Test de apoyo monopodal

El Test de apoyo monopodal (Single Leg Stance Test, SLST) es una prueba motora que cuantifica el equilibrio estático y la integración sensorial con ojos abiertos y cerrados para estratificar el riesgo de caídas y la estabilidad articular.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen

El Test de apoyo monopodal (conocido internacionalmente como Single Leg Stance Test [SLST], Unipedal Stance Test [UPST] o One-Leg Stance Test [OLST]) es una prueba estandarizada de rendimiento motor y control postural estático ampliamente utilizada en los ámbitos de la neuropsicología, la fisioterapia, la medicina geriátrica y la kinesiología deportiva. Diseñado originalmente para evaluar la integridad propioceptiva y la estabilidad funcional de la extremidad inferior tras traumatismos ligamentosos, el instrumento ha evolucionado hasta convertirse en un biomarcador funcional indispensable para determinar la reserva psicomotriz, el riesgo inminente de caídas, el deterioro sensorio-cognitivo y el pronóstico de morbilidad y mortalidad general en poblaciones de adultos y personas mayores.

La prueba evalúa la capacidad temporal que exhibe un individuo para sostener el equilibrio sobre una única extremidad inferior sin apoyos externos, cuantificando la estabilidad en dos condiciones biomecánicas y sensoriales diferenciadas: con ojos abiertos (donde interactúan la aferencia visual, la función vestibular y la señal propioceptiva articular y miotendinosa) y con ojos cerrados (donde se suprime el componente visual, desafiando exclusivamente la compensación somatosensorial y vestibular central). La métrica primaria corresponde al tiempo de permanencia cronometrado en segundos antes de que se produzca una pérdida de equilibrio, definida por el descenso del pie suspendido, el desplazamiento o traslación del pie de apoyo o la separación de los brazos respecto a los puntos de referencia corporal establecidos.

En el ámbito psicométrico y clínico-funcional, el test reporta coeficientes de fiabilidad interevaluador excepcionales (coeficiente de correlación intraclase, ICC > 0,95) y una fiabilidad test-retest de moderada a excelente (ICC entre 0,72 y 0,89 en adultos mayores y sujetos con afecciones neuromusculoesqueléticas). La validez de criterio y predictiva está ampliamente documentada: tiempos inferiores a 5 segundos con ojos abiertos constituyen un predictor de alto impacto para caídas recurrentes y fracturas por fragilidad, mientras que la incapacidad para sostener 10 segundos en edades medianas y avanzadas se asocia a un incremento estadísticamente significativo del riesgo de mortalidad por cualquier causa. Su integración en baterías globales de control postural ratifica que la bipedestación unipodal satura fuertemente en el factor latente de estabilidad sobre base de sustentación reducida.

2. Palabras clave

Test de apoyo monopodal, equilibrio estático, control postural, propiocepción, riesgo de caídas, psicomotricidad, biomecánica articular, evaluación geriátrica, integración sensorial, estabilidad unipodal, rendimiento motor, neurofisiología postural.

3. Autores

La formalización clínica original del test de bipedestación sobre una extremidad en el marco de la propiocepción funcional y la cinemática articular se atribuye a las investigaciones pioneras desarrolladas a mediados de la década de 1960 por el cirujano ortopédico británico Michael Anthony Ross Freeman (1931-2017), junto con sus colegas clínicos el Dr. M. R. E. Dean y el oncólogo y médico radioterapeuta Iain W. F. Hanham (1933-2020), adscritos principalmente al prestigioso Westminster Hospital y al London Hospital Medical College en Londres, Reino Unido.

El profesor Michael A. R. Freeman, reconocido internacionalmente por sus contribuciones seminales al diseño de prótesis de rodilla y al estudio de la bioingeniería articular, postuló junto con Dean y Hanham en su célebre artículo de 1965 publicado en The Journal of Bone and Joint Surgery que los esguinces laterales de tobillo y los traumatismos del pie no solo comprometían la integridad mecánica pasiva de los ligamentos, sino que provocaban una «desaferentación articular» profunda. Dicho fenómeno privaba al sistema nervioso central de las señales mecanorreceptoras originadas en la cápsula articular y en los ligamentos lesionados, generando una pérdida crítica de la coordinación motora refleja y una queja subjetiva habitual referida por los pacientes como «fallo» o «inestabilidad funcional» del pie (giving way).

