1. Resumen
El Cuestionario de Resultados de Mano de Michigan – Versión Española (Michigan Hand Outcomes Questionnaire – Spanish Version, MHQ-Sp) es un instrumento psicométrico de autoinforme diseñado para evaluar de manera exhaustiva el estado de salud, la funcionalidad biomecánica y el impacto psicosocial en pacientes adultos que presentan lesiones traumáticas, trastornos musculoesqueléticos o afecciones neurológicas en la mano y la muñeca. A diferencia de las herramientas genéricas para la extremidad superior que homogenizan el funcionamiento bilateral, el MHQ-Sp destaca por su capacidad analítica para discriminar y evaluar de forma independiente las extremidades izquierda y derecha, incorporando además dimensiones subjetivas de vital relevancia clínica como la percepción estética y la satisfacción del paciente con el rendimiento de su mano.
La adaptación transcultural y validación psicométrica para la población española fue llevada a cabo por María Visitación Martínez-Fernández, Carmen María Sarabia-Cobo y Nuria Sánchez-Labraca en 2024, siguiendo escrupulosamente los estándares metodológicos internacionales establecidos por el consenso COSMIN (Consensus-based Standards for the selection of health Measurement Instruments). El instrumento consta de 37 ítems estructurados en un formato multidimensional que abarca seis dominios nucleares: función global de la mano, actividades de la vida diaria (AVD), desempeño laboral, dolor, estética y satisfacción. Las opciones de respuesta se distribuyen a lo largo de escalas tipo Likert de 5 puntos, y las puntuaciones brutas se transforman linealmente a una escala normalizada de 0 a 100 puntos, donde los valores más altos reflejan un mejor estado funcional y bienestar (el dominio del dolor se invierte convenientemente para preservar esta direccionalidad interpretativa).
Las propiedades psicométricas reportadas en una cohorte clínica de 262 pacientes en España evidencian una consistencia interna sobresaliente, con coeficientes alfa de Cronbach situados en el rango óptimo de 0,82 a 0,85. La estabilidad temporal test-retest evaluada en un intervalo de 10 a 15 días demostró coeficientes de correlación intraclase (CCI) comprendidos entre 0,74 y 0,91, acompañados de errores estándar de medición (SEM) notablemente reducidos (1,70 a 4,67). La validez de constructo se confirmó mediante un análisis factorial confirmatorio (CFA) robusto que ratificó la unidimensionalidad de cada subescala, y a través de una validez convergente sólida frente al cuestionario DASH (r = -0,75; módulo de trabajo r = -0,63). Asimismo, se corroboró una excelente validez discriminante al evidenciar una ausencia casi total de correlación con medidas genéricas de salud como el EQ-5D (r = -0,01) y la fuerza de agarre dinamométrica (r = 0,05). Con una diferencia mínima clínicamente importante (MCID) calculada en > 6,85 puntos, el MHQ-Sp se consolida como un estándar de oro fundamental para la práctica ortopédica, fisioterapéutica y de terapia ocupacional en el contexto hispanohablante.
2. Palabras clave
Medidas de resultados informadas por el paciente, traumatismos de mano, psicometría, adaptación transcultural, ortopedia, rehabilitación, calidad de vida relacionada con la salud, extremidad superior, validez de constructo, evaluación funcional.
3. Autores
La adaptación transcultural y validación psicométrica del Michigan Hand Outcomes Questionnaire – Spanish Version (MHQ-Sp) fue desarrollada por el siguiente equipo de investigación en ciencias de la salud:
- María Visitación Martínez-Fernández: Investigadora clínica vinculada al Hospital Mutua Montañesa de Santander, España, y al Departamento de Enfermería de la Universidad de Cantabria. Especialista en rehabilitación del aparato locomotor y evaluación funcional de extremidad superior.
- Carmen María Sarabia-Cobo: Doctora en Psicología, investigadora titular del Departamento de Enfermería de la Universidad de Cantabria, Santander, España. Correo electrónico de correspondencia académica: [email protected]. Miembro de grupos de investigación en calidad asistencial, envejecimiento y psicometría clínica.
