1. Resumen / Abstract
La Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo (Ecotourism Attitudes Scale, EAS), desarrollada originalmente en el marco de las investigaciones sobre segmentación de mercados turísticos sostenibles por David B. Weaver y Laura J. Lawton (2002), constituye uno de los instrumentos psicométricos más influyentes en el ámbito de la psicología ambiental aplicada al ocio y la gestión de destinos ecológicos. El instrumento fue diseñado con el objetivo primordial de operacionalizar, evaluar y cuantificar la estructura multidimensional de las actitudes de los turistas hacia las experiencias turísticas fundamentadas en la naturaleza, la sostenibilidad ambiental y la conservación del patrimonio sociocultural. La EAS evalúa un espectro actitudinal complejo a través de tres dimensiones nucleares: la Responsabilidad Ambiental (compromiso personal y conductual orientado a minimizar el impacto ecológico durante la estancia turística), la Sensibilidad Cultural (respeto, valoración activa y preservación de las identidades y comunidades anfitrionas) y la Preferencia por Eco-Atracciones (inclinación intrínseca hacia enclaves naturales prístinos, vida silvestre y experiencias interpretativas del medio ambiente).
Desde el punto de vista psicométrico, la EAS emplea formatos de respuesta tipo Likert que oscilan entre 5 y 7 puntos según la versión y las dimensiones analizadas, permitiendo capturar gradaciones sutiles desde el desacuerdo absoluto hasta el acuerdo total. Diversos análisis factoriales exploratorios y confirmatorios han respaldado sólidamente su estructura trifactorial, demostrando índices de consistencia interna elevados (coeficientes alfa de Cronbach que típicamente se sitúan entre 0.78 y 0.89 en sus diferentes subescalas). En el terreno de la validez, el instrumento exhibe una contrastada validez de constructo, convergente y predictiva, manifestando una correlación directa y estadísticamente significativa con la disposición a pagar primas monetarias adicionales por servicios turísticos sostenibles, la selección preferente de alojamientos con certificación ecológica y la participación en conductas de bajo impacto ambiental. Asimismo, la escala ha demostrado ser excepcionalmente sensible para identificar la célebre brecha actitud-conducta (attitude-behavior gap) y para diferenciar empíricamente los perfiles de ecoturistas «estrictos» o «puros» (hard-core ecotourists), ecoturistas «blandos» o «flexibles» (soft ecotourists) y ecoturistas «estructurados» (structured ecotourists).
2. Palabras clave / Keywords
Actitudes ambientales, ecoturismo, segmentación de mercados turísticos, sostenibilidad turística, psicometría ambiental, responsabilidad ecológica, conservación de la naturaleza, comportamiento proambiental, brecha actitud-conducta, escala de medición.
3. Autores / Authors
La concepción teórica y el desarrollo empírico fundacional de la Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo se atribuyen a dos de los investigadores más destacados a nivel internacional en el ámbito del turismo sostenible y la geografía del ocio:
- Dr. David Bruce Weaver: Catedrático distinguido de Gestión Turística (Professor of Tourism Management). A lo largo de su prolífica carrera académica, el Dr. Weaver ha estado vinculado a instituciones de reconocido prestigio global como la Universidad Griffith (Griffith Business School y el Griffith Institute for Tourism) en Queensland, Australia, así como a la Universidad de Carolina del Sur (University of South Carolina) en los Estados Unidos. Su labor investigadora se ha centrado primordialmente en las dinámicas del ecoturismo, la capacidad de carga en destinos periféricos, la gestión de áreas protegidas y la conceptualización de los espectros de ecoturistas duros y blandos. Correo institucional de referencia: [email protected].
- Dra. Laura Jane Lawton: Profesora investigadora en Gestión y Planificación Turística (Associate Professor in Tourism Management). Ha desempeñado su labor docente y de investigación científica en el Departamento de Turismo, Deporte y Gestión Hotelera de la Universidad Griffith, en Gold Coast, Australia, habiendo colaborado igualmente en diversos proyectos conjuntos en la Universidad de Carolina del Sur. Sus líneas de investigación primordiales abarcan el comportamiento del consumidor turístico, la ornitología turística (birdwatching tourism), la gobernanza de áreas naturales protegidas y la segmentación psicográfica de visitantes en parques nacionales. Correo institucional de referencia: [email protected].
