Escala de Severidad de la Cibercondría

La Escala de Severidad de la Cibercondría (CSS) evalúa de forma multidimensional el malestar y la búsqueda compulsiva de síntomas de salud en Internet mediante 33 ítems distribuidos en cinco factores.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 23, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 23, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen

La Escala de Severidad de la Cibercondría (Cyberchondria Severity Scale, CSS) constituye un instrumento psicométrico pionero y de referencia internacional, diseñado específicamente para cuantificar y evaluar el malestar psicológico, las conductas de búsqueda compulsiva y el deterioro funcional derivados de la consulta reiterada y desadaptativa de información médica y síntomas de salud en Internet. Desarrollada por los investigadores Eoin McElroy y Mark Shevlin en 2014 en la Universidad de Ulster, la escala surgió como respuesta a la necesidad de superar los enfoques metodológicos unidimensionales y no estandarizados que predominaban en el estudio de las conductas de salud en entornos virtuales.

El instrumento operacionaliza la cibercondría no como una mera conducta dicotómica de búsqueda web, sino como un constructo multidimensional complejo y continuo, caracterizado por una espiral de amplificación de la ansiedad por la salud. Tras un proceso de depuración psicométrica guiado por análisis factorial exploratorio y análisis paralelo sobre un banco preliminar de 43 reactivos, la versión original de la escala retiene 33 ítems estructurados en cinco dimensiones o factores correlacionados: Compulsión (Compulsion), Malestar (Distress), Excesividad (Excessiveness), Búsqueda de tranquilidad (Reassurance Seeking) y Desconfianza hacia los profesionales médicos (Mistrust of Medical Professional).

Los ítems se responden mediante una escala de calificación tipo Likert de 5 puntos (1 = Nunca [Never] a 5 = Siempre [Always]). La puntuación global proporciona un índice continuo de gravedad sintomática con un rango de 33 a 165 puntos (o de 30 a 150 puntos si se omite la subescala de Desconfianza, siguiendo recomendaciones de análisis factoriales confirmatorios posteriores). La CSS ha demostrado sólidas propiedades psicométricas, con índices de consistencia interna elevados en sus subescalas (con coeficientes alfa de Cronbach que oscilan entre 0.75 y 0.95 en diversas muestras) y una notable validez convergente con medidas de ansiedad general, estrés y depresión evaluadas a través de la escala DASS-21 (Depression, Anxiety and Stress Scale), así como con medidas tradicionales de hipocondría y fobia a la enfermedad.

2. Palabras clave

Cibercondría, Escala de Severidad de la Cibercondría, ansiedad por la salud, hipocondría, búsqueda de información médica en línea, conductas de reaseguración, cibermedicina, psicometría, evaluación psicológica, modelo cognitivo-conductual, trastorno de ansiedad por enfermedad.

3. Autores

La Escala de Severidad de la Cibercondría fue desarrollada por dos destacados investigadores del ámbito de la psicología clínica y la psicometría:

  • Eoin McElroy: Investigador y docente en psicología cuantitativa y salud mental del desarrollo. Durante el desarrollo del instrumento, pertenecía a la School of Psychology, Faculty of Life and Health Sciences de la University of Ulster (Campus de Magee, Derry/Londonderry, Irlanda del Norte, Reino Unido). Correo electrónico de contacto institucional/académico registrado: [email protected].
  • Mark Shevlin: Catedrático de Métodos de Investigación en Psicología en la School of Psychology, Faculty of Life and Health Sciences de la University of Ulster. Especialista de renombre internacional en modelado de ecuaciones estructurales, psicometría aplicada y epidemiología psiquiátrica. Correo electrónico institucional: [email protected].

