Escala de Confusión del Consumidor (CCS-Walsh)

Análisis psicométrico integral de la Escala de Confusión del Consumidor (CCS-Walsh). Conozca su estructura tridimensional (similitud, sobrecarga y ambigüedad), propiedades de validez y fiabilidad, y los ítems auténticos originales.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen

La Escala de Confusión del Consumidor (Consumer Confusion Scale o Consumer Confusion Proneness Scale, comúnmente identificada como CCS-Walsh) es un instrumento psicométrico pionero desarrollado y validado por Gianfranco Walsh, Thorsten Hennig-Thurau y Vincent-Wayne Mitchell en 2007. Su propósito fundamental radica en operacionalizar y cuantificar la propensión rasgo de los individuos a experimentar estados de confusión cognitiva y afectiva durante los procesos de evaluación de alternativas y toma de decisiones de compra en el mercado contemporáneo. El modelo subyacente conceptualiza la confusión no como un evento unidimensional aislado, sino como un constructo multidimensional generado por tres fuentes antecedentes independientes pero correlacionadas: la confusión por similitud (dificultad para discriminar entre productos, empaques o identidades de marca concurrentes), la confusión por sobrecarga (saturación de la capacidad de procesamiento del sistema cognitivo frente a un volumen hipertrofiado de estímulos y opciones comerciales) y la confusión por ambigüedad (incertidumbre y desorientación derivadas de información imprecisa, contradictoria, técnica o potencialmente engañosa).

El instrumento original consta de un conjunto de 12 ítems distribuidos a lo largo de las tres subescalas mencionadas, los cuales son respondidos a través de una escala Likert de 5 puntos (desde «1 = Totalmente en desacuerdo» hasta «5 = Totalmente de acuerdo»), con adaptaciones posteriores ampliamente reportadas en la literatura que emplean formatos de respuesta de 7 puntos. Las evaluaciones psicométricas del instrumento han evidenciado una sólida validez de constructo mediante análisis factoriales exploratorios y confirmatorios, validez convergente y discriminante robusta según el criterio de Fornell-Larcker, así como una elevada consistencia interna (con coeficientes alfa de Cronbach que oscilan sistemáticamente entre 0.75 y 0.88 en las diversas subescalas y muestras internacionales). En el análisis estructural refinado de 9 ítems, el instrumento demuestra un ajuste parsimonioso y una notable capacidad predictiva sobre variables conductuales de primer orden, tales como la postergación de la decisión de compra, el cambio de marca por frustración, la reducción de la lealtad y el aumento de la búsqueda asistida de información.

2. Palabras clave

Confusión del consumidor, propensión a la confusión, sobrecarga de información, similitud de estímulos, ambigüedad cognitiva, toma de decisiones del consumidor, psicometría, lealtad del cliente, postergación de compra, arquitectura de decisión, psicología del consumidor.

3. Autores

La formalización psicométrica y validación empírica de la escala fueron concebidas por un equipo internacional de destacados investigadores en comportamiento del consumidor, psicología económica y gestión de mercadotecnia:

  • Gianfranco Walsh: Catedrático de Marketing y Gestión de Servicios en la Universidad Leibniz de Hannover (previamente afiliado a la Universidad de Coblenza-Landau y a la Universidad Friedrich Schiller de Jena, Alemania). Ha publicado extensamente sobre psicología del consumidor, comportamiento del cliente vulnerable y estrategias de afrontamiento cognitivo ante la sobrecarga de mercado. Correo institucional: [email protected].
  • Thorsten Hennig-Thurau: Catedrático de Marketing y Gestión de Medios en el Marketing Center Münster (MCM) de la Universidad de Münster (Westfälische Wilhelms-Universität Münster, Alemania; previamente en la Universidad Bauhaus de Weimar). Reconocido por sus contribuciones a la teoría de redes de valor, relación cliente-empresa e impacto de la digitalización en la toma de decisiones. Correo institucional: [email protected].
  • Vincent-Wayne Mitchell: Catedrático de Comportamiento del Consumidor en la Escuela de Negocios de la Universidad de Sídney (Australia; previamente en Cass Business School / Bayes Business School de City, University of London y Manchester Business School, Reino Unido). Es considerado una de las autoridades globales pioneras en el análisis teórico del riesgo percibido y la confusión en los mercados de consumo. Correo institucional: [email protected].

