1. Resumen
La Escala de Conducta de Actividad Física para Adultos Mayores (en inglés, Physical Activity Behavior Scale for Older Adults) constituye un instrumento psicométrico especializado, diseñado con el propósito de evaluar y cuantificar los determinantes cognitivos y motivacionales que subyacen a los patrones de ejercicio físico en poblaciones geriátricas. A diferencia de las herramientas epidemiológicas y clínicas convencionales orientadas prioritariamente a auditar desenlaces cuantitativos —tales como la frecuencia semanal, la intensidad metabólica o la duración en minutos de la actividad motriz—, esta escala sitúa el foco analítico en las fases deliberativas y volitivas que anteceden a la conducta motora observable. El instrumento se encuentra fundamentado conceptualmente en la Teoría de la Conducta Planificada (Theory of Planned Behavior, TPB) formulada por Icek Ajzen, estructurándose en torno a cuatro dimensiones interdependientes: Actitud Hacia la Conducta (Behavioral Attitude), Norma Subjetiva (Subjective Norm), Control Conductual Percibido (Perceived Behavioral Control) e Intención Conductual (Behavioral Intention).
La versión definitiva del instrumento consta de 19 ítems con un formato de respuesta tipo Likert graduado de 1 a 5 puntos, donde puntuaciones más elevadas reflejan una predisposición psicológica superior, mayor respaldo contextual y una autoeficacia robusta para el mantenimiento de un estilo de vida activo. Las propiedades métricas reportadas demuestran una validez de contenido excepcional, avalada por un Índice de Validez de Contenido a nivel de Escala (S-CVI/Ave) de 0,915, así como una validez de constructo respaldada mediante análisis factorial exploratorio (AFE, varianza explicada del 69,26 %) y confirmatorio (AFC), con índices de ajuste sobresalientes: índice de ajuste comparativo (CFI) de 0,968, índice de Tucker-Lewis (TLI) de 0,963, error cuadrático medio de aproximación (RMSEA) de 0,049 y residuo estandarizado cuadrático medio (SRMR) de 0,039. Asimismo, la escala ha demostrado una estricta invarianza de medición en función del sexo y el grupo etario, consolidándose como una herramienta empíricamente sólida para la investigación gerontológica y el diseño de programas de intervención geriátrica personalizados.
2. Palabras clave
Actividad física, adultos mayores, Teoría de la Conducta Planificada, psicometría, gerontología, conducta de salud, invarianza de medición, autoeficacia, intención conductual, envejecimiento activo.
3. Autores
El desarrollo y la validación psicométrica original de la escala fueron llevados a cabo por un equipo multidisciplinario de investigadores del ámbito de la enfermería geriátrica y las ciencias de la salud en la provincia de Henan, República Popular China:
- Yang Li: Escuela de Enfermería, Universidad Médica del Norte de Henan (North Henan Medical University), Ciudad de Xinxiang, Henan, China.
- Ruoyu Wang: Escuela de Salud y Enfermería, Escuela Técnica Superior de Salud de Zhengzhou (Zhengzhou Health College), Ciudad de Zhengzhou, Henan, China.
- Xilin Zhang: Escuela de Enfermería, Universidad Médica de Henan (Henan Medical University), Ciudad de Xinxiang, Henan, China.
- Xiaoyang Hu: Escuela de Enfermería, Universidad Médica de Henan (Henan Medical University), Ciudad de Xinxiang, Henan, China.
- Zhiying Liu: Enfermera de Quirófano, Tercer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Henan (The Third Affiliated Hospital of Henan Medical University), Ciudad de Xinxiang, Henan, China.
- Jinhua Zhang (Autora de correspondencia): Escuela de Enfermería, Universidad Médica del Norte de Henan (North Henan Medical University), Ciudad de Xinxiang, Henan, China. Correo electrónico institucional / de contacto: [email protected].
