Escala de Experiencias Disociativas (DES-II)

Guía académica exhaustiva sobre la Escala de Experiencias Disociativas (DES-II), desarrollada por Eve Bernstein y Frank Putnam. Analiza propiedades psicométricas, estructura factorial, validez clínica, el subconjunto DES-Taxon y baremos diagnósticos.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 23, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 23, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

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1. Resumen / Abstract

La Escala de Experiencias Disociativas (en inglés, Dissociative Experiences Scale, comúnmente abreviada como DES en su formulación original y DES-II en su versión revisada de respuesta porcentual directa) es el instrumento psicométrico de autoinforme más ampliamente utilizado a nivel internacional para la cuantificación y cribado de manifestaciones y fenómenos disociativos, tanto en contextos de investigación básica como en la práctica clínica psiquiátrica y psicológica. Desarrollada inicialmente por Eve M. Bernstein y Frank W. Putnam en 1986, y adaptada posteriormente para facilitar su computación cuantitativa por Carlson y Putnam en 1993, la escala consta de 28 ítems descriptivos que abarcan un continuo fenomenológico extenso de experiencias de alteración de la consciencia, memoria, identidad y percepción del entorno.

El formato de respuesta de la DES-II emplea una escala de estimación porcentual directa que va del 0% («Nunca») al 100% («Siempre») en intervalos regulares de 10 puntos, permitiendo al evaluado consignar con precisión la frecuencia con la que experimenta cada fenómeno disociativo cuando no se encuentra bajo la influencia directa del alcohol o sustancias psicoactivas. La puntuación total del instrumento se obtiene calculando la media aritmética de los 28 ítems, arrojando una puntuación global comprendida en un rango continuo de 0 a 100. Puntuaciones iguales o superiores a 30 puntos son universalmente reconocidas como indicativas de disociación clínicamente significativa, sugiriendo una alta probabilidad diagnóstica de trastornos disociativos mayores, como el trastorno de identidad disociativo (TID), el trastorno disociativo no especificado o formas graves de trastorno de estrés postraumático (TEPT) con subtipo disociativo.

A nivel de dimensionalidad, la literatura empírica identifica de manera consistente tres subescalas factoriales primarias: Disociación Amnésica (pérdida de memoria episódica autobiográfica no atribuible a olvido ordinario), Despersonalización/Desrealización (sensaciones de extrañeza o distanciamiento del propio cuerpo, de los procesos mentales internos o de la realidad externa) y Absorción/Implicación Imaginativa (focalización atencional profunda e inmersión en fantasías o estímulos externos con pérdida transitoria de la percepción circundante). Asimismo, mediante análisis taxométricos, Waller, Putnam y Carlson (1996) aislaron una subescala específica de 8 ítems denominada DES-Taxon (DES-T), la cual posee una capacidad discriminante óptima para identificar tipologías disociativas patológicas y distinguirlas de las fluctuaciones dimensionales normativas asociadas a la absorción psicológica común.

En el plano psicométrico, la DES-II demuestra una solidez técnica excepcional: coeficientes de consistencia interna (alfa de Cronbach) que oscilan habitualmente entre 0.93 y 0.96 en muestras clínicas y generales, una confiabilidad test-retest sobresaliente (correlaciones de Pearson de 0.78 a 0.96 en intervalos temporales diversos), una sólida validez convergente con entrevistas clínicas estructuradas (como la Structured Clinical Interview for DSM-IV Dissociative Disorders [SCID-D] y la Dissociative Disorders Interview Schedule [DDIS]) y una excelente validez discriminante al diferenciar con precisión a pacientes con patología disociativa grave de aquellos con trastornos afectivos, esquizofrénicos o de ansiedad generalizada.

2. Palabras clave / Keywords

Escala de Experiencias Disociativas, DES-II, disociación patológica, despersonalización, desrealización, amnesia disociativa, absorción psicológica, trauma psicológico, DES-Taxon, psicometría clínica.

3. Autores / Authors

La formulación original de la Escala de Experiencias Disociativas (DES) fue creada y estandarizada por la psicóloga Eve M. Bernstein (posteriormente conocida en la literatura académica como Eve B. Carlson) y el destacado psiquiatra e investigador en trauma infantil Frank W. Putnam, M.D.

  • Eve B. Carlson, Ph.D.: Investigadora científica senior en el National Center for PTSD (Dissemination and Training Division) perteneciente al VA Palo Alto Health Care System en California, Estados Unidos, y Profesora Afiliada en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias Conductuales de la Universidad de Stanford. Sus investigaciones pioneras se han centrado durante décadas en el impacto evolutivo del trauma psicológico temprano, el desarrollo de instrumentos de evaluación psicométrica del estrés postraumático y la caracterización empírica de la disociación.
  • Frank W. Putnam, M.D.: Profesor Emérito de Pediatría y Psiquiatría en el Cincinnati Children’s Hospital Medical Center y en la University of Cincinnati College of Medicine, así como Profesor Clínico de Psiquiatría en la University of North Carolina at Chapel Hill. Es internacionalmente reconocido como una de las máximas autoridades históricas y clínicas en el estudio de las consecuencias psicobiológicas del maltrato infantil, el incesto y el trastorno de identidad disociativo, habiendo desempeñado funciones de liderazgo en el National Institute of Mental Health (NIMH).
  • Niels G. Waller, Ph.D. (coautor del desarrollo formal del DES-Taxon): Catedrático de Psicometría y Métodos Cuantitativos en el Departamento de Psicología de la Universidad de Minnesota, pionero en la aplicación de modelos taxométricos matemáticos a la psicopatología estructural.

