1. Resumen
La Escala de Ictus de los Institutos Nacionales de la Salud (conocida internacionalmente por sus siglas en inglés, NIHSS – National Institutes of Health Stroke Scale) constituye el instrumento neuropsicológico y neurológico de referencia mundial para la evaluación cuantitativa de la gravedad del accidente cerebrovascular (ACV) en fases agudas e hiperagudas. Desarrollada a finales de la década de 1980 por un equipo multidisciplinar liderado por Thomas Brott y colaboradores, la escala fue diseñada con el propósito fundamental de proporcionar una medición estandarizada, sensible al cambio temporal, objetiva y reproducible del déficit neurológico focal, facilitando tanto el triaje de intervenciones de reperfusión (como la trombólisis intravenosa y la trombectomía mecánica) como la monitorización longitudinal de ensayos clínicos y unidades de cuidados intensivos neurovasculares.
La herramienta consta de 15 ítems específicos clasificados formalmente en 11 dominios clínicos que examinan minuciosamente el estado de vigilia y orientación (nivel de conciencia, respuesta a preguntas verbales y acatamiento de órdenes motoras), la motilidad ocular conjugada horizontal, la integridad de los campos visuales mediante confrontación, la simetría de la musculatura facial, el rendimiento motor segmentario de extremidades superiores e inferiores (evaluado de forma unilateral e independiente con registro de claudicación antigravitatoria), la coordinación apendicular o ataxia, la función somatosensorial termoalgésica, el procesamiento del lenguaje y afasia, la precisión articulatoria o disartria, y los fenómenos cognitivos complejos de extinción sensitivo-espacial y negligencia atencional. El formato de respuesta se estructura mediante escalas ordinales dependientes del ítem calificado por el observador clínico, fluctuando con valores de 0 a 2, 0 a 3 o 0 a 4 puntos, donde 0 representa una función conservada o rendimiento normal y las puntuaciones ascendentes reflejan un deterioro progresivo, disponiendo además de codificaciones para condiciones no evaluables (UN).
Desde la perspectiva psicométrica, la NIHSS exhibe coeficientes de consistencia interna elevados (alfa de Cronbach entre 0.82 y 0.94 según las cohortes analizadas) y una fiabilidad interobservador e intraobservador sólida (valores kappa ponderados frecuentemente superiores a 0.70 en evaluadores certificados y correlaciones intraclase globales de 0.85 a 0.95). La escala cuenta con una robusta validez concurrente y predictiva demostrada frente a volúmenes de infarto delimitados por resonancia magnética ponderada en difusión, escalas de discapacidad funcional tardía como la Escala de Rankin Modificada (mRS) y el Índice de Barthel, así como con tasas de mortalidad a los 90 días, consolidándose como una métrica indispensable en la investigación traslacional y la práctica clínica hospitalaria.
2. Palabras clave
accidente cerebrovascular, NIHSS, evaluación neuropsicológica, déficit neurológico, isquemia cerebral, funciones cognitivas, escala ordinal, afasia, validez psicométrica, pronóstico funcional
3. Autores
La Escala de Ictus de los Institutos Nacionales de la Salud fue concebida y validada de forma pionera entre 1988 y 1989 por un consorcio de investigadores clínicos pertenecientes a la Red de Centros de Investigación de Accidentes Cerebrovasculares patrocinada por los National Institutes of Health (NIH) y el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) de los Estados Unidos. Entre los autores principales y desarrolladores del instrumento destacan:
- Thomas G. Brott, M.D.: Profesor emérito de Neurología y Neurocirugía en la Mayo Clinic College of Medicine (Jacksonville, Florida) y previamente vinculado al Department of Neurology de la University of Cincinnati College of Medicine (Cincinnati, Ohio, Estados Unidos). Líder del estudio seminal de validación clinimétrica y pionero en la implementación de protocolos de trombólisis sistémica en el ictus agudo.
- Harold P. Adams Jr., M.D.: Catedrático Emérito de Neurología en el Carver College of Medicine de la University of Iowa (Iowa City, Iowa, Estados Unidos). Director de múltiples ensayos multicéntricos internacionales sobre isquemia cerebral aguda (incluyendo la clasificación etiológica TOAST) y coautor metodológico fundamental en la estandarización de la escala.
- Carl P. Olinger, M.D.: Investigador y neurólogo clínico del Stroke Research Center, Department of Neurology, University of Cincinnati College of Medicine (Cincinnati, Ohio, Estados Unidos).
- John R. Marler, M.D.: Neurólogo y director asociado de investigación clínica en el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS, Bethesda, Maryland, Estados Unidos).
