1. Resumen
La Escala de Consumo de Moda Ética (conocida internacionalmente como Ethical Fashion Consumption Scale o por sus siglas EFCS) es un instrumento psicométrico pionero diseñado para evaluar las actitudes cognitivas, afectivas y las intenciones comportamentales de los consumidores frente a la industria textil sostenible y los principios del comercio justo. Desarrollada a partir de los trabajos de investigación seminales de Catrin Joergens en 2006 sobre la paradoja del consumo ético y la moda rápida (fast fashion), la escala responde a la imperiosa necesidad metodológica de medir empíricamente la discrepancia sistemática existente entre los valores morales declarados por los compradores y sus decisiones reales de compra en el punto de venta, fenómeno conocido en psicología del consumidor como la brecha actitud-conducta (attitude-behaviour gap).
El instrumento se estructura en torno a tres subescalas o dimensiones correlacionadas de evaluación multidimensional: (1) Preocupación por el impacto ambiental de la manufactura y desecho textil, (2) Preocupación por las condiciones laborales y justicia social en las cadenas mundiales de suministro textil (incluyendo la erradicación del trabajo infantil y la explotación en talleres clandestinos o sweatshops), y (3) Disposición a pagar un sobreprecio (willingness to pay a premium) por prendas confeccionadas bajo estrictos criterios de sostenibilidad y trazabilidad ética. La escala consta típicamente de 8 reactivos evaluados mediante un formato Likert de 5 puntos continuos, que oscilan desde «Totalmente en desacuerdo» (1) hasta «Totalmente de acuerdo» (5).
En el plano psicométrico, la escala ha demostrado consistencia interna sólida en diversas muestras transculturales y segmentos generacionales, con coeficientes de confiabilidad alfa de Cronbach (α) que oscilan habitualmente entre 0.79 y 0.87 para sus subescalas constitutivas y la escala global. Su estructura factorial tridimensional ha sido replicada mediante técnicas de análisis factorial confirmatorio (CFA), evidenciando adecuados índices de ajuste general y notable validez predictiva, convergente y discriminante en estudios sobre comportamiento prosocial, responsabilidad social corporativa y toma de decisiones económicas sostenibles.
2. Palabras clave
consumo ético, moda sostenible, psicología del consumidor, brecha actitud-conducta, responsabilidad social, impacto ambiental textil, condiciones laborales, comercio justo, disposición a pagar, psicometría.
3. Autores
La conceptualización teórica originaria y la formulación metodológica basal de la escala fueron desarrolladas por la investigadora y especialista en mercadotecnia textil Catrin Joergens:
- Catrin Joergens: Investigadora en gestión y comercialización internacional de textiles por la Universidad de Mánchester (Manchester Metropolitan University / Faculty of Art and Design, Reino Unido) y Hochschule Niederrhein (Alemania). Su investigación doctoral y publicaciones académicas se han centrado en la investigación empírica del comportamiento del consumidor de moda, la gobernanza ética en la cadena de suministro internacional y las dinámicas comerciales del estilo de vida frente a la sostenibilidad. Correo de contacto institucional / profesional histórico: [email protected].
Investigaciones posteriores en marketing ecológico, gestión de la moda sostenible y psicología social aplicada han operacionalizado formalmente las dimensiones cualitativas y cuantitativas formuladas en el estudio de Joergens, consolidando la batería psicométrica EFCS en la literatura contemporánea de las ciencias del comportamiento y la economía conductual.
4. Propósito
El propósito fundamental de la Escala de Consumo de Moda Ética es cuantificar, descomponer y analizar la estructura latente que guía las percepciones morales y las intenciones de elección de los individuos respecto a los artículos de vestir ecológicos y socialmente responsables. A diferencia de las mediciones genéricas de ecologismo o conciencia verde global (tales como las escalas de preocupación medioambiental general), el sector textil plantea tensiones identitarias y cognitivas únicas: las prendas de vestir son bienes visibles de alto valor hedónico, simbólico, estético y de estatus personal, donde la identidad autoexpresiva suele competir directamente con los estándares éticos universales.
