1. Resumen
La Escala de Autoeficacia General (General Self-Efficacy Scale, GSE), desarrollada originalmente en su versión alemana por los psicólogos Ralf Schwarzer y Matthias Jerusalem en 1979 y adaptada al formato estándar de 10 ítems en 1981 (con difusión internacional en lengua inglesa a partir de 1995), constituye uno de los instrumentos psicométricos más ampliamente utilizados en el ámbito de la psicología de la salud, la psicología clínica, la psicología laboral y la investigación transcultural. El instrumento tiene como objetivo evaluar la creencia optimista global y estable del individuo respecto a su propia competencia para lidiar de manera efectiva con una amplia gama de demandas estresantes, imprevistas o novedosas de la vida cotidiana.
A diferencia de los instrumentos focalizados en dominios o conductas específicas —como el abandono del tabaquismo, la adherencia a regímenes dietéticos o el rendimiento matemático—, la GSE evalúa un sentido global de autoeficacia entendida como un recurso disposicional de afrontamiento (coping). La escala posee una estructura unidimensional consolidada e integrada por 10 ítems autoadministrados con formato de respuesta tipo Likert de 4 puntos (desde 1 = «Not at all true» hasta 4 = «Exactly true»), arrojando una puntuación compuesta que oscila entre 10 y 40 puntos, en donde mayores puntuaciones reflejan un nivel superior de autoeficacia generalizada.
Las propiedades psicométricas de la escala han sido investigadas y respaldadas empíricamente en más de 33 países con muestras que superan decenas de miles de participantes. Los estudios transculturales reportan de forma consistente una consistencia interna sobresaliente, con coeficientes alfa de Cronbach situados usualmente entre 0.75 y 0.91, así como una notable estabilidad temporal evaluada mediante pruebas de test-retest. La evidencia de validez de constructo, convergente, discriminante y predictiva demuestra correlaciones positivas robustas con el optimismo disposicional, la autoestima, la motivación intrínseca, el bienestar psicológico y la capacidad de autorregulación, y correlaciones inversas con la depresión, la ansiedad rasgo y estado, el estrés percibido, la somatización y el agotamiento emocional o burnout.
2. Palabras clave
Autoeficacia general, Ralf Schwarzer, Matthias Jerusalem, teoría cognitivo-social, afrontamiento, psicología de la salud, evaluación psicométrica, validez transcultural, autorregulación, escala unidimensional, estrés percibido, recursos personales.
3. Autores
Ralf Schwarzer, Ph.D.
Ralf Schwarzer es profesor emérito de Psicología en la Freie Universität Berlin (Alemania) y profesor emérito distinguido de la SWPS University of Social Sciences and Humanities en Breslavia (Polonia). Reconocido internacionalmente como una de las figuras pioneras en el ámbito de la psicología de la salud y el modelado de conductas preventivas, desarrolló el modelo del Proceso de Acción para la Salud (Health Action Process Approach, HAPA). A lo largo de su carrera ha publicado más de cuatrocientos artículos científicos y numerosos libros centrados en la autoeficacia, el estrés, el apoyo social y la adopción de conductas promotoras de la salud. Correo institucional de contacto histórico: [email protected].
Matthias Jerusalem, Ph.D.
Matthias Jerusalem es profesor emérito del Departamento de Psicología de la Educación de la Humboldt-Universität zu Berlin (Alemania). Especialista de referencia en psicología de la educación, motivación académica, estrés escolar y desarrollo psicosocial durante la adolescencia. En colaboración con Ralf Schwarzer, inició a finales de la década de 1970 el desarrollo metodológico y empírico de las escalas de evaluación de la autoeficacia en muestras clínicas, escolares y comunitarias.
4. Propósito
Naturaleza y objeto de medición
El propósito primordial de la General Self-Efficacy Scale (GSE) consiste en evaluar la convicción personal de un individuo respecto a su capacidad para movilizar la motivación, los recursos cognitivos y los cursos de acción necesarios para ejercer control sobre demandas complejas, desafiantes o imprevistas. El instrumento no fue concebido para estimar destrezas motoras puntuales ni competencias técnicas aisladas, sino la creencia subjetiva subyacente y generalizada de que uno puede alcanzar metas deseadas superando activamente los obstáculos ambientales o personales.