- Nuria Sánchez-Labraca: Docente e investigadora en fisioterapia y ciencias de la salud, Universidad de Cantabria, Santander, España. Experta en biomecánica clínica y metodología de la investigación musculoesquelética.
El instrumento original en lengua inglesa fue concebido y validado en 1998 por el equipo encabezado por el Dr. Kevin C. Chung, junto a Mary S. Pillsbury, M. Ross Walters y Rodney A. Hayward, en la Sección de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, Ann Arbor, Estados Unidos.
4. Propósito
En las disciplinas de la cirugía ortopédica, la traumatología laboral, la fisioterapia y la terapia ocupacional, las lesiones que comprometen el complejo anatómico de la muñeca y la mano representan uno de los principales motivos de consulta médica urgente, incapacidad temporal y secuelas funcionales permanentes. La mano humana constituye el efector biomecánico por excelencia para la interacción con el entorno físico, al tiempo que desempeña un rol insustituible en la comunicación no verbal, el tacto social y la autoexpresión identitaria. A lo largo del siglo XX y principios del siglo XXI, el paradigma dominante en la evaluación de la recuperación postquirúrgica y rehabilitadora se apoyaba casi exclusivamente en métricas clínicas objetivas, tales como el arco de movilidad articular (medido mediante goniometría), la fuerza muscular de prensión global (registrada con dinamómetros hidráulicos tipo Jamar) o la discriminación de dos puntos para la sensibilidad nerviosa.
No obstante, la investigación clínica contemporánea ha demostrado de manera consistente que estas mediciones físicas estandarizadas presentan correlaciones moderadas o francamente bajas con el grado real de discapacidad autopercibida por el paciente, con su reintegración sociolaboral efectiva y con el nivel de malestar emocional que experimenta. Un paciente puede exhibir un rango articular goniométricamente aceptable tras la consolidación ósea de una fractura de radio distal y, simultáneamente, experimentar un dolor neuropático incapacitante al intentar manipular utensilios de cocina, o experimentar vergüenza extrema por la deformidad visible en las articulaciones interfalángicas debida a una osteoartritis erosiva. Es dentro de este marco de desconexión clínica donde surge la imperiosa necesidad de recurrir a las Medidas de Resultados Informadas por el Paciente (Patient-Reported Outcome Measures, PROMs), herramientas estructuradas que transforman la vivencia fenomenológica del paciente en datos psicométricos cuantificables, rigurosos y estandarizados.
El propósito medular del MHQ-Sp es llenar una brecha crítica en el sistema sanitario hispanohablante mediante un instrumento específico para mano y muñeca que no solo posea validez transcultural, sino que además preserve las características diferenciales del instrumento original de Chung et al. (1998). Entre sus objetivos primordiales destacan:
- Evaluación funcional discriminada por lateralidad: A diferencia de escalas generalistas del miembro superior como el DASH, que evalúan la función del brazo en su totalidad sin aislar la lateralidad, el MHQ-Sp permite cuantificar el desempeño de la mano derecha y la mano izquierda de forma independiente en tareas unimanuales y bimanuales, lo cual resulta indispensable cuando la extremidad dominante es la lesionada o cuando existen discrepancias patológicas bilaterales.
- Integración biopsicosocial sistemática: Proporcionar a los facultativos y terapeutas un marco unificado para calibrar cómo interactúan los déficits físicos (fuerza, destreza, dolor) con factores de autoimagen corporal (estética) y satisfacción subjetiva, dos aspectos frecuentemente desatendidos en la historia clínica tradicional pero determinantes en la vivencia del paciente.
- Monitorización longitudinal y detección de cambios clínicamente significativos: Servir como métrica de respuesta sensible y fiable ante intervenciones quirúrgicas complejas (reparaciones tendinosas, artroplastias, osteosíntesis de escafoides o radio) y regímenes de terapia conservadora, disponiendo de un umbral de cambio mínimo clínicamente relevante (MCID > 6,85) que facilita la toma de decisiones clínicas compartidas y la auditoría de calidad asistencial.