4. Propósito / Purpose

El propósito clínico y psicométrico primario de la Escala de Experiencias Disociativas en su segunda versión (DES-II) radica en ofrecer una herramienta de autoinforme breve, estandarizada, económica y altamente confiable que permita cuantificar la frecuencia y gravedad de las vivencias disociativas en una amplia variedad de poblaciones humanas. Históricamente, la detección de la disociación psicológica representaba un desafío diagnóstico extraordinario en los servicios de salud mental ambulatorios y hospitalarios; los clínicos solían omitir la exploración sistemática de estos fenómenos debido a la falta de cuestionarios directos y al estigma o extrañeza que los pacientes experimentaban al relatar episodios amnésicos, vacíos temporales o sensaciones de desprendimiento corporal corporal fuera de entrevistas altamente especializadas.

En el ámbito de la práctica clínica asistencial, la DES-II funciona como un instrumento de cribado de primer nivel (screening tool). Su administración rutinaria en pacientes admitidos en unidades de salud mental permite alertar de forma temprana a los profesionales sobre la presencia de niveles elevados de desintegración psicológica que requerirían una valoración diagnóstica formal mediante entrevistas diagnósticas semiestructuradas, tales como la Structured Clinical Interview for Dissociative Disorders (SCID-D) desarrollada por Marlene Steinberg, o la Dissociative Disorders Interview Schedule (DDIS) de Colin Ross. La identificación de puntuaciones elevadas en la DES-II (típicamente ≥ 30) resulta indispensable en contextos donde confluyen antecedentes de trauma psíquico complejo, violencia interpersonal prolongada en la infancia, negligencia grave o victimización física y sexual reiterada.

Asimismo, el uso de la DES-II posee implicaciones determinantes para la planificación psicoterapéutica y farmacológica. Los pacientes que presentan una disociación estructural severa exhiben patrones de respuesta cualitativamente diferentes ante las intervenciones cognitivo-conductuales tradicionales para el trauma, como la terapia de exposición prolongada; en tales casos, la exposición sin una fase previa de estabilización e integración identitaria puede precipitar crisis de descompensación grave, fugas disociativas o empeoramiento funcional iatrogénico. La cuantificación pretratamiento con la DES-II permite estratificar los abordajes clínicos, priorizando modelos terapéuticos por fases orientados a la seguridad, la autorregulación somática y la integración gradual de la consciencia autobiográfica.

En la esfera de la investigación básica y epidemiológica, la DES-II proporciona un índice continuo estandarizado para correlacionar los fenómenos disociativos con variables neurobiológicas y cognitivas complejas. Ha sido instrumental en investigaciones de neuroimagen funcional destinadas a esclarecer los circuitos frontolímbicos implicados en la modulación a la baja de la amígdala (inhibición corticolímbica extrema característica de la despersonalización), así como en estudios sobre alteraciones en la memoria operativa, la susceptibilidad hipnótica, la sugestionabilidad interrogativa, la metacognición y las relaciones del apego inseguro-desorganizado en el marco del desarrollo infanto-juvenil.

5. Constructo psicológico / Construct

La disociación, concebida desde el prisma psicométrico de la DES-II, se define como una disrupción o discontinuidad en la integración normal y consciente de la memoria autobiográfica, la identidad, las sensaciones somatosensoriales directas, la percepción del entorno y el control ejecutivo motor. Lejos de constituir un fenómeno unitario e indivisible, el constructo subyacente a la escala integra una pluralidad de manifestaciones psicológicas que se despliegan tanto a lo largo de un continuo de normalidad-anormalidad como a través de rupturas taxonómicas de carácter categorial. A través de análisis factoriales y psicopatológicos clásicos, la DES-II captura tres dimensiones fenomenológicas nucleares, complementadas por una tipología patológica formal:

5.1. Disociación Amnésica (Amnestic Dissociation)

La dimensión de amnesia disociativa se refiere a la incapacidad recurrente para evocar información autobiográfica crucial, típicamente de naturaleza traumática, estresante o relativa a periodos enteros de la vida cotidiana, que resulta demasiado profunda para ser explicada por el olvido habitual o el declive mnemónico orgánico. Dentro de la DES-II, esta dimensión está representada primordialmente por los ítems 3, 4, 5, 8, 25 y 26.

