Resumen
La Escala de Compromiso del Consumidor con la Marca (conocida internacionalmente como Consumer Brand Engagement Scale o escala CBE) es un instrumento psicométrico pionero desarrollado y validado por Linda D. Hollebeek, Mark S. Glynn y Roderick J. Brodie en 2014. El instrumento fue diseñado con el objetivo central de operacionalizar y evaluar cuantitativamente el estado psicológico interactivo y positivamente valorado que experimentan los consumidores durante sus interacciones dinámicas con marcas específicas, de manera paradigmática en los ecosistemas de redes sociales y entornos digitales de Web 2.0. La escala surge ante las limitaciones teóricas y empíricas de los constructos tradicionales del marketing, tales como la implicación pasiva (involvement) o la satisfacción estática, los cuales no lograban capturar la naturaleza bidireccional y cocreadora del comportamiento contemporáneo del consumidor.
Estructuralmente, la escala CBE está configurada como una medida multidimensional reflexiva compuesta por exactamente 10 ítems distribuidos armónicamente en tres subdimensiones fundamentales: Procesamiento Cognitivo (Cognitive Processing, 3 ítems), que evalúa el nivel de atención mental, focalización y elaboración cognitiva suscitado por la marca; Afecto (Affection, 4 ítems), que captura la valencia emocional positiva, la alegría y el orgullo derivados del uso y la vinculación con la marca; y Activación (Activation, 3 ítems), que cuantifica el gasto deliberado de tiempo, esfuerzo físico y energía conductual en comparación con marcas rivales de la misma categoría. El formato métrico estandarizado comprende 10 ítems estructurados para su administración mediante autoinforme, permitiendo calcular puntuaciones dimensionales independientes y un índice global de compromiso relacional.
Las propiedades psicométricas de la escala fueron establecidas a través de un riguroso programa de cuatro estudios empíricos secuenciales que combinaron investigación cualitativa exploratoria, análisis factorial exploratorio (AFE) en muestras universitarias (n = 194), análisis factorial confirmatorio (AFC) en consumidores generales (n = 554) y modelado de ecuaciones estructurales (SEM) para la comprobación de redes nomológicas y modelos rivales (n = 556). El instrumento demostró una consistencia interna sobresaliente (coeficientes alfa de Cronbach superiores a .80 y fiabilidad compuesta superior a .85 en todas las dimensiones), una validez convergente sólida (varianza media extraída, AVE > .55) y una nítida validez discriminante frente a constructos preexistentes. Asimismo, demostró una robusta validez predictiva al explicar la conexión marca-yo (self-brand connection) y la intención de uso de la marca (brand usage intent).
Palabras clave
Compromiso del consumidor con la marca, Consumer Brand Engagement, Psicometría del consumidor, Procesamiento cognitivo, Afecto de marca, Activación conductual, Redes sociales, Marketing relacional, Lógica dominante del servicio, Fidelidad a la marca, Validación de escalas, Modelado de ecuaciones estructurales.
Autores
La escala fue desarrollada por un equipo interdisciplinario de destacados académicos especializados en marketing relacional, psicología del consumidor y analítica digital:
- Dra. Linda D. Hollebeek: Catedrática e investigadora principal en el Departamento de Marketing de la Waikato Management School, University of Waikato (Nueva Zelanda), con afiliaciones posteriores en instituciones como Sunway University Business School y la NHH Norwegian School of Economics. Pionera teórica en la conceptualización del customer engagement en entornos interactivos digitales.
- Dr. Mark S. Glynn: Profesor de Marketing en la Facultad de Negocios y Derecho de la Auckland University of Technology (AUT) (Auckland, Nueva Zelanda). Especialista en gestión estratégica de marca, marketing entre empresas (B2B) y relaciones entre minoristas y fabricantes.
- Dr. Roderick J. Brodie: Catedrático emérito de Marketing en la University of Auckland Business School (Auckland, Nueva Zelanda). Reconocido internacionalmente por sus investigaciones seminales sobre la lógica dominante del servicio, gestión de marcas, marketing de servicios y la teorización fundacional del engagement en la literatura del Journal of Service Research.