Justificación teórica y necesidad psicométrica
Dentro del marco de la evaluación psicológica, surge con frecuencia la dicotomía entre medir competencias contextualizadas a dominios concretos (por ejemplo, autoeficacia académica o autoeficacia en el manejo de la diabetes) o medir un rasgo generalizado. Aunque la formulación original de Albert Bandura preconizaba que la autoeficacia opera de manera óptima cuando se mide con un nivel de especificidad congruente con la conducta objetivo, diversos investigadores y psicómetras —incluidos Schwarzer, Jerusalem y Chen— argumentaron que la recurrencia de experiencias exitosas de dominio en múltiples facetas de la vida da origen a un sentido globalizado, disposicional y relativamente estable de autocompetencia. La GSE se creó para llenar este vacío empírico, dotando a la comunidad científica de un indicador parsimonioso que capture este recurso psíquico fundamental sin la necesidad de administrar baterías exhaustivas de decenas de ítems por cada dominio vital.
Aplicaciones en investigación científica
En el campo de la investigación básica y aplicada, la GSE se utiliza de manera extensiva para:
- Examinar modelos mediacionales y moderadores en los que la autoeficacia actúa como amortiguador (buffer) entre estresores crónicos (p. ej., desempleo, diagnóstico de enfermedades crónicas, catástrofes) y desenlaces en salud mental o física.
- Analizar procesos longitudinales de cambio comportamental dentro de intervenciones basadas en el cambio de estilo de vida, actividad física, nutrición y cese de adicciones.
- Llevar a cabo comparaciones epidemiológicas y transculturales gracias a la disponibilidad de normas estandarizadas en más de una treintena de países e idiomas.
- Modelar la interacción entre variables de personalidad positiva (como la resiliencia, el sentido de coherencia y el optimismo) y el bienestar subjetivo.
Aplicaciones en el ámbito clínico y de la salud
En la práctica clínica, hospitalaria y psicoterapéutica, la GSE opera como una herramienta de cribado (screening) y de valoración de línea base para:
- Identificar a pacientes con baja confianza disposicional en su capacidad de recuperación, quienes son significativamente más propensos a presentar sintomatología depresiva, desesperanza aprendida, desregulación emocional y pobre cumplimiento terapéutico.
- Evaluar la eficacia terapéutica de programas de terapia cognitivo-conductual (TCC), intervenciones orientadas a metas o talleres de manejo del estrés, donde el incremento de la puntuación en la GSE funciona como indicador de empoderamiento psicológico y reestructuración cognitiva exitosa.
- Monitorear la rehabilitación física y funcional tras traumatismos graves o intervenciones quirúrgicas complejas, prediciendo la velocidad y constancia con la que los pacientes se adhieren a la fisioterapia y retoman sus actividades cotidianas.
5. Constructo psicológico
Definición y delimitación conceptual
El constructo de autoeficacia general representa una autoevaluación cognitiva global sobre la propia habilidad para resolver dificultades y adaptarse a contingencias adversas en la vida cotidiana. No equivale a una mera expectativa de resultado («creer que las cosas saldrán bien por azar o intervención externa»), sino a una expectativa de eficacia («creer firmemente que uno posee los medios y recursos para generar el resultado deseado mediante su propio esfuerzo»).
Estructura unidimensional del constructo
A nivel operacional y psicométrico, la GSE está fundamentada en una concepción unidimensional. No está subdividida en factores o subescalas independientes; más bien, los 10 ítems convergen en una única dimensión latente continua. No obstante, al analizar minuciosamente el contenido sustantivo de sus reactivos, es posible distinguir tres facetas operativas o componentes fenomenológicos interconectados que enriquecen su interpretación cualitativa:
Facetas operativas inherentes a la escala
- Persistencia y orientación al esfuerzo ante metas complejas: Representada por ítems como el 1 («I can always manage to solve difficult problems if I try hard enough»), el 3 («It is easy for me to stick to my aims and accomplish my goals») y el 6 («I can solve most problems if I invest the necessary effort»). Esta faceta mide la convicción de que los resultados positivos dependen de la cantidad de esfuerzo e inversión volitiva que la persona esté dispuesta a movilizar, manteniendo la perseverancia a pesar de demoras o contratiempos.
- Ingenio y resolución adaptativa de problemas: Reflejada en los ítems 2 («If someone opposes me, I can find the means and ways to get what I want»), 5 («Thanks to my resourcefulness, I know how to handle unforeseen situations»), 8 («When I am confronted with a problem, I can usually find several solutions») y 9 («If I am in trouble, I can usually think of a solution»). Esta dimensión resalta la flexibilidad cognitiva, la búsqueda de alternativas conductuales ante la oposición o el bloqueo ambiental y la apelación al repertorio propio de habilidades heurísticas.