- Diederik W. J. Dippel, M.D., Ph.D.: Profesor de Neurología Clínica y Epidemiología Neurovascular en el Erasmus MC University Medical Center (Róterdam, Países Bajos), responsable principal de las adaptaciones sistemáticas europeas, optimizaciones clinimétricas transculturales y estudios de reproducibilidad interobservador computarizados realizados a partir de 2005.
4. Propósito
El propósito clínico, operativo y psicométrico de la NIHSS radica en proporcionar una cuantificación estandarizada, rápida, confiable y dimensionalmente estratificada de la gravedad del déficit neuroconductual y motor provocado por el accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico. Históricamente, el diagnóstico de un evento cerebrovascular agudo dependía de descripciones narrativas subjetivas («hemiparesia leve», «afasia moderada», «estupor superficial»), lo cual introducía una inaceptable dispersión interpretativa y una sustancial variabilidad interobservador entre neurólogos, neurocirujanos, emergentólogos y personal de enfermería especializada. La NIHSS fue construida precisamente para subsanar dicha carencia taxonómica y suministrar una métrica común de comunicación internacional.
En el ámbito de la medicina de urgencias y la neurología hiperaguda, el instrumento se aplica durante los primeros minutos de estancia hospitalaria para determinar la gravedad basal del cuadro sindrómico. Esta puntuación basal no solo orienta la indicación terapéutica de fármacos fibrinolíticos (como el activador tisular del plasminógeno recombinante o alteplasa/tenecteplasa) o la canalización endovascular para trombectomía mecánica en oclusiones de grandes vasos (LVO, por sus siglas en inglés), sino que también actúa como un umbral pronóstico de seguridad. Una puntuación basal sumamente elevada (por ejemplo, superior a 25 puntos) alerta sobre un infarto hemisférico masivo con elevado riesgo de transformación hemorrágica o edema cerebral maligno con herniación uncal, modulando las decisiones terapéuticas y el consentimiento informado familiar.
En el terreno de la neuropsicología aplicada y la investigación clínica, la escala cumple tres objetivos determinantes:
- Monitorización longitudinal y detección de deterioro neurológico temprano: Permite cuantificar el curso evolutivo en intervalos seriados (a las 2 horas, 24 horas, 7 días y 30 días post-evento). Un incremento de 4 o más puntos sobre la puntuación basal se define operacionalmente en la literatura neurocientífica como un deterioro neurológico agudo (por progresión del trombo, edema circundante o hemorragia secundaria), mientras que una reducción equivalente denota éxito de reperfusión y salvamento tisular de la penumbra isquémica.
- Criterio de valoración primario y secundario en ensayos clínicos: Suministra una variable continua y ordinal estandarizada para evaluar la eficacia diferencial de agentes neuroprotectores, esquemas antitrombóticos y técnicas de rehabilitación cognitiva precoz frente a placebo o cuidados estándar.
- Pronóstico funcional a mediano y largo plazo: Facilita la estimación probabilística del estado de independencia del paciente evaluado a los 90 días mediante modelos predictivos multivariados, guiando la asignación eficiente de recursos sanitarios, derivaciones a centros de neurorrehabilitación intensiva o planificación de cuidados paliativos.
5. Constructo psicológico
La NIHSS evalúa el constructo multidimensional de afectación neurológica funcional secundaria a lesión vascular focal. Dicho constructo no opera como una entidad puramente monolítica, sino como un conglomerado sindrómico integrado por subsistemas cognitivos, sensorio-perceptivos y motores corticales y subcorticales. A continuación, se examinan con profundidad analítica las dimensiones y subescalas operativizadas por los 15 ítems del instrumento:
5.1. Nivel de Conciencia, Orientación y Vigilancia Cognitiva (Ítems 1a, 1b y 1c)
Esta dimensión operacionaliza el estado de activación córtico-reticular ascendente y el procesamiento ejecutivo atencional de entrada. El ítem 1a (Nivel de Conciencia) pondera si el paciente exhibe una alerta vigil espontánea, somnolencia reactiva a estímulos menores, obnubilación/estupor que exige estimulación táctil vigorosa o dolorosa repetida, o un estado comatoso con respuestas motoras exclusivamente reflejas o flacidez total. Los ítems 1b (Preguntas de orientación: mes en curso y edad biológica) y 1c (Órdenes verbales o gestuales: apertura/cierre de ojos y prensión manual con la extremidad sana) evalúan la capacidad del paciente para decodificar, procesar semánticamente e implementar un patrón conductual deliberado. Este componente permite diferenciar alteraciones globales difusas del sensorio de fallas afásicas puras, ajustando la graduación del compromiso frontotemporal y del tallo cerebral.