Los fenómenos capturados por esta faceta implican fugas temporales y pérdida de continuidad biográfica. Por ejemplo, el ítem 3 describe la experiencia de encontrarse súbitamente en un sitio determinado sin la menor noción o memoria de cómo se llegó hasta allí, mientras que los ítems 4, 5 y 26 reflejan la evidencia material de acciones complejas consumadas por el propio sujeto sin preservación mnémica consciente (por ejemplo, descubrir prendas de ropa puestas sin recordar habérselas colocado, encontrar posesiones adquiridas sin memoria de compra, o localizar escritos y dibujos realizados con la propia caligrafía sin retener recuerdo alguno de su confección). Esta dimensión traduce fracturas marcadas en la consolidación, almacenamiento o recuperación voluntaria de la memoria explícita episódica, correlacionando de forma muy intensa con diagnósticos de trastorno amnésico disociativo y trastorno de identidad disociativo.

5.2. Despersonalización y Desrealización (Depersonalization/Derealization)

La faceta de despersonalización consiste en una experiencia persistente o recurrente de distanciamiento subjetivo o extrañeza respecto a los propios procesos mentales, la identidad personal o el cuerpo físico. El individuo describe sentirse como si fuera un observador externo de su propia existencia biológica y psicológica (fenómeno de autoscopia subjetiva reflejado en el ítem 7). Se acompaña de alienación corporal (ítem 13, sensación de que el propio cuerpo físico es ajeno o no le pertenece) e incapacidad de reconocimiento autorreferencial (ítem 11, mirar el propio rostro reflejado en un espejo y no reconocerlo como propio).

Por su parte, la desrealización denota la vivencia paralela de que el mundo exterior, las personas circundantes o los objetos materiales son irreales, sintéticos, artificiales, teatrales o desvitalizados (ítem 12). Esta distorsión perceptiva con frecuencia se visualiza como si la realidad externa estuviera filtrada a través de un velo, una niebla espesa o una mampara transparente que desconecta emocional y sensorialmente al sujeto de su contexto (ítem 28). Asimismo, se agrupan en esta subescala fenómenos como la vivencia de pseudohalucinaciones auditivas o comentarios internos no congruentes con el self (ítem 27). Dentro de la escala, esta dimensión comprende de manera preponderante los ítems 7, 11, 12, 13, 27 y 28.

5.3. Absorción e Implicación Imaginativa (Absorption/Imaginative Involvement)

Esta faceta abarca la predisposición atencional caracterizada por episodios de concentración perceptual, cognitiva o estética de tal intensidad que el individuo pierde momentáneamente la consciencia de los eventos y demandas del ambiente físico circundante. Aunque ciertas manifestaciones de absorción se consideran no patológicas y forman parte de la experiencia humana común, en niveles elevados generan disrupciones funcionales notables.

Los ítems que tipifican esta dimensión (como el 2, 14, 15, 17, 18 y 20) describen situaciones en las que el sujeto queda tan profundamente inmerso en la visualización de una película o programa televisivo que desconoce lo que sucede alrededor (ítem 17), se pierde de tal forma en una fantasía o ensueño diurno que esta se percibe momentáneamente como real (ítem 18), se descubre mirando al vacío en un estado de blanco mental absoluto con pérdida del registro temporal (ítem 20), o experimenta una reviviscencia retrospectiva de sucesos del pasado con tanta fuerza que subjetivamente siente estar reviviéndolos aquí y ahora (ítem 14, fenómeno clínico equivalente al flashback postraumático).

5.4. El Taxón Disociativo (DES-Taxon / DES-T)

A diferencia del enfoque dimensional que asume que todas las manifestaciones disociativas se encuentran ubicadas a lo largo de una distribución cuantitativa normal y continua, las formulaciones de Waller et al. (1996) identificaron que la disociación no opera como un constructo homogéneo simple. Aislaron un subconjunto específico de 8 ítems (ítems 3, 5, 7, 8, 12, 13, 22 y 27) que conforman el denominado DES-T. Esta subescala se basa en un modelo taxonómico (categorial latente) que distingue entre la disociación «normativa» (predominantemente explicada por la absorción e inatención ordinaria) y la disociación «patológica», caracterizada por la compartimentalización de la identidad, amnesias de blackout y despersonalización severa.

6. Marco teórico / Theoretical Framework

El anclaje conceptual de la Escala de Experiencias Disociativas se nutre fundamentalmente de los desarrollos fundacionales de la psicopatología decimonónica francesa, la teoría neodisiociativa del procesamiento de información y los modelos contemporáneos de traumatología del desarrollo y disociación estructural de la personalidad.

6.1. La tradición pionera de Pierre Janet

El marco conceptual original reposa sobre las formulaciones de Pierre Janet (1859–1947), quien en obras seminales como L’Automatisme Psychologique (1889) propuso que la mente posee una función de síntesis psicológica («tensión psicológica») encargada de integrar percepciones, recuerdos, afectos y actos motores en una corriente unificada de consciencia. Janet postuló que cuando el individuo es sometido a un choque emocional abrumador o a un agotamiento neuropsíquico sostenido, la fuerza de síntesis colapsa, propiciando la désagrégation mentale (desagregación mental). Bajo esta condición, conjuntos enteros de ideas, esquemas sensoriales y pautas conductuales se escinden de la consciencia vigil central, operando como sistemas autónomos subconscientes que producen amnesias retrógradas, parálisis funcionales y automatismos. Bernstein y Putnam (1986) diseñaron la DES con el objetivo expreso de capturar la emergencia fenomenológica de estos subsistemas disociados descritos por Janet.