Para objetivar este déficit funcional de origen neuromuscular y propioceptivo, Freeman, Dean y Hanham diseñaron el protocolo clínico de bipedestación monopodal bajo privación y mantenimiento de estímulos visuales (ensayos con ojos abiertos y cerrados), estableciendo las bases experimentales de lo que posteriormente sería adoptado universalmente en protocolos de valoración psicomotriz, gerontología y neurorehabilitación. A lo largo de las décadas posteriores, investigadores como Richard W. Bohannon, J. O. Judge y Bruno Vellas continuaron refinando los valores normativos y estandarizando las pautas contemporáneas de cronometraje y criterios de detención.

4. Propósito

El propósito primordial del Test de apoyo monopodal consiste en cuantificar objetivamente la capacidad del sistema neuromuscular y nervioso central para sostener la estabilidad postural estática frente a una reducción drástica de la base de sustentación corporal. Al elevar una pierna, la superficie disponible para contrarrestar la fuerza gravitatoria disminuye a la pequeña área anatómica delimitada por la planta del pie de apoyo, lo que exige un incremento sustancial en la velocidad, precisión y modulación de las respuestas correctoras posturales.

Aplicaciones en la práctica clínica y geriátrica

En el contexto geriátrico y de la medicina preventiva, el test opera como una herramienta de cribado rápido y no invasivo para la estratificación del riesgo de caídas traumáticas. La preservación del apoyo unipodal requiere una integración sensorio-motora eficiente; por consiguiente, el test permite:

  • Identificar fragilidad motora y declive psicomotor prematuro: Los individuos que muestran una degradación severa en el tiempo de soporte exhiben un riesgo notablemente mayor de institucionalización, pérdida de autonomía en las actividades básicas de la vida diaria y fracturas osteoporóticas de cadera.
  • Monitorización evolutiva en rehabilitación: Evaluar la eficacia de programas terapéuticos basados en entrenamiento de la propiocepción, fisioterapia motora, potenciación muscular de la cadera (especialmente el complejo glúteo medio) y ejercicios de reeducación del equilibrio como el tai chi.
  • Detección de neuropatías periféricas: En pacientes con diabetes mellitus o polineuropatías inflamatorias, la acusada asimetría o el fracaso precoz del balance bajo condiciones de privación visual refleja la pérdida selectiva de aferencias propioceptivas gruesas de tipo Ia y II.

Aplicaciones en neuropsicología y neurorehabilitación

Aunque clásicamente catalogado como una prueba física, el mantenimiento de la postura monopodal impone una demanda atencional y ejecutiva considerable. En la evaluación neuropsicológica moderna, el rendimiento en el apoyo monopodal se analiza en el marco de la «reserva cognitiva y motora» y el fenómeno de interferencia por doble tarea. El test se utiliza frecuentemente en:

  • Enfermedades neurodegenerativas: En fases tempranas de la enfermedad de Parkinson, corea de Huntington y esclerosis múltiple, la inestabilidad en bipedestación monopodal anticipa trastornos del inicio de la marcha y congelamiento postural (freezing).
  • Accidentes cerebrovasculares (ictus): Comparar el rendimiento entre el hemicuerpo afectado y el contralateral arroja un índice cuantificable de la asimetría funcional y de la reorganización corticoespinal post-lesión.

Aplicaciones en medicina del deporte y traumatología

En el deporte de alto rendimiento y la traumatología ortopédica, el test se utiliza como un biomarcador dinámico-estático para autorizar el retorno deportivo (return to play) tras reconstrucciones del ligamento cruzado anterior (LCA), inestabilidad crónica de tobillo y roturas miotendinosas. La presencia de déficits contralaterales persistentes denota una adaptación compensatoria deficiente que incrementa el riesgo de re-lesión.

