1. Resumen
La Escala de Estrés Relacionado con la Pobreza (Poverty-Related Stress Scale [PRSS], por sus siglas en inglés) es un instrumento psicométrico de vanguardia diseñado para evaluar de manera integral y multidimensional las manifestaciones de estrés crónico y tóxico asociadas a la vivencia en condiciones de precariedad socioeconómica en población adulta. Históricamente, la investigación conductual y epidemiológica ha enfrentado importantes limitaciones conceptuales y metodológicas debido al uso predominante de escalas unidimensionales centradas exclusivamente en la privación financiera o cuestionarios normados casi exclusivamente en muestras infantiles o adolescentes. La PRSS fue desarrollada para superar esta brecha, reconociendo que la privación de recursos genera estresores ambientales, domésticos y comunitarios acumulativos que operan más allá de la mera falta de ingresos monetarios.
El instrumento consta de 15 ítems agrupados en tres dimensiones empíricamente validadas y teóricamente fundamentadas: Perturbación por Ruido (Noise Disturbance), Disfunción de la Vivienda (Housing Dysfunction) y Dificultad Financiera (Financial Distress). Los participantes evalúan la frecuencia de estas experiencias mediante una escala ordinal tipo Likert de 4 puntos (1 = Never [Nunca], 2 = Sometimes [A veces], 3 = Often [A menudo], 4 = Always [Siempre]). Su estructura factorial fue validada mediante técnicas avanzadas de modelado de ecuaciones estructurales exploratorias (ESEM), confirmando una organización jerárquica robusta donde un factor general de estrés derivado de la pobreza subyace a las tres fuentes específicas de tensión contextual.
Las propiedades psicométricas de la PRSS demuestran una elevada consistencia interna en sus subescalas y en la puntuación global, así como una rigurosa invarianza temporal a través de diseños longitudinales. Las evidencias de validez de criterio revelan correlaciones directas y estadísticamente significativas con sintomatología internalizante, específicamente depresión y ansiedad, y correlaciones inversas robustas con el bienestar psicológico y el florecimiento (flourishing). Gracias a su sensibilidad predictiva, la PRSS se consolida como una herramienta esencial tanto para la investigación empírica en salud pública y determinantes sociales como para la evaluación clínica y el diseño de políticas públicas orientadas a mitigar el impacto bioconductual de la desigualdad económica.
2. Palabras clave
Estrés relacionado con la pobreza, estatus socioeconómico, psicometría, salud conductual, modelado de ecuaciones estructurales exploratorias, depresión, ansiedad, florecimiento psicológico, estrés ambiental, disfunción habitacional, privación económica, evaluación psicológica en adultos.
3. Autores
La Escala de Estrés Relacionado con la Pobreza fue desarrollada por un equipo interdisciplinario de investigadores especializados en psicología clínica, psicometría y salud conductual:
- Brianna Allen: Investigadora en el Departamento de Psicología de Georgia Southern University, Estados Unidos. Su trabajo se enfoca en el estudio de las desigualdades contextuales, la resiliencia comunitaria y el impacto de las variables socioeconómicas en el bienestar psicológico.
- Jeffrey Klibert: Profesor e investigador en Georgia Southern University, Statesboro, Georgia, Estados Unidos. Especialista en psicopatología del desarrollo, conducta suicida, perfeccionismo adaptativo y desadaptativo, y desarrollo de instrumentos de medición en poblaciones de alta vulnerabilidad. Correo electrónico de contacto institucional: [email protected].
- Llewellyn E. van Zyl: Psicólogo cuantitativo y metodólogo afiliado a instituciones de prestigio internacional, incluyendo la North-West University (Sudáfrica), la Eindhoven University of Technology (Países Bajos) y el Center for Wellbeing Science de la University of Melbourne (Australia). Experto reconocido en modelado psicométrico avanzado, bifactor-ESEM y psicología positiva aplicada.
4. Propósito
El propósito fundamental de la PRSS es proporcionar una medición estandarizada, precisa y ecológicamente válida de las demandas estresantes crónicas que experimentan las personas adultas que subsisten en contextos de privación económica. Durante décadas, la evaluación del impacto psicológico de la pobreza dependió en gran medida de indicadores puramente objetivos o sociodemográficos, tales como los umbrales oficiales de ingresos familiares provistos por agencias gubernamentales como la Oficina del Censo de los Estados Unidos, o de cuestionarios genéricos de eventos vitales estresantes. Dichos enfoques resultaban insuficientes para captar el grado de sobrecarga alostática y el desgaste psicológico cotidiano que representa navegar ambientes empobrecidos.