Propósito
Durante más de tres décadas, los investigadores en psicología del consumidor y marketing cuantitativo recurrieron de manera casi exclusiva al constructo de implicación o involucramiento (involvement; Zaichkowsky, 1985) para explicar la profundidad del vínculo entre un sujeto y una oferta comercial. Sin embargo, la disrupción provocada por el auge de las plataformas digitales, las comunidades en línea y las redes sociales alteró de manera irreversible la arquitectura relacional: el consumidor dejó de ser un receptor pasivo de mensajes unidireccionales de publicidad de masas para convertirse en un participante interactivo, coproductor y cocreador de significados de marca. En este nuevo escenario, los instrumentos clásicos demostraron una palmaria insuficiencia explicativa y psicométrica.
El propósito medular de la Escala de Compromiso del Consumidor con la Marca fue resolver esta brecha metodológica mediante la construcción de un instrumento parsimonioso, teóricamente fundamentado y psicométricamente robusto, capaz de aislar y evaluar el estado interactivo activo que emerge en la relación directa entre el consumidor y el objeto de marca focal. Antes de la publicación de esta escala en 2014, los esfuerzos pioneros por evaluar el compromiso dependían de inventarios engorrosos de hasta 37 ítems o de adaptaciones cualitativas fragmentarias que carecían de validez estructural estandarizada, dificultando su aplicación en encuestas digitales a gran escala y en modelos econométricos o causales complejos.
En el plano de la investigación académica, la escala proporciona una operacionalización métrica limpia que permite contrastar empíricamente hipótesis derivadas de la teoría de la interacción social, la lógica dominante del servicio (S-D Logic) y la psicología cognitiva-afectiva. Facilita la construcción de modelos estructurales donde el compromiso se ubica como un constructo mediador esencial entre antecedentes disposicionales o comunicacionales (como el involucramiento de producto o el valor percibido del contenido) y consecuencias conductuales a largo plazo (tales como la lealtad, la recomendación boca a boca o el capital de marca basado en el consumidor).
En el ámbito corporativo y de la práctica del marketing digital, la escala atiende la necesidad de superar las métricas meramente transaccionales o superficiales de vanidad digital (tales como el número de «clics», «me gusta» o impresiones visuales). Mediante la medición diferenciada de los componentes cognitivo, afectivo y de activación, los directores de marca e investigadores de mercado pueden diagnosticar con exactitud quirúrgica si una campaña de redes sociales está generando una verdadera resonancia emocional o si únicamente está demandando esfuerzo conductual transitorio, permitiendo rediseñar la experiencia del cliente para maximizar la conexión identitaria sostenida y la intención real de uso.
Constructo psicológico
En el marco formulado por Hollebeek, Glynn y Brodie (2014), el Consumer Brand Engagement (CBE) se define conceptualmente como un estado psicológico interactivo y positivamente valorado, caracterizado por niveles específicos de actividad cognitiva, emocional y conductual desplegados en interacciones focales con una marca. A diferencia de rasgos de personalidad estáticos o actitudes estables, el CBE representa un estado dinámico, iterativo y contingente a los puntos de contacto interactivos entre el consumidor y la marca, especialmente en entornos de medios sociales donde el sujeto participa activamente con la comunidad o los canales propios de la marca.
El constructo se operacionaliza como una entidad tridimensional de segundo orden que integra de forma sincrónica tres dimensiones reflectivas interdependientes pero conceptualmente distinguibles:
1. Procesamiento Cognitivo (Cognitive Processing)
Esta subdimensión representa la faceta intelectiva del compromiso. Se define como el nivel de concentración mental, atención focalizada y elaboración de pensamientos que un individuo dedica a una marca específica durante o como consecuencia de sus interacciones con ella. No se trata simplemente de la recordación pasiva del logotipo o del nombre comercial, sino de un proceso activo de inmersión cognitiva donde la marca estimula la curiosidad intelectual del usuario y su deseo de adquirir mayor conocimiento y comprensión sobre la misma. En el cuestionario, esta dimensión evalúa cómo el uso o interacción con la marca suscita pensamientos reflexivos continuos (e.g., la propensión del consumidor a reflexionar deliberadamente sobre las características, valores o innovaciones de la marca mientras interactúa con sus plataformas o productos).
2. Afecto (Affection)
La dimensión afectiva alude a la intensidad y resonancia de los estados emocionales de valencia positiva que se suscitan a través de la relación interactiva con la marca. Abarca sentimientos de agrado, felicidad, bienestar subjetivo y orgullo derivados del uso y la asociación pública o privada con dicha marca. El componente de afecto en el CBE trasciende la mera satisfacción posconsumo; refleja un apego emocional activo y un entusiasmo genuino en el que el consumidor experimenta una elevación emocional cada vez que recurre a la marca o participa en sus canales digitales, experimentando el consumo como una fuente de satisfacción psicológica y autoafirmación.
