1. Resumen
La Escala de Esperanza como Emoción Rasgo (Trait Emotion Hope Scale, TEHS; Feldman & Jazaieri, 2024) constituye una innovación psicométrica de primer orden en la evaluación de los recursos psicológicos positivos y la afectividad dispositional. Durante más de tres décadas, la literatura científica sobre la esperanza ha estado dominada de manera casi exclusiva por marcos conceptuales de índole eminentemente cognitiva, en particular la formulación clásica de C. R. Snyder, que operacionaliza el constructo mediante dos componentes cognitivo-motivacionales: la agencia (determinación dirigida hacia metas) y las vías o rutas (planificación de estrategias para alcanzarlas). Si bien este paradigma ha generado un volumen colosal de investigación empírica, adolece de una limitación epistémica fundamental: desatiende la naturaleza intrínsecamente afectiva de la esperanza tal y como la experimentan las personas en su vida cotidiana.
Para subsanar esta laguna, David B. Feldman y Hooria Jazaieri desarrollaron la TEHS con el objetivo de capturar y operacionalizar la esperanza estrictamente como una experiencia emocional rasgo. El instrumento se fundamenta teóricamente en el componente afectivo («emotion set») de la Teoría Elaborada de la Esperanza (Elaborated Hope Theory), reconociendo que los ciclos sucesivos de búsqueda, consecución o frustración de objetivos vitales dejan una impronta o residuo emocional persistente que condiciona la cosmovisión y la reactividad afectiva del individuo ante el porvenir.
El proceso de construcción y validación psicométrica de la escala se llevó a cabo a través de tres estudios empíricos independientes que agruparon a un total de N = 2.900 participantes. La TEHS es un instrumento de autoinforme unidimensional, breve y parsimonioso, compuesto por 6 ítems formulados en sentido positivo, evaluados mediante una escala de respuesta tipo Likert de 8 puntos (desde 1 = «Totalmente falso» hasta 8 = «Totalmente verdadero»). La escala evidencia propiedades psicométricas sobresalientes: una estructura unifactorial robusta confirmada transculturalmente mediante modelos de ecuaciones estructurales (CFA), consistencia interna excepcional (coeficiente alfa de Cronbach y omega de McDonald superiores a .90) y una validez incremental contundente, demostrando que la emoción de esperanza predice índices críticos de bienestar subjetivo, florecimiento psicológico y menor sintomatología depresiva y ansiosa por encima de la varianza explicada por los modelos cognitivos tradicionales.
2. Palabras clave
esperanza, emoción rasgo, afecto positivo, psicometría, Teoría Elaborada de la Esperanza, evaluación psicológica, validez incremental, análisis factorial, psicología positiva, resiliencia emocional, bienestar psicológico.
3. Autores
David B. Feldman, Ph.D.
Afiliación institucional: Departamento de Psicología de la Consejería (Department of Counseling Psychology), Escuela de Educación y Psicología de la Consejería, Universidad de Santa Clara (Santa Clara University), Santa Clara, California, Estados Unidos.
Perfil académico: Catedrático y destacado investigador en el ámbito de la psicología positiva, la psicología clínica y el estudio empírico del significado vital y la esperanza. Discípulo directo y colaborador clásico de C. R. Snyder, Feldman ha dedicado gran parte de su trayectoria al refinamiento teórico del constructo de la esperanza, analizando su papel como factor amortiguador frente al trauma, las enfermedades crónicas y las crisis vitales colectivas. Es coautor de múltiples volúmenes de referencia sobre la ciencia de la esperanza y la psicoterapia orientada al sentido.
Hooria Jazaieri, Ph.D.
Afiliación institucional: Escuela de Negocios Leavey (Leavey School of Business), Universidad de Santa Clara, Santa Clara, California, Estados Unidos.
Correo electrónico de contacto institucional: [email protected]
Perfil académico: Profesora investigadora especializada en comportamiento organizacional, regulación emocional, compasión y bienestar socioemocional. Con formación postdoctoral y predoctoral en neurociencia afectiva y psicología clínica (incluyendo estancias de investigación en la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de Stanford), su trabajo examina cómo las emociones complejas modulan la toma de decisiones, las relaciones interpersonales, la prosocialidad y el rendimiento humano en diversos contextos institucionales y clínicos.
