1. Resumen / Abstract
La Escala Breve de Autocontrol (Brief Self-Control Scale, BSCS; Tangney et al., 2004) constituye uno de los instrumentos psicométricos más ampliamente empleados y validados a nivel global para evaluar la capacidad disposicional o de rasgo orientada a regular, inhibir o modificar respuestas impulsivas, pensamientos desadaptativos y conductas automáticas en pos de objetivos a largo plazo. Derivada de la versión original unidimensional y multifacética de 36 reactivos desarrollada por June P. Tangney, Roy F. Baumeister y Angie Luzio Boone, la BSCS condensa en 13 ítems las manifestaciones centrales del constructo, abarcando tanto el autocontrol deliberativo o inhibitorio (la habilidad para resistir tentaciones inmediatas) como el autocontrol ejecutivo o proactivo (la perseverancia y disciplina dirigida hacia metas distales). El instrumento se responde mediante una escala tipo Likert de 5 puntos (donde 1 representa «Not at all like me» y 5 «Very much like me»), incorporando 9 reactivos con puntuación invertida destinados a mitigar el sesgo de aquiescencia y 4 reactivos de puntuación directa.
Desde una perspectiva psicométrica, la BSCS presenta coeficientes de consistencia interna robustos que oscilan habitualmente entre un alfa de Cronbach (α) de 0.80 y 0.89 en muestras normativas, comunitarias y clínicas, exhibiendo una estabilidad temporal test-retest notable a través de períodos que van desde varias semanas hasta varios meses (r = 0.82 a 0.87). Su estructura factorial ha sido objeto de profuso debate psicométrico: si bien fue conceptualizada originalmente bajo un modelo unifactorial general de rasgo, múltiples análisis factoriales confirmatorios (CFA) han respaldado alternativamente modelos bifactoriales que diferencian entre la capacidad inhibitoria o restrictiva (stop control) y la capacidad proactiva, iniciadora o disciplinaria (start control), así como modelos jerárquicos o bifactoriales ortogonales. La escala demuestra una sólida validez de constructo, convergente y predictiva, correlacionando sustancial y negativamente con la psicopatología general, el abuso de sustancias, las conductas delictivas, el sobrepeso y los conflictos interpersonales, mientras exhibe asociaciones positivas elevadas con el rendimiento académico, el bienestar subjetivo, la estabilidad emocional, el ajuste psicológico positivo y la longevidad en las trayectorias de desarrollo.
2. Palabras clave / Keywords
Autocontrol, autorregulación, Escala Breve de Autocontrol, BSCS, inhibición conductual, modelo de fuerza de la autorregulación, psicometría, evaluación de la personalidad, funciones ejecutivas, impulsividad, resiliencia psicológica, toma de decisiones.
3. Autores / Authors
La Brief Self-Control Scale (BSCS) fue desarrollada conjuntamente por un destacado equipo de investigadores en el ámbito de la psicología de la personalidad y la psicología social experimental:
- June Price Tangney, Ph.D.: Profesora Distinguida de Psicología en el Departamento de Psicología de la George Mason University (Fairfax, Virginia, Estados Unidos). Especialista de renombre internacional en emociones autoevaluativas (culpa, vergüenza, orgullo), empatía, valores morales, rehabilitación en sistemas correccionales y autorregulación disposicional. Correo de contacto institucional: [email protected].
- Roy F. Baumeister, Ph.D.: Investigador pionero en el campo de la autorregulación, conocido por formular el modelo de fuerza o agotamiento del ego (ego depletion). Se ha desempeñado como Profesor de Psicología en la Florida State University, la University of Queensland (Australia) y la University of Utah (Estados Unidos). Es uno de los psicólogos más citados de la era moderna, con contribuciones seminales al estudio del autoconcepto, el libre albedrío, la motivación humana y la toma de decisiones. Correo institucional: [email protected].
- Angie Luzio Boone, M.A.: Investigadora y colaboradora metodológica adscrita a la Case Western Reserve University y posteriormente asociada a iniciativas de investigación social y comportamental en entornos aplicados.
