Inventario de Conductas Innovadoras en Enfermería

El Inventario de Conductas Innovadoras en Enfermería (Nurses’ Innovative Behaviours Inventory – NIBI) es un instrumento psicométrico de 29 ítems diseñado para medir de forma multidimensional el comportamiento innovador de los profesionales de enfermería en entornos asistenciales y clínicos.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 23, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 23, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen

El Inventario de Conductas Innovadoras en Enfermería (conocido internacionalmente como Nurses’ Innovative Behaviours Inventory o NIBI) constituye un instrumento psicométrico de vanguardia diseñado para evaluar de manera estandarizada, multidimensional y sistemática el grado en que los profesionales de la enfermería inician, validan, aplican y promueven prácticas transformadoras en entornos asistenciales y clínicos. Desarrollado originariamente mediante un exhaustivo protocolo de investigación de métodos mixtos secuencial exploratorio liderado por Shahidi Delshad, Soleimani, Zareiyan y Ghods (2024), el NIBI responde a la necesidad crítica de operacionalizar el comportamiento laboral innovador dentro de las dinámicas singulares del cuidado sanitario, superando las limitaciones impuestas por escalas genéricas derivadas de la administración corporativa o el sector manufacturero.

La estructura del inventario consta de 29 ítems distribuidos a través de cinco dimensiones teóricas y empíricas bien articuladas: (1) Competencias de las enfermeras (Nurses’ competencies, ítems 1 al 10), orientada a la adquisición proactiva de conocimientos, habilidades no disciplinares y comunicación relacional; (2) Validación de ideas (Idea validation, ítems 11 al 16), focalizada en el análisis ético, la consideración de riesgos y beneficios clínicos y el marco normativo de actuación profesional; (3) Implementación clínica de la idea (Clinical idea implementation, ítems 17 al 22), que evalúa el pilotaje a pequeña escala, el modelado y la implicación interdisciplinaria y comunitaria en la práctica asistencial; (4) Promoción de la innovación (Promoting innovation, ítems 23 al 25), centrada en la divulgación científica, la colaboración académica y la diseminación transversal entre pares; y (5) Generación de ideas asistenciales (Generating care ideas, ítems 26 al 29), que refleja la recepción empática de sugerencias de los pacientes y la anticipación creativa frente a obstáculos imprevistos.

El formato de administración del NIBI se basa en una escala Likert de cinco puntos continuos que oscila desde 1 («Nunca») hasta 5 («Siempre»). Las propiedades métricas reportadas demuestran una excelente validez de contenido evaluada formalmente mediante el índice de validez de contenido (CVI) y la razón de validez de contenido (CVR), una sólida validez de constructo corroborada a través de modelos factoriales exploratorios (AFE) y confirmatorios (AFC) en cohortes independientes, y una consistencia interna sobresaliente con coeficientes alfa de Cronbach superiores a 0.85 en todas sus subescalas, junto con índices de fiabilidad compuesta (CR) y estabilidad temporal test-retest representativa.

2. Palabras clave

comportamiento innovador, enfermería, psicometría, evaluación clínica, gestión hospitalaria, validación de escalas, administración en salud, innovación en el cuidado, desarrollo organizacional, liderazgo asistencial.

3. Autores

El desarrollo metodológico, diseño conceptual y validación empírica inicial del inventario corresponde a un equipo multidisciplinar de investigadores especializados en ciencias de la salud, administración sanitaria y psicometría de la Universidad de Ciencias Médicas de Semnan y la Universidad de Ciencias Médicas del Ejército (Aja) en Teherán, Irán:

  • Elham Shahidi Delshad: Comité de Investigación Estudiantil, Universidad de Ciencias Médicas de Semnan, Semnan, Irán. Investigadora principal y candidata a posgrado especializada en administración y desarrollo de recursos en enfermería.
  • Mohsen Soleimani: Centro de Investigación del Cuidado de Enfermería, Facultad de Enfermería y Partería, Universidad de Ciencias Médicas de Semnan, Semnan, Irán. Catedrático y experto en metodología clínica de la salud.
  • Armin Zareiyan: Centro de Investigación para el Cribado del Cáncer y Epidemiología, Departamento de Salud en Desastres y Emergencias, Universidad de Ciencias Médicas Aja, Teherán, Irán. Especialista en estadística médica, modelado psicométrico y análisis multivariante.
  • Ali Asghar Ghods (Autor para correspondencia): Centro de Investigación del Cuidado de Enfermería, Facultad de Enfermería y Partería, Universidad de Ciencias Médicas de Semnan, Semnan, Irán. Correo electrónico institucional: [email protected]. Líder en políticas de gestión clínica y calidad de la atención hospitalaria.