- Investigación comparativa internacional: Habilitar la inclusión de cohortes hispanohablantes en ensayos clínicos multicéntricos globales, permitiendo la comparación agregada y el metaanálisis de datos de efectividad terapéutica gracias a la equivalencia semántica y psicométrica del instrumento respecto a sus adaptaciones en otros idiomas.
5. Constructo psicológico
El constructo medido por el MHQ-Sp es la calidad de vida relacionada con la salud y el estado funcional global específico de la mano y la muñeca. Este constructo no se conceptualiza como un atributo unidimensional monolítico, sino como una estructura latente multidimensional en la que convergen capacidades mecánicas, restricciones operativas en el entorno, modulación nociceptiva y respuestas afectivo-cognitivas derivadas del daño o la deformidad corporal. El instrumento operacionaliza este constructo a través de seis dimensiones primarias estrechamente interconectadas:
1. Función global de la mano (Overall Hand Function)
Esta dimensión evalúa la competencia biomecánica y motora general autopercibida de la extremidad distal. Comprende el rango de movilidad de los dedos y de la muñeca, la potencia o fuerza prensil subjetiva, la integridad de la sensibilidad táctil y la destreza motora fina. El paciente no juzga aquí una tarea compleja aislada, sino el rendimiento de base que su mano ofrece al iniciar cualquier movimiento cinemático. Un paciente con tenosinovitis de De Quervain o rigidez postinmovilización puntúa bajo en este dominio debido a la sensación persistente de bloqueo o torpeza mecánica al movilizar las articulaciones radiocarpianas e interfalángicas.
2. Actividades de la vida diaria (Activities of Daily Living – ADL)
Este dominio traduce las capacidades biomecánicas a la esfera práctica cotidiana. Explora la interferencia funcional en actos esenciales para la autonomía personal, diferenciando tareas de prensión cilíndrica de fuerza (como sujetar una sartén pesada o transportar una bolsa de compras), patrones de pinza digital fina (recoger una moneda del suelo, abotonarse una camisa o blusa, girar una llave en una cerradura) y actividades bimanuales coordinadas (abrir un frasco hermético, atarse los cordones de los zapatos o manipular cuchillo y tenedor al alimentarse). La escala capta cómo microdéficits en arcos de flexoextensión o pinza término-lateral limitan drásticamente la independencia personal del individuo dentro de su propio hogar.
3. Desempeño laboral (Work Performance)
El impacto socioprofesional de las patologías de la mano es masivo, especialmente en trabajadores manuales, operarios de manufactura o profesionales que dependen del tecleo intensivo. Esta subescala analiza el grado en que la condición lesional impidió al paciente acudir a su puesto de trabajo, le forzó a acortar su jornada laboral, demandó una reducción intencional del ritmo y esfuerzo (presentismo adaptativo), disminuyó su volumen cuantitativo de producción o prolongó el tiempo requerido para completar las tareas asignadas. El dominio refleja la dimensión económica y ocupacional de la discapacidad, identificando situaciones de incapacidad laboral parcial o necesidad de reubicación de tareas.
4. Dolor (Pain)
La experiencia álgica constituye uno de los estresores más potentes en la patología de la extremidad superior. Esta dimensión evalúa tanto parámetros cuantitativos de frecuencia e intensidad nociceptiva como el impacto cualitativo del dolor sobre el descanso nocturno (interrupción del sueño por dolor sordo o parestesias nocturnas en el síndrome del túnel carpiano), la interferencia en actos de higiene o aseo, y el coste emocional asociado (grado en que el dolor induce desánimo, tristeza o frustración). En el MHQ-Sp, los ítems de esta subescala se someten a inversión de puntuación en el algoritmo de cálculo general, de tal forma que una mayor puntuación numérica normalizada represente invariablemente menor dolor y mayor bienestar.