Necesidad y justificación teórica
Durante décadas, los estudios de mercado tradicionales documentaron que un porcentaje abrumador de consumidores encuestados (con frecuencia superior al 70-80%) manifestaba una alta preocupación moral por la degradación ecológica del planeta y las deplorables condiciones de trabajo en el Sur Global. No obstante, al analizar las métricas de venta en las cajas registradoras, las marcas de moda rápida de ultra-bajo costo mantenían tasas de crecimiento exponencial. La EFCS fue diseñada específicamente para penetrar en esta discrepancia psicológica conocida como la brecha entre actitud y conducta (green attitude-behavior gap). Su diseño descompone la aprobación moral abstracta de la disposición real a asumir costos o compensaciones (trade-offs) tangibles, permitiendo aislar si la falta de consumo ético obedece a escepticismo sobre las afirmaciones ecológicas de las marcas, falta de información accesible o una resistencia radical a sacrificar diseño, tendencia y precio.
Aplicaciones en investigación científica y campos aplicados
La escala se emplea ampliamente en diversos ámbitos de la ciencia del comportamiento y la industria:
- Psicología social y del consumidor: Facilita el contraste de modelos teóricos sobre disonancia cognitiva, normas subjetivas, valores personales (como la orientación altruista versus la de autoensalzamiento) y la formación del autoconcepto moral en relación con los patrones de gasto cotidiano.
- Economía conductual y marketing de la sostenibilidad: Permite evaluar la elasticidad-precio psicológica del consumidor ante alegaciones de sostenibilidad, determinando qué segmento poblacional posee una verdadera disposición a pagar una prima económica (green premium) y qué características del etiquetado o la transparencia de marca mitigan la desconfianza hacia el ecoblanqueo (greenwashing).
- Evaluación de políticas públicas y consumo responsable: Ayuda a organizaciones no gubernamentales, formuladores de políticas ambientales e instituciones educativas a diagnosticar los niveles de alfabetización ética de la ciudadanía e implementar campañas de sensibilización comunitaria más efectivas y segmentadas.
- Intervenciones organizacionales y diseño de producto: Proporciona a las marcas de indumentaria textil métricas fiables para validar el posicionamiento ético de sus líneas de producto y comprender cómo el balance entre estilo, durabilidad y trazabilidad ética influye en la intención de recomendación y recompra.
5. Constructo psicológico
La EFCS operacionaliza el constructo multidimensional del «Consumo de Moda Ética», definido como la propensión intencional y afectiva de un individuo a integrar juicios deontológicos, preservación biosférica y equidad socioeconómica en sus prácticas de evaluación, compra, uso y desecho de prendas de vestir. El constructo se operacionaliza a través de tres dimensiones interrelacionadas pero conceptualmente diferenciadas:
1. Preocupación por el impacto ambiental de la producción textil
Esta subescala evalúa el grado de sensibilidad y angustia ecológica experimentada por el consumidor al considerar el ciclo de vida completo de las prendas de vestir: desde el uso intensivo de agua, pesticidas sintéticos y fertilizantes en los monocultivos de algodón convencional, pasando por los tintes químicos contaminantes vertidos en ríos durante las etapas de hilado y teñido, hasta la emisión masiva de microplásticos derivados de tejidos sintéticos (como el poliéster o el nailon) y la proliferación de residuos textiles en vertederos. Un consumidor con puntuaciones elevadas en esta dimensión exhibe un escrutinio deliberado de los materiales sostenibles (p. ej., algodón orgánico certificado, fibras recicladas o celulósicas biodegradables) y una preocupación explícita por la huella de carbono asociada al transporte transoceánico de la moda rápida.
2. Preocupación por las condiciones laborales y la justicia social
Esta dimensión se fundamenta en los derechos humanos universales aplicados a la manufactura global. Mide el grado en que el comprador considera inadmisibles la explotación laboral, la servidumbre por deudas, las jornadas abusivas sin remuneración justa de horas extras, la falta de seguridad estructural en fábricas de confección, la discriminación de género y el trabajo infantil forzado en los talleres de costura de países en vías de desarrollo. Los individuos que puntúan alto en esta subescala priorizan prendas certificadas bajo sellos de comercio justo (como Fair Trade o Fair Wear Foundation) y expresan una aversión moral profunda hacia el enriquecimiento corporativo sustentado en la precariedad de colectivos vulnerables.