3. Activación (Activation)
La dimensión de activación constituye el brazo conductual del constructo. Se conceptualiza como el grado deliberado de esfuerzo físico, inversión de energía y dedicación temporal que un consumidor despliega en sus interacciones con una marca en relación directa con otras marcas de la misma categoría de producto o servicio. Esta faceta mide la frecuencia preferencial de uso y la primacía conductual que la marca ostenta en los hábitos del consumidor (e.g., elegir sistemáticamente interactuar con dicha marca sobre las alternativas de la competencia y dedicarle una cantidad desproporcionada de tiempo en sus rutinas cotidianas o en sus plataformas virtuales).
La interacción sinérgica de estas tres dimensiones es lo que distingue al CBE de constructos unidimensionales. Un consumidor altamente comprometido no solo piensa constantemente en la marca (alta cognición) ni solo experimenta simpatía por ella (alto afecto), sino que traduce esa inversión psicológica en actos conductuales patentes y recurrentes (alta activación).
Marco teórico
La génesis de la Escala de Compromiso del Consumidor con la Marca se asienta en la confluencia de varios paradigmas teóricos consagrados en la psicología social, la sociología relacional y la teoría contemporánea de marketing:
La Lógica Dominante del Servicio (Service-Dominant Logic)
El anclaje conceptual primario del CBE proviene de la Lógica Dominante del Servicio articulada por Stephen Vargo y Robert Lusch (2004, 2008). Bajo la perspectiva económica tradicional centrada en los bienes (Goods-Dominant Logic), el valor es creado exclusivamente por la empresa de forma lineal e insertado en los productos tangibles, mientras que el consumidor es un simple destructor pasivo de dicho valor al momento de la compra. En contraste, la S-D Logic postula que el valor es siempre cocreado a través de la integración de recursos operantes (conocimiento, habilidades, creatividad) entre múltiples actores en redes interactivas. Desde este enfoque, el compromiso del consumidor es la manifestación directa del ejercicio de sus recursos cognitivos, emocionales y conductuales en colaboración interactiva con la plataforma de la marca.
Teoría del Intercambio Social y Marketing Relacional
La escala se nutre sustancialmente de la Teoría del Intercambio Social (Homans, 1958; Blau, 1964) y de su extensión al marketing relacional (Morgan & Hunt, 1994; Dwyer, Schurr, & Oh, 1987). Estas teorías sostienen que las relaciones humanas y comerciales sostenidas se basan en intercambios recíprocos de beneficios tangibles e intangibles donde median la confianza mutua y el compromiso normativo. Hollebeek y colaboradores integraron asimismo los hallazgos de Susan Fournier (1998) respecto a las relaciones marca-consumidor (Brand Relationship Theory), reconociendo que las marcas operan como socios relacionales activos y personificados en la vida de los individuos, capaces de suscitar vínculos dinámicos similares a las díadas interpersonales.
Teoría de la Absorción y Experiencia de Flujo
En el diseño de la dimensión cognitiva y de activación subyacen los postulados de la teoría de la experiencia de flujo o flow desarrollada por Mihaly Csikszentmihalyi (1990). La absorción cognitiva y el tiempo invertido durante las interacciones digitales con la marca replican la focalización profunda, la pérdida de noción temporal y la motivación intrínseca que definen los estados de flujo psíquico óptimo, lo que explica por qué el consumidor comprometido percibe la actividad como intrínsecamente gratificante.
Validez
El proceso de validación psicométrica de la escala CBE fue desarrollado con una estricta rigurosidad metodológica a lo largo de cuatro fases empíricas diferenciadas, abarcando muestras heterogéneas que sumaron más de 1.300 participantes en contextos interactivos de redes sociales (marcas comerciales en Twitter/X, Facebook y LinkedIn):
Validez de Contenido y Aparente
En el Estudio 1, se ejecutó una fase cualitativa inductiva que involucró entrevistas en profundidad y sesiones de grupos focales con consumidores activos (n = 10) y un panel multidisciplinario de expertos en marketing y medición psicométrica. Esta etapa permitió refinar un banco inicial exhaustivo de ítems candidatos, garantizando que el fraseo capturara con precisión los matices experienciales del compromiso interactivo y discriminara nítidamente el constructo respecto a la implicación pasiva.
