Escala del Impacto del Evento – Revisada (IES-R)

La Escala del Impacto del Evento – Revisada (IES-R) es un instrumento de autoinforme de 22 reactivos diseñado para medir el distrés subjetivo derivado de un trauma específico a través de tres dimensiones nucleares: intrusión, evitación e hiperactivación.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 23, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 23, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen

La Escala del Impacto del Evento – Revisada (Impact of Event Scale – Revised, IES-R; Weiss & Marmar, 1997) es uno de los instrumentos de autoinforme más ampliamente implementados en la psicometría clínica y la neuropsiquiatría internacional para cuantificar el grado de malestar subjetivo experimentado por individuos expuestos a acontecimientos traumáticos o de estrés agudo. Desarrollada como una actualización metodológica directa de la clásica Escala del Impacto del Evento formulada originalmente por Mardi J. Horowitz y colaboradores en 1979, la IES-R incorporó una dimensión crucial ausente en el diseño original: el constructo de hiperactivación fisiológica (hyperarousal). De este modo, la escala se alineó estrechamente con los criterios nosológicos formulados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) para el trastorno por estrés postraumático (TEPT).

El instrumento consta de 22 reactivos estructurados bajo un formato de escala tipo Likert de 5 puntos (que fluctúa entre 0 = «Not at all» [Para nada] y 4 = «Extremely» [Extremadamente]), mediante el cual se indaga la frecuencia e intensidad del distrés percibido durante un marco temporal estandarizado de los últimos siete días con relación a un suceso traumático claramente identificado. La escala se desglosa operativamente en tres subescalas primarias: Intrusión (8 reactivos), Evitación (8 reactivos) e Hiperactivación (6 reactivos). El rango de puntuación total global oscila entre 0 y 88 puntos, donde puntuaciones iguales o superiores al punto de corte de 33 señalan sistemáticamente la probabilidad clínica de padecer TEPT, sirviendo como un índice de cribado diagnósticamente robusto.

Desde la perspectiva psicométrica, la IES-R ha demostrado de manera transcultural propiedades métricas excepcionales. Posee niveles elevados de consistencia interna reflejados en coeficientes alfa de Cronbach frecuentemente superiores a 0.85 en sus tres factores y a 0.93 en la escala global, índices test-retest de gran estabilidad temporal (entre r = 0.89 y 0.94), y una sólida evidencia de validez concurrente, convergente y discriminante frente a instrumentos de referencia como la Clinician-Administered PTSD Scale (CAPS) y la PTSD Checklist (PCL). Aunque el marco clasificatorio contemporáneo del DSM-5 reconfiguró el TEPT en cuatro conglomerados sintomáticos, la IES-R conserva una vigencia incuestionable en ensayos clínicos aleatorizados, medicina de emergencias y estudios longitudinales debido a su concisión, granularidad dimensional y notable sensibilidad a los cambios psicoterapéuticos y farmacológicos.

2. Palabras clave

Escala del Impacto del Evento Revisada, IES-R, trastorno por estrés postraumático, trauma psicológico, intrusión, evitación, hiperactivación, psicometría, evaluación clínica, confiabilidad, validez de constructo, distrés subjetivo.

3. Autores

La Escala del Impacto del Evento – Revisada fue concebida y validada por dos destacados investigadores en el campo de la psiquiatría del trauma y la psicología clínica de la Universidad de California en San Francisco (UCSF):

  • Daniel S. Weiss, Ph.D.: Profesor emérito del Departamento de Psiquiatría y Ciencias de la Conducta de la Universidad de California en San Francisco (UCSF School of Medicine). Reconocido por su destacada trayectoria en metodología de la investigación sobre estrés traumático, epidemiología psiquiátrica y diseño de escalas de medición de sintomatología postraumática en poblaciones civiles, veteranos de combate y equipos de primera respuesta ante desastres. Correo electrónico de contacto institucional: [email protected].
  • Charles R. Marmar, M.D.: Eminente psiquiatra e investigador, quien se desempeñó como vicepresidente ejecutivo del Departamento de Psiquiatría de la UCSF y posteriormente asumió la dirección del Departamento de Psiquiatría Lucius N. Littauer en la Escuela de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York (NYU Langone Health). El Dr. Marmar es una autoridad global en la neurobiología del estrés, marcadores biológicos del TEPT, intervenciones tempranas e investigación empírica en veteranos y supervivientes de catástrofes. Correo institucional de referencia: [email protected].