4. Propósito

El propósito medular de la CCS-Walsh es proporcionar a los investigadores y a los profesionales del comportamiento del mercado una herramienta rigurosa, estandarizada y psicométricamente calibrada para cuantificar la vulnerabilidad subjetiva del individuo ante las complejidades crecientes del entorno de consumo moderno. A diferencia de las aproximaciones mecanicistas previas que trataban la confusión como un error transitorio atribuible únicamente a la desatención del cliente, Walsh y sus colegas conceptualizaron este fenómeno como una condición psicológica multifactorial con naturaleza disposicional («consumer confusion proneness»). Dicha propensión refleja cómo ciertas diferencias individuales en la tolerancia a la complejidad perceptual y el procesamiento atencional modulan la experiencia de compra.

Desde una perspectiva teórica y empírica, la escala mide las manifestaciones cognitivas y afectivas que emergen cuando el aparato de toma de decisiones del sujeto se enfrenta a tres desafíos críticos del entorno:

  • La hipercompetencia basada en estrategias de imitación visual o «me-too products», que desdibuja los límites perceptivos entre competidores directos.
  • La sobreabundancia de referencias comerciales (SKUs), canales y atributos técnicos que saturan la memoria de trabajo.
  • La presencia de mensajes publicitarios y afirmaciones de producto caracterizadas por la falta de transparencia, la vaguedad terminológica o la polisemia funcional.

En el ámbito de la investigación académica, la escala ha permitido esclarecer el mecanismo subyacente por el cual la confusión actúa como una variable mediadora o moderadora entre el diseño del surtido comercial y resultados deletéreos como la insatisfacción postcompra, el remordimiento del comprador, el boca a boca negativo y el abandono del carrito en plataformas digitales. La justificación teórica se afianza en el reconocimiento de que la confusión crónica genera tensión psicológica, fatiga cognitiva y reducción de la autoeficacia del consumidor, empujando a los sujetos a adoptar heurísticas subóptimas o a suspender indefinidamente la resolución de sus necesidades de consumo.

En el campo aplicado de la consultoría de mercado, la ergonomía de productos y la formulación de políticas públicas de protección al consumidor, la CCS-Walsh se utiliza extensivamente para evaluar el impacto de rediseños de etiquetas (por ejemplo, esquemas nutricionales como Nutri-Score o declaraciones de sostenibilidad), la complejidad de las interfaces de usuario en el comercio electrónico por suscripción y la transparencia contractual en sectores de alta complejidad cognitiva como las telecomunicaciones, los servicios bancarios y los seguros.

5. Constructo psicológico

El constructo medido por la escala es la propensión a la confusión del consumidor (consumer confusion proneness), definida como la susceptibilidad psicológica estable que exhibe un individuo a experimentar incertidumbre, tensión mental y falta de claridad interpretativa cuando se expone a estímulos mercadológicos concurrentes. Walsh et al. (2007) integraron y sistematizaron décadas de aproximaciones dispersas en la literatura (particularmente los trabajos de Mitchell y Papavassiliou, 1999) para configurar un constructo tridimensional articulado:

5.1. Confusión por similitud (Similarity Confusion)

Esta dimensión captura la alteración perceptual y categorial que experimenta el sujeto cuando dos o más marcas, productos o empaques comparten atributos visuales, físicos, funcionales o semánticos de tal proximidad que resulta arduo discernir si provienen del mismo fabricante o si poseen estándares de calidad equivalentes. En términos de la psicología cognitiva, se vincula con la incapacidad del sistema atencional para aislar «rasgos diagnósticos» distintivos entre estímulos competidores. Un ejemplo cotidiano se observa en las marcas de distribuidor (marcas blancas) que replican intencionadamente la tipografía, la paleta cromática y la arquitectura geométrica del envase de la marca líder de la categoría, generando una situación en la que el comprador selecciona el producto secundario bajo la creencia errónea o vacilante de que se trata de la opción original o de una extensión de línea de la misma corporación.