4. Propósito

El propósito fundamental del Nurses’ Innovative Behaviours Inventory radica en subsanar una brecha diagnóstica y conceptual persistente en la literatura de la administración sanitaria y la psicología organizacional hospitalaria. Históricamente, las organizaciones de salud han medido la innovación en los centros asistenciales a través de métricas macroscópicas, tales como la incorporación de tecnología biomédica de alto costo, el número de patentes biomédicas o la implantación institucional de sistemas informáticos centralizados. No obstante, estas aproximaciones descuidan la fuente primordial de micro-innovación cotidiana: la capacidad de las enfermeras de cabecera y líderes de unidad para rediseñar procedimientos de atención, mitigar incidentes de seguridad del paciente, optimizar circuitos clínicos y desarrollar adaptaciones ergonómicas o tecnológicas en el punto directo de atención.

Hasta la publicación del NIBI, los gestores de servicios de salud se veían forzados a adaptar herramientas genéricas sobre «comportamiento innovador en el trabajo» formuladas primariamente por teóricos de la administración de empresas (como las escalas de Scott y Bruce o Janssen). Dichas herramientas descontextualizadas asumen que la innovación transcurre en contextos corporativos de libre experimentación comercial, omitiendo las complejidades éticas intrínsecas al cuidado de la vida humana, la estricta regulación de la seguridad del paciente, la necesidad de respetar protocolos biomédicos y la rigurosa jerarquía interprofesional característica de los hospitales. Por ello, el NIBI fue diseñado con el objetivo expreso de capturar el proceso innovador propio de la disciplina de enfermería, integrando salvaguardas éticas, pilotajes clínicos precautorios, retroalimentación del núcleo familiar y vinculación con la evidencia científica.

En el terreno de la investigación aplicada, el inventario actúa como una medida cuantitativa estandarizada que permite contrastar empíricamente modelos explicativos sobre los antecedentes y consecuentes del comportamiento innovador del personal. Por ejemplo, facilita el estudio de cómo variables contextuales —tales como el liderazgo transformacional, el empoderamiento estructural, el clima de seguridad psicológica y la sobrecarga laboral— modulan la creatividad asistencial. De igual forma, el NIBI permite evaluar el impacto longitudinal de programas de formación continua, hackatones sanitarios, semilleros de innovación intrahospitalarios y centros de investigación clínica liderados por enfermeras.

En el ámbito de la gestión clínica y del talento humano, el NIBI proporciona a directores de enfermería, supervisores y departamentos de calidad un diagnóstico granular de las fuerzas y debilidades institucionales. Al desagregar el comportamiento innovador en cinco dominios específicos, una institución de salud puede descubrir, por ejemplo, que sus profesionales poseen elevadas competencias para la ideación clínica pero carecen de mecanismos estructurados para la diseminación transversal o para la validación ético-jurídica formal. De este modo, la gerencia hospitalaria puede focalizar recursos de apoyo, asesorías ético-legales y convenios interuniversitarios, garantizando que las iniciativas de mejora de los profesionales de primera línea no queden relegadas a esfuerzos aislados, sino que cristalicen en protocolos institucionales transferibles y sostenibles.

5. Constructo psicológico

El constructo evaluado por el NIBI es el comportamiento laboral innovador en enfermería, conceptualizado como una constelación compleja, intencional y multidimensional de acciones cognitivas, conductuales y relacionales que un profesional de la salud despliega para crear, perfeccionar, comprobar, implementar y diseminar enfoques, herramientas y estrategias terapéuticas originales dirigidas a elevar la calidad, seguridad y humanización del cuidado clínico.

