1. Resumen
La Medida de Compromiso Escolar (School Engagement Measure, SEM), desarrollada por Jennifer A. Fredricks, Phyllis Blumenfeld, Jill Friedel y Alison Paris (2005), constituye uno de los instrumentos psicométricos más influyentes y rigurosamente fundamentados para evaluar la implicación del alumnado en el contexto educativo formal. La escala parte del modelo tripartito multidimensional formulado previamente por Fredricks, Blumenfeld y Paris (2004), el cual conceptualiza el compromiso escolar no como un rasgo estático o unívoco, sino como un meta-constructo dinámico articulado en tres componentes interconectados: compromiso conductual (behavioral engagement), compromiso emocional o afectivo (emotional engagement) y compromiso cognitivo (cognitive engagement).
El instrumento consta de 19 ítems distribuidos a lo largo de estas tres dimensiones operativas: cinco ítems dedicados a la dimensión conductual (que mide la observancia de normas escolares, la persistencia motora en el aula y la evitación de conductas disruptivas), seis ítems destinados a la dimensión emocional (que captura el sentido de pertenencia institucional, el agrado afectivo y las reacciones emocionales hacia el aula y el trabajo escolar) y ocho ítems que valoran la dimensión cognitiva (centrada en la autorregulación metacognitiva, la inversión psicológica deliberada en el aprendizaje y la búsqueda activa de dominio conceptual más allá de las exigencias mínimas). La administración original se estructura sobre una escala de respuesta de tipo Likert de 5 puntos (desde 1 = Never / Nunca hasta 5 = All of the time / Todo el tiempo), adaptándose con frecuencia a escalas Likert de frecuencia o veracidad de 4 o 5 puntos (1 = Not at all true / Nada verdadero a 4/5 = Very true / Muy verdadero).
Desde el punto de vista psicométrico, la SEM exhibe consistencia interna robusta, reportándose de forma sistemática coeficientes alfa de Cronbach que oscilan entre 0.70 y 0.86 según la subescala y la población estudiada (primaria tardía, secundaria y bachillerato). Los análisis factoriales confirmatorios (CFA) respaldan sólidamente una estructura de tres factores intercorrelacionados frente a soluciones unidimensionales, demostrando su sensibilidad diagnóstica para predecir el rendimiento académico, la deserción escolar y la efectividad de intervenciones pedagógicas sistemáticas.
2. Palabras clave
Compromiso escolar, Medida de Compromiso Escolar, School Engagement Measure, compromiso cognitivo, compromiso conductual, compromiso emocional, deserción escolar, autorregulación del aprendizaje, psicometría educativa, psicología escolar.
3. Autores
La Medida de Compromiso Escolar fue diseñada y formalizada en el marco de investigaciones financiadas sobre desarrollo infanto-juvenil por un equipo interdisciplinario de investigadoras e investigadores de renombre en psicología de la educación y ciencias del desarrollo:
- Jennifer A. Fredricks, Ph.D.: Catedrática de Psicología y Desarrollo Humano en Connecticut College y posteriormente en Union College (Schenectady, Nueva York, Estados Unidos). Especialista líder a nivel mundial en motivación estudiantil, actividades extracurriculares y compromiso en la adolescencia. Correo de contacto institucional: [email protected].
- Phyllis C. Blumenfeld, Ph.D.: Catedrática Emérita de Educación y Psicología en la University of Michigan (Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos). Pionera en la investigación sobre entornos de aprendizaje basados en proyectos, motivación en el aula y desarrollo cognitivo de los aprendices.
- Jill M. Friedel, Ph.D.: Investigadora en desarrollo socioemocional y entornos educativos, vinculada académicamente a la University of Michigan. Su trabajo se focaliza en las metas de logro y el clima escolar.
- Alison H. Paris, Ph.D.: Especialista en lectura, autorregulación y psicología del desarrollo, colaboradora en múltiples proyectos longitudinales sobre alfabetización y motivación académica en la University of Michigan.
4. Propósito
El propósito principal de la Medida de Compromiso Escolar (SEM) radica en ofrecer una herramienta de autoinforme estandarizada, breve y de alta solidez teórica para evaluar el nivel y la calidad de la implicación del alumnado en la institución escolar y sus procesos de enseñanza-aprendizaje. Históricamente, la investigación sobre el comportamiento escolar tendía a escindir de manera fragmentaria variables como el absentismo, el interés afectivo o el rendimiento puramente académico. El propósito de la SEM fue subsanar esta fragmentación analítica mediante una herramienta holística sustentada en el meta-constructo de compromiso formulado por el equipo de Fredricks.