4. Propósito

El propósito medular de la IES-R es cuantificar de manera estandarizada y operativa el grado de afectación o malestar psicológico subjetivo que experimenta un individuo como consecuencia directa de un acontecimiento traumático específico, ocurrido en un momento determinado de su historia vital. A diferencia de las herramientas genéricas diseñadas para tasar la reactividad ansiosa inespecífica o los estados afectivos depresivos, la IES-R exige metodológicamente anclar la respuesta psicométrica a un estresor índice puntual, el cual debe ser precisado con anterioridad a la administración (por ejemplo, accidentes vehiculares de alta energía, agresiones interpersonales, combate militar, diagnósticos médicos catastróficos, pérdidas traumáticas o catástrofes naturales). Esta especificidad de anclaje contextual asegura que los reactivos capturen de forma inequívoca el impacto del suceso designado, minimizando el solapamiento con el afecto negativo basal del evaluado.

Desde el punto de vista clínico, la IES-R desempeña un doble rol primordial. En primer término, funciona como un potente instrumento de tamizaje o cribado (screening) en servicios de urgencias hospitalarias, centros de atención primaria, gabinetes de psicología clínica y contextos de salud ocupacional (como el seguimiento de bomberos, rescatistas, fuerzas del orden y personal sanitario de cuidados intensivos). Su punto de corte empírico permite identificar oportunamente a aquellos pacientes en riesgo inminente de desarrollar cuadros crónicos o descompensaciones funcionales que demandan evaluación psiquiátrica exhaustiva. En segundo término, la IES-R se destaca como una herramienta longitudinal idónea para la monitorización continua del progreso terapéutico; su sensibilidad al cambio la convierte en un índice de desenlace (outcome measure) de referencia en terapias cognitivo-conductuales focalizadas en el trauma (TF-CBT), desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR), intervenciones farmacológicas y protocolos de exposición prolongada.

En el ámbito de la investigación psicopatológica y epidemiológica, la justificación de la IES-R radica en su capacidad para desagregar la respuesta al estrés en perfiles dimensionales independientes. La literatura especializada ha constatado reiteradamente que las respuestas postraumáticas no son monolíticas: ciertos subgrupos de supervivientes exhiben predominantemente perfiles disociativos o evitativos sin una hiperactivación simpática exacerbada, mientras que otros manifiestan intrusiones intrusivas masivas e hiperalerta desbordante. Al ofrecer puntuaciones analíticas desagregadas para las dimensiones de Intrusión, Evitación e Hiperactivación, el instrumento posibilita examinar hipótesis fisiopatológicas complejas, estudiar biomarcadores de reactividad neurovegetativa y delimitar fenotipos clínicos diferenciados en ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECA).

5. Constructo psicológico

La IES-R operacionaliza el constructo de «distrés subjetivo derivado de eventos vitales estresantes», modelado a partir de tres dimensiones sintomáticas primarias que reflejan fielmente las manifestaciones nucleares del trauma psicológico:

5.1. Dimensión de Intrusión (Intrusion)

Esta subescala, compuesta por 8 reactivos (ítems 1, 2, 3, 6, 9, 14, 16 y 20), mide la irrupción involuntaria, recurrente e incontrolable de recuerdos, imágenes sensoriales, representaciones ideacionales o reactivaciones afectivas vinculadas al acontecimiento traumático. El constructo psicológico subyacente alude a la falla en los mecanismos inhibitorios prefrontales para suprimir memorias autobiográficas no consolidadas adecuadamente, lo cual genera una experiencia de reviviscencia perturbadora. Dentro de esta subescala se evalúan:

  • Recuerdos intrusivos diurnos: pensamientos e imágenes que emergen de forma automática sin intención consciente (p. ej., ítem 6: «I thought about it when I didn’t mean to», y el ítem 9: «Pictures about it popped into my mind»).
  • Reactividad emocional ante claves contextuales: oleadas de afecto intenso desencadenadas por detonantes ambientales o cognitivos (p. ej., ítem 1: «Any reminder brought back feelings about it», y el ítem 16: «I had waves of strong feelings about it»).
  • Experiencias de reviviscencia disociativa (flashbacks): estados alterados en los cuales el sujeto actúa o siente momentáneamente como si el evento traumático estuviera ocurriendo nuevamente en el presente (ítem 14: «I found myself acting or feeling like I was back at that time»).
  • Alteraciones del sueño de origen intrusivo: pesadillas angustiantes y despertares asociados al contenido del trauma (ítem 2: «I had trouble staying asleep», e ítem 20: «I had dreams about it»).

5.2. Dimensión de Evitación (Avoidance)

Integrada por 8 reactivos (ítems 5, 7, 8, 11, 12, 13, 17 y 22), esta dimensión evalúa las respuestas conductuales deliberadas, los procesos cognitivos defensivos y los estados de amortiguamiento afectivo encaminados a distanciarse de los estímulos o memorias que recuerdan el evento. Desde la perspectiva de la teoría del condicionamiento, la evitación representa un mecanismo de escape y evitación mantenido por reforzamiento negativo inmediato. Esta dimensión comprende:

  • Evitación conductual activa: alejamiento premeditado de lugares, conversaciones o personas que actúan como recordatorios (p. ej., ítem 8: «I stayed away from reminders of it», y el ítem 22: «I tried not to talk about it»).
  • Evitación cognitiva intencional: esfuerzos explícitos por suprimir pensamientos, imágenes o recuerdos dolorosos (p. ej., ítem 11: «I tried not to think about it», y el ítem 17: «I tried to remove it from my memory»).
  • Embotamiento afectivo y negación psicológica: atenuación de la capacidad de experimentar respuestas afectivas normales, distanciamiento emocional consciente y sensaciones de irrealidad o despersonalización/desrealización (p. ej., ítem 7: «I felt as if it hadn’t happened or wasn’t real», ítem 12: «I was aware that I still had a lot of feelings about it, but I didn’t deal with them», y el ítem 13: «My feelings about it were kind of numb»).

5.3. Dimensión de Hiperactivación (Hyperarousal)

Constituida por 6 reactivos (ítems 4, 10, 15, 18, 19 y 21), esta subescala cuantifica la reactividad biológica y neurovegetativa persistente inducida por la pérdida de autorregulación del sistema nervioso autónomo simpático y del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal (HHA). Fue el aporte fundamental de Weiss y Marmar frente a la versión original de Horowitz de 1979. Esta subescala documenta:

  • Irritabilidad y labilidad afectiva: episodios de cólera repentina, reactividad agresiva desproporcionada y escasa tolerancia a la frustración (ítem 4: «I felt irritable and angry»).
  • Respuesta de sobresalto exagerada e hipervigilancia: estado continuo de alerta ante supuestas amenazas ambientales y sobresalto ante estímulos inocuos (p. ej., ítem 10: «I was jumpy and easily startled», e ítem 21: «I felt watchful and on-guard»).
  • Síntomas autonómicos somatizados: reactividad psicofisiológica periférica como taquicardia, sudoración excesiva, disnea o náuseas al confrontar estímulos asociados al trauma (ítem 19: «Reminders of it caused me to have physical reactions, such as sweating, trouble breathing, nausea, or a pounding heart»).
  • Disfunciones cognitivo-somáticas secundarias: dificultades para conciliar el sueño y fallas atencionales o de concentración sostenida (p. ej., ítem 15: «I had trouble falling asleep», e ítem 18: «I had trouble concentrating»).

6. Marco teórico

El marco conceptual sobre el que se erige la IES-R proviene directamente de la teoría del procesamiento de la información del estrés y el trauma formulada por el psiquiatra psicoanalítico y teórico cognitivo Mardi J. Horowitz (1976, 1979). En su obra seminal Stress Response Syndromes, Horowitz postuló que el aparato psíquico humano procesa las vivencias a través de modelos cognitivos internos o «esquemas del mundo y del sí mismo». Cuando un sujeto enfrenta un evento catastrófico que excede sus recursos defensivos ordinarios, la información masiva y desestabilizadora del suceso no puede integrarse de manera fluida en los esquemas cognitivos preexistentes.