A diferencia de la mera creatividad individual —que suele restringirse a la generación mental de ideas novedosas—, el constructo del NIBI abarca la totalidad del ciclo vital de la innovación en un contexto de alta responsabilidad vital. Este ciclo exige que la originalidad esté rigurosamente subordinada a los principios de no maleficencia y beneficencia, adaptándose al ámbito de competencia profesional. Las cinco subescalas del instrumento configuran este constructo del siguiente modo:

1. Competencias de las enfermeras (Ítems 1 al 10)

Esta dimensión operacionaliza la base cognitiva, de aprendizaje autodirigido y relacional que habilita al enfermero para innovar. Supone el reconocimiento de que la innovación no emerge en el vacío, sino a partir de la continua adquisición de destrezas interdisciplinares y digitales. Incluye el aprovechamiento proactivo de recursos educativos en línea, la incorporación de metodologías no procedentes tradicionalmente de la enfermería (como diseño centrado en el usuario o ingeniería de procesos), el disfrute intrínseco por la resolución creativa de problemas y la capacidad persuasiva para interactuar empáticamente con pacientes, familias y colegas de supervisión. Ejemplo conductual: Una enfermera que realiza cursos de analítica de datos en línea para interpretar alertas predictivas de monitores en cuidados intensivos y convence a su supervisora sobre la pertinencia de rediseñar las rondas clínicas nocturnas.

2. Validación de ideas (Ítems 11 al 16)

Constituye la salvaguarda ética y normativa que distingue la innovación sanitaria de la experimentación riesgosa. Esta dimensión mide la prudencia deliberativa del profesional, quien, al concebir una solución transformadora, evalúa minuciosamente el marco ético deontológico, analiza las competencias de su propio perfil profesional, sopesa la relación riesgo/beneficio clínico antes de cualquier ensayo y busca el respaldo formal de figuras informantes cualificadas. Asimismo, implica un análisis reflexivo y causal ante la aparición de incidentes no planificados. Ejemplo conductual: Un profesional que, al diseñar un protocolo de movilización precoz, somete la propuesta al comité de ética del hospital y consulta previamente a farmacéuticos y fisioterapeutas antes de alterar cualquier pauta asistencial.

3. Implementación clínica de la idea (Ítems 17 al 22)

Representa la fase pragmática de ensayo, modelado y pilotaje controlado en el entorno de cabecera. La operacionalización de esta subescala evalúa la cautela metodológica del enfermero, quien ensaya preliminarmente su propuesta en un número reducido de pacientes para registrar efectos terapéuticos, construye modelos o prototipos simplificados que evidencien la viabilidad técnica, y solicita de manera sistemática la retroalimentación tanto de los usuarios receptores del cuidado como del equipo médico y de enfermería multidisciplinario. Ejemplo conductual: Diseñar un prototipo físico rudimentario de almohadillado anti-escaras para dispositivos de ventilación no invasiva, probarlo inicialmente en cinco pacientes con consentimiento informado y ajustar las correas tras evaluar las impresiones directas de los familiares y del personal de turno.

4. Promoción de la innovación (Ítems 23 al 25)

Esta subescala capta la orientación hacia la diseminación transversal, la sustentabilidad institucional y la transferencia de conocimiento. La conducta innovadora no culmina con el éxito en un turno hospitalario individual, sino que demanda la socialización formal del aprendizaje. Mide la participación en congresos, jornadas o certámenes de innovación hospitalaria, la colaboración activa con instituciones universitarias para documentar y redactar artículos de investigación aplicada, y la transmisión generosa de directrices operativas a otros servicios hospitalarios. Ejemplo conductual: Redactar un manuscrito científico en coautoría con el departamento universitario de enfermería para publicar los resultados de una nueva técnica de curación en una revista indexada, facilitando su replicación en otros centros hospitalarios del país.

5. Generación de ideas asistenciales (Ítems 26 al 29)

Aborda la sensibilidad perceptual e inductiva del profesional de enfermería en la cabecera de la cama. Esta dimensión refleja la capacidad para acoger las sugerencias y vivencias cotidianas de los familiares del paciente, buscar activamente inspiración en éxitos reportados por otros colectivos asistenciales y anticipar con agilidad las necesidades singulares y no cubiertas de cada usuario. Se enfoca en la resolución heurística e intuitiva frente a los obstáculos operativos imprevistos de la rutina clínica. Ejemplo conductual: Observar las dificultades expresadas por una madre para alimentar a un lactante posquirúrgico y diseñar una adaptación postural personalizada que previene la broncoaspiración sin restringir el confort materno-filial.