En el ámbito de la investigación educativa y del desarrollo, la escala permite examinar cómo factores contextuales del aula (apoyo a la autonomía docente, estructura de la tarea pedagógica, relaciones con los pares) y variables personales (autoeficacia percibida, orientaciones de meta) inciden directamente en las trayectorias académicas del alumnado. La literatura científica ha demostrado de manera incontrovertible que el compromiso es un predictor dinámico y maleable, a diferencia de variables sociodemográficas fijas como el nivel socioeconómico familiar. Por ello, la SEM es ampliamente utilizada para monitorizar la evolución del alumnado a lo largo de transiciones escolares críticas, como el paso de la educación primaria a la secundaria.
En el plano de la intervención escolar y la psicología aplicada, el propósito del instrumento es tanto diagnóstico como preventivo. La subescala de compromiso emocional —y particularmente la dimensión subjetiva de pertenencia escolar— ha emergido como el predictor individual más temprano y robusto contra la deserción escolar y la desconexión psicológica crónica. Al desagregar el compromiso en componentes independientes, la escala permite a orientadores educativos, psicólogos escolares y equipos directivos identificar perfiles diferenciados: estudiantes con alto compromiso conductual pero nulo compromiso cognitivo (quienes cumplen exteriormente pero no procesan a profundidad), o alumnos con alto compromiso cognitivo y afectivo que experimentan problemas de autorregulación conductual. Esta especificidad orienta el diseño de intervenciones pedagógicas a la medida.
5. Constructo psicológico
El constructo de Student Engagement (compromiso del estudiante) se define operativamente como una energía en acción, multidimensional y maleable, orientada hacia las actividades de aprendizaje y la vida comunitaria del centro escolar. La SEM operacionaliza el constructo mediante tres dimensiones fundamentales:
5.1. Compromiso Conductual (Behavioral Engagement)
El compromiso conductual hace referencia a las acciones observables y comportamientos motores necesarios para participar efectivamente en la vida escolar. En la SEM (ítems 1 al 5), esta dimensión abarca tres niveles complementarios:
- Conducta positiva y cumplimiento de normas: Adhesión explícita a las directrices de convivencia escolar y evitación de conductas transgresoras (ejemplificado de manera inversa por el ítem 2: «I get in trouble at school» y de manera directa por el ítem 1: «I follow the rules at school»).
- Participación e implicación en la tarea académica: Atención selectiva sostenida en el aula, persistencia motora y entrega puntual de deberes y proyectos (ítems 4 y 5: «I pay attention in class» y «I complete my work on time»).
- Evitación de la desconexión pasiva: Detección de conductas de simulación donde el alumno aparenta estar involucrado sin realizar esfuerzo real (evaluado inversamente por el ítem 3: «When I am in class, I just act as if I am working»).
5.2. Compromiso Emocional (Emotional Engagement)
El compromiso emocional o afectivo (ítems 6 al 11) se centra en las reacciones afectivas positivas y negativas hacia los profesores, los compañeros, las tareas curriculares y la institución educativa en su conjunto. Este componente incluye:
- Afecto positivo hacia la institución y la clase: Sensaciones subjetivas de felicidad, entusiasmo y agrado por asistir a la escuela y encontrarse en el aula (ítems 6, 8 y 10: «I like being at school», «My classroom is a fun place to be» y «I feel happy in school»).
- Interés intrínseco y curiosidad por el contenido: Conexión motivacional con el trabajo escolar en sí mismo (ítems 7 y 9: «I feel excited by my work at school» e «I am interested in the work at school»).
- Ausencia de afecto negativo o alienación escolar: Ausencia de apatía o aburrimiento crónico (capturado de forma inversa por el ítem 11: «I feel bored in school»). Un bajo compromiso emocional se traduce clínicamente en anhedonia escolar, aislamiento social y pérdida progresiva del sentido de pertenencia.
