1. Resumen
La Escala de Procrastinación Académica (frecuentemente denominada Academic Procrastination Scale o adaptada a partir de la escala seminal de procrastinación de Clarry H. Lay, 1986) constituye uno de los instrumentos psicométricos fundacionales y de mayor difusión internacional destinados a cuantificar la tendencia disposicional a posponer de forma voluntaria, injustificada e irracional el inicio o la finalización de tareas académicas planificadas. Esta escala autoadministrada evalúa el fenómeno no como una mera falla estratégica en la gestión del tiempo, sino como un déficit sustantivo de la autorregulación conductual y volitiva, caracterizado por el aplazamiento de actividades a pesar de prever consecuencias aversivas y experimentar malestar psicológico, culpa y estrés acentuado.
El instrumento consta de 20 reactivos formulados en enunciados afirmativos y negativos respecto a hábitos cotidianos de cumplimiento de compromisos, preparación ante fechas límite, prontitud en la toma de decisiones y organización personal. Su formato de respuesta responde a una escala Likert de 5 puntos, que abarca desde 1 (Extremely Uncharacteristic / Extremadamente no característico de mí) hasta 5 (Extremely Characteristic / Extremadamente característico de mí). Diez de los veinte ítems están redactados en sentido inverso (ítems 3, 4, 6, 8, 11, 13, 14, 15, 18 y 20), lo que mitiga significativamente el sesgo de aquiescencia y promueve una lectura atenta por parte del respondiente. La puntuación global puede computarse como una suma total directa (rango de 20 a 100) o mediante el cálculo de la media aritmética (rango de 1 a 5), donde valores superiores reflejan una marcada propensión hacia la procrastinación disfuncional.
En el plano psicométrico, la escala exhibe consistentemente sólidos indicadores de consistencia interna, con coeficientes alfa de Cronbach y coeficientes omega de McDonald que fluctúan habitualmente entre 0.82 y 0.90 en muestras de estudiantes universitarios y de secundaria. Las investigaciones transculturales han evidenciado una estabilidad temporal notable mediante pruebas de test-retest a intervalos de varias semanas (r > 0.80). En términos de validez de constructo, el análisis factorial confirmatorio suele respaldar un modelo dominantemente unidimensional de procrastinación general/académica, complementado en ocasiones por análisis bifactoriales que aíslan facetas vinculadas a la postergación ejecutiva y la baja disciplina temporal. Asimismo, el instrumento demuestra una sólida validez convergente y predictiva, al correlacionar negativamente con la responsabilidad (Conscientiousness) del modelo Big Five, la autoeficacia académica y el rendimiento académico ponderado (GPA), y positivamente con variables de desajuste como la ansiedad ante los exámenes, el perfeccionismo desadaptativo y la rumiación cognitiva.
2. Palabras clave
Procrastinación académica, autorregulación del aprendizaje, evaluación psicométrica, validez de constructo, confiabilidad, escala Likert, autoeficacia, rendimiento académico, modelo de cinco factores, Clarry Lay.
3. Autores
La base conceptual y psicométrica de este instrumento proviene de las investigaciones pioneras del psicólogo canadiense Clarry H. Lay, desarrolladas durante su labor académica en el Departamento de Psicología de la York University (Toronto, Ontario, Canadá). En su histórica publicación de 1986 titulada «At last, my research article on procrastination», el Dr. Lay propuso esta escala para operacionalizar la procrastinación como un rasgo disposicional estable que interfiere con los objetivos a corto y largo plazo de los individuos, particularmente en el ecosistema estudiantil universitario.
Clarry H. Lay, Ph.D.
Profesor Emérito de Psicología, Departamento de Psicología, Facultad de Salud, Universidad de York, Toronto, Ontario, Canadá.
Líneas de investigación: Psicología de la personalidad, diferencias individuales, autorregulación, desidia académica y bienestar subjetivo.
Correspondencia académica histórica: Department of Psychology, York University, 4700 Keele Street, Toronto, Ontario, Canada M3J 1P3.
Posteriormente, numerosos investigadores en psicología educativa y psicometría contemporánea —entre ellos Piers Steel (Universidad de Calgary), Joseph R. Ferrari (Universidad DePaul) y Henri C. Schouwenburg (Universidad de Groningen)— han contextualizado, validado y refinado el uso de esta batería de reactivos en entornos académicos superiores, consolidándola como el paradigma de medición estándar para discriminar entre la demora estratégica y el aplazamiento disfuncional.
