1. Resumen
La Escala del Nuevo Paradigma Ecológico – Revisada (New Ecological Paradigm Scale – Revised, conocida por sus siglas en inglés NEP-R) es el instrumento psicométrico de referencia internacional más ampliamente utilizado en sociología ambiental, psicología ambiental y ciencias del comportamiento para evaluar el grado de adhesión de los individuos a una cosmovisión proecológica. Desarrollada originalmente por Riley E. Dunlap y Kent D. Van Liere en 1978 bajo la denominación de New Environmental Paradigm y posteriormente revisada y ampliada por Dunlap, Van Liere, Mertig y Jones (2000), la escala surge como respuesta a la necesidad de operacionalizar la transición desde el paradigma social dominante (caracterizado por el antropocentrismo y la creencia en el crecimiento material ilimitado) hacia una concepción ecológica del mundo que reconoce la finitud planetaria, la interdependencia sistémica y el valor intrínseco de las formas no humanas de vida.
La versión revisada consta de 15 ítems equilibrados en su formulación, donde ocho ítems presentan una dirección proecológica (pro-NEP) y siete ítems representan una postura antropocéntrica o anti-NEP, lo que mitiga de manera efectiva el sesgo de aquiescencia. Los reactivos abarcan cinco facetas teóricas constitutivas: (a) Realidad de los límites al crecimiento, (b) Antiantropocentrismo, (c) Fragilidad del equilibrio natural, (d) Rechazo de la exención humana, y (e) Posibilidad de una crisis ecológica global. El formato de respuesta se estructura sobre una escala tipo Likert de 5 puntos (1 = Totalmente en desacuerdo a 5 = Totalmente de acuerdo). Las propiedades psicométricas de la NEP-R exhiben consistencia interna robusta (con coeficientes alfa de Cronbach situados usualmente entre 0,78 y 0,85 en muestras generales), adecuada validez de constructo, convergente con escalas de valores bioféricos y de preocupación ambiental, y validez de criterio predictiva para múltiples comportamientos ecológicos, elecciones turísticas sustentables, políticas de mitigación del cambio climático y disposición al pago por bienes ecológicos.
2. Palabras clave
Nuevo Paradigma Ecológico, NEP-R, cosmovisión ambiental, antropocentrismo, ecocentrismo, actitudes ambientales, límites al crecimiento, equilibrio ecológico, psicometría ambiental, comportamiento proambiental, sostenibilidad, Riley Dunlap.
3. Autores
La revisión canónica de la escala NEP fue concebida y validada por un equipo interdisciplinario de sociólogos ambientales en los Estados Unidos:
- Riley E. Dunlap, Ph.D.: Catedrático y profesor emérito distinguido de Sociología en la Oklahoma State University (Stillwater, Oklahoma, EE. UU.). Considerado uno de los padres fundadores de la sociología ambiental moderna y pionero en la medición empírica de actitudes ambientales públicas. Correo institucional: [email protected].
- Kent D. Van Liere, Ph.D.: Investigador y consultor en ciencias del comportamiento y estudios de opinión pública, previamente afiliado a la University of Tennessee (Knoxville, Tennessee, EE. UU.). Coautor de la versión original de 1978.
- Angela G. Mertig, Ph.D.: Profesora de Sociología en la Middle Tennessee State University (Murfreesboro, Tennessee, EE. UU.), especializada en movimientos sociales, sociología ambiental y dinámicas de opinión pública sobre la biodiversidad.
- Robert Emmet Jones, Ph.D.: Profesor titular en el Departamento de Sociología de la University of Tennessee (Knoxville, Tennessee, EE. UU.), enfocado en justicia ambiental, métodos cuantitativos aplicados y evaluación de actitudes conservacionistas.
