1. Resumen / Abstract
La Escala del Contrato Psicológico de Seguridad (Psychological Contract of Safety Scale) es un instrumento psicométrico pionero concebido y validado por la investigadora Arlene Walker en 2010 en la Universidad de Deakin (Australia). Su propósito fundamental radica en evaluar la naturaleza bidireccional, implícita y no escrita de las expectativas y obligaciones de seguridad y salud en el trabajo que operan entre los trabajadores y sus organizaciones empleadoras. Fundamentada epistemológicamente en la teoría del intercambio social de George Homans y Peter Blau, así como en la norma de reciprocidad postulada por Alvin Gouldner, la escala extiende la noción clásica del contrato psicológico organizacional propuesta por Denise Rousseau hacia el dominio crítico de la prevención de riesgos y la conducta preventiva.
A diferencia de los cuestionarios tradicionales de clima de seguridad laboral centrados casi con exclusividad en la supervisión vertical o las actitudes genéricas hacia las normas, este instrumento operacionaliza la seguridad laboral como una serie de compromisos mutuos percibidos. Estructuralmente, la escala definitiva comprende 38 ítems articulados en dos dimensiones mayores: las Obligaciones de Seguridad del Empleador (21 ítems) y las Obligaciones de Seguridad del Empleado (17 ítems). A su vez, cada una de estas dimensiones se subdivide en componentes transaccionales (enfocados en el cumplimiento procedimental explícito, recursos concretos y obligaciones contractuales a corto plazo) y relacionales (vinculados al soporte socioemocional a largo plazo, la confianza mutua, el aprendizaje organizacional no punitivo y la comunicación abierta).
El formato de respuesta utiliza una escala métrica de calificación de 11 puntos (0 a 10), donde el valor 0 denota que la obligación «no se cumple en absoluto» (obligation not at all met) y el valor 10 indica que se halla «completamente cumplida» (obligation completely met). En términos psicométricos, la escala exhibe propiedades excepcionales: en su muestra de estandarización conformada por 424 profesionales del sector sanitario, el coeficiente alfa de Cronbach global para la subescala de obligaciones del empleador alcanzó un sobresaliente 0.98, demostrando correlaciones ítem-total corregidas altamente consistentes y una estructura factorial bifactorial robusta confirmada mediante análisis factorial exploratorio.
2. Palabras clave / Keywords
Contrato psicológico de seguridad, seguridad laboral, teoría del intercambio social, norma de reciprocidad, clima de seguridad, prevención de riesgos laborales, psicometría organizacional, obligaciones transaccionales, obligaciones relacionales, confiabilidad.
3. Autores / Authors
La escala fue desarrollada por la Dra. Arlene Walker, destacada investigadora en el ámbito de la psicología de la salud ocupacional y el comportamiento organizacional adscrita a la Facultad de Psicología de la Universidad de Deakin (School of Psychology, Deakin University), ubicada en Geelong/Melbourne, Victoria, Australia. La correspondencia académica original y las solicitudes formales sobre el instrumento se canalizan a través de su correo electrónico institucional: [email protected].
El trabajo fundacional del instrumento fue difundido inicialmente en 2006 a nivel conceptual (The application of the psychological contract to workplace safety) y consolidado empíricamente a través de su publicación formal en el año 2010 en la revista de alto impacto Journal of Safety Research, editada conjuntamente por el National Safety Council (Estados Unidos) y Elsevier.
4. Propósito / Purpose
El propósito medular de la Escala del Contrato Psicológico de Seguridad es solventar una brecha teórica y metodológica de larga data en la literatura sobre higiene industrial, psicología organizacional y cultura de seguridad. Tradicionalmente, la medición de la seguridad en el trabajo se ha abordado mediante la cuantificación unidireccional del clima de seguridad (como en las formulaciones seminales de Dov Zohar), evaluando la percepción de los empleados respecto al compromiso de la alta dirección, la efectividad aparente de la capacitación y la supervisión del cumplimiento normativo. Si bien estas métricas han resultado de innegable utilidad práctica, adolecen de un sesgo conceptual: asumen una dinámica mecanicista en la cual la dirección prescribe normas y los trabajadores se limitan a acatarlas o infringirlas pasivamente.