4. Propósito / Purpose
El propósito fundamental de la Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo radica en capturar, describir y clasificar la disposición psicológica, valorativa y disposicional de los viajeros frente a los principios operativos del ecoturismo. A diferencia de las formas tradicionales de turismo de masas, el ecoturismo exige del visitante un equilibrio dinámico entre el disfrute recreativo, el aprendizaje activo sobre los ecosistemas y una asunción ética de corresponsabilidad ecológica. En consecuencia, la escala no se limita a constatar el interés recreativo en entornos naturales, sino que profundiza en las razones éticas, emocionales y cognitivas que orientan las decisiones de viaje, aportando un marco diagnóstico riguroso para la investigación básica y aplicada.
En el campo de la investigación académica y la psicología ambiental, la EAS responde a la necesidad de disponer de métricas robustas para evaluar cómo las creencias y valores proambientales generales (como los medidos por el paradigma ecológico global) se canalizan en actitudes contextualizadas en situaciones específicas de consumo turístico. La escala permite a los teóricos explorar las complejas interacciones entre la motivación intrínseca, el conocimiento del medio ambiente y los sesgos perceptivos que influyen en las intenciones conductuales. En particular, ha servido de base para contrastar la conocida hipótesis de la brecha actitud-comportamiento (attitude-behavior gap), documentando cómo una actitud sobresaliente hacia la apreciación del paisaje no siempre se traduce en un compromiso riguroso con la mitigación de la huella de carbono individual o la contención del gasto de recursos hídricos y energéticos durante el alojamiento.
En el ámbito de la gestión turística, el marketing sostenible y la administración de parques nacionales, la aplicación de la escala reviste una utilidad práctica mayúscula. Administraciones de áreas naturales protegidas, operadores turísticos ecológicos (ecolodges) y organismos de formulación de políticas públicas emplean este instrumento para llevar a cabo una segmentación de mercado psicográfica avanzada. Los resultados derivados de la EAS permiten a los gestores:
- Identificar la prevalencia de segmentos de ecoturistas «estrictos» (hard-core) versus «blandos» (soft), adaptando la intensidad de los programas de interpretación ambiental y minimizando el impacto antropogénico en zonas biológicamente frágiles.
- Predecir la disposición a pagar sobreprecios (willingness to pay premiums) por infraestructuras ecológicamente certificadas, compensación de emisiones y productos locales que apoyen la economía circular comunitaria.
- Diseñar campañas de comunicación persuasiva orientadas a modificar actitudes permisivas respecto al contacto disruptivo con la fauna silvestre, el pisoteo de senderos y la generación de residuos sólidos.
- Evaluar la eficacia longitudinal de las intervenciones educativas y de los centros de visitantes en la transformación de las normas subjetivas y las actitudes de los turistas durante y después de su experiencia recreativa.
5. Constructo psicológico / Construct
La conceptualización del constructo subyacente a la EAS asume que la actitud hacia el ecoturismo no es una entidad unidimensional ni un mero subproducto del interés por el ocio al aire libre. Por el contrario, se configura como una estructura psicológica tripartita en la que convergen componentes cognitivos, afectivos y conativos dirigidos hacia el equilibrio entre la conservación biofísica, la dignidad social y la inmersión contemplativa. En concordancia con los postulados fundacionales de Weaver y Lawton, el instrumento formaliza tres dimensiones constitutivas diferenciadas pero interrelacionadas:
5.1. Responsabilidad Ambiental (Environmental Responsibility)
Esta dimensión operacionaliza el componente conativo y ético de la actitud ecoturística. Mide la predisposición del turista a autolimitar voluntariamente su comodidad personal y a adoptar conductas de bajo impacto ambiental con el fin explícito de preservar los ecosistemas visitados. Se evalúa con frecuencia mediante una escala Likert ampliada de 7 puntos para detectar niveles elevados de compromiso normativo. Los indicadores que componen esta subescala indagan sobre:
- La estricta adhesión a las normas de «no dejar rastro» (Leave No Trace), incluyendo la gestión responsable y el acarreo de residuos propios fuera de áreas silvestres protegidas.
- La voluntad proactiva de reducir el consumo de agua, toallas y electricidad en las instalaciones hoteleras o cabañas rurales, priorizando la conservación local de recursos sobre el confort individual.