Asimismo, los instrumentos psicométricos previos que abordaban el estrés socioeconómico, tales como el Economic Hardship Questionnaire y diversas adaptaciones del Responses to Stress Questionnaire, presentaban dos limitaciones críticas. En primer lugar, solían adoptar una conceptualización unidimensional centrada casi exclusivamente en la liquidez económica inmediata o en la capacidad para adquirir bienes de consumo. En segundo lugar, la gran mayoría de estas escalas se habían desarrollado y validado en poblaciones infantiles, adolescentes o dentro de la dinámica diádica familiar (padres-hijos), dejando un vacío metodológico sustancial en lo concerniente a los adultos en lo individual, quienes asumen de manera directa la carga jurídica, habitacional, relacional y contextual de la exclusión social.
Desde el punto de vista clínico, la PRSS responde a la necesidad de evaluar los factores estresantes contextuales que suelen quedar invisibilizados en las entrevistas psiquiátricas tradicionales. Cuando un paciente de bajos ingresos consulta por sintomatología depresiva recurrente o crisis de angustia, las herramientas clínicas convencionales tienden a psicologizar el problema, atribuyéndolo a distorsiones cognitivas individuales o factores neurobiológicos, sin calibrar el peso continuo del entorno habitacional precario, la inseguridad residencial o el hacinamiento ruidoso. La escala permite a los profesionales de la salud mental contextualizar la sintomatología, diferenciar entre patología primaria y respuestas adaptativas de estrés ante condiciones ambientales aversivas, y diseñar planes de tratamiento informados en el trauma y las determinantes sociales de la salud.
En el ámbito de la investigación empírica y la epidemiología social, la escala ofrece un marco operativo idóneo para contrastar modelos mediacionales y moderacionales complejos. Permite a los investigadores responder cómo y por qué las privaciones estructurales se traducen en patología internalizante (como el trastorno depresivo mayor y el trastorno de ansiedad generalizada) o cómo menoscaban el funcionamiento óptimo y el florecimiento personal. Además, proporciona a los planificadores de políticas sociales y evaluadores de programas asistenciales una métrica cuantitativa sensible al cambio para monitorear si intervenciones específicas de subsidio habitacional, insonorización comunitaria o transferencias monetarias condicionadas logran reducir efectivamente la carga de estrés psicológico en las comunidades intervenidas.
5. Constructo psicológico
El constructo medido por la PRSS es el estrés relacionado con la pobreza (poverty-related stress), definido como el conjunto acumulativo, multidimensional y crónico de demandas ambientales, socioeconómicas y psicosociales que surgen directamente de la privación prolongada de recursos en el contexto de vida de un individuo. A diferencia de las tensiones biográficas normativas o los eventos vitales estresantes agudos (como un divorcio o un duelo), este constructo se caracteriza por ser persistente, recurrente y sistémico, afectando múltiples esferas de la vida diaria y sobrecargando los sistemas de autorregulación y afrontamiento de la persona.
La PRSS conceptualiza este constructo a través de una arquitectura jerárquica compuesta por tres subdominios o facetas de primer orden, articuladas bajo un factor global de orden superior:
Perturbación por Ruido (Noise Disturbance)
Esta dimensión evalúa el grado de estrés, fatiga e interferencia funcional causado por la polución acústica continua proveniente tanto del interior del hogar como del entorno comunitario inmediato. La literatura en psicología ambiental ha demostrado que las personas en situación de pobreza enfrentan una exposición desproporcionada a ambientes ruidosos debido a la deficiente calidad estructural de las viviendas (falta de aislamiento acústico, paredes delgadas), el hacinamiento doméstico (llanto de lactantes, disputas familiares sin barreras de privacidad física) y la ubicación periférica de las residencias (cercanía a autopistas, vías de transporte público, obras de construcción permanentes o incidentes de violencia barrial y alarmas vehiculares).