4. Propósito
El propósito principal de la Escala de Procrastinación Académica es cuantificar con rigor psicométrico la magnitud con la que un estudiante tiende a postergar deliberadamente la ejecución de tareas académicas esenciales, tales como redactar monografías, estudiar con antelación para evaluaciones sumativas, entregar asignaciones dentro del plazo estipulado o iniciar lecturas obligatorias. Lejos de concebirse como una manifestación de indolencia o pereza moral, la procrastinación académica es conceptualizada por la psicología contemporánea como una falla nuclear de la autorregulación volitiva. En consecuencia, el instrumento busca identificar patrones cronificados de aplazamiento que conllevan malestar subjetivo, ansiedad, deterioro de la salud mental y detrimento del desempeño educativo.
Justificación teórica y necesidad de medición objetiva
Diversos estudios epidemiológicos y metaanalíticos estiman que entre el 70% y el 95% de los estudiantes universitarios pospone tareas de manera recurrente, y cerca del 50% lo hace de forma crónica y altamente perjudicial para su trayectoria académica y psicológica. A pesar de su omnipresencia, el constructo corre con frecuencia el riesgo de confundirse con fenómenos adaptativos, como la pausa estratégica, la reevaluación reflexiva de prioridades o la postergación intencionada para optimizar la recopilación de información. El propósito específico de esta escala radica en capturar el carácter irracional, no intencionado y perturbador de la demora: el sujeto alberga la firme intención inicial de comenzar o completar una actividad («I often find myself performing tasks that I had intended to do days before»), pero fracasa sistemáticamente en la transición de la fase de deliberación a la fase de acción.
Aplicaciones en la investigación científica
En el campo de la investigación básica y aplicada, la escala cumple múltiples propósitos:
- Modelado explicativo de factores predictores: Permite poner a prueba modelos estructurales que examinan los antecedentes proximales y distales de la desidia, tales como la baja autoeficacia académica, la aversión a la tarea, la impulsividad disposicional y la susceptibilidad a la gratificación inmediata.
- Estudios longitudinales sobre trayectorias estudiantiles: Facilita el análisis de cómo la procrastinación sostenida en los primeros semestres predice el abandono universitario precoz, el agotamiento académico (burnout estudiantil) y la disminución progresiva del promedio ponderado acumulado (GPA).
- Evaluación de eficacia de programas de intervención: Sirve como medida pre-test y post-test altamente sensible para comprobar si los talleres de reestructuración cognitiva, entrenamiento en manejo del tiempo, mindfulness o terapia cognitivo-conductual (TCC) logran reducir efectivamente la propensión al aplazamiento crónico.
Aplicaciones clínicas y de asesoramiento psicopedagógico
En los servicios de orientación psicológica y tutoría académica universitaria, la escala opera como una potente herramienta de cribado (screening). Permite al profesional de la salud mental y de la educación:
- Distinguir si el bajo rendimiento de un estudiante obedece a deficiencias cognitivas de base, a sobrecarga de trabajo objetiva o a un bloqueo volitivo autorregulatorio mediado por ansiedad perfeccionista y miedo al fracaso.
- Diseñar planes psicoeducativos individualizados enfocados en el control de estímulos, la segmentación modular de objetivos complejos y el fortalecimiento de la tolerancia a la incomodidad afectiva ligada al estudio.
- Monitorear la evolución clínica de estudiantes con comorbilidades diagnósticas, tales como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o episodios de distimia y depresión mayor, en los cuales la procrastinación se manifiesta como un síntoma refractario severo.
5. Constructo psicológico
El constructo medido por la Escala de Procrastinación Académica corresponde a la procrastinación concebida como un rasgo disposicional de autorregulación fallida, definido operativamente como la postergación voluntaria y no forzada de un curso de acción planificado a pesar de anticipar que dicha postergación acarreará consecuencias desfavorables para el individuo. Aunque la escala se analiza preferentemente de forma unidimensional para obtener un índice global de propensión a la desidia, el constructo abarca diversas facetas psicológicas y conductuales interrelacionadas:
1. Dilación en el inicio de la tarea (Déficit de activación volitiva)
Esta faceta refleja la incapacidad para cerrar la brecha entre la intención de actuar y la conducta motriz de sentarse a trabajar. El individuo planifica iniciar el estudio o la redacción a una hora o fecha determinada, pero experimenta una parálisis funcional en el momento crítico. En la escala, reactivos como el ítem 9 («I generally delay before starting on work I have to do») y el ítem 7 («Even with jobs that require little else except sitting down and doing them, I find they seldom get done for days») capturan directamente esta dificultad de ignición comportamental. El sujeto reconoce que la demanda técnica puede ser mínima, pero el costo afectivo percibido detiene la transición hacia la acción.