4. Propósito
El desarrollo de la TEHS responde a una imperiosa necesidad teórica, metodológica y clínica: devolver a la emoción de la esperanza su estatus primordial en la evaluación psicológica empírica. Durante más de tres decenios, la psicometría contemporánea ha operado bajo un sesgo cognitivista que asume que la esperanza equivale a la capacidad del individuo para trazar planes (vías/rutas) y sostener la determinación mental para ejecutarlos (agencia). No obstante, cuando a personas legas, pacientes en psicoterapia o individuos sometidos a adversidades extremas se les solicita describir qué significa «tener esperanza», prácticamente nunca aluden a fórmulas algebraicas de planificación de metas; por el contrario, describen un estado del corazón, una calidez afectiva difusa, un sentimiento de optimismo visceral o un alivio interno que contrarresta la opresión de la desesperación.
Justificación teórica y empírica
La desconexión entre la fenomenología cotidiana de la esperanza y su medición formal en psicología ha derivado en una paradoja metodológica. Instrumentos clásicos como la Adult Hope Scale (AHS; Snyder et al., 1991) o la State Hope Scale (Snyder et al., 1996) capturan adecuadamente las cogniciones dirigidas a metas, pero resultan ciegos al tono hedónico basal y a la reactividad afectiva que envuelve tales procesos. Un individuo con una severa distimia o un cuadro depresivo subclínico puede poseer intactas sus facultades cognitivas de planificación de metas e incluso ser capaz de manifestar que conoce teóricamente qué pasos dar para resolver un dilema laboral (vías cognitivas), sintiéndose al mismo tiempo emocionalmente abatido, vacío y privado de cualquier vivencia afectiva de esperanza. La TEHS fue concebida precisamente para aislar, purificar y calibrar ese componente emocional autónomo.
Aplicaciones en investigación científica
En el campo de la investigación básica y aplicada, la TEHS abre un horizonte de indagación riguroso sobre las propiedades diferenciales de las emociones positivas orientadas al futuro. Entre sus aplicaciones fundamentales destacan:
- Desentrañamiento de mecanismos en neurociencia afectiva y psicofisiología: La TEHS permite estudiar de forma controlada la reactividad autonómica (variabilidad de la frecuencia cardíaca, respuestas galvánicas de la piel) y los correlatos neurobiológicos asociados a la activación de estados emocionales esperanzados frente a la resolución cognitiva abstracta de problemas.
- Investigación en resiliencia y procesos de afrontamiento: Permite evaluar si la emoción de esperanza actúa como un modulador protector que amortigua los efectos deletéreos del estrés percibido, la soledad y la carga alostática en poblaciones sometidas a crisis prolongadas (v.g., catástrofes naturales, crisis económicas, emergencias sanitarias globales).
- Estudios de validez incremental y modelado de ecuaciones estructurales: Proporciona a los investigadores un instrumento libre de confusión cognitiva para estimar modelos predictivos donde se comparen el impacto de las emociones rasgo positivas (teoría de ampliación y construcción de Fredrickson) con constructos afines como el afecto positivo general (PANAS), la gratitud rasgo y el optimismo disposicional.
Aplicaciones en la práctica clínica y de la salud
En el ámbito de la psicología clínica, la psiquiatría y la psicología de la salud, la escala aporta un valor diagnóstico y terapéutico diferencial insustituible:
- Diagnóstico diferencial del afecto y diseño de intervenciones a la medida: Posibilita discernir con rapidez si la incapacidad de un paciente para movilizarse ante el futuro radica en un déficit de reestructuración cognitiva (ausencia de planes y metas concretas) o en un agotamiento del afecto positivo (falta de resonancia emocional esperanzada). Esta distinción orienta al terapeuta a decidir entre técnicas cognitivas directivas de resolución de problemas o abordajes experienciales centrados en la emoción, la autocompasión y la reactivación hedónica.
- Monitoreo de resultados psicoterapéuticos: La escala sirve como un termómetro sensible del cambio clínico longitudinal, permitiendo verificar si intervenciones específicas orientadas al bienestar logran elevar la línea base afectiva del consultante.