4. Propósito
El propósito fundamental de la NEP-R es medir y diagnosticar la cosmovisión ambiental primitiva o fundamental (primitive environmental worldview) de una persona; es decir, las creencias ontológicas y epistemológicas más profundas acerca de la relación entre los seres humanos y la biósfera. A diferencia de las pruebas que evalúan conocimientos ecológicos fácticos concretos o intenciones situacionales aisladas (como el reciclaje selectivo de plásticos o la reducción del consumo de agua en el hogar), la NEP-R se sitúa en un estrato de abstracción superior, capturando la orientación paradigmática que articula la cognición moral, valorativa y comportamental del sujeto respecto a la naturaleza.
Desde el punto de vista teórico y social, la escala se diseñó para rastrear el desplazamiento cultural contemporáneo frente al denominado Paradigma Social Dominante (Dominant Social Paradigm, DSP). El DSP, profundamente arraigado en la sociedad industrial occidental, postula que los seres humanos son la cúspide de la creación, que los recursos planetarios son prácticamente infinitos mediante la innovación tecnológica, y que el progreso económico perpetuo no encuentra restricciones biofísicas infranqueables. En contraste, la NEP-R cuantifica la asimilación del Nuevo Paradigma Ecológico, que conceptualiza a la humanidad como una especie biológica más dentro de un ecosistema interdependiente, vulnerable a las perturbaciones antrópicas y sujeto ineludiblemente a las leyes de la termodinámica y la capacidad de carga de la Tierra.
En el terreno de la investigación aplicada y la toma de decisiones, la NEP-R cumple propósitos cruciales:
- Segmentación de mercados y turismo sostenible: En la literatura turística y de hospitalidad, las puntuaciones de la NEP-R permiten identificar perfiles de turistas con alta conciencia ecológica («turistas verdes»), prediciendo con notable precisión la elección de alojamientos con certificación ecológica, la disposición a pagar sobreprecios (green premiums) por servicios neutros en carbono y la adopción voluntaria de medidas de compensación de emisiones en transporte aéreo.
- Modelos de predicción conductual: Integrada dentro de marcos como la Teoría de la Conducta Planificada de Icek Ajzen o la Teoría del Valor-Creencia-Norma (VBN) de Paul Stern, la NEP-R opera como una variable antecedente de orden superior que activa normas personales morales y actitudes específicas proambientales.
- Evaluación de políticas públicas y educación ambiental: Permite medir longitudinalmente el impacto de programas pedagógicos orientados a la sustentabilidad en escuelas y universidades, así como el grado de aceptabilidad ciudadana respecto a regulaciones ambientales estrictas (impuestos al carbono, zonas de bajas emisiones o áreas naturales protegidas).
- Psicología ambiental y comunitaria: Facilita el análisis de fenómenos emergentes como la ecoansiedad, la solastalgia y el duelo ecológico, examinando cómo la percepción de una catástrofe planetaria inminente interactúa con la salud mental y la autoeficacia cívica.
5. Constructo psicológico
El constructo medido por la NEP-R es la cosmovisión proecológica, entendida como una estructura multidimensional de creencias cognitivas sobre la biosfera, organizada en torno a cinco facetas teóricas complementarias. Cada una de estas dimensiones agrupa tres ítems dentro del instrumento, totalizando los 15 reactivos:
5.1. Realidad de los límites al crecimiento (Ítems 1, 6, 11)
Esta faceta aborda la premisa biofísica de que el planeta Tierra posee límites cuantitativos finitos respecto a su capacidad de carga poblacional, disponibilidad de recursos no renovables y capacidad de absorción de desechos metabólicos e industriales. Refleja la tensión conceptual entre la noción de un crecimiento económico infinito y la realidad de un sistema ecológico cerrado. Un ejemplo representativo es la metáfora de la nave espacial (Ítem 11), donde la Tierra es vista como una cápsula dotada de provisiones restringidas y espacio finito, frente a la creencia optimista de que los recursos son inagotables si se desarrollan adecuadamente (Ítem 6, formulado en sentido inverso).