La subescala captura las consecuencias conductuales y emocionales de esta estimulación aversiva incontrolable, tales como las dificultades persistentes para conciliar el sueño, la imposibilidad de concentrarse en actividades fundamentales, la reticencia o evitación activa a regresar a la propia vivienda debido al nivel de estruendo, el impulso imperativo de huir del hogar y la emergencia de sentimientos crónicos de irritabilidad y agotamiento psicofísico provocado por el ambiente sonoro.
Disfunción de la Vivienda (Housing Dysfunction)
La segunda dimensión aborda la inestabilidad física, legal y relacional del microentorno habitacional. Vivir en condiciones de pobreza expone a los individuos a viviendas con graves deterioros de mantenimiento, riesgos sanitarios y estructurales (moho, presencia de plagas, riesgo de colapso, ausencia de calefacción o agua potable), amenazas formales o informales de desahucio judicial, y la necesidad extrema de depender de redes de caridad para la supervivencia alimentaria inmediata (comedores populares, bancos de alimentos o recolección de desperdicios).
Asimismo, este dominio incorpora la severa tensión psicosocial y familiar que la precariedad introduce en los vínculos íntimos, incluyendo el distanciamiento emocional forzado con miembros significativos de la red de apoyo debido al encarcelamiento (reflejando el impacto desproporcionado del sistema penitenciario sobre las clases socioeconómicas desfavorecidas), la evitación y el aislamiento interpersonal dentro del propio hogar como mecanismo defensivo ante la sobrepoblación habitacional, y situaciones extremas de desamparo residencial en las que el individuo se ve obligado a recurrir a albergues para personas sin hogar, refugios eclesiásticos o sofás en casas ajenas.
Dificultad Financiera (Financial Distress)
La tercera dimensión mide el núcleo económico tradicional de la pobreza, entendido no meramente como la carencia monetaria abstracta, sino como la experiencia fenomenológica de escasez y las dolorosas concesiones personales y familiares que impone la falta de capital. Este factor abarca el sacrificio sistemático de aspiraciones, vocaciones, proyectos educativos y sueños a largo plazo con el único fin de cubrir las necesidades fisiológicas y de supervivencia más básicas, como el alimento diario, el abrigo o el alquiler inmediato.
Del mismo modo, evalúa la angustia anticipatoria ante la imposibilidad material de afrontar una mudanza imprevista si las circunstancias lo exigieran, la erosión del clima vincular y el deterioro de las relaciones de pareja o familiares desencadenado por discusiones constantes sobre dinero, y la toma recurrente de decisiones vitales desgastantes derivadas de la insuficiencia constante de recursos económicos.
6. Marco teórico
La base epistemológica y conceptual de la PRSS descansa en la convergencia de dos modelos clásicos de la sociología médica y la psicología del desarrollo: la teoría de la causación social y el modelo de estrés familiar, integrados bajo la perspectiva transaccional del estrés de Lazarus y Folkman y el marco ecológico del desarrollo humano de Urie Bronfenbrenner.
Teoría de la Causación Social
La hipótesis o teoría de la causación social, formulada originalmente en los trabajos sociológicos sobre estratificación y salud mental (Aneshensel, 1992; Wadsworth & Achenbach, 2005), postula que la correlación observada entre un bajo nivel socioeconómico y una mayor prevalencia de trastornos psicopatológicos no se debe prioritariamente a una deriva descendente (social drift) de los individuos biológicamente vulnerables, sino a la exposición diferencial, desproporcionada y prolongada a condiciones de vida severamente adversas. Según esta teoría, los ambientes de pobreza operan como incubadoras de estresores contextuales crónicos que desgastan progresivamente las reservas fisiológicas y psicológicas de las personas, induciendo disregulación neuroendocrina, desesperanza aprendida y sintomatología clínica.
La PRSS materializa los postulados de la causación social al operacionalizar empíricamente los mediadores ambientales concretos (el hábitat físico, el ruido descontrolado y las privaciones financieras) mediante los cuales la estructura macroeconómica se transmuta en sufrimiento psicológico microestructural.
Modelo de Estrés Familiar (Family Stress Model)
Desarrollado predominantemente por Rand Conger y colaboradores (1994), el Family Stress Model (FSM) describe los mecanismos procesuales a través de los cuales las dificultades económicas impactan el bienestar individual y vincular. El FSM postula que la presión financiera (la incapacidad de pagar deudas y solventar necesidades primarias) genera desajuste emocional en los adultos (depresión, irritabilidad, ansiedad), lo cual, a su vez, desencadena conflictos interpersonales severos, hostilidad conyugal y retraimiento afectivo.
