1. Resumen
La Versión vietnamita de la Escala de Adaptación y Resiliencia ante Desastres (en inglés, Vietnamese version of the Disaster Adaptation and Resilience Scale, V-DARS) constituye un instrumento psicométrico de autoinforme diseñado específicamente para evaluar la capacidad individual de afrontamiento, adaptación y recuperación integral frente a desastres naturales catastróficos, tales como tifones e inundaciones recurrentes. Adaptada y validada transculturalmente a partir de la escala original DARS concebida por First, Yu y Houston (2021) en los Estados Unidos, esta versión responde a la necesidad apremiante de contar con métricas ecológicamente válidas en el Sudeste Asiático, una de las regiones biogeográficas con mayor vulnerabilidad climática y exposición a fenómenos hidrometeorológicos extremos en el planeta.
El instrumento conceptualiza la resiliencia no como un rasgo de personalidad estático e inmutable, sino como un constructo multidimensional de naturaleza dinámica que involucra la movilización sinérgica de activos externos y competencias psicológicas internas. La V-DARS está estructurada en 35 ítems distribuidos a lo largo de cinco dimensiones correlacionadas pero funcionalmente diferenciadas: Recursos sociales (8 ítems), Regulación del malestar emocional (9 ítems), Resolución de problemas (8 ítems), Optimismo (6 ítems) y Recursos físicos (4 ítems). Cada ítem se responde mediante una escala de calificación tipo Likert de 5 puntos (que oscila entre 0 = «nada cierto» y 4 = «cierto casi todo el tiempo»), generando puntuaciones directas globales de 0 a 140 puntos, así como índices desagregados por dominio específico.
En el estudio psicométrico fundacional desarrollado por Nguyen et al. (2024) en una muestra representativa de 595 adultos expuestos a eventos catastróficos en la provincia de Thua Thien Hue (Vietnam central), la escala demostró propiedades métricas excepcionales. La consistencia interna global alcanzó un coeficiente alfa de Cronbach de 0,963 y un coeficiente omega de McDonald (ω) de 0,963, manteniendo en todas sus subescalas valores de fiabilidad sistemáticamente superiores a 0,80. Mediante análisis factorial confirmatorio (CFA), se corroboró la bondad de ajuste del modelo pentafactorial con índices robustos (CFI = 0,912; TLI = 0,904; RMSEA = 0,072), evidenciando a su vez una sólida validez convergente (Varianza Media Extraída, AVE = 0,53) y validez discriminante conforme a los criterios de Fornell-Larcker. Por ende, la V-DARS representa una herramienta de alto rigor científico para la investigación psicosocial, la epidemiología comunitaria y la formulación de políticas públicas de gestión del riesgo de desastres orientadas a la mitigación del trauma psíquico y al fomento de la resiliencia proactiva.
2. Palabras clave
Resiliencia ante desastres, adaptación climática, psicometría, análisis factorial confirmatorio, evaluación psicológica, desastres naturales, vulnerabilidad comunitaria, salud pública, Vietnam, gestión del riesgo de desastres, afrontamiento, recursos psicosociales.
3. Autores
La adaptación transcultural, refinamiento psicométrico y validación empírica de la versión vietnamita de la escala fueron llevados a cabo por un equipo interdisciplinario de epidemiólogos, psicólogos comunitarios y salubristas públicos de la Universidad de Medicina y Farmacia de la Universidad de Hue (Hue City, Vietnam):
- Thanh Gia Nguyen: Facultad de Salud Pública (Faculty of Public Health), University of Medicine and Pharmacy, Hue University, Hue City, Vietnam.
- Binh Thang Tran: Facultad de Salud Pública (Faculty of Public Health), University of Medicine and Pharmacy, Hue University, Hue City, Vietnam.
- Minh Tu Nguyen: Oficina de Formación de Pregrado (Office for Undergraduate Training), University of Medicine and Pharmacy, Hue University, Hue City, Vietnam.
- Dinh Duong Le: Facultad de Salud Pública (Faculty of Public Health), University of Medicine and Pharmacy, Hue University, Hue City, Vietnam. Autor de correspondencia: [email protected].
El instrumento original en idioma inglés (DARS, 43 ítems) fue desarrollado previamente por la Dra. J. Michael First, el Dr. Mansoo Yu y el Dr. J. Brian Houston en la Universidad de Misuri (Columbia, Estados Unidos), sentando las bases conceptuales y empíricas del modelo factorial del constructo.