5.3. Compromiso Cognitivo (Cognitive Engagement)
El compromiso cognitivo (ítems 12 al 19) refleja la inversión psicológica personal en el aprendizaje que va más allá de la mera conformidad conductual. Implica la voluntad deliberada de dominar conocimientos complejos y habilidades difíciles mediante la activación de procesos metacognitivos y de autorregulación:
- Estrategias metacognitivas de autorregulación y monitoreo de la comprensión: Prácticas activas de revisión de errores, formulación de autopreguntas y relectura estratégica ante pérdidas de comprensión del texto (ítems 12, 15, 17 y 18; por ejemplo: «When I read a book, I ask myself questions to make sure I understand what it is about» y «If I don’t understand what I read, I go back and read it over again»).
- Inversión autónoma y profundización conceptual voluntaria: Iniciativa para estudiar en el hogar sin la coerción de un examen inmediato, lectura de libros complementarios no obligatorios y consumo de medios educativos relacionados con los temas escolares (ítems 13, 14 y 16; por ejemplo: «I study at home even when I don’t have a test» e «I read extra books to learn more about things we do in school»).
- Transferencia extracurricular del conocimiento: Disposición para dialogar fuera del entorno formal del aula sobre lo aprendido con familiares y amigos (ítem 19: «I talk with people outside of school about what I am learning in class»).
6. Marco teórico
La Medida de Compromiso Escolar se fundamenta primordialmente en la síntesis conceptual desarrollada por Fredricks, Blumenfeld y Paris (2004) en su monografía seminal publicada en la revista Review of Educational Research. Este marco teórico integró décadas de investigación dispersa proveniente de la sociología de la educación, la psicología del desarrollo cognitivo y las teorías motivacionales contemporáneas.
En el núcleo conceptual de la escala convergen tres grandes vertientes teóricas:
- El modelo de participación e identificación de Finn (1989): Jeremy D. Finn propuso que la permanencia en el sistema escolar y el éxito académico dependen de una doble vía: la participación activa en actividades de clase y extracurriculares (componente conductual) y el desarrollo de un sentido de pertenencia o identificación institucional (componente emocional). La falta de participación engendra fracaso, mientras que la falta de identificación institucional desencadena el distanciamiento progresivo y la retirada definitiva del sistema educativo.
- La teoría de la autodeterminación (Self-Determination Theory, SDT) de Deci y Ryan (1985, 2000): Esta macro-teoría de la motivación humana postula que el compromiso y el bienestar psicológico se nutren cuando el contexto ambiental satisface tres necesidades psicológicas básicas: autonomía (sentirse agente de las propias acciones), competencia (sentirse eficaz y capacitado frente al reto cognitivo) y relación o vinculación (sentirse conectado, aceptado y valorado por docentes y pares). La SEM mide la manifestación conductual, afectiva y cognitiva directa resultante de la satisfacción de estas tres necesidades en el aula.
- Las teorías del aprendizaje autorregulado y la metacognición (Zimmerman, 2000; Pintrich, 2000): El componente cognitivo de la SEM se sustenta teóricamente en los paradigmas que diferencian el procesamiento superficial (memorización mecánica, estudio mínimo para aprobar) del procesamiento profundo (estrategias metacognitivas, monitoreo reflexivo, esfuerzo volitivo persistente). Los estudiantes cognitivamente comprometidos asumen un rol activo y reflexivo frente a su propio aprendizaje.
La formulación de Fredricks y colegas destaca la naturaleza relacional y situada del compromiso: no es una propiedad inmutable del alumno, sino el producto interactivo entre las características del individuo y las oportunidades que brinda el contexto socioeducativo. Al conceptualizar el compromiso como maleable, la SEM se convierte en una herramienta idónea para evaluar cambios inducidos por modificaciones en el entorno pedagógico.
7. Validez
La validez psicométrica de la SEM ha sido examinada exhaustivamente a través de múltiples criterios en muestras heterogéneas de estudiantes de educación primaria, media y secundaria (K-12):
7.1. Validez de Constructo
La validez de constructo ha sido demostrada mediante análisis factoriales exploratorios y confirmatorios que corroboran que el modelo tripartito presenta un ajuste estadísticamente superior al modelo unidimensional global. Los tres factores mantienen intercorrelaciones moderadas a altas (típicamente entre r = .35 y r = .65), lo que evidencia que evalúan aspectos distintos y complementarios de un meta-constructo compartido, sin presentar solapamiento colineal.
7.2. Validez Convergente
La escala demuestra correlaciones positivas y estadísticamente significativas con constructos teóricamente convergentes evaluados mediante otros instrumentos validados en psicología educativa:
- Autoeficacia académica: Asociaciones robustas con escalas de autoeficacia escolar general y de dominio específico (r = .40 a .58).