2. Dependencia del umbral límite temporal (Urgencia de último minuto)
Una característica diagnóstica central de la procrastinación académica es la tendencia sistemática a no ejecutar las obligaciones hasta que la presión externa impuesta por la fecha límite se vuelve ineludible y amenazante. Esta dimensión está representada por reactivos como el ítem 2 («I do not do assignments until just before they are to be handed in») y el ítem 10 («I usually have to rush to complete a task on time»). En este patrón, el estudiante utiliza la adrenalina y el miedo al castigo o al suspenso inminente como el único combustible motivacional capaz de sobrepasar su inercia aversiva, sacrificando la calidad de la elaboración conceptual y experimentando picos agudos de distrés somático y mental.
3. Desvío atencional hacia actividades alternativas de menor prioridad
La postergación no suele consistir en la inmovilidad absoluta, sino en el desplazamiento activo del foco atencional hacia tareas sustitutivas placenteras o falsamente productivas (limpiar el escritorio, revisar notificaciones digitales, ordenar libros irrelevantes). El ítem 12 («In preparing for some deadline, I often waste time by doing other things») condensa de manera explícita esta dispersión instrumental. La psicología conductual describe este proceso como una respuesta de escape o evitación cognitiva frente al malestar o la frustración que genera la tarea meta.
4. Hábito de postergación verbal y sesgo del presente
El constructo involucra una distorsión cognitiva recurrente caracterizada por sobreestimar la motivación, energía y claridad mental que se poseerá en el futuro, minimizando el valor del tiempo presente. El ítem 19 («I am continually saying ‘I’ll do it tomorrow’») evalúa la presencia de este mantra verbal automatizado. Este mecanismo defensivo alivia instantáneamente la culpa inmediata del aplazamiento bajo la premisa ilusoria de que la jornada posterior ofrecerá condiciones psicológicas y ambientales perfectas para el estudio.
5. Diligencia proactiva y cierre oportuno (Facetas invertidas)
Los diez ítems con puntuación invertida representan el extremo opuesto del espectro: la organización proactiva, la prontitud ejecutiva y el autocontrol temporal. Reactivos como el ítem 14 («I usually start an assignment shortly after it is assigned»), el ítem 15 («I often have a task finished sooner than necessary») y el ítem 20 («I usually take care of all the tasks I have to do before I settle down and relax for the evening») miden la capacidad de proteger las metas académicas de distractores externos e internos, permitiendo un descanso genuino sin el peso de deudas cognitivas pendientes.
6. Marco teórico
La fundamentación epistemológica y teórica de la Escala de Procrastinación Académica se nutre de varias de las corrientes más sólidas de la psicología contemporánea:
1. Teoría de la Motivación Temporal (Temporal Motivation Theory – TMT)
Propuesta y formalizada por Piers Steel y Cornelius J. König (2006, 2007), la Teoría de la Motivación Temporal es considerada el marco explicativo integrador más robusto sobre la procrastinación. La teoría formula que la utilidad percibida de una tarea en un momento determinado ($Utility$) está gobernada por cuatro variables estructurales:
$$\text{Utility} = \frac{\text{Expectancy} \times \text{Value}}{\Gamma \times \text{Delay}}$$
Donde la Expectativa (Expectancy) se vincula a la autoeficacia o probabilidad percibida de éxito; el Valor (Value) alude al grado de recompensa intrínseca o extrínseca que reporta la tarea; la Demora (Delay) refleja el lapso temporal que separa al presente del momento de la entrega o gratificación; y $\Gamma$ representa la Sensibilidad al Retraso (Impulsiveness o susceptibilidad al descuento hiperbólico). En el contexto académico tradicional, las asignaciones se pautan con semanas o meses de anticipación (alta demora), lo que hace que su utilidad subjetiva inicial caiga en picado frente a tentaciones inmediatas (redes sociales, ocio con pares). La escala de Lay y sus adaptaciones académicas detectan con precisión a aquellos estudiantes con alta impulsividad y baja tolerancia a la recompensa demorada.