Validez Convergente
La validez convergente fue tasada mediante análisis factoriales confirmatorios en muestras independientes (Estudio 3, n = 554; Estudio 4, n = 556). Todas las cargas factoriales estandarizadas (λ) resultaron estadísticamente significativas (p < .001) y exhibieron magnitudes sustanciales, oscilando entre .71 y .89, superando ampliamente el umbral crítico convencional de .50 recomendado por Hair, Black, Babin y Anderson (2010). Asimismo, los valores de la Varianza Media Extraída (Average Variance Extracted, AVE) para las tres dimensiones excedieron holgadamente el criterio de referencia de .50:
- Procesamiento Cognitivo: AVE = .58 a .63
- Afecto: AVE = .65 a .72
- Activación: AVE = .62 a .68
Validez Discriminante
La validez discriminante fue demostrada siguiendo el riguroso criterio de Fornell y Larcker (1981): la raíz cuadrada de la AVE de cada dimensión resultó ser estrictamente superior a las correlaciones interdimensionales estimadas entre los factores latentes. Además, los autores contrastaron formalmente el CBE contra el constructo clásico de involucramiento de marca (Consumer Brand Involvement; Zaichkowsky, 1985; McQuarrie & Munson, 1992). En los análisis de modelos en competencia (rival models), los modelos que conceptualizaban la implicación y el compromiso como constructos separados exhibieron un ajuste empírico significativamente superior (mediante pruebas de diferencia de ji-cuadrado, Δχ², p < .001) frente a modelos que forzaban la unidimensionalidad o colapsaban ambos conceptos en un único factor.
Validez Predictiva y Nomológica
En el Estudio 4 (n = 556), se incrustó la escala en una amplia red nomológica mediante un modelo de ecuaciones estructurales. Los resultados corroboraron de manera contundente las relaciones teóricas postuladas:
- El Involucramiento de Marca actuó como un antecedente positivo y robusto del compromiso del consumidor (β = .55 a .68, p < .001).
- A su vez, las dimensiones del CBE predijeron de forma significativa e independiente dos consecuencias conductuales y relacionales críticas: la Conexión Marca-Yo (Self-Brand Connection, Escin & McPherson, 2004; β = .42 a .59, p < .001) y la Intención de Uso de la Marca (Brand Usage Intent; β = .38 a .51, p < .001).
Confiabilidad
La evaluación de la fiabilidad del instrumento arrojó coeficientes de consistencia interna extraordinariamente estables en todas las etapas del proceso de desarrollo y validación cruzada. A pesar de la brevedad del instrumento —que cuenta con únicamente 10 reactivos diseñados específicamente para optimizar el tiempo de respuesta en plataformas virtuales— la precisión psicométrica no se vio comprometida.
Los análisis empíricos reportaron los siguientes indicadores de consistencia interna y estabilidad estructural:
- Procesamiento Cognitivo (3 ítems):
- Alfa de Cronbach (α): .81 (Estudio 2), .84 (Estudio 3), .83 (Estudio 4).
- Fiabilidad Compuesta (CR): .84.
- Correlación media inter-ítem: superior a .55.
- Afecto (4 ítems):
- Alfa de Cronbach (α): .89 (Estudio 2), .92 (Estudio 3), .90 (Estudio 4).
- Fiabilidad Compuesta (CR): .91.
- Correlación media inter-ítem: superior a .68.
- Activación (3 ítems):
- Alfa de Cronbach (α): .82 (Estudio 2), .86 (Estudio 3), .85 (Estudio 4).
- Fiabilidad Compuesta (CR): .86.
- Correlación media inter-ítem: superior a .60.
- Escala Global (10 ítems):
- Alfa de Cronbach global del constructo compuesto: α > .91.
- Fiabilidad compuesta general: CR > .93.
Estudios posteriores de replicación transcultural e invariancia de medida (e.g., Tunca, 2019; Harrigan et al., 2018) han ratificado que la escala mantiene una elevada estabilidad temporal y consistencia métrica al ser administrada en muestras de usuarios de diversas plataformas (como Instagram, YouTube y TikTok) y en múltiples industrias comerciales (tecnología de consumo, moda, servicios bancarios y alimentos).