5. Constructo psicológico

El constructo evaluado por el test trasciende la simple fuerza muscular aislada o la resistencia física; se define epistemológicamente como el control postural estático y la autorregulación sensoriomotriz en condiciones de reto biomecánico. El control postural constituye la habilidad perceptivo-motora de organizar la orientación y la estabilidad corporal en el espacio mediante la constante proyección vertical del centro de gravedad (o centro de masa) dentro de los límites físicos delimitados por la base de soporte.

Dimensiones perceptivas y sensoriomotoras integradas

El mantenimiento del apoyo monopodal demanda una interacción multidimensional entre subprocesos neurológicos, sensoriales y cognitivos:

  • Ponderación sensorial adaptativa (Sensory Reweighting): Para mantener el equilibrio sobre un pie, el sistema nervioso central debe integrar constantemente aferencias procedentes de tres canales fisiológicos distintos:
    • Sistema somatosensorial: Conduce la aferencia propioceptiva desde los mecanorreceptores de la cápsula y ligamentos del tobillo, receptores cutáneos plantares y husos neuromusculares de la musculatura intrínseca y extrínseca del pie y la pierna.
    • Sistema vestibular: Detecta aceleraciones angulares y lineales a través de los canales semicirculares y los órganos otolíticos (utrículo y sáculo), esenciales para preservar la orientación cefálica en el plano gravitatorio.
    • Sistema visual: Proporciona referencias cinemáticas respecto a coordenadas ópticas espaciales estables. La condición con «ojos abiertos» permite la máxima compensación foveal y retiniana periférica, mientras que la condición con «ojos cerrados» fuerza al sistema nervioso a incrementar la ganancia sináptica de los bucles propioceptivo-vestibulares.
  • Estrategias neuromusculares de corrección postural: A diferencia de la bipedestación con ambos pies, donde predomina la estrategia de tobillo en el plano sagital acoplada a la estrategia de cadera en el plano frontal, en el apoyo monopodal la reducción de la anchura lateral de la base anula la efectividad aislada del momento torsor del tobillo en sentido mediolateral. Como consecuencia, el sistema central recurre de manera combinada a contracciones fásicas del complejo muscular subtalar (músculos tibial posterior y peroneos) y a microactivaciones rítmicas del plano lumbopélvico (complejo aductor/abductor y core abdominolumbar).
  • Recursos atencionales y función ejecutiva: El mantenimiento de la bipedestación sobre un solo pie no es enteramente automatizado a nivel subcortical ni espinal; involucra redes frontoparietales y los ganglios basales. A medida que un sujeto percibe el riesgo de desbalance, debe asignar recursos atencionales sostenidos y modular la inhibición de impulsos motores divergentes para suprimir movimientos oscilatorios corporales de gran amplitud que desestabilizarían el centro de masa.
  • Autoeficacia motora y reactividad al miedo a caer: La respuesta emocional de aprensión genera rigidez muscular o co-contracción generalizada patológica. En personas con elevado «miedo a caer» (fear of falling), la disminución del balance unipodal correlaciona estrechamente con esquemas desadaptativos de evitación y pérdida de confianza en la propia estabilidad funcional (baja autoeficacia postural).

6. Marco teórico

El marco conceptual del Test de apoyo monopodal se inserta sólidamente en el modelo de sistemas del control motor, formalizado originalmente por el fisiólogo soviético Nikolái Bernstéin y posteriormente expandido en la neurociencia y fisioterapia contemporáneas por investigadoras como Anne Shumway-Cook y Marjorie Woollacott. Este paradigma rechaza la noción jerárquica lineal y cerrada del reflejo pavloviano estricto, concibiendo la postura como el resultado dinámico y no lineal de una interacción continua entre las demandas de la tarea biomecánica, el ambiente circundante y los múltiples subsistemas del organismo humano.

La teoría del control postural y el problema de los grados de libertad

De acuerdo con el modelo de Bernstéin, el aparato locomotor humano posee un número excesivo de grados de libertad articulares y musculares que el sistema motor central debe coordinar. Durante la bipedestación bipodal ordinaria, el cuerpo se comporta análogamente a un modelo de péndulo invertido de base ancha, donde las oscilaciones se absorben mediante ligeras variaciones de la tensión del tendón de Aquiles y el tríceps sural.