La PRSS incorpora de forma explícita este circuito relacional en su dimensión de Financial Distress e Housing Dysfunction, reconociendo que el estrés socioeconómico deteriora activamente las relaciones con los seres queridos, fuerza el distanciamiento emocional y descompone las redes de amortiguación social que de otro modo protegerían al individuo de los efectos nocivos del entorno.
Modelo de Adaptación al Estrés de la Pobreza y Ecología del Desarrollo
La escala se nutre igualmente del modelo de adaptación al estrés relacionado con la pobreza formulado por Wadsworth y colegas (2011, 2020), el cual enfatiza que los estresores de la pobreza se caracterizan por ser en gran medida incontrolables para el individuo. A diferencia de otros dominios vitales donde las estrategias de afrontamiento primario activo (resolución instrumental de problemas) resultan adaptativas, en contextos de pobreza crónica las personas enfrentan barreras estructurales infranqueables. Ante ruidos comunitarios incesantes, infraestructuras en ruina o falta endémica de dinero, el uso de afrontamientos no ajustados puede generar un agotamiento cognitivo desmedido.
A través de la teoría de sistemas ecológicos de Bronfenbrenner, la PRSS captura de forma holística las transacciones directas en el microsistema (la vivienda, la familia inmediata), el mesosistema (la interacción entre el hogar y las instituciones penitenciarias o benéficas) y el exosistema (el vecindario, el transporte urbano, la delincuencia barrial y el mercado laboral), integrando la experiencia del individuo dentro del entramado ecológico que define su existencia cotidiana.
7. Validez
El proceso de validación psicométrica de la PRSS fue llevado a cabo a través de una serie de investigaciones empíricas rigurosas y escalonadas descritas por Allen, Klibert y van Zyl (2023), utilizando múltiples muestras independientes y diseños longitudinales robustos para evaluar la validez de contenido, constructo, convergente, discriminante y predictiva.
Validez de Constructo y Estructura Factorial
La validez de constructo fue respaldada inicialmente mediante la depuración de reactivos y el contraste de hipótesis factoriales en muestras independientes (Estudio 1 con N = 206 y Estudio 2 con N = 400). Los análisis factoriales confirmatorios tradicionales (CFA) independientes mostraron tensiones de ajuste debido a la presencia natural de correlaciones cruzadas no espurias entre los estresores del entorno. Sin embargo, el modelado mediante ESEM jerárquico demostró un ajuste sobresaliente a los datos empíricos, validando que los 15 ítems capturan de forma parsimoniosa las tres dimensiones hipotetizadas, coordinadas bajo un constructo latente global de estrés de pobreza.
Validez Convergente
La validez convergente se estableció mediante la evaluación de las correlaciones bivariadas y multivariadas entre las dimensiones de la PRSS y medidas validadas de constructos psicopatológicos y de salud positiva. Tal como predecían las teorías de causación social:
- Depresión: Las puntuaciones globales de la PRSS y sus tres subescalas exhibieron correlaciones positivas, directas y estadísticamente significativas con inventarios estandarizados de sintomatología depresiva. Los individuos que experimentaban mayor perturbación por ruido, deterioro de la vivienda y asfixia financiera reportaron una mayor frecuencia de anhedonia, afecto negativo y estados de ánimo distímicos.
- Ansiedad: Se observaron asociaciones positivas elevadas y consistentes con escalas de ansiedad generalizada y tensión autonómica. La incertidumbre constante respecto al desalojo, la hostilidad del ruido exterior y la precariedad económica crónica guardan una relación funcional directa con la activación fisiológica del miedo y la preocupación aprensiva persistente.
- Florecimiento Psicológico (Flourishing): Para examinar la validez en el polo positivo de la salud mental, se correlacionó la PRSS con la Escala de Florecimiento (Flourishing Scale). De forma plenamente convergente, las puntuaciones de estrés relacionado con la pobreza mostraron correlaciones inversas robustas y estadísticamente significativas con el bienestar psicológico, demostrando que la privación y la sobrecarga contextual socavan sistemáticamente la capacidad del individuo para percibir propósito existencial, autoeficacia, relaciones positivas y competencia personal.