- Manejo de la incertidumbre y calma ante demandas imprevistas: Evidenciada por los reactivos 4 («I am confident that I could deal efficiently with unexpected events»), 7 («I can remain calm when facing difficulties because I can rely on my coping abilities») y 10 («I can usually handle whatever comes my way»). Refleja la capacidad de amortiguación afectiva ante la novedad, minimizando la activación de respuestas de pánico o estrés desbordante debido a la confianza implícita en la propia capacidad de respuesta.
Diferenciación de constructos afines
Es imprescindible distinguir la autoeficacia general de otros constructos psicológicos:
- Autoestima: Es un juicio evaluativo y afectivo global sobre el propio valor moral o personal («me acepto y me considero valioso como ser humano»), mientras que la autoeficacia es un juicio descriptivo de competencia para la acción («puedo realizar tareas y superar demandas»).
- Optimismo disposicional: Constituye una expectativa generalizada de que ocurrirán acontecimientos positivos en el futuro, con independencia del origen de dichos sucesos (fortuna, Dios, el destino, etc.), mientras que la autoeficacia atribuye el logro de resultados a la agencia individual.
- Locus de control: Planteado por Rotter, define si los sucesos se perciben como contingentes a la propia conducta versus factores externos azarosos; la autoeficacia asume el locus interno pero añade la creencia instrumental específica de que se poseen los recursos concretos para actuar con éxito.
6. Marco teórico
La Teoría Cognitivo-Social de Albert Bandura
La base epistemológica de la autoeficacia proviene de la monumental obra del psicólogo canadiense Albert Bandura (1977, 1986, 1997). En su Teoría Cognitivo-Social, Bandura postula el concepto de determinismo recíproco triádico, donde el funcionamiento humano resulta de la continua interacción bidireccional entre:
- Los factores cognitivos, afectivos y biológicos internos del individuo.
- Las conductas y patrones de acción específicos.
- Las influencias y contingencias procedentes del entorno social y físico.
Dentro de este entramado, la creencia de autoeficacia actúa como el motor nuclear de la agencia humana. Si las personas consideran que no pueden producir efectos favorables mediante sus actos, carecerán de incentivos para actuar, perseverar o enfrentar las adversidades.
Fuentes constitutivas de la autoeficacia según Bandura
Bandura conceptualizó cuatro fuentes primordiales a través de las cuales los individuos construyen, calibran y consolidan sus creencias de eficacia personal:
- Logros de ejecución directa (experiencias de dominio): Las victorias pasadas sobre problemas difíciles son la fuente más fidedigna y potente; las tareas exitosas fortalecen la creencia de eficacia, mientras que los fracasos tempranos la erosionan.
- Experiencias vicarias (modelado social): Observar a personas afines resolver obstáculos con empeño infunde en el observador la persuasión de que él también posee las facultades para triunfar.
- Persuasión verbal o social: Estímulos, retroalimentación constructiva y aseveraciones de confianza emitidas por figuras significativas del entorno.
- Estados fisiológicos y afectivos: La interpretación que el sujeto hace de su activación corporal (taquicardia, tensión muscular, serenidad); percibir la calma fisiológica ante la adversidad es interpretado internamente como señal de preparación y pericia.
El Enfoque del Proceso de Acción para la Salud (HAPA) de Schwarzer
Ralf Schwarzer amplió y operacionalizó la teoría banduriana hacia el comportamiento preventivo a través del Health Action Process Approach (HAPA). Schwarzer identificó que la autoeficacia no es un constructo estático ni monolítico a lo largo del proceso del cambio conductual, sino que se despliega funcionalmente en diferentes fases:
- Autoeficacia de pre-acción (o de motivación): Convicción para proponerse una nueva meta o adoptar una conducta saludable cuando aún no se ha iniciado.
- Autoeficacia de mantenimiento (o de afrontamiento): Convicción en la propia capacidad para lidiar con las barreras imprevistas y tentaciones que surgen una vez iniciada la acción.
- Autoeficacia de recuperación: Confianza para recomponerse y retomar el curso de acción tras una recaída o retroceso temporal.
La GSE sintetiza principalmente los recursos de afrontamiento y de recuperación disposicional ante cualquier contexto vital complejo, complementando el marco del modelo HAPA para la predicción de hábitos saludables.