- Psicooncología y cuidados paliativos: En situaciones de enfermedad médica grave e incurable, donde las vías instrumentales para la curación física pueden estar clausuradas y la insistencia en «metas cognitivas de recuperación» puede generar frustración o culpa, la vivencia de la esperanza emocional se erige en un pilar esencial para preservar la dignidad, el sosiego interno y la calidad de vida subjetiva del paciente.
5. Constructo psicológico
El constructo evaluado por la TEHS es la esperanza como emoción rasgo (trait emotion hope). En psicometría y psicología de la personalidad, una emoción rasgo o disposición afectiva hace referencia a la propensión intraindividual estable, sostenida en el tiempo y a través de diversas situaciones, a experimentar con frecuencia e intensidad un estado emocional específico. A diferencia de una emoción estado —que representa una fluctuación afectiva transitoria condicionada por un estímulo desencadenante inmediato—, la esperanza como emoción rasgo describe la tonalidad afectiva basal que permea y matiza la relación del sujeto con su futuro vital.
Naturaleza afectiva del constructo y deslinde conceptual
La esperanza como emoción rasgo no se define por las operaciones mentales de fijación de objetivos, cálculo probabilístico de éxito ni articulación lógica de tácticas de acción. En cambio, consiste en un patrón afectivo integrador y dinámico caracterizado por:
- Resonancia afectiva ante el porvenir: Una predisposición interna teñida de anticipación cálida, elevación emocional y entusiasmo sereno al contemplar los horizontes futuros, incluso cuando las circunstancias objetivas implican incertidumbre intrínseca.
- Resiliencia emocional frente a la contrariedad: La capacidad disposicional para sostener el afecto esperanzado en medio de la adversidad. Cuando los planes fracasan o surgen contingencias imprevistas, los sujetos con alta esperanza emocional rasgo no sucumben al colapso afectivo inmediato ni a la desesperanza clínica; en su lugar, experimentan un afecto resiliente que los mantiene abiertos a la posibilidad de desenlaces positivos emergentes.
- El residuo emocional de la perseverancia: En el marco de la Teoría Elaborada de la Esperanza, el constructo refleja la huella o precipitado afectivo acumulado a partir de la historia vincular y de autorregulación del sujeto. Las experiencias pasadas de esfuerzo y afrontamiento van depositando una suerte de «reserva afectiva» que se activa espontáneamente en el presente, predisponiendo al individuo hacia el bienestar hedónico y eudaimónico.
Diferenciación respecto a constructos psicopatológicos y positivos limítrofes
Para delimitar con precisión la singularidad del constructo, es imprescindible contrastarlo con variables adyacentes en la matriz nomológica:
- Esperanza cognitiva (Snyder): Mientras que la esperanza cognitiva responde a la formulación «sé cómo lograrlo (rutas) y me considero capaz de impulsarme a hacerlo (agencia)», la esperanza emocional responde al enunciado vivencial «siento en lo profundo una expectativa positiva y esperanzada sobre lo que vendrá». Ambas dimensiones covarían en sujetos saludables, pero son ontológicamente disociables.
- Optimismo disposicional (Scheier & Carver): El optimismo disposicional tradicional, medido comúnmente con el Life Orientation Test (LOT-R), evalúa primordialmente una expectativa cognitiva generalizada de que «las cosas buenas ocurrirán y las malas se evitarán». La esperanza emocional rasgo, en contraste, es un estado de vivencia afectiva encarnada, cargado de aproximación afectiva y vinculado a los anhelos e ideales identitarios más significativos del ser humano.
- Afecto positivo global (PANAS): El afecto positivo inespecífico abarca un compendio difuso de estados de activación hedónica alta (como sentirse alerta, entusiasmado, orgulloso o activo). La TEHS mide una emoción discreta orientada temporalmente hacia el futuro, con una función homeostática y adaptativa orientada a la trascendencia de la adversidad.
- Desesperanza (Beck): La desesperanza conceptualizada por Aaron T. Beck en su Hopelessness Scale (BHS; Beck et al., 1974) representa un esquema cognitivo triádico negativo centrado en la inevitabilidad del fracaso y la impotencia. La esperanza emocional rasgo no es meramente la ausencia simétrica de pensamientos catastróficos, sino la presencia activa de un motor emocional vigorizante que preserva el compromiso vital incluso en contextos de severa restricción externa.