2. Perspectiva disposicional del Modelo de los Cinco Grandes Factores (Big Five)
Clarry Lay planteó la procrastinación primordialmente como un rasgo de personalidad que interactúa de forma constante con las demandas ambientales. Los metaanálisis subsiguientes han demostrado de manera categórica que la procrastinación representa la manifestación conductual de un bajo nivel de Responsabilidad o Escrupulosidad (Conscientiousness), especialmente en sus subfacetas de autodisciplina, orden, competencia y deliberación. Complementariamente, guarda una relación moderada y positiva con el Neuroticismo (ansiedad, vulnerabilidad al estrés e impulsividad de urgencia negativa).
3. Modelo de Autorregulación y Brecha Intención-Conducta
Desde la psicología cognitiva del autocontrol (Baumeister, Heatherton y Tice, 1994; Schouwenburg, 1995), la procrastinación académica es una avería en el sistema de autorregulación del ego. El individuo tiene acceso lúcido al razonamiento lógico y a la meta; sin embargo, cuando experimenta afectos aversivos ligados a la tarea (aburrimiento, frustración cognitiva, miedo a no alcanzar la perfección exigida), recurre a la evitación hedónica inmediata. La escala capta esta brecha intención-conducta (intention-action gap), donde la autorregulación fracasa en mantener activo el plan conductual frente a las oscilaciones emocionales momentáneas.
7. Validez
Las propiedades psicométricas de validez de la Escala de Procrastinación han sido objeto de exhaustivo escrutinio empírico a lo largo de más de tres décadas en diversos países y sistemas de educación superior:
Validez de constructo
En el estudio fundacional de Lay (1986), la escala demostró validez de constructo al discriminar con claridad estadística entre estudiantes que exhibían retrasos empíricos documentados en la entrega de protocolos de investigación y aquellos que cumplían rigurosamente en las primeras fechas. La puntuación en la escala mostró correlaciones estadísticamente significativas con la autoevaluación de malos hábitos de estudio y la subestimación sistemática del tiempo requerido para culminar proyectos.
Validez convergente
La escala exhibe correlaciones convergentes consistentes en múltiples líneas de investigación psicométrica:
- Correlación inversa con Responsabilidad (Big Five): Coeficientes que oscilan típicamente entre $r = -0.60$ y $r = -0.75$ ($p < 0.001$), confirmando que la procrastinación es, en gran medida, la expresión conductual opuesta a la autodisciplina y el sentido del deber.
- Correlación inversa con Autoeficacia Académica: Relaciones moderadas a fuertes ($r = -0.38$ a $-0.52$), evidenciando que los estudiantes con bajas expectativas sobre sus capacidades cognitivas tienden a huir de la tarea mediante la dilación.
- Correlación directa con otras medidas de procrastinación: Se aprecian correlaciones de gran magnitud ($r > 0.70$) con la Procrastination Assessment Scale for Students (PASS; Solomon & Rothblum, 1984), la General Procrastination Scale (GPS; Lay, 1986) y la Pure Procrastination Scale (PPS; Steel, 2010).
Validez discriminante
El instrumento ha demostrado con éxito que no se confunde con la inteligencia general o la aptitud cognitiva pura. Las correlaciones con pruebas estandarizadas de CI o baterías de razonamiento abstracto se ubican sistemáticamente cerca de cero ($r = -0.05$ a $-0.10$, estadísticamente no significativas), lo que demuestra que los estudiantes de altísimo coeficiente intelectual son tan propensos a procrastinar como aquellos de desempeño promedio. Asimismo, la escala se discrimina conceptual y empíricamente del retraso estratégico o planificado ($r < 0.15$), ya que los ítems evalúan un retraso acompañado de agitación, pérdida de control e incumplimiento de las propias expectativas.
Validez de criterio y predictiva
La capacidad del test para pronosticar resultados conductuales objetivos en el aula es sobresaliente:
- Rendimiento académico ponderado (GPA): Correlación negativa significativa ($r = -0.20$ a $-0.35$), reflejando que los altos procrastinadores obtienen sistemáticamente calificaciones más bajas.
- Conducta real de estudio y preparación: Predice con precisión el número de días antes de un examen en que el alumno inicia el repaso ($r = -0.45$), la fecha real de envío de tesis o ensayos y la probabilidad de solicitar prórrogas médicas o justificaciones para no rendir exámenes en la fecha estipulada.