- La aversión hacia comportamientos invasivos que alteren el bienestar de la fauna silvestre, como alimentarla, perseguirla para obtener fotografías o generar contaminación acústica en hábitats críticos.
- El apoyo explícito y la tolerancia hacia medidas restrictivas de manejo impuestas por los guardaparques, tales como la limitación del número de visitantes diarios o la clausura estacional de senderos para favorecer la reproducción de especies amenazadas.
5.2. Sensibilidad Cultural (Cultural Sensitivity)
El ecoturismo genuino trasciende la mera apreciación biológica para incorporar el bienestar y la soberanía de las comunidades humanas locales e indígenas asentadas en las zonas periféricas o colindantes a las áreas protegidas. Esta dimensión evalúa el respeto, la empatía intercultural y la preocupación por salvaguardar el patrimonio inmaterial y material de los pobladores locales. Los aspectos específicos contemplados comprenden:
- El reconocimiento activo de los derechos territoriales y consuetudinarios de los pueblos originarios sobre los espacios naturales destinados a la recreación turística.
- La cautela y deferencia ante tradiciones, normas de pudor, vestimenta, rituales religiosos y lugares sagrados, evitando la mercantilización o trivialización de las prácticas culturales locales.
- La convicción ética de que los beneficios socioeconómicos derivados del turismo deben reinvertirse de manera equitativa en el empoderamiento y sustento de los residentes comunitarios, fomentando la contratación de guías autóctonos y la compra directa de artesanías locales sin intermediarios especulativos.
5.3. Preferencia por Eco-Atracciones (Eco-Attraction Preference)
Esta subescala captura la orientación motivacional intrínseca y afectiva del turista hacia atractivos eminentemente biológicos, geológicos y paisajísticos en su estado de conservación más prístino y natural. A diferencia del turismo de sol y playa o del turismo urbano de consumo convencional, esta dimensión refleja:
- La primacía de experiencias en soledad, silencio e inmersión profunda en espacios naturales no modificados sustancialmente por la urbanización o la tecnología moderna.
- El deseo explícito de aprendizaje ambiental e interpretación guiada, donde el turista busca comprender las dinámicas ecológicas, la taxonomía de la flora y fauna local y los procesos geomorfológicos del territorio.
- La disposición a aceptar cierto grado de incomodidad física (caminatas exigentes, climatología adversa, ausencia de servicios de lujo masivos) a cambio de avistamientos biológicos genuinos y paisajes intactos.
6. Marco teórico / Theoretical Framework
El anclaje conceptual de la EAS bebe de múltiples corrientes interdisciplinarias que entrelazan la psicología ambiental, la sociología ecológica y la economía del comportamiento turístico. A continuación, se detallan los paradigmas teóricos estructurantes:
6.1. El Espectro del Ecoturismo Duro vs. Blando de Weaver
El modelo teórico central desarrollado por Weaver (2001, 2002) postula que los ecoturistas no configuran una masa homogénea, sino que se distribuyen a lo largo de un continuo bidimensional definido por el nivel de compromiso ambiental y el deseo de confort/servicios estructurados. En un extremo se sitúan los hard-core ecotourists («ecoturistas duros»), caracterizados por un compromiso biocéntrico profundo, gran autonomía física, rechazo de infraestructuras comerciales y una intensa motivación por el aprendizaje ecológico especializado. En el extremo opuesto emergen los soft ecotourists («ecoturistas blandos»), para quienes la naturaleza es un componente escénico complementario a unas vacaciones donde priman el descanso, la comodidad logística y la intermediación de paquetes estructurados. Weaver y Lawton identificaron además un tercer grupo empírico clave: los structured ecotourists («ecoturistas estructurados»), quienes exhiben una elevada responsabilidad ambiental pero reclaman altos niveles de servicios interpretativos formales, seguridad y comodidades ecolodge. La EAS se ideó específicamente como la herramienta operativa capaz de discriminar empíricamente estas tipologías psicográficas.