4. Propósito

El propósito principal de la Escala de Severidad de la Cibercondría (CSS) es proporcionar una medida estandarizada, válida y altamente confiable de la naturaleza multidimensional de la cibercondría. Antes del diseño de la CSS en 2014, el estudio empírico de las consultas médicas en línea padecía de una fragmentación metodológica severa. La mayoría de las investigaciones previas recurrían a preguntas de ítem único (por ejemplo: «¿Se siente usted angustiado después de buscar síntomas en la web?»), encuestas epidemiológicas no validadas o adaptaciones improvisadas de cuestionarios clásicos de hipocondría (como el Whiteley Index o el Illness Attitude Scales). Estos enfoques dicotómicos o rudimentarios eran incapaces de distinguir la búsqueda formativa o informativa habitual de salud —que puede ser adaptativa y empoderadora para el paciente— del patrón compulsivo, angustiante y desadaptativo que define a la patología clínica.

El desarrollo de la CSS tuvo como objetivo formal resolver esta deficiencia operativa, permitiendo:

  • Diferenciación conceptual y clínica: Discriminar con precisión entre la ansiedad general por la salud (preocupación somática basal) y el proceso específico y recurrente de búsqueda de información digital que alimenta, mantiene y escala dicha preocupación.
  • Evaluación de la severidad del constructo: Medir el impacto de la actividad digital a lo largo de un espectro continuo de gravedad, permitiendo ubicar al evaluado desde niveles benignos o subclínicos de verificación sintomática hasta patrones de adicción comportamental y deterioro funcional severo.
  • Aplicación en investigación empírica: Servir como herramienta de referencia para estudios epidemiológicos sobre la prevalencia de la cibercondría en poblaciones generales, universitarias y médicas; investigar los predictores cognitivos de vulnerabilidad (como la intolerancia a la incertidumbre o el sesgo atencional); y evaluar el coste socioeconómico asociado al uso ineficiente y desproporcionado de los servicios sanitarios públicos y privados.
  • Aplicación clínica y diagnóstico funcional: Facilitar a psicólogos clínicos, psiquiatras y médicos de atención primaria la identificación de pacientes cuya navegación en Internet actúa como un factor mantenedor de la somatización y el pánico. Al identificar qué faceta específica presenta mayor alteración (por ejemplo, si predomina la Compulsión que interfiere con el trabajo o el Malestar fóbico post-búsqueda), el profesional de la salud mental puede confeccionar intervenciones cognitivo-conductuales a la medida, dirigidas a la exposición con prevención de respuesta (evitar la búsqueda compulsiva) y a la reestructuración cognitiva de sesgos de confirmación en la interpretación de los motores de búsqueda.

5. Constructo psicológico

La cibercondría se conceptualiza dentro de la psicología contemporánea como una manifestación tecnológica y contemporánea de la ansiedad por la salud, caracterizada por la búsqueda excesiva, reiterada y descontrolada de datos sobre enfermedades y síntomas físicos en plataformas de Internet, cuya consecuencia paradójica no es la disminución del temor, sino un agravamiento y mantenimiento progresivo del malestar emocional y la ansiedad somática.

El constructo capturado por la CSS se fundamenta en cinco dimensiones latentes estrechamente interconectadas:

1. Compulsión (Compulsion)

Evalúa la necesidad psicológica imperiosa e irresistible de recurrir a la navegación web para consultar síntomas corporales, acompañada de una marcada pérdida de autocontrol percibido. Esta dimensión refleja el grado en que la conducta de rastreo virtual interrumpe de forma disruptiva las actividades vitales cotidianas del individuo. Por ejemplo, la persona suspende sus responsabilidades laborales (redacción de informes, correos), abandona obligaciones académicas, interrumpe el uso de redes sociales o deteriora el tiempo de calidad dedicado a familiares y amigos con el fin exclusivo de continuar revisando diagnósticos en Internet.