5.2. Antiantropocentrismo (Ítems 2, 7, 12)
Evalúa el rechazo a la doctrina ética y ontológica de que la humanidad es el centro del universo y que la naturaleza existe exclusivamente como un medio instrumental para satisfacer las necesidades humanas. La orientación ecocéntrica sostiene el biocentrismo ético, reconociendo que las especies animales y vegetales poseen un derecho ontológico propio e independiente a existir y prosperar (Ítem 7). En contraste, la visión antropocéntrica clásica postula el derecho soberano del ser humano a modificar arbitrariamente el entorno o gobernar sobre las demás formas vivientes (Ítems 2 y 12, ambos invertidos).
5.3. Fragilidad del equilibrio de la naturaleza (Ítems 3, 8, 13)
Mide la concepción que tiene el individuo sobre la estabilidad, resiliencia o vulnerabilidad de las dinámicas ecosistémicas globales. Las personas que puntúan alto en esta dimensión comprenden que las cadenas tróficas, los ciclos biogeoquímicos y las redes tróficas son complejas, delicadas y susceptibles a desequilibrios catastróficos no lineales cuando la actividad antropogénica interfiere con ellas (Ítems 3 y 13). Quienes puntúan bajo perciben que la naturaleza es infinitamente elástica y capaz de neutralizar cualquier perturbación derivada de la industrialización contemporánea (Ítem 8, invertido).
5.4. Rechazo de la exención humana (Ítems 4, 9, 14)
El paradigma de la «exención humana» (human exemptionalism) sostiene que, debido a su inteligencia, cultura, tecnología e instituciones sociales complejas, la especie humana está exenta de las leyes ecológicas y de las limitaciones biológicas universales que gobiernan a las demás especies. El constructo NEP-R rechaza frontalmente esta postura: postula que el ingenio tecnológico no basta para desligarse de los límites físicos (Ítems 4 y 14, invertidos) y reafirma que, a pesar de sus habilidades cognitivas distintivas, la humanidad permanece sometida a las leyes fundamentales de la ecología y la termodinámica (Ítem 9).
5.5. Posibilidad de una crisis ecológica global (Ítems 5, 10, 15)
Captura el reconocimiento de la seriedad y probabilidad real de un colapso ecológico a escala planetaria provocado por la aceleración de las presiones antropogénicas sobre la biósfera (antropoceno, cambio climático, pérdida masiva de biodiversidad, polución generalizada). Esta subescala evalúa la percepción de que la humanidad abusa gravemente del entorno natural (Ítem 5), rechaza la desestimación o negación negacionista de las crisis climáticas (Ítem 10, invertido) y proyecta un escenario de catástrofe sistémica si se mantiene el modelo de producción y consumo actual (Ítem 15).
6. Marco teórico
El basamento epistemológico de la NEP-R se sitúa en la Sociología Ambiental desarrollada en la década de 1970 por figuras tutelares como Riley E. Dunlap, William R. Catton Jr. y Allan Schnaiberg. Hasta esa época, la sociología general operaba bajo lo que Catton y Dunlap denominaron el Paradigma de la Exención Humana (HEP, por sus siglas en inglés), una cosmovisión sociológica heredada de la Ilustración y de las corrientes clásicas de Émile Durkheim, Max Weber y Karl Marx que asumía tácitamente que el ser humano vivía en un vacío ecológico, donde la cultura, el ingenio técnico y las relaciones de producción podían superar cualquier constricción biofísica del planeta.
Tras la publicación de obras seminales de la ecología contemporánea como Los límites del crecimiento del Club de Roma (Meadows et al., 1972), La primavera silenciosa de Rachel Carson (1962) y The Closing Circle de Barry Commoner (1971), Dunlap y Van Liere propusieron que las sociedades modernas estaban experimentando una ruptura de paradigma en el sentido formulado por Thomas Kuhn (1962) en su obra La estructura de las revoluciones científicas. Este cambio implicaba el ocaso paulatino del Paradigma Social Dominante (DSP) y el surgimiento del Nuevo Paradigma Ecológico (NEP).