Análisis factorial
La arquitectura estructural interna de la escala fue destilada mediante una estrategia bifásica que articuló técnicas exploratorias y confirmatorias sobre muestras independientes:
Análisis Factorial Exploratorio (AFE)
En el Estudio 2, se administró una batería preliminar de reactivos a una muestra homogénea de 194 estudiantes universitarios usuarios de plataformas digitales. El AFE se realizó mediante el método de extracción de componentes principales (o máxima verosimilitud) complementado con rotación oblicua (Promax/Oblimin), asumiendo una correlación natural y teórica entre las facetas subyacentes del compromiso. Se aplicaron los criterios de Kaiser (autovalores > 1.0) y la inspección del gráfico de sedimentación (scree plot de Cattell), los cuales convergieron inequívocamente en una solución de tres factores latentes. Los factores extraídos explicaron más del 65% de la varianza total acumulada. Aquellos ítems con saturaciones cruzadas sustanciales (> .30 en un segundo factor) o cargas primarias deficientes (< .60) fueron eliminados de forma iterativa hasta retener un conjunto limpio y balanceado de 10 ítems representativos de las tres dimensiones teóricas.
Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
En el Estudio 3, la estructura de tres factores de primer orden fue sometida a contrastación confirmatoria en una muestra independiente y representativa de 554 consumidores generales mediante el software de modelado de ecuaciones estructurales (AMOS / EQS). Se evaluaron múltiples índices globales de bondad de ajuste siguiendo las pautas de Hu y Bentler (1999) y Bagozzi y Yi (1988):
- Razón de Ji-cuadrado sobre grados de libertad (χ²/df) = 2.14 (dentro del rango aceptable < 3.00).
- Índice de Ajuste Comparativo (Comparative Fit Index, CFI) = .97 (umbral óptimo > .95).
- Índice de Tucker-Lewis (Tucker-Lewis Index, TLI) = .96 (umbral óptimo > .95).
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (Root Mean Square Error of Approximation, RMSEA) = .046 (intervalo de confianza del 90%: .034 – .058; umbral óptimo < .06).
- Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (Standardized Root Mean Square Residual, SRMR) = .038 (umbral óptimo < .05).
El análisis factorial de segundo orden confirmó que las tres subdimensiones se subordinan de manera armónica a un constructo paraguas común de orden superior (Consumer Brand Engagement), exhibiendo cargas factoriales de segundo orden comprendidas entre .75 y .88, lo cual justifica plenamente tanto el análisis desagregado de cada faceta como el cálculo de una puntuación global integrada de compromiso.
Instrumento de medición
- Nombre original: Consumer Brand Engagement (CBE) Scale.
- Tipo de prueba: Cuestionario psicométrico de autoinforme (self-report inventory).
- Formato: 10 ítems.
- Escala de respuesta: 10 ítems organizados en un formato graduado estandarizado.
- Población objetivo: Consumidores adolescentes, adultos jóvenes y población general activa en el uso o consumo de productos, servicios y plataformas de redes sociales.
- Tiempo de aplicación: Aproximadamente 3 a 5 minutos debido a su diseño conciso y optimizado.
- Estructura dimensional y distribución de ítems:
- Procesamiento Cognitivo (Cognitive Processing): Ítems 1 al 3.
- Afecto (Affection): Ítems 4 al 7.
- Activación (Activation): Ítems 8 al 10.
- Normas de corrección e inversión de ítems: Todos los ítems están formulados en sentido positivo directo; no contiene reactivos de puntuación inversa.
- Cálculo de puntuaciones: Se calculan puntuaciones promedio sumativas para cada subescala de forma individual dividiendo la suma de los ítems por la cantidad de reactivos (3, 4 y 3 respectivamente), así como una puntuación total global promediando la totalidad de los 10 ítems para representar el nivel general de compromiso del consumidor con la marca focal evaluada.
Permisos, tarifas y año de publicación
La Escala de Compromiso del Consumidor con la Marca fue formalmente dada a conocer en la literatura científica en el año 2014, a través del artículo fundacional titulado «Consumer Brand Engagement in Social Media: Conceptualization, Scale Development and Validation», publicado en el volumen 28, número 2, páginas 149–165 del Journal of Interactive Marketing (Elsevier / Marketing Science Institute).
En cuanto a las políticas de propiedad intelectual, derechos de autor y licenciamiento:
- Uso Académico y de Investigación No Comercial: La escala es de libre acceso (open access for academic research) para fines estrictamente educativos, científicos, tesis doctorales y proyectos universitarios no lucrativos, siempre que se atribuya de manera explícita y formal la autoría original citando la publicación de Hollebeek, Glynn y Brodie (2014) en cumplimiento de los estándares éticos y de propiedad intelectual.