- Salud física y estrés: Estudios longitudinales (p. ej., Tice & Baumeister, 1997) utilizando la escala demostraron que, si bien los procrastinadores reportaban menor estrés al inicio del semestre, hacia el final presentaban niveles significativamente más elevados de cortisol, visitas al centro médico por afecciones somáticas y sintomatología ansioso-depresiva en comparación con los no procrastinadores.
8. Confiabilidad
La confiabilidad de la escala ha sido ratificada mediante rigurosas estimaciones de coherencia interna y estabilidad temporal a través de muestras heterogéneas de estudiantes a nivel global:
Consistencia interna
- Alfa de Cronbach ($lpha$): En el estudio psicométrico original de Clarry Lay (1986), la consistencia interna reportada para la muestra universitaria fue de $lpha = 0.82$. Posteriores investigaciones y adaptaciones transculturales (en contextos norteamericanos, europeos, latinoamericanos y asiáticos) han reportado valores de alfa de Cronbach que oscilan sólidamente entre 0.84 y 0.90.
- Coeficiente Omega de McDonald ($\omega$): Con el auge de la psicometría moderna y el reconocimiento de las limitaciones del alfa ante cargas factoriales no equivalentes (violación del supuesto de tau-equivalencia), análisis recientes sitúan el coeficiente $\omega$ entre 0.86 y 0.91, lo que garantiza una excelente precisión en la estimación de la varianza atribuible al constructo latente.
- Correlaciones ítem-total corregidas: Los coeficientes de discriminación ítem-test para los 20 reactivos oscilan habitualmente entre $0.35$ y $0.68$, demostrando que cada uno de los enunciados contribuye coherentemente a la varianza total de la prueba sin redundancias infladas.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
Dada la conceptualización de la procrastinación como un rasgo de personalidad relativamente estable en ausencia de intervención clínica deliberada, la escala muestra índices sobresalientes de estabilidad temporal:
- En un intervalo de tres a cuatro semanas, los coeficientes de correlación intraclase o test-retest se ubican en el rango de $r = 0.80$ a $r = 0.85$.
- A lo largo de períodos más prolongados (un semestre académico completo de aproximadamente 12 a 16 semanas), la correlación test-retest se mantiene robusta en torno a $r = 0.72$ a $r = 0.78$, sustentando empíricamente la estabilidad disposicional del fenómeno evaluado.
Error estándar de medición (SEM)
El error estándar de medición calculado en diversas cohortes universitarias oscila entre 3.10 y 4.25 puntos en la escala acumulada (rango 20-100), lo que permite a los evaluadores establecer intervalos de confianza del 95% estrechos y confiables a la hora de realizar diagnósticos individuales o emitir reportes de retroalimentación a los estudiantes.
9. Análisis factorial
La arquitectura dimensional de la Escala de Procrastinación de 20 ítems ha generado debates fértiles y rigurosos en la literatura psicométrica:
Estructura unidimensional original
En su concepción original, Clarry Lay propuso y sustentó una estructura unifactorial general. Mediante análisis factorial exploratorio (AFE) con extracción de componentes principales, Lay identificó un factor dominante que explicaba una porción sustancial de la varianza común, donde la mayoría de los reactivos presentaban cargas factoriales significativas ($> 0.35$). Esta estructura apoya el uso de una puntuación compuesta única para fines de clasificación y correlación investigativa general.
Modelos factoriales confirmatorios contemporáneos (AFC)
Posteriores investigaciones psicométricas (p. ej., Ferrari et al., 1995; Steel, 2010; y diversas validaciones en lengua hispana) han sometido el instrumento a modelos de ecuaciones estructurales mediante análisis factorial confirmatorio (CFA), empleando métodos de estimación robustos para datos ordinales como Diagonally Weighted Least Squares (DWLS) o Robust Maximum Likelihood (MLR). Los hallazgos principales revelan:
- Efecto de método por redactado inverso: Con frecuencia, un modelo estricto de un solo factor presenta índices de bondad de ajuste limítrofes ($CFI \approx 0.86$, $TLI \approx 0.84$, $RMSEA \approx 0.08$) debido a un efecto de método asociado a los 10 ítems redactados de forma positiva/inversa (ítems 3, 4, 6, 8, 11, 13, 14, 15, 18, 20). Cuando se modelan los errores correlacionados entre estos reactivos o se introduce un factor de método específico para los ítems invertidos, los índices de ajuste mejoran sustancialmente ($CFI > 0.93$, $TLI > 0.92$, $RMSEA < 0.05$, $SRMR < 0.05$).