No obstante, al elevar un miembro inferior, los grados de libertad aumentan intrínsecamente en el espacio articular del miembro sustentador y la pelvis bascula hacia el lado no apoyado debido a la gravedad. Según la clásica hipótesis biomecánica de Trendelenburg, el músculo glúteo medio ipsilateral debe generar de forma inmediata una fuerza isométrica suficiente para estabilizar la hemipelvis en el plano frontal. Si se produce un fallo propioceptivo primario en los mecanorreceptores articulares de la articulación talocrural y subastragalina —postulado originalmente por Freeman, Dean y Hanham (1965)—, se produce una asincronía en el disparo de las unidades motoras fásicas de corrección, desencadenando una desviación catastrófica del centro de presión fuera del perímetro de soporte plantar.

Teoría de la reponderación sensorial de Peterka

El modelo contemporáneo de integración sensoriomotriz formulado por Robert J. Peterka establece que el sistema nervioso central opera como un filtro cibernético multicanal con control por retroalimentación negativa y acción predictiva (feedforward). En circunstancias ideales sobre superficie plana y con ojos abiertos, un sujeto sano distribuye su ponderación sensorial asignando aproximadamente un 70 % de peso relativo a la información somatosensorial plantar, un 10 % al sistema vestibular y un 20 % a las aferencias visuales.

Cuando el protocolo exige cerrar los ojos, el porcentaje visual desciende a 0 %. El sistema nervioso central se ve forzado instantáneamente a reajustar su ganancia neurológica: la aferencia somatosensorial asciende a cerca del 70-80 % y la ganancia vestibular se incrementa de forma crítica hasta el 20-30 %. Los pacientes que padecen déficit de mecanorreceptores periféricos, neuropatías axonales sensitivas o atrofia de las vías espinocerebelosas son incapaces de efectuar esta calibración compensatoria en tiempo real, lo que explica la caída abrupta en los segundos cronometrados con ojos cerrados frente a ojos abiertos.

7. Validez

La validez psicométrica y funcional del test ha sido objeto de exhaustivos estudios internacionales a lo largo de seis décadas, confirmando su idoneidad como marcador sustituto de la reserva biomecánica corporal.

Validez de constructo y validez discriminante

La validez de constructo se fundamenta en la capacidad unívoca del test para diferenciar con precisión milimétrica el rendimiento motor en función de la edad cronológica, el estado de salud neuromuscular y las patologías crónicas:

  • Sensibilidad a la senescencia fisiológica: Investigaciones clásicas de Bohannon et al. (1984) y réplicas normativas modernas de Springer et al. (2007) han evidenciado una disminución lineal casi biológica del tiempo de permanencia con el incremento de la edad decenal. Mientras que adultos jóvenes de entre 20 y 39 años mantienen con normalidad un promedio de 43 a 45 segundos con ojos abiertos (saturando el límite de techo de la prueba), los adultos mayores de 80 años registran medias normativas reducidas a entre 5 y 10 segundos con ojos abiertos, y raramente superan los 2 o 3 segundos con ojos cerrados.
  • Discriminación de poblaciones clínicas: La prueba diferencia con una significación estadística contundente (p < 0,001) entre individuos sanos asintomáticos y pacientes con diagnóstico confirmado de inestabilidad funcional crónica de tobillo, osteoartritis avanzada de rodilla o cadera, radiculopatías lumbares L5-S1 y secuelas de accidente cerebrovascular.