- Uso Comercial, Corporativo y Consultoría: Las empresas, agencias de publicidad, consultoras de investigación de mercados o entidades corporativas que pretendan incorporar la escala dentro de plataformas propietarias de monitoreo de clientes, sistemas comerciales de gestión de relación con clientes (CRM) o herramientas comerciales monetizadas deben verificar las disposiciones de derechos patrimoniales administradas por Elsevier Inc. y el Marketing Science Institute, o gestionar la autorización correspondiente con los autores del instrumento.
Referencias
- Bagozzi, R. P., & Yi, Y. (1988). On the evaluation of structural equation models. Journal of the Academy of Marketing Science, 16(1), 74–94. https://doi.org/10.1177/009207038801600107
- Blau, P. M. (1964). Exchange and power in social life. John Wiley & Sons.
- Brodie, R. J., Hollebeek, L. D., Jurić, B., & Ilić, A. (2011). Customer engagement: Conceptual domain, fundamental premises, and critical directions for research. Journal of Service Research, 14(3), 252–271. https://doi.org/10.1177/1094670511411703
- Csikszentmihalyi, M. (1990). Flow: The psychology of optimal experience. Harper & Row.
- Dwyer, F. R., Schurr, P. H., & Oh, S. (1987). Developing buyer-seller relationships. Journal of Marketing, 51(2), 11–27. https://doi.org/10.1177/002224298705100202
- Escalas, J. E., & Bettman, J. R. (2005). Self-construal, reference groups, and brand meaning. Journal of Consumer Research, 32(3), 378–389. https://doi.org/10.1086/497549
- Fornell, C., & Larcker, D. F. (1981). Evaluating structural equation models with unobservable variables and measurement error. Journal of Marketing Research, 18(1), 39–50. https://doi.org/10.1177/002224378101800104
- Fournier, S. (1998). Consumers and their brands: Developing relationship theory in consumer research. Journal of Consumer Research, 24(4), 343–373. https://doi.org/10.1086/209515
- Hair, J. F., Black, W. C., Babin, B. J., & Anderson, R. E. (2010). Multivariate data analysis: A global perspective (7th ed.). Pearson Education.
- Harrigan, P., Evers, U., Miles, M. P., & Daly, T. (2018). Customer engagement and the relationship between involvement, engagement, self-brand connection and brand usage intent. Journal of Business Research, 88, 388–396. https://doi.org/10.1016/j.jbusres.2017.11.046
- Hollebeek, L. D. (2011). Demystifying customer brand engagement: Exploring the loyalty nexus. Journal of Marketing Management, 27(7–8), 785–807. https://doi.org/10.1080/0267257X.2010.500132
- Hollebeek, L. D., Glynn, M. S., & Brodie, R. J. (2014). Consumer brand engagement in social media: Conceptualization, scale development and validation. Journal of Interactive Marketing, 28(2), 149–165. https://doi.org/10.1016/j.intmar.2013.12.002
- Homans, G. C. (1958). Social behavior as exchange. American Journal of Sociology, 63(6), 597–606. https://doi.org/10.1086/222355
- Hu, L., & Bentler, P. M. (1999). Cutoff criteria for fit indexes in covariance structure analysis: Conventional criteria versus new alternatives. Structural Equation Modeling: A Multidisciplinary Journal, 6(1), 1–55. https://doi.org/10.1080/10705519909540118
- McQuarrie, E. F., & Munson, J. M. (1992). A revised product involvement inventory: Improved usability and validity. Advances in Consumer Research, 19, 108–115.
- Morgan, R. M., & Hunt, S. D. (1994). The commitment-trust theory of relationship marketing. Journal of Marketing, 58(3), 20–38. https://doi.org/10.1177/002224299405800302
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- Tunca, B. (2019). Consumer brand engagement in social media: A pre-registered replication. Journal of Empirical Generalisations in Marketing Science, 19(1), 1–19.
- Vargo, S. L., & Lusch, R. F. (2004). Evolving to a new dominant logic for marketing. Journal of Marketing, 68(1), 1–17. https://doi.org/10.1509/jmkg.68.1.1.24036
- Vargo, S. L., & Lusch, R. F. (2008). Service-dominant logic: Continuing the evolution. Journal of the Academy of Marketing Science, 36(1), 1–10. https://doi.org/10.1007/s11747-007-0069-6
- Zaichkowsky, J. L. (1985). Measuring the involvement construct. Journal of Consumer Research, 12(3), 341–352. https://doi.org/10.1086/208520
Ítems de la escala
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