Para describir la dinámica subsiguiente, Horowitz articuló el principio de compleción (completion principle): la mente humana posee una tendencia intrínseca e involuntaria a procesar la nueva información hasta integrarla y asimilarla plenamente en la memoria a largo plazo. No obstante, debido a que el material mnémico traumático está cargado de un dolor psicológico intolerable, los mecanismos psicológicos de defensa activan estrategias de amortiguación, negación y evitación. En consecuencia, el sujeto transita por un patrón oscilatorio bifásico caracterizado por:

  1. Fases de intrusión: la necesidad imperiosa de integrar la información fuerza la reactivación no voluntaria de las representaciones traumáticas almacenadas en la memoria de trabajo, manifestándose como pesadillas, imágenes flash y afecto desbordante.
  2. Fases de evitación: ante la sobrecarga afectiva que amenaza con descompensar al individuo, se activan barreras defensivas de supresión ideacional, bloqueo emocional y aislamiento conductual.

En el modelo clásico de Horowitz et al. (1979), este ciclo pendular entre intrusión y evitación conformaba la totalidad medible del síndrome de estrés. Sin embargo, con el advenimiento de la nosología psiquiátrica moderna basada en criterios operacionales (iniciada formalmente con la inclusión del TEPT en el DSM-III de la American Psychiatric Association en 1980 y refinada en el DSM-IV en 1994), la neurobiología y la psicología experimental evidenciaron que la respuesta traumática comprendía una tercera vía sintomática indispensable: la hiperactividad biológica persistente.

Weiss y Marmar (1997) fundamentaron teóricamente la revisión de la escala integrando las formulaciones de Horowitz con los hallazgos contemporáneos de la teoría del condicionamiento del miedo de Edna Foa y Richard McNally, así como los modelos bioconductuales del trauma de Bessel van der Kolk. De acuerdo con esta síntesis teórica, la hiperactivación autonómica no constituye un simple epifenómeno accesorio, sino un motor patogénico primario: la sensibilización de la amígdala cerebral y el fracaso de la retroalimentación inhibitoria del hipocampo cronifican el estado de alarma sensorial. Por consiguiente, la inclusión de los seis reactivos de hiperalerta en la IES-R permitió completar el tríptico nosológico del trauma, ofreciendo una representación teórica holística del procesamiento del estrés severo.

7. Validez

La validez psicométrica de la IES-R ha sido examinada y confirmada en cientos de investigaciones independientes que abarcan diversas poblaciones clínicas, veteranos de guerra, víctimas de terrorismo, mujeres expuestas a violencia sexual, pacientes supervivientes de cáncer o COVID-19 grave, y comunidades afectadas por catástrofes naturales en múltiples continentes.

7.1. Validez de constructo y validez concurrente

La validez de constructo ha sido corroborada mediante correlaciones altamente significativas y concordantes con entrevistas diagnósticas estructuradas consideradas el estándar de oro (gold standard) en el diagnóstico del TEPT. Específicamente, el estudio seminal de Creamer, Bell y Failla (2003) en una muestra de 120 veteranos y personal de defensa demostró correlaciones de orden superior entre la puntuación total de la IES-R y la escala administrada por el clínico CAPS (Clinician-Administered PTSD Scale), obteniendo coeficientes de validez concurrente de r = 0.84 para la puntuación total, r = 0.80 para Intrusión, r = 0.66 para Evitación y r = 0.79 para Hiperactivación.

Asimismo, la escala correlaciona intensamente con otros autoinformes validados como la PTSD Checklist (versiones PCL-C, PCL-S y la actual PCL-5), exhibiendo sistemáticamente correlaciones que fluctúan entre r = 0.75 y r = 0.88. En el contexto hispanoparlante, la validación española realizada por Báguena et al. (2001) en muestras clínicas y comunitarias confirmó correlaciones elevadas con la Escala de Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (Echeburúa et al., 1997) y con los índices de malestar general del SCL-90-R.