6.2. La teoría neodisiociativa de Ernest Hilgard

En el plano de la psicología cognitiva moderna, la escala se articula con la Teoría Neodisiociativa propuesta por Ernest R. Hilgard (1977, 1986). Hilgard postuló que el sistema cognitivo humano no está gobernado por un procesador central monolítico, sino por una estructura jerárquica de subsistemas de control y procesamiento conductual subordinados a una estructura ejecutiva central. En circunstancias habituales, estos subsistemas están interconectados y subordinados a la consciencia reflexiva. No obstante, mediante procesos de inducción hipnótica, estrés extremo o interferencias estructurales, pueden erigirse «barreras amnésicas disociativas» entre dichos subsistemas, permitiendo que subsistemas subordinados operen en paralelo sin retroalimentación hacia la consciencia ejecutiva (fenómeno del observador oculto). Varios ítems de la DES (como actuar en formas tan radicalmente distintas que se siente ser dos personas diferentes [ítem 22] o ejecutar acciones complejas bajo amnesia [ítem 25]) encuentran su sustento conceptual directo en este modelo jerárquico modificado.

6.3. Modelos de Trauma y Disociación Estructural de la Personalidad

En las últimas décadas, el marco teórico de la DES-II se ha consolidado en torno a la comprensión del trauma psicológico temprano acumulativo. Los modelos de Bessel van der Kolk, Judith Herman y Onno van der Hart (Teoría de la Disociación Estructural de la Personalidad) establecen que la disociación es primariamente una respuesta bioconductual adaptativa de supervivencia ante eventos de amenaza vital ineludible, especialmente el maltrato físico, emocional y el abuso sexual intrafamiliar crónico. Ante la imposibilidad biológica de emplear las respuestas conductuales primarias de lucha o huida (fight or flight), el organismo activa el sistema parasimpático de inmovilización dorsal e inhibición motora (congelamiento, colapso y analgesia somatosensorial, reflejados en el ítem 19 de la escala).

Desde el enfoque de la disociación estructural, la personalidad global fracasa en integrarse holísticamente debido a los choques traumáticos infantiles repetidos, fragmentándose en una «Parte Aparentemente Normal» (PAN), encargada de la subsistencia funcional cotidiana y de evitar los contenidos traumáticos mediante anestesia afectiva, y una o más «Partes Emocionales» (PE), que permanecen estancadas y fijadas sensorial y emocionalmente en las memorias del terror y la desprotección. La DES-II evalúa con notable fidelidad las intrusiones involuntarias de estas partes emocionales escindidas (reviviscencias somáticas, voces interiores que comentan o dictan órdenes [ítem 27], oscilaciones conductuales marcadas [ítem 22]) sobre la consciencia operativa de la persona evaluada.

7. Validez / Validity

Las propiedades de validez de la Escala de Experiencias Disociativas en su formulación general y revisada (DES y DES-II) han sido sometidas a un exhaustivo escrutinio psicométrico internacional a través de cientos de cohortes clínicas, comunitarias y forenses.

7.1. Validez de Constructo y Dimensional

La validez de constructo se fundamenta en la capacidad del instrumento para reflejar con exactitud la heterogeneidad y severidad del fenómeno disociativo. Los estudios originales de Bernstein y Putnam (1986), así como las investigaciones a gran escala dirigidas por Ross, Joshi y Currie (1990) con más de 1000 participantes de la población general y muestras clínicas, confirmaron que la puntuación de la DES se distribuye según un gradiente predecible: las puntuaciones medias en muestras generales sanas son típicamente bajas (medias que fluctúan entre 4.0 y 8.0 puntos, con distribuciones asimétricas hacia la derecha), mientras que en poblaciones con patología psiquiátrica no disociativa (trastorno bipolar, depresión mayor) se sitúan en torno a 10–15 puntos. En cambio, en pacientes con trastorno límite de la personalidad y trastorno de estrés postraumático las medias ascienden a rangos de 20–35 puntos, y en pacientes diagnosticados rigurosamente con trastorno de identidad disociativo (TID) las medias oscilan entre 45 y 60 puntos, evidenciando un gradiente patológico ascendente altamente congruente con la teoría.

7.2. Validez Convergente

La validez convergente de la DES-II es excepcionalmente elevada cuando se coteja con entrevistas diagnósticas estandarizadas basadas en criterios DSM y CIE. Presenta correlaciones altamente significativas (r = 0.65 a r = 0.82, p < 0.001) con las puntuaciones de gravedad derivadas de la Structured Clinical Interview for DSM-IV Dissociative Disorders (SCID-D; Steinberg, 1993, 1994) y la Dissociative Disorders Interview Schedule (DDIS; Ross et al., 1989). Asimismo, la correlación entre la DES y la subescala de disociación de la Trauma Symptom Inventory (TSI; Briere, 1995) sobrepasa habitualmente r = 0.70. En términos de medidas fisiológicas y neurocognitivas, las puntuaciones altas en la DES convergen sólidamente con medidas de desregulación somatosensorial (Somatoform Dissociation Questionnaire, SDQ-20) e índices de hipnotizabilidad medidos mediante la Stanford Hypnotic Susceptibility Scale.