6. Marco teórico
La fundamentación epistemológica de la TEHS se sustenta en la confluencia de tres modelos cardinales de la psicología de la emoción, la motivación y la cognición contemporáneas: la Teoría Elaborada de la Esperanza, la teoría de la valoración cognitiva de las emociones de Richard Lazarus y la teoría de ampliación y construcción de Barbara Fredrickson.
La Teoría Elaborada de la Esperanza (Elaborated Hope Theory)
A finales del siglo XX y principios del XXI, C. R. Snyder, en colaboración con teóricos como James Averill y David B. Feldman, reconoció que el modelo cognitivista inicial de la esperanza —centrado exclusivamente en metas, vías y agencia— constituía una simplificación analítica que dejaba sin explicar el complejo entramado fenomenológico del afecto humano. Así nació la Teoría Elaborada de la Esperanza (Snyder, 2002; Feldman, 2005). En este modelo ampliado, el proceso de persecución de metas no opera en un vacío emocional. El sistema se concibe como un circuito de retroalimentación continuo que consta de:
- Un conjunto de metas con valor subjetivo.
- Una fase de valoración inicial guiada por el conjunto emocional disposicional preexistente (emotion set).
- El despliegue cognitivo de rutas y agencia.
- La experiencia de acontecimientos estresores u obstáculos en el trayecto.
- El desenlace del intento y la consiguiente respuesta emocional (satisfacción, júbilo, frustración, aflicción).
- La sedimentación de estas respuestas afectivas en un residuo emocional permanente que alimenta y reconfigura el conjunto emocional disposicional básico.
A pesar de que el propio Snyder postuló formalmente la existencia de este «conjunto emocional», ni él ni sus colaboradores inmediatos diseñaron una escala empírica capaz de aislarlo de los componentes cognitivos. Durante más de dos décadas, la investigación científica se vio obligada a emplear escalas puramente cognitivas, asumiendo implícita e indebidamente que el afecto era un mero epifenómeno derivado. Feldman y Jazaieri (2024) subsanan esta asimetría histórica mediante la TEHS, otorgando al componente afectivo de la Teoría Elaborada una traducción psicométrica directa y comprobable.
Teoría de la valoración cognitiva de las emociones (Lazarus)
El trabajo pionero de Richard S. Lazarus (1999) sobre la relación entre el estrés, la emoción y el afrontamiento enfatizó que la esperanza es una de las emociones más singulares y protectoras del ser humano. Según Lazarus, la esperanza surge específicamente ante condiciones de privación, dificultad o amenaza potencial para el bienestar. Es una emoción de «apreciación vital» disparada cuando un individuo anhela un desenlace positivo pero reconoce que el resultado no está plenamente garantizado.
Lazarus argumentaba que la esperanza no puede reducirse a un frío cómputo de probabilidades racionales; si un resultado es completamente seguro, no hay necesidad de esperar; si es totalmente imposible y el individuo lo acepta, sobreviene la resignación. La esperanza florece en el espacio liminar de la incertidumbre. En tal circunstancia, la vivencia de la esperanza suministra el combustible afectivo indispensable para tolerar la ambigüedad y evitar que el individuo caiga presa de la indefensión aprendida o la parálisis conductual.
Teoría de ampliación y construcción de emociones positivas (Fredrickson)
Desde la perspectiva de la psicología positiva evolutiva, Barbara Fredrickson ha demostrado que mientras las emociones negativas estrechan el repertorio momentáneo de pensamiento-acción (preparando al organismo para la lucha o la huida), las emociones positivas ensanchan de forma inmediata dicho repertorio (broaden) y facilitan la construcción duradera de recursos psíquicos, físicos y sociales (build). La esperanza como emoción rasgo actúa precisamente como un catalizador hedónico resiliente: aun en momentos de crisis aguda, el acceso recurrente al sentimiento de esperanza neutraliza el bloqueo afectivo, flexibiliza el pensamiento divergente y vigoriza la exploración activa del entorno vital.