7.2. Validez convergente y discriminante

La validez convergente de la IES-R se evidencia a través de sus asociaciones directas con medidas de ansiedad rasgo/estado (evaluadas mediante el STAI de Spielberger) y sintomatología depresiva evaluada a través del Inventario de Depresión de Beck (BDI-II), con valores usuales de r entre 0.55 y 0.70. Estos coeficientes reflejan una comorbilidad sindrómica esperada, pero sin una colinealidad patológica que comprometa la especificidad de la medición.

Por su parte, la validez discriminante queda demostrada al constatar que la IES-R distingue con precisión nítida entre individuos que cumplen con criterios clínicos completos de TEPT y aquellos que presentan trastornos afectivos o de ansiedad generalizada sin exposición a trauma. Estudios de curvas ROC (Receiver Operating Characteristic) conducidos por Creamer et al. (2003) y Beck et al. (2008) reportaron un Área Bajo la Curva (AUC) sobresaliente, que oscila entre 0.88 y 0.94, demostrando una habilidad diagnóstica superior para diferenciar casos confirmados de controles no traumatizados.

7.3. Puntos de corte y capacidad predictiva

El punto de corte de 33 puntos sobre 88 totales es el parámetro psicométrico más avalado en la literatura internacional para señalar la presencia de sintomatología clínica sugestiva de TEPT probable. Con este umbral de 33, Creamer et al. (2003) identificaron una sensibilidad diagnóstica diagnóstica de 0.91 y una especificidad de 0.82, optimizando la reducción de falsos positivos y falsos negativos. Puntos de corte alternativos documentados incluyen umbrales más conservadores de 36 a 39 cuando se busca máxima especificidad diagnóstica en estudios de epidemiología forense, o umbrales reducidos de 24 a 26 en dispositivos de atención primaria hospitalaria donde prima la necesidad de capturar cualquier caso incipiente de estrés postraumático subclínico.

8. Confiabilidad

La evidencia empírica acumulada a lo largo de casi tres décadas atestigua que la IES-R presenta una estabilidad y precisión de medida sumamente elevada en sus diversas adaptaciones lingüísticas y culturales.

8.1. Consistencia interna

La fiabilidad evaluada mediante el coeficiente alfa de Cronbach (y el coeficiente omega de McDonald en análisis modernos) alcanza magnitudes excelentes tanto a nivel de la escala total como en sus factores constitutivos. En la cohorte original de validación de Weiss y Marmar (1997), conformada por dos muestras independientes de servicios de emergencia y personal expuesto a incidentes críticos, los coeficientes alfa reportados fueron:

  • Subescala de Intrusión: valores de alfa de Cronbach entre 0.87 y 0.92.
  • Subescala de Evitación: valores de alfa de Cronbach entre 0.84 y 0.86.
  • Subescala de Hiperactivación: valores de alfa de Cronbach entre 0.79 y 0.90.
  • Escala Total (22 reactivos): coeficientes alfa consolidados que oscilaron entre 0.94 y 0.96.

Investigaciones posteriores a gran escala han replicado de manera invariable estas estimaciones. Por ejemplo, en el meta-análisis de Sundin y Horowitz (2002) y en los estudios psicométricos de Beck et al. (2008) en víctimas de accidentes de tráfico, los alfas de Cronbach para la escala total se mantuvieron consistentemente por encima de 0.92, con correlaciones ítem-total corregidas que superaron el umbral aceptable de r = 0.45 para la totalidad de los reactivos.

8.2. Estabilidad temporal (test-retest)

La confiabilidad test-retest ha sido documentada en múltiples intervalos temporales breves y de mediano plazo. Weiss y Marmar (1997) evaluaron la consistencia de las puntuaciones en un intervalo de prueba-reprueba de dos semanas, registrando coeficientes de correlación intraclase y de Pearson de r = 0.57 a 0.94 para la subescala de Intrusión, r = 0.51 a 0.89 para Evitación, y r = 0.59 a 0.92 para Hiperactivación. En condiciones clínicas estables sin intervención terapéutica concomitante, Creamer et al. (2003) constataron una estabilidad temporal general de r = 0.89 a los 30 días, confirmando que la escala es lo suficientemente estable para reflejar rasgos de estado sostenidos pero dinámicamente receptiva a intervenciones clínicas estructuradas.