- Modelos bifactoriales: Investigadores como Piers Steel han defendido que, si bien existe un factor general de procrastinación nuclear (pure procrastination) que satura con fuerza en enunciados como el 1, 2, 7, 9, 10, 12 y 19 (cargas factoriales $lambda$ entre 0.60 y 0.82), coexisten factores secundarios vinculados al orden/puntualidad cotidiana (ítems 3, 4, 6, 8, 13) y a la previsión y diligencia organizada (ítems 14, 15, 18, 20).
Cargas factoriales representativas
En muestras representativas de estudiantes universitarios, las cargas factoriales estandarizadas del factor principal de procrastinación presentan el siguiente perfil típico:
- Ítems nucleares de alta saturación ($lambda = 0.60 – 0.78$): Ítem 9 (retrasar el inicio del trabajo), Ítem 12 (perder el tiempo antes de una fecha límite), Ítem 19 (afirmar constantemente «lo haré mañana»), Ítem 2 (hacer las tareas justo antes de entregarlas), Ítem 1 (hacer tareas que se pretendían hacer días atrás).
- Ítems moderados ($lambda = 0.45 – 0.59$): Ítem 7 (dificultad para sentarse a trabajar), Ítem 10 (andar con prisas de último momento), Ítem 14 (R: iniciar una tarea inmediatamente después de ser asignada), Ítem 15 (R: terminar con antelación).
- Ítems con cargas menores o más situacionales ($lambda = 0.32 – 0.44$): Ítem 4 (R: levantarse de la cama de inmediato) e Ítem 5 (dejar cartas sin enviar por días), reflejando que ciertos hábitos cotidianos de la década de 1980 poseen menor especificidad ecológica en la vida del estudiante moderno dominado por entornos virtuales.
10. Instrumento de medición
A continuación se detallan las especificaciones técnicas del instrumento para su aplicación estandarizada en contextos educativos y de investigación:
- Nombre original: Procrastination Scale (frecuentemente denominada Academic Procrastination Scale – APS / General Procrastination Scale – Student Version).
- Tipo de prueba: Instrumento psicométrico de autoinforme (self-report inventory).
- Población objetivo: Estudiantes de educación superior (pregrado y posgrado) y estudiantes de educación secundaria/bachillerato (generalmente a partir de los 15 años de edad).
- Formato y modalidad de administración: Individual o colectiva; administrable en formato impreso (lápiz y papel) o digital (plataformas de encuestas online).
- Tiempo promedio de aplicación: Entre 5 y 10 minutos.
- Número de reactivos: 20 ítems balanceados.
- Escala de respuesta: Escala Likert de 5 puntos (1 = Extremely Uncharacteristic, 2 = Moderately Uncharacteristic, 3 = Neutral, 4 = Moderately Characteristic, 5 = Extremely Characteristic).
- Regla de inversión de puntajes (Reverse Scoring): Diez ítems poseen redacción protectora o diligente y deben invertirse obligatoriamente antes del cómputo de la puntuación total: Ítems 3, 4, 6, 8, 11, 13, 14, 15, 18 y 20 (Conversión: 1 = 5, 2 = 4, 3 = 3, 4 = 2, 5 = 1).
- Puntuación y baremación:
- Puntaje de Suma Total: Se suman las respuestas codificadas de los 20 ítems. Rango posible: de 20 a 100 puntos. A mayor puntaje global, mayor severidad del rasgo de procrastinación.
- Puntaje de Media Aritmética: Se calcula la media sumando los 20 ítems y dividiendo el resultado entre 20. Rango posible: de 1.00 a 5.00 puntos.
- Puntos de corte orientativos en contexto universitario: Puntuaciones medias inferiores a 2.50 corresponden a estudiantes proactivos con buena autorregulación; entre 2.51 y 3.50 reflejan procrastinación moderada o situacional; puntuaciones superiores a 3.51 (o sumas totales superiores a 70) indican procrastinación crónica y disfuncional que suele requerir intervención psicopedagógica o clínica.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
- Año de publicación original: 1986.
- Publicación fundacional: Journal of Research in Personality, volumen 20, número 4, páginas 474–495.
