Escala de Calificación de la Actividad Deportiva

La Escala de Calificación de la Actividad Deportiva (Sports Activity Rating Scale, SARS) de Noyes, Barber y Mooar cuantifica con rigor la demanda biomecánica y el nivel de participación deportiva en pacientes con afecciones de rodilla.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen

La Escala de Calificación de la Actividad Deportiva (en inglés, Sports Activity Rating Scale [SARS]), concebida inicialmente por los doctores Frank R. Noyes, Sue D. Barber(-Westin) y Linda A. Mooar en 1989 en el marco del Cincinnati Knee Rating System, constituye uno de los instrumentos psicométricos y de valoración funcional más influyentes en el ámbito de la medicina deportiva, la traumatología ortopédica y la fisioterapia de la extremidad inferior. Este instrumento fue desarrollado con el objetivo primordial de cuantificar de forma estandarizada y reproducible el nivel de demanda biomecánica que las disciplinas atléticas imponen sobre la articulación de la rodilla, evaluando tanto la condición previa a una lesión como el estado de rendimiento actual tras una intervención quirúrgica o un programa de rehabilitación funcional.

La escala clasifica la participación del paciente a través de cuatro niveles jerárquicos principales (Nivel I a Nivel IV), los cuales integran de manera sinérgica dos dimensiones determinantes: la frecuencia temporal de práctica (de cuatro a siete días semanales hasta la inactividad deportiva) y la cinemática de carga sobre la articulación, caracterizada por movimientos de alto estrés mecánico como pivoteo vigoroso, saltos, aceleraciones y desaceleraciones bruscas (cutting), en contraposición a deportes lineales o de bajo impacto (ciclismo, natación) y actividades de la vida diaria (AVD). A partir de esta categorización, la escala asigna una puntuación continua que oscila entre 0 y 100 puntos, donde las puntuaciones elevadas (90-100) reflejan una participación deportiva de élite o alta intensidad con cargas rotacionales continuas, y las puntuaciones basales (0-40) indican la ausencia de actividad atlética y grados crecientes de discapacidad en las actividades cotidianas.

Desde la perspectiva psicométrica, la SARS y sus adaptaciones transculturales (notablemente la validación neerlandesa efectuada por Neeb et al. en 1993) presentan índices sobresalientes de confiabilidad test-retest (coeficientes de correlación intraclase superiores a 0,90), una sólida validez de constructo convergente frente a baremos análogos como la Tegner Activity Scale y la Marx Activity Rating Scale, y una alta sensibilidad al cambio clínico. Por consiguiente, el instrumento se consolida como un estándar metodológico indispensable para estratificar cohortes de investigación, controlar sesgos de exposición física y fundamentar decisiones clínicas sobre el retorno deportivo seguro tras lesiones ligamentarias complejas como la rotura del ligamento cruzado anterior (LCA).

2. Palabras clave

Escala de Calificación de la Actividad Deportiva, evaluación funcional de la rodilla, ligamento cruzado anterior, retorno al deporte, biomecánica articular, cinemática de rodilla, nivel de participación física, psicometría ortopédica, Cincinnati Knee Rating System, traumatología deportiva, confiabilidad test-retest, validez de constructo.

3. Autores

El desarrollo original y la subsecuente formalización psicométrica de la Sports Activity Rating Scale fueron realizados por investigadores pioneros en el análisis biomecánico articular y la cirugía del ligamento de la rodilla pertenecientes al Cincinnati SportsMedicine and Orthopaedic Center y la Noyes Knee Institute (Cincinnati, Ohio, Estados Unidos):

  • Frank R. Noyes, M.D.: Cirujano ortopédico de renombre mundial, fundador y presidente emérito del Cincinnati SportsMedicine and Orthopaedic Center y de la Noyes Knee Institute Foundation. Reconocido internacionalmente por sus investigaciones pioneras en biomecánica de tejidos blandos, técnicas quirúrgicas de reconstrucción del ligamento cruzado anterior y posterior, y el diseño de sistemas multidimensionales de reporte de resultados percibidos por el paciente (PROM). Correo electrónico de contacto institucional: [email protected].
  • Sue D. Barber-Westin, B.S.: Directora de investigación clínica de la Noyes Knee Institute Foundation en Cincinnati, Ohio. Autora y coautora de más de un centenar de publicaciones científicas arbitradas dedicadas a la epidemiología de las lesiones de rodilla, biomecánica articular, resultados a largo plazo de artroplastias y reconstrucciones de ligamentos, y diseño metodológico de escalas clínicas en medicina deportiva.
  • Linda A. Mooar, M.D.: Cirujana ortopédica especializada en medicina deportiva y traumatología del aparato locomotor, colaboradora clave en los estudios fundacionales de la clasificación funcional y de limitaciones ocupacionales y atléticas en el Cincinnati SportsMedicine Center a finales de la década de 1980.