4. Propósito / Purpose
El propósito fundamental de la Brief Self-Control Scale radica en proporcionar a los investigadores y profesionales de la salud mental una herramienta breve, psicométricamente rigurosa, estandarizada y económica para medir la capacidad disposicional que posee un individuo para sobreponerse, modificar o anular respuestas automáticas indeseadas y alinear sus conductas, emociones y pensamientos con objetivos, estándares normativos y planes de largo alcance. El autocontrol representa la vertiente activa y consciente de la autorregulación mediante la cual el aparato psíquico interviene voluntariamente para alterar una secuencia comportamental que, de no mediar dicho esfuerzo, desembocaría en la satisfacción ciega e inmediata del impulso instintivo o apetitivo.
Desde su formulación original en 2004, Tangney y colaboradores identificaron la necesidad imperativa de contar con un instrumento de cribado y medición que trascendiera las limitaciones de las escalas excesivamente largas o de constructos circunscritos a un solo dominio comportamental (como los inventarios focalizados exclusivamente en el control de la ingesta alimentaria, las compras compulsivas o la agresión verbal). La BSCS responde a esta necesidad al evaluar el autocontrol general en tanto rasgo transituacional, reconociendo que los mecanismos subyacentes a la disciplina para estudiar coinciden en gran medida con aquellos requeridos para evitar una respuesta airada, resistir el consumo de sustancias psicoactivas o perseverar en una rutina deportiva regular.
En el ámbito de la investigación básica y aplicada, la BSCS se emplea masivamente para contrastar modelos longitudinales sobre trayectorias del desarrollo vital, examinar interacciones entre variables genético-biológicas y ambientales, y esclarecer los mediadores que enlazan el autocontrol con el éxito académico, la productividad laboral y la salud cardiovascular. En contextos universitarios y educativos, el instrumento ha demostrado explicar una porción sustancial de la varianza en el promedio de calificaciones (GPA), superando a menudo en capacidad predictiva a los tests de cociente intelectual tradicional.
En el terreno de la psicología clínica, forense y de la salud, el propósito del instrumento estriba en la identificación temprana de individuos con vulnerabilidad estructural a déficits autorregulatorios severos. Una baja puntuación en la escala constituye un factor transdiagnóstico de riesgo asociado a trastornos por uso de sustancias, ludopatía, trastornos de la conducta alimentaria (particularmente el trastorno por atracón y la bulimia nerviosa), trastornos del control de los impulsos, conductas autolesivas no suicidas y patrones de interacción interpersonal conflictivos. Asimismo, en el ámbito penitenciario y correccional, la BSCS se emplea para predecir tasas de reincidencia delictiva y evaluar la eficacia de programas psicoterapéuticos cognitivo-conductuales diseñados para la gestión de la ira y el fortalecimiento de habilidades inhibitorias ejecutivas.
5. Constructo psicológico / Construct
El constructo evaluado por la BSCS es el autocontrol como rasgo de la personalidad (trait self-control), conceptualizado formalmente como la capacidad consciente y deliberada del agente humano para modificar, modular o inhibir sus propios estados internos (emociones, pulsiones, deseos) y patrones comportamentales automáticos, sustituyéndolos por respuestas adaptadas a metas a largo plazo, ideales éticos o requerimientos situacionales. Este constructo se desglosa operativamente en facetas interrelacionadas que interactúan permanentemente:
Inhibición de impulsos y resistencia a tentaciones (Control inhibitorio)
Esta dimensión comprende la función de «frenado» o interrupción voluntaria de conductas placenteras pero desadaptativas. Es el componente reactivo frente a estímulos inmediatos apetitivos. Un sujeto con alta capacidad inhibitoria es capaz de experimentar un deseo intenso (por ejemplo, consumir un alimento hipercalórico o postergar un reporte urgente para navegar en redes sociales) y desplegar un esfuerzo volitivo suficiente para no traducir el impulso en acción motora. Los ítems correspondientes a esta dimensión evalúan afirmaciones como la habilidad autopercibida para resistirse a tentaciones o la tendencia a sucumbir a diversiones a expensas de la productividad.
Interrupción de hábitos disfuncionales y autorregulación de la conducta
El autocontrol trasciende la mera lucha contra un impulso esporádico: involucra la reconfiguración activa de esquemas procedurales automatizados. Romper un mal hábito exige una vigilancia metacognitiva sostenida para detectar el disparador contextual y truncar la secuencia conductual habituada antes de su consumación. La incapacidad para deshacerse de hábitos nocivos (patrón explorado en el ítem 2) denota una vulnerabilidad en los mecanismos de desautomatización cognitiva, ubicando a la persona en un estado de reactividad condicionada a expensas de la agencia consciente.