7.3. Validez Discriminante

La validez discriminante de la DES-II ha sido demostrada empíricamente al diferenciar entre la disociación auténtica y constructos clínicamente limítrofes pero etiológicamente distintos, como la psicosis esquizofrénica, la simulación deliberada y la fabulación histriónica. Aunque algunos ítems de despersonalización y desrealización o la presencia de voces internas (ítem 27) pueden ser reportados superficialmente por pacientes con esquizofrenia, la correlación de la DES con las subescalas de síntomas positivos psicóticos del PANSS (Positive and Negative Syndrome Scale) es moderada a baja (r < 0.30). Los pacientes esquizofrénicos presentan puntuaciones promedio significativamente menores en las subescalas amnésicas y en el DES-Taxon en comparación con los pacientes con TID, revelando que la DES no se confunde con el deterioro cognitivo ni con el delirio primario formal.

7.4. Validez Predictiva y Diagnóstica (Sensibilidad y Especificidad)

Respecto a su capacidad clasificatoria predictiva, un punto de corte tradicional de 30 puntos en la puntuación global de la DES-II maximiza la razón de probabilidad positiva. Múltiples metaanálisis (por ejemplo, van IJzendoorn y Schuengel, 1996) reportan que una puntuación ≥ 30 ofrece una sensibilidad diagnóstica promedio de 0.76 a 0.85 y una especificidad diagnóstica superior al 0.85 para detectar trastornos disociativos severos. Cuando se aplica el subconjunto del DES-Taxon con modelos bayesianos, la especificidad para detectar cuadros disociativos primarios se incrementa hasta el 93%, reduciendo drásticamente la tasa de falsos positivos en muestras no clínicas o en trastornos afectivos complejos.

8. Confiabilidad / Reliability

La Escala de Experiencias Disociativas posee propiedades métricas de confiabilidad ampliamente consolidadas en diversas culturas, lenguas y condiciones metodológicas de administración.

8.1. Consistencia Interna

La consistencia interna de la escala total es uniformemente sobresaliente. En el estudio seminal de validación de Bernstein y Putnam (1986), el coeficiente alfa de Cronbach reportado para el total del instrumento fue de 0.95. Investigaciones posteriores con la versión en formato directo porcentual (DES-II; Carlson y Putnam, 1993) han arrojado índices de consistencia interna comparables y extraordinariamente homogéneos: alfa de Cronbach de 0.93 en muestras de población general, 0.95 en muestras psiquiátricas ambulatorias y hasta 0.96 en muestras de trauma complejo y centros hospitalarios especializados en victimización violenta.

En lo concerniente a las dimensiones factoriales, los coeficientes alfa de Cronbach se mantienen en niveles óptimos de fiabilidad: la subescala de Disociación Amnésica exhibe alfas comprendidos entre 0.82 y 0.89; la subescala de Despersonalización/Desrealización reporta valores alfa entre 0.84 y 0.91; y la subescala de Absorción e Implicación Imaginativa muestra valores entre 0.79 y 0.86. Por su parte, la escala del DES-Taxon registra una consistencia interna promedio de 0.87 a 0.92 a pesar de estar configurada por únicamente 8 reactivos, lo que subraya la fuerte covariación interna de sus componentes patológicos.

8.2. Confiabilidad Test-Retest

La estabilidad temporal del instrumento ha sido verificada a través de múltiples intervalos de reexaminación cronológica. En el estudio original de Bernstein y Putnam, la correlación test-retest (Pearson) en un intervalo temporal de 4 a 8 semanas se situó en r = 0.84 (p < 0.0001). En reevaluaciones a corto plazo (de 2 a 7 días), el coeficiente se aproxima a r = 0.96, confirmando la solidez formal del reporte retrospectivo. En seguimientos longitudinales a largo plazo (de 6 a 12 meses en cohortes sin intervenciones terapéuticas intensivas), la estabilidad test-retest se preserva entre r = 0.78 y 0.83, demostrando que la disociación, evaluada como rasgo, manifiesta una alta estabilidad temporal mientras no medie una resolución psicoterapéutica activa de las huellas traumáticas.

8.3. Error Estándar de Medición (SEM)

El error estándar de medición asociado a la puntuación media global de la DES-II es reducido, situándose consistentemente entre 1.8 y 2.4 puntos en una escala continua de 0 a 100. Esto confiere al instrumento un margen de confianza estrecho para monitorizar de manera fiable los cambios sintomáticos longitudinales pre y post-tratamiento en ensayos clínicos e intervenciones psicoterapéuticas especializadas.