4. Propósito
Objetivos de medición y delimitación clínica
El propósito primordial de la V-DARS radica en proporcionar un instrumento de evaluación estandarizado, lingüísticamente preciso y culturalmente calibrado para cuantificar la capacidad de respuesta, adaptación funcional y restablecimiento biopsicosocial de las personas y familias que enfrentan el impacto devastador de desastres socioambientales e hidrometeorológicos. Históricamente, la investigación en psicología social y salud mental comunitaria en el Sudeste Asiático ha sufrido una notable carencia de herramientas psicométricas rigurosamente validadas en poblaciones locales. Con frecuencia, los profesionales debían recurrir a instrumentos genéricos de resiliencia disposicional (como la escala de Connor-Davidson o la escala de resiliencia de Wagnild y Young) o a cuestionarios centrados de manera excluyente en la patología (sintomatología de trastorno por estrés postraumático o depresión mayor), desatendiendo la interacción crucial entre los recursos materiales tangibles y las fortalezas psicológicas internas que definen la supervivencia y el bienestar en contextos de catástrofe real.
La V-DARS trasciende la mera medición de rasgos de resistencia al estrés al evaluar de manera integral cómo el individuo moviliza su entorno social inmediato, cómo preserva su operatividad cognitiva para resolver contingencias severas, de qué forma regula estados afectivos disfóricos intensos y en qué medida conserva la esperanza y la dirección teleológica ante la destrucción material y comunitaria. De este modo, la escala opera como un mapa diagnóstico fino de las capacidades adaptativas de las comunidades vulnerables.
Aplicaciones en investigación y formulación de políticas públicas
En el plano aplicado y epidemiológico, la escala cumple múltiples funciones críticas dentro del ciclo integral de gestión del riesgo de desastres:
- Diagnóstico de necesidades de base y líneas de base comunitarias: Permite evaluar a gran escala la preparación de comunidades costeras e insulares antes de las temporadas estacionales de monzones, tifones o crecidas fluviales, identificando con precisión quirúrgica cuáles subescalas (por ejemplo, carencia crítica de recursos físicos frente a déficits en redes de apoyo social) demandan intervenciones prioritarias.
- Triaje psicosocial y asignación equitativa de recursos posdesastre: Durante las fases de respuesta de emergencia y recuperación temprana, las agencias humanitarias y gubernamentales pueden utilizar la V-DARS para estratificar a la población según su grado de vulnerabilidad multidimensional, evitando la focalización exclusiva en pérdidas materiales y canalizando apoyo psicosocial hacia quienes presentan un colapso en sus mecanismos de regulación del malestar o resolución de problemas.
- Evaluación de impacto de programas de intervención comunitaria: Sirve como indicador sensible de cambio para medir la eficacia longitudinal de programas de empoderamiento comunitario, talleres de afrontamiento del estrés basados en la evidencia y estrategias de mitigación climática basadas en la comunidad.
- Alineación con directrices internacionales de reducción de riesgos: La escala materializa operativamente las prioridades delineadas por el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030) de las Naciones Unidas, facilitando la transición de modelos puramente reactivos y asistencialistas hacia paradigmas proactivos centrados en la construcción de capacidades endógenas y resiliencia estructural.
5. Constructo psicológico
La conceptualización de la resiliencia en la V-DARS rompe deliberadamente con las visiones reduccionistas que la consideran un mero rasgo intrínseco de invulnerabilidad individual. Por el contrario, se fundamenta en una perspectiva transaccional y socioecológica donde la adaptación emerge del acoplamiento funcional entre los recursos del entorno ecológico-social y los procesos neurocognitivos y emocionales del individuo. En esta matriz, el constructo global de resiliencia ante desastres se define como un repertorio dinámico de capacidades de afrontamiento orientadas a la acción y al sentido vital que capacitan a la persona para absorber impactos adversos, reorganizarse cognitivamente y mantener o recobrar una trayectoria de funcionamiento adaptativo tras un choque ambiental mayor. A continuación, se detallan las cinco dimensiones que integran la escala:
1. Recursos físicos (Physical Resources – 4 ítems)
Esta dimensión operacionaliza la base material indispensable para la viabilidad biológica y la estabilidad psicosocial durante una catástrofe. Evalúa la disponibilidad inmediata y continua de suministros esenciales para la supervivencia, tales como alimento suficiente, vivienda segura y permanente, operatividad de servicios básicos (electricidad, agua potable, saneamiento) y medios de transporte confiables para la evacuación o movilización. Desde una perspectiva psicológica, la privación prolongada de estos activos gatilla respuestas neuroendocrinas hiperactivas de estrés e indefensión aprendida; por consiguiente, la percepción de seguridad física actúa como un amortiguador primario que libera recursos cognitivos superiores para el afrontamiento conductual reflexivo.