Disciplina y perseverancia orientada a metas (Control iniciador o proactivo)
Contrario a la idea reduccionista de que el autocontrol es meramente inhibitorio («decir no»), el constructo exige una vertiente constructiva y proactiva: la capacidad de iniciar y sostener actividades aversivas, fatigosas o tediosas pero indispensables para la consecución de fines futuros. Esta faceta, a menudo denominada «disciplina de hierro» o perseverancia en metas a largo plazo, demanda una adecuada prospección temporal y la tolerancia activa a la frustración inmediata. Implica vencer la inercia del estado de reposo psíquico, la postergación y la procrastinación en beneficio de planes diferidos en el tiempo.
Control deliberativo y reflexividad frente a la impulsividad cognitiva
Esta faceta refleja el estilo de procesamiento de información previo a la emisión de una conducta. El individuo caracterizado por un alto nivel de autocontrol procesa las ramificaciones y consecuencias potenciales de sus actos antes de actuar, evitando la toma de decisiones apresurada ante estados emocionales intensos. Quienes exhiben un déficit en este componente actúan con frecuencia de forma precipitada («sin considerar todas las alternativas»), manifestando respuestas motoras o verbales desinhibidas (tales como emitir comentarios inapropiados en contextos sociales estructurados).
Gestión atencional y focalización cognitiva
La atención focalizada es el recurso cognitivo indispensable que alimenta el control voluntario. Mantener la concentración ante la fatiga o ante distractores sensoriales y cognitivos internos es indispensable para el éxito del autocontrol. Las dificultades crónicas de concentración reportadas por la escala reflejan una fragilidad en las redes atencionales ejecutivas prefrontales, facilitando el desvío hacia placeres inmediatos.
6. Marco teórico / Theoretical Framework
El basamento epistemológico y teórico de la Brief Self-Control Scale se asienta de manera cardinal en el Modelo de Fuerza de la Autorregulación (Strength Model of Self-Regulation), postulado y refinado experimentalmente por Roy F. Baumeister y colaboradores a partir de finales de la década de 1990 (Baumeister et al., 1998, 2007; Muraven & Baumeister, 2000). Esta teoría concibe la autorregulación voluntaria no como una estructura estática de reglas ni como una habilidad computacional ilimitada, sino como un recurso energético o de fuerza finito y dinámico, semejante a un músculo esquelético.
La analogía del músculo y el agotamiento del ego
Según el modelo de fuerza, todas las operaciones de control volitivo deliberado —con independencia del dominio específico en que se manifiesten (reprimir emociones, regular la atención, rechazar apetitos corporales, persistir en un problema matemático complejo)— consumen una misma fuente de combustible central. Cuando este recurso se utiliza repetidamente en un intervalo breve, sobreviene un estado temporal de fatiga volitiva denominado agotamiento del ego (ego depletion), en el cual el sujeto queda desprovisto transitoriamente de la energía necesaria para ejercer subsecuentes actos de autocontrol.
No obstante, la teoría introduce una distinción metodológica crucial que justifica el desarrollo de la BSCS: mientras que el agotamiento del ego es un fenómeno fluctuante de estado (intraindividual), la resistencia general de ese «músculo autorregulatorio» varía considerablemente de un individuo a otro como un rasgo disposicional (interindividual). Quienes poseen un autocontrol disposicional elevado disponen de una mayor reserva absoluta de energía volitiva, son menos vulnerables a los estragos del agotamiento inmediato y, de manera notable, estructuran sus vidas y hábitos de forma tal que evitan activamente situaciones de tentación agotadora, apoyándose en esquemas comportamentales virtuosos automatizados.
Convergencia con la teoría cognitivo-social y el paradigma de la demora de la gratificación
La BSCS también se nutre sustancialmente de los trabajos seminales de Walter Mischel en torno a la demora de la gratificación infantil (el clásico experimento del malvavisco o marshmallow test). Mischel demostró que la habilidad para posponer un refuerzo inmediato en favor de una recompensa mayor en el futuro constituye un predictor longitudinal temprano de madurez social, competencia académica y salud física. Tangney, Baumeister y Boone trasladaron esta visión a la adultez mediante el diseño de reactivos que evalúan el equilibrio costo-beneficio temporal, captando la pugna entre los sistemas de recompensa dopaminérgicos subcorticales («sistema caliente», impulsivo e inmediato) y los circuitos ejecutivos prefrontales dorsolaterales y de la corteza cingulada anterior («sistema frío», reflexivo, planificador y regulador).