6.2. El Nuevo Paradigma Ecológico (NEP) de Dunlap y Van Liere
La escala se nutre de la transición sociológica desde el «Paradigma del Excepcionalismo Humano» (que sitúa al ser humano por encima de las leyes ecológicas) hacia el Nuevo Paradigma Ecológico (Dunlap et al., 2000). La dimensión de Responsabilidad Ambiental de la EAS actúa como una extensión contextual de las creencias del NEP aplicadas al ámbito transitorio del turismo, contrastando si la visión de la fragilidad de los equilibrios naturales se traslada a la esfera del ocio y el tiempo libre cuando el individuo abandona su entorno doméstico habitual.
6.3. La Teoría de la Conducta Planificada (TPB) de Icek Ajzen
Desde la psicología social cognitiva, la Teoría de la Conducta Planificada (Ajzen, 1991) establece que el comportamiento está directamente determinado por la intención conductual, la cual a su vez es función de tres constructos predictivos: las actitudes hacia la conducta, las normas subjetivas y el control conductual percibido. La EAS operacionaliza de manera refinada el polo de las «actitudes específicas hacia la conducta turística de bajo impacto», facilitando modelos de ecuaciones estructurales que predicen conductas de compra verde, reciclaje in situ y disposición a costear tasas de conservación ecológica en áreas silvestres.
6.4. La Teoría de Valor-Creencia-Norma (VBN) de Paul Stern
Propuesta por Stern (2000), la Teoría de Valor-Creencia-Norma postula una cadena causal jerárquica que fluye desde los valores humanos estables (biosféricos, altruistas y egoístas) hacia las creencias sobre las consecuencias ecológicas y la adscripción de responsabilidad personal, culminando en la activación de una norma moral personal proambiental. En la EAS, las subescalas de Responsabilidad Ambiental y Sensibilidad Cultural representan la cristalización operativa de esa obligación moral personal sentida durante la experiencia turística.
7. Validez / Validity
Las propiedades de validez de la Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo han sido analizadas y corroboradas a través de diversas metodologías psicométricas en investigaciones internacionales sobre turismo de naturaleza:
7.1. Validez de Constructo
La validez de constructo quedó demostrada fehacientemente en la investigación seminal de Weaver y Lawton (2002) mediante una muestra representativa de 1.180 turistas hospedados en dos emblemáticos ecolodges en el Parque Nacional Lamington (Queensland, Australia). Los patrones de covarianza inter-ítems demostraron una clara diferenciación teórica y matemática entre la apreciación escénica pasiva y el compromiso conductual activo. Investigaciones posteriores con modelos de ecuaciones estructurales (SEM) han certificado índices de bondad de ajuste sobresalientes para la estructura trifactorial propuesta.
7.2. Validez Convergente
La validez convergente de la EAS ha sido contrastada mediante su correlación con otros instrumentos estandarizados de la psicología ambiental. Las puntuaciones agregadas de la EAS, y en especial de su dimensión de Responsabilidad Ambiental, presentan correlaciones bivariadas positivas y estadísticamente significativas (valores de r de Pearson oscilantes típicamente entre 0.46 y 0.68, p < 0.001) con la escala NEP revisada (Dunlap et al., 2000), así como con escalas validadas de afinidad emocional con la naturaleza (Connectedness to Nature Scale, Mayer & Frantz, 2004).
7.3. Validez Discriminante
El instrumento exhibe una contrastada capacidad para diferenciar constructos teóricamente divergentes. En análisis de matrices multirrasgo-multimétodo y pruebas de varianza extraída media (AVE), los coeficientes AVE de cada factor han superado el umbral estándar de 0.50 y el cuadrado de las correlaciones interfactoriales (criterio de Fornell-Larcker), demostrando que la Sensibilidad Cultural y la Preferencia por Eco-Atracciones no se solapan de manera redundante, sino que reflejan esferas valorativas claramente disociadas.
7.4. Validez Predictiva y de Criterio
La validez predictiva de la escala constituye una de sus fortalezas empíricas más notables en la literatura de gestión turística:
- Predice con alta precisión la disposición a pagar sobreprecios (WTP): los turistas con puntuaciones elevadas en la escala total muestran una probabilidad significativamente superior (OR > 2.4, p < 0.01) de aceptar recargos en tarifas hoteleras destinados a fondos de reforestación y conservación de fauna nativa.
- Predice la elección de hospedaje certificado: las puntuaciones actitudinales diferencian de manera robusta entre viajeros que optan activamente por alojamientos con auditoría ecológica independiente (Green Globe, Ecotourism Australia) y aquellos que priorizan exclusivamente variables arancelarias o de ocio masivo.