5.2. Función Oculomotora Conjugada y Atención Visual (Ítem 2)
El ítem 2 evalúa la motilidad conjugada de la mirada en el plano horizontal. Esta prueba pone de relieve la integridad de las áreas oculares frontales (campo ocular frontal de Brodmann 8), las vías córtico-pónticas y el fascículo longitudinal medial en el tronco del encéfalo. Una desviación conjugada forzada de la mirada («el paciente mira hacia el lado de su lesión cortical y se aleja del hemicuerpo hemipléjico») o la imposibilidad de superar la paresia mediante maniobras oculocefálicas refleja una interrupción funcional severa de las redes córtico-reticulares del hemisferio ipsilateral.
5.3. Integridad Perceptual Visual Campimétrica (Ítem 3)
Evalúa el procesamiento retinotópico visual primario a lo largo de las radiaciones ópticas genículo-calcarinas hasta el córtex estriado occipital (área 17 de Brodmann). Mediante confrontación visual, cuantifica pérdidas que van desde la cuadrantanopsia y la hemianopsia homónima parcial hasta la hemianopsia homónima completa y la ceguera cortical bihemisférica, diferenciando los déficit de entrada sensorial primaria de los fenómenos atencionales de heminegligencia.
5.4. Expresión y Simetría Muscular Facial (Ítem 4)
Mide la actividad motora eferente del VII par craneal (nervio facial) ante comandos voluntarios o respuestas emocionales inducidas (mostrar dientes, elevar cejas, oclusión palpebral forzada). Discrimina las paresias centrales supranucleares (respetando la musculatura frontoorbital ipsilateral debido a la inervación córtico-nuclear bilateral) de las parálisis periféricas completas, actuando como un marcador de daño en el homúnculo motor de Penfield o en la rodilla de la cápsula interna.
5.5. Control Motor Segmentario Apendicular (Ítems 5a, 5b, 6a y 6b)
Constituye la subescala de mayor peso aditivo en el instrumento, explorando de forma aislada la extremidad superior izquierda (5a), superior derecha (5b), inferior izquierda (6a) e inferior derecha (6b). Operacionaliza la integridad del haz piramidal corticoespinal. Al suspender el brazo a 90° (en sedestación) o a 45° (en decúbito) durante 10 segundos, y la pierna a 30° durante 5 segundos, cuantifica con precisión microestructural el fenómeno de claudicación (drift), la resistencia contra la gravedad, el movimiento horizontal en plano sin fuerza antigravitatoria y la parálisis flácida total (plejía).
5.6. Coordinación Cerebelosa y Dinámica Apendicular (Ítem 7)
Explora la ataxia apendicular a través de las pruebas índice-nariz-índice y talón-rodilla-espinilla. Su objetivo neuropsicológico y neurológico es aislar el daño cerebeloso intrínseco (hemisferios y vermis cerebeloso) o de las vías espinocerebelosas, distinguiendo la incoordinación dismétrica real de la debilidad motora atribuible a la vía piramidal (puntuándose como ausente cuando existe paresia profunda que imposibilita el ensayo).
5.7. Procesamiento Somatosensorial (Ítem 8)
Evalúa la integridad de la vía espinotalámica anterolateral y del sistema columna dorsal-lemnisco medial proyectados hacia el córtex somatosensorial parietal (áreas 3, 1 y 2 de Brodmann). Utilizando estimulación termoalgésica mediante pinchazo con aguja o estímulo táctil profundo comparativo, gradúa la presencia de hipoestesia leve-moderada o anestesia corporal total contralateral.
5.8. Comunicación Lingüística: Comprensión, Denominación y Sintaxis (Ítem 9)
Cuantifica la presencia y gravedad de los síndromes afásicos a través de láminas estandarizadas que implican: denominación de figuras de alta y baja frecuencia léxica (lámina del reloj, pluma, llave, etc.), descripción narrativa de una escena compleja (lámina del «robo de galletas»), lectura de oraciones fonéticamente balanceadas y comprensión de órdenes operativas complejas. Gradúa desde la preservación plena, pasando por la afasia leve-moderada (con parafasias fonémicas o semánticas pero contenido comprensible), la afasia severa (producción fragmentaria mínima, el interlocutor asume la carga comunicativa) hasta el mutismo o afasia global desintegrativa.
5.9. Articulación Motora y Producción Fonética (Ítem 10)
Mide la disartria o incoordinación del aparato fonoarticulatorio (pares craneales IX, X, XII y conexiones pseudobulbares) evaluando la repetición y lectura de una batería estandarizada de palabras con fonemas complejos («mama», «tip-top», «cincuenta-cincuenta», «huckleberry», «futbolista»). Separa la incapacidad biomecánica articulatoria del compromiso lingüístico semántico o sintáctico valorado en el ítem 9.
5.10. Procesamiento Multimodal, Extinción y Heminegligencia Atencional (Ítem 11)
Explora las funciones de la red atencional dorsal y ventral parietal derecha. Mediante la estimulación táctil y visual simultánea bilateral (doble estimulación simultánea), detecta el fenómeno de extinción sensorial donde el paciente reconoce estímulos unilaterales aislados pero omite de forma sistemática el estímulo situado en el hemicuerpo izquierdo cuando se administran en conjunto. Asimismo, registra formas graves de anosognosia, asomatognosia y hemi-inatención visoespacial profunda.