Validez convergente

El test demuestra correlaciones estadísticas moderadas a altas con los instrumentos más robustos de evaluación del equilibrio y la movilidad funcional:

  • Escala de Equilibrio de Berg (Berg Balance Scale, BBS): Coeficientes de correlación de Pearson y Spearman situados de manera consistente entre r = 0,65 y r = 0,72 en adultos mayores residentes en la comunidad.
  • Prueba Timed Up and Go (TUG): Correlación inversa negativa significativa (r = -0,55 a -0,68; a menor tiempo en apoyo monopodal, mayor tiempo empleado y peor agilidad funcional en el TUG).
  • Escala de Eficacia de Caídas Internacional (FES-I): Correlación inversa (r = -0,48 a -0,54), indicando que un rendimiento reducido en bipedestación unipodal se acompaña invariablemente de un mayor temor psicológico a caer durante actividades cotidianas.
  • Prueba de Alcance Funcional (Functional Reach Test): Correlaciones concurrentes positivas (r = 0,58 a 0,64).

Validez predictiva

La validez predictiva longitudinal de la prueba es uno de sus atributos más valorados en salud pública y medicina preventiva:

  • Riesgo prospectivo de caídas: El estudio longitudinal clásico de Vellas et al. (1997) determinó que la incapacidad para mantener la posición unipodal durante al menos 5 segundos con ojos abiertos confiere un riesgo relativo casi tres veces mayor (RR ≈ 2,13 a 2,80) de sufrir caídas traumáticas recurrentes y lesiones graves dentro del año de seguimiento en adultos mayores.
  • Mortalidad por todas las causas: En un estudio de cohorte a gran escala publicado en el British Journal of Sports Medicine (Araujo et al., 2022) con más de 1700 participantes de entre 51 y 75 años seguidos durante una década, la incapacidad para completar satisfactoriamente un periodo de 10 segundos de apoyo monopodal con ojos abiertos se asoció, tras ajustar por edad, sexo y comorbilidades cardiovasculares, con un hazard ratio (HR) de 1,84 (IC 95 %: 1,23–2,78) para mortalidad general.

8. Confiabilidad

La confiabilidad del Test de apoyo monopodal ha sido verificada sistemáticamente en diversas muestras clínicas e independientes, demostrando que sus resultados son altamente reproducibles cuando se siguen procedimientos metodológicos estandarizados.

Fiabilidad interevaluador

La concordancia entre diferentes examinadores es una de las más sólidas entre las pruebas de rendimiento motor no instrumentalizadas. El estudio normativo prospectivo conducido por Springer et al. (2007) evaluó la fiabilidad interexaminador en 549 sujetos sanos de entre 18 y 89 años, reportando:

  • Condición con ojos abiertos: Coeficiente de correlación intraclase (ICC) = 0,994 (IC 95 %: 0,989 a 0,996).
  • Condición con ojos cerrados: Coeficiente de correlación intraclase (ICC) = 0,998 (IC 95 %: 0,996 a 0,999).

Estos valores numéricos casi perfectos se atribuyen a la objetividad de los criterios de detención cronométrica (el descenso del pie no apoyado o el desprendimiento manual de la pelvis representan límites visuales inequívocos para los observadores capacitados).

Fiabilidad intraevaluador y test-retest

La estabilidad temporal del test (fiabilidad test-retest) ha mostrado índices consistentes en múltiples escenarios:

  • En adultos mayores comunitarios sanos, los coeficientes ICC oscilan habitualmente entre 0,82 y 0,89 cuando las mediciones se realizan con intervalos de 24 horas a 7 días.
  • En pacientes con artrosis de cadera o rodilla y tras artroplastia total articular, los estudios señalan coeficientes test-retest de ICC = 0,72 a 0,82 (IC 95 %: 0,64–0,91).
  • En adultos con neuropatías periféricas o secuelas neurológicas crónicas, los valores de fiabilidad test-retest oscilan entre 0,73 y 0,86.

Error estándar de medida (SEM) y cambio mínimo detectable (MDC)

El error estándar de medida (Standard Error of Measurement, SEM) en cohortes de adultos mayores se sitúa típicamente entre 2,1 y 3,8 segundos para la modalidad de ojos abiertos. Consecuentemente, el cambio mínimo detectable (Minimal Detectable Change, MDC al 95 % de nivel de confianza) se ha establecido en el rango de 5,8 a 8,2 segundos. Esto implica que, para confirmar una mejora biológicamente genuina tras una intervención terapéutica y descartar la varianza atribuible al azar o al error aleatorio del cronometrador, la ganancia en la prueba debe exceder dicho umbral.