2. Recursos sociales (Social Resources – 8 ítems)
Refleja el capital social vincular y comunitario disponible para el individuo en momentos de crisis extrema. Evalúa la presencia de redes de apoyo emocional e instrumental compuestas por familiares, vecinos y miembros de la comunidad, el trato equitativo y no discriminatorio, el sentido arraigado de pertenencia colectiva, la valoración de las tradiciones culturales compartidas y el conocimiento preciso de las instituciones o puntos de auxilio comunitario a los que acudir. Esta dimensión rescata la importancia de la cohesión social como mecanismo de amortiguación del trauma colectivo, facilitando la acción coordinada y reduciendo los sentimientos paralizantes de soledad o abandono institucional.
3. Resolución de problemas (Problem-Solving – 8 ítems)
Aborda el componente cognitivo-conductual activo de la resiliencia. Mide la habilidad y la autoeficacia percibida para deliberar sobre contingencias complejas derivadas del desastre, buscar activamente información veraz y pertinente, jerarquizar prioridades urgentes, establecer metas alcanzables a corto y mediano plazo, generar un abanico de soluciones creativas, recurrir a experiencias de éxito previas y formular planes de acción secuenciados y ejecutables. Esta dimensión previene la parálisis decisional o el afrontamiento por evitación pasiva, transformando la vivencia de caos en una serie de pasos conductuales orientados a la recuperación material y doméstica.
4. Regulación del malestar emocional (Distress Regulation – 9 ítems)
Esta subescala cuantifica las competencias metacognitivas y de autorregulación emocional indispensables para modular la intensa activación psicofisiológica generada por la experiencia traumática. Incluye la atención consciente a los propios estados emocionales e interoceptivos corporales de tensión, la capacidad de modular y tolerar la tristeza y la cólera sin recurrir a conductas desadaptativas, la utilización de la reestructuración cognitiva (cambiar el enfoque del pensamiento para disminuir ideas intrusivas perturbadoras), la implementación de técnicas deliberadas de relajación somática, el redireccionamiento de la atención frente a recuerdos retrospectivos intrusivos (flashbacks) y la concesión de tiempo personal para el procesamiento y convalecencia afectiva.
5. Optimismo (Optimism – 6 ítems)
Evalúa la orientación teleológica positiva hacia el porvenir y la convicción disposicional en la propia capacidad de sobreponerse a las pérdidas ambientales severas. Esta dimensión agrupa la expectativa de que las condiciones adversas mejorarán con el tiempo, el mantenimiento de proyectos y metas vitales a largo plazo, la creencia inquebrantable en la autoeficacia para alcanzar dichos propósitos futuros, la preservación del sentido y propósito existencial a pesar de la devastación del entorno circundante, y el autodiálogo constructivo tranquilizador. El optimismo evaluado aquí no es una negación ingenua de la realidad, sino un optimismo trágico funcional que sostiene la motivación humana para reconstruir activamente la vida.
6. Marco teórico
La arquitectura conceptual de la V-DARS se sustenta en la confluencia de varios modelos teóricos fundamentales de la psicología contemporánea, el desarrollo humano y la ecología de sistemas:
El Modelo Ecológico del Desarrollo y la Resiliencia de Sistemas
Inspirada en el modelo socioecológico de Urie Bronfenbrenner y en los principios de resiliencia ecológica formulados por C. S. Holling (1973), la escala concibe al individuo inmerso en múltiples capas concéntricas de influencia ecosistémica. La resiliencia humana frente a perturbaciones violentas del entorno biofísico no depende de un único vector psicológico aislado, sino de la plasticidad y capacidad de absorción del sistema total. Al incluir tanto los mesosistemas (recursos materiales, infraestructura comunitaria, redes vecinales) como el microsistema individual (autorregulación emocional y repertorios cognitivos), la escala asume que un daño en un estrato (por ejemplo, la destrucción de la vivienda) puede ser mitigado y compensado mediante la activación sinérgica de otros estratos (cohesión social, planes de acción resolutivos y optimismo existencial).