6. Marco teórico
La formulación teórica de la NIHSS descansa sobre los pilares fundamentales de la neurología topográfica clásica, el localizacionismo cerebral refinado por el enfoque conexionista de Norman Geschwind, y la clinimetría contemporánea articulada originalmente por Alvan Feinstein. La premisa psicométrica que subyace al instrumento sostiene que un accidente cerebrovascular no genera un déficit estocástico, sino patrones semiológicos ordenados y coherentes determinados por la anatomía del árbol vascular cerebral (territorio de la arteria cerebral media, arteria cerebral anterior, arteria cerebral posterior y sistema vertebrobasilar).
Bajo la óptica localizacionista y modular de la neuropsicología, la escala asume que las diferentes áreas citoarquitectónicas de la corteza cerebral y los núcleos de sustancia gris profunda (ganglios basales y tálamo) albergan módulos especializados de computación neural. Así, el daño isquémico en la corteza perisilviana izquierda perturbará inexorablemente los nodos de ensamblaje léxico y fonológico (produciendo afasias cuantificadas en el ítem 9), mientras que una isquemia en la corteza parietal posterior y en la unión temporoparietal derecha desarticulará el mapa de orientación atencional egocéntrico, generando síndromes de heminegligencia y extinción espacial (evaluados en el ítem 11).
Simultáneamente, la NIHSS incorpora la teoría del déficit umbral y la penumbra isquémica postulada por Astrup, Siesjö y Symon en 1981. Este modelo biofísico establece que alrededor del núcleo necrótico irreversible existe un área de tejido hipoperfundido pero metabólicamente viable donde las neuronas han cesado su actividad electrofisiológica sin perder su integridad estructural de membrana. Los ítems motores, visuales y lingüísticos de la escala reflejan en tiempo real el colapso funcional de estas poblaciones neuronales en penumbra. Por ende, la escala fue diseñada matemáticamente como una escala de adición unidireccional y acumulativa: no mide constructos de personalidad latentes ni actitudes bipolares, sino la masa global de tejido cerebral disfuncional. Cuanto mayor es el volumen de corteza y vías de proyección subcortical privadas de flujo sanguíneo cerebral crítico (típicamente por debajo de 15-20 ml/100g/min), mayor es la puntuación bruta sumada en los 15 ítems del instrumento.
Por último, el diseño métrico adoptó los cánones de la clinimetría médica de Feinstein (1987). Feinstein argüía que las escalas clínicas no debían concebirse necesariamente bajo la Teoría Clásica de los Tests diseñada para constructos latentes homogéneos, sino como índices clínicos compuestos en los que variables biológicamente heterogéneas (como la fuerza de una pierna y la coherencia semántica del discurso) se vinculan linealmente en virtud de su relevancia pronóstica y de toma de decisiones terapéuticas directas.
7. Validez
Las propiedades de validez de la NIHSS han sido documentadas extensamente en más de tres décadas de investigación biomédica, consolidándola como uno de los instrumentos con mayor respaldo empírico en la literatura neurológica global:
7.1. Validez de Constructo
La validez de constructo se fundamenta en la estrecha correspondencia anatómica y funcional demostrada entre las puntuaciones del test y las neuroimágenes avanzadas. Múltiples estudios de tomografía computarizada perfusión y resonancia magnética con difusión (DWI) han revelado que la puntuación total de la NIHSS correlaciona fuertemente con el volumen del infarto cerebral agudo. En investigaciones paradigmáticas (p. ej., Lovblad et al., 1997; Barber et al., 1999), las correlaciones de Spearman entre la puntuación basal de la NIHSS y el volumen de la lesión en secuencias de difusión DWI oscilaron sistemáticamente entre $r = 0.65$ y $r = 0.78$ ($p < 0.001$). Además, el constructo discrimina de manera concluyente la topografía de oclusión arterial: los pacientes con trombosis oclusiva de la arteria carótida interna terminal o del segmento M1 de la arteria cerebral media exhiben medias basales de NIHSS sustancialmente más altas (media de 16 a 21 puntos) que aquellos con infartos lacunares de pequeño vaso subcorticales (media de 3 a 5 puntos).
7.2. Validez Concurrente y Convergente
La validez convergente de la NIHSS ha sido tasada frente a múltiples instrumentos tradicionales de exploración neurológica y escalas funcionales:
- Canadian Neurological Scale (CNS): Se observan correlaciones concurrentes muy elevadas e inversas con la Escala Neurológica Canadiense ($r = -0.80$ a $-0.90$), reflejando que ambas convergen en la cuantificación de la paresia y el nivel de vigilia, si bien la NIHSS aporta mayor sensibilidad para evaluar funciones corticales complejas como la hemianopsia y la negligencia.