- Orientación hacia metas de dominio (Mastery Goals): Las subescalas cognitiva y emocional se asocian de manera consistente con metas de aprendizaje centradas en la comprensión profunda (Patterns of Adaptive Learning Scales, PALS; r = .45 a .62).
- Percepción de apoyo docente y autonomía: Correlaciones sistemáticas entre el compromiso emocional del alumno y la calidez o involucramiento percibido del profesor (r = .42 a .55).
7.3. Validez Predictiva y de Criterio
La SEM posee una capacidad predictiva documentada sobre indicadores académicos y psicosociales longitudinales:
- Rendimiento académico objetivo: El compromiso conductual y el compromiso cognitivo predicen significativamente el promedio de calificaciones (GPA) y los puntajes en pruebas estandarizadas de rendimiento en lectura y matemáticas, controlando el cociente intelectual y el estatus socioeconómico (β = .25 a .40).
- Prevención de la deserción escolar: Múltiples estudios de cohortes longitudinales demuestran que el compromiso emocional —específicamente el ítem de pertenencia y afecto positivo hacia la escuela— predice la permanencia en el sistema escolar a lo largo de un intervalo de 2 a 4 años, discriminando a los estudiantes en riesgo de abandono prematuro frente a los que completan sus estudios.
- Conductas de riesgo: Puntuaciones elevadas en la subescala conductual correlacionan inversamente con reportes disciplinarios, suspensiones, absentismo escolar injustificado y conductas de desadaptación juvenil.
8. Confiabilidad
Los parámetros de confiabilidad de la SEM se han evaluado a través de indicadores de consistencia interna y estabilidad temporal en diversas investigaciones empíricas:
8.1. Consistencia Interna
En el estudio fundacional de Fredricks, Blumenfeld, Friedel y Paris (2005) y en validaciones posteriores (ej. Wang, Willett y Eccles, 2011; Archambault et al., 2009), los coeficientes de fiabilidad alfa de Cronbach (α) reportados han exhibido niveles satisfactorios a excelentes:
- Subescala de Compromiso Conductual (5 ítems): Coeficientes α situados típicamente entre 0.72 y 0.77. La consistencia se mantiene estable a pesar de la heterogeneidad de comportamientos evaluados (asistencia, cumplimiento, disciplina).
- Subescala de Compromiso Emocional (6 ítems): Coeficientes α comprendidos entre 0.82 y 0.86, denotando una alta homogeneidad interna en los ítems orientados al afecto positivo, el agrado y la pertenencia escolar.
- Subescala de Compromiso Cognitivo (8 ítems): Coeficientes α entre 0.80 y 0.84, confirmando la convergencia interna de las estrategias de autorregulación y aprendizaje metacognitivo.
- Puntuación Total de Compromiso (19 ítems): En aplicaciones donde se utiliza un índice compuesto global, el alfa general supera habitualmente 0.88.
8.2. Estabilidad Temporal (Test-Retest)
En estudios longitudinales que miden la correlación test-retest en intervalos cortos (de 4 a 8 semanas), los coeficientes de correlación intraclase (ICC) oscilan entre r = .70 y r = .78, reflejando una estabilidad temporal adecuada. En intervalos mayores (evaluaciones de otoño a primavera en el ciclo lectivo), los coeficientes se sitúan en torno a r = .55 a .65, una fluctuación esperada teóricamente debido a la maleabilidad y sensibilidad del constructo frente a cambios en las dinámicas pedagógicas y el clima de convivencia del aula.
9. Análisis factorial
La estructura dimensional de la Medida de Compromiso Escolar ha sido analizada mediante procedimientos de Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC), consolidando la hipótesis del modelo tripartito:
9.1. Modelos Comparativos en AFC
En los estudios psicométricos comparativos realizados con muestras de educación primaria tardía y educación secundaria (por ejemplo, muestras de N > 1000 estudiantes), se han contrastado habitualmente tres modelos rivales:
- Modelo Unidimensional (1 factor): Asume que todos los ítems responden a una dimensión global indiferenciada de implicación escolar. Este modelo presenta sistemáticamente índices de ajuste deficientes (ej. RMSEA > .10, CFI < .80, TLI < .78).
- Modelo de Dos Factores: Agrupa lo conductual con lo cognitivo frente a lo emocional, o lo conductual frente a lo socioafectivo y cognitivo integrado. Aunque mejora respecto al unidimensional, mantiene discrepancias de ajuste significativas.