La Teoría de la Conservación de Recursos (COR) de Hobfoll
La estructura de la escala se vincula estrechamente con la Conservation of Resources Theory desarrollada por Stevan E. Hobfoll (1989, 2002). Según esta perspectiva, el estrés psicológico se desencadena cuando los recursos primarios de una persona se ven amenazados, perdidos o resultan insuficientes tras una inversión significativa de energía. Hobfoll postuló que aquellos individuos que poseen caravanas de recursos (resource caravans) robustas —que engloban recursos de objetos (vivienda, alimentos), recursos de condición (apoyo social, estatus comunitario) y recursos personales (autoeficacia, habilidades de resolución de problemas, optimismo)— presentan una probabilidad significativamente menor de experimentar espirales de pérdida desastrosas. La V-DARS operacionaliza empíricamente estas caravanas de recursos al cuantificar simultáneamente el capital físico, social y cognitivo-emocional del damnificado.
El Modelo de Afrontamiento Transaccional de Lazarus y Folkman
Asimismo, el instrumento integra los postulados del modelo transaccional del estrés de Richard Lazarus y Susan Folkman (1984). Las dimensiones de Resolución de problemas y Regulación del malestar emocional se corresponden de manera directa con las dos grandes modalidades de afrontamiento identificadas por estos autores: el afrontamiento focalizado en el problema (estrategias cognitivo-conductuales dirigidas a modificar la fuente de estrés ambiental) y el afrontamiento focalizado en la emoción (esfuerzos dirigidos a moderar el impacto afectivo visceral derivado de la situación inmutable). En el contexto de un tifón o inundación, donde las fuerzas de la naturaleza escapan al control inmediato del sujeto, la capacidad de alternar flexiblemente entre ambas modalidades resulta esencial para evitar el agotamiento psicofísico crónico.
El Marco de Activación de la Resiliencia (Resilience Activation Framework)
Específicamente en el ámbito de los desastres, el trabajo de Abramson et al. (2015) sobre el Marco de Activación de la Resiliencia postula que la trayectoria de recuperación post-desastre depende de la disponibilidad previa de activos y de la capacidad de «activar» tales recursos mediante vínculos relacionales y procesos de empoderamiento psicológico. La V-DARS operacionaliza esta secuencia evaluando no solo si el recurso existe formalmente, sino si la persona sabe cómo utilizarlo, pedir ayuda y sostener una visión teleológica de reconstrucción vital.
7. Validez
Validez de contenido y adaptación transcultural
El proceso de adaptación transcultural de la escala a la lengua y contexto vietnamita siguió rigurosos estándares metodológicos internacionales para pruebas psicométricas (directrices de la International Test Commission). Se implementó un diseño de traducción directa e inversa (forward and back-translation) independiente, ejecutado por especialistas bilingües en salud pública, lingüística aplicada y psicología de la salud. Un comité multidisciplinario de expertos evaluó exhaustivamente cada ítem traducido para asegurar la equivalencia conceptual, idiomática, semántica y operacional con la realidad rural y semiurbana de las zonas costeras de Vietnam. Durante este proceso, se ajustaron giros idiomáticos para garantizar que conceptos como «trastorno por estrés», «flashbacks» o «servicios públicos» fuesen interpretados inequívocamente por personas de diverso nivel de alfabetización sin alterar el significado nuclear del constructo.
Validez de constructo: Análisis factorial exploratorio y confirmatorio
La validez de constructo fue demostrada empíricamente a través de un procedimiento analítico en dos etapas sobre una muestra de 595 adultos afectados por inundaciones y tifones en Thua Thien Hue. Inicialmente, se efectuó un Análisis Factorial Exploratorio (AFE) utilizando el método de extracción por máxima verosimilitud con rotación ortogonal. Para garantizar la parsimonia y pureza psicométrica del modelo, se aplicaron criterios estrictos de retención y eliminación de ítems: se descartaron sistemáticamente aquellos reactivos que presentaron cargas factoriales inferiores a 0,50 o saturaciones cruzadas complejas (cross-loadings) en múltiples factores sin una diferenciación neta. Como resultado de esta depuración metodológica, ocho ítems de la versión original estadounidense de 43 ítems fueron eliminados, decantando una estructura refinada de 35 ítems agrupados sólidamente en cinco factores.
