensaciones físicas, emociones (como vergüenza, asco o tristeza) y pensamientos autocríticos sobre el cuerpo tal y como surgen, sin adoptar estrategias desadaptativas para modificarlos o reprimirlos. Por el contrario, la evitación experiencial corporal se manifiesta a través de intentos sistemáticos por escapar de tales experiencias, mediante conductas abiertas (como dietas extremas, pesaje compulsivo, uso de ropa holgada para ocultar el cuerpo, o negarse a mirarse en espejos) o conductas encubiertas (como la distracción forzada o la rumiación persistente). Ítems como el 3 («Me bloqueo cuando me siento mal con respecto a la forma de mi cuerpo o mi peso») y el 6 («Si empiezo a sentirme gordo/a, intento pensar en otra cosa») ejemplifican directamente esta evitación.
2. Defusión Cognitiva frente a Fusión Cognitiva con la Imagen Corporal
La fusión cognitiva ocurre cuando el individuo toma sus pensamientos, juicios y creencias corporales de manera literal, tratándolos como verdades absolutas que rigen obligatoriamente su conducta. Por ejemplo, la verbalización «me siento gordo/a» se transforma psicológicamente en «soy defectuoso/a y nadie puede quererme así». La flexibilidad implica poder experimentar estos pensamientos como meros eventos lingüísticos transitorios, permitiendo que la conducta no sea secuestrada por el contenido de los mismos. El ítem 11 («Cuando empiezo a pensar en el tamaño y la forma de mi cuerpo, es difícil hacer cualquier otra cosa») ilustra la captura atencional generada por la fusión cognitiva intensa.
3. Acción Comprometida guiada por Valores frente a Inacción / Postergación
Uno de los elementos centrales de este constructo es la capacidad de continuar viviendo una vida con propósito y significado, alineada con los valores personales (relaciones interpersonales, desarrollo profesional, ocio, autocuidado), con independencia del malestar corporal experimentado. La inflexibilidad corporal subordina el funcionamiento de la vida cotidiana al control del cuerpo o la apariencia física. Esto se operacionaliza con nitidez en reactivos como el 1 («Preocuparme por mi peso me dificulta vivir una vida que valoro»), el 4 («Mis pensamientos y sentimientos sobre mi peso y forma corporal deben cambiar antes de que pueda dar pasos importantes en mi vida») y el 7 («Antes de que pueda hacer planes serios, tengo que sentirme mejor con mi cuerpo»).
4. Ilusión de Control y Condicionalidad Vital
El constructo engloba asimismo la creencia rígida de que el bienestar personal general y la viabilidad de la propia existencia están sujetos a la manipulación del peso físico. La persona concibe el control del cuerpo como una condición indispensable para el control de su propia vida, lo cual refuerza una espiral interminable de rigidez. Los reactivos 8 («Tendré un mejor control sobre mi vida si puedo controlar mis pensamientos negativos sobre mi cuerpo») y 9 («Para controlar mi vida, necesito controlar mi peso») capturan de forma exacta esta trampa del control inefectivo.
6. Marco teórico
El fundamento epistemológico y teórico del BI-AAQ descansa en el Conductismo Contextual y, más concretamente, en dos pilares interconectados:
La Teoría del Marco Relacional (RFT)
La Teoría del Marco Relacional (Relational Frame Theory, Hayes, Barnes-Holmes y Roche, 2001) es una aproximación analítico-conductual del lenguaje y la cognición humana. Según la RFT, los seres humanos aprenden a responder relacionalmente de forma arbitraria entre estímulos. En el caso de la imagen corporal, el lenguaje permite que estímulos arbitrarios (como un número en una báscula, la talla de un pantalón o una mirada ajena) queden vinculados funcionalmente a marcos relacionales de equivalencia, oposición o jerarquía con conceptos como «fracaso», «fealdad», «incompetencia» o «indeseabilidad social».
Debido a la transformación de funciones de estímulo descrita por la RFT, una simple sensación fisiológica de plenitud gástrica puede evocar inmediatamente el mismo terror, culpa y urgencia conductual que el rechazo social explícito. Los intentos deliberados por refutar o suprimir estos marcos relacionales («no debo pensar que estoy gorda») tienden a expandir las redes verbales, incrementando paradójicamente la prominencia del pensamiento temido. El BI-AAQ evalúa en qué medida la conducta de la persona está dominada por estas redes de relaciones verbales corporales.