5. Estética (Aesthetics)
A menudo subestimada en escalas ortopédicas convencionales, la estética de la mano es un determinante central del esquema corporal y la salud mental del paciente. La mano es un órgano perpetuamente visible que se expone a la mirada ajena durante el saludo, la gesticulación y el trabajo colaborativo. Las quemaduras, cicatrices retráctiles, amputaciones parciales de pulpejos, secuelas de artritis reumatoide con desviación cubital o la contractura de Dupuytren alteran radicalmente la morfología anatómica. Esta subescala cuantifica el nivel de incomodidad pública, el aislamiento de actividades sociales habituales y la tristeza o depresión desencadenadas por la apariencia física de la mano enferma o intervenida.
6. Satisfacción con la función de la mano (Satisfaction with Hand Function)
La satisfacción es un juicio cognitivo valorativo que compara las expectativas individuales del paciente respecto a lo que desearía hacer con la realidad biológica de lo que efectivamente puede realizar. Esta subescala sondea el grado de complacencia o frustración con la función global, la movilidad digital, la fuerza, el dolor residual y la sensibilidad de la mano. Permite detectar discrepancias clínicas críticas: por ejemplo, un paciente anciano con artrosis puede estar altamente satisfecho con una ligera mejoría en la prensión palmar que le permite sostener su bastón, mientras que un músico profesional puede sentirse profundamente insatisfecho ante una restitución clínica del 90% si ese 10% de déficit residual le imposibilita pulsar con precisión su instrumento.
6. Marco teórico
El fundamento conceptual del Michigan Hand Outcomes Questionnaire y su adaptación al español se erige sobre la intersección de dos corrientes paradigmáticas de la medicina y la psicología contemporáneas: el Modelo Biopsicosocial propuesto por George L. Engel (1977) y la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2001).
Históricamente, la medicina traumatológica y ortopédica operó bajo una óptica biomédica reduccionista, asumiendo que la restitución de la alineación ósea anatómica radiológica y la cicatrización tisular conllevaban necesariamente la normalización del bienestar del individuo. No obstante, el modelo biopsicosocial postula que el proceso de enfermedad y recuperación es un fenómeno emergente donde interactúan bucles dinámicos entre sistemas biológicos (p. ej., daño en el nervio mediano o necrosis avascular), factores psicológicos (p. ej., imagen corporal, catastrofismo ante el dolor, autoeficacia percibida) y condiciones socioambientales (p. ej., demandas ergonómicas del empleo, redes de apoyo familiar). El MHQ-Sp es una cristalización operacional directa de esta premisa: no aísla el daño articular de la experiencia afectiva del paciente, integrando la perturbación de la imagen física (estética) y la discrepancia evaluativa personal (satisfacción) como componentes constitutivos e inseparables del estado de salud.
Por su parte, la taxonomía de la CIF de la OMS estructura la salud a través de tres niveles jerárquicos independientes pero articulados, todos ellos reflejados explícitamente en la arquitectura del MHQ-Sp:
- Funciones y estructuras corporales: Representadas en el cuestionario por la evaluación directa del dolor nociceptivo, la limitación del rango articular en muñeca y dedos, y la atenuación de la sensibilidad somestésica táctil (dominios de Función Global y Dolor).
- Actividades: Corresponden a la capacidad de un individuo para ejecutar acciones instrumentales discretas dentro de un entorno estandarizado. El MHQ-Sp las cubre exhaustivamente en su dimensión de AVD, midiendo la competencia unimanual y bimanual para coordinar fuerzas y pinzas motoras.
- Participación: Se refiere al involucramiento del individuo en situaciones vitales reales dentro de su contexto sociocultural complejo. Este nivel se halla cartografiado en las subescalas de Desempeño Laboral (mantenimiento del rol ocupacional productivo) y Estética (donde la evitación de eventos sociales por vergüenza refleja una clara restricción de la participación impuesta por estigmas visibles o deformidad percibida).