9. Análisis factorial

La configuración estructural interna de la IES-R ha constituido un foco prominente de debate dentro de la modelización de ecuaciones estructurales (SEM) y el análisis factorial exploratorio (AFE) y confirmatorio (AFC).

9.1. El modelo original de tres factores correlacionados

El diseño hipotetizado por Weiss y Marmar (1997) postuló una estructura canónica de tres factores oblicuos (correlacionados) que concuerda con las tres subescalas teóricas: Intrusión, Evitación e Hiperactivación. Los estudios mediante análisis factorial confirmatorio han revelado índices de bondad de ajuste adecuados en numerosos contextos clínicos (p. ej., RMSEA < 0.06, CFI > 0.92, TLI > 0.91). En este modelo trifactorial estándar, las cargas factoriales estandarizadas (λ) de cada reactivo en su respectiva dimensión suelen ser sustanciales y estadísticamente significativas (p < 0.001), situándose típicamente entre 0.60 y 0.88. Por ejemplo, reactivos como el ítem 6 («I thought about it when I didn’t mean to») exhiben de manera típica cargas superiores a 0.80 en Intrusión, mientras que el ítem 8 («I stayed away from reminders of it») satura consistentemente sobre 0.75 en Evitación.

9.2. Controversias y modelos factoriales alternativos

A pesar de la solidez del modelo trifactorial, la literatura psicométrica ha identificado una correlación interfactorial sumamente elevada entre las dimensiones de Intrusión e Hiperactivación, excediendo con frecuencia r = 0.80. Este fenómeno llevó a investigadores como Creamer et al. (2003) y Beck et al. (2008) a someter a prueba estructuras factoriales alternativas mediante AFC:

  • Modelo de un solo factor general: un modelo unidimensional de distrés postraumático difuso. Este modelo exhibe consistentemente un ajuste empírico pobre (CFI < 0.80, RMSEA > 0.10), descartando la unicidad del constructo.
  • Modelo bifactorial: que colapsa Intrusión e Hiperactivación en un único factor de «reactividad/reviviscencia fisiológica» diferenciado de la Evitación. Aunque presenta un ajuste razonable en algunas muestras de veteranos, pierde capacidad explicativa en el seguimiento longitudinal.
  • Modelos de cuatro factores acordes con el DSM-IV (King et al., 1998; Simms et al., 2002): estos modelos dividen la evitación en evitación conductual activa frente a amortiguamiento afectivo (numbing), o aíslan la disforia general. King y colaboradores demostraron que separar el embotamiento emocional (ítems 7, 12, 13) del resto de la evitación mejora los índices de bondad de ajuste estadístico.

No obstante las bondades estadísticas de los modelos alternativos de cuatro factores en estudios psicométricos avanzados, la comunidad científica internacional ha preservado el uso clínico y de cribado de la solución original de tres factores correlacionados debido a su simplicidad interpretativa, su directa correspondencia con la teoría de Horowitz y la gran cantidad de datos normativos acumulados a nivel mundial.