9. Análisis factorial / Factor Analysis

La elucidación de la arquitectura interna de la DES y la DES-II ha sido objeto de uno de los debates metodológicos más ricos y minuciosos en la psicometría clínica moderna, involucrando tanto modelos de análisis factorial exploratorio (AFE) y confirmatorio (AFC) como técnicas no lineales de análisis de conglomerados y taxometría matemática.

9.1. Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Solución Trifactorial

En los análisis factoriales exploratorios iniciales desarrollados por Bernstein y Putnam (1986), empleando extracción de ejes principales y rotación ortogonal (Varimax) u oblicua (Promax), se identificó de forma predominante una estructura de tres factores de primer orden que explicaban conjuntamente más del 50% de la varianza total de los datos. Esta solución estructural trifactorial ha sido replicada independientemente por Carlson et al. (1993), Ross et al. (1990) y Sanders y Green (1994):

  • Factor 1: Amnesia Disociativa / Desintegración Mnemónica. Agrupa con cargas factoriales superiores a 0.50 los ítems relacionados con vacíos temporales autobiográficos, hallazgo de objetos desconocidos y ausencia de registro en conductas intencionales (ítems destacados: 3, 4, 5, 8, 25, 26). Las cargas factoriales en estudios representativos oscilan entre 0.52 (ítem 8) y 0.77 (ítem 25).
  • Factor 2: Despersonalización y Desrealización. Congrega los ítems que implican extrañeza del cuerpo físico, visión autoscópica, percepción del entorno como irreal o distorsionado a través de niebla, e intrusiones alucinatorias secundarias (ítems 7, 11, 12, 13, 27, 28). Las cargas factoriales de estos ítems se sitúan típicamente en un rango de 0.58 a 0.81.
  • Factor 3: Absorción e Inmersión Imaginativa. Vinculado a la concentración atencional excluyente, inmersión en ficciones, trance espontáneo diurno y recuerdo vívido revivido (ítems 2, 14, 15, 17, 18, 20). Sus cargas factoriales fluctúan ampliamente entre 0.48 y 0.74.

9.2. Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) y Modelos Bifactoriales

Estudios posteriores de modelamiento de ecuaciones estructurales mediante análisis factorial confirmatorio han examinado la adecuación de diversos modelos competitivos (unifactorial, de tres factores intercorrelacionados, de segundo orden y bifactorial). Si bien el modelo unifactorial exhibe un ajuste moderado debido a las fuertes intercorrelaciones entre todos los ítems de la prueba (con correlaciones factoriales r > 0.60), el modelo trifactorial intercorrelacionado y el modelo bifactorial (un factor general de disociación g más tres factores específicos ortogonales de absorción, amnesia y despersonalización) obtienen los mejores índices de bondad de ajuste:

  • Índice de Ajuste Comparativo (CFI) > 0.94
  • Índice de Tucker-Lewis (TLI) > 0.93
  • Raíz del Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA) < 0.055 (con intervalos de confianza al 90% de 0.048–0.062)
  • Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR) < 0.045

Estos resultados confirman que, aunque la escala puede computarse con validez mediante una única puntuación media global para fines de cribado clínico primario, las subdimensiones poseen una varianza específica propia indispensable para el diagnóstico diferencial fino.

9.3. La Investigación Taxométrica de Waller, Putnam y Carlson

Un hito crucial en la comprensión analítica del instrumento fue el análisis taxométrico implementado por Niels Waller, Frank Putnam y Eve Carlson en 1996. Aplicando métodos de MAMBAC (Mean Above and Below a Cut), MAXCOV (Maximum Covariance) y L-Mode a grandes conjuntos de datos clínicos y no clínicos, los investigadores demostraron que los ítems ordinarios de absorción no son indicadores de una patología disociativa latente discreta, sino de una dimensión normal de la personalidad. Por el contrario, un grupo específico de 8 ítems (3, 5, 7, 8, 12, 13, 22 y 27) mostró de manera concluyente funciones taxométricas consistentes con una clase o categoría latente diferenciada (el Taxón Disociativo o DES-T). El modelo taxométrico revela que los individuos situados dentro del taxón disociativo (aproximadamente el 1% al 3% de la población general, pero entre el 50% y el 70% de los pacientes diagnosticados con TID y formas disociativas graves de TEPT) exhiben un funcionamiento psicológico cualitativamente disfuncional y no meramente una variante cuantitativa extrema de la absorción cotidiana.

10. Instrumento de medición / Instrument

A continuación se detallan las características operativas y métricas del instrumento de medición:

  • Tipo de prueba: Instrumento de autoinforme psicométrico estandarizado para administración individual o colectiva, en formato físico (lápiz y papel) o plataformas digitales computarizadas.
  • Población diana y edad de aplicación: Diseñado primariamente para adultos y adolescentes a partir de los 16 años (para niños y adolescentes de 11 a 17 años existe la versión especializada adaptada Adolescent Dissociative Experiences Scale [A-DES]).
  • Tiempo estimado de administración: Aproximadamente entre 10 y 15 minutos.
  • Número de reactivos: 28 ítems descriptivos breves.
  • Formato y escala de respuesta (MANDATORIA):

    11-point percentage scale: 0% (Never), 10%, 20%, 30%, 40%, 50%, 60%, 70%, 80%, 90%, 100% (Always).