- Scandinavian Stroke Scale (SSS): Correlación inversa superior a $r = -0.85$, confirmando que la graduación de la severidad del evento isquémico se mantiene concordante a través de diferentes tradiciones metodológicas internacionales.
- Glasgow Coma Scale (GCS): En las dimensiones relativas al nivel de conciencia (ítems 1a, 1b, 1c), la correlación con la Escala de Coma de Glasgow es estadísticamente robusta ($r = -0.72$ a $-0.81$), validando su capacidad de graduar el sensorio en pacientes que presentan encefalopatía isquémica progresiva.
7.3. Validez Predictiva y de Criterio
La validez predictiva es quizás el rasgo clinimétrico más sobresaliente de la escala. Una puntuación basal inicial en la NIHSS menor o igual a 5 puntos predice un 80% o más de probabilidad de retorno a la independencia funcional total a los 90 días (definida como una puntuación de 0 a 1 en la Escala de Rankin Modificada). Por el contrario, una puntuación basal inicial superior a 15-20 puntos predice de manera independiente una severa discapacidad funcional residual o una mortalidad a 90 días superior al 45% (odds ratio ajustado $> 4.2$, $p < 0.0001$). En el célebre estudio del NINDS rt-PA Stroke Study (1995), cada punto de incremento en la puntuación basal de la NIHSS se asoció a una reducción del 17% en la probabilidad de experimentar una recuperación funcional excelente a los 3 meses post-tratamiento.
7.4. Validez Discriminante
La NIHSS posee una sólida capacidad para discriminar el ictus de patologías funcionales de origen no vascular (los denominados stroke mimics, tales como migrañas hemipléjicas complejas, crisis epilépticas con parálisis de Todd o trastornos conversivos psicógenos). Aunque estos pacientes pueden exhibir puntuaciones atípicas, la ausencia de una coherencia neuroanatómica en la agregación de ítems (por ejemplo, pérdida motora aislada en ausencia de cualquier asimetría refleja, alteración visual o compromiso atencional objetivo) permite que modelos logísticos asistidos por la NIHSS alcancen áreas bajo la curva ROC (AUC) superiores a 0.88 para la distinción de eventos isquémicos verdaderos.
8. Confiabilidad
La consistencia y reproducibilidad de la NIHSS ha sido objeto de rigurosos análisis clinimétricos en múltiples idiomas y contextos asistenciales:
8.1. Consistencia Interna
A pesar de que la NIHSS mide un fenómeno clínico complejo que abarca múltiples dominios independientes (motor, visual, lingüístico, sensorial), el coeficiente de consistencia interna general evaluado mediante el alfa de Cronbach arroja valores consistentemente altos en poblaciones hospitalarias agudas, fluctuando habitualmente entre 0.82 y 0.94. La eliminación de ítems individuales en análisis de fiabilidad demuestra que los ítems motores (5a, 5b, 6a, 6b) y el ítem de nivel de conciencia presentan las mayores correlaciones ítem-total corregidas ($r > 0.65$), mientras que ítems con baja prevalencia o mayor variabilidad interpretativa (como la ataxia apendicular o la disartria) muestran coeficientes ítem-total más moderados ($r \approx 0.35 – 0.45$), sin comprometer la estabilidad estructural del conjunto.
8.2. Fiabilidad Interobservador
En el estudio de validación fundacional conducido por Brott et al. (1989), cuatro evaluadores independientes examinaron a 24 pacientes en momentos seriados mediante observación grabada en vídeo y examen clínico en directo. Los coeficientes de correlación intraclase (CCI) globales para la puntuación total se situaron en 0.95 (intervalo de confianza del 95%: 0.91 – 0.98), denotando una concordancia interexaminador extraordinaria. A nivel de ítems individuales analizados mediante el coeficiente kappa de Cohen ponderado ($\kappa_w$):
- Concordancia excelente ($\kappa_w ge 0.75$): Ítems motores de extremidades superiores e inferiores (brazo izquierdo/derecho, pierna izquierda/derecha), nivel de conciencia (1a), parálisis facial (4) y orientación verbal (1b).
- Concordancia sustancial a moderada ($\kappa_w = 0.55 – 0.74$): Campo visual (3), lenguaje/afasia (9) y extinción/inatención sensorial (11).
- Concordancia más débil ($kappa_w < 0.50$): Ataxia de miembros (7) y disartria (10), debida a la dificultad metodológica de separar la ataxia de la paresia piramidal y a la ambigüedad en la graduación del habla pastosa en presencia de barreras orales o prótesis dentales.