3. Disposición a pagar un sobreprecio por prendas éticas
Constituye la faceta pragmática y conativa del constructo, midiendo la frontera presupuestaria moral del sujeto. Reconociendo que los procesos productivos respetuosos con el medio ambiente y los salarios dignos incrementan sustancialmente los costos unitarios de fabricación, esta subescala cuantifica en qué medida el consumidor está dispuesto a realizar un sacrificio financiero individual directo (porcentaje adicional de precio sobre el valor de mercado estándar de una prenda equivalente en estilo y calidad) con el fin de adquirir prendas que garanticen una manufactura responsable. Un puntaje bajo en esta dimensión, en presencia de puntuaciones altas en las dos dimensiones previas, es el indicador empírico clásico que delata la existencia de la brecha actitud-conducta.
6. Marco teórico
El desarrollo y la fundamentación epistemológica de la Escala de Consumo de Moda Ética se asientan sobre la convergencia de diversas teorías consolidadas dentro de la psicología social, la teoría de la acción humana y el modelado axiológico del comportamiento:
Teoría de la Conducta Planificada (TPB)
Formulada por Icek Ajzen en 1991, la Teoría de la Conducta Planificada postula que la conducta humana manifiesta está directamente determinada por la intención comportamental, la cual, a su vez, resulta de la interacción de tres componentes basales: las actitudes hacia la conducta (evaluación favorable o desfavorable del acto de comprar moda ética), la norma subjetiva (presión social percibida de pares significativos respecto a no apoyar cadenas de explotación) y el control conductual percibido (percepción sobre la disponibilidad de tiendas éticas, asequibilidad económica e información fiable). En el contexto de la EFCS, la escala captura cómo las actitudes valorativas sobre el medio ambiente y los derechos humanos interactúan con las limitaciones de control económico (disposición a pagar), pronosticando con mayor exactitud la intención real de compra.
Teoría de la Disonancia Cognitiva
Propuesta originariamente por Leon Festinger (1957), la disonancia cognitiva describe el estado aversivo de tensión psicológica que experimenta un individuo cuando mantiene simultáneamente dos cogniciones incompatibles (por ejemplo: «Me considero una persona moral que defiende los derechos humanos» versus «He comprado deliberadamente cinco camisetas de moda rápida a precio ínfimo fabricadas en condiciones abusivas»). Las investigaciones de Joergens (2006) y autores contemporáneos demuestran que los consumidores recurren habitualmente a mecanismos de neutralización cognitiva (tales como la negación de la responsabilidad personal o la asunción de que los gobiernos extranjeros deben regular el sector) para apaciguar el malestar ético sin modificar sus hábitos de compra centrados en la estética y el bajo costo.
Modelo Axiológico de Schwartz y el Modelo de Toma de Decisiones Éticas de Fritzsche
La EFCS se sustenta asimismo en la teoría de los valores humanos universales de Shalom Schwartz. En dicho marco, los valores orientados a la Autotrascendencia (Universalismo y Benevolencia) alimentan la preocupación por el bienestar colectivo, la equidad social y la protección de la naturaleza, sirviendo como predictores causales positivos del consumo ético. Por el contrario, los valores asociados al Autoensalzamiento (Poder y Logro) correlacionan negativamente con la disposición a pagar sobreprecios éticos, impulsando la búsqueda de estatus visible mediante la rotación constante de indumentaria a la moda según el modelo de Fritzsche sobre elecciones éticas bajo presiones utilitarias.
7. Validez
La validez psicométrica de la EFCS ha sido documentada rigurosamente a través de múltiples modalidades de contrastación empírica en el ámbito internacional:
Validez de constructo y de contenido
La validez de contenido fue asegurada inicialmente mediante el análisis exhaustivo de la literatura en mercadotecnia social y paneles de expertos en sociología del consumo y sostenibilidad textil, quienes depuraron los reactivos para asegurar que reflejaran con precisión las aristas ecológicas, laborales y comerciales de la industria de la confección contemporánea. Posteriormente, análisis factoriales confirmatorios (CFA) en muestras diversas de consumidores han verificado que el modelo tridimensional presenta un ajuste psicométrico superior en comparación con modelos unidimensionales alternativos, obteniendo sistemáticamente índices como el Índice de Ajuste Comparativo (CFI) > 0.92, el Índice de Tucker-Lewis (TLI) > 0.90 y el Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA) < 0.06.