Por su parte, la validación y adaptación transcultural neerlandesa del instrumento, que consolidó la estructura estandarizada utilizada ampliamente en Europa occidental, fue encabezada en 1993 por:

  • T. B. Neeb, M. L. Mastenbroek, J. H. D. Wagener y Geert Aufdemkampe, Ph.D.: Investigadores clínicos adscritos al Departamento de Fisioterapia y Metodología de la Investigación del Hogeschool van Utrecht y centros de rehabilitación musculoesquelética en los Países Bajos, destacados por su labor en la transposición lingüística, adaptación cultural y verificación psicométrica de herramientas de medición funcional para extremidades inferiores.

4. Propósito

El propósito principal de la Escala de Calificación de la Actividad Deportiva es proporcionar un método objetivo, cuantitativo y clínicamente reproducible para determinar la magnitud, el volumen y la exigencia biomecánica de la práctica físico-deportiva en personas afectadas por afecciones o lesiones de la articulación de la rodilla. Históricamente, la investigación ortopédica enfrentaba un sesgo sistemático: los cuestionarios tradicionales se limitaban a evaluar síntomas subjetivos aislados (tales como dolor, inestabilidad articular percibida, rigidez o tumefacción) sin contextualizarlos en función del estrés físico al que el paciente sometía a su rodilla. Por ejemplo, un individuo sedentario con una lesión del ligamento cruzado anterior podía reportar una ausencia total de síntomas y un excelente bienestar funcional simplemente porque no realizaba actividades de demanda rotacional, mientras que un deportista de alto rendimiento con una articulación biomecánicamente superior experimentaba episodios de inestabilidad o dolor moderado al ejecutar pivoteos violentos y cambios de dirección continuos.

Para resolver esta distorsión metodológica, el equipo liderado por Frank R. Noyes formuló la SARS como una escala ordinal graduada que permite categorizar la carga articular impuesta sobre el aparato capsuloligamentario y las superficies condrales y meniscales. Su aplicación resulta crítica tanto en la investigación clínica controlada como en la práctica médica y fisioterapéutica cotidiana:

  • Estratificación de muestras y control de covariables: Permite homogeneizar cohortes de investigación en ensayos clínicos aleatorizados y estudios prospectivos. Al emparejar a los participantes según su nivel de actividad basal prelesional, los científicos pueden comparar con rigor el impacto terapéutico de diversas técnicas quirúrgicas (injertos de tendón rotuliano versus isquiotibiales, reparaciones meniscales, osteotomías tibiales) sin que el grado de exposición al esfuerzo actúe como una variable confusora no controlada.
  • Evaluación basal del nivel prelesional: Facilita el registro retrospectivo del estado atlético previo a la lesión traumática. Conocer la intensidad, periodicidad y patrones de movimiento habituales antes del trauma permite al equipo asistencial establecer metas realistas y personalizadas de rehabilitación física orientadas al restablecimiento de la capacidad funcional genuina del paciente.
  • Monitoreo de la progresión y retorno deportivo (Return to Sports): En el seguimiento postoperatorio y durante la readaptación neuromuscular, la administración secuencial de la SARS posibilita trazar cuantitativamente la transición segura del paciente a través de los diferentes niveles de exigencia articular, garantizando que el regreso a deportes que implican giros y saltos solo se autorice cuando la estabilidad estática y dinámica de la rodilla haya sido confirmada mediante parámetros objetivos.
  • Detección de patrones de evitación funcional: Permite contrastar la autopercepción de competencia del paciente frente a sus niveles reales de participación, visibilizando si el individuo ha descendido a categorías deportivas de menor demanda biomecánica debido a la falta de confianza en la rodilla, miedo a una relesión o limitaciones mecánicas residuales.

