Escala de Kinesiofobia de Tampa

La Escala de Kinesiofobia de Tampa (TSK) es un instrumento psicométrico de 17 ítems diseñado para evaluar el miedo al movimiento y a la reinjuria en pacientes con dolor musculoesquelético crónico y fibromialgia. Analice su estructura bifactorial, fiabilidad y validez clínica.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

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1. Resumen

La Escala de Kinesiofobia de Tampa (Tampa Scale for Kinesiophobia, TSK) es uno de los instrumentos psicométricos y de autoinforme más ampliamente utilizados y rigurosamente validados en el ámbito de la psicología de la salud, la medicina del dolor y la fisioterapia musculoesquelética. Diseñada originalmente a comienzos de la década de 1990 por Miller, Kori y Todd (1991), y posteriormente adaptada y consolidada psicométricamente por Johan W. S. Vlaeyen y colaboradores en 1995, la TSK evalúa de manera específica el constructo de kinesiofobia, conceptualizado operacionalmente como un miedo irracional, debilitante y persistente a realizar movimientos corporales y actividades físicas, derivado del temor a sufrir una nueva lesión o a exacerbar el daño tisular existente en personas que padecen cuadros de dolor musculoesquelético crónico o recurrente.

El instrumento consta formalmente de 17 reactivos estructurados según una escala de respuesta ordinal tipo Likert de 4 puntos (desde 1 = «Totalmente en desacuerdo» hasta 4 = «Totalmente de acuerdo»). Cuatro de sus ítems (reactivos 4, 8, 12 y 16) están redactados en sentido inverso, lo que exige su recodificación para el cómputo final, generando una puntuación global que oscila entre un rango de 17 y 68 puntos. Una puntuación más elevada denota un grado significativamente mayor de kinesiofobia y creencias de miedo-evitación. A nivel estructural, los análisis factoriales confirmatorios más extendidos respaldan un modelo bifactorial robusto compuesto por dos dimensiones primarias: la Evitación de la Actividad (Activity Avoidance, TSK-AA), que refleja la convicción del sujeto de que la actividad física debe restringirse porque puede desencadenar dolor o reinjuria, y el Foco Somático (Somatic Focus, TSK-SF), que alude a la hipervigilancia corporal y a la creencia catastrófica de que el dolor es un marcador inequívoco de una condición médica subyacente grave o de un daño orgánico inminente.

En términos de bondad psicométrica, la escala exhibe consistentemente una consistencia interna adecuada a óptima en diversas poblaciones clínicas con dolor lumbar crónico, fibromialgia, dolor cervical y trastornos postraumáticos, con coeficientes alfa de Cronbach situados entre 0.76 y 0.88 para la escala total. La estabilidad temporal test-retest supera habitualmente correlaciones de 0.80 a intervalos de 24 a 48 horas o una semana. Asimismo, la escala goza de una sólida validez convergente y predictiva con variables cardinales del modelo de miedo-evitación del dolor, como la catastrofización ante el dolor, la autoeficacia percibida, la discapacidad funcional objetiva y los índices de retorno laboral.

2. Palabras clave

Kinesiofobia, Escala de Tampa, dolor musculoesquelético crónico, miedo al movimiento, evitación de la actividad, foco somático, lumbalgia crónica, catastrofización del dolor, psicometría, evaluación del dolor, rehabilitación musculoesquelética.

3. Autores

La formulación original de la escala y sus conceptos fundacionales fueron establecidos por:

  • R. P. Miller: Departamento de Rehabilitación y Tratamiento del Dolor, Tampa, Florida, Estados Unidos.
  • Shirish H. Kori, M.D.: Neurólogo y especialista en medicina del dolor, South Florida Pain Center, Tampa, Florida, Estados Unidos.
  • D. D. Todd: Departamento de Psicología Clínica y Rehabilitación, Tampa, Florida, Estados Unidos.