5.2. Confusión por sobrecarga (Overload Confusion)

La dimensión de sobrecarga refleja el colapso funcional del sistema de procesamiento de información del consumidor cuando el volumen, la diversidad y el ritmo de los estímulos superan su capacidad de canal (capacidad de memoria de trabajo de George A. Miller). Se manifiesta en sentimientos de agobio, parálisis analítica e incapacidad para priorizar qué atributos o alternativas satisfacen de forma óptima sus requerimientos personales. Por ejemplo, al ingresar en una categoría con cientos de marcas disponibles o al navegar en una tienda virtual que presenta decenas de filtros cruzados y especificaciones técnicas exhaustivas, el consumidor pierde el criterio de jerarquización y experimenta el síndrome de «demasiadas alternativas para procesar», lo que deriva en frustración y agotamiento mental.

5.3. Confusión por ambigüedad (Ambiguity Confusion)

Esta subescala evalúa la desorientación provocada por información cualitativamente deficiente, vaga, contradictoria o incomprensible. No responde únicamente a la cantidad de datos disponibles, sino a la falta de fiabilidad epistémica o a la excesiva sofisticación técnica del mensaje. Se manifiesta típicamente cuando los consumidores se enfrentan a reclamos publicitarios imprecisos («ecológico», «tecnología cuántica de filtración», «fórmula bioactiva optimizada») sin especificaciones operativas claras, o al intentar contrastar aparatos electrónicos cuyas fichas técnicas utilizan nomenclaturas dispares y jergas especializadas que imposibilitan verificar el rendimiento real del bien sin asistencia externa.

6. Marco teórico

La fundamentación teórica de la Escala de Confusión del Consumidor se asienta en la confluencia de tres paradigmas centrales de las ciencias cognitivas y la economía conductual:

6.1. La teoría de la racionalidad limitada y los límites atencionales

El cimiento epistémico primario emana de la teoría de la racionalidad limitada postulada por Herbert A. Simon (1955, 1957). Simon argumentó que los seres humanos no operan como maximizadores perfectos de utilidad debido a restricciones biológicas y computacionales inherentes a la mente: límites en la memoria de trabajo, en la velocidad de cálculo y en la capacidad de recuperación de memoria a largo plazo. En contextos mercadológicos, cuando el entorno exterior genera una tasa de información que excede drásticamente estos límites intrínsecos (teoría de la sobrecarga de información de Jacoby, Speller y Kohn, 1974), el individuo experimenta una degradación cualitativa en la precisión de sus juicios, activando el estado afectivo-cognitivo de confusión.

6.2. La psicología de la Gestalt y la discriminación de estímulos

Para la subdimensión de similitud, la escala abreva directamente en los principios de la psicología de la Gestalt relativos a la percepción visual y la organización estimular (Wertheimer, Koffka). El principio de similitud postula que los estímulos visuales con características morfológicas, de color o textura afines tienden a integrarse en unidades perceptuales unificadas. Cuando los agentes del mercado diseñan intencionalmente productos que mimetizan a los pioneros de la categoría, explotan la tendencia automática del cerebro a la generalización del estímulo. La CCS-Walsh captura la ruptura del procesamiento discriminativo y el esfuerzo cognitivo derivado de intentar superar la asimilación perceptual pasiva.

6.3. La teoría de la disonancia cognitiva y la paradoja de la elección

La escala se nutre igualmente de la formulación de la disonancia cognitiva de Leon Festinger (1957) y de las investigaciones contemporáneas sobre la «paradoja de la elección» formalizada por Barry Schwartz (2004). Schwartz demostró empíricamente que la proliferación desmedida de opciones, lejos de liberar al actor económico, incrementa los costos de búsqueda, eleva el umbral de expectativa y suscita una paralización deliberativa («choice overload effect»). Cuando la información es ambigua o excesiva, el consumidor anticipa el arrepentimiento postdecisional antes de emitir la compra, lo que cataliza la suspensión de la transacción o la renuncia a la optimización en favor de conductas de escape cognitivo.

7. Validez

El proceso de validación psicométrica llevado a cabo por Walsh, Hennig-Thurau y Mitchell (2007) siguió los estándares metodológicos más exigentes en psicometría del comportamiento del consumidor (Churchill, 1979; Gerbing y Anderson, 1988):

7.1. Validez de contenido y aparente

La generación inicial de reactivos se basó en una revisión minuciosa de la literatura de psicología del marketing, entrevistas en profundidad con consumidores y consultas con paneles de jueces expertos en toma de decisiones y diseño experimental. Este procedimiento garantizó que los 12 reactivos seleccionados reflejaran exhaustivamente el espectro de manifestaciones vivenciales de la confusión en escenarios de compra cotidianos.