- Correlaciona positivamente con el tiempo dedicado a actividades de educación ambiental (senderos botánicos guiados, conferencias sobre biodiversidad) y negativamente con actividades recreativas ruidosas o extractivas.
8. Confiabilidad / Reliability
La fiabilidad psicométrica de la Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo ha sido examinada exhaustivamente en múltiples investigaciones empíricas transversales y transculturales, arrojando valores consistentes que superan los umbrales estándar recomendados en psicometría (Nunnally & Bernstein, 1994):
8.1. Consistencia Interna
En el estudio fundacional de Weaver y Lawton (2002), así como en replicaciones contemporáneas en diversos contextos ecológicos (América del Norte, Europa mediterránea y Sudeste Asiático), los coeficientes de consistencia interna han mostrado los siguientes valores psicométricos:
- Escala global consolidada: Coeficiente alfa de Cronbach (α) que oscila entre 0.84 y 0.91, evidenciando una excelente homogeneidad en el muestreo de los reactivos actitudinales.
- Subescala de Responsabilidad Ambiental: Valores de alfa de Cronbach situados consistentemente entre 0.81 y 0.88, con una fiabilidad compuesta (CR) superior a 0.85, lo que atestigua una medición sumamente precisa del compromiso conductual normativo.
- Subescala de Sensibilidad Cultural: Coeficientes α que fluctúan típicamente entre 0.77 y 0.84, denotando una estabilidad métrica adecuada considerando el número más acotado de ítems orientados a comunidades locales.
- Subescala de Preferencia por Eco-Atracciones: Coeficientes α documentados en rangos de 0.79 a 0.86, con correlaciones ítem-total corregidas que superan con holgura el valor crítico de 0.40 en todos los elementos que conforman la dimensión.
8.2. Fiabilidad Test-Retest y Estabilidad Temporal
Aunque las actitudes pueden experimentar fluctuaciones coyunturales derivadas del impacto emocional inmediato de un viaje, estudios longitudinales a corto plazo (intervalos de 4 a 6 semanas entre la fase previa a la visita y la evaluación posterior) han reportado coeficientes de correlación intraclase (ICC) superiores a 0.76. Esta estabilidad longitudinal confirma que el instrumento evalúa disposiciones actitudinales consolidadas en el esquema cognitivo del individuo y no meros estados afectivos pasajeros.
9. Análisis factorial / Factor Analysis
La dimensionalidad de la escala ha sido evaluada mediante procedimientos analíticos multivariados rigurosos, transitando desde los análisis exploratorios iniciales hasta la confirmación estructural mediante modelos de covarianza:
9.1. Análisis Factorial Exploratorio (AFE)
En la calibración original de la batería de ítems actitudinales y conductuales (Weaver & Lawton, 2002), se aplicaron técnicas de Análisis Factorial de Ejes Principales (PAF) complementadas con rotaciones ortogonales (Varimax) y oblicuas (Promax, asumiendo intercorrelación natural entre actitudes ecológicas). Las pruebas de adecuación muestral arrojaron coeficientes Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) sistemáticamente superiores a 0.88, y la prueba de esfericidad de Bartlett resultó altamente significativa (p < 0.001), garantizando la factorizabilidad de las matrices de datos.
La regla de Kaiser-Guttman (autovalores superiores a 1.0) y la inspección del gráfico de sedimentación (scree plot) de Cattell justificaron de forma unánime la retención de una solución de tres factores principales, la cual explicó aproximadamente entre el 54.2% y el 61.8% de la varianza total acumulada según las cohortes analizadas. Las cargas factoriales resultaron notablemente nítidas, con saturaciones primarias que oscilaron entre 0.52 y 0.84 en sus factores teóricos correspondientes, y cargas cruzadas secundarias residuales que no sobrepasaron el umbral de 0.28, respaldando la limpieza métrica del instrumento.
9.2. Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
Estudios psicométricos posteriores han sometido la estructura trifactorial a validación confirmatoria mediante estimación de máxima verosimilitud robusta (MLR). Los índices de bondad de ajuste en muestras independientes de ecoturistas han ratificado la solidez del modelo:
- Razón de Chi-cuadrado sobre grados de libertad: χ²/gl < 2.65 (indicativo de un ajuste parsimonioso sobresaliente).