6. Marco teórico

El sustento epistemológico y psicológico del NIBI se apoya en una integración paradigmática de tres grandes marcos teóricos: la Teoría del Comportamiento Innovador en el Trabajo (Innovative Work Behavior [IWB]), el modelo de Sistemas Adaptativos Complejos en Salud (Complex Adaptive Systems) y la perspectiva de la Atención Centrada en la Persona (Person-Centered Care).

Teoría del Comportamiento Innovador en el Trabajo (IWB)

Tradicionalmente delineada por teóricos organizacionales como Scott y Bruce (1994) y ampliada sustancialmente por Janssen (2000), la teoría de IWB postula que la innovación laboral no es un evento unívoco o estático, sino un proceso conductual multietápico y discontinuo compuesto por tres fases dinámicas: (a) generación de la idea (reconocimiento del problema y producción de soluciones originales), (b) promoción de la idea (construcción de coaliciones y búsqueda de patrocinio institucional) y (c) realización de la idea (producción de prototipos y transferencia al rol rutinario). Los autores del NIBI extendieron este modelo clásico al evidenciar que, en enfermería, la innovación requiere necesariamente etapas intermedias obligatorias: la validación preventiva de la seguridad clínica y la delimitación deontológica. En el cuidado sanitario, una idea no puede promoverse sin haber sido filtrada por principios bioéticos de justicia, autonomía y beneficencia, razón por la cual la formulación de Shahidi Delshad y colaboradores descompone de forma singular el constructo en cinco subescalas integradas.

Teoría de Sistemas Adaptativos Complejos (CAS)

Las organizaciones sanitarias operan bajo los preceptos de los sistemas complejos adaptativos, conceptualizados en la literatura biomédica por investigadores como Plsek y Greenhalgh. Desde este enfoque, un hospital no funciona como una máquina mecanicista lineal y predecible, sino como un entramado de agentes interdependientes (enfermeros, médicos, pacientes, tecnología médica) que interactúan en condiciones de incertidumbre y evolución permanente. En los CAS, la innovación surge como un fenómeno emergente en la primera línea de acción —lo que en enfermería se define como micro-sistemas clínicos de atención—. Las enfermeras, al situarse en el epicentro continuo del flujo asistencial, responden dinámicamente a las fricciones y cuellos de botella del sistema mediante la auto-organización, la experimentación iterativa y la adaptación heurística. Los ítems del NIBI capturan con precisión estas dinámicas emergentes, tales como anticipar variaciones clínicas del paciente y articularse con estamentos médicos y familiares para estabilizar el sistema terapéutico.

Enfoque del Pragmatismo y Métodos Mixtos en Enfermería

Desde el punto de vista metodológico fundamental, el NIBI se arraiga en la epistemología pragmática (Maarouf, 2019; Polit & Beck, 2020), la cual defiende que el conocimiento tiene un valor instrumental indiscutible si permite resolver problemáticas reales de la experiencia humana vivida. Por ello, la construcción conceptual del NIBI no derivó únicamente de deducciones teóricas abstractas de la sociología organizacional, sino de una fenomenología clínica donde se exploraron exhaustivamente los relatos, dilemas éticos y aspiraciones de enfermeros asistenciales a través de entrevistas en profundidad y análisis cualitativo de contenido antes de cualquier formalización métrica.

7. Validez

El proceso de recolección de evidencias de validez para el NIBI se ejecutó siguiendo las rigurosas directrices metodológicas para el diseño y validación de instrumentos en ciencias de la salud articuladas por autores de referencia internacional como Boateng et al. (2018), Polit y Yang (2016) y los estándares de la iniciativa COSMIN (Consensus-based Standards for the selection of health Measurement Instruments).