Asimismo, en el plano psicométrico, el MHQ-Sp se sustenta en la Teoría Clásica de los Tests (TCT), la cual asume que la puntuación observada en un cuestionario es la suma del rasgo verdadero latente del individuo más un componente de error de medida aleatorio no sistemático. Las rigurosas fases de adaptación transcultural dirigidas por Martínez-Fernández et al. (2024) siguieron el protocolo de Beaton et al. (2000), garantizando la equivalencia semántica, idiomática, conceptual y operacional respecto a la escala anglófona matriz, salvaguardando así la validez aparente y de contenido exigida por la metodología psicométrica actual.
7. Validez
El proceso de validación del MHQ-Sp en España aportó evidencia psicométrica robusta que respalda su idoneidad para la evaluación clínica e investigativa, demostrando con claridad meridiana qué mide la herramienta y, con idéntica relevancia, delimitando con precisión lo que no mide:
Validez convergente
La validez convergente examina en qué medida las puntuaciones del instrumento guardan correlación con otros constructos teóricamente afines. Para este análisis, el MHQ-Sp fue contrastado frente al cuestionario Disabilities of the Arm, Shoulder and Hand (DASH), una medida de referencia ampliamente aceptada en ortopedia. Conforme a las hipótesis formuladas a priori por el equipo investigador, se observó una correlación negativa intensa y estadísticamente significativa:
- MHQ-Sp frente a DASH global: r = -0,75 (p < 0,001).
- MHQ-Sp frente al módulo de trabajo del DASH: r = -0,63 (p < 0,001).
La magnitud negativa de este coeficiente de Pearson se deriva de la métrica contrapuesta que rige a ambos instrumentos: mientras que en el DASH una puntuación más elevada cuantifica un nivel superior de discapacidad (peor estado de salud), en el MHQ-Sp una puntuación más alta refleja un desempeño funcional óptimo y mayor bienestar. La fuerza de esta correlación inversa (superando con holgura el umbral estándar de 0,50 o 0,60 para asociaciones intensas) confirma que ambas herramientas comparten una porción masiva de varianza latente en la valoración de la disfunción regional de la extremidad superior.
Validez discriminante (divergente)
La validez discriminante garantiza que la escala no correlacione de forma espuria con constructos conceptualmente distantes o ajenos al foco diana de evaluación. Los hallazgos del estudio de Martínez-Fernández et al. (2024) constituyeron una confirmación psicométrica ejemplar de este principio:
- MHQ-Sp frente al cuestionario genérico de salud EQ-5D: r = -0,01. La virtual ausencia de correlación lineal con una escala de calidad de vida general sistémica como el EuroQol-5D pone de relieve que el impacto específico de una lesión en mano o muñeca opera como una entidad clínica altamente focalizada. Un paciente puede gozar de una salud cardiovascular, respiratoria y sistémica perfecta (EQ-5D elevado) y encontrarse simultáneamente impedido para trabajar o abrocharse la ropa por una rotura del tendón extensor largo del pulgar.
- MHQ-Sp frente a la fuerza de agarre dinamométrica: r = 0,05. Esta nula correlación empírica representa uno de los hallazgos más ilustrativos para la medicina basada en la evidencia: demuestra que la fuerza biomédica pura registrada en kilogramos en un dinamómetro no equivale ni predice la vivencia holística del paciente, su destreza fina, su nivel de dolor en reposo ni la repercusión de la secuela estética en su vida diaria.
Sensibilidad al cambio y Diferencia Mínima Clínicamente Importante (MCID)
La capacidad de respuesta del MHQ-Sp ante modificaciones longitudinales en el estado de salud se evaluó calculando la Diferencia Mínima Clínicamente Importante (Minimal Clinically Important Difference, MCID). Utilizando técnicas de curvas ROC (Receiver Operating Characteristic) ancladas a una escala global de cambio subjetivo, se determinó que el umbral de significación clínica se ubica en:
MCID > 6,85 puntos
Cualquier modificación en la puntuación global del MHQ-Sp que exceda los 6,85 puntos porcentuales a lo largo del tiempo o tras una intervención quirúrgica/fisioterapéutica puede interpretarse con certeza estadística como una mejoría real y relevante perceptible por el paciente, superando con holgura el ruido atribuible a la variabilidad intrínseca de la medición.