10. Instrumento de medición

  • Tipo de prueba: Instrumento de autoinforme psicométrico, dimensional y cuantitativo, diseñado para el cribado, evaluación y seguimiento de sintomatología reactiva al estrés traumático.
  • Formato de administración: Puede responderse en formato tradicional de lápiz y papel, mediante plataformas digitales en línea autoadministradas, o por vía heteroaplicada mediante entrevista clínica guiada.
  • Población diana: Adultos y adolescentes (a partir de los 15-18 años) expuestos a un suceso traumático claramente identificado. Existen adaptaciones pedagógicas específicas para poblaciones pediátricas (como la CRIES).
  • Marco temporal de evaluación: Evalúa la presencia, severidad y frecuencia del malestar experimentado durante los últimos 7 días previos a la cumplimentación.
  • Número de reactivos: 22 ítems redactados en primera persona del singular, en enunciados afirmativos breves.
  • Escala de respuesta: Escala graduada tipo Likert de 5 puntos: 0 = Not at all (Para nada), 1 = A little bit (Un poco), 2 = Moderately (Moderadamente), 3 = Quite a bit (Bastante), 4 = Extremely (Extremadamente).
  • Procedimiento de corrección y puntuación:
    • Puntuación global total: Se calcula mediante la sumatoria lineal simple de los 22 ítems. El rango total oscila entre 0 y 88 puntos.
    • Ítems invertidos: No existen reactivos con codificación invertida; todos los ítems puntúan de manera directamente proporcional al incremento del malestar (0 a 4).
    • Puntuaciones de las subescalas: Pueden computarse como la sumatoria de sus reactivos específicos o mediante la media aritmética de los mismos (lo cual mantiene la métrica original de 0 a 4 facilitando comparaciones entre dominios):
      • Subescala de Intrusión (8 ítems): Ítems 1, 2, 3, 6, 9, 14, 16, 20 (Rango de sumatoria: 0 a 32).
      • Subescala de Evitación (8 ítems): Ítems 5, 7, 8, 11, 12, 13, 17, 22 (Rango de sumatoria: 0 a 32).
      • Subescala de Hiperactivación (6 ítems): Ítems 4, 10, 15, 18, 19, 21 (Rango de sumatoria: 0 a 24).
    • Interpretación de puntos de corte clínicos: Una puntuación total de ≥ 33 puntos se considera el umbral estándar internacional que sugiere una alta probabilidad diagnóstica de trastorno por estrés postraumático (probable TEPT). Puntuaciones en el rango de 24 a 32 reflejan una respuesta de estrés subclínica o sintomatología parcial que amerita monitoreo continuo.
  • Tiempo promedio de aplicación: Entre 5 y 10 minutos.

11. Permisos, Tarifas y Año del test

La Escala del Impacto del Evento – Revisada fue publicada originalmente en el año 1997 como capítulo del volumen académico Assessing Psychological Trauma and PTSD, editado por John P. Wilson y Terence M. Keane (Guilford Press). Los creadores del instrumento, el Dr. Daniel S. Weiss y el Dr. Charles R. Marmar, concibieron la IES-R como una contribución abierta a la comunidad médica y psicológica. Por consiguiente, el instrumento se encuentra disponible de forma gratuita para fines de investigación académica, docencia y práctica clínica sin fines de lucro comercial, sin que se requiera el pago de tarifas de licencia por uso convencional.

No obstante, de conformidad con los estándares de la ética psicométrica y la ley internacional de propiedad intelectual, cualquier inclusión formal de la escala en manuales comerciales, sistemas de software con fines de lucro o ensayos clínicos patrocinados por la industria farmacéutica con fines de explotación comercial puede requerir la obtención de permisos por parte de los titulares de los derechos o de la casa editorial original (Guilford Press). En todos los casos de aplicación en investigación o reportes asistenciales, se exige atribuir adecuadamente la autoría intelectual citando la publicación de referencia de Weiss y Marmar (1997).

