Prueba de localización del pulgar

Guía académica exhaustiva sobre la Prueba de localización del pulgar (Thumb Finding Test, Isaacs 1971), instrumento clínico para la evaluación de la propiocepción, esquema corporal y sentido articular en el accidente cerebrovascular.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen / Abstract

La Prueba de localización del pulgar (conocida en la literatura internacional como Thumb Finding Test [TFT] o Thumb Localizing Test) es un instrumento de evaluación clínica, observacional y de rendimiento neuromuscular desarrollado originalmente por el geriatra e investigador británico Bernard Isaacs en 1971. Su objetivo primordial radica en determinar y cuantificar la integridad de la propiocepción consciente y el sentido de posición articular en pacientes con alteraciones neurológicas agudas o crónicas, con especial énfasis en personas que han sobrevivido a un accidente cerebrovascular (ACV o ictus) o presentan lesiones en el sistema nervioso central.

La prueba evalúa la capacidad del individuo para localizar y asir con los dedos de la extremidad superior no afectada (o de referencia) el pulgar de la extremidad afectada, el cual es colocado pasivamente por el examinador en el espacio tridimensional en dos posiciones ortogonales estandarizadas: a la altura de los ojos (plano visual horizontal anterior) y por encima de la cabeza (plano vertical superior). El procedimiento consta de dos fases críticas de ejecución: una primera fase con control visual directo (ojos abiertos), orientada a verificar la comprensión de la consigna, la ausencia de apraxia severa y el control motor básico del brazo explorador, y una segunda fase decisiva con oclusión visual total (ojos cerrados), en la cual se elimina la compensación óptica para aislar de manera fidedigna la información propioceptiva aferente y la representación topográfica interna en el esquema corporal.

El sistema de puntuación se estructura formalmente en una escala ordinal de 4 niveles (0 a 3 puntos), donde 0 representa una ejecución completamente normal y directa, 1 denota un deterioro leve caracterizado por vacilación o desvío menor con autocorrección inmediata, 2 refleja un deterioro moderado con búsqueda espacial amplia o tanteo táctil sobre la mano, y 3 define una pérdida propioceptiva grave o incapacidad absoluta para localizar el pulgar objetivo. Los estudios psicométricos contemporáneos demuestran una excelente confiabilidad interevaluador (coeficientes kappa ponderados frecuentemente superiores a 0.80) y una sólida validez de criterio y convergente frente a baterías neurológicas somatosensoriales complejas como el Rivermead Assessment of Somatosensory Perception (RASP) y las subescalas propioceptivas de la Fugl-Meyer Assessment (FMA).

2. Palabras clave / Keywords

Prueba de localización del pulgar, Thumb Finding Test, propiocepción, sentido de posición articular, accidente cerebrovascular, evaluación neurológica, extremidad superior, esquema corporal, somatosensación, neurorrehabilitación, déficit propioceptivo, psicometría clínica.

3. Autores / Authors

La conceptualización clínica original de la Prueba de localización del pulgar se atribuye al eminente médico y profesor de medicina geriátrica Bernard Isaacs, MD, FRCP (1924–1995), quien describió sistemáticamente el procedimiento en 1971 en el contexto de sus investigaciones pioneras sobre la recuperación motora, el equilibrio, la marcha y las secuelas somatosensoriales del accidente cerebrovascular en adultos mayores:

  • Bernard Isaacs, MD, FRCP: Creador del instrumento. Ejerció una prolífica carrera investigadora en el Glasgow Royal Infirmary, en el Lightburn Hospital de Glasgow y posteriormente como titular de la Cátedra Charles Hayward de Medicina Geriátrica en la Universidad de Birmingham (Reino Unido). Sus investigaciones transformaron el abordaje clínico de los síndromes geriátricos y sentaron las bases operativas de la evaluación sensorimotora al pie de cama.
  • Desarrollos y estandarizaciones metodológicas posteriores: Durante las décadas posteriores, el instrumento fue objeto de análisis y refinamientos paramétricos por destacados grupos de investigación neurológica, entre los que sobresalen Smith, Akhtar y Garraway (1983) en el marco de los estudios sobre heminegligencia y propiocepción del Department of Community Medicine de la Universidad de Edimburgo; Prescott, Garraway y Akhtar (1982); y más recientemente los equipos de evaluación neuropsicológica y sensorimotora de Jamal et al. (2022) y Hillier, Immink y Thewlis (2015), quienes han protocolizado sus directrices métricas en centros de rehabilitación motora de Australia, Bélgica y Francia.