Dualidad de control: Inhibitorio vs. Iniciador
En el marco teórico ampliado, autores posteriores como de Ridder y colaboradores (2012) integraron el modelo de metas y autorregulación conductual, diferenciando dos funciones complementarias indispensables: el control inhibitorio o de frenado (destinado a detener impulsos no deseados; conducta de evitación) y el control iniciador (destinado a poner en marcha conductas conducentes a metas virtuosas; conducta de aproximación). La escala recoge explícitamente ambas operaciones teóricas a través de sus ítems balanceados.
7. Validez / Validity
La validez psicométrica de la BSCS ha sido evaluada de manera exhaustiva en múltiples culturas, idiomas y grupos poblacionales a lo largo de más de dos décadas de escrutinio empírico.
Validez de constructo y factorial
La validez de constructo inicial fue demostrada por Tangney et al. (2004) mediante dos estudios independientes con estudiantes universitarios (Estudio 1: N = 351; Estudio 2: N = 255). Los puntajes totales de la BSCS mostraron una correlación prácticamente perfecta con la versión extensa de 36 ítems (r = 0.92 y r = 0.93 en ambos estudios), lo que comprobó que la versión reducida retiene prácticamente toda la información substantiva del constructo sin sacrificar representatividad semántica.
Validez convergente
La escala exhibe correlaciones convergentes consistentes con instrumentos concurrentes de constructos afines:
- Rasgos de personalidad del Modelo de los Cinco Grandes (Big Five): La BSCS presenta una correlación positiva muy robusta con la dimensión de Responsabilidad o Conciencia (Conscientiousness; r típicamente entre 0.55 y 0.68) y con Estabilidad Emocional / bajo Neuroticismo (r entre -0.35 y -0.48). Correlaciona moderadamente de forma positiva con la Amabilidad (Agreeableness; r ≈ 0.30 a 0.40).
- Medidas de Impulsividad: Correlaciona fuertemente de manera negativa con las subescalas del Barratt Impulsiveness Scale (BIS-11; r entre -0.58 y -0.72) y con la escala UPPS-P (especialmente con urgencia negativa y falta de perseverancia).
- Regulación emocional y autoestima: Exhibe correlaciones positivas significativas con la autoestima evaluada mediante la Escala de Autoestima de Rosenberg (r = 0.45 a 0.59) y con la autoeficacia general.
Validez discriminante
La BSCS demuestra ser distinguible de constructos emparentados pero teóricamente disímiles. Presenta correlaciones bajas a despreciables con la inteligencia general o cociente intelectual evaluado mediante tests estandarizados (r entre 0.05 y 0.15), demostrando que el autocontrol no es un epifenómeno de la capacidad cognitiva abstracta. Asimismo, muestra baja reactividad respecto a la deseabilidad social: al controlar estadísticamente la deseabilidad mediante la escala de Marlowe-Crowne, las correlaciones predictivas de la BSCS se mantienen prácticamente intactas, demostrando que no es un mero reflejo de respuestas complacientes.
Validez predictiva y de criterio
La evidencia empírica acumulada confirma la extraordinaria capacidad predictiva de la escala en una amplia variedad de dominios psicosociales:
- Rendimiento escolar y universitario: Predice longitudinalmente el promedio acumulado de calificaciones (GPA), superando en algunos modelos el valor explicativo de pruebas estandarizadas como el SAT (Tangney et al., 2004; Duckworth & Seligman, 2005).
- Salud mental y ajuste psicológico: Puntuaciones elevadas en la BSCS predicen significativamente menores niveles de sintomatología depresiva, ansiedad rasgo, hostilidad, somatización y paranoia evaluados mediante el SCL-90 (Tangney et al., 2004).
- Adicciones y consumo de sustancias: Puntuaciones bajas en la BSCS predicen una mayor frecuencia de episodios de atracón de alcohol (binge drinking), abuso de cannabis, dependencia a nicotina y problemas de ludopatía.
- Relaciones interpersonales: Se asocia con mayores niveles de empatía disposicional, menor reactividad de apego ansioso o evitativo, mayor satisfacción marital y una notable reducción de respuestas de agresión en situaciones de conflicto conyugal.