    En la DES-II original, el sujeto marca o rodea directamente el porcentaje correspondiente al lado de cada afirmación para reflejar con qué frecuencia le sucede la experiencia cuando no está bajo la influencia de sustancias.
  • Puntaje global y cómputo de puntuación:

    La puntuación total representa la media aritmética de todos los 28 ítems evaluados (rango continuo de 0 a 100). Se calcula sumando los valores porcentuales asignados a cada ítem (de 0 a 100) y dividiendo la suma resultante entre 28:

    Puntuación DES-II = (Σ de ítems del 1 al 28) / 28.
  • Subescalas clínicas y cómputo factorial:
    • Disociación Amnésica: Media de los ítems 3, 4, 5, 8, 25 y 26 (rango 0–100).
    • Despersonalización / Desrealización: Media de los ítems 7, 11, 12, 13, 27 y 28 (rango 0–100).
    • Absorción e Implicación Imaginativa: Media de los ítems 2, 14, 15, 17, 18 y 20 (rango 0–100).
    • DES-Taxon (DES-T): Puntuación focalizada en los 8 ítems patológicos (3, 5, 7, 8, 12, 13, 22 y 27). La media de estos 8 ítems ≥ 20 puntos o el empleo de algoritmos bayesianos específicos de pertenencia taxonómica identifica con gran precisión la presencia de disociación cualitativamente patológica.
  • Puntos de corte e interpretación clínica:
    • Menor a 15–20 puntos: Nivel disociativo dentro de los rangos de la normalidad estadística; experiencias ocasionales vinculadas fundamentalmente a la absorción común o fatiga.
    • Entre 20 y 29 puntos: Elevación moderada; frecuente en trastornos de ansiedad grave, desregulación por estrés agudo o secuelas de traumas no estructurales.
    • Igual o superior a 30 puntos (≥ 30): Disociación clínicamente significativa. Señal de alarma de alta especificidad que amerita una evaluación diagnóstica en profundidad orientada a descartar o confirmar trastorno de estrés postraumático disociativo, trastorno disociativo no especificado o trastorno de identidad disociativo.
    • Superior a 45–50 puntos: Elevación severa; perfil típico de fragmentación disociativa identitaria profunda.

11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year

La primera versión de la Escala de Experiencias Disociativas (DES) fue publicada formalmente en el año 1986 en la revista Journal of Nervous and Mental Disease por Eve M. Bernstein y Frank W. Putnam. Posteriormente, en el año 1993, Carlson y Putnam introdujeron la revisión estandarizada denominada DES-II, la cual reemplazó la línea analógica visual continua original de 100 milímetros por las opciones de respuesta porcentual discretas en incrementos de 10 puntos (0%, 10%, 20%… 100%), eliminando la necesidad de mediciones manuales con regla y aumentando la fiabilidad y rapidez de corrección psicométrica.

Respecto a los derechos de autor, licencias y tarifas, los autores determinaron explícitamente desde su creación que la DES y la DES-II estuvieran disponibles sin fines de lucro para la comunidad científica y clínica internacional. Por consiguiente, el instrumento se encuentra en el dominio público para fines de investigación clínica y académica y puede ser utilizado, reproducido, adaptado y traducido sin pago de regalías pecuniarias a los autores ni cobro de tarifas de licencia por editoriales comerciales privadas. No obstante, se mantiene la exigencia ética académica de citar obligatoriamente la autoría de Bernstein y Putnam (1986) y Carlson y Putnam (1993) en cualquier publicación o aplicación formal.

Consideraciones deontológicas y clínicas de administración: Aunque los 28 ítems de la escala no contienen descripciones gráficas de actos violentos ni material traumático inductivo explícito, la exploración de los fenómenos disociativos en pacientes vulnerables suele desplegarse en contextos de secuelas por abuso grave o trauma psíquico acumulativo. La autoevaluación puede suscitar en personas altamente disociativas la intensificación de vivencias de extrañeza o recuerdos intrusivos desestabilizadores; por ende, se recomienda asegurar un encuadre clínico seguro, supervisión profesional calificada y recursos de contención terapéutica inmediata durante su aplicación.