Posteriormente, la estructura de 35 ítems y 5 factores fue sometida a un Análisis Factorial Confirmatorio (CFA). Los índices de bondad de ajuste obtenidos respaldaron de forma contundente la representatividad del modelo teórico respecto a los datos observados:
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): 0,912, superando el umbral estándar de aceptabilidad (≥ 0,90) propuesto por Hu y Bentler (1999).
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): 0,904, demostrando una correspondencia estructural adecuada frente al modelo nulo.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): 0,072 (con intervalos de confianza dentro de los rangos aceptables para modelos multidimensionales complejos en muestras comunitarias heterogéneas).
Validez convergente y discriminante
La validez convergente del instrumento se sustentó mediante el cálculo de la Varianza Media Extraída (Average Variance Extracted, AVE). Para el conjunto del modelo, el valor promedio de AVE se situó en 0,53, rebasando el límite crítico de 0,50 postulado por Hair et al. y Fornell y Larcker. Esto certifica que los ítems que componen cada subescala comparten una proporción sustancial de varianza común debida al constructo latente subyacente y no al error aleatorio de medición.
La validez discriminante fue confirmada mediante la aplicación del riguroso criterio de Fornell-Larcker, el cual estipula que la raíz cuadrada del valor AVE de cada constructo latente debe ser superior a las correlaciones interfactoriales existentes entre dicho constructo y cualquier otra dimensión del modelo. Todas las subescalas de la V-DARS cumplieron satisfactoriamente esta premisa métrica, corroborando que, a pesar de pertenecer al constructo general de resiliencia, las cinco dimensiones (recursos físicos, soporte social, resolución de problemas, regulación emocional y optimismo) son estadísticamente distinguibles e irreducibles entre sí.
8. Confiabilidad
La confiabilidad de la V-DARS fue evaluada en profundidad mediante análisis de consistencia interna multivariada, empleando de manera simultánea el coeficiente clásico alfa de Cronbach (α) y el estimador moderno de fiabilidad compuesta omega de McDonald (ω), garantizando una estimación precisa frente a posibles violaciones del supuesto de tau-equivalencia.
Consistencia interna global y por subescalas
Para la escala global de 35 ítems, se registraron valores superlativos de confiabilidad que denotan una elevada precisión de medición y un mínimo error cuadrático:
- Alfa de Cronbach global (α): 0,963 (IC del 95%: 0,958 – 0,968).
- Omega de McDonald global (ω): 0,963.
La magnitud de estos coeficientes demuestra una covariación armónica y consistente entre todos los reactivos del instrumento. Asimismo, el análisis desagregado por subescala reveló índices de consistencia interna robustos que superaron holgadamente el criterio convencional de aceptabilidad (≥ 0,70) y el umbral riguroso (≥ 0,80) requerido para aplicaciones diagnósticas:
- Recursos sociales (8 ítems): α > 0,85; ω > 0,85.
- Regulación del malestar emocional (9 ítems): α > 0,88; ω > 0,88.
- Resolución de problemas (8 ítems): α > 0,87; ω > 0,87.
- Optimismo (6 ítems): α > 0,84; ω > 0,84.
- Recursos físicos (4 ítems): α > 0,80; ω > 0,81.
La incorporación expresa del coeficiente omega de McDonald refuerza la validez de estas estimaciones, ya que este parámetro no asume cargas factoriales idénticas para todos los ítems (tau-equivalencia estricta), evitando los sesgos de subestimación o sobreestimación sistemática inherentes al alfa de Cronbach tradicional en baterías multidimensionales extensas.
9. Análisis factorial
El examen analítico de la dimensionalidad de la escala se diseñó siguiendo una metodología secuencial rigurosa para aislar los factores latentes y verificar su invarianza estructural en el colectivo vietnamita.
Fase Exploratoria (EFA) y Depuración de Ítems
Antes de proceder con la extracción de factores, se verificaron los supuestos métricos de adecuación muestral. El índice de adecuación de la muestra de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) arrojó un valor excelente (> 0,90), mientras que la prueba de esfericidad de Bartlett resultó altamente significativa (χ² con p < 0,001), rechazando formalmente la hipótesis de una matriz de identidad e indicando correlaciones inter-reactivas sustanciales aptas para el modelado factorial.