8. Confiabilidad
La confiabilidad del MHQ-Sp fue examinada a través del análisis exhaustivo de dos dimensiones psicométricas fundamentales: la coherencia interna de los reactivos y la reproducibilidad temporal ante la administración repetida en condiciones de estabilidad clínica.
Consistencia interna
La homogeneidad interna de las subescalas se computó mediante el coeficiente alfa de Cronbach en la muestra global de validación (N = 262). Los valores obtenidos oscilaron entre 0,82 y 0,85 para la totalidad de los seis dominios del cuestionario. Estos valores se sitúan en el rango psicométrico óptimo señalado por teóricos como Nunnally y Bernstein (1994): se hallan netamente por encima del umbral mínimo de 0,70 requerido para herramientas de uso colectivo en investigación, y superan el nivel de 0,80 aconsejado para la toma de decisiones clínicas individualizadas. Al mismo tiempo, los índices no rebasan el umbral de 0,90 a partir del cual se sospecha la presencia de redundancia conceptual innecesaria o proliferación de ítems duplicados, lo que confirma una parsimonia estructural excelente.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
Para determinar la estabilidad longitudinal del instrumento frente a fluctuaciones aleatorias, se administró el MHQ-Sp en dos ocasiones temporales separadas por un intervalo temporal de 10 a 15 días a un subgrupo de pacientes cuya condición clínica permanecía inalterada (fase de mantenimiento o secuela estacionaria). Los resultados arrojaron:
- Coeficiente de Correlación Intraclase (CCI): Valores comprendidos entre 0,74 y 0,91 a través de las diferentes subescalas. Estos coeficientes denotan una reproducibilidad excelente de acuerdo con los criterios metodológicos de Fleiss y las directrices del grupo COSMIN.
- Error Estándar de Medición (SEM): Osciló entre 1,70 y 4,67 puntos normalizados. Los reducidos márgenes del SEM confirman que el instrumento goza de una elevada precisión analítica, asegurando que pequeños cambios en las respuestas del paciente reflejan modificaciones genuinas en su funcionalidad física o percepción estética, en lugar de ruido métrico o inestabilidad del test.
9. Análisis factorial
Para evaluar la validez estructural y verificar si la versión adaptada al español reproducía fielmente la arquitectura latente del instrumento original anglosajón de Chung et al., se aplicó una estrategia psicométrica combinada secuencial mediante Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (CFA).
El estudio de la dimensionalidad se condujo evaluando la estructura factorial de cada una de las seis subescalas de manera individual para verificar la hipótesis fundamental de unidimensionalidad interna postulada en el diseño original del test. El Análisis Factorial Confirmatorio de primer orden implementado mediante modelos de ecuaciones estructurales (SEM) con estimadores robustos de máxima verosimilitud arrojó los siguientes parámetros de bondad de ajuste general:
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI, Comparative Fit Index): Registró valores consistentemente superiores a 0,95 en las diversas subescalas evaluadas, superando holgadamente el criterio de corte convencional de Hu y Bentler (> 0,90 a 0,95) que denota un ajuste óptimo del modelo a los datos empíricos observados.
- Índice de Tucker-Lewis (TLI, Tucker-Lewis Index): Exhibió valores paralelos superiores a 0,94, confirmando la convergencia e idoneidad de la especificación teórica del modelo factorial.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA, Root Mean Square Error of Approximation): Se mantuvo por debajo del umbral crítico de 0,06 (con intervalos de confianza del 90% que no superaron el valor de 0,08), lo que constata que la discrepancia residual entre la matriz de covarianzas empírica y la reproducida por el modelo es extraordinariamente baja.