4. Propósito
El fomento sistemático de la actividad física representa la piedra angular en el manejo contemporáneo de las patologías crónicas no transmisibles, la preservación de la reserva funcional y la optimización de la autonomía en las personas de edad avanzada (envejecimiento exitoso). A pesar de los consensos internacionales respaldados por organismos como la Organización Mundial de la Salud sobre las pautas mínimas de movilidad y ejercicio aeróbico, una proporción alarmante de la población geriátrica a escala global permanece en condiciones de sedentarismo severo. Ante esta problemática, la evaluación estandarizada ha dependido predominantemente de cuestionarios de auto-reporte conductual retrospective —como el Global Physical Activity Questionnaire (GPAQ) o el Physical Activity Scale for the Elderly (PASE)— o de dispositivos biométricos como acelerómetros y podómetros. Si bien estas herramientas son eficaces para computar el gasto energético o el volumen de ejercicio efectuado, presentan una limitación epistemológica cardinal: auditan el resultado final de la conducta pero no logran desentrañar la arquitectura cognitiva y psicosocial que determina la toma de decisiones del individuo.
La Escala de Conducta de Actividad Física para Adultos Mayores fue concebida precisamente para cerrar esta brecha en el instrumental diagnóstico gerontológico. En el plano clínico, comprender el «por qué» un adulto mayor decide ejercitarse o desistir de ello reviste la misma relevancia que cuantificar el «cuánto». Las personas de edad avanzada enfrentan barreras singulares y polifacéticas: declive musculoesquelético progresivo, dolor articular crónico, miedo exacerbado a las caídas (ptofobia), aislamiento social, duelo por la pérdida de coetáneos y déficits en la infraestructura comunitaria accesible. Cuando un profesional de la salud o un gerontólogo administra esta escala, adquiere la capacidad de cartografiar con precisión analítica el punto exacto en el cual se fractura el proceso motivacional del paciente:
- Detectar si el obstáculo radica en creencias actitudinales desfavorables (por ejemplo, considerar erróneamente que el esfuerzo físico a edades avanzadas resulta intrínsecamente lesivo o fútil).
- Identificar una carencia de soporte en las redes primarias (norma subjetiva deficitaria, expresada en desaprobación o sobreprotección disfuncional por parte de la familia).
- Cuantificar un bajo control conductual percibido, donde el paciente percibe barreras insalvables relativas a la falta de transporte, instalaciones inseguras o ausencia total de tiempo percibido.
- Evaluar la existencia de una intención conductual genuina y estructurada, diferenciando el mero deseo abstracto de un compromiso con planificación operativa.
En el ámbito de la investigación empírica e intervención en salud pública, esta escala permite a los investigadores superar las recomendaciones genéricas e impersonales de prescripción de ejercicio. Facilita el modelado causal mediante ecuaciones estructurales, la evaluación de mediación psicoterapéutica y la monitorización longitudinal de cambios actitudinales antes de que estos se traduzcan en variaciones cuantitativas de la masa muscular o de los parámetros cardiorrespiratorios.
5. Constructo psicológico
El constructo evaluado por el instrumento es de naturaleza multidimensional y se define como la constelación de determinantes sociocognitivos que gobiernan la adopción y el mantenimiento deliberado de la actividad física en adultos de 60 años o más. El instrumento aísla con exactitud cuatro factores correlacionados, evitando explícitamente la inclusión de ítems relativos a la ejecución física real para evitar la contaminación entre antecedentes cognitivos y resultados comportamentales:
1. Actitud Hacia la Conducta (Behavioral Attitude)
Esta dimensión comprende la evaluación subjetiva, favorable o desfavorable, que el adulto mayor realiza respecto a la práctica regular de ejercicio físico. En el instrumento validado, esta subescala está integrada por 6 ítems (ítems 1 al 6). Explora tanto la dimensión cognitivo-instrumental de la actitud (la creencia en los beneficios tangibles del ejercicio para la prevención de enfermedades, el fortalecimiento somático y la resiliencia fisiológica) como la dimensión afectivo-experiencial (el disfrute intrínseco y la sensación inmediata de bienestar psicológico que produce el movimiento corporal). Un individuo con una actitud fuertemente positiva considera la actividad física como un componente enriquecedor de su vida diaria, indispensable para salvaguardar su vitalidad y bienestar general.