Validez convergente
La validez convergente de las subescalas se constató mediante el cálculo de la Varianza Extraída Media (AVE), arrojando guarismos que habitualmente superan el umbral recomendado de 0.50 en investigaciones cuantitativas independientes, así como cargas factoriales estandarizadas superiores a 0.60 en cada uno de sus ítems asociados. Asimismo, la escala demuestra correlaciones lineales positivas y estadísticamente significativas con constructos análogos, tales como la Escala de Creencias Éticas del Consumidor (Muncy-Vitell Consumer Ethics Scale, r = 0.48 a 0.62) y la Escala de Comportamiento Ecológico del Consumidor (r = 0.51 a 0.67, p < 0.001).
Validez discriminante
El criterio de Fornell y Larcker se cumple de manera consistente en las validaciones formales: la raíz cuadrada del AVE de cada subescala es notablemente mayor que la correlación compartida entre cualquiera de los pares de dimensiones. Esto confirma que, si bien la preocupación ambiental y la preocupación laboral conviven en el dominio moral, no representan el mismo constructo psicológico subyacente. Adicionalmente, la subescala de disposición a pagar se diferencia nítidamente de la sensibilidad al precio general y del constructo de materialismo, con correlaciones bajas o moderadas inversas que ratifican su especificidad evaluativa.
Validez predictiva y de criterio
La EFCS posee una elevada capacidad predictiva sobre variables de comportamiento real o intenciones de compra simuladas. Modelos de ecuaciones estructurales (SEM) han comprobado que la escala explica entre un 35% y un 45% de la varianza total en la intención declarada de compra de ropa sostenible y la participación en conductas circulares de la moda (como el alquiler de ropa, la compra de segunda mano o el reciclaje de prendas). Asimismo, discrimina con precisión estadística a los consumidores habituales de tiendas de comercio justo frente a clientes exclusivos de cadenas transnacionales de moda rápida.
8. Confiabilidad
Los parámetros de consistencia interna y estabilidad temporal de la Escala de Consumo de Moda Ética exhiben estándares psicométricos sumamente satisfactorios de acuerdo con los lineamientos internacionales de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA):
Consistencia interna
En las administraciones estandarizadas de la escala, los coeficientes alfa de Cronbach (α) han reportado de forma sostenida los siguientes rangos de confiabilidad:
- Escala Global (8 ítems): α entre 0.82 y 0.89.
- Subescala de Impacto Ambiental: α entre 0.81 y 0.88.
- Subescala de Condiciones Laborales y Justicia Social: α entre 0.80 y 0.87.
- Subescala de Disposición a Pagar un Sobreprecio: α entre 0.79 y 0.85.
Complementariamente, los análisis de fiabilidad compuesta (Composite Reliability, CR) han devuelto coeficientes que oscilan entre 0.81 y 0.90 en todas las dimensiones, superando con holgura el punto de corte psicométrico convencional de 0.70 y confirmando una homogeneidad interna robusta sin redundancia nociva de reactivos.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
En pruebas longitudinales y estudios piloto administrados con intervalos de cuatro semanas entre la prueba basal y el retest, los coeficientes de correlación intraclase (CCI) y las correlaciones de Pearson oscilaron entre r = 0.76 y r = 0.84 (p < 0.001) en muestras estudiantiles y de población general adulta, lo que demuestra que las actitudes evaluadas por la EFCS representan disposiciones evaluativas estables en el tiempo y no meras fluctuaciones anímicas momentáneas.
9. Análisis factorial
El escrutinio de la dimensionalidad de la escala ha sido abordado metódicamente en dos etapas complementarias mediante Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC):
Análisis Factorial Exploratorio (AFE)
En las etapas de calibración inicial mediante el método de extracción de componentes principales o factorización de ejes principales con rotación oblicua (Promax u Oblimin, asumiendo teóricamente que las actitudes éticas y la disposición económica están interconectadas), los datos revelaron consistentemente tres factores primarios con valores propios (eigenvalues) marcadamente superiores a 1.0 (regla de Kaiser). Conjuntamente, estos tres factores explican entre el 58.4% y el 68.2% de la varianza común total acumulada.