8.3. Fiabilidad Intraobservador y Test-Retest
La reproducibilidad test-retest evaluada en pacientes clínicamente estables en intervalos de 24 horas exhibe coeficientes de correlación de Pearson y coeficientes intraclase superiores a 0.92. La introducción de sistemas estandarizados de certificación audiovisual y cursos interactivos en línea desarrollados conjuntamente por la American Heart Association (AHA) y la American Stroke Association ha incrementado sustancialmente la fiabilidad interprofesional, demostrándose que personal de enfermería neurocrítica y paramédicos entrenados alcanzan niveles de concordancia diagnóstica estadísticamente indistinguibles de los neurólogos vasculares seniors ($kappa > 0.80$).
9. Análisis factorial
Desde la óptica de la psicometría factorial moderna, la dimensionalidad de la NIHSS ha suscitado un vivo debate académico. Aunque el instrumento fue concebido como un índice clinimétrico aditivo lineal de un solo factor (gravedad global del ACV), los estudios mediante Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) demuestran de forma inequívoca una arquitectura multifactorial subyacente.
9.1. Estructura Factorial Clásica de Lyden y Colaboradores
En el estudio emblemático de Lyden et al. (1999 y 2004) aplicado sobre cohortes multicéntricas de miles de pacientes del ensayo NINDS rt-PA, los análisis factoriales con rotación ortogonal (Varimax) y oblicua (Promax) identificaron consistentemente una solución de dos a cuatro factores latentes principales que explican entre el 58% y el 66% de la varianza acumulada total:
- Factor 1: Función Motora / Vía Piramidal (Motor Function Factor). Explica la mayor porción de la varianza común (aproximadamente 32-38%). Agrupa de manera dominante a los ítems 5a, 5b (motor brazos), 6a, 6b (motor piernas) y 4 (parálisis facial). Las cargas factoriales ($lambda$) para estos ítems oscilan típicamente entre 0.72 y 0.89.
- Factor 2: Funciones Corticales / Hemisferio Izquierdo – Dominante (Cortical Left Factor). Explica alrededor del 12-16% de la varianza. Presenta saturaciones sobresalientes en el ítem 9 (afasia/lenguaje, $lambda = 0.82$), ítem 1b (preguntas de orientación, $lambda = 0.74$), ítem 1c (acatamiento de órdenes, $lambda = 0.68$) e ítem 10 (disartria, $lambda = 0.54$).
- Factor 3: Funciones Visoespaciales / Hemisferio Derecho – No Dominante (Visuospatial Right Factor). Explica entre el 8% y el 11% de la varianza. Carga preponderantemente en el ítem 11 (extinción e inatención, $lambda = 0.79$), ítem 3 (campos visuales, $lambda = 0.65$) e ítem 2 (mirada conjugada horizontal, $lambda = 0.58$).
- Factor 4: Nivel de Activación / Conciencia General (Level of Consciousness Factor). Identificado en modelos de cuatro componentes, concentra el ítem 1a (alerta/estupor/coma, $lambda = 0.85$) y correlaciona de forma moderada con el resto de dominios cognitivos.
9.2. Ajuste de Modelos mediante Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
Estudios psicométricos contemporáneos que han sometido a prueba la dimensionalidad del instrumento mediante ecuaciones estructurales confirman que un modelo bifactor o un modelo de factores oblicuos correlacionados se ajusta significativamente mejor a los datos que el modelo estrictamente unidimensional. Indicadores psicométricos estándar en muestras representativas arrojan:
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): 0.93 – 0.96
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): 0.91 – 0.94
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): 0.048 – 0.059 (con intervalo de confianza al 90%: 0.041 – 0.065)
- Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR): 0.042
Este patrón factorial sustenta empíricamente la hipótesis clinimétrica de que la NIHSS captura de forma equilibrada tanto el eje motor corticoespinal básico como las asimetrías hemisféricas corticales dependientes del territorio vascular afectado (síndrome hemisférico izquierdo con afasia vs. síndrome hemisférico derecho con hemi-inatención).
10. Instrumento de medición
A continuación se detallan las especificaciones técnicas y operativas del instrumento:
- Tipo de prueba: Escala de observación e inspección clínica neurológica objetiva administrada por un profesional sanitario o neuropsicólogo entrenado. No constituye una prueba de auto-reporte ni un cuestionario subjetivo.
- Formato: Protocolo estandarizado de evaluación neuroconductual estructurada compuesto por 15 ítems jerárquicos ordenados de forma inalterable. El examen debe ejecutarse siguiendo estrictamente la secuencia prescrita del ítem 1a al ítem 11, prohibiéndose retroceder para recalificar un ítem previo ante el rendimiento subsiguiente del paciente.
- Número de ítems: 15 ítems distribuidos operativamente en 11 secciones funcionales numeradas.