El Modelo Hexaflex de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
La Terapia de Aceptación y Compromiso conceptualiza la salud mental mediante el modelo Hexaflex, que engloba seis procesos interrelacionados que promueven la flexibilidad psicológica: Aceptación, Defusión cognitiva, Contacto con el momento presente, El Yo como contexto, Valores y Acción comprometida. La patología psicológica se explica por su contraparte: la evitación experiencial, la fusión cognitiva, el apego al yo conceptualizado, la desconexión del presente, la falta de claridad en valores y la inacción o impulsividad.
El BI-AAQ traslada los seis procesos del Hexaflex al ámbito monográfico del cuerpo:
- Aceptación: Apertura al cuerpo real en lugar de evitación mediante ejercicio compulsivo o purgas.
- Defusión: Ver los pensamientos evaluativos sobre el cuerpo («este cuerpo es desagradable») como meras frases y no como identidades fijas.
- Yo como contexto: Darse cuenta de que el individuo es el observador continuo que experimenta las sensaciones y transformaciones de su cuerpo, pero no se reduce únicamente a la forma de su envoltura física.
- Atención al presente: Contactar con las sensaciones propioceptivas e interoceptivas reales del cuerpo sin el sesgo del filtro evaluativo.
- Valores y Acción: Participar plenamente en actividades conectadas con lo vitalmente significativo sin exigir que la imagen corporal sea «perfecta» de forma previa.
7. Validez
Validez de Constructo y Estructura Factorial
En el estudio fundacional de Sandoz, Wilson, Merwin y Kellum (2013), la validez de constructo se determinó inicialmente en una muestra de más de 800 estudiantes universitarios. Mediante análisis factoriales confirmatorios, se comprobó que los 12 reactivos convergen de manera óptima en una dimensión unitaria latente, con índices de bondad de ajuste sobresalientes. Posteriores investigaciones en diversos países y poblaciones clínicas han replicado reiteradamente este modelo unifactorial.
Validez Convergente
El BI-AAQ presenta correlaciones robustas y teóricamente congruentes con un amplio espectro de instrumentos validados:
- Medidas de psicopatología alimentaria: Se correlaciona de manera positiva y estadísticamente significativa con la Eating Attitudes Test (EAT-26; r típicamente entre .60 y .72) y con las escalas de Obsesión por la Delgadez y Bulimia del Eating Disorder Inventory (EDI-2 / EDI-3; r entre .65 y .75).
- Insatisfacción corporal tradicional: Muestra correlaciones sustanciales con el Body Shape Questionnaire (BSQ; r ≈ .70 a .78), demostrando que quienes presentan altos niveles de preocupación estética tienden a presentar mayor inflexibilidad, aunque el BI-AAQ captura una varianza clínica única no explicada por el mero descontento estético.
- Evitación experiencial general: Correlaciona positivamente con el Acceptance and Action Questionnaire-II (AAQ-II; r ≈ .55 a .68), lo cual confirma que el BI-AAQ mide una manifestación específica del constructo general de evitación, pero con mayor poder explicativo para las conductas alimentarias problemáticas.
- Afecto negativo y depresión: Se asocia significativamente con el Beck Depression Inventory-II (BDI-II; r ≈ .45 a .58) y con la subescala de ansiedad del DASS-21.
Validez Discriminante y Predictiva Incremental
La validez discriminante se constató a través de correlaciones débiles o nulas con variables teóricamente desvinculadas, tales como la deseabilidad social o dimensiones estables de la personalidad sin carga afectiva negativa. Crucialmente, los análisis de regresión jerárquica han demostrado la validez predictiva incremental del BI-AAQ: este instrumento predice síntomas de trastornos de la conducta alimentaria (restricción, atracones, purgas, ejercicio disfuncional) por encima y más allá de lo que predicen el Índice de Masa Corporal (IMC), el afecto negativo general, la insatisfacción corporal tradicional evaluada con el BSQ e incluso la evitación experiencial general medida con el AAQ-II.
8. Confiabilidad
La precisión psicométrica del BI-AAQ ha sido demostrada con elevados niveles de fiabilidad en diversas investigaciones internacionales:
Consistencia Interna
En el estudio de validación original realizado por Sandoz et al. (2013), el coeficiente alfa de Cronbach (α) reportado para la escala global de 12 ítems fue de .92 en una primera muestra universitaria y de .93 en una muestra de validación cruzada independiente, denotando una consistencia interna sobresaliente. Estudios posteriores han corroborado estos valores:
- En la validación en población portuguesa (Ferreira, Pinto-Gouveia, & Duarte, 2013), el coeficiente alfa de Cronbach alcanzó .95 en muestras no clínicas y .94 en muestras con TCA, con un coeficiente omega de McDonald (ω) de .95.