12. Referencias / References

A continuación se listan las publicaciones fundacionales y de validación psicométrica sobre la Escala de Experiencias Disociativas:

  • Bernstein, E. M., & Putnam, F. W. (1986). Development, reliability, and validity of a dissociation scale. The Journal of Nervous and Mental Disease, 174(12), 727–735. https://doi.org/10.1097/00005053-198612000-00004
  • Carlson, E. B., & Putnam, F. W. (1993). An update on the Dissociative Experiences Scale. Dissociation: Progress in the Dissociative Disorders, 6(1), 16–27. https://hdl.handle.net/1794/1460
  • Carlson, E. B., Putnam, F. W., Ross, C. A., Torem, M., Coons, P., Dill, D. L., Loewenstein, R. J., & Braun, B. G. (1993). Validity of the Dissociative Experiences Scale in screening for multiple personality disorder: A multicenter study. The American Journal of Psychiatry, 150(7), 1030–1036. https://doi.org/10.1176/ajp.150.7.1030
  • Hilgard, E. R. (1977). Divided consciousness: Multiple controls in human thought and action. John Wiley & Sons.
  • Janet, P. (1889). L’automatisme psychologique: Essai de psychologie expérimentale sur les formes inférieures de l’activité humaine. Félix Alcan.
  • Ross, C. A., Joshi, S., & Currie, R. (1990). Dissociative experiences in the general population. The American Journal of Psychiatry, 147(11), 1547–1552. https://doi.org/10.1176/ajp.147.11.1547
  • Steinberg, M. (1994). Structured Clinical Interview for DSM-IV Dissociative Disorders (SCID-D). American Psychiatric Press.
  • van IJzendoorn, M. H., & Schuengel, C. (1996). The measurement of dissociation in normal and clinical populations: Meta-analytic validation of the Dissociative Experiences Scale (DES). Clinical Psychology Review, 16(5), 365–382. https://doi.org/10.1016/0272-7358(96)00006-2
  • Waller, N. G., Putnam, F. W., & Carlson, E. B. (1996). Types of dissociation and dissociative types: A taxometric analysis of dissociative experiences. Psychological Methods, 1(3), 300–321. https://doi.org/10.1037/1082-989X.1.3.300

13. Ítems de la escala / Items of the Scale

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:

Response Scale:

11-point percentage scale: 0% (Never), 10%, 20%, 30%, 40%, 50%, 60%, 70%, 80%, 90%, 100% (Always)

  1. Traveling by car, bus, or train and suddenly recognizing that one cannot recall what occurred during part or all of the transit.
  2. Listening to someone speaking and abruptly realizing that one missed hearing parts or the entirety of what was stated.
  3. Discovering oneself in a specific place without any memory or comprehension of how one arrived there.
  4. Realizing that one is wearing specific clothing without any memory of having put those garments on.
  5. Discovering newly acquired items among personal belongings with no memory of ever purchasing them.
  6. Being greeted by unfamiliar individuals who address one by a different name or insist they have previously met.
  7. Experiencing the sensation of standing outside one’s physical body or watching oneself perform actions as if looking at another individual.
  8. Being informed by others that one failed to recognize acquaintances, friends, or family members.
  9. Having an absence of memory regarding major life milestones or significant personal life events (such as a wedding ceremony or graduation).
  10. Being accused by others of being untruthful when one genuinely believes they were telling the truth.
  11. Gazing into a mirror and experiencing a failure to recognize one’s own reflection.
  12. Experiencing sensations that other people, physical environments, or objects around oneself are unreal or fabricated.
  13. Feeling as though one’s own physical body is foreign or does not belong to oneself.
  14. Experiencing a recollection of a past event with such intensity and vividness that it feels as though the event is being relived in the present.
  15. Feeling uncertain whether a remembered event genuinely took place or was merely part of a dream.
  16. Being present in a well-known, familiar environment yet experiencing it as strange, alien, or unfamiliar.
  17. Becoming so deeply immersed while viewing a television program or film that one becomes completely oblivious to events occurring in the surrounding environment.
  18. Becoming so deeply absorbed in a daydream or fantasy that it feels subjectively real, as if actually occurring.
  19. Discovering that one possesses the ability to disregard or remain unaffected by physical pain.
  20. Catching oneself gazing blankly into empty space, experiencing a total absence of conscious thought, and losing track of time.
  21. Catching oneself speaking out loud to oneself when entirely alone.
  22. Acting in such markedly different manners across distinct contexts that one feels as though they are two separate individuals.
  23. Experiencing situations where one can perform tasks with startling ease and fluency that are typically challenging or difficult (e.g., in athletic, occupational, or social realms).
  24. Being unable to distinguish whether an action was genuinely performed or merely contemplated (e.g., wondering whether one actually posted a letter or only planned to).
  25. Uncovering tangible proof or evidence of having executed certain actions without retaining any memory of performing them.
  26. Discovering written notes, illustrations, or journals among one’s possessions that one clearly produced but has no memory of creating.
  27. Experiencing internal auditory perceptions, such as voices within one’s mind instructing one to act or offering running commentary on one’s behavior.
  28. Feeling as though one is perceiving external reality through a dense haze or fog, causing individuals and surroundings to appear indistinct or far away.
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Looti, M. (2026, octubre 23). Escala de Experiencias Disociativas (DES-II). Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-experiencias-disociativas-des-ii/
Looti, Mohammed. “Escala de Experiencias Disociativas (DES-II).” Spanish Psychological Databases, 23 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-experiencias-disociativas-des-ii/.
Looti, Mohammed. “Escala de Experiencias Disociativas (DES-II).” Spanish Psychological Databases. octubre 23, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-experiencias-disociativas-des-ii/.