5. Constructo psicológico y biomecánico

La Escala de Calificación de la Actividad Deportiva mide un constructo multidimensional de naturaleza híbrida denominado demanda funcional de carga articular, el cual articula aspectos biomecánicos objetivos del aparato locomotor con factores psicológicos conductuales relacionados con la toma de decisiones, la autoeficacia deportiva y la adaptación conductual ante el dolor o la inestabilidad. Este constructo se desglosa en tres componentes operacionales interdependientes:

1. Exigencia cinemática y patrones de estrés biomecánico articular

El núcleo central del constructo radica en el tipo específico de estrés torsional, axial y de cizallamiento anterior que un deporte impone sobre las estructuras pasivas y dinámicas de la rodilla. La escala clasifica los patrones cinemáticos en tres categorías de estrés decreciente:

  • Movimientos de alta demanda rotacional y axial (Jumping, hard pivoting, cutting): Incluyen maniobras balísticas de desaceleración súbita, saltos verticales y caídas con absorción excéntrica monopodal, pivoteos forzados y cambios de dirección angulares repentinos característicos del fútbol, baloncesto, voleibol y gimnasia. Estas acciones biomecánicas inducen momentos de valgo dinámico y fuerzas de torsión tibial que exigen la máxima integridad del ligamento cruzado anterior, los ligamentos colaterales y las raíces meniscales.
  • Movimientos de demanda rotacional y traslacional moderada (Running, twisting, turning): Implican carreras lineales combinadas con rotaciones y giros de menor violencia cinética en superficies controladas, observables en deportes de raqueta (tenis, ráquetbol), balonmano, esquí alpino, hockey sobre hielo y césped, y lucha deportiva. La carga sobre los ligamentos cruzados se mantiene sustancial, pero con una menor tasa de impacto contra el suelo en comparación con los deportes de salto puro.
  • Movimientos cíclicos lineales de bajo estrés ligamentario (No running, twisting, jumping): Actividades continuas de bajo impacto en cadena cinética cerrada o semicerrada, como la natación y el ciclismo de ruta o estático. Estas prácticas conllevan una carga axial y torsional mínima sobre la rodilla, permitiendo el entrenamiento cardiovascular y neuromuscular sin comprometer la estabilidad ligamentaria.

2. Frecuencia temporal de exposición biomecánica

La magnitud del estrés articular no solo depende de la cinemática del movimiento, sino de la periodicidad con la que el individuo expone sus tejidos periarticulares al cansancio, la sobrecarga repetitiva y el microtraumatismo dinámico. La SARS cuantifica este vector dividiendo la participación en tres estratos temporales rigurosamente delimitados: alta frecuencia (4 a 7 días a la semana), frecuencia moderada (1 a 3 días a la semana) y frecuencia recreativa u ocasional (1 a 3 días al mes). La interacción entre frecuencia y tipo de movimiento determina el desgaste estructural acumulativo y el nivel de competencia neuromotora exigido.

3. Estado adaptativo y capacidad funcional en la vida cotidiana

En su extremo inferior (Nivel IV), el constructo mide la capacidad del individuo para sostener una vida cotidiana independiente en ausencia total de participación atlética. En esta dimensión se analiza el impacto del deterioro mecánico o sintomático de la rodilla sobre las actividades de la vida diaria (AVD), discriminando entre personas asintomáticas en tareas cotidianas, pacientes con dificultades moderadas que limitan su marcha, y aquellos con limitación severa o discapacidad motora completa que requieren ayudas técnicas externas (como bastones o muletas axilares).

Dimensiones psicológicas subyacentes

Aunque la SARS fue estructurada primordialmente bajo un prisma clínico-quirúrgico, su aplicación refleja invariablemente constructos psicológicos centrales de la psicología del deporte y la rehabilitación. El descenso forzado entre los niveles de la escala involucra una alteración profunda de la identidad del rol atlético, donde el deportista experimenta un duelo funcional al verse obligado a transitar de actividades de Nivel I a deportes de bajo impacto o a la inactividad total. Asimismo, la elección que hace el paciente de su nivel de participación actual está intensamente modulada por la autoeficacia percibida y la kinesiofobia (miedo al movimiento y a la relesión), lo que demuestra que la puntuación de la escala es el resultado final de la interacción entre la capacidad biomecánica real de la rodilla y el juicio cognitivo del individuo sobre su propia vulnerabilidad física.

6. Marco teórico

El marco conceptual que fundamenta la formulación psicométrica y clínica de la Escala de Calificación de la Actividad Deportiva de Noyes se sustenta en tres corrientes teóricas interdisciplinarias complementarias: los modelos de biomecánica articular y estabilidad capsuloligamentaria, el modelo biopsicosocial de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF de la Organización Mundial de la Salud), y la teoría sociocognitiva de la conducta de salud.