7. Validez
Validez de constructo
La validez de constructo de la General Self-Efficacy Scale ha sido exhaustivamente demostrada a través de múltiples líneas de investigación psicométrica. En el emblemático estudio transcultural coordinado por Scholz, Doña, Sud y Schwarzer (2002), se evaluaron las respuestas de 19,120 individuos procedentes de 25 naciones. Mediante análisis factoriales confirmatorios multigrupo, los investigadores constataron la invarianza configuracional y métrica del constructo en diferentes grupos lingüísticos y étnicos, evidenciando que el instrumento mide coherentemente el mismo rasgo psicológico global tanto en culturas individualistas occidentales como en culturas colectivistas orientales.
Validez convergente
Se han reportado correlaciones directas y estadísticamente significativas entre la GSE y escalas consagradas que evalúan constructos teóricamente convergentes:
- Optimismo disposicional (medido con el LOT-R): Correlaciones habituales de r = 0.50 a 0.65 (Luszczynska et al., 2005), confirmando que las personas autoeficaces visualizan el futuro con expectativas favorables originadas en su propia competencia.
- Autoestima global (Escala de Rosenberg): Correlaciones sistemáticas de r = 0.52 a 0.68, lo que denota que la valoración instrumental de competencia coexiste armónicamente con la autovaloración afectiva personal.
- Hardiness (Personalidad resistente) y Resiliencia (CD-RISC): Coeficientes positivos entre r = 0.45 y 0.70, verificando la conexión del constructo con los mecanismos protectores de adaptación ante la adversidad.
Validez discriminante
Diversos estudios factoriales y de matrices multirrasgo-multimétodo demuestran que la GSE no se solapa ni se confunde con constructos psicopatológicos o de desajuste emocional, con los cuales mantiene correlaciones inversas robustas y teóricamente congruentes:
- Depresión (BDI, CES-D, PHQ-9): Asociaciones negativas de r = -0.40 a -0.60. Niveles elevados de autoeficacia amortiguan de forma drástica los sentimientos de impotencia y anhedonia.
- Ansiedad rasgo y estado (STAI, GAD-7): Correlaciones inversas entre r = -0.35 y -0.55.
- Estrés percibido (PSS de Cohen): Coeficientes negativos consistentes en el rango de r = -0.42 a -0.58.
Validez predictiva y de criterio
En el ámbito de la medicina comportamental y la psicología del trabajo, la GSE ha demostrado capacidad para pronosticar longitudinalmente variables clínicas cruciales:
- Mayor adherencia a tratamientos farmacológicos y a regímenes dietéticos en pacientes con cardiopatías isquémicas y diabetes mellitus tipo 2 (Schwarzer et al., 2011).
- Menor absentismo laboral, menores tasas de desgaste ocupacional (burnout) y mayor implicación en el trabajo (work engagement) en profesionales sanitarios y docentes.
- Recuperación posquirúrgica más ágil y menor percepción de dolor crónico tras intervenciones ortopédicas y oncológicas.
8. Confiabilidad
Consistencia interna
La fiabilidad de consistencia interna de la General Self-Efficacy Scale es excepcionalmente robusta en las distintas adaptaciones culturales y grupos sociodemográficos. En la literatura psicométrica de referencia, el coeficiente alfa de Cronbach (α) se ubica de forma continua entre 0.75 y 0.91.
En el macroestudio internacional de Scholz et al. (2002) que abarcó muestras comunitarias en 25 países, las alfas oscilaron entre 0.75 (en muestras de la India y Japón) y 0.91 (en muestras de Japón comunitaria y Alemania), con una media global ponderada superior a 0.86. En investigaciones posteriores que emplearon el coeficiente Omega de McDonald (ω), métrica menos vulnerable a la vulneración del supuesto de tau-equivalencia, los valores reportados han confirmado niveles de consistencia interna de entre 0.85 y 0.92.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
Debido a que la autoeficacia generalizada está formulada conceptualmente como un rasgo de afrontamiento disposicional relativamente estable a lo largo del tiempo, las pruebas de test-retest han reportado coeficientes de correlación producto-momento de Pearson elevados:
- En intervalos de 1 a 3 meses, las correlaciones test-retest se sitúan típicamente entre r = 0.67 y r = 0.82.