Frente a esta perspectiva unidimensional, la escala desarrollada por Arlene Walker operacionaliza la seguridad laboral como un ecosistema de intercambio continuo regido por percepciones subjetivas de deber y reciprocidad. Mide específicamente qué creen los colaboradores que la empresa les adeuda en materia de protección integral de su integridad física y psíquica, así como qué sienten ellos que adeudan de vuelta a la entidad a cambio de dicha protección. El marco explicativo postula que los individuos no cumplen las directrices operativas únicamente por temor a sanciones disciplinarias o adhesión burocrática a manuales de procedimiento, sino en virtud de un contrato mental no escrito. Cuando los trabajadores perciben que el empleador invierte genuinamente en su bienestar, el principio de reciprocidad activa una motivación intrínseca para preservar el entorno colectivo, adoptar conductas de ciudadanía de seguridad (safety citizenship behaviors) y reportar incidentes oportunamente.
En el ámbito de la investigación aplicada, el instrumento ofrece una herramienta sensible para modelar variables moderadoras y mediadoras del comportamiento laboral riesgoso, la siniestralidad, el presentismo y el agotamiento laboral (burnout). Permite desentrañar los mecanismos causales a través de los cuales la ruptura o violación del contrato de seguridad (breach of safety contract) erosiona la confianza institucional e incrementa exponencialmente las tasas de accidentes. En la práctica clínica y consultoría organizacional, la escala actúa como un potente barómetro diagnóstico. Permite detectar de forma temprana las discrepancias perceptivas entre la gerencia y la base operativa antes de que estas se traduzcan en fallas de contención catastróficas, facilitando el diseño de intervenciones adaptadas, auditorías de riesgo ergonómico y programas de liderazgo transformacional orientados a la salud ocupacional.
5. Constructo psicológico / Construct
El constructo evaluado es el contrato psicológico de seguridad, definido como el sistema cognitivo de creencias individuales sobre los términos, obligaciones mutuas y expectativas implícitas que rigen el intercambio de seguridad entre un trabajador y su organización empleadora. Aunque el contrato como fenómeno psíquico es intrínsecamente unilateral —dado que reside en el esquema mental e interpretativo del sujeto—, su contenido comprende tanto los compromisos atribuidos a la organización como las responsabilidades autoimpuestas por el propio empleado.
De acuerdo con la arquitectura teórica de Denise Rousseau (1990) y los refinamientos posteriores de autores como Millward y Herriot, los contratos psicológicos no son entidades homogéneas, sino que exhiben una clara dimensionalidad dual. La Escala del Contrato Psicológico de Seguridad captura minuciosamente esta estructura bifactorial y cruzada, diferenciando dos dominios de atribución divididos en dos naturalezas funcionales:
5.1. Obligaciones de Seguridad del Empleador (Employer Safety Obligations)
Esta dimensión comprende las responsabilidades percibidas que la organización tiene el deber moral y funcional de proveer para salvaguardar la vida y salud del personal. Se desglosa en:
- Obligaciones Transaccionales del Empleador: Constituyen compromisos explícitos, materiales, observables y acotados temporalmente. Su cumplimiento depende de la provisión directa de insumos tangibles e infraestructura de protección. Ejemplos paradigmáticos incluyen el suministro continuo y oportuno de equipos de protección individual (EPI) adecuados, la implementación de cursos de capacitación técnica reglamentaria en el manejo de maquinaria peligrosa, la actualización documental constante de matrices de riesgo y el registro riguroso y transparente de las tasas de accidentes con tiempo perdido (lost time injury rates).
- Obligaciones Relacionales del Empleador: Abarcan compromisos implícitos, abstractos, de largo alcance temporal e índole socioemocional. Hacen referencia directa a la edificación de una cultura de seguridad psicológica, empatía gerencial y confianza mutua. Ejemplos esenciales incluyen el compromiso de la dirección para garantizar que las investigaciones de incidentes y casi-accidentes se ejecuten bajo un enfoque pedagógico de aprendizaje sistémico libre de señalamientos punitivos (non-punitive reporting culture), la receptividad empática y escucha activa ante las dudas manifestadas por los empleados, y la priorización invariable de la seguridad por encima de la celeridad productiva ante condiciones operativas adversas.