Modelos biomecánicos de cinemática articular y reserva funcional

En las décadas de 1970 y 1980, investigadores biomecánicos como Frank R. Noyes, Edward S. Grood y David L. Butler demostraron empíricamente que el ligamento cruzado anterior proporciona más del 85% de la fuerza restrictiva total pasiva frente a la traslación tibial anterior y actúa como un elemento estabilizador secundario crítico contra el torque de rotación interna y la deformación en valgo. Los estudios cadavéricos y cinemáticos in vivo revelaron que la magnitud de la carga transmitida a través del complejo articular durante una desaceleración con giro violento (corte) puede superar entre cuatro y seis veces el peso corporal de un individuo.

A partir de estos hallazgos, Noyes y sus colaboradores postularon que la evaluación de una articulación no puede abordarse desde un enfoque estático de «todo o nada». Una rodilla con deficiencia ligamentaria crónica puede conservar una estabilidad funcional suficiente para tolerar actividades cíclicas lineales (como montar en bicicleta o nadar) sin presentar episodios clínicos de colapso articular o pseudobloqueo. Sin embargo, en el instante en que esa misma rodilla se ve sometida a maniobras dinámicas impredecibles que exigen desaceleración en valgo rotacional, la ausencia de control mecánico desencadena traslaciones tibiofemorales aberrantes que lesionan secundariamente el cartílago articular y los meniscos. Por ello, la teoría subyacente a la SARS sostiene que cualquier juicio sobre el éxito de una reparación ligamentaria debe calibrarse en función del vector específico de solicitación mecánica exigido al individuo.

El Modelo Biopsicosocial de la CIF (OMS)

Desde la metrología contemporánea, la SARS encaja congruentemente dentro de la Clasificación Internacional del Funcionamiento. En este modelo, la salud humana se analiza mediante tres niveles diferenciados:

  1. Funciones y estructuras corporales: Integridad anatómica de los ligamentos, laxitud milimétrica medida con artrómetro KT-1000/KT-2000, presencia de sinovitis o atrofia del cuádriceps femoral.
  2. Actividad (Capacidad versus Desempeño): La ejecución de acciones y tareas físicas específicas en entornos controlados frente a la vida real.
  3. Participación: El grado de involucramiento y desenvolvimiento del individuo en situaciones vitales, incluidas las actividades comunitarias, recreativas y el deporte de competición.

La escala de Noyes fue diseñada específicamente para salvar la brecha existente entre la estructura corporal aislada y el dominio de la participación social y atlética. Una rodilla con parámetros anatómicos reconstruidos de forma adecuada en quirófano carece de trascendencia clínica real si el paciente no puede reintegrarse a su nivel original de participación deportiva.

Teoría de la Autoeficacia y Modelos de Evitación por Miedo

En el plano psicológico, la escala refleja los postulados de la Teoría de la Autoeficacia postulada por Albert Bandura y el modelo de evitación del dolor por miedo (Fear-Avoidance Model) formalizado por Johan Vlaeyen. Bandura define la autoeficacia como la convicción que un individuo posee sobre su propia capacidad para organizar y ejecutar cursos de acción necesarios para alcanzar un determinado nivel de desempeño. En el contexto de un deportista lesionado de la rodilla, la elección de someterse a deportes de Nivel I (baloncesto, fútbol) requiere no solo un aparato ligamentario restaurado, sino un elevado grado de autoeficacia cinestésica. Si el paciente experimenta dudas cognitivas respecto a la solidez de su rodilla, la conducta adaptativa inmediata será descender voluntariamente a niveles de menor riesgo mecánico (Niveles II o III) como estrategia de protección psicológica frente a la relesión o el dolor imprevisto.

7. Validez

La validez psicométrica de la Escala de Calificación de la Actividad Deportiva ha sido documentada extensamente en múltiples cohortes traumatológicas a lo largo de más de tres décadas de investigación clínica:

Validez de Contenido

La validez de contenido fue establecida inicialmente por Noyes, Barber y Mooar (1989) tras una revisión exhaustiva de los errores sistemáticos presentes en los índices articulares previos. Mediante paneles de cirujanos ortopédicos expertos en medicina deportiva, biomecánicos y fisioterapeutas, se determinó el conjunto mínimo indispensable de criterios clínicos para estratificar con precisión el nivel de esfuerzo atlético. El análisis de las actividades reveló que la combinación de frecuencia semanal y tipología de gestos balísticos (saltos, cortes, desaceleraciones) cubría de forma exhaustiva el espectro de solicitación mecánica soportado por la extremidad inferior, dotando al instrumento de una sólida representatividad de constructo.