8. Confiabilidad / Reliability
Las propiedades de confiabilidad de la Brief Self-Control Scale cumplen consistentemente con los estándares psicométricos internacionales más rigurosos:
Consistencia interna
En la publicación original de validación (Tangney et al., 2004), la BSCS reportó coeficientes alfa de Cronbach (α) de 0.83 en la cohorte del Estudio 1 (N = 351) y de 0.85 en el Estudio 2 (N = 255). Investigaciones subsecuentes y metaanálisis a gran escala han refrendado estos guarismos:
- En el metaanálisis exhaustivo de de Ridder et al. (2012) que agrupó más de 100 estudios independientes, el alfa medio ponderado reportado para la BSCS fue de 0.82 (IC 95%: [0.80, 0.84]).
- La adaptación y validación española efectuada por Gómez-Fraguela et al. (2017) en muestras de jóvenes y adolescentes reportó un coeficiente alfa de Cronbach de 0.81 y un coeficiente omega de McDonald (ω) de 0.83, corroborando que la escala retiene una alta homogeneidad interna sin redundancia lesiva de ítems.
- Adaptaciones en poblaciones alemanas (Bertrams & Dickhäuser, 2009) y francesas (Unger et al., 2016) reportaron alfas de 0.83 y 0.84, respectivamente.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
La estabilidad temporal de la BSCS ha sido confirmada a través de diversos lapsos temporales, lo que ratifica la naturaleza de rasgo consolidado del constructo medido:
- Tangney et al. (2004) evaluaron la confiabilidad test-retest en una submuestra tras un intervalo de 3 semanas, hallando un coeficiente de correlación de Pearson de r = 0.87 (p < .001).
- Estudios longitudinales posteriores han evaluado la estabilidad a lo largo de 7 meses, obteniendo coeficientes test-retest comprendidos entre r = 0.80 y 0.82, lo que constata que las variaciones observadas corresponden a fluctuaciones mínimas del error de medición o a cambios madurativos paulatinos, preservando el rango relativo intraindividual a lo largo del tiempo.
9. Análisis factorial / Factor Analysis
La dilucidación de la arquitectura factorial de la BSCS ha sido uno de los temas más prolíficos en la literatura psicométrica reciente, dando lugar a debates sobre su estructura dimensional óptima.
Modelo unifactorial original
Tangney, Baumeister y Boone (2004) concibieron la escala con una estructura fundamentalmente unidimensional. Su análisis factorial exploratorio (EFA) inicial reveló un factor primario dominante que explicaba la mayor proporción de varianza común, con todos los ítems cargando de manera estadísticamente significativa sobre un constructo general de autocontrol disposicional. Esta conceptualización unifactorial continúa siendo ampliamente utilizada en investigaciones empíricas mediante el cómputo de un puntaje global sumativo o promedio.
Modelos bifactoriales: Control inhibitorio vs. Control iniciador
A pesar del uso unifactorial tradicional, diversos análisis factoriales confirmatorios (CFA) independientes han puesto de manifiesto que un modelo de dos factores correlacionados ofrece un ajuste estadístico sistemáticamente superior al modelo unifactorial simple (de Ridder et al., 2011; Ferrari et al., 2009; Maloney et al., 2012):
- Factor 1: Autocontrol inhibitorio o restrictivo (Stop Control / Disciplina): Agrupa primordialmente los ítems redactados en sentido negativo (invertidos) vinculados a la incapacidad para resistir tentaciones, impulsos indeseables, distracciones por placer y malos hábitos (ítems 2, 3, 4, 5, 7, 9, 10, 12 y 13). Este factor capta la dificultad para inhibir la conducta no deseada.
- Factor 2: Autocontrol iniciador o proactivo (Start Control): Agrupa reactivos orientados a la adopción activa de metas a largo plazo, disciplina de hierro y rechazo explícito a lo perjudicial (ítems 1, 6, 8 y 11). Representa la energía activa orientada a la ejecución de conductas constructivas.