Validez Predictiva Longitudinal
Un pilar metodológico decisivo en la validación de la PRSS fue el Estudio 3, que adoptó un diseño prospectivo en dos momentos temporales. Se reclutó una cohorte inicial de 470 participantes en la línea de base (Tiempo 1), reteniendo exitosamente a 219 participantes en el seguimiento longitudinal (Tiempo 2). Los análisis de regresión múltiple y modelos de senderos temporales demostraron que las puntuaciones basales de la PRSS predicen de manera prospectiva y significativa el incremento longitudinal en los niveles de depresión y ansiedad en el Tiempo 2, así como el declive sostenido en los índices de florecimiento psicológico, incluso tras controlar estadísticamente los niveles basales de malestar. Esta capacidad predictiva longitudinal certifica la validez de criterio de la escala y confirma la toxicidad prospectiva acumulativa que el estrés socioeconómico inflige sobre la salud mental a lo largo del tiempo.
8. Confiabilidad
La evaluación de la precisión métrica de la PRSS ha arrojado evidencias concluyentes de fiabilidad en términos de consistencia interna de los reactivos y estabilidad temporal en diferentes condiciones muestrales.
Consistencia Interna
A lo largo de los sucesivos estudios psicométricos de desarrollo y validación, las subescalas y el índice global exhibieron coeficientes de consistencia interna plenamente satisfactorios, superando ampliamente los estándares psicométricos exigidos internacionalmente tanto por el alfa de Cronbach (α) como por el coeficiente omega de McDonald (ω):
- Subescala de Perturbación por Ruido (Noise Disturbance): Presentó coeficientes de consistencia interna que oscilaron entre 0.85 y 0.90 a través de las distintas muestras de estudio, reflejando una excelente homogeneidad en la captación del estrés inducido por estímulos auditivos invasivos.
- Subescala de Disfunción de la Vivienda (Housing Dysfunction): Mostró valores de confiabilidad situados entre 0.80 y 0.86, demostrando que a pesar de la diversidad fenomenológica de sus ítems (que abarcan desde peligros estructurales de la edificación hasta el encarcelamiento familiar y el uso de comedores de caridad), los reactivos convergen sólidamente en una varianza común.
- Subescala de Dificultad Financiera (Financial Distress): Registró índices de consistencia interna destacados, con coeficientes en el rango de 0.82 a 0.88, constatando que la medición de la renuncia a metas vitales y las dificultades de liquidez se encuentra libre de error de medición sustancial.
- Escala Total de Estrés Relacionado con la Pobreza: La puntuación compuesta de los 15 ítems exhibió una consistencia interna global excelente, con valores de alfa y omega sistemáticamente superiores a 0.90 (típicamente entre 0.91 y 0.94), confirmando la coherencia global del constructo.
Invarianza de Medición y Estabilidad Temporal
En el Estudio 2 (N = 400) y en la fase longitudinal del Estudio 3, los investigadores sometieron el instrumento a análisis formales de invarianza de medición longitudinal. Se verificó el cumplimiento escalonado de la invarianza configural (igualdad en la estructura factorial a través del tiempo), invarianza métrica o débil (equivalencia de las cargas factoriales) e invarianza escalar o fuerte (equivalencia en los interceptos de los ítems).
El establecimiento de la invarianza longitudinal garantiza que las puntuaciones obtenidas por los participantes en mediciones sucesivas mantienen un significado psicométrico idéntico y que las variaciones observadas en el tiempo corresponden a fluctuaciones reales en los estresores contextuales o en el estado psicológico del sujeto, y no a errores de medición, deslizamientos semánticos en la interpretación de los ítems o respuestas espurias al retest.
9. Análisis factorial
La clarificación de la arquitectura factorial de la PRSS representa uno de los aportes metodológicos más notables de su proceso de construcción, al emplear el enfoque de Modelado de Ecuaciones Estructurales Exploratorias (Exploratory Structural Equation Modeling, ESEM) propuesto por Asparouhov y Muthén (2009) y profundizado por Morin (2020).