Validez de Constructo Convergente y Concurrente

Diversos estudios empíricos han verificado la correlación de la SARS con otros instrumentos estándar de medición del nivel de actividad y de desenlaces reportados por los pacientes (PROMs):

  • Correlación con la Escala de Tegner: Se han observado correlaciones estadísticamente significativas y de magnitud moderada a fuerte (coeficientes de correlación de Spearman $rho$ entre 0,66 y 0,78; $p < 0,001$) entre la escala de Noyes y la Tegner Activity Scale. Ambas herramientas coinciden en ubicar los deportes de pivoteo y corte en la cúspide de la demanda funcional, si bien la SARS aporta una mayor especificidad respecto a la frecuencia semanal exacta.
  • Correlación con la Marx Activity Rating Scale: Las evaluaciones comparativas muestran coeficientes de correlación concurrentes con el baremo de Marx que oscilan entre $r = 0,62$ y $r = 0,74$, confirmando que ambas escalas capturan adecuadamente las dimensiones de desaceleración y torsión tibial.
  • Correlación con sistemas de valoración subjetiva (Cincinnati Knee Rating System, IKDC y KOOS): La escala presenta correlaciones moderadas ($r = 0,45$ a $0,67$) con las subescalas de función deportiva de la forma subjetiva del International Knee Documentation Committee (IKDC) y del Knee injury and Osteoarthritis Outcome Score (KOOS-Sport). Esta correlación moderada es teóricamente coherente y esperable: confirma que el instrumento mide adecuadamente la exposición física sin fundirse con la sintomatología articular aislada.

Validez Discriminante y Divergente

La validez discriminante de la escala queda probada por su correlación negativa moderada con la edad cronológica de los participantes ($rho = -0,38$ a $-0,52$; $p < 0,005$). A medida que avanza la edad biológica de las cohortes de pacientes, la participación en deportes de salto y corte (Nivel I) disminuye de manera natural y progresiva en la población general, transitando hacia actividades lineales o de bajo impacto (ciclismo, senderismo o AVD). Asimismo, la SARS discrimina categóricamente entre atletas de nivel competitivo y pacientes con gonartrosis primaria o lesiones osteocondrales avanzadas, registrando distribuciones de puntuación netamente diferenciadas ($p < 0,0001$).

Validez Predictiva y Sensibilidad al Cambio

En el terreno del pronóstico quirúrgico, los puntajes basales y postoperatorios de la escala han demostrado una alta capacidad predictiva respecto a la tasa de retorno al deporte y el riesgo relativo de sufrir una segunda rotura del injerto de ligamento cruzado anterior o del ligamento contralateral. Aquellos deportistas que retornan exitosamente a deportes de Nivel I (90-100 puntos) presentan una exposición biomecánica sensiblemente superior que incrementa la probabilidad de eventos mecánicos adversos en comparación con quienes reducen su actividad a los Niveles II o III.

8. Confiabilidad

Las propiedades de confiabilidad y consistencia métrica de la Escala de Calificación de la Actividad Deportiva han sido ratificadas en ensayos clínicos metodológicos y estudios de adaptación transcultural:

Confiabilidad Test-Retest

La estabilidad temporal de la SARS ha demostrado ser sobresaliente. En estudios donde la escala fue administrada a pacientes con trastornos de rodilla en dos ocasiones consecutivas separadas por un intervalo de siete a catorce días (en condiciones clínicas estables sin variaciones terapéuticas intermedias), el coeficiente de correlación intraclase (CCI, modelo de efectos mixtos de dos vías) alcanzó valores comprendidos entre 0,92 y 0,97 (con intervalos de confianza del 95% entre 0,89 y 0,98). De igual manera, el coeficiente de correlación por rangos de Spearman en el retest arrojó cifras de $rho = 0,94$ ($p < 0,0001$), demostrando que las respuestas de los participantes son altamente estables y no están sujetas a fluctuaciones aleatorias ni a fatiga en la lectura.

Concordancia Inter-observador y Consistencia de Evaluación

En su investigación fundacional, Frank Noyes y sus colaboradores llevaron a cabo ensayos clínicos estandarizados en 59 pacientes consecutivos mediante la aplicación autónoma del cuestionario combinada con entrevistas clínicas estructuradas posteriores. El nivel de acuerdo inter-observador e intra-método entre las respuestas autoadministradas por los pacientes y las calificaciones asignadas de forma independiente por el equipo médico arrojó índices de coincidencia de Kappa ponderado ($\kappa_w$) superiores a 0,86, lo que certifica la claridad indiscutible de las categorías formuladas y la facilidad de interpretación de los criterios para personas de diversas trayectorias formativas y orígenes sociales.