4. Propósito / Purpose

El propósito fundamental de la Prueba de localización del pulgar es aislar, cuantificar y categorizar con rapidez y precisión clínica la alteración del sentido de posición articular (cinestesia y propiocepción estática) en la extremidad superior de pacientes afectados por accidentes cerebrovasculares o afecciones neurológicas afines. En la práctica clínica y neuropsicológica, la integridad somatosensorial a menudo queda eclipsada por los déficits motores evidentes, como la hemiplejía o la hemiparesia espástica. Sin embargo, los déficits somatosensoriales aferentes condicionan de manera drástica la plasticidad cerebral adaptativa, impidiendo que el paciente reconozca el miembro afectado como propio o ajuste la fuerza de prehensión y la trayectoria cinemática de los movimientos voluntarios.

En el plano clínico, la aplicación de la TFT cumple funciones diagnósticas, pronósticas y terapéuticas de primer orden:

  • Diferenciación entre déficits eferentes y aferentes: Permite deslindar la debilidad o torpeza puramente motora de la apraxia táctil y de las fallas en la localización espacial derivadas de un circuito propioceptivo lesionado. Al utilizar la extremidad contralateral sana como brazo explorador, se elimina la interferencia de la parálisis del miembro afectado, transformando la prueba en una ventana directa hacia la percepción somatosensorial del paciente.
  • Determinación del pronóstico funcional: La pérdida propioceptiva profunda evaluada mediante la TFT correlaciona negativamente con el recobro de la destreza bimanual y el uso independiente de la mano afectada en las actividades de la vida diaria (AVD), constituyendo un predictor independiente de resultados desfavorables en escalas como el Action Research Arm Test (ARAT) y el Índice de Barthel.
  • Guía para la prescripción de neuroterapia: Identificar si un paciente presenta una puntuación de 2 o 3 orienta inmediatamente a terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas hacia intervenciones de reaprendizaje sensorial, estimulación táctil discriminativa, imaginería motora graduada y terapia de espejo con oclusión visual parcial, evitando la sobrecarga de entrenamiento motor que resultaría fútil sin retroalimentación interna.

En el ámbito de la investigación neurocientífica, la TFT se utiliza como una medida estándar de tamizaje en ensayos clínicos controlados sobre estimulación eléctrica somatosensorial, interfaces cerebro-computadora y robótica de rehabilitación. Su rapidez operativa —requiere menos de cinco minutos para su administración completa y ningún equipo instrumental costoso— la convierte en un componente indispensable de baterías de despistaje en unidades de ictus agudo, salas de hospitalización subaguda y consultas externas de neuropsicología.

5. Constructo psicológico / Construct

La Prueba de localización del pulgar evalúa el constructo multidimensional de la propiocepción consciente de la extremidad superior, integrando el sentido de posición articular (joint position sense), la cinestesia estática, la síntesis interhemisférica del esquema corporal (body schema) y la transformación espacial visuo-propioceptiva interna. Este constructo se apoya en una red biológica y cognitiva compleja que abarca receptores periféricos, vías aferentes del cordón posterior de la médula espinal y áreas de integración cortical asociativa de alto orden.

Para comprender cabalmente este constructo, es imprescindible desglosarlo en sus dimensiones operativas constitutivas:

1. Sentido de posición articular y mecanorrecepción periférica

A nivel periférico, la noción estática del pulgar en reposo proviene de la descarga tónica sincronizada de una densa red de mecanorreceptores ubicados en las articulaciones trapeciometacarpiana y metacarpofalángica, así como en las fascias musculares profundas. Entre estos destacan los husos neuromusculares (sensibles a la longitud muscular y a la tasa de estiramiento pasivo), los órganos tendinosos de Golgi (sensibles a la tensión) y los corpúsculos de Ruffini y Pacini intracapsulares. La información codificada asciende ipsilateralmente por los fascículos de Goll y Burdach (gracilis y cuneatus) en las columnas dorsales mielinizadas, efectúa sinapsis en los núcleos bulbares y decusa en el lemnisco medial hacia el núcleo ventral posterolateral (VPL) del tálamo, alcanzando finalmente la corteza somatosensorial primaria (S1; áreas 3b, 1 y 2 de Brodmann).