- Modelo de Tres Factores Intercorrelacionados (Estructura Teórica Original): Especifica tres factores latentes oblicuos (Conductual, Emocional, Cognitivo). Este modelo proporciona el mejor ajuste a los datos empíricos, alcanzando índices estándar excelentes en la literatura psicométrica: CFI > .94, TLI > .93, RMSEA < .05 (IC 90% [.042, .058]) y SRMR < .045.
9.2. Cargas Factoriales (Factor Loadings)
En la solución factorial confirmatoria de tres dimensiones, los ítems muestran saturaciones factoriales robustas y estadísticamente significativas (p < .001):
- Factor 1: Compromiso Conductual: Cargas factoriales estandarizadas (λ) que oscilan entre .52 y .78. Los ítems directos (ítems 1, 4 y 5) suelen exhibir saturaciones superiores a .65, mientras que los ítems invertidos (ítems 2 y 3) presentan cargas en torno a .52-.60.
- Factor 2: Compromiso Emocional: Cargas estandarizadas entre .60 y .84. Los ítems como «I like being at school» (ítem 6) y «I feel happy in school» (ítem 10) registran consistentemente las mayores saturaciones en este factor.
- Factor 3: Compromiso Cognitivo: Cargas estandarizadas que varían de .48 a .75. Las estrategias metacognitivas directas frente a la lectura (ítems 15, 17 y 18) muestran las cargas más elevadas (.68 a .75).
Las correlaciones latentes entre los factores en el modelo AFC confirman que el compromiso emocional y el conductual correlacionan entre sí de forma moderada (r ≈ .45 – .55), el compromiso cognitivo y el conductual entre .40 y .50, y el cognitivo con el emocional entre .50 y .62, respaldando la validez discriminante de las subescalas dentro de una red nomológica común.
10. Instrumento de medición
- Tipo de prueba: Instrumento de autoinforme (self-report inventory) para administración individual o colectiva en soporte digital o de lápiz y papel.
- Población diana: Estudiantes de educación primaria tardía (a partir de 3.º o 4.º curso de primaria, aproximadamente 8-9 años), educación secundaria obligatoria y bachillerato (K-12). Para entornos universitarios o de educación superior, la literatura recomienda preferentemente el uso de la Utrecht Work Engagement Scale – Student version (UWES-S).
- Número total de ítems: 19 ítems organizados en tres subescalas.
- Estructura de las subescalas:
- Compromiso Conductual (Behavioral Engagement): 5 ítems (Ítems 1 al 5).
- Compromiso Emocional (Emotional Engagement): 6 ítems (Ítems 6 al 11).
- Compromiso Cognitivo (Cognitive Engagement): 8 ítems (Ítems 12 al 19).
- Escala de respuesta: 5-point Likert scale (1 = Never, 2 = On occasion, 3 = Some of the time, 4 = Most of the time, 5 = All of the time); also administered as a 4-point or 5-point scale ranging from 1 = Not at all true to 4/5 = Very true.
- Reglas de puntuación inversa (Reverse Scoring):
- Ítem 2: «I get in trouble at school.»
- Ítem 3: «When I am in class, I just act as if I am working.»
- Ítem 11: «I feel bored in school.»
- En una escala de 1 a 5: Puntuación invertida = 6 – Puntuación original (1 → 5, 2 → 4, 3 → 3, 4 → 2, 5 → 1).
- En una escala de 1 a 4: Puntuación invertida = 5 – Puntuación original (1 → 4, 2 → 3, 3 → 2, 4 → 1).
- Cálculo de puntuaciones: Las puntuaciones de las tres subescalas se obtienen calculando el promedio simple de los ítems que componen cada dimensión tras realizar la recodificación de los ítems inversos. De forma complementaria, puede calcularse una media global de compromiso escolar promediando los 19 ítems. Puntuaciones más elevadas reflejan niveles superiores de compromiso conductual, emocional o cognitivo.
- Tiempo de administración: Aproximadamente 10 a 15 minutos.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
La Medida de Compromiso Escolar fue publicada formalmente en el año 2005 en el volumen monográfico coordinado por Kristin Anderson Moore y Laura H. Lippman, titulado What Do Children Need to Flourish? Conceptualizing and Measuring Indicators of Positive Development (Springer), derivado de los estudios conceptuales previos de Fredricks et al. (2004).