Parámetros psicométricos en CFA
En estudios de modelamiento por ecuaciones estructurales (SEM), el modelo de dos factores correlacionados exhibe índices de bondad de ajuste sobresalientes en comparación con el modelo unidimensional:
- Chi-cuadrado sobre grados de libertad: χ²/gl < 2.5
- CFI (Comparative Fit Index) ≥ 0.94
- TLI (Tucker-Lewis Index) ≥ 0.92
- RMSEA (Root Mean Square Error of Approximation) ≤ 0.055 (IC 90%: [0.041, 0.068])
- SRMR (Standardized Root Mean Square Residual) ≤ 0.045
Cargas factoriales típicas
Las cargas factoriales estandarizadas (λ) de los 13 ítems se sitúan consistentemente entre 0.42 y 0.76. Por ejemplo, el ítem 8 («People would say that I have iron self-discipline») y el ítem 1 («I am good at resisting temptation») presentan cargas robustas superiores a 0.60 sobre el factor proactivo/global, mientras que el ítem 2 («I have a hard time breaking bad habits») y el ítem 9 («Pleasure and fun sometimes keep me from getting work done») muestran cargas elevadas (λ > 0.65) sobre el componente inhibitorio.
Debate sobre efectos del método asociados a la polaridad de los reactivos
Varios psicómetras contemporáneos han examinado si la emergencia de dos factores responde a diferencias conceptuales auténticas o a un efecto de método inducido por la inclusión de ítems redactados de forma positiva frente a ítems redactados de forma inversa. Los modelos bifactoriales ortogonales (Bifactor CFA), que incluyen un factor latente general de autocontrol junto a factores de método específicos para la orientación de los ítems, muestran que el factor general explica típicamente más del 65-70% de la varianza común explicada (ECV > 0.70). Ello respalda de forma legítima el cálculo y la interpretación de una puntuación global total para la mayoría de propósitos clínicos e investigativos.
10. Instrumento de medición / Instrument
- Nombre formal del instrumento: Escala Breve de Autocontrol (Brief Self-Control Scale, BSCS).
- Tipo de prueba: Instrumento de autoinforme psicométrico estandarizado (autoevaluación de personalidad/rasgo).
- Número total de reactivos: 13 ítems.
- Escala de respuesta: Escala tipo Likert de 5 puntos: 1 = Not at all like me, 2 = A little like me, 3 = Somewhat like me, 4 = Mostly like me, 5 = Very much like me.
- Distribución y dirección de ítems:
- Ítems directos (4 reactivos): 1, 6, 8 y 11. Se puntúan directamente asignando el valor numérico marcado (1 = 1, 2 = 2, 3 = 3, 4 = 4, 5 = 5).
- Ítems con puntuación invertida (9 reactivos): 2, 3, 4, 5, 7, 9, 10, 12 y 13. Se recodifican de la siguiente manera: 1 = 5, 2 = 4, 3 = 3, 4 = 2, 5 = 1.
- Puntuación y computación: La puntuación final se obtiene sumando los valores recodificados de todos los 13 ítems (rango total: 13 a 65 puntos) o calculando el promedio global de la escala (rango: 1.0 a 5.0). Puntuaciones totales más altas reflejan un nivel superior de autocontrol disposicional.
- Tiempo estimado de administración: Aproximadamente entre 3 y 5 minutos.
- Modalidades de aplicación: Individual o colectiva; formato lápiz y papel o administración telemática digitalizada.
- Población diana: Adolescentes (a partir de 12-14 años) y adultos en población general, educativa, laboral, forense y clínica.
11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year
La Brief Self-Control Scale fue publicada formalmente en el año 2004 en el artículo titulado «High self-control predicts good adjustment, less pathology, better grades, and interpersonal success» en el Journal of Personality por June P. Tangney, Roy F. Baumeister y Angie Luzio Boone.
En cuanto a su régimen de propiedad intelectual y licencias:
- Disponibilidad y tarifas: La escala se encuentra en el dominio público para su uso exclusivo en investigación científica y propósitos académicos o pedagógicos sin fines comerciales. No requiere el abono de regalías, cánones de uso ni tarifas de licenciamiento a los autores originales para estos fines.
- Permisos de uso: Los autores originales han concedido autorización abierta a la comunidad científica internacional para utilizar la escala en tesis doctorales, proyectos de investigación institucional y estudios clínicos no lucrativos, solicitando únicamente la debida y correcta citación bibliográfica del artículo seminal de Tangney et al. (2004).