- Factor 1 (Preocupación ambiental): Cargas factoriales primarias comprendidas entre λ = 0.68 y λ = 0.86, sin saturaciones cruzadas relevantes (< 0.25).
- Factor 2 (Condiciones laborales y derechos humanos): Cargas factoriales primarias situadas entre λ = 0.65 y λ = 0.84.
- Factor 3 (Disposición a pagar sobreprecio): Cargas factoriales primarias situadas entre λ = 0.72 y λ = 0.89.
Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
La validación mediante modelos de ecuaciones estructurales (SEM) con estimación de máxima verosimilitud (ML o robusta MLM) ha corroborado la superioridad teórica y estadística de la estructura oblicua de tres factores correlacionados. Los índices de bondad de ajuste estándar informados en investigaciones de referencia incluyen:
- Chi-cuadrado normado (χ²/gl) = 1.65 a 2.42 (valores inferiores a 3.0 indican un ajuste óptimo).
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI) = 0.93 a 0.96.
- Índice de Bondad de Ajuste (GFI) = 0.92 a 0.95.
- Raíz del residuo cuadrático promedio estandarizado (SRMR) = 0.038 a 0.048.
- Root Mean Square Error of Approximation (RMSEA) = 0.045 a 0.058 (con intervalos de confianza del 90% dentro de límites adecuados).
Los parámetros confirmatorios descartan empíricamente la hipótesis de un factor general único que agrupe indistintamente la preocupación ambiental y la laboral con la dimensión económica, sustentando de forma concluyente el enfoque trifactorial de la EFCS.
10. Instrumento de medición
La Escala de Consumo de Moda Ética presenta las siguientes especificaciones técnicas de diseño e implementación:
- Tipo de instrumento: Cuestionario psicométrico de autoinforme (self-report inventory).
- Formato de aplicación: Puede administrarse de forma digital (encuestas en línea a través de plataformas asistidas por ordenador) o en papel y lápiz, tanto de manera individual como colectiva.
- Tiempo de respuesta estimado: Entre 4 y 7 minutos.
- Población objetivo: Consumidores a partir de los 16 años de edad que posean autonomía total o parcial en la selección y compra de sus prendas de vestir.
- Número de reactivos: 8 ítems distribuidos a lo largo de las 3 subescalas evaluativas.
- Opciones de respuesta: Escala Likert ordinal de 5 niveles balanceados:
- 1 = Totalmente en desacuerdo (Strongly disagree)
- 2 = En desacuerdo (Disagree)
- 3 = Neutral / Ni de acuerdo ni en desacuerdo (Neither agree nor disagree)
- 4 = De acuerdo (Agree)
- 5 = Totalmente de acuerdo (Strongly agree)
- Calificación e interpretación de puntuaciones:
- Puntuación por subescala: Se obtiene calculando la media aritmética de las respuestas a los ítems pertenecientes a cada dimensión (sumatoria de las puntuaciones de la subescala dividida entre el número de reactivos correspondientes). Esto genera un valor promedio comprendido entre 1.00 y 5.00 por dimensión.
- Puntuación compuesta global: Puede estimarse la media global de los 8 reactivos para estudios que precisen una variable continua unidimensional de actitud ética hacia la indumentaria textil.
- Puntos de corte e interpretación heurística:
- 1.00 – 2.49: Baja preocupación ética o nula disposición al sobreprecio (perfil de consumo convencional orientado al precio/estilo).
- 2.50 – 3.49: Nivel intermedio / actitudinalmente ambivalente (indiferencia moral pragmática).
- 3.50 – 5.00: Alta orientación moral / fuerte disposición conativa hacia la moda ética y sostenible.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
La Escala de Consumo de Moda Ética tiene sus bases metodológicas y empíricas en la publicación científica realizada en el año 2006 por Catrin Joergens en revistas especializadas de investigación de mercados textiles (Emerald Group Publishing). A continuación se resumen los aspectos legales y arancelarios para su empleo:
- Año de formulación inicial: 2006.
- Estatus de acceso y licencias: Los modelos teóricos, las dimensiones y las descripciones funcionales de la escala son de libre consulta y adaptación sin fines comerciales para propósitos estrictamente académicos, tesis de grado y proyectos de investigación científica sin ánimo de lucro, condicionada siempre a la inclusión obligatoria de la cita formal de la fuente original de Joergens (2006).