La validación psicométrica canónica, formalización estadística e introducción al paradigma contemporáneo del modelo de miedo-evitación (Fear-Avoidance Model) fue desarrollada por el grupo de investigación de la Universidad de Maastricht (Países Bajos) y la Universidad de Gante (Bélgica):

  • Johan W. S. Vlaeyen, Ph.D.: Catedrático de Psicología de la Salud y Conductual, Departamento de Psicología Clínica y del Desarrollo, Universidad de Maastricht, Maastricht, Países Bajos, y Centro de Investigación sobre la Salud y la Psicología de la Adaptación, Universidad de Lovaina, Bélgica.
  • Astrid M. J. Kole-Snijders: Investigadora en psicología de la rehabilitación, Rehabilitation Centre Hoensbroek, Hoensbroek, Países Bajos.
  • Geert Crombez, Ph.D.: Catedrático de Psicología Experimental y de la Salud, Departamento de Psicología Experimental-Clínica y de la Salud, Universidad de Gante, Gante, Bélgica.
  • R. G. B. Boeren: Investigador clínico en rehabilitación musculoesquelética, Rehabilitation Centre Hoensbroek, Países Bajos.
  • H. van Eek / A. M. Rotteveel: Especialistas en medicina de rehabilitación y evaluación biopsicosocial en patología espinal crónica.

4. Propósito

El propósito primordial de la Escala de Kinesiofobia de Tampa consiste en cuantificar, clasificar y monitorear de manera estandarizada el grado de miedo al movimiento o a la reinjuria que experimentan los individuos afectados por síndromes de dolor crónico y disfunciones musculoesqueléticas. Desarrollada en un principio en centros de rehabilitación multidisciplinar para el abordaje de la lumbalgia incapacitante y las lesiones ocupacionales, la TSK atiende una necesidad diagnóstica fundamental: descifrar por qué un porcentaje considerable de pacientes persiste en una trayectoria de discapacidad severa a pesar de que los parámetros biomédicos y los hallazgos de neuroimagen indican una resolución o estabilización del daño tisular periférico inicial.

Desde una perspectiva clínica, la kinesiofobia actúa como un obstáculo de primer orden en los programas de rehabilitación activa, acondicionamiento funcional y fisioterapia. Cuando un paciente cree firmemente que «el dolor equivale a lesión» y que cualquier exigencia mecánica agravará su condición, opta por respuestas conductuales de hipervigilancia, reposo prolongado y evitación sistemática de esfuerzos. En consecuencia, la TSK permite a fisioterapeutas, médicos del dolor y psicólogos clínicos:

  • Identificar tempranamente a pacientes en riesgo de cronificación: Aquellos individuos que puntúan alto en la TSK en fases subagudas de dolor lumbar o cervical poseen un pronóstico desfavorable en términos de baja laboral prolongada y deterioro de la calidad de vida.
  • Diseñar intervenciones biopsicosociales individualizadas: Puntuaciones elevadas señalan la conveniencia de integrar enfoques de terapia cognitivo-conductual, terapia de exposición gradual en vivo (graded in vivo exposure) y educación en neurociencia del dolor antes de someter al sujeto a cargas biomecánicas forzadas.
  • Evaluar la eficacia del tratamiento: La TSK es extraordinariamente sensible al cambio terapéutico. Permite documentar si la desensibilización central y la reestructuración cognitiva disminuyen efectivamente el miedo cognitivo al movimiento a lo largo del proceso rehabilitador.

En el ámbito de la investigación, la TSK ha sido el instrumento de referencia indiscutible para someter a prueba las hipótesis del Fear-Avoidance Model. Se emplea de modo transversal y longitudinal para examinar la interacción entre variables cognitivas, reactividad autonómica ante el esfuerzo, atrofia muscular por desuso y reincorporación laboral tras cirugías ortopédicas de columna, artroplastias de cadera o rodilla, dolor temporomandibular y trastornos generalizados como la fibromialgia.

5. Constructo psicológico

El constructo medido por la TSK es la kinesiofobia. Originalmente definida por Kori, Miller y Todd (1990) como una «condición en la cual el paciente experimenta un miedo excesivo, irracional y debilitante a llevar a cabo movimientos físicos y actividades motrices, resultante de una sensación de vulnerabilidad ante una dolorosa lesión o una nueva lesión», la kinesiofobia es una entidad biopsicosocial compleja donde confluyen componentes cognitivos, afectivos y conductuales.

Componente Cognitivo y Atribucional

En el plano cognitivo, la persona con kinesiofobia elabora creencias erróneas y catastróficas respecto al significado biológico del estímulo nociceptivo. Se asume que el dolor es un marcador absoluto e inviolable de que el cuerpo está sufriendo una destrucción tisular. El paciente interpreta cualquier incremento en la intensidad de las sensaciones corporales como evidencia indubitable de que su anatomía es frágil y vulnerable, lo que da lugar a una interpretación sesgada de las señales propioceptivas e interoceptivas.