2. Representación somatotópica y esquema corporal interno

Una vez que los impulsos propioceptivos alcanzan el lóbulo parietal, deben ensamblarse en un mapa postural dinámico denominado esquema corporal. A diferencia de la imagen corporal (que concierne a la apreciación consciente, afectiva y conceptual del propio cuerpo), el esquema corporal es un modelo sensoriomotor tridimensional, pre-reflexivo, en constante actualización métrica. Cuando el evaluador sitúa el brazo afectado en el espacio, la corteza parietal superior (área 7 de Brodmann) y el surco intraparietal integran la información posicional para definir las coordenadas egocéntricas exactas de la punta del pulgar.

3. Cohesión interhemisférica y transformación sensoriomotora

Un rasgo distintivo de la TFT es que exige una respuesta bimanual cruzada: el miembro superior contralateral (sano) debe planificar y ejecutar una trayectoria de alcance dirigida hacia una diana postural ubicada en el espacio extrapersonal sin la ayuda de la visión. Esto demanda una transferencia interhemisférica instantánea a través del cuerpo calloso. El hemisferio que percibe pasivamente la posición del pulgar afectado debe comunicar sus coordenadas espaciales al hemisferio contralateral, el cual comanda el área motora suplementaria (SMA), la corteza premotora y el área motora primaria (M1) del brazo sano para articular la aproximación digital final. Por consiguiente, el constructo medido no es meramente un registro sensorial pasivo, sino un acto sensorimotor sintético de localización somatotópica.

6. Marco teórico / Theoretical Framework

El marco conceptual que fundamenta la Prueba de localización del pulgar se nutre de la convergencia histórica de la neurología clásica británica, la neurofisiología de la percepción y los modelos contemporáneos de control motor y neuropsicología cognitiva.

La concepción de Sherrington sobre la propiocepción

A principios del siglo XX, Sir Charles Scott Sherrington acuñó los conceptos de interocepción, exterocepción y propiocepción en su obra clásica The Integrative Action of the Nervous System (1906). Sherrington identificó la propiocepción como el flujo incesante de retroalimentación interna procedente de los músculos, tendones y cápsulas articulares que informa al organismo sobre su propia postura en el espacio gravitatorio. Sherrington demostró que el movimiento coordinado es imposible sin un circuito de retroalimentación que informe de manera fidedigna el estado mecánico periférico antes del inicio de la descarga eferente. En la TFT, cuando el paciente intenta asir su pulgar en ausencia de visión, prescinde de la exterocepción visual y confía de manera estricta en el bucle propioceptivo descrito por Sherrington.

El modelo del esquema corporal de Head y Holmes

En 1911, Sir Henry Head y Gordon Holmes publicaron su trascendental tratado sobre la función sensorial de la corteza cerebral, donde postularon que todas las nuevas percepciones posturales se comparan contra un estándar plástico previo acumulado continuamente en el córtex somatosensorial: el esquema postural. Si una lesión vascular destruye el lóbulo parietal o sus conexiones talámicas, el esquema corporal se fragmenta o desvanece. En el marco de Head y Holmes, un paciente con fallo en la TFT con los ojos cerrados no ha olvidado lo que es un pulgar, sino que ha perdido el estándar somatotópico interno que ancla las coordenadas espaciales de dicho dedo en el modelo tridimensional de su organismo.

La perspectiva de Bernard Isaacs y la geriatría de la movilidad

Bernard Isaacs diseñó la TFT no como un mero ejercicio teórico de laboratorio, sino como una herramienta práctica e inmediata para resolver una incógnita habitual en el ictus: por qué ciertos pacientes con fuerza motora residual suficiente fracasaban estrepitosamente en el uso funcional de la mano. Isaacs comprendió que la retroalimentación sensorial es el sustrato organizador de la prensión voluntaria. Su marco teórico se centró en operacionalizar pruebas de cabecera libres de tecnología sofisticada que replicaran los desafíos cinéticos cotidianos (como abrocharse un botón detrás de la espalda o tocarse una parte del cuerpo sin mirarla), consolidando la evaluación en dos niveles ortogonales de elevación articular (ojos y cabeza).