2. Malestar (Distress)

Aborda la respuesta emocional negativa y las reacciones psicofisiológicas intensas que se desencadenan durante o inmediatamente después de la lectura de información médica en la red. En lugar de encontrar consuelo o calma, la persona experimenta síntomas de activación autonómica, irritabilidad, miedo incontrolable, pérdida de apetito por náuseas somatizadas, problemas para conciliar el sueño debido a rumiaciones persistentes y un estado de pánico repentino ante la sospecha de padecer trastornos infrecuentes, degenerativos o terminales (por ejemplo, asociar un dolor de cabeza tensional ordinario a un tumor cerebral o a un aneurisma).

3. Excesividad (Excessiveness)

Mide el volumen cuantitativo, la repetición y la perseveración temporal del comportamiento de búsqueda. Esta dimensión abarca la tendencia a introducir una y otra vez los mismos síntomas en los motores de búsqueda, navegar por múltiples páginas web sobre una misma afección supuesta, visitar reiteradamente foros de opinión de usuarios y sostener la creencia errónea de que el orden de aparición de los resultados de búsqueda en Google o Bing refleja la probabilidad estadística real de prevalencia diagnóstica (sesgo de posicionamiento del motor de búsqueda).

4. Búsqueda de tranquilidad (Reassurance Seeking)

Refleja la pulsión orientada a mitigar la incertidumbre y el temor somático recurriendo a fuentes externas. Esta dimensión examina cómo las consultas digitales motivan al individuo a solicitar citas médicas innecesarias con médicos generales o especialistas, demandar exploraciones complementarias agresivas (resonancias magnéticas, biopsias, análisis de sangre especializados) o consultar foros comunitarios en busca de testimonios de otros pacientes. Aunque el propósito original es hallar alivio, este alivio es meramente transitorio, reinstalando rápidamente la necesidad de una nueva comprobación.

5. Desconfianza hacia los profesionales médicos (Mistrust of Medical Professional)

Capta el escepticismo, la resistencia y el deterioro del vínculo terapéutico que emergen cuando el criterio clínico emitido por el facultativo contrasta con la información hallada por el paciente en la web. La persona tiende a sobrevalorar su propia investigación en línea frente a la experiencia del médico, dudando de la competencia diagnóstica de este o sintiendo que el médico desestima síntomas cruciales que fueron leídos en artículos virtuales.

6. Marco teórico

La arquitectura conceptual de la CSS descansa primordialmente en el modelo cognitivo-conductual de la ansiedad por la salud y la hipocondría formulado por Warwick y Salkovskis a finales de la década de 1980 y principios de los 90, enriquecido por los desarrollos sobre conductas de seguridad (safety-seeking behaviors) de Paul Salkovskis y Jack Rachman. En este modelo clásico, los individuos vulnerables interpretan sensaciones corporales normales, benignas o ambiguas (como una taquicardia transitoria, un mareo postural o una parestesia leve) como señales inminentes de catástrofe médica o peligro de muerte.

Para atenuar la profunda angustia derivada de esta mala interpretación catastrófica, el sujeto despliega conductas de seguridad destinadas a neutralizar la amenaza y conseguir certeza absoluta. Entre estas conductas destacan la comprobación corporal (palpación de ganglios, toma constante del pulso) y la búsqueda reiterada de reaseguración mediante consultas verbales a familiares o visitas repetidas a centros sanitarios. No obstante, las conductas de reaseguración poseen un efecto paradójico: alivian el malestar a muy corto plazo (refuerzo negativo), pero a medio y largo plazo impiden la habituación emocional, confirman indirectamente la existencia de una amenaza seria, hiperactivan el sesgo de atención selectiva y cronifican la patología.