9. Análisis factorial

Dado que el test es una medida continua basada en tiempo físico de rendimiento, no contiene ítems convencionales de tipo Likert ni una matriz ordinal cerrada. Sin embargo, su dimensionalidad ha sido rigurosamente modelada mediante análisis factorial exploratorio (EFA), análisis factorial confirmatorio (CFA) y modelos de la teoría de respuesta al ítem (TRI) cuando el test se integra en baterías analíticas globales de equilibrio, tales como la Fullerton Advanced Balance Scale (FABS), la prueba Balance Evaluation Systems Test (BESTest) o la batería corta de rendimiento físico (SPPB).

Estructura latente y cargas factoriales

En análisis factoriales exploratorios realizados sobre baterías psicomotoras que abarcan bipedestación estática, marcha reactiva y transferencias biomecánicas:

  • Factor de Estabilidad Estática sobre Base Reducida: El ítem de apoyo unipodal satura de manera unívoca y dominante en el factor latente denominado habitualmente «Estabilidad Estática / Orientación Sensorial en Base Reducida». Las cargas factoriales reportadas en estudios estructurales (e.g., Sibley et al., Rose et al.) oscilan con regularidad entre λ = 0,68 y λ = 0,84.
  • Independencia respecto a la dinámica de locomoción: La prueba muestra cargas cruzadas despreciables (< 0,25) en factores latentes vinculados a la «Velocidad de Marcha» o a la «Fuerza de Impulsión Isocinética», demostrando su especificidad psicométrica para reflejar el procesamiento neuromotor en reposo estático y no la potencia cíclica locomotora.

Análisis de Rasch y calibración ordinal

Cuando los segundos de duración se categorizan en tramos de rendimiento ordinal para su inserción en escalas paramétricas:

  • El apoyo monopodal se sitúa invariablemente en el polo de mayor dificultad relativa (índice theta elevado en modelos de Rasch). Dentro de la jerarquía de destrezas de equilibrio, sostener la posición con ojos cerrados representa uno de los desafíos más exigentes de toda la escala motriz.
  • El índice de separación de personas (person separation index) se incrementa de forma estadísticamente significativa al incluir el apoyo unipodal, evitando el fenómeno de techo que aqueja a pruebas sencillas como la prueba de Romberg o la bipedestación en tándem en sujetos con autonomía física moderada.

10. Instrumento de medición

El Test de apoyo monopodal es una prueba de rendimiento físico cuantitativo cronometrado. Se administra de forma individual en un espacio físico libre de obstáculos con suelo regular, firme y antideslizante.

Materiales requeridos

  • Un cronómetro digital de precisión centesimal o temporizador electrónico validado.
  • Superficie de apoyo rígida y horizontal (se recomienda evitar alfombras acolchadas o tapices flexibles a menos que se explore intencionalmente la inestabilidad de la superficie).
  • Calzado estándar o pies descalzos: Se protocoliza preferentemente con el sujeto descalzo para eliminar la varianza artificial introducida por la geometría de la suela del calzado. En pacientes con alto riesgo de caída que no puedan descalzarse con seguridad, se registra con calzado ortopédico habitual manteniendo la coherencia en las reevaluaciones.
  • Silla o camilla situada en las proximidades inmediatas para prevenir eventos adversos por colapso postural.