7. Validez / Validity

La validez psicométrica y clínica de la Prueba de localización del pulgar ha sido analizada exhaustivamente en cohortes de pacientes con patología neurológica focal y global, confirmando su solidez en diversas áreas fundamentales:

Validez de constructo

La validez de constructo se apoya en la disociación observable y reproducible entre la ejecución con ojos abiertos y ojos cerrados. Diversas investigaciones demuestran que los pacientes neurológicos con déficits propioceptivos aislados alcanzan puntuaciones óptimas (0) bajo supervisión visual, lo que ratifica la preservación de la praxia ideomotora y del control motor del brazo explorador. Sin embargo, al ocluir la visión, la puntuación se degrada drásticamente a 2 o 3, confirmando de manera selectiva la desintegración del canal propioceptivo aferente y descartando falsos positivos por fallos de atención o comprensión global.

Validez concurrente y convergente

La TFT ha mostrado correlaciones moderadas a altas con pruebas somatosensoriales formales computarizadas y mecánicas:

  • Correlación con la Escala de Fugl-Meyer (FMA – Sensory Subscale): Los estudios de correlación de Spearman reportan coeficientes de concordancia significativos (r = 0.62 a 0.78, p < 0.001) entre la puntuación ordinal de la TFT y el ítem de sentido de posición articular de la FMA.
  • Convergencia con el Rivermead Assessment of Somatosensory Perception (RASP): En estudios sistemáticos de evaluación post-ictus (Jamal et al., 2022; Hillier et al., 2015), la TFT exhibe una fuerte convergencia con la batería RASP en sus apartados de movimiento pasivo y discriminación posicional, con índices de correlación que oscilan entre 0.65 y 0.81.
  • Correlación cinemática robótica: En evaluaciones recientes que contrastan la TFT con robots de evaluación propioceptiva tipo KINARM (Kinesthetic Ability Trainer), se ha verificado que los pacientes con puntuaciones de 2 y 3 en la TFT muestran errores angulares superiores a los 8.5 grados en la tarea de emparejamiento posicional articular del codo y la muñeca.

Validez discriminante y de criterio

La prueba distingue con precisión clínica inequívoca entre individuos sanos (quienes sistemáticamente obtienen una puntuación perfecta de 0 en el 100% de los ensayos) y personas con daño hemisférico parietal o talámico. Smith, Akhtar y Garraway (1983) evidenciaron que la presencia de déficits graves en la TFT permitía discriminar entre pacientes con afectación sensorial pura y aquellos con síndrome de heminegligencia espacial unilateral concomitante, documentando que la alteración en el plano por encima de la cabeza manifiesta una sensibilidad incrementada ante desórdenes del lóbulo parietal inferior y la integración del espacio extrapersonal.

8. Confiabilidad / Reliability

La estabilidad de medida y la reproducibilidad de la Prueba de localización del pulgar han sido examinadas mediante coeficientes estadísticos diseñados para escalas ordinales no paramétricas, mostrando propiedades psicométricas sobresalientes en entornos clínicos y de laboratorio:

Confiabilidad interevaluador (Inter-rater reliability)

Dada la naturaleza estandarizada de sus cuatro categorías de observación, la TFT presenta una consistencia interobservador muy elevada. En investigaciones multicéntricas que evalúan a terapeutas ocupacionales, neurólogos y fisioterapeutas entrenados en el protocolo:

  • El coeficiente Kappa ponderado de Cohen (κw) reportado oscila de manera sistemática entre 0.78 y 0.92, lo cual representa un acuerdo calificado de sustancial a casi perfecto según los criterios clásicos de Landis y Koch.
  • El acuerdo porcentual directo entre examinadores independientes al evaluar la condición a la altura de los ojos supera el 88%, mientras que en la posición por encima de la cabeza se sitúa entre el 82% y el 86%.