2. Norma Subjetiva (Subjective Norm)
Operacionalizada a través de 3 ítems (ítems 7 al 9), esta subescala evalúa la presión social percibida y el grado de respaldo normativo que el adulto mayor experimenta por parte de sus referentes afectivos y comunitarios significativos, tales como familiares directos, cónyuges, pares generacionales y vecinos. Mide la disposición del participante a considerar las directrices o sugerencias de su entorno social respecto a las actividades deportivas, así como la percepción explícita de aprobación, estímulo moral y acompañamiento socioemocional. En el envejecimiento, donde las redes relacionales suelen contraerse, la validación del ecosistema inmediato actúa como un catalizador decisivo para legitimar la participación en actividades fuera del hogar.
3. Control Conductual Percibido (Perceived Behavioral Control)
Compuesta por 5 ítems (ítems 10 al 14), esta faceta captura la percepción individual acerca de la facilidad o dificultad que conlleva la realización de actividad física, integrando conceptos adyacentes a la autoeficacia de Albert Bandura y la disponibilidad objetiva/subjetiva de recursos contextuales. Específicamente, examina el sentido de autonomía volitiva (la creencia de que la decisión depende enteramente de uno mismo), la capacidad fisiológica autopercibida para afrontar el esfuerzo físico sin experimentar riesgo inminente, la percepción de suficiencia temporal libre de obligaciones domésticas o de cuidado, y la disponibilidad de instalaciones e infraestructuras comunitarias accesibles.
4. Intención Conductual (Behavioral Intention)
Conformada por 5 ítems (ítems 15 al 19), esta dimensión representa el predictor proximal más directo de la conducta motora observable en el modelo de Ajzen. Cuantifica el grado de disposición volitiva, el esfuerzo consciente que el individuo está dispuesto a invertir y la cristalización de planes concretos de acción para ejercitarse con regularidad en el futuro inmediato (próximas semanas). Asimismo, evalúa la tenacidad y la autoeficacia proyectada para perseverar en la actividad física de manera sostenida, distinguiendo la motivación pasiva del compromiso proactivo.
6. Marco teórico
La fundamentación teórica del instrumento se apoya de manera estricta e inequívoca en la Teoría de la Conducta Planificada (Theory of Planned Behavior), formulada originalmente por Icek Ajzen a mediados de la década de 1980 y consolidada en 1991 como una extensión sustancial de la Teoría de la Acción Razonada (Fishbein y Ajzen, 1975). En el ámbito de la psicología de la salud y la medicina conductual, la TPB constituye uno de los paradigmas teóricos más rigurosos, ampliamente contrastados y fecundos para explicar y predecir comportamientos deliberados en salud humana.
De acuerdo con el modelo axiológico de la TPB, el determinante causal inmediato de cualquier acción volitiva deliberada es la intención conductual, la cual resume la motivación consciente de la persona y la magnitud del esfuerzo deliberado que pretende destinar a la consumación de una meta. A su vez, la intención se encuentra configurada en función de tres precursores psicológicos fundamentales:
- Las creencias conductuales y sus actitudes resultantes: Enlace asociativo entre realizar la conducta y la probabilidad percibida de experimentar desenlaces favorables o desfavorables. En los adultos mayores, esto implica balancear los beneficios percibidos (p. ej., control de la glucemia, alivio del dolor articular, incremento del tono anímico) frente a los costes percibidos (p. ej., fatiga, peligro potencial de fractura por caída o disconfort térmico).
- Las creencias normativas y la norma subjetiva derivada: Percepción de expectativas comportamentales que sostienen individuos o grupos de referencia centrales para el agente, multiplicada por la motivación del sujeto para acomodarse a tales expectativas. En las culturas colectivistas y en colectivos geriátricos en general, el rol de la aprobación intergeneracional (hijos, nietos) y del apoyo instrumental de los pares resulta de una trascendencia mayúscula para vencer la desgana o la inhibición social.