12. Referencias

  • Báguena, M. J., Villarroya, E., Beleña, Á., Roldán, C., & Reig, R. (2001). Propiedades psicométricas de la Escala de Impacto del Evento Revisada (IES-R) en una muestra española de víctimas de sucesos traumáticos. Psiquis: Revista de Psiquiatría, Psicología Médica y Psicosomática, 22(5), 189–200.
  • Beck, J. G., Grant, D. M., Read, J. P., Clapp, J. D., Coffey, S. F., Miller, L. M., & Palyo, S. A. (2008). The Cleaners: Psychometric properties of the Impact of Event Scale-Revised in motor vehicle accident survivors. Journal of Anxiety Disorders, 22(4), 686–698. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2007.02.007
  • Creamer, M., Bell, R., & Failla, S. (2003). Psychometric properties of the Impact of Event Scale – Revised. Behaviour Research and Therapy, 41(12), 1489–1496. https://doi.org/10.1016/j.brat.2003.07.010
  • Echeburúa, E., Corral, P., Amor, P. J., Zubizarreta, I., & Sarasua, B. (1997). Escala de Gravedad de Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático: Propiedades psicométricas. Análisis y Modificación de Conducta, 23(90), 503–526.
  • Horowitz, M. J. (1976). Stress response syndromes. Jason Aronson.
  • Horowitz, M., Wilner, N., & Alvarez, W. (1979). Impact of Event Scale: A measure of subjective stress. Psychosomatic Medicine, 41(3), 209–218. https://doi.org/10.1097/00006842-197905000-00004
  • King, D. W., Leskin, G. A., King, L. A., & Weathers, F. W. (1998). Confirmatory factor analysis of the Clinician-Administered PTSD Scale: Evidence for the dimensionality of posttraumatic stress disorder. Psychological Assessment, 10(2), 90–96. https://doi.org/10.1037/1040-3590.10.2.90
  • Simms, L. J., Watson, D., & Doebbeling, B. N. (2002). Confirmatory factor analyses of posttraumatic stress symptoms in deployed and nondeployed veterans of the Gulf War. Journal of Abnormal Psychology, 111(4), 637–647. https://doi.org/10.1037/0021-843X.111.4.637
  • Sundin, E. C., & Horowitz, M. J. (2002). Impact of Event Scale: Psychometric properties. The British Journal of Psychiatry, 180(3), 205–209. https://doi.org/10.1192/bjp.180.3.205
  • Weiss, D. S., & Marmar, C. R. (1997). The Impact of Event Scale – Revised. In J. P. Wilson & T. M. Keane (Eds.), Assessing psychological trauma and PTSD (pp. 399–411). Guilford Press.

13. Ítems de la escala (Scale Items)

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:
Instructions / Directions: Below is a list of difficulties people sometimes have after stressful life events. Please read each item, and then indicate how distressing each difficulty has been for you DURING THE PAST SEVEN DAYS with respect to [identified stressful event]. How much were you distressed or bothered by these difficulties?
Response Scale: 5-point Likert scale: 0 = Not at all, 1 = A little bit, 2 = Moderately, 3 = Quite a bit, 4 = Extremely
Scoring / Reverse Items: Items are scored from 0 to 4. Total score ranges from 0 to 88, calculated by summing all 22 items (scores of 33 or higher typically indicate probable PTSD). Subscales can be scored by calculating the mean (or sum) of the corresponding items: Intrusion: items 1, 2, 3, 6, 9, 14, 16, 20; Avoidance: items 5, 7, 8, 11, 12, 13, 17, 22; Hyperarousal: items 4, 10, 15, 18, 19, 21. No items are reverse-scored.
1

Any reminder brought back feelings about it.
2

I had trouble staying asleep.
3

Other things kept making me think about it.
4

I felt irritable and angry.
5

I avoided letting myself get upset when I thought about it or was reminded of it.
6

I thought about it when I didn't mean to.
7

I felt as if it hadn't happened or wasn't real.
8

I stayed away from reminders of it.
9

Pictures about it popped into my mind.
10

I was jumpy and easily startled.
11

I tried not to think about it.
12

I was aware that I still had a lot of feelings about it, but I didn't deal with them.
13

My feelings about it were kind of numb.
14

I found myself acting or feeling like I was back at that time.
15

I had trouble falling asleep.
16

I had waves of strong feelings about it.
17

I tried to remove it from my memory.
18

I had trouble concentrating.
19

Reminders of it caused me to have physical reactions, such as sweating, trouble breathing, nausea, or a pounding heart.
20

I had dreams about it.
21

I felt watchful and on-guard.
22

I tried not to talk about it.
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Looti, M. (2026, octubre 23). Escala del Impacto del Evento – Revisada (IES-R). Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-del-impacto-del-evento-revisada-ies-r/
Looti, Mohammed. “Escala del Impacto del Evento – Revisada (IES-R).” Spanish Psychological Databases, 23 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-del-impacto-del-evento-revisada-ies-r/.
Looti, Mohammed. “Escala del Impacto del Evento – Revisada (IES-R).” Spanish Psychological Databases. octubre 23, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-del-impacto-del-evento-revisada-ies-r/.