7. Validez
El programa de validación empírica de la TEHS desarrollado por Feldman y Jazaieri (2024) consistió en una exhaustiva triangulación psicométrica implementada en tres estudios sucesivos con muestras no clínicas y comunitarias amplias, sumando un total representativo de 2.900 adultos. Este diseño permitió verificar de forma concluyente múltiples fuentes de evidencia de validez, conforme a los rigurosos estándares metodológicos de la American Educational Research Association (AERA), la American Psychological Association (APA) y el National Council on Measurement in Education (NCME).
Validez convergente
La validez convergente se evaluó correlacionando las puntuaciones de la TEHS con medidas validadas de constructos teóricamente emparentados en el espectro del afecto positivo y el bienestar:
- Medidas tradicionales de esperanza cognitiva: Se constató una correlación positiva y robusta con la Escala de Esperanza Disposicional para Adultos de Snyder (Adult Hope Scale, r ≈ .60 a .70). Esta correlación sustancial confirma que la TEHS comparte una raíz compartida en el territorio nomológico de la esperanza, al tiempo que el valor numérico demuestra con claridad que entre el 50% y el 64% de la varianza no está compartida, certificando que ambas escalas no evalúan el mismo fenómeno idéntico.
- Optimismo disposicional: La correlación con el Life Orientation Test-Revised (LOT-R; Scheier et al., 1994) se situó en magnitudes positivas moderadas-altas (r ≈ .55 a .65), respaldando su alineación con las expectativas favorables del porvenir.
- Afecto positivo global: La asociación con la subescala de Afecto Positivo de la escala PANAS (Watson et al., 1988) arrojó correlaciones positivas significativas (r ≈ .50 a .62).
- Bienestar subjetivo y florecimiento: La TEHS evidenció coeficientes de correlación directa con la Satisfaction with Life Scale (SWLS; Diener et al., 1985; r ≈ .50 a .60), la Subjective Happiness Scale (Lyubomirsky & Lepper, 1999) y escalas de florecimiento psicológico (Diener et al., 2009).
- Reactividad emocional positiva: Se vincularon positivamente con las puntuaciones de reactividad emocional adaptativa evaluadas mediante la Perth Emotional Reactivity Scale (PERS; Becerra et al., 2019).
Validez discriminante
Para demostrar que la TEHS no se confunde con constructos afectivos negativos ni responde a un mero artefacto de sesgo de respuesta o deseabilidad social, los autores examinaron sus asociaciones con:
- Desesperanza clínica y sintomatología internalizante: La TEHS correlacionó de manera inversa y contundente con la Escala de Desesperanza de Beck (BHS; r ≈ -.55 a -.65) y con las subescalas de Depresión, Ansiedad y Estrés del DASS-21 (Lovibond & Lovibond, 1995), mostrando las asociaciones más pronunciadas con el factor de depresión (r < -.50).
- Afecto negativo y neuroticismo: Las correlaciones con el afecto negativo del PANAS y con las medidas de neuroticismo/inestabilidad emocional del modelo Big Five (Gosling et al., 2003) fueron consistentemente negativas y moderadas (r ≈ -.35 a -.48).
- Control de la deseabilidad social: Las asociaciones entre la TEHS y la Escala de Deseabilidad Social de Marlowe-Crowne (Crowne & Marlowe, 1960) fueron triviales o no significativas (r < .15), lo que demuestra que los respondientes no puntúan alto en la TEHS por el afán de proyectar una imagen socialmente complaciente o idealizada.
Validez incremental
El hallazgo psicométrico más sobresaliente del estudio de validación de Feldman y Jazaieri (2024) radica en la verificación de su validez incremental mediante análisis de regresión jerárquica multivariada. En dichos modelos, tras ingresar en los primeros pasos variables sociodemográficas, rasgos generales de personalidad del modelo de los Cinco Grandes (Big Five), afecto positivo general (PANAS) y, fundamentalmente, la escala completa de esperanza cognitiva de Snyder (agencia y vías), la inclusión de la TEHS en el paso final generó un cambio estadísticamente significativo en el coeficiente de determinación (ΔR²):
- La TEHS explicó una proporción sustancial y única de varianza en la predicción de la satisfacción con la vida (SWLS).
- Aportó varianza explicativa propia y exclusiva en la predicción del florecimiento psicológico y el bienestar subjetivo general.