Componente Afectivo y Fóbico

El aspecto afectivo se traduce en una respuesta de aprensión y ansiedad anticipatoria ante la posibilidad de moverse. Al igual que en las fobias específicas tipificadas en los manuales de la American Psychological Association, el mero pensamiento de agacharse, levantar un objeto liviano o caminar genera una elevación del tono simpático, tensión muscular refleja en la musculatura paravertebral y malestar psíquico acusado.

Componente Conductual y Evitación

Conductualmente, el miedo suscita de forma inmediata estrategias de escape y evitación. La evitación de la actividad física conlleva de forma progresiva a un ciclo de desacondicionamiento físico, atrofia por desuso, rigidez articular y pérdida de la propiocepción, lo que a su vez sensibiliza el sistema nervioso periférico y central, haciendo que movimientos cada vez más sutiles y cotidianos activen la alarma del dolor.

Estructura Dimensional de la Escala

A través de las investigaciones de Vlaeyen et al. (1995), Roelofs et al. (2004) y Goubert et al. (2004), se ha determinado que el constructo se despliega en dos dimensiones fundamentales:

  • Evitación de la Actividad (Activity Avoidance – TSK-AA): Engloba la convicción del paciente de que realizar ciertas actividades físicas cotidianas o laborales agravará su dolor o causará daños irreparables, fundamentando la decisión explícita de abstenerse de cualquier esfuerzo corporal. Se manifiesta en reactivos como «Tengo miedo de lastimarme accidentalmente» o «Simplemente tener cuidado de no hacer movimientos innecesarios es lo más seguro que puedo hacer para evitar que mi dolor empeore».
  • Foco Somático (Somatic Focus – TSK-SF): Refleja la tendencia a focalizar la atención en sensaciones corporales patológicas y la creencia de que el organismo padece un defecto estructural subyacente grave que los profesionales médicos no han resuelto. Se ilustra en ítems como «Mi cuerpo me está diciendo que tengo algo peligrosamente mal» o «La gente no está tomando mi condición médica lo suficientemente en serio».

6. Marco teórico

La base conceptual y psicopatológica en la que se inscribe la Escala de Kinesiofobia de Tampa es el Modelo de Miedo-Evitación del Dolor (Cognitive-Behavioral Fear-Avoidance Model of Musculoskeletal Pain), formalizado de manera exhaustiva por autores como Gordon Waddell (1993), Johan Vlaeyen (1995, 2000) y Geert Crombez (1999).

Este marco cognitivo-conductual postula que la experiencia de un episodio de dolor agudo inicial puede derivar en dos trayectorias radicalmente distintas:

  1. La vía adaptativa de confrontación (Confrontation pathway): Si el individuo interpreta el dolor agudo como una señal benigna y temporal de una agresión física normal, mantiene una actitud psicológica optimista y una valoración de bajo peligro. Esto le lleva a modular sus actividades temporalmente sin abandonarlas por completo, reanudando paulatinamente el movimiento conforme cede la inflamación tisular, lo que culmina en una recuperación funcional completa.
  2. La vía desadaptativa de evitación (Avoidance pathway): Si el sujeto posee esquemas cognitivos disfuncionales previos, rasgos de ansiedad o recibe mensajes iatrogénicos biomédicos («su columna está gastada», «un movimiento en falso lo dejará en silla de ruedas»), interpreta el dolor a través del prisma de la catastrofización (creencia magnificada de que la situación es incontrolable y desastrosa). La catastrofización engendra inmediatamente kinesiofobia y ansiedad relacionada con el dolor.

La kinesiofobia activa una cascada psicofisiológica deletérea: en primer lugar, suscita una atención selectiva focalizada hacia las sensaciones somáticas (hipervigilancia), disminuyendo los umbrales de detección nociceptiva. En segundo lugar, induce conductas sistemáticas de evitación motriz. En tercer lugar, el reposo crónico desemboca en el «síndrome de desuso» (disuse syndrome), que engloba desacondicionamiento cardiovascular, rigidez cápsulo-ligamentosa y atrofia de la musculatura estabilizadora profunda del raquis. Finalmente, este estado perpetúa la sensibilización central, amplifica el afecto depresivo, la sensación de autoeficacia menguada y consolida la discapacidad física y el aislamiento social.