- Escala de respuesta: Item-specific clinician-rated ordinal scales ranging from 0–2, 0–3, or 0–4 (0 = normal / no deficit; higher scores indicate greater neurological impairment; untestable options available for specific items).
- Puntuación total y rango: La puntuación total se obtiene computando la sumatoria aritmética directa de los valores asignados a los 15 ítems individuales, generando un rango continuo de 0 a 42 puntos. Un valor de 0 denota exploración neurológica normal o ausencia de déficit objetivable en la escala, mientras que 42 representa el estado de déficit neurológico focal máximo.
- Categorías de gravedad clínica reconocidas:
- 0: Sin síntomas de ictus / examen normal.
- 1 a 4: Ictus leve o menor (minor stroke).
- 5 a 15: Ictus moderado (moderate stroke).
- 16 a 20: Ictus moderado a severo (moderate-to-severe stroke).
- 21 a 42: Ictus severo o masivo (severe stroke).
- Ítems no evaluables (UN – Untestable): En los ítems 5a, 5b, 6a, 6b (extremidades), 7 (ataxia) y 10 (disartria), se autoriza la codificación técnica «UN» ante amputaciones previas, anquilosis articular irreductible o presencia de intubación orotraqueal/barrera física invencible. En el cálculo de la suma aritmética estándar, los ítems UN se tratan tradicionalmente como 0 para no inflar la puntuación de déficit agudo vascular, aunque en análisis estadísticos rigurosos se recomienda el modelado de datos faltantes no imputados.
- Regla de no inversión de ítems: Todos los ítems están dirigidos en sentido patológico directo (a mayor puntaje, mayor daño). No existen ítems invertidos (reverse-scored items).
- Tiempo promedio de administración: De 5 a 10 minutos en manos de un clínico debidamente certificado.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
- Año de publicación original: 1989 (publicación fundacional por Brott et al. en la revista Stroke), con revisiones sistemáticas, ampliaciones metodológicas y consensos de estandarización digital consolidados en 1992, 1995 y 2005.
- Derechos de autor y licencias: La Escala de Ictus de los Institutos Nacionales de la Salud fue financiada y desarrollada bajo los auspicios del gobierno federal de los Estados Unidos a través de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). Por ende, el instrumento se encuentra formalmente en el dominio público.
- Tarifas de uso: Es de acceso completamente gratuito para la práctica clínica cotidiana, fines asistenciales de salud pública y proyectos de investigación académica independiente. No se aplican regalías, tarifas de licencia por paciente ni cánones de suscripción por el uso del contenido impreso básico de la escala.
- Certificación y acreditación: Aunque el acceso al texto es libre, las directrices mundiales de buena práctica clínica exigen que los evaluadores completen programas estructurados de entrenamiento y certificación en línea (con vídeos de calibración de casos estandarizados) ofrecidos sin ánimo de lucro o con tasas administrativas menores por instituciones autorizadas como la American Heart Association/American Stroke Association (AHA/ASA) y la plataforma NIH Stroke Scale Certification.
12. Referencias
A continuación se listan las publicaciones científicas clave, metodológicas y psicométricas que fundamentan el uso internacional de la NIHSS siguiendo la normativa APA 7.ª edición:
- Adams, H. P., Davis, P. H., Leira, E. C., Chang, K. C., Bendixen, B. H., Clarke, W. R., Woolson, R. F., & Torner, J. C. (1999). Baseline NIH Stroke Scale score strongly predicts outcome after stroke: A report of the Trial of Org 10172 in Acute Stroke Treatment (TOAST). Neurology, 53(1), 126–131. https://doi.org/10.1212/wnl.53.1.126
- Barber, P. A., Demchuk, A. M., Zhang, J., & Buchan, A. M. (1999). Validity and reliability of a quantitative computed tomography score in predicting outcome of hyperacute stroke before thrombolytic therapy. The Lancet, 355(9216), 1670–1674. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(00)02237-6
- Brott, T., Adams, H. P., Olinger, C. P., Marler, J. R., Barsan, W. G., Biller, J., Spilker, J., Holleran, R., Eberle, R., & Hertzberg, V. (1989). Measurements of acute cerebral infarction: A clinical examination scale. Stroke, 20(7), 864–870. https://doi.org/10.1161/01.str.20.7.864
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13. Ítems de la escala
Response Scale: Item-specific clinician-rated ordinal scales ranging from 0–2, 0–3, or 0–4 (0 = normal / no deficit; higher scores indicate greater neurological impairment; untestable options available for specific items)
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1. 1a. Level of Consciousness (LOC):
0 = Alert; keenly responsive1 = Not alert; but arousable by minor stimulation to obey, answer, or respond2 = Not alert; requires repeated stimulation to attend, or is obtunded and requires strong or painful stimulation to make movements (not stereotyped)3 = Responds only with reflex motor or autonomic effects or totally unresponsive, flaccid, and areflexic
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2. 1b. LOC Questions (ask patient the month and their age):
0 = Answers both questions correctly1 = Answers one question correctly2 = Answers neither question correctly