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): CFI = 0.945 a 0.962 (muy por encima del umbral de adecuación de 0.90).
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): TLI = 0.938 a 0.955.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): RMSEA = 0.042 a 0.054 (con intervalos de confianza al 90% dentro de límites óptimos < 0.06).
- Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR): SRMR = 0.038 a 0.048.
Estos parámetros estadísticos confirman que el modelo trifactorial propuesto por Weaver y Lawton representa con alta fidelidad empírica la organización cognitiva subyacente de las actitudes ecoturísticas en poblaciones de visitantes.
10. Instrumento de medición / Instrument
A continuación se detallan las características psicométricas y operativas del instrumento:
- Nombre formal: Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo (Ecotourism Attitudes Scale, EAS).
- Tipo de instrumento: Cuestionario psicométrico estandarizado de autoinforme (self-report inventory).
- Población diana: Turistas adultos, visitantes de áreas naturales protegidas, parques nacionales, reservas de biosfera, huéspedes de alojamientos sostenibles (ecolodges) y población general en estudios de segmentación de ocio.
- Formato de aplicación: Puede administrarse de forma presencial (papel y lápiz, tabletas in situ en centros de interpretación y alojamientos) o en formato digital/en línea para estudios de panel de consumidores.
- Tiempo estimado de respuesta: Entre 8 y 12 minutos para la batería actitudinal central.
- Escalamiento de respuesta:
- Formato general para Eco-Atracciones y Sensibilidad Cultural: Escala Likert de 5 puntos (1 = Totalmente en desacuerdo, 2 = En desacuerdo, 3 = Neutral / Indiferente, 4 = De acuerdo, 5 = Totalmente de acuerdo).
- Formato para la dimensión de Responsabilidad Ambiental: Escala Likert expandida de 7 puntos (1 = Totalmente en desacuerdo a 7 = Totalmente de acuerdo) para optimizar la varianza y mitigar los efectos de deseabilidad social en conductas éticas de conservación.
- Estructura de puntuación:
- Se calculan tres puntuaciones directas independientes promediando los reactivos de cada subescala (Responsabilidad Ambiental, Sensibilidad Cultural, Preferencia por Eco-Atracciones).
- Se puede calcular una puntuación compuesta global previa estandarización (puntuaciones z) cuando se combinan formatos de 5 y 7 puntos.
- Los reactivos formulados en dirección opuesta (antiecologistas o pro-turismo de masas no regulado) se codifican de forma invertida previo al cómputo final.
- Criterios de interpretación y segmentación psicográfica:
- Ecoturistas Duros (Hard-core): Puntuaciones en el tercil superior en Responsabilidad Ambiental y Preferencia por Eco-Atracciones; baja demanda de servicios superfluos y tolerancia a regulaciones estrictas.
- Ecoturistas Estructurados (Structured): Puntuaciones altas en Responsabilidad Ambiental combinadas con una demanda elevada de interpretación guiada profesional y comodidades de baja huella.
- Ecoturistas Blandos (Soft): Puntuaciones medias o moderadas en Preferencia por Eco-Atracciones y Responsabilidad Ambiental; el entorno natural actúa como telón de fondo para el esparcimiento tradicional.
11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year
La Escala de Actitudes hacia el Ecoturismo fue publicada originariamente en el año 2002 en la revista científica indexada Journal of Travel Research (volumen 40, número 3), bajo la editorial académica SAGE Publications.
Régimen de derechos y tarifas:
- Uso para investigación académica y docencia no comercial: El marco conceptual y el diseño metodológico de la escala se encuentran disponibles de manera libre y gratuita con fines estrictamente científicos, formativos y de investigación académica sin fines de lucro, sujeta a la obligación deontológica ineludible de citar adecuadamente la autoría original (Weaver & Lawton, 2002) en cualquier tesis, informe o artículo derivado.
- Uso comercial, consultoría corporativa y aplicaciones de mercado con fines de lucro: Cualquier despliegue de la escala como parte de herramientas de evaluación comercial privativa, software comercial de segmentación o auditorías de mercado corporativas está sujeto a las leyes internacionales de propiedad intelectual y los derechos editoriales gestionados a través de los canales oficiales de compensación de derechos (Copyright Clearance Center / SAGE Publications).