Limitaciones del Análisis Factorial Confirmatorio Tradicional (CFA)
En las etapas iniciales de validación (Estudio 1, N = 206), los modelos tradicionales de análisis factorial confirmatorio independiente —donde los ítems tienen restringidas a cero todas las cargas cruzadas en los factores secundarios— exhibieron índices de bondad de ajuste subóptimos (con valores de RMSEA excesivamente elevados y CFI/TLI por debajo de los umbrales estándar de 0.90 o 0.95). En el ámbito de los estresores sociales de la pobreza, imponer una restricción ortogonal o factorial rígida resulta teóricamente insostenible: por ejemplo, la vivencia de un desalojo o residir en un albergue (ítem de vivienda) guarda una relación sustantiva inherente con la carencia de fondos económicos (factor financiero), lo que genera correlaciones cruzadas naturales en los datos que los modelos CFA independientes interpretan erróneamente como distorsiones o fallas del modelo.
Superioridad del Modelado ESEM Jerárquico
Para resolver esta limitación intrínseca de los constructos multidimensionales complejos, Allen et al. (2023) aplicaron un marco jerárquico ESEM utilizando rotaciones oblicuas (como Geomin o Target Rotation) en Mplus. El modelo ESEM permite estimar libremente todas las cargas factoriales cruzadas pero penaliza la complejidad innecesaria, reflejando de forma mucho más fiel y flexible la realidad psicológica de la adversidad socioeconómica.
Al implementar este marco en el Estudio 2 (N = 400), la estructura jerárquica ESEM de tres factores primarios subordinados a un factor general de estrés de pobreza arrojó índices de ajuste sobresalientes:
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): Superior a 0.95, denotando una correspondencia excelente entre la matriz de covarianzas empírica y la reproducida por el modelo.
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): Consistentemente por encima de 0.93.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): Valores inferiores a 0.06 (con intervalos de confianza del 90% estrechos), indicando una discrepancia de error mínima por grado de libertad.
- Residuo Estandarizado Cuadrático Medio (SRMR): Por debajo del criterio convencional de 0.05.
Las cargas factoriales primarias en los factores designados resultaron uniformemente robustas y estadísticamente significativas (la gran mayoría oscilando entre λ = 0.55 y λ = 0.88), mientras que las cargas cruzadas se mantuvieron dentro de límites marginales aceptables, preservando plenamente la interpretabilidad conceptual de las tres subescalas (Ruido, Vivienda y Finanzas) y confirmando la viabilidad matemática de calcular tanto índices dimensionales independientes como una puntuación factorial compuesta general.
10. Instrumento de medición
A continuación se detallan las características operativas y especificaciones técnicas de la Escala de Estrés Relacionado con la Pobreza:
- Nombre original del instrumento: Poverty-Related Stress Scale (PRSS).
- Tipo de prueba: Cuestionario psicométrico estandarizado de autoinforme (self-report inventory).
- Población diana y edad: Población adulta general (≥ 18 años) que reside en condiciones de vulnerabilidad socioeconómica, bajo nivel de ingresos o situaciones de riesgo ambiental/financiero.
- Número total de ítems: 15 reactivos redactados en afirmaciones en primera persona con sentido directo.
- Estructura dimensional:
- Perturbación por Ruido (Noise Disturbance): Ítems 1 al 5 (5 reactivos).
- Disfunción de la Vivienda (Housing Dysfunction): Ítems 6 al 11 (6 reactivos).
- Dificultad Financiera (Financial Distress): Ítems 12 al 15 (4 reactivos).
- Formato y opciones de respuesta: Escala de valoración ordinal tipo Likert de cuatro categorías ancladas de la siguiente manera:
- 1 = Never (Nunca)
- 2 = Sometimes (A veces)
- 3 = Often (A menudo)
- 4 = Always (Siempre)
- Directrices de corrección y puntuación:
- Ítems invertidos: Ninguno. Todos los reactivos están redactados en dirección directa y positiva hacia el constructo de estrés. No se requiere invertir la puntuación de ningún ítem.
- Puntuaciones de las subescalas: Se obtienen calculando la suma directa (sum score) o el promedio aritmético (mean score) de los ítems constitutivos de cada dominio específico:
- Perturbación por Ruido = Suma de los ítems 1, 2, 3, 4 y 5 (rango de 5 a 20 en suma directa, o de 1.00 a 4.00 en promedio).