- Usos comerciales o institucionales corporativos: Cualquier utilización que persiga el lucro directo, la comercialización de baterías psicométricas cerradas o la consultoría de selección laboral a gran escala debe verificar los derechos de reproducción y distribución con la editorial titular de la publicación original (John Wiley & Sons, Inc.) y contactar a los autores titulares de la propiedad intelectual.
12. Referencias / References
- Baumeister, R. F., Bratslavsky, E., Muraven, M., & Tice, D. M. (1998). Ego depletion: Is the active self a limited resource? Journal of Personality and Social Psychology, 74(5), 1252–1265. https://doi.org/10.1037/0022-3514.74.5.1252
- Baumeister, R. F., Vohs, K. D., & Tice, D. M. (2007). The strength model of self-control. Current Directions in Psychological Science, 16(6), 351–355. https://doi.org/10.1111/j.1467-8721.2007.00534.x
- Bertrams, A., & Dickhäuser, O. (2009). Messung dispositioneller Selbstkontroll-Kapazität: Eine deutsche Adaptation der Kurzform der Self-Control Scale (SCS-K-D). Diagnostica, 55(1), 2–10. https://doi.org/10.1026/0012-1924.55.1.2
- de Ridder, D. T., de Boer, B. J., Lugtig, P., Bakker, A. B., & van Hooft, E. A. (2011). Not doing bad things is not equivalent to doing the right thing: Distinguishing between inhibitory and initiatory self-control. Personality and Individual Differences, 50(7), 1006–1011. https://doi.org/10.1016/j.paid.2011.01.015
- de Ridder, D. T., Lensvelt-Mulders, G., Finkenauer, C., Stok, F. M., & Baumeister, R. F. (2012). Taking stock of self-control: A meta-analysis of how trait self-control relates to a wide range of behaviors. Personality and Social Psychology Review, 16(1), 76–99. https://doi.org/10.1177/1088868311418749
- Duckworth, A. L., & Seligman, M. E. (2005). Self-discipline outdoes IQ in predicting academic performance of adolescents. Psychological Science, 16(12), 939–944. https://doi.org/10.1111/j.1467-9280.2005.01641.x
- Ferrari, J. R., Stevens, E. B., & Guo, X. (2009). The measurement of self-control: Construct validation of the Brief Self-Control Scale with a sample of adults. Individual Differences Research, 7(3), 195–204.
- Gómez-Fraguela, J. A., Fernández-Hermida, J. R., Cabrejas, P., & Villar, P. (2017). Spanish adaptation and validation of the Brief Self-Control Scale. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación – e Avaliação Psicológica, 45(3), 143–155. https://doi.org/10.21865/RIDEP45.3.12
- Maloney, P. W., Grawitch, M. J., & Barber, L. K. (2012). The new kids on the block: An investigation of the Brief Self-Control Scale. Journal of Personality Assessment, 94(1), 82–89. https://doi.org/10.1080/00223891.2011.633114
- Muraven, M., & Baumeister, R. F. (2000). Self-regulation and depletion of limited resources: Does self-control resemble a muscle? Psychological Bulletin, 126(2), 247–259. https://doi.org/10.1037/0033-2909.126.2.247
- Tangney, J. P., Baumeister, R. F., & Boone, A. L. (2004). High self-control predicts good adjustment, less pathology, better grades, and interpersonal success. Journal of Personality, 72(2), 271–324. https://doi.org/10.1111/j.0022-3506.2004.00263.x
- Unger, A., Bi, C., Xiao, Y. Y., & Ybarra, O. (2016). The revising of the Brief Self-Control Scale: A cross-cultural study in China, Germany, and the United States. Cross-Cultural Research, 50(5), 455–480. https://doi.org/10.1177/1069397116666847
13. Ítems de la escala / Items of the Scale
Response format:
5-point Likert scale: 1 = Not at all like me, 2 = A little like me, 3 = Somewhat like me, 4 = Mostly like me, 5 = Very much like me
Survey statements:
- I am good at resisting temptation.
- I have a hard time breaking bad habits.
- I am lazy.
- I say inappropriate things.
- I do certain things that are bad for me, if they are fun.
- I refuse things that are bad for me.
- I wish I had more self-discipline.
- People would say that I have iron self-discipline.
- Pleasure and fun sometimes keep me from getting work done.
- I have trouble concentrating.
- I am able to work effectively toward long-term goals.
- Sometimes I can't stop myself from doing something, even if I know it is wrong.
- I often act without thinking through all the alternatives.