Durante el Análisis Factorial Exploratorio (AFE) por máxima verosimilitud y rotación ortogonal, el conjunto inicial de 43 ítems procedentes del DARS estadounidense fue analizado meticulosamente. Ocho ítems manifestaron un comportamiento psicométrico subóptimo en la población costera de Vietnam: presentaron saturaciones factoriales primarias por debajo del punto de corte estandarizado de 0,50 o bien exhibieron cargas cruzadas sustanciales (> 0,35) en dos o más factores simultáneos, lo que amenazaba la claridad teórica de los dominios. En estricto apego a las directrices de Acar Güvendir y Özer Özkan (2022) sobre depuración factorial, dichos reactivos fueron suprimidos, decantando un conjunto óptimo de 35 ítems distribuidos nítidamente en 5 ejes latentes que explicaban la mayor proporción de la varianza total del constructo.
Fase Confirmatoria (CFA) y Estructura Factorial
La estructura decantada fue contrastada mediante un Modelo de Ecuaciones Estructurales (SEM / CFA). Las cargas factoriales estandarizadas de todos los ítems seleccionados oscilaron de manera homogénea entre 0,52 y 0,86 (p < 0,001), evidenciando que cada enunciado constituye una manifestación empírica potente de su respectiva variable latente. El modelo especificó las correlaciones libres entre los cinco factores primarios, reflejando la interdependencia teórica entre activos materiales, capital social y competencias psicológicas de autorregulación.
| Factor Latente | Nº de Ítems | Rango Cargas Factoriales (λ) | Descripción del Dominio |
|---|---|---|---|
| Recursos Físicos | 4 (Ítems 1-4) | 0,58 – 0,81 | Acceso a alimentos, techo estable, servicios operativos y transporte funcional. |
| Recursos Sociales | 8 (Ítems 5-12) | 0,54 – 0,84 | Red de contención familiar, equidad vecinal, pertenencia cultural y ayuda comunitaria. |
| Resolución de Problemas | 8 (Ítems 13-20) | 0,55 – 0,86 | Generación de soluciones, búsqueda informativa, priorización y planificación activa. |
| Regulación del Malestar | 9 (Ítems 21-29) | 0,52 – 0,83 | Modulación de ira/tristeza, reestructuración atencional y relajación somática. |
| Optimismo | 6 (Ítems 30-35) | 0,59 – 0,85 | Orientación favorable al porvenir, metas trascendentes y sentido existencial. |
La bondad de ajuste del modelo estructural (CFI = 0,912; TLI = 0,904; RMSEA = 0,072) corrobora que la supresión de los 8 reactivos problemáticos no fracturó la base teórica de la escala original, sino que la optimizó para reflejar de forma fidedigna los esquemas de resiliencia ecológica propios de la cultura vietnamita contemporánea.
10. Instrumento de medición
La especificación técnica del instrumento y sus normas directivas de administración se describen a continuación:
- Nombre formal del instrumento: Versión vietnamita de la Escala de Adaptación y Resiliencia ante Desastres (Vietnamese version of the Disaster Adaptation and Resilience Scale, V-DARS).
- Tipo de prueba: Escala psicométrica multidimensional de autoinforme o administrada mediante entrevista estructurada cara a cara por personal entrenado.
- Población diana: Población general adulta (rango de edad validado: 18 a 89 años), con énfasis específico en comunidades vulnerables expuestas a amenazas climáticas, inundaciones o tifones.
- Extensión total: 35 ítems estructurados en 5 subescalas (Recursos Físicos: 4; Recursos Sociales: 8; Resolución de Problemas: 8; Regulación del Malestar Emocional: 9; Optimismo: 6).
- Formato y escala de respuesta: Escala de calificación tipo Likert ordinal de 5 puntos:
- 0: Nada cierto (Not true at all)
- 1: Rara vez cierto (Rarely true)
- 2: A veces cierto (Sometimes true)
- 3: A menudo cierto (Often true)
- 4: Cierto casi todo el tiempo (True nearly all of the time)
- Puntuación y corrección: Todos los ítems presentan dirección directa (no existen ítems inversos en la versión final de 35 ítems). La puntuación global se obtiene sumando algebraicamente el valor de respuesta de los 35 reactivos, oscilando en un rango teórico de 0 a 140 puntos. Asimismo, pueden computarse puntuaciones directas o medias simples dentro de cada una de las 5 subescalas. Puntuaciones más elevadas reflejan invariablemente una mayor disponibilidad de recursos y una superior resiliencia y adaptabilidad ante situaciones catastróficas.