Desde la óptica de las teorías del aprendizaje y del condicionamiento operante (Fordyce, 1976), la evitación actúa como un potente reforzador negativo a corto plazo: al abstenerse de realizar un esfuerzo, el paciente experimenta un alivio transitorio de la ansiedad. No obstante, a largo plazo previene de raíz la habituación y la extinción de las respuestas de miedo condicionado al movimiento. La TSK constituye el instrumento métrico por excelencia para calibrar el nodo central de este modelo dinámico.

7. Validez

Las propiedades psicométricas de la Escala de Tampa han sido evaluadas en docenas de investigaciones internacionales, demostrando niveles sobresalientes de validez en todas sus vertientes metodológicas:

Validez de Constructo

La validez de constructo de la TSK ha sido confirmada a través de su capacidad para diferenciar de forma estadísticamente significativa entre pacientes clínicos con lumbalgia crónica y personas asintomáticas de control (d de Cohen comúnmente superior a 1.20). Asimismo, discrimina eficazmente entre pacientes que presentan un alto nivel de discapacidad funcional y aquellos que, a pesar de experimentar intensidades de dolor equiparables, conservan una vida activa e independiente.

Validez Convergente

La TSK presenta correlaciones teóricamente coherentes y estadísticamente significativas con múltiples medidas psicométricas validadas:

  • Catastrofización del dolor: Se asocia de manera positiva y moderada a fuerte con la Pain Catastrophizing Scale (PCS; Sullivan et al., 1995), con coeficientes de correlación de Pearson r que oscilan típicamente entre 0.45 y 0.65.
  • Discapacidad musculoesquelética: Muestra correlaciones directas robustas con el Cuestionario de Discapacidad de Roland-Morris (RMDQ) y el Índice de Discapacidad de Oswestry (ODI), con coeficientes r situados entre 0.35 y 0.55.
  • Ansiedad y depresión: Presenta asociaciones positivas con escalas de distress emocional como el HADS (Hospital Anxiety and Depression Scale) y el BDI (Beck Depression Inventory), con coeficientes r entre 0.30 y 0.48.
  • Autoeficacia: Manifiesta correlaciones inversas moderadas a intensas con cuestionarios de autoeficacia ante el dolor crónico (Pain Self-Efficacy Questionnaire, PSEQ), con valores de r entre -0.40 y -0.62.

Validez Predictiva

En estudios longitudinales de cohortes, las puntuaciones iniciales elevadas en la TSK predicen de forma independiente una menor probabilidad de reincorporación laboral a los 6 y 12 meses de seguimiento, un menor rendimiento físico en pruebas funcionales objetivas (como la prueba de flexión del tronco, dinamometría isocinética o el test de marcha) y un riesgo incrementado de transición del dolor agudo al dolor crónico persistente, incluso tras controlar por covariables biomédicas como la gravedad de los hallazgos radiológicos o la intensidad basal del dolor.

Validez Discriminante

La TSK se distingue conceptualmente de medidas de neurosis generalizada o de afectividad negativa genérica, mostrando que la kinesiofobia explica una varianza única y adicional de la discapacidad funcional más allá de los rasgos de personalidad globales.

8. Confiabilidad

La confiabilidad de la TSK ha sido ampliamente documentada a través de diversos parámetros de consistencia interna y estabilidad temporal:

Consistencia Interna

  • Escala total (17 ítems): En las muestras canónicas de dolor de espalda crónico y fibromialgia analizadas por Vlaeyen et al. (1995), la versión de 17 ítems exhibió coeficientes alfa de Cronbach que oscilaron entre α = 0.77 y α = 0.82. En estudios transculturales posteriores (validaciones al español por Gómez-Pérez et al., 2003, y Kovacs et al., 2008), el alfa de Cronbach de la versión completa se situó consistentemente entre α = 0.76 y α = 0.84.
  • Subescala de Evitación de la Actividad (TSK-AA): Suele arrojar coeficientes alfa comprendidos entre 0.74 y 0.81.
  • Subescala de Foco Somático (TSK-SF): Presenta coeficientes alfa ligeramente menores pero aceptables, fluctuando típicamente entre 0.68 y 0.77.