- Derechos de autor y propiedad intelectual: El artículo original y la descripción del instrumento están protegidos por el copyright de Elsevier Science / Academic Press. Sin embargo, en concordancia con la tradición de la investigación psicométrica en personalidad, el Dr. Clarry H. Lay publicó la totalidad de los 20 reactivos en el cuerpo del artículo original con fines de avance científico abierto.
- Costo y tarifas de uso: Gratuito para fines académicos, de investigación científica sin fines de lucro y para la práctica orientadora dentro de instituciones educativas. No se requiere el pago de regalías comerciales para investigaciones universitarias estándar.
- Procedimiento para permisos: Los investigadores que empleen la escala deben citar apropiadamente la fuente original (Lay, 1986). Para adaptaciones a gran escala destinadas a productos comerciales, libros con fines de lucro o plataformas tecnológicas de diagnóstico de pago, se debe solicitar formalmente el permiso de reproducción a través del sistema RightsLink de Elsevier.
12. Referencias
A continuación se detallan las publicaciones académicas fundamentales que sustentan este instrumento:
- Baumeister, R. F., Heatherton, T. F., & Tice, D. M. (1994). Losing control: How and why people fail at self-regulation. Academic Press. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-083140-1.X5000-8
- Ferrari, J. R., Johnson, J. L., & McCown, W. G. (1995). Procrastination and task avoidance: Theory, research, and treatment. Springer Science & Business Media. https://doi.org/10.1007/978-1-4899-0227-6
- Lay, C. H. (1986). At last, my research article on procrastination. Journal of Research in Personality, 20(4), 474–495. https://doi.org/10.1016/0092-6566(86)90127-3
- Schouwenburg, H. C. (1995). Academic procrastination: Theoretical notions, measurement, and research. En J. R. Ferrari, J. L. Johnson, & W. G. McCown (Eds.), Procrastination and task avoidance: Theory, research, and treatment (pp. 71–96). Springer. https://doi.org/10.1007/978-1-4899-0227-6_4
- Solomon, L. J., & Rothblum, E. D. (1984). Academic procrastination: Frequency and cognitive-behavioral correlates. Journal of Counseling Psychology, 31(4), 503–509. https://doi.org/10.1037/0022-0167.31.4.503
- Steel, P. (2007). The nature of procrastination: A meta-analytic and theoretical review of quintessential self-regulatory failure. Psychological Bulletin, 133(1), 65–94. https://doi.org/10.1037/0033-2909.133.1.65
- Steel, P. (2010). Arousal, avoidant, and decisional procrastinators: Do they exist? Personality and Individual Differences, 48(8), 926–934. https://doi.org/10.1016/j.paid.2010.02.025
- Tice, D. M., & Baumeister, R. F. (1997). Longitudinal study of procrastination, performance, stress, and health: The costs and benefits of dawdling. Psychological Science, 8(6), 454–458. https://doi.org/10.1111/j.1467-9280.1997.tb00460.x
13. Ítems de la escala
Response Scale:
5-point Likert scale:
1 = Extremely Uncharacteristic
2 = Moderately Uncharacteristic
3 = Neutral
4 = Moderately Characteristic
5 = Extremely Characteristic
Instructions: Please read each of the following statements carefully and indicate how characteristic it is of you by selecting the appropriate number on the scale from 1 to 5.
- I often find myself performing tasks that I had intended to do days before.
- I do not do assignments until just before they are to be handed in.
- When I am finished with a library book, I return it right away regardless of the date it is due. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- When it is time to get up in the morning, I most often get right out of bed. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- A letter may sit for days after I write it before mailing it.
- I generally return phone calls promptly. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- Even with jobs that require little else except sitting down and doing them, I find they seldom get done for days.
- I usually make decisions as soon as possible. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- I generally delay before starting on work I have to do.
- I usually have to rush to complete a task on time.
- When preparing to go out, I am seldom caught having to do something at the last minute. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- In preparing for some deadline, I often waste time by doing other things.
- I prefer to leave early for an appointment. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- I usually start an assignment shortly after it is assigned. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- I often have a task finished sooner than necessary. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- I always seem to end up shopping for birthday or Christmas gifts at the last minute.
- I usually buy even an essential item at the last minute.
- I usually accomplish all the things I plan to do in a day. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)
- I am continually saying «I’ll do it tomorrow».
- I usually take care of all the tasks I have to do before I settle down and relax for the evening. (Reverse scored: 1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1)