5.2. Obligaciones de Seguridad del Empleado (Employee Safety Obligations)
Esta dimensión evalúa el repertorio de conductas, lealtades y deberes que el trabajador percibe adeudar a la organización como parte de su corresponsabilidad preventiva en el trabajo diario. Se desglosa en:
- Obligaciones Transaccionales del Empleado: Refieren al acatamiento mecánico, observable y contractual de las normas procedimentales básicas prescritas por la reglamentación interna. Incluye comportamientos tales como vestir rigurosamente la indumentaria reglamentaria, utilizar los equipos de trabajo siguiendo las especificaciones operativas, acatar con disciplina las señalizaciones de advertencia, asistir puntualmente a las sesiones de adiestramiento obligatorio y abstenerse de tomar atajos que contravengan los protocolos establecidos.
- Obligaciones Relacionales del Empleado: Se vinculan a la proactividad espontánea, la ciudadanía de seguridad y la cohesión solidaria del colectivo laboral. Van más allá de la mera obediencia reglamentaria e implican una inversión afectiva e identitaria en la preservación del grupo. Se manifiestan en conductas como la advertencia informal y afectuosa a compañeros novatos sobre peligros desatendidos, el reporte voluntario e inmediato de casi-accidentes (near misses) que no han causado daños pero exponen vulnerabilidades, el traspaso minucioso de información crítica sobre riesgos a los relevos de turno entrantes, y la participación activa y comprometida en comités paritarios de salud.
6. Marco teórico / Theoretical Framework
La fundamentación científica de la escala se inserta de manera directa en la Teoría del Intercambio Social (Social Exchange Theory), desarrollada primordialmente en la sociología por George C. Homans (1958) y formalizada en las ciencias organizacionales por Peter M. Blau (1964). Esta formulación postula que las interacciones humanas y los vínculos laborales trascienden el contrato formalizado en términos de salario por horas trabajadas; constituyen redes complejas de intercambios recíprocos de recursos tangibles y simbólicos (aprobación, prestigio, estatus, cuidado mutuo).
Complementariamente, la Norma de Reciprocidad sistematizada por Alvin Gouldner (1960) proporciona la fuerza motriz del constructo: en todo sistema social humano existe una prescripción universal implícita que dicta que los individuos deben ayudar a quienes les han prestado auxilio y abstenerse de infligir daño a quienes no los han dañado. Trasladado al ámbito de la salud ocupacional por investigadores contemporáneos como David A. Hofmann y sus colaboradores (Hofmann & Morgeson, 1999; Hofmann, Morgeson, & Gerras, 2003), el intercambio se articula de la siguiente manera: cuando una organización evidencia un cuidado genuino, tangible y consistente por la salud y la integridad de sus trabajadores (manifestado como apoyo organizacional percibido hacia la seguridad), los colaboradores experimentan un imperativo moral y psicológico de corresponder a dicho trato mediante un involucramiento preventivo proactivo.
El segundo pilar teórico ineludible es la Teoría del Contrato Psicológico articulada formalmente en la psicología del trabajo por Denise M. Rousseau (1990, 1995). Rousseau distinguió con precisión que el contrato formal plasmado en el papel regula únicamente aspectos legales salariares y delimitaciones de puesto, mientras que el contrato psicológico gobierna el espacio subjetivo de las expectativas no escritas. Los contratos psicológicos transaccionales operan como intercambios económicos puntuales, de alcance cerrado, nula implicación afectiva y baja ambigüedad (por ejemplo: «la empresa me da guantes y yo me los pongo»). En contraste, los contratos psicológicos relacionales implican lealtad continua, confianza depositada, seguridad afectiva y una predisposición abierta a sobrepasar el rol formal (por ejemplo: «la empresa detiene la línea de montaje si reporto una fuga porque confía en mi criterio, y yo me quedo vigilante para proteger a mis compañeros»).
La aportación fundamental de Arlene Walker (2006, 2010) consistió en demostrar que la seguridad en el trabajo no puede gestionarse con eficacia únicamente mediante el polo transaccional. Las organizaciones de alta confiabilidad (High Reliability Organizations) no operan sobre la base del miedo a la sanción, sino sobre la solidez de su contrato relacional de seguridad. Si el contrato de seguridad es violentado (por ejemplo, cuando un directivo exhorta verbalmente a mantener la seguridad pero presiona en privado para omitir pasos con el fin de abaratar costos), se genera un fenómeno de ruptura de contrato psicológico que desata el cinismo organizacional, la retención de información crítica sobre fallas y un incremento estadístico directo de los accidentes laborales evitables.