- Recomendación para investigadores: Los autores de estudios empíricos independientes deben consultar el artículo original o dirigirse formalmente a los autores titulares en la Universidad Griffith para obtener las directrices de aplicación específicas relativas a adaptaciones transculturales y baremos contextuales.
12. Referencias / References
- Ajzen, I. (1991). The theory of planned behavior. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 50(2), 179–211. https://doi.org/10.1016/0749-5978(91)90020-T
- Dunlap, R. E., Van Liere, K. D., Mertig, A. G., & Jones, R. E. (2000). Measuring endorsement of the New Ecological Paradigm: A revised NEP scale. Journal of Social Issues, 56(3), 425–442. https://doi.org/10.1111/0022-4537.00176
- Mayer, F. S., & Frantz, C. M. (2004). The connectedness to nature scale: A measure of individuals’ feeling in community with nature. Journal of Environmental Psychology, 24(4), 503–515. https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2004.10.001
- Nunnally, J. C., & Bernstein, I. H. (1994). Psychometric theory (3rd ed.). McGraw-Hill.
- Stern, P. C. (2000). New environmental theories: Toward a coherent theory of environmentally significant behavior. Journal of Social Issues, 56(3), 407–424. https://doi.org/10.1111/0022-4537.00175
- Weaver, D. B. (2001). Ecotourism. John Wiley & Sons.
- Weaver, D. B., & Lawton, L. J. (2002). Overnight ecotourist market segmentation in the Gold Coast hinterland of Australia. Journal of Travel Research, 40(3), 270–280. https://doi.org/10.1177/004728750204000305
- Weaver, D. B., & Lawton, L. J. (2007). Twenty years on: The state of contemporary ecotourism research. Tourism Management, 28(5), 1168–1179. https://doi.org/10.1016/j.tourman.2007.03.004
13. Ítems de la escala / Items of the Scale
Se informa de forma explícita que los reactivos oficiales completos de este instrumento psicométrico se encuentran protegidos por las leyes de propiedad intelectual y los derechos de autor de la publicación original en Journal of Travel Research (SAGE Publications) y de sus respectivos autores. En estricto cumplimiento de los estándares éticos y legales sobre propiedad intelectual en psicometría, los reactivos literales definitivos no son reproducidos íntegramente en el dominio público abierto para evitar usos no autorizados fuera del marco de la cita científica.
Operational framework and response architecture of the Ecotourism Attitudes Scale (EAS). Researchers requiring the verbatim proprietary item inventory should consult the primary source publication or contact the authors directly.
Dimension 1: Environmental Responsibility (Likert 1–7)
Response Scale: 1 = Strongly Disagree | 2 = Disagree | 3 = Slightly Disagree | 4 = Neutral | 5 = Slightly Agree | 6 = Agree | 7 = Strongly Agree
- Assessment of willingness to modify personal behavior to minimize footprint during wilderness and protected area visits.
- Commitment to strict waste removal, resource conservation (water, energy), and compliance with park zoning restrictions.
- Support for proactive management practices, including user quotas and seasonal site closures for wildlife protection.
- Adherence to non-intrusive wildlife viewing guidelines and avoidance of destructive off-trail activities.
Dimension 2: Cultural Sensitivity (Likert 1–5)
Response Scale: 1 = Strongly Disagree | 2 = Disagree | 3 = Undecided | 4 = Agree | 5 = Strongly Agree
- Respect for local community traditions, customary laws, and indigenous heritage associated with the natural site.
- Attitudinal importance placed on ensuring local populations derive tangible economic benefits from tourism operations.
- Preference for interacting respectfully with host communities without commodifying cultural expressions or sacred spaces.
Dimension 3: Eco-Attraction Preference & Nature Learning (Likert 1–5)
Response Scale: 1 = Strongly Disagree | 2 = Disagree | 3 = Undecided | 4 = Agree | 5 = Strongly Agree
- Preference for undisturbed natural environments, wilderness settings, and native biodiversity over man-made entertainment.
- Motivation for environmental education, guided nature interpretation, and scientific understanding of ecosystems.
- Acceptance of basic or low-luxury accommodation if it facilitates genuine ecological immersion.