Procedimiento estandarizado de administración

  • Posicionamiento inicial: El participante se sitúa erguido en el centro de la sala. Se le indica colocar las manos cruzadas sobre el pecho tocando los hombros contralaterales, o bien con ambas manos firmemente apoyadas sobre las crestas ilíacas (cintura), según el protocolo institucional elegido (se debe utilizar la misma instrucción en todas las mediciones repetidas).
  • Consigna verbal: «Por favor, manténgase de pie sobre una pierna, la que usted prefiera inicialmente, sin apoyar el otro pie sobre la pierna de soporte ni en el suelo. Mantenga la mirada fija al frente a la altura de sus ojos. Comience en cuanto levante el pie del suelo».
  • Inicio del cronómetro: El tiempo comienza a correr exactamente en el instante en que el pie no sustentador pierde el contacto absoluto con la superficie del suelo.
  • Condiciones evaluadas:
    • Condición 1: Pierna derecha con ojos abiertos.
    • Condición 2: Pierna izquierda con ojos abiertos.
    • Condición 3: Pierna derecha con ojos cerrados.
    • Condición 4: Pierna izquierda con ojos cerrados.
  • Intentos y repeticiones: Se permite habitualmente un breve ensayo previo de familiarización motora de 2 o 3 segundos. Se administran de 2 a 3 intentos válidos por extremidad y por condición. Se registra como métrica de rendimiento el valor máximo alcanzado (o la media aritmética de los ensayos, dependiendo de la directriz clínica empleada).

Criterios de finalización y detención inmediata del cronometraje

El cronómetro se detiene de forma instantánea ante la concurrencia de cualquiera de las siguientes circunstancias:

  • El pie elevado entra en contacto físico con el suelo, independientemente de que sea un apoyo completo o un roce táctil.
  • La pierna suspendida se apoya o cruza tocando la pierna portante de apoyo para estabilizarse.
  • El pie de soporte se desplaza de su posición inicial (e.g., el talón o antepié salta, rota o pivota en el suelo).
  • Las manos se despegan de las crestas ilíacas o del pecho para balancearse en el aire y recuperar el equilibrio.
  • El cuerpo exhibe una inclinación angular del tronco excesiva (> 45°) que amenaza la integridad del paciente.
  • Se alcanza el límite máximo prefijado de tiempo (techo de la prueba: convencionalmente fijado en 30, 45 o 60 segundos según la guía de evaluación).

Baremos y valores normativos de referencia (en segundos)

Rango etario (Años) Ojos Abiertos (Media ± DE) Ojos Cerrados (Media ± DE)
18 – 39 43,3 ± 5,0 s 9,4 ± 4,2 s
40 – 49 40,4 ± 6,8 s 7,3 ± 3,9 s
50 – 59 36,0 ± 8,6 s 4,8 ± 3,1 s
60 – 69 25,1 ± 10,2 s 2,8 ± 1,8 s
70 – 79 14,6 ± 8,9 s 1,9 ± 1,2 s
80 – 89+ 5,6 ± 4,1 s 1,3 ± 0,7 s

11. Permisos, Tarifas y Año del test

El Test de apoyo monopodal fue introducido y estructurado formalmente en el ámbito clínico-quirúrgico en el año 1965 a partir de los estudios de Freeman, Dean y Hanham. Al tratarse de un procedimiento de examen físico biomecánico y de rendimiento funcional publicado en la literatura biomédica abierta, pertenece al dominio público.

  • Tarifas y regalías comerciales: No existen derechos de autor comerciales, tasas de licencia ni tarifas de compra para su administración en entornos clínicos, asistenciales, deportivos o de investigación académica.
  • Reproducción y uso institucional: Los profesionales de la salud no requieren autorización previa para aplicar la prueba o incorporar su metodología en baterías diagnósticas internas. Sin embargo, para publicaciones de carácter académico o científico, se debe citar la literatura fundacional y los estudios normativos de referencia metodológica (e.g., Freeman et al., 1965; Bohannon et al., 1984; Springer et al., 2007).