- En adaptaciones hispanohablantes (por ejemplo, en España y Latinoamérica con muestras clínicas y de adolescentes), los coeficientes de fiabilidad se han situado consistentemente entre .91 y .94.
- Las correlaciones ítem-total corregidas suelen oscilar en rangos adecuados de .58 a .82, evidenciando que cada uno de los 12 reactivos contribuye sustancialmente a la medición del constructo sin redundancias superfluas.
Estabilidad Temporal (Test-Retest)
La estabilidad temporal de las puntuaciones ha sido evaluada en períodos que abarcan desde dos semanas hasta cuatro meses:
- A las dos semanas de intervalo, se han encontrado coeficientes de correlación intraclase (CCI) y coeficientes de correlación de Pearson superiores a r = .85 en poblaciones no sometidas a intervención psicoterapéutica.
- A las cuatro semanas, los coeficientes de fiabilidad test-retest se mantienen estables en valores en torno a r = .80 a .84.
- Esta estabilidad demuestra que la flexibilidad hacia la imagen corporal actúa como un rasgo conductual relativamente estable en ausencia de intervención, pero simultáneamente maleable y sensible a intervenciones psicoterapéuticas diseñadas para entrenar los procesos de ACT.
9. Análisis factorial
Análisis Factorial Exploratorio (AFE)
Durante la fase inicial de desarrollo del instrumento, Sandoz et al. sometieron un banco preliminar de reactivos a un Análisis Factorial Exploratorio (AFE) utilizando el método de extracción de factores comunes (ejes principales) con rotación oblicua (Promax), considerando la intercorrelación esperable entre los procesos de flexibilidad. Los resultados arrojaron consistentemente una solución dominante dominada por un único factor general (inflexibilidad psicológica ante la imagen corporal), caracterizado por un autovalor sustancialmente superior a 1 (que explicaba más del 55-60% de la varianza total de los datos), con una fuerte caída de sedimentación (scree plot) antes del segundo factor.
Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
Para someter a prueba la estructura unidimensional obtenida, se condujo un Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) en cohortes independientes tanto no clínicas como clínicas. El modelo unifactorial hipotetizado demostró un ajuste sobresaliente según los criterios psicométricos internacionales más rigurosos:
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): Valores sistemáticamente situados entre .94 y .98 (donde valores ≥ .95 indican un ajuste óptimo).
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): Promedios entre .93 y .97.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): Valores en el rango de .05 a .07 (con intervalos de confianza del 90% comprendidos dentro de límites de ajuste excelente < .08).
- Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR): Promedios consistentemente inferiores a .045.
Cargas Factoriales
Todas las cargas factoriales estandarizadas (parámetros lambda, λ) de los 12 reactivos resultaron estadísticamente significativas (p < .001) y con magnitudes elevadas:
- La totalidad de los ítems presentan cargas factoriales superiores a .60, situándose la gran mayoría en el intervalo comprendido entre .68 y .86.
- Los reactivos vinculados con la postergación de la vida o la interferencia en valores (como el ítem 1, el ítem 4 y el ítem 7) suelen registrar las saturaciones factoriales más robustas (frecuentemente λ > .80), refrendando el postulado teórico de que el núcleo de la inflexibilidad reside en la parálisis de la acción significativa subordinada al control de la apariencia física.
10. Instrumento de medición
- Nombre original: Body Image Acceptance and Action Questionnaire (BI-AAQ).
- Nombre en español: Cuestionario de Aceptación y Acción de la Imagen Corporal.
- Tipo de instrumento: Escala psicométrica de autoinforme (autoadministrada).
- Población diana: Diseñado originalmente para adolescentes tardíos y adultos (16 a 65 años), con aplicaciones validadas tanto en población general comunitaria como en muestras clínicas con patología alimentaria o insatisfacción corporal severa.
- Número total de reactivos: 12 ítems formulados en sentido negativo (indicadores de inflexibilidad y evitación experiencial).
- Escala de respuesta: Escala tipo Likert de 7 puntos con las siguientes anclas verbales:
- 1 = Never True (Nunca es verdad)
- 2 = Very Seldom True (Muy raras veces es verdad)
- 3 = Seldom True (Raras veces es verdad)
- 4 = Sometimes True (A veces es verdad)
- 5 = Frequently True (Frecuentemente es verdad)
- 6 = Almost Always True (Casi siempre es verdad)
- 7 = Always True (Siempre es verdad)
- Tiempo aproximado de administración: Entre 3 y 5 minutos.