7. Validez / Validity
La Escala del Contrato Psicológico de Seguridad fue sometida a un exhaustivo proceso de validación psicométrica estructurado en fases metodológicas progresivas e independientes, garantizando la consistencia empírica del constructo.
7.1. Validez de Contenido y Aparente (Content and Face Validity)
El banco preliminar de reactivos se configuró a partir de una revisión sistemática de las taxonomías previas de contratos psicológicos (Hutton & Cummins, 1997; Millward & Hopkins, 1998; Rousseau, 1990) adaptadas conceptualmente al ámbito de la prevención de accidentes conforme al modelo de Walker (2006). Los ítems generados fueron sometidos al juicio crítico de paneles de expertos integrados por psicólogos industriales, ergónomos y especialistas en higiene del trabajo, quienes depuraron redacciones ambiguas y aseguraron que cada afirmación reflejara nítidamente obligaciones transaccionales o relacionales.
Posteriormente, se llevó a cabo un estudio piloto exploratorio con una muestra representativa de 99 trabajadores provenientes de tres sectores laborales caracterizados por una alta exposición al riesgo físico: 32 enfermeros/as (nurses), 29 obreros de la construcción (construction workers) y 38 operarios de plantas procesadoras de carne (meat processing workers). Esta fase permitió certificar la validez aparente de los reactivos en diferentes estratos socioculturales, constatando que las preguntas eran comprensibles, contextualmente realistas y exentas de ambigüedad técnica.
7.2. Validez de Constructo (Construct Validity)
La validez de constructo se determinó analíticamente en una muestra principal compuesta por 424 profesionales del sector de atención sanitaria (health care workers), seleccionados debido a la multiplicidad e intensidad de los riesgos a los que están expuestos rutinariamente (riesgos biológicos, químicos, físicos y psicosociales). Antes de la extracción factorial, se evaluaron los índices de asimetría (skewness), las correlaciones ítem-total corregidas (excluyendo aquellos ítems con correlaciones inferiores a 0.30) y los coeficientes de determinación múltiple (squared multiple correlations) para depurar colinealidades espurias o reactivos redundantes.
Los análisis factoriales confirmaron de manera concluyente la diferenciación neta entre los dos subcomponentes hipotetizados (transaccional y relacional), tanto en el conjunto de reactivos relativos al empleador como en los atinentes al empleado. Dicha estructura respaldó la premisa de que los colaboradores no procesan las obligaciones de seguridad de forma indiferenciada, sino que mantienen compartimentos cognitivos separados para el cumplimiento regulatorio formal y los compromisos de confianza socioemocional.
7.3. Validez Convergente, Discriminante y Predictiva
En el marco de la contrastación con otros constructos teóricamente emparentados, las subescalas del contrato psicológico de seguridad exhibieron correlaciones significativas y positivas con medidas validadas de clima de seguridad general (como la escala de Zohar, 1980 y la Work Safety Scale de Hayes et al., 1998) y con constructos de intercambio socio-laboral general como el apoyo organizacional percibido (POS; Settoon et al., 1996) y el intercambio líder-miembro (LMX; Hofmann et al., 2003). A su vez, mostraron validez discriminante adecuada, toda vez que las correlaciones entre las obligaciones de seguridad y las medidas de satisfacción laboral global no fueron lo suficientemente elevadas como para indicar solapamiento conceptual, preservando la especificidad del dominio de la seguridad respecto a variables generales del bienestar en el empleo.
8. Confiabilidad / Reliability
La confiabilidad del instrumento se examinó de manera exhaustiva en términos de consistencia interna inter-ítem. En la etapa de depuración psicométrica preliminar, el conjunto total de reactivos exhibió magnitudes de covariación excepcionalmente altas:
- Subescala de Obligaciones del Empleador (Employer Obligations Subscale): En su configuración factorial primaria alcanzó un coeficiente alfa de Cronbach de α = 0.98. Este guarismo sitúa a la subescala en un rango de precisión sobresaliente, indicando una mínima varianza atribuible al error de medida en la captación de las responsabilidades que la gerencia debe satisfacer hacia sus empleados.
- Subescala de Obligaciones del Empleado (Employee Obligations Subscale): Tras los procedimientos de reducción de dimensionalidad y eliminación de reactivos con baja carga o ambigüedad semántica, la subescala consolidó valores de alfa de Cronbach sistemáticamente superiores al umbral psicométrico de 0.90, confirmando una consistencia interna excelente en la medición de los deberes autoatribuidos de prevención.