Validez de Contenido y Aparente (Face Validity)

La validez de contenido se aseguró primariamente mediante una secuencia cualitativa-cuantitativa exhaustiva. En una primera fase cualitativa, un panel de expertos compuesto por profesores titulares de enfermería, directores de gestión hospitalaria y metodólogos de investigación psicométrica revisó la relevancia, claridad y especificidad de un banco inicial de más de 50 ítems surgidos de la síntesis cualitativa y el análisis bibliográfico sistemático. Para la validación cuantitativa, se calculó:

  • Razón de Validez de Contenido (CVR de Lawshe): Evaluada cuantitativamente con paneles de especialistas según la fórmula tradicional $CVR = \frac{n_e – N/2}{N/2}$. Todos los ítems retenidos en la versión definitiva de 29 afirmaciones superaron ampliamente los umbrales críticos de Lawshe ($CVR > 0.62$ para el tamaño del panel de jueces evaluadores), garantizando la esencialidad objetiva de cada enunciado.
  • Índice de Validez de Contenido a nivel de ítem y de escala (I-CVI y S-CVI): El I-CVI de cada reactivo conservado se situó de forma uniforme por encima de 0.83, mientras que el S-CVI/Ave (promedio de la escala global) alcanzó valores superiores a 0.90, excediendo con holgura los estándares convencionales de Polit y Beck ($S\text{-CVI} ge 0.80$).

Validez de Constructo

La validez de constructo se confirmó a través de una rigurosa estrategia de muestra dividida (cross-validation split-sample), utilizando dos grupos independientes de profesionales de enfermería en ejercicio clínico:

  • Validez factorial estructural: Confirmada inicialmente mediante Análisis Factorial Exploratorio (AFE) sobre una muestra superior a 300 enfermeras, donde el análisis paralelo de Horn y la retención por autovalores mayores a 1.0 convergieron en una solución de cinco factores que explicó más del 55% de la varianza total acumulada.
  • Validez confirmatoria: Ratificada en un segundo grupo muestral independiente de más de 200 participantes mediante Análisis Factorial Confirmatorio (AFC), evidenciando que los 29 ítems cargaban robusta y coherentemente en sus respectivas dimensiones sin problemas de colinealidad indebida.
  • Validez convergente y discriminante: La validez convergente quedó demostrada al constatar que la varianza media extraída (AVE, Average Variance Extracted) de cada factor fue superior a 0.50 en conjunción con valores de fiabilidad compuesta (CR) por encima de 0.70. La validez discriminante se verificó mediante el criterio clásico de Fornell-Larcker, en el que la raíz cuadrada del AVE de cada factor latente superó sistemáticamente todas las correlaciones bivariadas existentes entre ese factor y el resto de las subescalas del instrumento.

8. Confiabilidad

La evaluación de la fiabilidad del NIBI se sustentó en un análisis pormenorizado de la consistencia interna entre los reactivos y de la estabilidad temporal de las puntuaciones generadas por la escala.

Consistencia Interna

La consistencia interna de los 29 ítems y de cada una de sus cinco subescalas se computó utilizando el coeficiente alfa de Cronbach y el coeficiente omega de McDonald ($\omega$), este último recomendado por las guías psicométricas contemporáneas al no asumir tau-equivalencia estricta:

  • Escala Global (29 ítems): $\alpha = 0.92$, reflejando una excelente precisión de medición general.
  • Subescala 1 (Nurses’ competencies, ítems 1–10): $\alpha = 0.89$, demostrando alta homogeneidad en las conductas de capacitación autodirigida y comunicación.
  • Subescala 2 (Idea validation, ítems 11–16): $\alpha = 0.86$, denotando solidez métrica para la evaluación ético-procedimental.
  • Subescala 3 (Clinical idea implementation, ítems 17–22): $\alpha = 0.87$, exhibiendo covariación estrecha entre las estrategias de pilotaje asistencial.
  • Subescala 4 (Promoting innovation, ítems 23–25): $\alpha = 0.84$, confirmando cohesión en las conductas de divulgación y transferencia.
  • Subescala 5 (Generating care ideas, ítems 26–29): $\alpha = 0.85$, verificando alta consistencia en la escucha activa y la resolución heurística.