- Las creencias de control y el control conductual percibido: Noción teórica introducida formalmente por Ajzen para expandir el alcance de la Acción Razonada a conductas que escapan al dominio volitivo absoluto del sujeto. Este constructo refleja la existencia de factores facilitadores o barreras contextuales e internas. En la tercera edad, la presencia de patologías musculoesqueléticas, la claudicación intermitente, la falta de transporte adaptado o la insuficiencia de parques públicos seguros ejercen una influencia restrictiva directa no solo sobre la intención, sino sobre la viabilidad misma de la acción.
El equipo de Yang Li y colaboradores contextualizó este andamiaje conceptual a la gerontología comunitaria. Reconociendo que los adultos mayores no operan como receptores pasivos de prescripciones fisioterapéuticas, la escala asume que el comportamiento motriz responde a un proceso cibernético de deliberación cognitiva donde la motivación autónoma y la sensación de competencia física juegan roles primordiales. Al excluir deliberadamente la cuantificación directa de los pasos o las calorías gastadas, la escala mantiene una fidelidad psicométrica estricta al núcleo teórico de la TPB, capturando exclusivamente el mapa cognitivo que antecede a la puesta en marcha de la conducta.
7. Validez
El proceso de validación psicométrica de la escala siguió de manera meticulosa las directrices internacionales establecidas por el consorcio COSMIN (COnsensus-based Standards for the selection of health Measurement INstruments) y las recomendaciones teóricas de DeVellis y Boateng para el desarrollo de medidas auto-reportadas en salud.
Validez de Contenido y Validez Aparente
La reserva inicial de reactivos se construyó a partir de una exhaustiva revisión de la literatura biomédica y psicológica, así como de entrevistas cualitativas exploratorias con personas mayores y especialistas clínicos. Para garantizar la validez de contenido, un panel multidisciplinario de expertos independientes en gerontología, enfermería geriátrica y psicometría analizó la pertinencia, claridad y representatividad teórica de cada ítem. Los análisis cuantitativos de concordancia alcanzaron un Índice de Validez de Contenido a nivel de Escala (S-CVI/Ave) de 0,915, cifra que sobrepasa con creces el límite conservador estándar de 0,80, ratificando una excelente adecuación conceptual. Posteriormente, se llevaron a cabo entrevistas cognitivas mediante la técnica de sondeo retrospectivo con adultos mayores para evaluar la validez aparente (face validity); este procedimiento permitió detectar y reformular giros lingüísticos ambiguos, simplificando términos abstractos para asegurar la comprensibilidad en personas con diversos niveles de alfabetización.
Validez de Constructo y Análisis de Ítems
Durante la etapa de depuración métrica preliminar, los investigadores examinaron la capacidad discriminativa y la homogeneidad de los reactivos mediante el cálculo de las Ratios Críticas (obtenidas a través del contraste de grupos extremos entre el 27 % superior e inferior) y las correlaciones ítem-total corregidas (CITC). Aquellos ítems que no demostraron significación estadística discriminativa o cuyas correlaciones con el puntaje total corregido fueron inferiores a 0,30 fueron descartados sistemáticamente para preservar la máxima pureza del rasgo evaluado.
Invarianza de Medición
Un logro metodológico sobresaliente de la validación consistió en la comprobación sistemática de la invarianza de medición a través de modelos multigrupo en ecuaciones estructurales. Se contrastaron sucesivamente cuatro modelos jerárquicos:
- Invarianza Configural: Confirmación de que el patrón de cuatro factores latentes e ítems asociados es idéntico entre subgrupos.
- Invarianza Métrica (Débil): Demostración de que las cargas factoriales son estadísticamente equivalentes entre grupos (ΔCFI ≤ 0,010; ΔRMSEA ≤ 0,015).
- Invarianza Escalar (Fuerte): Demostración de la equivalencia en los interceptos de los ítems, posibilitando la comparación válida de medias latentes.
- Invarianza Estricta: Equivalencia de las varianzas residuales de los ítems evaluados.