Con la masificación de la tecnología, Internet y los algoritmos comerciales de recuperación de información (Information Retrieval) introdujeron un cambio cualitativo en este ciclo, descrito ampliamente por investigadores pioneros en cibercondría como Ryen White y Eric Horvitz en Microsoft Research (2009), así como por Vladan Starcevic (2013). Los motores de búsqueda digitales están gobernados por algoritmos orientados al clic y a la novedad, en los que las enfermedades raras y graves suelen estar sobrerrepresentadas en las primeras páginas de resultados debido a su prominencia en la literatura médica y páginas web especializadas. Cuando una persona con rasgos de ansiedad somática ingresa términos como «espasmo muscular», se encuentra de inmediato con diagnósticos como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

El marco teórico integra asimismo el concepto de intolerancia a la incertidumbre (proveniente de los modelos del trastorno de ansiedad generalizada propuestos por Dugas y Freeston). Los individuos propensos a la cibercondría no toleran la mínima ambigüedad diagnóstica. Buscan en la red certezas definitivas y garantías al 100% de que están libres de enfermedad; sin embargo, Internet es intrínsecamente ambiguo, contradictorio y carente de contexto clínico individualizado. La exposición a múltiples interpretaciones divergentes en foros y páginas de divulgación reactiva el ciclo cognitivo: mayor incertidumbre, mayor interpretación de amenaza, activación fisiológica, conductas compulsivas de comprobación digital y progresiva alienación de la relación médico-paciente.

7. Validez

La validación psicométrica inicial de la CSS realizada por McElroy y Shevlin (2014) prestó especial atención a la inserción de la escala en una red nomológica teóricamente coherente, evaluando tanto la validez concurrente como la validez convergente y discriminante.

Para comprobar la validez de constructo, los autores correlacionaron las puntuaciones de la CSS con la versión breve de las Escalas de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS-21; Henry & Crawford, 2005), una medida multidimensional ampliamente consolidada en la psicopatología cuantitativa. De acuerdo con las hipótesis teóricas planteadas:

  • Validez convergente: La CSS total y sus factores específicos evidenciaron las correlaciones positivas más robustas y estadísticamente significativas con la subescala de Ansiedad del DASS-21. Este hallazgo fue crucial, ya que confirmó que el fenómeno evaluado es predominantemente un trastorno guiado por la hiperactivación del sistema de alarma y el miedo fóbico-ansioso frente a la vulnerabilidad corporal.
  • Validez discriminante: Aunque la CSS mostró también asociaciones estadísticamente significativas con las subescalas de Depresión y Estrés del DASS-21, la magnitud de estos coeficientes de correlación fue notablemente inferior a la observada con la dimensión de ansiedad. Este gradiente de asociaciones demostró que la CSS no se limita a reflejar un afecto negativo generalizado (neuroticismo o malestar inespecífico), sino que aísla de manera limpia una manifestación temática singular de ansiedad focalizada en la salud física y la actividad virtual.
  • Validez concurrente y predictiva en estudios posteriores: Investigaciones independientes transculturales (por ejemplo, Fergus, 2014 en Estados Unidos; Barke et al., 2016 en Alemania; Silva et al., 2020 en el ámbito hispanohablante) confirmaron correlaciones elevadas de la CSS con el Short Health Anxiety Inventory (SHAI) y el Whiteley Index (WI). Además, se ha demostrado su capacidad predictiva superior para anticipar conductas reales de hiperfrecuentación de consultas médicas, gastos farmacéuticos injustificados e interferencia objetiva en el rendimiento laboral y académico medido mediante registros de tiempo de pantalla.

8. Confiabilidad

La evaluación de la fiabilidad de la CSS ha arrojado índices de consistencia interna consistentemente altos en diversos contextos culturales y muestrales, cumpliendo con los estándares psicométricos más rigurosos propuestos por la literatura metodológica:

  • Consistencia interna original: En el estudio preliminar de McElroy y Shevlin (2014), el análisis de la escala reveló coeficientes de consistencia interna excelentes para la escala total y para la gran mayoría de sus subdimensiones. Las subescalas de Compulsión (α ≈ 0.95), Malestar (α ≈ 0.92) y Excesividad (α ≈ 0.85) arrojaron valores alfa de Cronbach sobresalientes, demostrando una mínima varianza atribuible al error de medida en la formulación de los ítems.
  • Fiabilidad de las subescalas restantes: La dimensión de Búsqueda de tranquilidad arrojó coeficientes consistentes y aceptables (α ≈ 0.77 a 0.82), mientras que la subescala de Desconfianza hacia los profesionales médicos presentó una consistencia interna ligeramente más moderada (α ≈ 0.75 a 0.79), lo cual es coherente con su composición reducida de únicamente tres reactivos.
  • Estabilidad temporal (Test-Retest): Investigaciones que han administrado la CSS con intervalos de dos a cuatro semanas reportan coeficientes de correlación intraclase (CCI) y valores de correlación de Pearson superiores a 0.80, evidenciando una estabilidad longitudinal adecuada del constructo en ausencia de intervenciones clínicas focalizadas.

9. Análisis factorial

Para determinar la estructura factorial subyacente y la dimensionalidad de la escala, los autores siguieron un riguroso protocolo psicométrico basado en dos etapas analíticas:

Análisis factorial exploratorio (EFA) y determinación del número de factores

A partir de una batería piloto conformada por 43 ítems formulados en base a revisiones teóricas y entrevistas cualitativas, McElroy y Shevlin aplicaron un Análisis Factorial Exploratorio sobre una muestra de 208 estudiantes de la Universidad de Ulster. Con el fin de evitar el error habitual de sobreextracción o subextracción factorial derivado de la regla de Kaiser (autovalores mayores a 1.0) o del gráfico de sedimentación (scree plot), los investigadores emplearon el método de Análisis Paralelo de Horn (O’Connor, 2000). Esta técnica compara los autovalores empíricos obtenidos de la matriz de datos reales frente a matrices de datos aleatorios generadas por simulación Monte Carlo con idéntico número de variables y participantes.

El análisis paralelo corroboró la extracción óptima de cinco factores correlacionados. En la fase de depuración de ítems, se aplicaron estrictos criterios de retención: eliminación sistemática de reactivos con cargas factoriales primarias inferiores a 0.30 y eliminación de aquellos ítems que presentasen cargas cruzadas significativas (≥ 0.30 en más de un factor) o problemas de interpretabilidad semántica. Esta reducción depuró la escala final de 43 a 33 ítems, agrupados de la siguiente forma:

  • Compulsión: 8 ítems (ítems 3, 6, 8, 12, 14, 17, 24, 25).
  • Malestar: 8 ítems (ítems 5, 7, 10, 20, 22, 23, 29, 31).
  • Excesividad: 8 ítems (ítems 1, 2, 11, 13, 18, 19, 21, 30).
  • Búsqueda de tranquilidad: 6 ítems (ítems 4, 15, 16, 26, 27, 32).
  • Desconfianza hacia los profesionales médicos: 3 ítems (ítems 9, 28, 33).

Controversia y Análisis Factorial Confirmatorio (CFA) en estudios independientes

En años posteriores, múltiples análisis factoriales confirmatorios (CFA) realizados por investigadores como Thomas Fergus (2014) y Starcevic et al. (2015) examinaron la bondad de ajuste del modelo original pentafactorial. Estos estudios observaron que la subescala de Desconfianza hacia los profesionales médicos mostraba correlaciones débiles o inconsistentes con los otros cuatro factores nucleares de la cibercondría. En consecuencia, numerosos autores e investigaciones psicométricas han defendido un modelo abreviado o modificado de cuatro factores correlacionados (o un modelo bifactor con un factor general de cibercondría y cuatro factores específicos), excluyendo los ítems de Desconfianza (quedando una versión de 30 ítems: CSS-30) o tratándola como una variable independiente asociada a la alianza terapéutica más que como un síntoma directo de ansiedad somática.