En el plano estrictamente socio-psicológico, la NEP-R se articula directamente con la Teoría del Valor-Creencia-Norma (VBN) formulada por Paul C. Stern, Thomas Dietz y colegas (1999). Dentro del modelo VBN, las conductas en favor del medio ambiente son desencadenadas a través de una cadena causal jerárquica de variables:
- Valores básicos y fundamentales: Particularmente los valores bioféricos (preocupación altruista por la biosfera) y altruistas sociales, frente a valores egoístas u orientados al poder personal (teorizados por Shalom Schwartz).
- Creencias paradigmáticas ecológicas: Aquí se inserta operativamente la escala NEP-R como la medida predilecta de las creencias generales sobre el mundo biofísico. La cosmovisión NEP actúa como un filtro interpretativo mediante el cual el sujeto procesa información ambiental.
- Conciencia de consecuencias (AC): La comprensión de que determinadas prácticas humanas generan daños directos sobre el equilibrio planetario y los seres vivos.
- Adscripción de responsabilidad (AR): El sentimiento subjetivo de que las acciones individuales y colectivas tienen impacto causal en la generación o mitigación de esos daños.
- Normas personales proambientales: La obligación moral sentida de actuar éticamente, la cual precipita finalmente comportamientos activos en la esfera privada y pública.
Por tanto, el marco teórico de la NEP-R no la concibe como un mero conjunto de opiniones aisladas, sino como una estructura mental de anclaje cultural que conecta los valores axiológicos más estables del individuo con sus evaluaciones contextuales y decisiones comportamentales cotidianas.
7. Validez
A lo largo de más de cuatro décadas de aplicación en más de 50 naciones y cientos de muestras probabilísticas y no probabilísticas, la escala NEP y su versión revisada NEP-R han demostrado amplias evidencias de validez psicométrica:
7.1. Validez de constructo y convergente
En el estudio fundacional de revisión psicométrica de Dunlap et al. (2000), aplicado a una muestra representativa de 676 residentes del estado de Washington, la escala demostró una elevada consistencia interna y validez convergente con constructos análogos. Las puntuaciones de la NEP-R correlacionaron de forma positiva y estadísticamente significativa con la Escala de Inquietud Ambiental (Environmental Concern Scale) de Weigel y Weigel ($r = 0,61$ a $0,72$, $p < 0,001$), con las dimensiones de valores bioféricos de la Escala de Valores de Schwartz ($r = 0,55$ a $0,68$), y con índices de apoyo a la regulación pública proambiental.
Asimismo, los estudios confirman que la NEP-R correlaciona negativamente con constructos opuestos, como la orientación al dominio social (Social Dominance Orientation, SDO) ($r = -0,38$ a $-0,52$), el autoritarismo de derechas (RWA) y la justificación del sistema económico convencional, lo que atestigua una sólida validez divergente o discriminante.
7.2. Validez de criterio y predictiva
La validez predictiva de la NEP-R ha sido contrastada en múltiples dominios conductuales y actitudinales:
- Comportamientos proambientales autoinformados y objetivos: La NEP-R predice conductas de reducción de residuos, reciclaje sistemático, uso de transporte colectivo y conservación de energía doméstica con coeficientes de correlación que oscilan típicamente entre $r = 0,30$ y $r = 0,55$.
- Decisiones en turismo sostenible: En investigaciones turísticas (e.g., Dolnicar et al., 2008; Juvan & Dolnicar, 2014), los puntajes de la escala predicen de manera concluyente la elección de ecodestinos, la preferencia por hoteles con certificación ambiental, el rechazo a actividades de turismo de masas invasivo y la disposición a pagar tarifas suplementarias verdes (willingness to pay green premiums) para financiar la preservación de reservas biológicas.
- Activismo político y apoyo a políticas climáticas: Las personas con puntuaciones NEP-R elevadas muestran una probabilidad significativamente superior de votar por candidatos ecologistas, firmar peticiones contra proyectos extractivistas y respaldar fiscalidad verde (impuestos al carbono).