Estabilidad Temporal (Test-Retest)

Para constatar la confiabilidad test-retest, el instrumento fue administrado en dos ocasiones temporales separadas por un intervalo de dos semanas a una submuestra de enfermeros clínicos bajo condiciones laborales estables. Se estimó el Coeficiente de Correlación Intraclase (ICC) mediante un modelo de efectos mixtos de dos vías (two-way mixed effects model, absolute agreement). El ICC para la escala completa alcanzó un valor de $0.88$ (intervalo de confianza del 95%: 0.82 a 0.93), mientras que las dimensiones individuales registraron coeficientes ICC situados entre $0.81$ y $0.90$, lo cual confirma una sobresaliente reproducibilidad temporal del instrumento, demostrando que el NIBI evalúa un patrón conductual profesional coherente y estable en lugar de fluctuaciones emocionales transitorias.

9. Análisis factorial

El diseño factorial del Nurses’ Innovative Behaviours Inventory se ejecutó siguiendo una rigurosa aproximación metodológica de validación cruzada estructurada en dos fases independientes:

Análisis Factorial Exploratorio (AFE)

La adecuación muestral para la factorización se verificó inicialmente mediante el test de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y la prueba de esfericidad de Bartlett. El índice KMO obtenido fue de $0.91$, clasificado convencionalmente como «maravilloso» según los cánones estadísticos multivariados de Kaiser, lo que corroboró la fuerte interdependencia correlacional de los datos. La prueba de Bartlett resultó altamente significativa ($\chi^2(406) = 4852.34, p < 0.001$), descartando de plano la condición de matriz de identidad.

La extracción de factores se llevó a cabo utilizando el método de factorización por ejes principales (Principal Axis Factoring) combinado con una rotación oblicua (Promax), fundamentada en la premisa teórica de que las dimensiones del comportamiento innovador interaccionan y covarían de manera natural en la práctica profesional de enfermería. El criterio de retención factorial incluyó el examen del gráfico de sedimentación (scree plot), los autovalores mayores a 1 y el análisis paralelo de Horn. Este procedimiento decantó una estructura óptima de cinco factores latentes que explicaron conjuntamente más del 55% de la varianza total de la prueba:

  • Factor 1 (Competencias de las enfermeras): 10 ítems (ítems 1 al 10), con cargas factoriales estandarizadas comprendidas entre $0.51$ y $0.82$.
  • Factor 2 (Validación de ideas): 6 ítems (ítems 11 al 16), con cargas factoriales situadas entre $0.56$ y $0.78$.
  • Factor 3 (Implementación clínica de la idea): 6 ítems (ítems 17 al 22), con cargas que oscilaron entre $0.54$ y $0.81$.
  • Factor 4 (Promoción de la innovación): 3 ítems (ítems 23 al 25), presentando saturaciones de $0.62$ a $0.85$.
  • Factor 5 (Generación de ideas asistenciales): 4 ítems (ítems 26 al 29), con cargas entre $0.53$ y $0.77$.

Ningún ítem presentó cargas cruzadas indebidas superiores a 0.30 en factores secundarios, lo que respaldó la nitidez y parsimonia de la matriz factorial rotada.

Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)

Para contrastar la bondad de ajuste del modelo pentafactorial deducido en el AFE, se implementó un Análisis Factorial Confirmatorio a través de modelos de ecuaciones estructurales (SEM) con estimación de máxima verosimilitud robusta sobre una cohorte independiente de enfermeras hospitalarias. Los índices de ajuste globales exhibieron una correspondencia empírica excelente con los datos observados:

  • Razón de Chi-cuadrado sobre grados de libertad ($\chi^2/df$): $1.84$, muy por debajo del umbral conservador de $3.0$.
  • Índice de Ajuste Comparativo (CFI): $0.942$, superando ampliamente el criterio de buen ajuste ($> 0.90$).
  • Índice de Tucker-Lewis (TLI): $0.935$, reflejando una adecuada parsimonia explicativa.
  • Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): $0.048$ (IC del 90%: 0.041 – 0.055), cumpliendo con el estándar riguroso de Browne y Cudeck ($< 0.06$).
  • Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR): $0.046$, sensiblemente inferior al límite crítico estipulado de $0.08$.

Estos hallazgos confirmaron de manera concluyente que la parametrización de 29 ítems articulados en cinco dimensiones latentes reproduce con fidelidad matemática el constructo del comportamiento innovador en enfermería.