7.2. Validez de constructo, convergente y discriminante

Mediante el modelado de ecuaciones estructurales (SEM) sobre una muestra representativa de 264 consumidores en el estudio de calibración inicial, y replicaciones posteriores en muestras superiores a 1000 participantes (Walsh y Mitchell, 2010), el instrumento corroboró su validez convergente. Todas las cargas factoriales estandarizadas fueron estadísticamente significativas (p < 0.001) y superaron el umbral conservador de 0.60 en el modelo refinado. La varianza extraída media (AVE) excedió sistemáticamente el criterio de corte de 0.50 en las tres dimensiones.

La validez discriminante fue confirmada aplicando el exigente criterio de Fornell-Larcker: para cada una de las tres subescalas (Similitud, Sobrecarga y Ambigüedad), la raíz cuadrada de la AVE resultó estrictamente superior a las correlaciones interdimensionales compartidas. Adicionalmente, el modelo trifactorial demostró un ajuste significativamente superior frente a modelos alternativos unidimensionales o bifactoriales, confirmando que se trata de facetas ontológicamente diferenciables.

7.3. Validez de criterio y predictiva

La validez predictiva quedó sólidamente documentada mediante el análisis de las relaciones estructurales entre la propensión a la confusión y desenlaces conductuales clave: la confusión por similitud y sobrecarga demostró un efecto directo y estadísticamente significativo sobre la postergación de la decisión de compra (decision postponement; path coefficient β = 0.35 a 0.48, p < 0.01) y sobre la conducta de lealtad a la marca (brand loyalty), donde la confusión actúa como un desestabilizador del apego comercial o, paradójicamente en ciertos contextos de sobrecarga extrema, como un forzador de lealtad inercial defensiva para mitigar la fatiga cognitiva.

8. Confiabilidad

La fiabilidad psicométrica de la escala ha sido evaluada mediante múltiples indicadores de consistencia interna y estabilidad temporal a lo largo de diversos estudios interculturales:

  • Consistencia interna (Alfa de Cronbach):
    • Confusión por similitud: Los estudios originales reportaron coeficientes α de Cronbach entre 0.75 y 0.81, evidenciando una sólida homogeneidad entre los ítems que miden la indistinción de marcas.
    • Confusión por sobrecarga: Exhibió coeficientes α entre 0.79 y 0.85, demostrando que los reactivos capturan de forma convergente la tensión originada por el exceso de opciones y puntos de venta.
    • Confusión por ambigüedad: Reportó valores de α comprendidos entre 0.80 y 0.88, denotando una alta precisión en la cuantificación de la incertidumbre asociada a la información vaga o técnica.
  • Fiabilidad compuesta (Composite Reliability – CR): En los modelos estructurales confirmatorios, los coeficientes de fiabilidad compuesta superaron holgadamente el estándar de 0.70 establecido por Bagozzi y Yi, situándose generalmente entre 0.78 y 0.89 para las tres dimensiones.
  • Estabilidad temporal (Test-Retest): En análisis longitudinales con intervalos de 3 a 6 semanas aplicados en investigaciones complementarias sobre toma de decisiones de compra, los coeficientes de correlación intraclase test-retest se ubicaron entre r = 0.72 y r = 0.83, lo que constata que la «propensión» a la confusión opera efectivamente como un rasgo conductual relativamente estable en el tiempo y no como una fluctuación afectiva puramente momentánea.

9. Análisis factorial

El desarrollo psicométrico de la CCS-Walsh incluyó una rigurosa secuencia de análisis factorial exploratorio (AFE) seguido de un análisis factorial confirmatorio (AFC) sustentado en estimación de máxima verosimilitud:

9.1. Análisis Factorial Exploratorio (AFE)

En la fase inicial de reducción de datos sobre el banco original de ítems, el análisis de componentes principales con rotación ortogonal (Varimax) y oblicua (Promax) reveló consistentemente una estructura de tres factores que explicó más del 62% de la varianza total acumulada. El índice de adecuación muestral Kaiser-Meyer-Olkin (KMO > 0.82) y la prueba de esfericidad de Bartlett (p < 0.001) confirmaron la idoneidad psicométrica de la matriz de correlaciones.