La invarianza quedó sólidamente establecida tanto en función del sexo (hombres frente a mujeres) como de los grupos etarios (adultos de 60-69 años frente a aquellos de 70 años y más). Esto garantiza que la escala mide de manera equivalente los constructos teóricos con independencia de las características demográficas de los participantes, suprimiendo sesgos potenciales de medición.
8. Confiabilidad
La evaluación de la fiabilidad del instrumento se centró en corroborar la consistencia interna y la estabilidad temporal de las puntuaciones derivadas de cada subescala:
- Consistencia Interna: La meticulosa depuración de reactivos basada en el criterio de correlación ítem-total corregida (CITC > 0,30) redundó en coeficientes de consistencia interna superlativos. El coeficiente alfa de Cronbach (α) para la escala total y para cada una de las cuatro dimensiones sobrepasó ampliamente el umbral psicométrico de fiabilidad estándar de 0,80, exhibiendo una adecuada homogeneidad inter-ítem y una reducida varianza de error. Específicamente, las cargas factoriales estandarizadas del análisis confirmatorio (comprendidas entre 0,705 y 0,855) aportaron evidencia de una fiabilidad compuesta (Composite Reliability, CR) elevada, garantizando que el error de medición no distorsiona las estimaciones globales.
- Estabilidad Test-Retest: En concordancia con las pautas psicométricas para instrumentos de medición de actitudes y creencias estables, los estudios de prueba y reprueba demostraron coeficientes de correlación intraclase (ICC) altamente significativos, lo que confirma que las respuestas de los adultos mayores no sufren fluctuaciones aleatorias en intervalos temporales breves en ausencia de intervenciones psicoeducativas o cambios bruscos en el estado funcional.
9. Análisis factorial
La estructura dimensional interna del cuestionario fue calibrada a través de un procedimiento factorial secuencial e independiente en dos etapas, considerado el estándar metodológico de referencia en el desarrollo psicométrico moderno.
Análisis Factorial Exploratorio (AFE)
Se administró el instrumento a una submuestra de calibración compuesta por 152 adultos mayores seleccionados aleatoriamente. Se comprobó previamente la adecuación de la matriz de datos mediante la prueba de esfericidad de Bartlett (p < 0,001) y la medida de adecuación muestral de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO), cuyos valores avalaron la pertinencia de la factorización. Se procedió a la extracción de factores mediante el análisis de componentes principales complementado con rotación oblicua (Promax), asumiendo intercorrelación natural entre las dimensiones teóricas de la TPB:
- Se identificaron y extrajeron cuatro factores netos con autovalores superiores a la unidad (criterio de Kaiser), que reprodujeron exactamente la arquitectura teórica esperada.
- Los cuatro factores explicaron conjuntamente un 69,26 % de la varianza total acumulada, superando el estándar mínimo del 60 % requerido en ciencias del comportamiento.
- Todos los ítems retenidos mostraron cargas factoriales dominantes superiores a 0,70 en su factor respectivo, sin saturaciones cruzadas problemáticas en factores secundarios.
Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
Para cross-validar la solución factorial derivada del AFE, se aplicó un modelo de ecuaciones estructurales confirmatorio en una submuestra independiente de validación constituida por 299 casos. Se utilizó el método de máxima verosimilitud robusto. El modelo tetrafactorial hipotetizado demostró un ajuste sobresaliente con respecto a los datos empíricos observados:
- Comparative Fit Index (CFI): 0,968 (muy por encima del umbral restrictivo de 0,95 propuesto por Hu y Bentler).
- Tucker-Lewis Index (TLI): 0,963 (superando el estándar de 0,95).
- Root Mean Square Error of Approximation (RMSEA): 0,049 (con un intervalo de confianza del 90 % por debajo del punto de corte de 0,06, evidenciando un mínimo error de aproximación poblacional).
- Standardized Root Mean Square Residual (SRMR): 0,039 (notablemente inferior al límite de 0,08).
- Cargas Factoriales Estandarizadas (λ): Todas las trayectorias entre las variables latentes y sus indicadores observados resultaron estadísticamente significativas (p < 0,001), oscilando entre 0,705 y 0,855, lo que demuestra una validez convergente incuestionable para la totalidad de los reactivos.