10. Instrumento de medición

A continuación se detallan las especificaciones técnicas operativas para la aplicación, calificación e interpretación psicométrica del Nurses’ Innovative Behaviours Inventory (NIBI):

  • Tipo de prueba: Cuestionario psicométrico de auto-reporte (self-report questionnaire).
  • Población diana: Profesionales de enfermería en ejercicio activo en cualquier nivel asistencial (atención primaria, hospitalaria, unidades de cuidados críticos, sociosanitaria o gestión de servicios de salud).
  • Rango de edad: Adultos en edad laboral activa (generalmente entre 20 y 65 años o más).
  • Número de ítems: 29 reactivos afirmativos distribuidos en cinco dimensiones teóricas.
  • Estructura dimensional y composición de reactivos:
    • Subescala 1: Nurses’ competencies (Competencias de las enfermeras): Ítems 1 al 10 (10 ítems).
    • Subescala 2: Idea validation (Validación de ideas): Ítems 11 al 16 (6 ítems).
    • Subescala 3: Clinical idea implementation (Implementación clínica de la idea): Ítems 17 al 22 (6 ítems).
    • Subescala 4: Promoting innovation (Promoción de la innovación): Ítems 23 al 25 (3 ítems).
    • Subescala 5: Generating care ideas (Generación de ideas asistenciales): Ítems 26 al 29 (4 ítems).
  • Escala de respuesta auténtica: Escala Likert de 5 puntos continuos de frecuencia:
    • 1 = Never (Nunca)
    • 2 = Rarely / Once in a while (Raras veces)
    • 3 = Sometimes (A veces)
    • 4 = Often / Fairly often (Frecuentemente)
    • 5 = Always (Siempre)
  • Puntuación directa y procesamiento estadístico:
    • Ítems invertidos: Ninguno. Todos los reactivos están redactados en sentido positivo directo.
    • Cálculo de subescalas: Se puede obtener sumando los puntos directos de los ítems de cada dominio o calculando el promedio de sus ítems (rango de media: 1.0 a 5.0).
      • Competencias de las enfermeras: suma de 10 a 50 puntos.
      • Validación de ideas: suma de 6 a 30 puntos.
      • Implementación clínica de la idea: suma de 6 a 30 puntos.
      • Promoción de la innovación: suma de 3 a 15 puntos.
      • Generación de ideas asistenciales: suma de 4 a 20 puntos.
    • Puntuación global total: Rango de 29 a 145 puntos mediante la sumatoria lineal simple, o de 1.0 a 5.0 mediante el cómputo de la media global aritmética.
    • Interpretación cuantitativa: A mayor puntuación obtenida, mayor es la frecuencia, intensidad y compromiso con el despliegue de conductas innovadoras en el contexto asistencial.
  • Modalidad y tiempo de administración: Administración digital en línea o en formato de lápiz y papel. Tiempo estimado de cumplimentación: entre 8 y 12 minutos.

11. Permisos, Tarifas y Año del test

El Nurses’ Innovative Behaviours Inventory fue protocolizado y publicado formalmente a partir del año 2024 por el equipo de investigación de la Universidad de Ciencias Médicas de Semnan en la revista biomédica BMJ Open bajo la licencia abierta Creative Commons Attribution (CC BY 4.0). Esta tipología de licenciamiento científico otorga amplias facultades a la comunidad internacional:

  • Tarifas y Costo comercial: El instrumento es completamente gratuito (Open Access) para fines estrictamente académicos, de investigación clínica universitaria y de gestión interna hospitalaria orientada a la mejora continua de la calidad asistencial. No existen costes de licencia ni regalías financieras por su empleo no comercial.
  • Permisos y Políticas de autoría: Para su utilización formal en proyectos financiados, tesis doctorales o investigaciones empíricas, se aconseja notificar protocolariamente al autor de correspondencia, Dr. Ali Asghar Ghods ([email protected]), citando rigurosamente el artículo metodológico fundacional en todos los reportes, disertaciones y publicaciones resultantes.
  • Adaptación y Traducción cultural: Investigadores que deseen adaptar o realizar validaciones transculturales a otros idiomas (como el español, portugués, francés o árabe) deben seguir procedimientos estandarizados de retrotraducción (forward-backward translation) según las pautas de la Organización Mundial de la Salud o las directrices COSMIN, comunicando previamente dicha intención a los autores titulares para conservar la comparabilidad transnacional del constructo.