Las cargas factoriales estandarizadas (λ) de los ítems sobre sus correspondientes factores latentes fueron en su totalidad estadísticamente significativas (p < 0,001), situándose holgadamente por encima del dintel de corte habitual de 0,50 y alcanzando en su mayoría valores comprendidos entre 0,65 y 0,88. Este comportamiento métrico confirma de manera incontrovertible que no existieron deslizamientos semánticos ni desviaciones en la operacionalización de los constructos a consecuencia de la traducción al español, demostrando que los 37 reactivos que componen la escala se agrupan coherentemente en torno a los seis dominios teóricos predeterminados: Función Global, AVD, Trabajo, Dolor, Estética y Satisfacción.
10. Instrumento de medición
A continuación se detallan las características operacionales y normativas del Cuestionario de Resultados de Mano de Michigan en su versión validada en español:
- Tipo de prueba: Medida de resultados informada por el paciente (PROM), de diseño autoadministrado, orientada a evaluar la calidad de vida y la función musculoesquelética específica de mano y muñeca.
- Formato y soporte: Cuestionario estructurado de 37 ítems, disponible para administración en formato papel y lápiz o mediante plataformas electrónicas digitales (ordenadores, tabletas sanitarias).
- Número total de ítems: 37 reactivos distribuidos en seis subescalas multidimensionales. Ciertas dimensiones evalúan las manos derecha e izquierda de manera independiente.
- Escala de respuesta: 37 items, 5-point Likert scale (escalas graduadas de 5 puntos ordinales, que abarcan descriptores graduados de desempeño funcional, frecuencia sintomática o grados de acuerdo y satisfacción).
- Población diana y ámbito de aplicación: Pacientes adultos (rango etario de 18 a 65 años en el estudio de validación) diagnosticados con fracturas de radio distal, fracturas óseas de mano, roturas o tenorrafias de tendones flexores/extensores, neuropatías por atrapamiento periférico (p. ej., síndrome del túnel carpiano, compresión del nervio cubital), artrosis trapeciometacarpiana o contracturas articulares. Utilizable en contextos de consultas externas hospitalarias, unidades de rehabilitación de mutuas de accidentes laborales y ensayos clínicos ortopédicos.
- Algoritmo de corrección y puntuación:
- Las puntuaciones brutas asignadas a las respuestas de cada una de las seis subescalas se transforman matemáticamente de forma individual a una escala continua normalizada que oscila entre 0 y 100 puntos.
- En los dominios funcionales (Función Global, AVD, Desempeño Laboral, Estética y Satisfacción), las puntuaciones directas se normalizan de manera que 0 represente la peor función posible y 100 el rendimiento funcional ideal o máximo grado de complacencia.
- Regla de inversión del dolor: La subescala de dolor se invierte algebraicamente durante el proceso de normalización. En su cálculo estandarizado de reporte final, una puntuación de 0 denota dolor máximo e intolerable, mientras que una puntuación de 100 indica ausencia completa de dolor, alineando su interpretación con el resto de las subescalas.
- Puntuación global compuesta: La puntuación total del MHQ-Sp se calcula sumando algebraicamente las puntuaciones normalizadas (0-100) de los seis dominios individuales y dividiendo dicha suma aritmética exactamente entre seis. Puntuaciones globales más altas denotan un estado de salud integral de la extremidad superior sustancialmente mejor.
- Punto de corte clínico (MCID): Cambio mínimo clínicamente importante > 6,85 puntos para certificar una mejoría o deterioro terapéuticamente relevante.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
El Cuestionario de Resultados de Mano de Michigan es un instrumento psicométrico de propiedad intelectual registrada. La adaptación y validación española (MHQ-Sp) fue publicada formalmente en el año 2024 por María Visitación Martínez-Fernández, Carmen María Sarabia-Cobo y Nuria Sánchez-Labraca en la revista científica internacional Journal of Orthopaedic Surgery and Research.
Los derechos fundamentales sobre el diseño y la estructura original del MHQ pertenecen a la Universidad de Michigan (desarrollado por el Dr. Kevin C. Chung y su equipo de investigación). Para el proyecto de validación de la versión española, se solicitó y obtuvo formalmente la licencia de traducción y autorización de uso académico emitida por los autores originales, registrada con el código IR MHQ #3372.