10. Instrumento de medición

A continuación se detallan las características operativas y técnicas para la administración y corrección del instrumento:

  • Tipo de prueba: Cuestionario de autoinforme (self-report questionnaire), diseñado para administración individual o colectiva en formatos digital o impreso.
  • Población objetivo: Población general adulta, estudiantes universitarios y pacientes en contextos de atención primaria o salud mental (rango de edad validado originalmente: 18 a 60 años).
  • Número de ítems: 33 reactivos en la escala íntegra original (derivados de un pool inicial de 43 ítems).
  • Formato y opciones de respuesta: Escala graduada tipo Likert de 5 puntos:
    • 1 = Nunca (Never)
    • 2 = Rara vez / Casi nunca (Rarely)
    • 3 = A veces (Sometimes)
    • 4 = Con frecuencia / Casi siempre (Often)
    • 5 = Siempre (Always)
  • Instrucciones para el sujeto: Se solicita al participante que lea cuidadosamente cada afirmación y marque la opción que mejor describa sus pensamientos, emociones y hábitos cotidianos en relación con la búsqueda de información sobre salud y síntomas corporales en Internet.
  • Normas de corrección e inversión de ítems:
    • La gran mayoría de los ítems se puntúan de forma directa (1 = 1, 2 = 2, 3 = 3, 4 = 4, 5 = 5).
    • Ítems con puntuación invertida: Los ítems 9, 28 y 33, que integran en su totalidad la subescala de Desconfianza hacia los profesionales médicos, están redactados en sentido positivo (confianza en el médico) y deben ser invertidos obligatoriamente antes de calcular las sumatorias: 1 = 5, 2 = 4, 3 = 3, 4 = 2, 5 = 1.
  • Cálculo de puntuaciones:
    • Puntuación total (CSS-33): Se obtiene sumando las respuestas de los 33 ítems (tras invertir los ítems 9, 28 y 33). El rango teórico va desde 33 hasta 165 puntos. Mayor puntuación refleja mayor gravedad de cibercondría.
    • Puntuación total alternativa (CSS-30): Se calcula sumando los 30 ítems correspondientes a Compulsión, Malestar, Excesividad y Búsqueda de tranquilidad (rango: 30 a 150 puntos), omitiendo la dimensión de Desconfianza.
    • Puntuaciones por subescalas:
      • Compulsión: Suma de los ítems 3, 6, 8, 12, 14, 17, 24, 25 (Rango: 8 – 40).
      • Malestar: Suma de los ítems 5, 7, 10, 20, 22, 23, 29, 31 (Rango: 8 – 40).
      • Excesividad: Suma de los ítems 1, 2, 11, 13, 18, 19, 21, 30 (Rango: 8 – 40).
      • Búsqueda de tranquilidad: Suma de los ítems 4, 15, 16, 26, 27, 32 (Rango: 6 – 30).
      • Desconfianza hacia los profesionales médicos: Suma de los ítems 9, 28, 33 invertidos (Rango: 3 – 15).

11. Permisos, tarifas y año del test

La Escala de Severidad de la Cibercondría fue publicada originalmente en el año 2014 en la revista científica internacional Journal of Anxiety Disorders. La información legal, tarifaria y de uso ético se resume a continuación:

  • Año de publicación original: 2014.
  • Titular de los derechos de autor (Copyright): Copyright © 2014 Elsevier Ltd. Todos los derechos reservados respecto a la publicación comercial del manuscrito.
  • Uso en investigación académica y clínica sin fines de lucro: La escala puede ser utilizada de forma libre y gratuita con fines docentes, académicos o de investigación clínica no comercial, siempre y cuando se otorgue el debido crédito bibliográfico y la citación formal a los autores originales (McElroy & Shevlin, 2014).
  • Acceso y solicitud formal: En caso de proyectos subvencionados a gran escala o adaptaciones transculturales formales a nuevos idiomas, se recomienda informar o solicitar aprobación metodológica a los autores originales en la Universidad de Ulster.
  • Tarifas comerciales: El instrumento no requiere el pago de regalías comerciales de uso ordinario para profesionales de la psicología o psiquiatría en contextos no lucrativos. Cualquier explotación mercantil o inclusión en software propietario con fines de lucro debe ser negociada con la entidad titular de los derechos editoriales (Elsevier).