12. Referencias

A continuación se detallan las referencias bibliográficas que sustentan teórica, metodológica y empíricamente el inventario, normalizadas según el manual de estilo APA (7ma edición):

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  • Albert, N. M. (2018). Operationalizing a nursing innovation center within a health care system. Nursing Administration Quarterly, 42(1), 43–53. https://doi.org/10.1097/NAQ.0000000000000266
  • Asurakkody, T. A., & Kim, S. H. (2018). Innovative behavior in nursing context: A concept analysis. Asian Nursing Research, 12(4), 237–244. https://doi.org/10.1016/j.anr.2018.11.003
  • Boateng, G. O., Neilands, T. B., Frongillo, E. A., Melgar-Quiñonez, H. R., & Young, S. L. (2018). Best practices for developing and validating scales for health, social, and behavioral research: A primer. Frontiers in Public Health, 6, 149. https://doi.org/10.3389/fpubh.2018.00149
  • Clipper, B. (2023). The innovation handbook: A nurse leader’s guide to transforming healthcare. Sigma Theta Tau International.
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13. Ítems de la escala

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:
Response Scale: 5-point Likert scale (1 = Never to 5 = Always)
Subscale Organization: (1) Nurses’ competencies (items 1–10), (2) Idea validation (items 11–16), (3) Clinical idea implementation (items 17–22), (4) Promoting innovation (items 23–25), and (5) Generating care ideas (items 26–29).
  1. I am looking to learn from online educational resources to enhance my nursing skills.
  2. I increase my knowledge and skills by learning new techniques and methods.
  3. I also learn essential non-nursing skills to create effective creativity in nursing work.
  4. I am interested in solving nursing problems in an innovative way.
  5. I seek to identify potential problems or inefficiencies in nursing.
  6. I pay attention to emerging challenges in patient care and health care systems.
  7. I use available scientific evidence to generate new ideas in patient care.
  8. I have the ability to convince the supervisor and colleagues to accept my innovative idea.
  9. I enjoy discovering new ideas and concepts in nursing.
  10. I communicate effectively with the patient and her/his family.
  11. I follow ethical standards and regulations when presenting innovative ideas.
  12. When implementing an idea requires approval or permission, I seek guidance from informants.
  13. When proposing and implementing a new idea, I consider the scope of my authority as a nurse.
  14. When introducing my idea, I emphasize how this innovation can contribute to better patient care.
  15. I consider the potential benefits and risks of a new idea for patients before implementing it.
  16. When faced with unforeseen situations (such as errors in patient care), I think about why it happened.
  17. I implement my care idea first for a limited number of patients.
  18. To attract support, I run a simple model of my innovation.
  19. I involve the patient’s family and caregivers in the implementation of my innovative idea.
  20. I use patients’ feedback to refine my care ideas.
  21. To implement my idea, I am looking for the participation of other nurses.
  22. To implement my idea, I am looking for the participation of physicians and other healthcare workers.
  23. I collaborate with universities to publish and share information about my innovation.
  24. I participate in festivals or events to introduce and promote my innovation.
  25. I share the details of my innovation with other nurses and physicians, so that it can be implemented elsewhere if needed.
  26. I welcome innovative ideas from patients and their family caregivers to meet my patient’s needs.
  27. I am inspired by others’ successful ideas to improve patient care in my department.
  28. I find innovative solutions when faced with unforeseen obstacles in patient care.
  29. To provide an innovative care idea, I anticipate the needs of each patient.
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Looti, M. (2026, octubre 23). Inventario de Conductas Innovadoras en Enfermería. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/inventario-de-conductas-innovadoras-en-enfermeria/
Looti, Mohammed. “Inventario de Conductas Innovadoras en Enfermería.” Spanish Psychological Databases, 23 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/inventario-de-conductas-innovadoras-en-enfermeria/.
Looti, Mohammed. “Inventario de Conductas Innovadoras en Enfermería.” Spanish Psychological Databases. octubre 23, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/inventario-de-conductas-innovadoras-en-enfermeria/.