- En estudios longitudinales de seguimiento tras 1 y 2 años (por ejemplo, en cohortes de estudiantes universitarios o pacientes en transición laboral), los coeficientes de correlación temporal oscilaron entre r = 0.55 y r = 0.65, indicando tanto una sólida estabilidad disposicional de base como suficiente sensibilidad métrica para registrar cambios tras acontecimientos vitales críticos o intervenciones psicoterapéuticas orientadas al desarrollo de recursos.
9. Análisis factorial
Estructura unidimensional: Modelos exploratorios (AFE)
Desde los análisis psicométricos seminales de Schwarzer y Jerusalem (1995), el Análisis Factorial Exploratorio (AFE) aplicado sobre las respuestas a los 10 ítems de la GSE ha mostrado de manera recurrente una solución de factor único. En la mayoría de las muestras internacionales, la aplicación de la regla de Kaiser-Guttman (autovalores superiores a 1) y el análisis de sedimentación (scree test de Cattell) identifican con claridad un único factor primario dominante que explica entre el 40% y el 55% de la varianza total de los datos.
Cargas factoriales del modelo latente
Las cargas factoriales (λ) de los diez reactivos en el factor latente general de autoeficacia son sistemáticamente homogéneas y sustanciales, oscilando en la inmensa mayoría de las muestras publicadas entre 0.50 y 0.82. Reactivos como el ítem 8 («When I am confronted with a problem, I can usually find several solutions») y el ítem 9 («If I am in trouble, I can usually think of a solution») suelen presentar comúnmente las cargas factoriales más robustas (superiores a 0.70), reflejando el núcleo central de resolución activa de problemas inherente al constructo.
Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) y bondad de ajuste
Los estudios basados en el Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) implementados en diversos países (p. ej., Luszczynska et al., 2005; Sanjuán, Pérez y Bermúdez, 2000 en España) han ratificado el ajuste satisfactorio del modelo unidimensional conjeturado, empleando matrices de correlación policórica y métodos de estimación robustos (como WLSMV o MLR):
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): valores típicamente superiores a 0.94 y con frecuencia ≥ 0.97.
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): valores usualmente situados entre 0.93 y 0.96.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): valores sistemáticamente inferiores a 0.06 (con intervalos de confianza del 90% dentro del rango adecuado de 0.03 a 0.07).
- Raíz del Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR): valores inferiores a 0.05.
Invarianza de medición transcultural y de género
Mediante el modelado de ecuaciones estructurales multigrupo (MGCFA), los investigadores han evaluado los niveles jerárquicos de invarianza de medida:
- Invarianza configuracional: La misma estructura unifactorial se mantiene idéntica en hombres y mujeres, y a través de docenas de idiomas y culturas.
- Invarianza métrica o débil: Las cargas factoriales resultan equivalentes entre los grupos, lo que permite correlacionar válidamente el constructo con otras variables entre países o géneros.
- Invarianza escalar o fuerte: Se sostiene con pequeñas liberaciones parciales de interceptos en algunos estudios transculturales, justificando la comparación directa de medias latentes entre muestras poblacionales internacionales.
10. Instrumento de medición
- Nombre original del instrumento: General Self-Efficacy Scale (GSE); en alemán: Allgemeine Selbstwirksamkeitsskala (SWE).
- Denominación común en español: Escala de Autoeficacia General (EAG / GSE).
- Tipo de prueba: Instrumento de autoinforme (autoadministrado) psicométrico estandarizado.
- Población objetivo: Adolescentes a partir de los 12 años y población adulta general y clínica.
- Tiempo estimado de administración: Aproximadamente de 3 a 5 minutos, destacando por su alta parsimonia y baja carga de respuesta.
- Número de ítems: 10 ítems o reactivos de formulación positiva, concisos y libres de tecnicismos.
- Escala de respuesta auténtica: Escala tipo Likert de 4 puntos con los siguientes anclajes cuantitativos y cualitativos obligatorios:
- 1 = Not at all true
- 2 = Hardly true
- 3 = Moderately true
- 4 = Exactly true
- Reglas de puntuación inversa: Todos los 10 ítems puntúan de manera directa y positiva. No existen ítems de puntuación invertida (no reverse-scored items).
- Cálculo de la puntuación total: Se suman las respuestas individuales de los 10 ítems para obtener una puntuación global que oscila entre 10 y 40 puntos. De forma alternativa, en ciertos contextos de investigación se calcula la media simple de los 10 ítems (rango de 1.0 a 4.0). A mayor puntuación, mayor es el nivel de autoeficacia generalizada exhibido por el respondiente.