- Disfunción de la Vivienda = Suma de los ítems 6, 7, 8, 9, 10 y 11 (rango de 6 a 24 en suma directa, o de 1.00 a 4.00 en promedio).
- Dificultad Financiera = Suma de los ítems 12, 13, 14 y 15 (rango de 4 a 16 en suma directa, o de 1.00 a 4.00 en promedio).
- Puntuación global compuesta: Se obtiene sumando la totalidad de los 15 ítems de la escala (rango total de 15 a 60 puntos, o calculando la media general entre 1.00 y 4.00).
- Interpretación clínica: A mayor puntuación obtenida, mayor es la intensidad y frecuencia del estrés crónico derivado de las condiciones de pobreza. Las puntuaciones más elevadas reflejan una severa sobrecarga acumulativa en los ámbitos habitacional, ambiental y financiero, alertando sobre un riesgo incrementado de descompensación psicopatológica internalizante.
- Modalidad y tiempo estimado de administración: Administración individual o colectiva, ya sea en formato de lápiz y papel o mediante plataformas digitales de evaluación psicológica. El tiempo estimado de respuesta oscila entre 5 y 8 minutos.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
La Escala de Estrés Relacionado con la Pobreza fue formalmente publicada en el año 2023 en la revista científica internacional Depression and Anxiety (artículo de investigación en acceso abierto editado en colaboración con Wiley y Hindawi). Los datos de atribución y acceso formal son los siguientes:
- Año de publicación original: 2023.
- Cita formal de referencia: Allen, B., Klibert, J., & van Zyl, L. E. (2023). Poverty-Related Stress Scale: Development and psychometric evaluation. Depression and Anxiety, 2023, Artículo 6659030. https://doi.org/10.1155/2023/6659030.
- Tarifas y licencias: El artículo original y la escala fueron publicados bajo una licencia de acceso abierto Creative Commons Attribution License (CC BY 4.0). Por lo tanto, el instrumento es de uso gratuito y está libre de tarifas o royalties para actividades de investigación científica académica, docencia y práctica clínica sin fines de lucro, siempre y cuando se otorgue el crédito explícito y la citación bibliográfica correspondiente a los autores originales.
- Permisos para adaptaciones y traducciones: Cualquier proceso de adaptación transcultural formal, traducción a otros idiomas (siguiendo directrices internacionales como las de la International Test Commission) o utilización en proyectos comerciales de gran escala debe coordinarse o comunicarse idealmente con el autor de correspondencia principal, el Dr. Jeffrey Klibert ([email protected]), Departamento de Psicología, Georgia Southern University.
12. Referencias
- Allen, B., Klibert, J., & van Zyl, L. E. (2023). Poverty-Related Stress Scale. Depression and Anxiety, 2023, 6659030. https://doi.org/10.1155/2023/6659030
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13. Ítems de la escala
Poverty-Related Stress Scale (PRSS)
Response Format: 1 = Never, 2 = Sometimes, 3 = Often, 4 = Always
Noise Disturbance
- I had difficulty sleeping or doing other important things due to noise disturbances inside my home (e.g., crying infants and loud family members).
- I had difficulty sleeping or doing other important things due to noise disturbances outside my home (e.g., loud neighbors, construction, neighborhood violence, public transportation, and car alarms).
- I was reluctant to go home or return home because the noise in my house was uncomfortably loud.
- I felt the need to get up and leave when it became noisy in my house.
- I have felt stressed, irritable, or fatigued by the noise in my home.
Housing Dysfunction
- Maintenance workers have condemned or threatened to condemn my home due to structural problems, poor maintenance, or other physical hazards associated with the building itself.
- My family and I have been threatened with eviction.
- I avoid people living in my home as much as possible.
- I have not felt as close to a family member or family friend because they are in jail.
- I had to take advantage of available garbage bins, charities, soup kitchens, or free events in order to eat.
- I have been forced to stay in a homeless shelter, church, other public place, or another person’s home.
Financial Distress
- I had to let go of some hopes and dreams to meet my most basic needs (shelter, food, clothing, etc.).
- I have worried about how difficult it would be to move if I had to move suddenly.
- Financial stress has negatively impacted my family’s relationship.
- I had to sacrifice or make tough decisions because of a lack of money.