12. Referencias

  • Araujo, C. G. S., de Souza e Silva, C. G., Laukkanen, J. A., Fiatarone Singh, M., Kunutsor, S., Myers, J., Franca, J. F., & Castro, C. L. (2022). Successful 10-second one-legged stance performance predicts survival in middle-aged and older individuals. British Journal of Sports Medicine, 56(17), 975–980. https://doi.org/10.1136/bjsports-2021-105360
  • Bernstein, N. A. (1967). The co-ordination and regulation of movements. Pergamon Press.
  • Bohannon, R. W., Larkin, P. A., Cook, A. C., Gear, J., & Singer, J. (1984). Decrease in timed balance test scores with aging. Physical Therapy, 64(7), 1067–1070. https://doi.org/10.1093/ptj/64.7.1067
  • Freeman, M. A. R., Dean, M. R. E., & Hanham, I. W. F. (1965). The etiology and prevention of functional instability of the foot. The Journal of Bone and Joint Surgery. British Volume, 47(4), 678–685. https://doi.org/10.1302/0301-620X.47B4.678
  • Horak, F. B. (2006). Postural orientation and equilibrium: What do we need to know about neural control of balance to prevent falls? Age and Ageing, 35(suppl_2), ii7–ii11. https://doi.org/10.1093/ageing/afl077
  • Peterka, R. J. (2002). Sensorimotor integration in human postural control. Journal of Neurophysiology, 88(3), 1097–1118. https://doi.org/10.1152/jn.2002.88.3.1097
  • Rose, D. J., Lucchese, N., & Wiersma, L. D. (2006). Development of a multidimensional balance scale for use with functionally independent older adults. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation, 87(11), 1478–1485. https://doi.org/10.1016/j.apmr.2006.07.263
  • Shumway-Cook, A., & Woollacott, M. H. (2017). Motor control: Translating research into clinical practice (5th ed.). Wolters Kluwer.
  • Sibley, K. M., Straus, S. E., Inness, E. L., Salbach, N. M., & Jaglal, S. B. (2011). Balance assessment practices and use of standardized balance measures among Ontario physical therapists. Physical Therapy, 91(11), 1583–1591. https://doi.org/10.2522/ptj.20110063
  • Springer, B. A., Marin, R., Cyhan, T., Roberts, H., & Gill, N. W. (2007). Normative values for the unipedal stance test with eyes open and closed. Journal of Geriatric Physical Therapy, 30(1), 8–15. https://doi.org/10.1519/00139143-200704000-00003
  • Tropp, H., & Odenrick, P. (1988). Postural control in single-limb stance. Journal of Orthopaedic Research, 6(6), 833–839. https://doi.org/10.1002/jor.1100060607
  • Vellas, B. J., Wayne, S. J., Romero, L., Baumgartner, R. N., Garry, P. J., & Garry, P. J. (1997). One-leg balance is an important predictor of injurious falls in older persons. Journal of the American Geriatrics Society, 45(6), 735–738. https://doi.org/10.1111/j.1532-5415.1997.tb01479.x

13. Ítems de la escala

Voici les items originaux de l’échelle tels que publiés dans les études psychométriques de référence, sans modification ni traduction, afin de préserver la validité et la fidélité de l’instrument :
Instructions / Directions: Standardized Clinical Instructions to Patient: 'Stand unassisted on one leg with your bare feet or flat shoes. Keep your arms crossed over your chest (or hands placed firmly on your hips) and focus on a spot straight ahead at eye level. When instructed, lift the opposite foot off the floor without letting it touch the stance leg. Maintain your balance as long as possible until instructed to stop. Timing begins when the non-weight-bearing foot is lifted off the floor and stops when: (1) the raised foot touches the floor or touches the stance limb, (2) the stance foot moves, shifts, or hops, (3) hands leave the chest/hips, (4) eyes open during an eyes-closed trial, or (5) the maximum time ceiling (30 or 60 seconds) is reached.'
Response Scale: Timed duration in seconds (stopwatch timing from foot clearance to termination criteria or ceiling threshold of 30 to 60 seconds)
1

Single Leg Stance – Dominant / Preferred leg, Eyes Open (EO)
2

Single Leg Stance – Non-Dominant / Non-preferred leg, Eyes Open (EO)
3

Single Leg Stance – Dominant / Preferred leg, Eyes Closed (EC)
4

Single Leg Stance – Non-Dominant / Non-preferred leg, Eyes Closed (EC)
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Looti, M. (2026, octubre 24). Test de apoyo monopodal. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/test-de-apoyo-monopodal/
Looti, Mohammed. “Test de apoyo monopodal.” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/test-de-apoyo-monopodal/.
Looti, Mohammed. “Test de apoyo monopodal.” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/test-de-apoyo-monopodal/.