- Normas y algoritmo de puntuación:
- Puntuación de Flexibilidad Psicológica Corporal: De acuerdo con la pauta original de Sandoz et al. (2013), para reflejar flexibilidad, los 12 ítems deben invertirse numéricamente: (1 = 7, 2 = 6, 3 = 5, 4 = 4, 5 = 3, 6 = 2, 7 = 1) y sumarse. El rango de puntuación total resultante oscila entre 12 y 84 puntos. Mayores puntuaciones indican una mayor flexibilidad psicológica en relación con el cuerpo (menor evitación experiencial y mayor capacidad de emprender acciones valiosas en presencia de malestar corporal).
- Puntuación de Inflexibilidad Psicológica Corporal: En investigaciones y contextos clínicos alternativos, los 12 reactivos pueden sumarse directamente sin inversión previa (puntuaciones de 1 a 7). En este caso, el rango de 12 a 84 cuantifica el grado de inflexibilidad psicológica o rigidez corporal, donde puntajes más elevados señalan una interferencia patológica mayor de la imagen corporal en la vida del sujeto.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
Año de publicación original
El instrumento fue desarrollado y publicado formalmente en el año 2013 en el artículo fundacional de Sandoz, Wilson, Merwin y Kellum en el Journal of Contextual Behavioral Science.
Permisos, tarifas y política de uso
De conformidad con las normas éticas y de difusión científica promovidas por la Association for Contextual Behavioral Science (ACBS), el BI-AAQ es un instrumento de acceso abierto (Open Access / Freely Available) para fines de investigación académica, práctica clínica e intervenciones sin fines lucrativos. La autora principal, Dra. Emily K. Sandoz, pone el cuestionario a disposición de la comunidad científica sin coste alguno ni requerimiento de pago por derechos de autor o licencias comerciales.
Condiciones de uso y citación
No se precisa una solicitud formal por escrito para su empleo habitual en estudios científicos o en la evaluación clínica rutinaria; no obstante, se exige referenciar debidamente la publicación fundacional en cualquier informe, tesis o publicación científica derivada. Para adaptaciones transculturales formales, traducciones a nuevos idiomas o inclusión en baterías comerciales, se recomienda contactar a la Dra. Emily K. Sandoz para garantizar la fidelidad conceptual del instrumento respecto a los estándares de la RFT y ACT.
12. Referencias
- Ferreira, C., Pinto-Gouveia, J., & Duarte, C. (2013). The validation of the Body Image Acceptance and Action Questionnaire: Exploring the role of body image flexibility in eating psychopathology. Clinical Psychology & Psychotherapy, 20(3), 252–260. https://doi.org/10.1002/cpp.1793
- Hayes, S. C., Barnes-Holmes, D., & Roche, B. (Eds.). (2001). Relational Frame Theory: A Post-Skinnerian account of human language and cognition. Kluwer Academic/Plenum Publishers. https://doi.org/10.1007/b108413
- Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (2012). Acceptance and Commitment Therapy: The process and practice of mindful change (2nd ed.). Guilford Press.
- Sandoz, E. K., Wilson, K. G., Merwin, R. M., & Kellum, K. K. (2013). Assessment of body image flexibility: The Body Image-Acceptance and Action Questionnaire. Journal of Contextual Behavioral Science, 2(1–2), 39–48. https://doi.org/10.1016/j.jcbs.2013.03.002
- Trindade, I. A., & Ferreira, C. (2014). The impact of body image-related cognitive fusion on eating psychopathology. Eating Behaviors, 15(1), 72–75. https://doi.org/10.1016/j.eatbeh.2013.10.014
13. Ítems de la escala
Response Scale:
7-point Likert scale:
1 = Never True
2 = Very Seldom True
3 = Seldom True
4 = Sometimes True
5 = Frequently True
6 = Almost Always True
7 = Always True
- Worrying about my weight makes it difficult for me to live a life that I value.
- I care too much about my weight and body shape.
- I shut down when I feel bad about my body shape or weight.
- My thoughts and feelings about my body weight and shape must change before I can take important steps in my life.
- Worrying about my body takes up too much of my time.
- If I start to feel fat, I try to think about something else.
- Before I can make any serious plans, I have to feel better about my body.
- I will have better control over my life if I can control my negative thoughts about my body.
- To control my life, I need to control my weight.
- Feeling fat causes problems in my life.
- When I start thinking about the size and shape of my body, it’s hard to do anything else.
- My relationships would be better if my body weight and/or shape did not bother me.