- Mostró una capacidad incremental para predecir menores niveles de síntomas depresivos y aflicción psicológica general, más allá de lo explicado por las puntuaciones cognitivas de la escala de Snyder.
Este hallazgo zanja una discusión teórica de tres décadas al aportar prueba empírica irrefutable de que la vivencia emocional de la esperanza es un constructo psicológico independiente, con capacidad explicativa autónoma sobre la salud mental humana.
8. Confiabilidad
La evaluación de la fiabilidad de la TEHS se condujo bajo los preceptos de la teoría clásica de los tests (TCT) y el análisis de consistencia interna a través de múltiples muestras probabilísticas y no probabilísticas de gran escala en los tres estudios de validación.
Consistencia interna
La escala exhibe niveles extraordinarios de cohesión inter-ítem y homogeneidad interna, libres de redundancia sintáctica:
- Coeficiente Alfa de Cronbach (α): En el Estudio 1 (muestra piloto y refinamiento inicial), el coeficiente α superó el umbral de .88. En el Estudio 2 (muestra exploratoria de derivación), la escala final de 6 ítems obtuvo un alfa de α = .91. En el Estudio 3 (muestra transcultural confirmatoria a gran escala), el coeficiente se mantuvo invariable en α = .92.
- Coeficiente Omega de McDonald (ω): Dado que el alfa de Cronbach asume tau-equivalencia estricta (supuesto que raramente se cumple en escalas de personalidad y actitud), los investigadores calcularon el coeficiente omega categórico/ordinal, obteniendo valores consistentes de ω = .91 a .93 en las diversas cohortes evaluadas. Estos guarismos ratifican que más del 90% de la varianza observada en las puntuaciones directas del instrumento corresponde a varianza verdadera del constructo subyacente.
- Correlaciones ítem-total corregidas: Todos los reactivos individuales de la escala mostraron coeficientes de correlación ítem-total corregida sustanciales, oscilando entre r = .72 y r = .84. Ningún ítem evidenció correlaciones espurias o marginales, y la supresión simulada de cualquiera de ellos condujo a una reducción o invariabilidad del alfa general, lo que justifica la retención íntegra de los 6 enunciados.
Estabilidad temporal y error de medida
En pruebas longitudinales y submuestras evaluadas en intervalos temporales de dos a cuatro semanas, los coeficientes de correlación test-retest confirmaron que la TEHS se comporta coherentemente como una medida de rasgo afectivo disposicional (r > .80), reflejando una estabilidad temporal comparable a la de otros rasgos afectivos bien establecidos en la literatura, pero conservando la suficiente flexibilidad y reactividad para detectar cambios terapéuticos a mediano plazo. Por su parte, el Error Típico de Medida (SEM) se mantuvo en niveles óptimamente bajos, permitiendo a los clínicos establecer intervalos de confianza del 95% estrechos y robustos en la puntuación individual de cada evaluado.
9. Análisis factorial
La configuración métrica y la dimensionalidad latente de la TEHS fueron exploradas y confirmadas mediante un riguroso procedimiento psicométrico en dos fases sucesivas (Estudios 2 y 3), siguiendo las directrices contemporáneas más estrictas para el modelado psicométrico.
Análisis Factorial Exploratorio (AFE – Estudio 2)
En el Estudio 2, el conjunto inicial de reactivos generados teóricamente para representar el espectro de la esperanza afectiva fue sometido a un Análisis Factorial Exploratorio (EFA). Las pruebas preliminares de adecuación muestral arrojaron un índice de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) superior a .92 y una prueba de esfericidad de Bartlett estadísticamente significativa (p < .001), garantizando la factorizabilidad de la matriz de correlaciones inter-ítem.
Para la determinación del número de factores a retener, se emplearon criterios triangulados:
- La regla de Kaiser-Guttman (autovalores mayores que 1.0).
- La inspección visual del gráfico de sedimentación (scree plot), el cual evidenció un marcado y contundente punto de inflexión después del primer factor, con un autovalor dominante que explicaba una abrumadora proporción de la varianza común (más del 65%).
- El análisis paralelo de Horn (Parallel Analysis), que confirmó que únicamente un único factor empírico superaba los autovalores generados a partir de matrices aleatorias permutadas.