10. Instrumento de medición
- Tipo de prueba: Cuestionario psicométrico de auto-reporte para la evaluación de constructos sociocognitivos en salud motriz.
- Formato de administración: Administración presencial o remota en formato auto-aplicado; se dispone igualmente de una modalidad estandarizada de administración asistida por encuestador mediante lectura en voz alta, especialmente recomendada para adultos mayores con limitaciones visuales leves o niveles bajos de lectoescritura.
- Población objetivo: Adultos mayores de la comunidad y entornos residenciales de 60 años de edad en adelante.
- Número de ítems: 19 ítems distribuidos equilibradamente entre las cuatro dimensiones del modelo teórico:
- Actitud Hacia la Conducta: Ítems 1 al 6.
- Norma Subjetiva: Ítems 7 al 9.
- Control Conductual Percibido: Ítems 10 al 14.
- Intención Conductual: Ítems 15 al 19.
- Escala de respuesta: Escala graduada de 5 puntos (1 a 5).
- Reglas de puntuación: Cada ítem se puntúa de 1 a 5. No existen reactivos redactados en sentido inverso (todos los ítems se califican de manera directa). El puntaje total se obtiene mediante la sumatoria simple de los 19 ítems (rango global: 19 a 95 puntos). De igual modo, se computan puntuaciones individuales para cada una de las cuatro dimensiones. A mayor puntaje global y subescalar, mayor solidez de las creencias actitudinales positivas, mayor percepción de respaldo sociocomunitario, mayor sensación de control/autoeficacia y mayor grado de compromiso deliberado hacia la realización regular de actividad física.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
- Año de publicación original: 2026.
- Revista de divulgación: BMC Geriatrics (BioMed Central / Springer Nature).
- Condiciones de acceso y licencias: El artículo original y sus materiales métricos fueron publicados bajo una licencia internacional Creative Commons Attribution 4.0 (CC BY 4.0). Esta licencia autoriza el uso, distribución, reproducción y adaptación en cualquier medio, siempre y cuando se otorgue el crédito adecuado y explícito a los autores originales y a la fuente científica primaria.
- Tarifas: El instrumento es de acceso abierto y completamente gratuito para propósitos de investigación académica, práctica clínica en gerontología y evaluación de programas de salud pública comunitaria. No se aplican tarifas comerciales. No obstante, para traducciones oficiales, transculturalizaciones sistemáticas o implementaciones institucionales a gran escala, se recomienda notificar a la autora de correspondencia del equipo original (Jinhua Zhang: [email protected]).
12. Referencias
A continuación se detallan las fuentes documentales y bibliográficas que respaldan teórica, metodológica y psicométricamente el instrumento y su fundamentación clínica:
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- Boateng, G. O., Neilands, T. B., Frongillo, E. A., Melgar-Quiñonez, H. R., & Young, S. L. (2018). Best practices for developing and validating scales for health, social, and behavioral research: A primer. Frontiers in Public Health, 6, 149. https://doi.org/10.3389/fpubh.2018.00149
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13. Ítems de la escala
Response format: 19 items
- I believe physical activity is important
- Regular physical activity is essential for maintaining my overall health
- I enjoy the immediate sense of well-being that physical activity gives me
- The benefits of physical activity are evident in my everyday routines
- Physical activity strengthens my body and makes me more physically resilient
- Being physically active enriches my overall quality of life
- I will consider the suggestions others have for my sports activities
- My family members encourage me to be physically active
- My close friends support and approve of me doing physical activity
- It is entirely my own decision whether to participate in physical activity
- For me, being physically active is easy
- I am physically capable of doing physical activity
- I have adequate free time for physical activity
- The necessary facilities for physical activity are available to me
- I intend to engage in regular physical activity in the upcoming weeks
- I have a clear plan for how to be more physically active
- I am willing to make an effort to engage in regular physical activity
- I am confident that I will continue to engage in regular physical activity
- I’m ready to maintain regular physical activity