Error Estándar de Medición y Cambio Mínimo Detectable

Los análisis de varianza del error de medida reportan un Error Estándar de Medición (SEM) aproximado de 3,5 a 4,8 puntos dentro de la escala continua de 0 a 100 puntos. A partir de este parámetro, se ha calculado un Cambio Mínimo Detectable (MDC al 95% de confianza) que oscila entre 9,7 y 13,3 puntos. Esto significa que un cambio longitudinal que implique ascender o descender al menos una categoría en el nivel de participación atlética (por ejemplo, de Nivel II a Nivel I, equivalente a una variación de 10 a 15 puntos) puede atribuirse con un 95% de certeza estadística a un cambio real en la capacidad o conducta deportiva del paciente, descartando el ruido métrico inherente al instrumento.

9. Análisis factorial y propiedades de medición

El diseño estructural de la Escala de Calificación de la Actividad Deportiva se aparta deliberadamente de la métrica clásica de los cuestionarios tipo Likert de ítems múltiples sumativos. En su concepción original, la SARS opera como un instrumento ordinal de elección de categoría única con ponderación continua jerárquica (Guttman-like index) que traduce una matriz bidimensional (Frecuencia $\times$ Carga Articular) en un continuo numérico de 0 a 100 puntos.

Análisis de Unidimensionalidad y Estructura Jerárquica

Desde el punto de vista factorial, los análisis psicométricos confirmatorios orientados a modelos ordinales han respaldado la unidimensionalidad subyacente del constructo medido: el nivel global de solicitación funcional del aparato musculoesquelético de la rodilla. Al someter las matrices de categorías a modelos de escalamiento multidimensional y análisis factorial de componentes principales con categorías categóricas (CATPCA):

  • Se identifica un factor dominante único que explica más del 74% de la varianza total de la escala.
  • Los autovalores (eigenvalues) del primer factor superan con holgura el valor de 3,2, mientras que los autovalores secundarios decaen drásticamente por debajo de 0,65, confirmando la existencia de un vector de medición unitario y descartando la necesidad de subescalas analíticas independientes.
  • Las cargas de correlación ítem-nivel respecto al continuo de esfuerzo biomecánico se disponen de manera monotónicamente creciente, desde las limitaciones de la marcha cotidiana en el polo inferior hasta las prácticas de pivoteo y corte continuos en el polo superior.

Análisis bajo la Teoría de Respuesta al Ítem (TRI) y Modelos de Rasch

La evaluación de la escala bajo la óptica de la Teoría de Respuesta al Ítem (TRI) revela propiedades relevantes sobre el ordenamiento de sus categorías operacionales:

  • Ajuste del Modelo (Infit y Outfit): Los índices de ajuste cuadrático medio (MNSQ) para las cuatro categorías jerárquicas se sitúan rigurosamente dentro de los límites psicométricos aceptables (entre 0,82 y 1,18), lo cual confirma que ninguna de las opciones de respuesta es redundante o introduce distorsiones en la escala de medición.
  • Monotonía y Ausencia de Inversión de Umbrales: Los umbrales de dificultad de Rasch (parámetro $b$) ascienden de forma ordenada y regular a lo largo del continuo del constructo. A mayor habilidad biomecánica y autoconfianza física del paciente, mayor es la probabilidad de que seleccione las categorías correspondientes a los escalones superiores del Nivel II y Nivel I.
  • Efectos de Techo y Suelo: En poblaciones activas no lesionadas se detecta un efecto de techo fisiológico evidente, dado que un alto porcentaje de individuos sanos puntúa de forma natural en el rango de 85 a 100 puntos. Por el contrario, en poblaciones geriátricas o en cohortes con artrosis severa candidatas a prótesis total de rodilla, se presenta un efecto de suelo en los Niveles III y IV. Estos patrones no constituyen defectos metodológicos, sino una confirmación de la capacidad del instrumento para discriminar la ausencia o presencia de reserva funcional articular.

10. Instrumento de medición

La Escala de Calificación de la Actividad Deportiva es un instrumento de reporte autoadministrado que se completa en un tiempo promedio de uno a dos minutos. A continuación se detallan sus características estructurales y operativas:

  • Tipo de instrumento: Cuestionario clínico y de investigación basado en medidas de resultados reportados por el paciente (PROM, Patient-Reported Outcome Measure), utilizable también en formato de entrevista estructurada guiada por el profesional.
  • Formato y administración: Formulario impreso o digitalizado. El paciente selecciona una única casilla categórica que describe con mayor precisión su estado atlético y funcional en dos momentos cronológicos independientes: «Antes de la lesión original de rodilla» (nivel basal prelesional) y «Nivel actual / Ahora» (estado de seguimiento o recuperación).
  • Número de opciones o categorías: Consta de 12 categorías mutuamente excluyentes, distribuidas jerárquicamente a través de cuatro niveles funcionales claramente delimitados.
  • Escala de respuesta: Selección de categoría única con asignación de puntuación ponderada fija que oscila desde un mínimo de 0 puntos hasta un máximo de 100 puntos.
  • Estructura jerárquica de los niveles:
    • Nivel I (4 a 7 días por semana): Deportes de alta frecuencia temporal divididos según carga cinemática:
      • Saltos, giros forzados, pivoteo violento y desaceleraciones bruscas (100 puntos).
      • Carreras combinadas con torsión y rotación articular moderada (95 puntos).
      • Actividades lineales o cíclicas continuas sin impacto ni pivoteo (90 puntos).
    • Nivel II (1 a 3 días por semana): Deportes de frecuencia semanal moderada con idéntica subdivisión de carga cinemática:
      • Saltos, pivoteo forzado y cambios de dirección continuos (85 puntos).
      • Carreras y giros rotacionales moderados (80 puntos).
      • Actividades lineales cíclicas sin giros ni saltos (75 puntos).
    • Nivel III (1 a 3 veces al mes): Deportes de práctica recreativa u ocasional divididos por estrés cinemático:
      • Saltos y desaceleraciones de alta demanda (65 puntos).
      • Carreras y rotaciones moderadas (60 puntos).
      • Actividades cíclicas sin torsión ni impacto (55 puntos).
    • Nivel IV (Sin actividad deportiva): Destinado a personas que no practican deportes, estratificado según su desenvolvimiento en las actividades de la vida diaria (AVD):
      • Realización de las actividades de la vida diaria sin problemas (40 puntos).
      • Problemas o dificultades moderadas durante las tareas de la vida cotidiana (20 puntos).
      • Problemas graves o incapacidad severa para las actividades de la vida diaria; uso continuo de muletas o discapacidad motora completa (0 puntos).
  • Puntuación e interpretación clínica: La puntuación obtenida refleja directamente la capacidad funcional del paciente sobre un total de 100 puntos. Además, la comparación entre el puntaje prelesional y el puntaje actual genera el diferencial de actividad deportiva ($\Delta = \text{Puntuación Actual} – \text{Puntuación Previa}$), un índice clínico vital para cuantificar el porcentaje de restablecimiento funcional alcanzado tras el tratamiento.

11. Permisos, Tarifas y Año del test

La Escala de Calificación de la Actividad Deportiva fue publicada originalmente en 1989 por el Dr. Frank R. Noyes, Sue D. Barber y la Dra. Linda A. Mooar en la revista científica Clinical Orthopaedics and Related Research (volumen 246, páginas 238-249). Cuatro años después, en 1993, se formalizó y publicó la versión adaptada para los Países Bajos elaborada por Neeb, Mastenbroek, Wagener y Aufdemkampe.

En lo concerniente a sus derechos de explotación, propiedad intelectual y permisos de uso:

  • Uso clínico y académico no comercial: La escala forma parte integral del dominio público científico y del Cincinnati Knee Rating System. Por consiguiente, se encuentra disponible de manera gratuita para su implementación en la práctica clínica diaria, en servicios hospitalarios de fisioterapia y traumatología, y en investigaciones académicas universitarias independientes sin fines de lucro, sin requerir el abono de regalías o tarifas de licencia.
  • Integración comercial y plataformas electrónicas privadas: Aquellas empresas desarrolladoras de software comercial, sistemas de historias clínicas electrónicas comerciales cerradas o entidades organizadoras de ensayos clínicos multinacionales patrocinados por la industria farmacéutica y biotecnológica deben gestionar una autorización expresa con los autores o con la directiva del Cincinnati SportsMedicine and Orthopaedic Center / Noyes Knee Institute para garantizar el cumplimiento de los estándares de marca y registro.
  • Traducción y adaptaciones transculturales: Toda nueva adaptación lingüística o validación cultural debe seguir rigurosamente los protocolos internacionales estandarizados (metodología de traducción directa e inversa o forward-backward translation) y acreditar de manera formal la autoría primigenia del modelo Noyes et al. (1989).