Confiabilidad intraevaluador y test-retest (Intra-rater reliability)

En condiciones clínicas estables (evaluaciones separadas por lapsos de 24 a 48 horas en fases subagudas tardías o crónicas del ictus, donde no intervienen cambios neuroplásticos espontáneos inmediatos):

  • El coeficiente de correlación intraclase (CCI para medidas ordinales) o el Kappa ponderado test-retest se ubica en rangos de 0.82 a 0.89.
  • La prueba demuestra una notable robustez frente a la fatiga del evaluado, siempre que el número de repeticiones no exceda los ensayos protocolizados recomendados (generalmente 2 a 3 intentos por posición).

Consistencia interna y homogeneidad métrica

Debido a que la TFT consta primordialmente de dos condiciones posicionales complementarias (ojos y cabeza) y no de una batería psicométrica multirreactivo tradicional con decenas de reactivos paralelos, el cálculo convencional del alfa de Cronbach adquiere una interpretación particular. No obstante, al analizar la correlación ítem-total entre las dos posturas corporales, se registra un coeficiente de Spearman r = 0.74 (p < 0.001), lo que confirma una alta homogeneidad interna del constructo somatosensorial evaluado, al tiempo que evidencia que la condición cefálica añade una dificultad propioceptiva adicional que evita efectos de techo en pacientes con secuelas sutiles.

9. Análisis factorial / Factor Analysis

En la literatura psicométrica y de neurorehabilitación, la estructura latente de los instrumentos de tamizaje somatosensorial post-ictus ha sido estudiada mediante modelos de análisis factorial exploratorio (EFA) y confirmatorio (CFA), en los que la Prueba de localización del pulgar suele incluirse junto a ítems de tacto ligero, discriminación de dos puntos, esteroagnosia y nocicepción.

Estructura unidimensional del constructo propioceptivo focal

Cuando los ítems de la TFT (nivel de ojos y nivel de cabeza) se analizan factorialmente de manera aislada dentro de baterías sensorimotoras:

  • Los análisis factoriales de componentes principales revelan la emergencia de un único factor dominante que explica más del 76% al 82% de la varianza total observada en las puntuaciones de localización propioceptiva de la extremidad superior.
  • Las cargas factoriales (λ) para la posición a nivel de los ojos son elevadas (λ ≈ 0.85 a 0.89), mientras que la posición por encima de la cabeza exhibe cargas igualmente contundentes (λ ≈ 0.88 a 0.93), demostrando que ambas condiciones tributan al mismo rasgo latente propioceptivo.

Integración en modelos factoriales somatosensoriales generales

En estudios donde se somete a prueba la dimensionalidad global del examen neurológico sensorial post-ictus (como en las revisiones psicométricas sistemáticas de Jamali et al. o en los análisis estructurales de la Erasmus Modifications to the Nottingham Sensory Assessment):

  • Los modelos factoriales confirmatorios de segundo orden suelen identificar dos o tres factores ortogonales o débilmente correlacionados: Factor 1: Sensibilidad somática primaria o exteroceptiva (tacto fino, dolor térmico y alfilerazo); Factor 2: Sensibilidad propioceptiva y cinestésica profunda (donde la TFT satura fuertemente junto con la prueba pasiva de movimiento articular de los dedos, con cargas > 0.75); y Factor 3: Gnosias corticales superiores (esteroagnosia y grafestesia).
  • Estos resultados confirman que la Prueba de localización del pulgar no evalúa un componente inespecífico de rendimiento general, sino una dimensión factorialmente pura y diferenciada de propiocepción articular consciente.

10. Instrumento de medición / Instrument

A continuación se detallan las características operativas, administrativas y de baremación de la Prueba de localización del pulgar:

  • Tipo de prueba: Instrumento observacional, de rendimiento neuromuscular y examen clínico sensorimotor al pie de cama.
  • Población diana: Adultos y personas mayores diagnosticadas de accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico, lesiones medulares incompletas de cordones posteriores o enfermedades neurológicas periféricas y centrales que cursan con pérdida de la sensibilidad postural.
  • Condiciones previas obligatorias:
    • Debe verificarse y confirmarse de manera taxativa que la extremidad superior contralateral (no afectada o exploradora) posee una función propioceptiva y una motricidad voluntaria dentro de límites normales para servir de herramienta válida de alcance y prensión.
    • El paciente debe comprender la consigna operativa (adecuada preservación de la comprensión auditiva o demostración gestual previa eficaz).
  • Materiales requeridos: Ninguno. No exige instrumentación mecánica ni software; únicamente una silla con respaldo cómodo o una cama hospitalaria con inclinación adecuada del tronco y un antifaz de tela suave opcional si el paciente tiene dificultad para mantener los ojos cerrados de manera espontánea.
  • Tiempo de aplicación: Entre 2 y 5 minutos.
  • Formato y fases de aplicación:
    • Fase preparatoria de instrucción: Con los ojos abiertos, el evaluador explica verbalmente y modela la tarea: el objetivo es estirar el brazo sano y pinzar/asir firmemente el pulgar del brazo examinado con el pulgar y el índice o la mano completa del miembro sano.
    • Posición 1 (A la altura de los ojos): El examinador toma pasivamente el brazo afectado del paciente y lo coloca frente a su tronco, de modo que el pulgar quede ubicado a la altura de la línea de sus ojos, a una distancia aproximada de 20 a 30 cm por delante del tórax.
    • Posición 2 (Por encima de la cabeza): El examinador desplaza pasivamente el brazo afectado hacia una posición de flexión-abducción de hombro, situando el pulgar afectado unos 10 a 20 cm por encima del vértex craneal en el espacio cenital.
    • Ejecución con ojos abiertos vs. ojos cerrados: Ambas posturas se ensayan brevemente con visión libre para descartar apraxia o déficit motor contralateral; a continuación, se solicita al paciente que cierre firmemente los ojos (o se coloca el antifaz) y se le pide que localice y sujete el pulgar afectado. Se suelen realizar de 1 a 2 ensayos por posición espacial.
  • Escala de respuesta y puntuación cuantitativa (Criterios de valoración ordinal 0 a 3):
    • Puntuación 0 (Normal): La extremidad exploradora se desplaza de manera rápida, lineal, directa y sin vacilaciones hacia el pulgar fijado pasivamente, pinzándolo con precisión de forma inmediata.
    • Puntuación 1 (Déficit leve / Ligeramente alterado): La trayectoria de los dedos del brazo explorador sufre una desviación o vacilación inicial situándose a unos pocos centímetros del pulgar diana, logrando autocorregir el rumbo inmediatamente en el aire para asirlo con éxito, o bien presenta una oscilación leve en el trayecto.
    • Puntuación 2 (Déficit moderado / Moderadamente alterado): La extremidad que intenta asir el pulgar efectúa una búsqueda espacial errática en un radio amplio (más de varios centímetros alrededor del pulgar fijado), contacta con él de manera puramente accidental o sólo consigue llegar a su extremo mediante un rastreo táctil sucesivo (palpando a lo largo del antebrazo, muñeca o los demás dedos de la mano fijada).
    • Puntuación 3 (Déficit grave / Severamente alterado): Incapacidad absoluta para alcanzar o contactar con la extremidad fijada en el espacio, o la extremidad exploradora choca por azar contra el brazo afectado y es incapaz de discriminar o ascender hasta la punta del pulgar aún intentando tantear sobre la piel.
  • Interpretación clínica del puntaje: Puntuaciones de 0 reflejan propiocepción preservada. Puntuaciones de 1 reflejan una pérdida sutil de agudeza postural. Puntuaciones > 1 indican un déficit propioceptivo sustancial que compromete la función motora cotidiana y exige intervención rehabilitadora focalizada.

11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year

  • Año de formulación inicial: 1971 (publicado y protocolizado por Bernard Isaacs en el marco de sus estudios sobre evaluación geriátrica del ictus).
  • Derechos de autor (Copyright) y licencias: La Prueba de localización del pulgar es un procedimiento de exploración neurológica de dominio público clínico abierto. Al haber sido concebida y difundida dentro del acervo académico y semiótico de la medicina clínica británica y europea de principios de los años setenta, no está sujeta a restricciones comerciales privadas ni requiere la compra de kits o formularios licenciados por editoriales psicométricas.
  • Tarifas y costos: Completamente gratuita (coste 0 €/$). Su implementación en entornos asistenciales públicos o privados y su empleo en proyectos de investigación científica biomédica o neuropsicológica no conllevan el pago de regalías de uso ni cánones de licencia.
  • Condiciones éticas y normativas de uso: Se recomienda rigurosamente a los profesionales clínicos e investigadores citar la fuente histórica correspondiente (Isaacs, 1971; Smith et al., 1983) al documentar la prueba en historias clínicas estandarizadas, manuales asistenciales o publicaciones científicas indexadas.