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3. 1c. LOC Commands (ask patient to open and close eyes, then grip and release non-paretic hand):
0 = Performs both tasks correctly1 = Performs one task correctly2 = Performs neither task correctly
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4. 2. Best Gaze (horizontal extraocular movements):
0 = Normal1 = Partial gaze palsy; gaze is abnormal in one or both eyes, but forced deviation or total gaze paresis is not present2 = Forced deviation, or total gaze paresis not overcome by oculocephalic maneuver
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5. 3. Visual (visual fields tested by confrontation):
0 = No visual loss1 = Partial hemianopia2 = Complete hemianopia3 = Bilateral hemianopia (blind including cortical blindness)
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6. 4. Facial Palsy (ask patient to show teeth or raise eyebrows and close eyes):
0 = Normal symmetrical movements1 = Minor paralysis (flattened nasolabial fold, asymmetry on smiling)2 = Partial paralysis (total or near-total paralysis of lower face)3 = Complete paralysis of one or both sides (absence of facial movement in the upper and lower face)
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7. 5a. Motor Arm – Left (limb held at 90° sitting or 45° supine for 10 seconds):
0 = No drift; limb holds 90 (or 45) degrees for full 10 seconds1 = Drift; limb holds 90 (or 45) degrees, but drifts down before full 10 seconds; does not hit bed or other support2 = Some effort against gravity; limb cannot get to or maintain (if cued) 90 (or 45) degrees, drifts down to bed, but has some effort against gravity3 = No effort against gravity; limb falls4 = No movementUN = Untestable (joint fusion or limb amputation)
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8. 5b. Motor Arm – Right (limb held at 90° sitting or 45° supine for 10 seconds):
0 = No drift; limb holds 90 (or 45) degrees for full 10 seconds1 = Drift; limb holds 90 (or 45) degrees, but drifts down before full 10 seconds; does not hit bed or other support2 = Some effort against gravity; limb cannot get to or maintain (if cued) 90 (or 45) degrees, drifts down to bed, but has some effort against gravity3 = No effort against gravity; limb falls4 = No movementUN = Untestable (joint fusion or limb amputation)
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9. 6a. Motor Leg – Left (leg held at 30° supine for 5 seconds):
0 = No drift; leg holds 30-degree position for full 5 seconds1 = Drift; leg falls by the end of the 5-second period but does not hit bed2 = Some effort against gravity; leg falls to bed by 5 seconds, but has some effort against gravity3 = No effort against gravity; leg falls to bed immediately4 = No movementUN = Untestable (joint fusion or limb amputation)
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10. 6b. Motor Leg – Right (leg held at 30° supine for 5 seconds):
0 = No drift; leg holds 30-degree position for full 5 seconds1 = Drift; leg falls by the end of the 5-second period but does not hit bed2 = Some effort against gravity; leg falls to bed by 5 seconds, but has some effort against gravity3 = No effort against gravity; leg falls to bed immediately4 = No movementUN = Untestable (joint fusion or limb amputation)
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11. 7. Limb Ataxia (finger-nose-finger and heel-shin tests):
0 = Absent1 = Present in one limb2 = Present in two limbsUN = Untestable (amputation or joint fusion)
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12. 8. Sensory (pinprick sensation or noxious stimulus, comparison of sides):
0 = Normal; no sensory loss1 = Mild-to-moderate sensory loss; patient feels pinprick is less sharp or is dull on affected side, or loss of superficial pain with awareness of touch2 = Severe to total sensory loss; patient is not aware of being touched in face, arm, and leg
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13. 9. Best Language (comprehension, naming items, describing picture, reading sentences):
0 = No aphasia; normal1 = Mild-to-moderate aphasia; some obvious loss of fluency or facility of comprehension without significant limitation on ideas expressed2 = Severe aphasia; all communication is through fragmentary expression; listener carries burden of communication3 = Mute, global aphasia; no usable speech or auditory comprehension
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14. 10. Dysarthria (clarity of articulation repeating or reading standardized word list):
0 = Normal1 = Mild-to-moderate dysarthria; patient slurs at least some words and can be understood with some difficulty2 = Severe dysarthria; patient’s speech is so slurred as to be unintelligible, or is mute/anarthricUN = Untestable (intubated or other physical barrier)
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15. 11. Extinction and Inattention / Neglect (double simultaneous bilateral sensory and visual stimulation):
0 = No abnormality1 = Visual, tactile, auditory, spatial, or personal inattention or extinction to bilateral simultaneous stimulation in one modality2 = Profound hemi-inattention or extinction to more than one modality