Estabilidad Temporal (Test-Retest)

La estabilidad temporal del instrumento ha evidenciado un desempeño de moderado a excelente:

  • Swinkels-Meewisse et al. (2003) reportaron un coeficiente de correlación intraclase (CCI) de 0.83 en pacientes con lumbalgia subaguda evaluados con un intervalo de 24 horas.
  • Estudios que implementaron un intervalo de retest de una a dos semanas en pacientes con dolor lumbar crónico estable han arrojado valores de CCI entre 0.78 y 0.87, lo que indica que el constructo posee una notable estabilidad en ausencia de intervenciones terapéuticas activas.

Error Estándar de Medición (SEM) y Cambio Mínimo Detectable (MDC)

En términos de utilidad clínica individual, el Error Estándar de Medición (Standard Error of Measurement, SEM) para la escala global se ubica habitualmente en torno a 2.5 a 3.1 puntos, mientras que el Cambio Mínimo Detectable al 95% de confianza (MDC95) se sitúa entre 5.5 y 8.6 puntos, lo que implica que una variación superior a 6-8 puntos tras un programa de rehabilitación refleja un cambio clínico real y no mero error de medida.

9. Análisis factorial

La estructura factorial de la TSK ha sido objeto de exhaustivos debates analíticos y modelados mediante Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC).

El Modelo Bifactorial Canónico de Vlaeyen (1995) y Roelofs et al. (2004)

Aunque originalmente se concibió como un instrumento unidimensional de miedo al movimiento, los estudios pioneros de Vlaeyen et al. (1995) revelaron una estructura multifactorial subyacente. Posteriormente, Roelofs et al. (2004) ejecutaron análisis factoriales confirmatorios en grandes muestras de pacientes de diversos países europeos con dolor lumbar crónico y fibromialgia, demostrando que un modelo de dos factores oblicuos presenta índices de ajuste significativamente superiores al modelo unidimensional:

  • Factor 1: Evitación de la Actividad (TSK-AA): Compuesto comúnmente por los ítems 1, 2, 7, 9, 10, 11 y 12. Las cargas factoriales estandarizadas para estos reactivos oscilan habitualmente entre 0.48 y 0.74, reflejando el convencimiento de que el movimiento y la actividad desencadenan daño mecánico.
  • Factor 2: Foco Somático (TSK-SF): Integrado habitualmente por los ítems 3, 4, 5, 6 y 8. Sus cargas factoriales estandarizadas se sitúan típicamente entre 0.42 y 0.69, midiendo la hiperfocalización en el dolor corporal como síntoma de gravedad médica no reconocida.

El Debate de los Ítems Inversos y Modelos Alternativos

Múltiples investigadores (Goubert et al., 2004; Woby et al., 2005) identificaron que los cuatro ítems redactados de forma invertida (ítems 4, 8, 12 y 16) tendían a agruparse en factores artefactuales derivados de la formulación lingüística, presentando con frecuencia correlaciones ítem-total corregidas bajas. Esto condujo a dos corrientes psicométricas:

  1. Modelos de 4 factores: Propuestos en muestras tempranas (miedo a la lesión, miedo al movimiento, importancia del dolor, disfunción corporal), los cuales presentaban sobreajustes específicos de muestra y correlaciones interfactoriales excesivamente altas.
  2. Versiones abreviadas depuradas: Como la TSK-11 (Woby et al., 2005), en la cual se suprimieron los cuatro ítems invertidos y otros dos ítems con baja carga o ambigüedad conceptual, conservando 11 ítems distribuidos limpiamente en dos factores (TSK-11 AA y TSK-11 SF) con índices psicométricos sobresalientes (RMSEA < 0.05, CFI > 0.95).

A pesar de estas adaptaciones abreviadas, la versión canónica de 17 reactivos continúa siendo ampliamente referenciada como el estándar normativo global para investigaciones epidemiológicas y ensayos clínicos.