12. Referencias

Las siguientes referencias académicas en formato APA (7.ª edición) constituyen la base teórica y metodológica del instrumento:

  • Aiken, M. (2012). Prognoses for diagnoses: Medical search online and cyberchondria. BMC Proceedings, 6(Suppl 4), Article P30. https://doi.org/10.1186/1753-6561-6-S4-P30
  • Barke, A., Bleichhardt, G., Rief, W., & Doering, B. K. (2016). The Cyberchondria Severity Scale (CSS): German validation and development of a short form. International Journal of Behavioral Medicine, 23(5), 595–605. https://doi.org/10.1007/s12529-016-9549-8
  • Baumgartner, S. E., & Hartmann, T. (2011). The role of health anxiety in online health information search. Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking, 14(10), 613–618. https://doi.org/10.1089/cyber.2010.0425
  • Benigeri, M., & Pluye, P. (2003). Shortcomings of health information on the Internet. Health Promotion International, 18(4), 381–386. https://doi.org/10.1093/heapro/dag409
  • Crawford, J. R., & Henry, J. D. (2003). The Depression Anxiety Stress Scales (DASS): Normative data and latent structure in a large non-clinical sample. British Journal of Clinical Psychology, 42(2), 111–131. https://doi.org/10.1348/014466503321903544
  • Fergus, T. A. (2014). The Cyberchondria Severity Scale (CSS): An examination of structure and relations with health anxiety and obsessive-compulsive symptoms in a nonclinical sample. Journal of Anxiety Disorders, 28(6), 504–511. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2014.05.006
  • Henry, J. D., & Crawford, J. R. (2005). The short-form version of the Depression Anxiety Stress Scales (DASS-21): Construct validity and normative data in a large non-clinical sample. British Journal of Clinical Psychology, 44(2), 227–239. https://doi.org/10.1348/014466505X29657
  • McElroy, E., & Shevlin, M. (2014). The development and initial validation of the Cyberchondria Severity Scale (CSS). Journal of Anxiety Disorders, 28(2), 259–265. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2013.12.007
  • Muse, K., McManus, F., Leung, C., Meghreblian, B., & Williams, J. M. G. (2012). Cyberchondriasis: Fact or fiction? A preliminary examination of the relationship between health anxiety and searching for health information on the Internet. Journal of Anxiety Disorders, 26(1), 189–196. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2011.11.005
  • O’Connor, B. P. (2000). SPSS and SAS programs for determining the number of components using parallel analysis and Velicer’s MAP test. Behavior Research Methods, Instruments, & Computers, 32(3), 396–402. https://doi.org/10.3758/BF03200807
  • Salkovskis, P. M., & Warwick, H. M. C. (1986). Morbid sensations, catastrophic misinterpretations and health anxiety. Behaviour Research and Therapy, 24(5), 597–602. https://doi.org/10.1016/0005-7967(86)90041-0
  • Starcevic, V. (2013). Cyberchondria: Towards a better understanding of excessive health-related Internet use. Expert Review of Neurotherapeutics, 13(2), 205–213. https://doi.org/10.1586/ern.12.162
  • White, R. W., & Horvitz, E. (2009). Cyberchondria: Studies of the escalation of medical concerns in web search. ACM Transactions on Information Systems, 27(4), 1–37. https://doi.org/10.1145/1629096.1629101

13. Ítems de la escala (Scale Items)