En cuanto a su régimen de propiedad y tarifas, la SEM es considerada un instrumento de acceso abierto para fines académicos y de investigación no comercial. No exige el pago de licencias comerciales ni royalties para su aplicación en investigaciones científicas, tesis doctorales o programas de evaluación y mejora escolar interna. No obstante, las normas deontológicas estándar de la American Psychological Association (APA) requieren que los investigadores y profesionales citen formalmente la fuente bibliográfica original (Fredricks et al., 2005) en cualquier informe, publicación o derivación métrica.
Para su adaptación o traducción a otros idiomas con fines de publicación psicométrica formal, o para su integración en plataformas de software educativo comercial, se recomienda contactar formalmente a la autora principal (Dra. Jennifer A. Fredricks) a fin de obtener la debida autorización de traducción y adaptación transcultural.
12. Referencias
- Archambault, I., Janosz, M., Fallu, J. S., & Pagani, L. S. (2009). Student engagement and its relationship with early high school dropout. Journal of Adolescence, 32(3), 651–670. https://doi.org/10.1016/j.adolescence.2008.06.007
- Deci, E. L., & Ryan, R. M. (1985). Intrinsic motivation and self-determination in human behavior. Plenum Press. https://doi.org/10.1007/978-1-4899-2271-7
- Finn, J. D. (1989). Withdrawing from school. Review of Educational Research, 59(2), 117–142. https://doi.org/10.3102/00346543059002117
- Fredricks, J. A., Blumenfeld, P. C., & Paris, A. H. (2004). School engagement: Potential of the concept, state of the evidence. Review of Educational Research, 74(1), 59–109. https://doi.org/10.3102/00346543074001059
- Fredricks, J. A., Blumenfeld, P., Friedel, J., & Paris, A. (2005). School engagement. En K. A. Moore & L. Lippman (Eds.), What do children need to flourish? Conceptualizing and measuring indicators of positive development (pp. 305–321). Springer. https://doi.org/10.1007/0-387-23823-9_19
- Pintrich, P. R. (2000). Multiple goals, multiple pathways: The role of goal orientation in learning and achievement. Journal of Educational Psychology, 92(3), 544–555. https://doi.org/10.1037/0022-0663.92.3.544
- Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social development, and well-being. American Psychologist, 55(1), 68–78. https://doi.org/10.1037/0003-066X.55.1.68
- Wang, M. T., Willett, J. B., & Eccles, J. S. (2011). The assessment of school engagement: Examining dimensionality and measurement invariance across gender and race/ethnicity. Journal of School Psychology, 49(4), 465–480. https://doi.org/10.1016/j.jsp.2011.04.001
- Zimmerman, B. J. (2000). Attaining self-regulation: A social cognitive perspective. En M. Boekaerts, P. R. Pintrich, & M. Zeidner (Eds.), Handbook of self-regulation (pp. 13–39). Academic Press. https://doi.org/10.1016/B978-012109890-2/50031-7
13. Ítems de la escala
Response Scale:
5-point Likert scale (1 = Never, 2 = On occasion, 3 = Some of the time, 4 = Most of the time, 5 = All of the time); also administered as a 4-point or 5-point scale ranging from 1 = Not at all true to 4/5 = Very true
Subscale Allocation and Scoring:
Behavioral Engagement: Items 1–5 (Items 2 and 3 are reverse scored)
Emotional Engagement: Items 6–11 (Item 11 is reverse scored)
Cognitive Engagement: Items 12–19
Behavioral Engagement
- I follow the rules at school.
- I get in trouble at school. (Reverse scored)
- When I am in class, I just act as if I am working. (Reverse scored)
- I pay attention in class.
- I complete my work on time.
Emotional Engagement
- I like being at school.
- I feel excited by my work at school.
- My classroom is a fun place to be.
- I am interested in the work at school.
- I feel happy in school.
- I feel bored in school. (Reverse scored)
Cognitive Engagement
- I check my schoolwork for mistakes.
- I study at home even when I don’t have a test.
- I try to watch TV shows about things we do in school.
- When I read a book, I ask myself questions to make sure I understand what it is about.
- I read extra books to learn more about things we do in school.
- If I don’t know what a word means when I am reading, I do something to figure it out.
- If I don’t understand what I read, I go back and read it over again.
- I talk with people outside of school about what I am learning in class.