10. Instrumento de medición

  • Tipo de instrumento: Cuestionario de autoinforme psicométrico estandarizado.
  • Población diana: Adultos y adultos mayores con síndromes de dolor musculoesquelético agudo, subagudo o crónico (p. ej., dolor lumbar crónico, cervicalgia, dolor osteoartrítico, fibromialgia, lesiones ocupacionales o secuelas de latigazo cervical).
  • Número de ítems: 17 afirmaciones.
  • Formato de respuesta: Escala ordinal tipo Likert de 4 puntos:
    • 1 = Strongly disagree (Totalmente en desacuerdo)
    • 2 = Somewhat disagree / Disagree (Algo en desacuerdo / En desacuerdo)
    • 3 = Somewhat agree / Agree (Algo de acuerdo / De acuerdo)
    • 4 = Strongly agree (Totalmente de acuerdo)
  • Regla de puntuación e inversión de ítems:
    • Los ítems 4, 8, 12 y 16 poseen redacción en sentido adaptativo/positivo y deben invertirse obligatoriamente antes de la suma final: 1 = 4, 2 = 3, 3 = 2, 4 = 1.
    • El resto de los ítems (1, 2, 3, 5, 6, 7, 9, 10, 11, 13, 14, 15, 17) se puntúan de forma directa (1 a 4).
    • Rango de puntuación total: De 17 a 68 puntos.
    • Interpretación clínica: Puntuaciones más elevadas reflejan una mayor kinesiofobia. En la literatura clínica, con frecuencia se ha adoptado como umbral de alta kinesiofobia una puntuación total superior a 37-40 puntos (Vlaeyen et al., 1995; Roelofs et al., 2004).
  • Subescalas clínicas:
    • Evitación de la Actividad (TSK-AA): Ítems 1, 2, 7, 9, 10, 11, 12 (rango 7 a 28 puntos).
    • Foco Somático (TSK-SF): Ítems 3, 4, 5, 6, 8 (rango 5 a 20 puntos).
  • Tiempo de administración: Entre 3 y 7 minutos.
  • Modalidad de aplicación: Individual o colectiva, en formato impreso (lápiz y papel) o administración digital computarizada.

11. Permisos, Tarifas y Año del test

  • Año de formulación inicial: 1991 (Miller, Kori y Todd).
  • Año de formalización y validación psicométrica: 1995 (Vlaeyen, Kole-Snijders, Crombez, Boeren y van Eek).
  • Estado de derechos y licencias: La Escala de Kinesiofobia de Tampa se considera un instrumento de libre acceso para fines de investigación académica, evaluación científica y práctica clínica habitual sin ánimo de lucro. No requiere el abono de tarifas o regalías (fee-free) para su administración en estos contextos.
  • Uso comercial y ensayos clínicos corporativos: En caso de inclusión en ensayos farmacológicos comerciales o plataformas de software con fines de lucro, se sugiere verificar las disposiciones institucionales de los autores originales y de la Universidad de Maastricht o el Pain In Motion Research Group.
  • Citas y atribución: Cualquier publicación, reporte científico o tesis que utilice el instrumento debe proporcionar la debida atribución bibliográfica a los trabajos canónicos de Miller et al. (1991) y Vlaeyen et al. (1995).

12. Referencias

Crombez, G., Vlaeyen, J. W., Heuts, P. H., & Lysens, R. (1999). Pain-related fear is more disabling than pain itself: evidence on the role of pain-related fear in chronic back pain patients. Pain, 80(1-2), 329–339. https://doi.org/10.1016/s0304-3959(98)00229-2

Gómez-Pérez, L., López-Martínez, A. E., & Ruiz-Párraga, C. A. (2003). Psychometric properties of the Spanish version of the Tampa Scale for Kinesiophobia (TSK) in patients with chronic low back pain. The Journal of Pain, 4(2), 58.

Goubert, L., Crombez, G., Van Damme, S., Vlaeyen, J. W., Bijtebier, P., & Roelofs, J. (2004). Confirmatory factor analysis of the Tampa Scale for Kinesiophobia: invariant two-factor model across low back pain patients and fibromyalgia patients. The Clinical Journal of Pain, 20(2), 103–110. https://doi.org/10.1097/00002508-200403000-00007

Kori, S. H., Miller, R. P., & Todd, D. D. (1990). Kinisophobia: a new view of chronic pain behavior. Pain Management, 3, 35–43.

Kovacs, F. M., Muriel, A., Medina, J. M., Abraira, V., Sánchez, M. D., Olabe, J., & Spanish Back Pain Research Network. (2008). Psychometric characteristics of the Spanish version of the FABQ and TSK questionnaires for patients with chronic low back pain. The Journal of Pain, 9(1), 78–89. https://doi.org/10.1016/j.jpain.2007.08.005

Miller, R. P., Kori, S. H., & Todd, D. D. (1991). The Tampa Scale: A Measure of Kinisophobia. The Clinical Journal of Pain, 7(1), 51.