- Depuración de reactivos: La versión final depurada de la escala redujo el conjunto experimental a un balance operacional de 38 ítems (21 ítems orientados a las obligaciones de seguridad del empleador y 17 ítems dedicados a las obligaciones de seguridad del trabajador), conservando la estabilidad de la matriz correlacional y erradicando la fatiga por sobrecarga métrica en los informantes.
9. Análisis factorial / Factor Analysis
La evaluación de la dimensionalidad latente del instrumento se condujo mediante análisis factorial exploratorio (AFE) implementado sobre la matriz de covarianzas de la muestra de validación integrada por 424 profesionales sanitarios. La pertinencia del análisis factorial fue confirmada previamente a través del test de esfericidad de Bartlett y el índice de adecuación muestral de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO), los cuales sobrepasaron ampliamente los criterios mínimos metodológicos convencionales (KMO > 0.90).
9.1. Estructura Factorial de las Obligaciones del Empleador
Para el grupo de ítems referentes a las Obligaciones del Empleador, la extracción inicial mediante factorización de ejes principales con rotación oblicua (considerando la correlación natural esperada entre dimensiones de un mismo constructo) arrojó con total claridad una solución bifactorial coherente con el modelo teórico:
- Factor 1: Dimensión Relacional del Empleador: Aglutina los reactivos vinculados con la gestión empática de incidentes, la creación de un entorno libre de acusaciones punitivas tras fallas operativas, la comunicación honesta y transparente, el estímulo activo para elevar dudas de seguridad y la escucha receptiva de la gerencia. Estos ítems presentaron saturaciones factoriales primarias dominantes (generalmente superiores a 0.60 y en varios reactivos por encima de 0.80), con mínimas cargas cruzadas secundarias.
- Factor 2: Dimensión Transaccional del Empleador: Reúne los reactivos enfocados en la disponibilidad material de recursos de protección, el mantenimiento operativo del instrumental tecnológico, la celebración programada de cursos de formación y el registro legal veraz de los días de trabajo perdidos por lesión. Las cargas factoriales mostraron una convergencia limpia en torno a la infraestructura tangible y las exigencias formales de seguridad.
9.2. Estructura Factorial de las Obligaciones del Empleado
De forma homóloga, el análisis factorial aplicado a la batería de ítems de las Obligaciones del Empleado convergió en una solución de dos factores bien diferenciados:
- Factor 1: Dimensión Relacional del Empleado: Conformada por comportamientos que sobrepasan la descripción formal del puesto, tales como alertar a compañeros sobre riesgos no percibidos, colaborar proactivamente con comisiones investigadoras para aprender colectivamente de las fallas, informar minuciosamente a los relevos entrantes sobre el estado crítico de la planta e involucrarse voluntariamente en comités participativos.
- Factor 2: Dimensión Transaccional del Empleado: Definida por el cumplimiento riguroso y pasivo de las directrices básicas: portar la indumentaria prescrita, abstenerse estrictamente de tomar atajos técnicos que comprometan la seguridad y asistir con puntualidad reglamentaria a los módulos obligatorios de adiestramiento preventivo.
Esta réplica simétrica de la estructura de dos factores tanto en el dominio del empleador como en el del empleado proporciona una de las evidencias psicométricas más sólidas del instrumento, demostrando que los esquemas cognitivos de los operarios distinguen con claridad meridiana las obligaciones mecánicas contractuales de aquellas que involucran confianza y reciprocidad relacional.
10. Instrumento de medición / Instrument
A continuación se detallan las características operativas y especificaciones estandarizadas de administración del instrumento:
- Tipo de prueba: Cuestionario psicométrico estandarizado de autoinforme (self-report questionnaire).
- Población diana: Empleados, operarios de industrias de alto riesgo, profesionales de la salud, trabajadores de la construcción y manufactura, mandos intermedios y personal técnico adulto.
- Rango etario: Población adulta activa laboralmente (aproximadamente de 18 a 65 años de edad).
- Modalidad de administración: Individual o colectiva; administrada de forma autoadministrada en soporte digital (web/intranet) o en formato impreso de lápiz y papel.