9.2. Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) y Refinamiento del Modelo

Al someter el pool completo de 12 ítems a un análisis factorial confirmatorio mediante modelado de ecuaciones estructurales, los autores examinaron minuciosamente las cargas factoriales estandarizadas, los residuos estandarizados y los índices de modificación. Durante este proceso, identificaron que tres ítems presentaban un rendimiento psicométrico subóptimo:

  • Ítem 3 («Sometimes I want to buy a product seen in an advertisement, but cannot identify it clearly between scores of similar products») presentó una carga factorial cruzada marginal con la dimensión de ambigüedad publicitaria.
  • Ítem 7 («Most brands are very similar and are therefore hard to distinguish») exhibió redundancia semántica severa con el ítem 1 y cargas atenuadas.
  • Ítem 12 («When purchasing certain products, I need the help of sales personnel to understand differences between products») mostró una elevada varianza de error al depender de factores situacionales externos (disponibilidad de vendedores en la tienda física).

En consecuencia, Walsh et al. (2007) propusieron un modelo estructural refinado de 9 ítems (3 ítems por dimensión), el cual arrojó índices de bondad de ajuste sobresalientes: Chi-cuadrado / grados de libertad (χ²/df) < 2.1, Índice de Ajuste Comparativo (CFI) = 0.96, Índice de Tucker-Lewis (TLI) = 0.95 y Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA) = 0.048 (con intervalo de confianza al 90% de 0.028 a 0.067). A pesar de este refinamiento analítico, la versión íntegra de 12 ítems continúa utilizándose ampliamente en la literatura empírica global debido a su riqueza descriptiva y a su capacidad para captar matices aplicados en retail presencial y comercio electrónico.

10. Instrumento de medición

La operacionalización estandarizada de la escala se sintetiza a continuación:

  • Tipo de prueba: Cuestionario psicométrico de autoinforme (self-report inventory) para la evaluación de la propensión cognitiva del consumidor.
  • Población objetivo: Consumidores adultos (a partir de 16-18 años) expuestos a decisiones de compra de bienes duraderos, bienes de conveniencia, servicios o comercio electrónico.
  • Número de ítems: 12 ítems en la escala extendida estándar (y 9 ítems en el modelo estructural parsimonioso).
  • Estructura dimensional:
    • Confusión por similitud (Similarity Confusion): Ítems 1 al 3.
    • Confusión por sobrecarga (Overload Confusion): Ítems 4 al 7.
    • Confusión por ambigüedad (Ambiguity Confusion): Ítems 8 al 12.
  • Formato y escala de respuesta: 5-point Likert scale ranging from 1 = Strongly Disagree to 5 = Strongly Agree (often adapted to a 7-point Likert scale in subsequent research).
  • Instrucciones de administración: Se solicita al encuestado que evalúe con qué grado de acuerdo o desacuerdo se identifican las siguientes afirmaciones respecto a sus experiencias habituales al explorar, comparar y comprar productos en el mercado.
  • Tiempo estimado de aplicación: Entre 3 y 6 minutos.
  • Cálculo de puntuaciones: Se calculan tres puntuaciones de subescala independientes obteniendo la media aritmética de los reactivos correspondientes a cada dimensión. Las puntuaciones más elevadas reflejan una mayor susceptibilidad o propensión a experimentar confusión en esa fuente estimular específica. No se recomienda fusionar las dimensiones en un puntaje global sumatorio simple sin antes verificar el ajuste de un modelo factorial jerárquico de segundo orden, dado el carácter antecedente diferenciado de cada subdimensión.