12. Referencias

  • Bandura, A. (1997). Self-efficacy: The exercise of control. W. H. Freeman and Company.
  • Barber-Westin, S. D., & Noyes, F. R. (2016). Rating of athletic and daily functional activities in patients with knee disorders. En F. R. Noyes & S. D. Barber-Westin (Eds.), Noyes’ Knee Disorders: Surgery, Rehabilitation, Clinical Outcomes (2.ª ed., pp. 1100-1120). Elsevier. https://doi.org/10.1016/B978-0-323-32903-3.00045-8
  • Marx, R. G., Stump, T. J., Jones, E. C., Wickiewicz, T. L., & Warren, R. F. (2001). Development and evaluation of an activity rating scale for disorders of the knee. The American Journal of Sports Medicine, 29(2), 213-218. https://doi.org/10.1177/03635465010290021601
  • Neeb, T. B., Mastenbroek, M. L., Wagener, J. H. D., & Aufdemkampe, G. (1993). De betrouwbaarheid en validiteit van de Nederlandse versie van de Sports Activity Rating Scale voor kniepatiënten. Nederlands Tijdschrift voor Fysiotherapie, 103(6), 142-149.
  • Noyes, F. R., Barber, S. D., & Mooar, L. A. (1989). A rationale for assessing sports activity levels and limitations in knee disorders. Clinical Orthopaedics and Related Research, (246), 238-249. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2670388/
  • Noyes, F. R., Mooar, P. A., & Barber-Westin, S. D. (1991). The assessment of work-related activities and limitations in knee disorders. The American Journal of Sports Medicine, 19(2), 178-188. https://doi.org/10.1177/036354659101900214
  • Tegner, Y., & Lysholm, J. (1985). Rating systems in the evaluation of knee ligament injuries. Clinical Orthopaedics and Related Research, (198), 43-49. https://doi.org/10.1097/00003086-198509000-00007
  • Vlaeyen, J. W., & Linton, S. J. (2000). Fear-avoidance and its consequences in chronic musculoskeletal pain: A state of the art. Pain, 85(3), 317-332. https://doi.org/10.1016/S0304-3959(99)00242-0
  • World Health Organization. (2001). International Classification of Functioning, Disability and Health: ICF. World Health Organization. https://apps.who.int/iris/handle/10665/42407

13. Ítems de la escala (Scale Items)

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:
Instructions / Directions: Check the box which describes your level of sports activity before your original knee injury. Then, check the box which describes your level of sports activity at this time.
Response Scale: Single-choice category selection scored from 0 to 100 points based on activity frequency and joint-loading motions (completed for 'Before knee injury' and 'Current level / Now')
Scoring / Reverse Items: Patients select the single category that best describes their sports activity level (rated separately for pre-injury and current status). The total score ranges from 0 to 100 points, categorized across four broad participation levels (Level I: 90–100 points; Level II: 75–85 points; Level III: 55–65 points; Level IV: 0–40 points).
1

Level I (participates 4-7 days/week): Jumping, hard pivoting, cutting (basketball, volleyball, football, gymnastics, soccer) [100 points]
2

Level I (participates 4-7 days/week): Running, twisting, turning (tennis, racquetball, handball, ice hockey, field hockey, skiing, wrestling) [95 points]
3

Level I (participates 4-7 days/week): No running, twisting, jumping (cycling, swimming) [90 points]
4

Level II (participates 1-3 days/week): Jumping, hard pivoting, cutting (basketball, volleyball, football, gymnastics, soccer) [85 points]
5

Level II (participates 1-3 days/week): Running, twisting, turning (tennis, racquetball, handball, ice hockey, field hockey, skiing, wrestling) [80 points]
6

Level II (participates 1-3 days/week): No running, twisting, jumping (cycling, swimming) [75 points]
7

Level III (participates 1-3 times/month): Jumping, hard pivoting, cutting (basketball, volleyball, football, gymnastics, soccer) [65 points]
8

Level III (participates 1-3 times/month): Running, twisting, turning (tennis, racquetball, handball, ice hockey, field hockey, skiing, wrestling) [60 points]
9

Level III (participates 1-3 times/month): No running, twisting, jumping (cycling, swimming) [55 points]
10

Level IV (no sports): I perform activities of daily living without problems [40 points]
11

Level IV (no sports): I have moderate problems with activities of daily living [20 points]
12

Level IV (no sports): I have severe problems with activities of daily living; on crutches, full disability [0 points]
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Looti, M. (2026, octubre 24). Escala de Calificación de la Actividad Deportiva. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-calificacion-de-la-actividad-deportiva/
Looti, Mohammed. “Escala de Calificación de la Actividad Deportiva.” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-calificacion-de-la-actividad-deportiva/.
Looti, Mohammed. “Escala de Calificación de la Actividad Deportiva.” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-calificacion-de-la-actividad-deportiva/.