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:
Instructions / Directions: Please note that this questionnaire relates to perceived medical conditions (i.e., conditions you think you might have rather than conditions that have been diagnosed by a medical professional). Please rate the extent to which each statement typically applies to you.
Response Scale: Initial pool of 43 items, 5-point Likert scale (1 = Never to 5 = Always)
Scoring / Reverse Items: Items are rated from 1 to 5. Items 9, 28, and 33 (comprising the Mistrust of Medical Professional subscale) are reverse scored (1=5, 2=4, 3=3, 4=2, 5=1). A total score is calculated by summing all items (range: 33–165; higher scores indicate greater cyberchondria severity), though many subsequent studies omit the Mistrust subscale to calculate a 30-item total score (range: 30–150). Five subscales can be computed: Compulsion (items 3, 6, 8, 12, 14, 17, 24, 25), Distress (items 5, 7, 10, 20, 22, 23, 29, 31), Excessiveness (items 1, 2, 11, 13, 18, 19, 21, 30), Reassurance Seeking (items 4, 15, 16, 26, 27, 32), and Mistrust of Medical Professional (items 9, 28, 33).
Scoring Formula: ScoringContinuous measure of distress; responses are summed to yield subscale and total scores
1

If I notice an unexplained bodily sensation I will search for it on the internet.
2

I enter the same symptoms into a web search on more than one occasion.
3

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts my time spent on Facebook/Twitter/other social networks.
4

Researching symptoms or perceived medical conditions online leads me to consult with my GP.
5

I have trouble relaxing after researching symptoms or perceived medical conditions online.
6

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts other research (e.g. for my job/college assignment/homework).
7

I am more easily annoyed or irritated after researching symptoms or perceived medical conditions online.
8

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts my online leisure activities (e.g. streaming movies).
9

I take the opinion of my GP/medical professional more seriously than my online medical research.
10

I start to panic when I read online that a symptom I have is found in a rare/serious condition.
11

When researching symptoms or medical conditions online, I visit forums where diagnosed or concerned individuals discuss their medical conditions, symptoms and experiences.
12

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts my work (e.g. writing emails, working on word documents or spreadsheets).
13

I read different web pages about the same perceived condition.
14

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts my offline social activities (reduces time spent with friends/family).
15

I discuss my online medical findings with my GP/health professional.
16

I suggest to my GP/medical professional that I may need a diagnostic procedure that I read about online (e.g. a biopsy/ a specific blood test).
17

Researching symptoms or perceived medical conditions online distracts me from reading news/sports/entertainment articles online.
18

I read the same web pages about a perceived condition on more than one occasion.
19

When I search a symptom online, I feel the ranking of the web search results reflects how common an illness is, with more likely medical conditions appearing higher up on the result page.
20

I think I am fine until I read about a serious condition online.
21

I visit trustworthy sources (e.g. NHS.co.uk) when researching symptoms or perceived medical conditions online.
22

I feel more anxious or distressed after researching symptoms or perceived medical conditions online.
23

I lose my appetite after researching symptoms or perceived medical conditions online, as my stomach feels sick.
24

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts or slows my online communication (e.g. Instant Messaging, Skype).
25

Researching symptoms or perceived medical conditions online interrupts my offline work activities.
26

Researching symptoms or perceived medical conditions online leads me to consult with other medical specialists (e.g. consultants).
27

Discussing online info about a perceived medical condition with my GP reassures me.
28

I trust my GP/medical professional's diagnosis over my online self-diagnosis.
29

I find it hard to stop worrying about symptoms or perceived medical conditions that I have researched online.
30

When researching symptoms or medical conditions online I visit both trustworthy websites and user-driven forums.
31

I have trouble getting to sleep after researching symptoms or perceived medical conditions online, as the findings play on my mind.
32

I find myself thinking: "I would not have gone to the doctor if I had not read about that symptom/condition online".
33

When my GP/medical professional dismisses my online medical research, I stop worrying about it.
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Looti, M. (2026, octubre 23). Escala de Severidad de la Cibercondría. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-severidad-de-la-cibercondria/
Looti, Mohammed. “Escala de Severidad de la Cibercondría.” Spanish Psychological Databases, 23 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-severidad-de-la-cibercondria/.
Looti, Mohammed. “Escala de Severidad de la Cibercondría.” Spanish Psychological Databases. octubre 23, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-severidad-de-la-cibercondria/.