El método de extracción por máxima verosimilitud (o mínimos cuadrados ponderados diagonalmente, dado el nivel de respuesta ordinal) reveló una estructura nítidamente unidimensional. Todos los 6 ítems finales presentaron cargas factoriales (factor loadings) extraordinariamente robustas, todas comprendidas entre λ = .75 y λ = .88, libres de ambigüedad factorial o varianza residual patológica.
Análisis Factorial Confirmatorio (AFC – Estudio 3)
Para constatar que la arquitectura unifactorial identificada no obedecía a un sobreajuste muestral específico, el Estudio 3 ejecutó un Análisis Factorial Confirmatorio (CFA) sobre una muestra independiente masiva e internacional. Se especificó un modelo de medida de primer orden donde los 6 ítems cargaban exclusivamente sobre un factor latente común denominado «Esperanza como Emoción Rasgo», sin la introducción de covarianzas residuales arbitrarias entre errores de medida.
Los índices de bondad de ajuste del modelo estructural resultaron inmejorables, situándose con holgura dentro de los rangos de ajuste excelente estipulados por Schermelleh-Engel et al. (2003) y Hu & Bentler (1999):
- Chi-cuadrado ponderado: Si bien el estadístico χ² fue significativo debido a la alta potencia analítica derivada del gran tamaño muestral (N > 1.500), el ratio χ²/gl se mantuvo por debajo de los umbrales conservadores.
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): CFI > .98 (estándar aceptable: ≥ .95).
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): TLI > .97 (estándar aceptable: ≥ .95).
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): RMSEA < .05 (con un intervalo de confianza del 90% cuyos límites no superaron el .06), indicando un grado mínimo de error de aproximación en la población.
- Raíz Cuadrada Media Residual Estandarizada (SRMR): SRMR < .03 (estándar aceptable: ≤ .08).
Asimismo, los análisis de invarianza de medida multigrupo demostraron que el modelo unidimensional de la TEHS sostiene invarianza configural, métrica (débil) y escalar (fuerte) en función del género (hombres vs. mujeres) y grupos de edad, lo que garantiza que las diferencias observadas en las puntuaciones directas reflejan variaciones auténticas en el constructo y no sesgos de calibración del instrumento.
10. Instrumento de medición
- Nombre original: Trait Emotion Hope Scale (TEHS).
- Nombre en español: Escala de Esperanza como Emoción Rasgo.
- Tipo de instrumento: Cuestionario psicométrico estandarizado de autoinforme (self-report inventory).
- Objetivo: Evaluar la disposición afectiva hacia la esperanza, entendida como la vivencia emocional perdurable de anticipación positiva, entusiasmo y resiliencia afectiva orientada hacia el futuro y las metas de vida.
- Población diana: Población general adulta (a partir de los 18 años). Apta para muestras comunitarias, estudiantiles, laborales y clínicas.
- Tiempo estimado de administración: Entre 2 y 3 minutos, lo que la convierte en una herramienta sumamente idónea para baterías diagnósticas extensas o protocolos de muestreo de experiencias.
- Formato y número de ítems: Escala breve unifactorial compuesta por un total de 6 ítems formulados de forma afirmativa.
- Escala de respuesta: Escala graduada tipo Likert de 8 opciones de respuesta:
- 1 = Definitely False (Totalmente falso)
- 2 = Mostly False (Mayormente falso)
- 3 = Somewhat False (Algo falso)
- 4 = Slightly False (Ligeramente falso)
- 5 = Slightly True (Ligeramente verdadero)
- 6 = Somewhat True (Algo verdadero)
- 7 = Mostly True (Mayormente verdadero)
- 8 = Definitely True (Totalmente verdadero)
- Procedimiento de corrección y puntuación:
- No existen ítems invertidos; todos los reactivos están redactados en sentido positivo directo.
- La puntuación global se obtiene sumando los valores asignados a cada uno de los 6 ítems.
- El rango de puntuación total posible abarca desde un mínimo de 6 puntos hasta un máximo de 48 puntos. Alternativamente, los investigadores pueden calcular la media aritmética directa (rango: 1 a 8) dividiendo la suma entre 6.