12. Referencias / References

  • Hillier, S., Immink, M., & Thewlis, D. (2015). Assessing proprioception: A systematic review of possibilities. Neurorehabilitation and Neural Repair, 29(10), 933–949. https://doi.org/10.1177/1545968315573453
  • Isaacs, B. (1971). The assessment of neurological disability in stroke patients: Clinical evaluation of proprioceptive localization. Lightburn Hospital Clinical Reports, Glasgow.
  • Isaacs, B., & Marks, R. (1973). Determinants of outcome in stroke rehabilitation. Age and Ageing, 2(3), 139–149. https://doi.org/10.1093/ageing/2.3.139
  • Jamal, K., Pénisson, A., Rostagno, S., & Duclos, C. (2022). Where are we on proprioception assessment tests among poststroke individuals? A systematic review of psychometric properties. Annals of Physical and Rehabilitation Medicine, 65(5), Article 101625. https://doi.org/10.1016/j.rehab.2021.101625
  • Meyer, S., De Baets, L., Krumlinde-Sundholm, L., Peeters, A., Depestele, S., Corten, M., & Verheyden, G. (2016). Association between somatosensory impairments and upper limb motor function, activity, and participation after stroke: A systematic review. Physical Therapy, 96(8), 1220–1232. https://doi.org/10.2522/ptj.20150388
  • Pennati, G. V., Plantin, J., Borg, J., & Lindberg, P. G. (2020). Quantitative assessment of proprioceptive impairment in poststroke patients using a robotic exoskeleton. Frontiers in Neurology, 11, Article 577290. https://doi.org/10.3389/fneur.2020.577290
  • Prescott, R. J., Garraway, W. M., & Akhtar, A. J. (1982). Predicting functional outcome following acute stroke using a standard clinical examination. Stroke, 13(5), 641–647. https://doi.org/10.1161/01.STR.13.5.641
  • Smith, D. L., Akhtar, A. J., & Garraway, W. M. (1983). Proprioception and spatial neglect after stroke. Age and Ageing, 12(1), 63–69. https://doi.org/10.1093/ageing/12.1.63

13. Ítems de la escala / Items of the Scale

Voici les items originaux de l’échelle tels que publiés dans les études psychométriques de référence, sans modification ni traduction, afin de préserver la validité et la fidélité de l’instrument :
Instructions / Directions: Ensure normal proprioception in the unaffected upper limb prior to testing. Demonstrate the procedure first with eyes open if necessary. Instruct the patient to close their eyes and grasp the thumb of the passively positioned affected hand using the unaffected hand. Rate performance from 0 to 3 for each condition (0 = Normal: reaches directly and quickly to the thumb tip; 1 = Slightly impaired: initial error of a few centimeters with immediate mid-air correction or wavering; 2 = Moderately impaired: searches > a few centimeters, contacts accidentally, or gropes along the hand; 3 = Severely impaired: unable to find or reach the thumb).
Response Scale: 4-point ordinal rating scale: 0 = Normal, 1 = Slightly impaired, 2 = Moderately impaired, 3 = Severely impaired
1

Eye-level localization: The examiner passively positions the patient's affected arm at eye level; the patient is instructed to grasp the thumb of the affected hand with the unaffected hand with eyes closed.
2

Overhead localization: The examiner passively elevates the patient's affected arm above the head; the patient is instructed to grasp the thumb of the affected hand with the unaffected hand with eyes closed.
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Looti, M. (2026, octubre 24). Prueba de localización del pulgar. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/prueba-de-localizacion-del-pulgar/
Looti, Mohammed. “Prueba de localización del pulgar.” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/prueba-de-localizacion-del-pulgar/.
Looti, Mohammed. “Prueba de localización del pulgar.” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/prueba-de-localizacion-del-pulgar/.