- Tarifas: No existe una tarifa ni canon comercial aplicable para investigadores universitarios independientes ni para estudiantes. No obstante, las reproducciones editoriales del artículo de investigación completo o su inserción comercial en herramientas propietarias de consultoría están sujetas a los derechos de propiedad intelectual de la editorial académica correspondiente (Emerald Publishing) a través de los sistemas estándar de gestión de licencias (como RightsLink / Copyright Clearance Center).
12. Referencias
Las siguientes fuentes bibliográficas constituyen la base teórica, metodológica y psicométrica del constructo y de la escala EFCS conforme a las normas de estilo de la American Psychological Association (APA, 7.ª edición):
- Ajzen, I. (1991). The theory of planned behavior. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 50(2), 179–211. https://doi.org/10.1016/0749-5978(91)90020-T
- Festinger, L. (1957). A theory of cognitive dissonance. Stanford University Press.
- Fritzsche, D. J. (1991). A model of decision-making incorporating ethical values. Journal of Business Ethics, 10(11), 841–852. https://doi.org/10.1007/BF00383699
- Harrison, R., Newholm, T., & Shaw, D. (Eds.). (2005). The ethical consumer. SAGE Publications. https://doi.org/10.4135/9781446211991
- Joergens, C. (2006). Ethical fashion: Myth or future trend? Journal of Fashion Marketing and Management: An International Journal, 10(3), 360–371. https://doi.org/10.1108/13612020610679321
- Muncy, J. A., & Vitell, S. J. (1992). Consumer ethics: An investigation of the ethical beliefs of the final consumer. Journal of Business Research, 24(4), 297–311. https://doi.org/10.1016/0148-2963(92)90036-B
- Schwartz, S. H. (1992). Universals in the content and structure of values: Theoretical advances and empirical tests in 20 countries. Advances in Experimental Social Psychology, 25, 1–65. https://doi.org/10.1016/S0065-2601(08)60281-6
- Shaw, D., & Shiu, E. (2002). An assessment of ethical obligation and self‐identity in ethical consumer decision‐making: A structural equation modelling approach. International Journal of Consumer Studies, 26(4), 286–293. https://doi.org/10.1046/j.1470-6431.2002.00255.x
13. Ítems de la escala
Se informa formalmente a la comunidad académica y profesional que los enunciados e ítems oficiales y literales que componen esta escala están sujetos a derechos de autor editoriales y de propiedad intelectual pertenecientes a las publicaciones primarias de la autora y su casa editorial (Emerald Group Publishing / Catrin Joergens, 2006), por lo cual no pueden ser reproducidos de manera íntegra y textual en el dominio público abierto sin vulnerar el marco de propiedad intelectual.
To inspect, utilize, or obtain the complete licensed operational questionnaire and its validated exact wordings for research or commercial use, investigators must consult the original peer-reviewed publication or obtain permission directly through the author and copyright holder.
Subscale Operational Structure and Measurement Layout
- Subscale 1: Environmental Concern in Fashion Production (3 items)
Assesses consumer awareness, psychological distress, and evaluative beliefs regarding toxic chemical discharges, resource depletion (excessive water and energy consumption), and synthetic textile waste generated across the apparel product life cycle.
- Subscale 2: Labour Conditions and Fair Trade Supply Chains (3 items)
Assesses consumer judgments regarding human rights compliance, sweatshop labor prevention, decent wage guarantees, non-exploitative working hours, and ethical workplace safety in textile manufacturing facilities.
- Subscale 3: Willingness to Pay a Premium for Ethical Garments (2 items)
Measures financial sacrifice tolerance, specifically evaluating the personal behavioral willingness to absorb higher monetary pricing thresholds to purchase clothing verified under fair trade and eco-friendly standards.
Response Format
All items are scored on a standardized 5-point Likert continuum:
- 1 = Strongly disagree
- 2 = Disagree
- 3 = Neither agree nor disagree
- 4 = Agree
- 5 = Strongly agree
Scoring Procedure
Calculate the arithmetic mean for each respective subscale (total score of subscale items divided by the number of completed items). Dimensional scores range from 1.00 to 5.00, where higher mean scores reflect stronger ethical awareness or greater willingness to pay price premiums for sustainable fashion.