- Pautas generales de interpretación clínica y psicométrica:
- Puntuaciones bajas (6 a 20 puntos / Media ≤ 3.33): Denotan un aplanamiento o agotamiento severo del afecto positivo orientado al futuro. El individuo experimenta una sensación generalizada de desesperanza emocional, apatía o desamparo ante el porvenir. En contextos clínicos, esta franja exige una evaluación meticulosa del riesgo de depresión mayor, indefensión o ideación suicida pasiva.
- Puntuaciones medias (21 a 34 puntos / Media de 3.50 a 5.67): Indican una vivencia emocional de esperanza moderada, fluctuante o condicionada estrictamente a la ausencia de obstáculos graves. El sujeto posee cierta capacidad para ilusionarse con el porvenir, pero su reserva afectiva es vulnerable a los reveses o situaciones de frustración aguda.
- Puntuaciones altas (35 a 48 puntos / Media ≥ 5.83): Reflejan una sólida y robusta esperanza afectiva disposicional. La persona experimenta de forma persistente y cotidiana sensaciones internas de optimismo cálido, motivación hedónica y resistencia emocional frente a los fracasos momentáneos, manifestando una alta capacidad de recuperación y crecimiento en situaciones complejas.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
Año de publicación original
La Escala de Esperanza como Emoción Rasgo (TEHS) fue publicada oficialmente a principios del año 2024 (Feldman & Jazaieri, 2024), tras su revisión por pares en la revista científica de acceso abierto Frontiers in Psychology (Volumen 15, artículo 1322807; recibido en octubre de 2023, aceptado en enero de 2024 y publicado en línea el 19 de enero de 2024).
Condiciones de acceso, costos y derechos de autor (Copyright)
El artículo fundacional de Feldman y Jazaieri (2024) fue publicado bajo una licencia de acceso abierto Creative Commons Attribution License (CC BY 4.0). En virtud de esta licencia internacional:
- Tarifas: El instrumento es completamente gratuito (free of charge). No se requiere el pago de regalías, suscripciones ni aranceles para su uso profesional o investigativo.
- Uso para investigación y docencia: Investigadores académicos, docentes universitarios y estudiantes de posgrado tienen autorización explícita para aplicar la TEHS en estudios empíricos, tesis doctorales o proyectos de investigación científica, sin necesidad de tramitar permisos escritos formales individuales, con la condición indispensable de citar formalmente el artículo fuente original de Feldman y Jazaieri (2024).
- Adaptación y validación transcultural: Los grupos de investigación interesados en realizar adaptaciones lingüísticas, validaciones psicométricas transculturales o estandarizaciones a otras poblaciones e idiomas pueden proceder libremente bajo la citada licencia CC BY, recomendándose mantener la comunicación con los autores originales para salvaguardar la equivalencia semántica y psicométrica del instrumento.
- Uso clínico y aplicado: Psicólogos clínicos, terapeutas, orientadores y profesionales de la salud mental pueden incorporar la escala como parte de sus evaluaciones diagnósticas o baterías de seguimiento del progreso terapéutico sin costo alguno.
12. Referencias
- Averill, J. R., Catlin, G., & Chon, K. K. (1990). Rules of hope. Springer-Verlag. https://doi.org/10.1007/978-1-4613-9674-1
- Becerra, R., Preece, D. A., Campitelli, G., & Scott-Pfeiffer, G. (2019). The assessment of emotional reactivity across negative and positive emotions: Development and validation of the Perth Emotional Reactivity Scale (PERS). Assessment, 26(5), 867–879. https://doi.org/10.1177/1073191117694455
- Beck, A. T., Weissman, A., Lester, D., & Trexler, L. (1974). The measurement of pessimism: The Hopelessness Scale. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 42(6), 861–865. https://doi.org/10.1037/h0037562
- Crowne, D. P., & Marlowe, D. (1960). A new scale of social desirability independent of psychopathology. Journal of Consulting Psychology, 24(4), 349–354. https://doi.org/10.1037/h0047358
- Diener, E., Emmons, R. A., Larsen, R. J., & Griffin, S. (1985). The Satisfaction With Life Scale. Journal of Personality Assessment, 49(1), 71–75. https://doi.org/10.1207/s15327752jpa4901_13
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