Roelofs, J., Goubert, L., Peters, M. L., Vlaeyen, J. W., & Crombez, G. (2004). The qualify of life of patients with chronic low back pain and fibromyalgia: the role of kinesiophobia, pain catastrophizing, and depression. Pain, 110(3), 649–660.

Roelofs, J., Sluiter, J. K., Frings-Dresen, M. H., Goossens, M., Thibault, P., Boers, M., & Vlaeyen, J. W. (2007). Fear of movement and (re)injury in chronic musculoskeletal pain: Confirmatory factor analysis of the Tampa Scale for Kinesiophobia in Dutch, Canadian, and Swedish patients. The Clinical Journal of Pain, 23(1), 80–87. https://doi.org/10.1097/01.ajp.0000210957.53123.6d

Sullivan, M. J., Bishop, S. R., & Pivik, J. (1995). The Pain Catastrophizing Scale: development and validation. Psychological Assessment, 7(4), 524–532. https://doi.org/10.1037/1040-3590.7.4.524

Swinkels-Meewisse, I. E., Swinkels, R. A., Verbeek, A. L., Vlaeyen, J. W., & Oostendorp, R. A. (2003). Psychometric properties of the Tampa Scale for kinesiophobia and the visits questionnaire in acute low back pain. Physical Therapy, 83(1), 8–18. https://doi.org/10.1093/ptj/83.1.8

Vlaeyen, J. W., Kole-Snijders, A. M., Boeren, R. G., & van Eek, H. (1995). Fear of movement/(re)injury in chronic low back pain and its relation to behavioral performance. Pain, 62(3), 363–372. https://doi.org/10.1016/0304-3959(94)00279-n

Vlaeyen, J. W., & Linton, S. J. (2000). Fear-avoidance and its consequences in chronic musculoskeletal pain: a state of the art. Pain, 85(3), 317–332. https://doi.org/10.1016/S0304-3959(99)00242-0

Waddell, G., Newton, M., Henderson, I., Somerville, D., & Main, C. J. (1993). A Fear-Avoidance Beliefs Questionnaire (FABQ) and the role of fear-avoidance beliefs in chronic low back pain and disability. Pain, 52(2), 157–168. https://doi.org/10.1016/0304-3959(93)90127-b

Woby, S. R., Roach, N. K., Urmston, M., & Watson, P. J. (2005). Psychometric properties of the TSK-11: a shortened version of the Tampa Scale for Kinesiophobia. Pain, 117(1-2), 137–144. https://doi.org/10.1016/j.pain.2005.05.029

13. Ítems de la escala

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:

Response format: 4-point Likert scale: 1 = Strongly disagree, 2 = Somewhat disagree (or Disagree), 3 = Somewhat agree (or Agree), 4 = Strongly agree

  1. I’m afraid that I might injure myself if I exercise.
  2. If I were to try to overcome it, my pain would increase.
  3. My body is telling me I have something dangerously wrong.
  4. My pain would probably be relieved if I were to exercise.
  5. People aren’t taking my medical condition seriously enough.
  6. My accident has put my body at risk for the rest of my life.
  7. Pain always means I have injured my body.
  8. Just because something aggravates my pain does not mean it is dangerous.
  9. I am afraid that I might injure myself accidentally.
  10. Simply being careful that I do not make any unnecessary movements is the safest thing I can do to prevent my pain from worsening.
  11. I wouldn’t have this much pain if there weren’t something potentially dangerous going on in my body.
  12. Although my condition is painful, I would be better off if I were physically active.
  13. Pain lets me know when to stop exercising so that I don’t injure myself.
  14. It’s really not safe for a person with a condition like mine to be physically active.
  15. I can’t do all the things normal people do because it’s too easy for me to get injured.
  16. Even though something is causing me a lot of pain, I don’t think it’s actually dangerous.
  17. No one should have to exercise when he/she is in pain.
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Looti, M. (2026, octubre 24). Escala de Kinesiofobia de Tampa. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-kinesiofobia-de-tampa/
Looti, Mohammed. “Escala de Kinesiofobia de Tampa.” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-kinesiofobia-de-tampa/.
Looti, Mohammed. “Escala de Kinesiofobia de Tampa.” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-kinesiofobia-de-tampa/.