7.3. Validez de grupos contrastados (conocidos)
La escala discrimina con precisión extrema entre subgrupos con perfiles ideológicos o profesionales previamente definidos. Los miembros de organizaciones no gubernamentales conservacionistas (como Sierra Club, Greenpeace o WWF) exhiben promedios de NEP-R notablemente más altos ($M > 4,3$ en una escala de 1 a 5) en comparación con miembros de asociaciones empresariales, corporaciones agrícolas tradicionales o partidos conservadores ($M < 2,8$). Asimismo, variables sociodemográficas como la menor edad, mayores niveles de instrucción formal y orientaciones políticas progresistas se asocian de forma sistemática y reproducible con puntuaciones superiores en la NEP-R.
8. Confiabilidad
La confiabilidad de la escala NEP-R ha sido sometida a un exhaustivo escrutinio cuantitativo en la literatura internacional:
- Consistencia interna: En el estudio psicométrico estándar de Dunlap et al. (2000), la escala total de 15 ítems arrojó un coeficiente alfa de Cronbach de $\alpha = 0,83$, lo que refleja un grado óptimo de homogeneidad y fiabilidad para una escala de creencias generales, superando el estándar convencional de $0,70$. En adaptaciones transculturales (realizadas en países como España, México, Chile, Brasil, Alemania, Japón y Sudáfrica), los valores alfa reportados se mantienen de manera consistente en un intervalo de entre $\alpha = 0,76$ y $\alpha = 0,86$.
- Correlaciones ítem-total corregidas: Todos los ítems presentan correlaciones ítem-total corregidas superiores a $0,35$ (oscilando en su mayoría entre $0,41$ y $0,62$), lo que confirma que ningún ítem individual degrada la consistencia métrica del instrumento global.
- Estabilidad temporal (test-retest): Evaluaciones de confiabilidad temporal a intervalos de 4 a 8 semanas han demostrado coeficientes de correlación intraclase e índices de Pearson de $r = 0,79$ a $r = 0,84$, demostrando que la NEP-R mide una cosmovisión estable en el tiempo y no una fluctuación afectiva contingente o un estado de ánimo transitorio.
- Equilibrio en la formulación (control de aquiescencia): El balance riguroso entre 8 ítems formulados en sentido pro-NEP y 7 en sentido anti-NEP previene los errores sistemáticos de medición derivados del sesgo de respuesta aquiescente (la tendencia inconsciente de los participantes a asentir ante afirmaciones evaluativas independientemente de su contenido semántico).
9. Análisis factorial
La estructura dimensional de la escala NEP-R ha constituido uno de los debates metodológicos y psicométricos más ricos y extensos en la psicología ambiental:
9.1. Debate entre unidimensionalidad y multidimensionalidad
Dunlap y sus colegas diseñaron intencionalmente los 15 ítems para representar cinco facetas conceptuales subyacentes bien delimitadas (tres ítems por cada dominio). No obstante, en su propio estudio fundacional del año 2000, un análisis factorial exploratorio (EFA) mediante análisis de componentes principales con rotación varimax reveló que los 15 ítems cargaban sustantivamente sobre un primer factor no rotado predominante, el cual explicaba el 31,3% de la varianza total, con cargas factoriales que oscilaban entre $0,40$ y $0,73$. Por tal motivo, Dunlap et al. (2000) argumentaron que la escala puede ser tratada legítimamente como una medida unidimensional global de la cosmovisión proecológica en muestras poblacionales generales cuando el objetivo del investigador es obtener un índice sintético compuesto.
9.2. Análisis factorial confirmatorio (CFA) y modelos jerárquicos
Estudios psicométricos posteriores basados en modelado de ecuaciones estructurales (SEM) y análisis factorial confirmatorio (CFA) han comparado diversos modelos competitivos:
- Modelo de un solo factor general: Aunque presenta ajustes razonables en muestras homogéneas, con frecuencia produce índices de bondad de ajuste ligeramente subóptimos en muestras diversas (CFI $\approx 0,88$, RMSEA $\approx 0,075$).
- Modelo de cinco factores correlacionados: Se alinea con las cinco facetas hipotetizadas originalmente. Frecuentemente exhibe un ajuste superior (CFI $ge 0,93$, TLI $ge 0,91$, RMSEA $le 0,055$). Las correlaciones interfactoriales suelen situarse entre $0,45$ y $0,72$.