11. Permisos, Tarifas y Año del test

La Escala de Confusión del Consumidor fue publicada en el año 2007 en el Journal of Marketing Management por Westburn Publishers Ltd (actualmente distribuida a través del grupo editorial Taylor & Francis). Los parámetros de acceso y licenciamiento son los siguientes:

  • Propósito académico y de investigación sin fines de lucro: La escala es de libre acceso para fines académicos, docentes y científicos sin requerir el pago de regalías económicas directas, condicionada a la adecuada citación bibliográfica del artículo fundador (Walsh, Hennig-Thurau, & Mitchell, 2007).
  • Uso comercial y consultoría corporativa: Las organizaciones que busquen integrar los ítems en auditorías comerciales propietarias, software de experiencia de cliente o investigaciones de mercado comerciales con fines lucrativos deben observar los derechos de reproducción del editor original y obtener los permisos correspondientes mediante el Copyright Clearance Center o la plataforma de Taylor & Francis.
  • Costo de adquisición: Gratuito para la comunidad académica (Open Access / Acceso bajo suscripción universitaria estándar para el manuscrito original).

12. Referencias

  • Churchill, G. A., Jr. (1979). A paradigm for developing better measures of marketing constructs. Journal of Marketing Research, 16(1), 64–73. https://doi.org/10.1177/002224377901600110
  • Festinger, L. (1957). A Theory of Cognitive Dissonance. Stanford University Press.
  • Gerbing, D. W., & Anderson, J. C. (1988). An updated paradigm for scale development incorporating unidimensionality and its assessment. Journal of Marketing Research, 25(2), 186–192. https://doi.org/10.1177/002224378802500207
  • Jacoby, J., Speller, D. E., & Kohn, C. A. (1974). Brand choice behavior as a function of information load. Journal of Marketing Research, 11(1), 63–69. https://doi.org/10.1177/002224377401100106
  • Mitchell, V. W., & Papavassiliou, V. (1999). Marketing causes and implications of consumer confusion. Journal of Product & Brand Management, 8(4), 319–342. https://doi.org/10.1108/10610429910284300
  • Schwartz, B. (2004). The Paradox of Choice: Why More Is Less. Ecco/HarperCollins Publishers.
  • Simon, H. A. (1955). A behavioral model of rational choice. The Quarterly Journal of Economics, 69(1), 99–118. https://doi.org/10.2307/1884852
  • Simon, H. A. (1957). Models of Man, Social and Rational: Mathematical Essays on Rational Human Behavior in a Social Setting. John Wiley & Sons.
  • Walsh, G., Hennig-Thurau, T., & Mitchell, V. W. (2007). Consumer confusion proneness: Scale development, validation, and application. Journal of Marketing Management, 23(7–8), 697–721. https://doi.org/10.1362/026725707X230009
  • Walsh, G., & Mitchell, V. W. (2010). The effect of consumer confusion proneness on word of mouth, trust, and customer satisfaction. European Journal of Marketing, 44(6), 838–859. https://doi.org/10.1108/03090561011032738

13. Ítems de la escala

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:

Response Scale: 5-point Likert scale ranging from 1 = Strongly Disagree to 5 = Strongly Agree (often adapted to a 7-point Likert scale in subsequent research)

Similarity Confusion

  1. Due to the great similarity of many products it is often difficult to detect new products.
  2. Some brands look so similar that it is uncertain whether they are made by the same manufacturer or not.
  3. Sometimes I want to buy a product seen in an advertisement, but cannot identify it clearly between scores of similar products.

Overload Confusion

  1. I do not always know exactly which products meet my needs best.
  2. There are so many brands to choose from that I sometime feel confused.
  3. Due to the host of stores it is sometimes difficult to decide where to shop.
  4. Most brands are very similar and are therefore hard to distinguish.

Ambiguity Confusion

  1. Products such as CD players or VCR often have so many features that a comparison of different brands is barely possible.
  2. The information I get from advertising often are so vague that it is hard to know what a product can actually perform.
  3. When buying a product I rarely feel sufficiently informed.
  4. When purchasing certain products, such as a computer or hifi, I feel uncertain as to product features that are particularly important for me.
  5. When purchasing certain products, I need the help of sales personnel to understand differences between products.
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Looti, M. (2026, octubre 24). Escala de Confusión del Consumidor (CCS-Walsh). Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-confusion-consumidor-ccs-walsh/
Looti, Mohammed. “Escala de Confusión del Consumidor (CCS-Walsh).” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-confusion-consumidor-ccs-walsh/.
Looti, Mohammed. “Escala de Confusión del Consumidor (CCS-Walsh).” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-confusion-consumidor-ccs-walsh/.