El uso del MHQ-Sp en entornos de investigación académica sin ánimo de lucro y en la práctica clínica asistencial pública habitual se encuentra ampliamente disponible con fines científicos, debiendo siempre citarse adecuadamente los artículos seminales de validación de Martínez-Fernández et al. (2024) y Chung et al. (1998). Aquellas organizaciones que deseen incorporar el cuestionario en ensayos clínicos patrocinados por la industria farmacéutica o biotecnológica, o en plataformas comerciales de software médico, deben gestionar la correspondiente licencia y el pago de cánones ante la Oficina de Transferencia Tecnológica de la Universidad de Michigan.
12. Referencias
A continuación se detallan las referencias bibliográficas que sustentan la construcción teórica, el marco metodológico y las evidencias de validación del MHQ-Sp, estructuradas rigurosamente de acuerdo con las directrices del estilo APA (7ma edición):
- Beaton, D. E., Bombardier, C., Guillemin, F., & Ferraz, M. B. (2000). Guidelines for the process of cross-cultural adaptation of self-report measures. Spine, 25(24), 3186–3191. https://doi.org/10.1097/00007632-200012150-00014
- Bentler, P. M., & Bonett, D. G. (1980). Significance tests and goodness of fit in the analysis of covariance structures. Psychological Bulletin, 88(3), 588–606. https://doi.org/10.1037/0033-2909.88.3.588
- Chung, K. C., Pillsbury, M. S., Walters, M. R., & Hayward, R. A. (1998). Reliability and validity testing of the Michigan Hand Outcomes Questionnaire. The Journal of Hand Surgery, 23(4), 575–587. https://doi.org/10.1016/S0363-5023(98)80042-7
- Chung, B. T., & Morris, S. F. (2015). Confirmatory factor analysis of the Michigan Hand Questionnaire. Annals of Plastic Surgery, 74(2), 176–181. https://doi.org/10.1097/SAP.0b013e3182956659
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- EuroQol Group. (1990). EuroQol—a new facility for the measurement of health-related quality of life. Health Policy, 16(3), 199–208. https://doi.org/10.1016/0168-8510(90)90421-9
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13. Ítems de la escala
Response format: 37 items, 5-point Likert scale
- Overall, how well did your hand work?
- How well did your fingers move?
- How well did your wrist move?
- How was the strength in your hand?
- How was the sensation (feeling) in your hand?
- Turn a door knob
- Pick up a coin
- Hold a glass of water
- Turn a key in a lock
- Hold a frying pan
- Open a jar
- Button a shirt or blouse
- Eat with a knife and fork
- Carry a grocery bag
- Wash dishes
- Wash your hair
- Tie shoelaces or knots
- How often were you unable to do your work because of problems with your hand(s) and/or wrist(s)?
- How often did you have to shorten your work day because of problems with your hand(s) and/or wrist(s)?
- How often did you have to take it easy at your work because of problems with your hand(s) and/or wrist(s)?
- How often did you accomplish less in your work because of problems with your hand(s) and/or wrist(s)?
- How often did you take longer to do the tasks in your work because of problems with your hand(s) and/or wrist(s)?
- How often did you have pain in your hand(s) and/or wrist(s)?
- Please describe the pain you have in your hand(s) and/or wrist(s)
- How often did the pain in your hand(s) and/or wrist(s) interfere with your sleep?
- How often did the pain in your hand(s) and/or wrist(s) interfere with your daily activities (such as eating or bathing)?
- How often did the pain in your hand(s) and/or wrist(s) make you unhappy?
- I was satisfied with the appearance (look) of my hand.
- The appearance (look) of my hand sometimes made me uncomfortable in public.
- The appearance (look) of my hand made me depressed.
- The appearance (look) of my hand interfered with my normal social activities.
- Overall function of your hand
- Motion of the fingers in your hand
- Motion of your wrist
- Strength of your hand
- Pain level of your hand
- Sensation (feeling) of your hand