- Modelo de segundo orden (o bifactor): Postula un factor general de segundo orden («Cosmovisión Ecológica») que subyace a los cinco factores de primer orden. Este modelo suele ser respaldado por la psicometría contemporánea, ya que concilia la validez teórica de las facetas específicas con la justificación del cómputo de una puntuación global acumulativa.
En ciertas aplicaciones empíricas y contextos culturales divergentes, el análisis factorial a menudo converge en una solución factorial simplificada de dos o tres factores principales: Límites y Equilibrio de la Naturaleza frente a Dominio Humano/Antropocentrismo. Por ende, la literatura recomienda realizar un análisis exploratorio o confirmatorio preliminar en cada nueva población estudiada antes de decidir entre un puntaje global o perfiles subescalares.
10. Instrumento de medición
- Tipo de prueba: Instrumento psicométrico de autoinforme (cuestionario psicométrico cuantitativo de escala de actitudes).
- Constructo evaluado: Cosmovisión proecológica versus paradigma antropocéntrico/dominante.
- Número de ítems: 15 ítems (8 formulados en dirección pro-NEP y 7 en dirección anti-NEP).
- Escala de respuesta: Escala tipo Likert de 5 puntos: 1 = Strongly Disagree, 2 = Mildly Disagree, 3 = Unsure, 4 = Mildly Agree, 5 = Strongly Agree (o puntuada de 1 a 5 de manera que las puntuaciones más elevadas reflejen una cosmovisión proecológica).
- Distribución de las subescalas (3 ítems cada una):
- Realidad de los límites al crecimiento: Ítems 1, 6, 11.
- Antiantropocentrismo: Ítems 2, 7, 12.
- Fragilidad del equilibrio de la naturaleza: Ítems 3, 8, 13.
- Rechazo de la exención humana: Ítems 4, 9, 14.
- Posibilidad de una crisis ecológica global: Ítems 5, 10, 15.
- Reglas de puntuación e inversión:
- Los 8 ítems impares (1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15) representan afirmaciones en sentido pro-NEP y se computan directamente con su valor asignado (1 = 1, 2 = 2, 3 = 3, 4 = 4, 5 = 5).
- Los 7 ítems pares (2, 4, 6, 8, 10, 12, 14) son afirmaciones anti-NEP y deben ser invertidos matemáticamente antes de realizar los cálculos ($6 – \text{respuesta}$, transformando 1 en 5, 2 en 4, 3 en 3, 4 en 2 y 5 en 1).
- Puntuación global: Tras la inversión, las respuestas pueden sumarse (rango de 15 a 75 puntos) o promediarse (rango de 1 a 5 puntos). Una puntuación global más alta indica una adhesión más fuerte y coherente a la cosmovisión proecológica.
- Tiempo estimado de aplicación: Entre 5 y 8 minutos.
- Modos de administración: Autoadministrado en papel y lápiz, plataformas electrónicas en línea (ordenadores, tabletas, teléfonos inteligentes) o administrado por encuestador.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
- Año de publicación de la versión revisada: 2000 (publicada formalmente en el Journal of Social Issues). La versión fundacional original fue publicada en 1978.
- Derechos de autor y titularidad: Propiedad intelectual atribuida a Riley E. Dunlap, Kent D. Van Liere, Angela G. Mertig y Robert Emmet Jones, publicada a través de la Society for the Psychological Study of Social Issues (SPSSI) / Wiley-Blackwell.
- Permisos y disponibilidad académica: La escala NEP-R es de acceso público y gratuito para fines estrictamente académicos, de investigación científica y educación, sin cobro de licencias o regalías. Los autores y el SPSSI facilitan su empleo libre en estudios empíricos sin requerir solicitud de autorización escrita previa, siempre y cuando se otorgue el crédito bibliográfico completo y formal citando el artículo canónico de Dunlap et al. (2000).