- Baremos e interpretación normativa: La media normativa transcultural informada por Schwarzer suele oscilar alrededor de 29.5 puntos (con una desviación estándar aproximada de 5.3 puntos). Se suelen categorizar puntuaciones totales inferiores a 24-25 puntos como indicativas de baja autoeficacia, de 26 a 33 puntos como nivel moderado-promedio, y puntuaciones de 34 a 40 puntos como nivel elevado de autoeficacia.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
Año de creación y evolución histórica
La versión germana primigenia de 20 ítems fue creada en 1979 por Matthias Jerusalem y Ralf Schwarzer. Posteriormente, en 1981, los autores depuraron y redujeron el instrumento a su formato canónico y definitivo de 10 ítems. La difusión global en lengua inglesa y su adopción masiva en la literatura biomédica y psicológica internacional se consolidó a partir de su publicación canónica en 1995 en el volumen editado por Weinman, Wright y Johnston.
Política de licencias, permisos y derechos de autor
De acuerdo con las disposiciones expresas de sus autores (Ralf Schwarzer y Matthias Jerusalem), la General Self-Efficacy Scale se encuentra disponible en el dominio público para fines de investigación académica, científica y práctica médica/clínica no comercial. No se requiere abonar ningún canon ni tarifa monetaria (fee-free) para utilizar el instrumento en estudios universitarios, ensayos clínicos o tesis doctorales.
Los autores han mantenido abierta la documentación, manuales y traducciones en múltiples idiomas a través de la página web oficial del profesor Ralf Schwarzer en la Freie Universität Berlin. La única condición requerida para su empleo legítimo es citar adecuadamente la fuente bibliográfica original en cualquier publicación, tesis o reporte técnico derivado.
12. Referencias
- Bandura, A. (1977). Self-efficacy: Toward a unifying theory of behavioral change. Psychological Review, 84(2), 191–215. https://doi.org/10.1037/0033-295X.84.2.191
- Bandura, A. (1986). Social foundations of thought and action: A social cognitive theory. Prentice-Hall.
- Bandura, A. (1997). Self-efficacy: The exercise of control. W. H. Freeman.
- Luszczynska, A., Gutiérrez-Doña, B., & Schwarzer, R. (2005). General self-efficacy in various domains of human functioning: Evidence from five countries. International Journal of Psychology, 40(2), 80–89. https://doi.org/10.1080/00207590444000041
- Luszczynska, A., Scholz, U., & Schwarzer, R. (2005). The general self-efficacy scale: Multicultural validation studies. The Journal of Psychology, 139(5), 439–457. https://doi.org/10.3200/JRLP.139.5.439-457
- Sanjuán, P., Pérez, A. M., & Bermúdez, J. (2000). Escala de autoeficacia general: Propiedades psicométricas de la adaptación para población española. Psicothema, 12(Supl. 2), 509–513. http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=615
- Scholz, U., Doña, B. G., Sud, S., & Schwarzer, R. (2002). Is general self-efficacy a universal construct? Psychometric findings from 25 countries. European Journal of Psychological Assessment, 18(3), 242–251. https://doi.org/10.1027//1015-5759.18.3.242
- Schwarzer, R., & Jerusalem, M. (1995). Generalized Self-Efficacy scale. In J. Weinman, S. Wright, & M. Johnston (Eds.), Measures in health psychology: A user’s portfolio. Causal and control beliefs (pp. 35–37). NFER-NELSON.
- Schwarzer, R., Warner, L. M., & Fleig, L. (2011). Health action process approach. In R. Schwarzer (Ed.), The Wiley-Blackwell handbook of health psychology. Wiley-Blackwell.
13. Ítems de la escala
Response Format:
4-point Likert scale: 1 = Not at all true, 2 = Hardly true, 3 = Moderately true, 4 = Exactly true
- I can always manage to solve difficult problems if I try hard enough.
- If someone opposes me, I can find the means and ways to get what I want.
- It is easy for me to stick to my aims and accomplish my goals.
- I am confident that I could deal efficiently with unexpected events.
- Thanks to my resourcefulness, I know how to handle unforeseen situations.
- I can solve most problems if I invest the necessary effort.
- I can remain calm when facing difficulties because I can rely on my coping abilities.
- When I am confronted with a problem, I can usually find several solutions.
- If I am in trouble, I can usually think of a solution.
- I can usually handle whatever comes my way.