- Formato y número de ítems: El instrumento validado consta de un total de 38 ítems definitivos, organizados en dos grandes subescalas funcionales: 21 ítems que evalúan las obligaciones de seguridad del empleador y 17 ítems que evalúan las obligaciones de seguridad del empleado. En la investigación experimental inicial se incluyó un banco de desarrollo ampliado de reactivos orientados a la contrastación empírica.
- Escala de respuesta: Escala métrica de calificación continua de 11 puntos (0 a 10), donde:
0= La obligación no se cumple en absoluto (obligation not at all met).10= La obligación se cumple completamente (obligation completely met).
- Instrucciones y corrección de puntuación: Los ítems se califican de manera directa. No existen reactivos con inversión sintáctica tradicional; puntuaciones numéricas más altas reflejan un mayor nivel percibido de cumplimiento satisfactorio de las obligaciones recíprocas de seguridad. Las puntuaciones brutas se suman o promedian para generar las siguientes métricas:
- Puntuación total de Obligaciones del Empleador (con sus subtotales transaccional y relacional).
- Puntuación total de Obligaciones del Empleado (con sus subtotales transaccional y relacional).
- Índice global de congruencia o reciprocidad del contrato psicológico de seguridad.
11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year
La conceptualización teórica inicial fue publicada en 2006, mientras que la formalización psicométrica y validación empírica definitiva de la escala se consolidó en el año 2010 mediante el artículo de Arlene Walker publicado en el Journal of Safety Research. El copyright original de la publicación científica pertenece conjuntamente al National Safety Council y a la editorial multinacional Elsevier Ltd. (© 2010).
En lo referente a su utilización, el instrumento no exige el pago de licencias aranceladas comerciales para propósitos estrictamente vinculados con la investigación académica sin fines de lucro, la docencia universitaria y la elaboración de tesis de posgrado. No obstante, los investigadores que deseen incorporar el instrumento completo en sus proyectos empíricos deben obtener la autorización de uso o remitir una solicitud formal de acceso y consulta a la autora principal, la Dra. Arlene Walker, en la Universidad de Deakin ([email protected]), o tramitar los permisos correspondientes de reproducción a través del sistema RightsLink de Elsevier respetando las normas de propiedad intelectual aplicables.
12. Referencias / References
A continuación se detallan las fuentes académicas primarias vinculadas al desarrollo, validación empírica y marco teórico del instrumento, formateadas conforme al estándar APA 7.ª edición:
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13. Ítems de la escala / Items of the Scale
Response Format & Scoring Instructions:
38 items (21 employer obligations, 17 employee obligations), 11-point rating scale (0-10).
Items are scored from 0 (obligation not at all met) to 10 (obligation completely met). Scores are aggregated to form subscale totals for employer and employee obligations.
1
2
3
4
5 = Moderately met
6
7
8
9
10 = Obligation completely met
- Maintain a safe workplace
- Be proactive about safety
- Conduct regular safety training with all employees
- Supply proper work equipment
- Investigate hazards and risks
- Ensure that safety incident investigations do not focus on blame
- Keep work equipment functioning properly
- Ensure that safety documentation details safety procedures
- Record lost time injury rates honestly
- Inform employees about the injury management process
- Be familiar with the hazards and risks in the employee’s working environment
- Regularly update safety documentation
- Supply enough resources to get the job done safely
- Provide training in the safe use of work equipment
- Encourage employees to report safety concerns
- Provide safety signage that can be understood by everyone
- Encourage safety awareness amongst employees
- Hold regular safety meetings
- Manage safety incidents calmly
- Inform employees about new safety rules
- Be committed to safety
- Inform employees about the outcome of safety meetings
- Listen to employee safety concerns
- Make safety a priority
- Discipline employees who break safety rules
- Involve employees in safety decision making
- Set a good example for safety behavior
- Provide honest safety communications
- Carry out safety incident investigations to prevent incidents happening again
- Be familiar with safety documentation
- Not take shortcuts when carrying out work processes
- Maintain a clean, safe work environment
- Willingly participate in safety training
- Use work equipment properly
- Inform incoming shifts or work teams of current hazards and risks
- Report safety incidents or near misses
- Ensure that work demands do not compromise safety
- Follow safety rules
- Report hazards and risks
- Encourage co-workers to report safety concerns
- Cooperate with the injury management process
- Become informed about new safety rules
- Comply with procedures regarding hazards and risks
- Cooperate with safety investigation teams
- Be committed to safety
- Raise safety concerns
- Make safety a priority
- Be proactive about safety