- Tarifas: No existen costos, tarifas de compra ni pagos por usuario para actividades de investigación científica no comercial.
- Usos comerciales: Cualquier uso en consultorías corporativas con fines de lucro, estudios comerciales o comercialización dentro de plataformas propietarias requiere contactar al editor correspondiente o a los autores para gestionar las licencias comerciales pertinentes.
12. Referencias
A continuación se detallan las fuentes bibliográficas fundamentales de acuerdo con las normas APA (7ma edición):
- Ajzen, I. (1991). The theory of planned behavior. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 50(2), 179–211. https://doi.org/10.1016/0749-5978(91)90020-T
- Carson, R. (1962). Silent spring. Houghton Mifflin.
- Catton, W. R., Jr., & Dunlap, R. E. (1978). Environmental sociology: A new paradigm. The American Sociologist, 13(1), 41–49. https://www.jstor.org/stable/27702311
- Dolnicar, S., Crouch, G. I., & Long, P. (2008). Environment-friendly tourists: What do we really know about them? Journal of Travel Research, 46(2), 197–210. https://doi.org/10.1177/0047287507304044
- Dunlap, R. E., & Van Liere, K. D. (1978). The «new environmental paradigm»: A proposed measuring instrument and preliminary results. The Journal of Environmental Education, 9(4), 10–19. https://doi.org/10.1080/00958964.1978.10801875
- Dunlap, R. E., Van Liere, K. D., Mertig, A. G., & Jones, R. E. (2000). Measuring endorsement of the new ecological paradigm: A revised NEP scale. Journal of Social Issues, 56(3), 425–442. https://doi.org/10.1111/0022-4537.00176
- Hawcroft, L. J., & Milfont, T. L. (2010). The use (and abuse) of the new environmental paradigm scale over the last 30 years: A meta-analysis. Journal of Environmental Psychology, 30(2), 143–158. https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2009.10.003
- Juvan, E., & Dolnicar, S. (2014). The attitude–behaviour gap in sustainable tourism. Annals of Tourism Research, 48, 76–95. https://doi.org/10.1016/j.annals.2014.05.012
- Kuhn, T. S. (1962). The structure of scientific revolutions. University of Chicago Press.
- Meadows, D. H., Meadows, D. L., Randers, J., & Behrens, W. W., III. (1972). The limits to growth. Universe Books.
- Stern, P. C., Dietz, T., Abel, T., Guagnano, G. A., & Kalof, L. (1999). A value-belief-norm theory of support for social movements: The case of environmentalism. Human Ecology Review, 6(2), 81–97. https://www.jstor.org/stable/24707060
- Vozmediano, L., & San Juan, C. (2005). Escala Nuevo Paradigma Ecológico: Propiedades psicométricas con una muestra española posgraduada. Medio Ambiente y Comportamiento Humano, 6(1), 37–49.
13. Ítems de la escala
Response Scale:
5-point Likert scale: 1 = Strongly Disagree, 2 = Mildly Disagree, 3 = Unsure, 4 = Mildly Agree, 5 = Strongly Agree (or scored 1 to 5 such that higher scores reflect a pro-ecological worldview)
Questionnaire Items:
- We are approaching the limit of the number of people the earth can support.
- Humans have the right to modify the natural environment to suit their needs.
- When humans interfere with nature it often produces disastrous consequences.
- Human ingenuity will insure that we do NOT make the earth unlivable.
- Humans are severely abusing the environment.
- The earth has plenty of natural resources if we just learn how to develop them.
- Plants and animals have as much right as humans to exist.
- The balance of nature is strong enough to cope with the impacts of modern industrial nations.
- Despite our special abilities humans are still subject to the laws of nature.
- The so-called «ecological crisis» facing humankind has been greatly exaggerated.
- The earth is like a spaceship with very limited room and resources.
- Humans were meant to rule over the rest of nature.
- The balance of nature is very delicate and easily upset.
- Humans will eventually learn enough about how nature works to be able to control it.
- If things continue on their present course, we will soon experience a major ecological catastrophe.