- Modalidad y tiempo de administración: Autoadministrada (para participantes alfabetizados) o aplicada mediante entrevista asistida en comunidades rurales con adultos mayores o personas con dificultades de lectura. El tiempo medio estimado de cumplimentación es de aproximadamente 10 a 15 minutos.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
La validación psicométrica de la versión vietnamita de la Escala de Adaptación y Resiliencia ante Desastres fue completada y publicada formalmente en el año 2024 por el equipo liderado por Thanh Gia Nguyen, Binh Thang Tran, Minh Tu Nguyen y Dinh Duong Le.
En concordancia con los principios de acceso abierto y divulgación científica para la reducción de riesgos de desastres promovidos por la Korean Society for Preventive Medicine y la Universidad de Hue, el artículo original se encuentra disponible bajo licencia académica internacional. El instrumento no tiene costo de licencia ni tarifas arancelarias (es de uso libre y gratuito) para fines estrictamente académicos, de investigación científica sin fines de lucro y para la labor humanitaria de salud pública desarrollada por organismos gubernamentales u ONG reconocidas.
No obstante, los autores solicitan formalmente que los investigadores y profesionales interesados en implementar el instrumento en proyectos comunitarios o clínicos remitan una solicitud de cortesía al autor de correspondencia (Dinh Duong Le: [email protected]) para coordinar el registro de datos comparativos y velar por el mantenimiento de la integridad metodológica de la prueba en investigaciones transculturales futuras.
12. Referencias
A continuación se detallan las fuentes teóricas y empíricas vinculadas al desarrollo y validación del instrumento en formato APA (7ma edición):
- Abramson, D. M., Grattan, L. M., Mayer, B., Colten, C. E., Arosemena, F. A., Bedimo-Rung, A., & Lichtveld, M. (2015). The Resilience Activation Framework: A conceptual model of how access to social resources promotes adaptation and rapid recovery in post-disaster settings. The Journal of Behavioral Health Services & Research, 42(1), 42–57. https://doi.org/10.1007/s11414-014-9410-2
- Acar Güvendir, M., & Özer Özkan, Y. (2022). Item removal strategies conducted in exploratory factor analysis: A comparative study. International Journal of Assessment Tools in Education, 9(1), 165–180. https://doi.org/10.21449/ijate.827950
- Bartlett, M. S. (1951). The effect of standardization on a χ² approximation in factor analysis. Biometrika, 38(3-4), 337–344. https://doi.org/10.1093/biomet/38.3-4.337
- Bronfenbrenner, U. (1979). The ecology of human development: Experiments by nature and design. Harvard University Press.
- Cronbach, L. J. (1951). Coefficient alpha and the internal structure of tests. Psychometrika, 16(3), 297–334. https://doi.org/10.1007/BF02310555
- First, J., Yu, M., & Houston, J. B. (2021). The Disaster Adaptation and Resilience Scale: Development and validation of an individual-level protection measure. Disasters, 45(4), 939–967. https://doi.org/10.1111/disa.12452
- Fornell, C., & Larcker, D. F. (1981). Evaluating structural equation models with unobservable variables and measurement error. Journal of Marketing Research, 18(1), 39–50. https://doi.org/10.1177/002224378101800104
- Hobfoll, S. E. (1989). Conservation of resources: A new attempt at conceptualizing stress. American Psychologist, 44(3), 513–524. https://doi.org/10.1037/0003-066X.44.3.513
- Holling, C. S. (1973). Resilience and stability of ecological systems. Annual Review of Ecology and Systematics, 4(1), 1–23. https://doi.org/10.1146/annurev.es.04.110173.000245
- Hu, L., & Bentler, P. M. (1999). Cutoff criteria for fit indexes in covariance structure analysis: Conventional criteria versus new alternatives. Structural Equation Modeling: A Multidisciplinary Journal, 6(1), 1–55. https://doi.org/10.1080/10705519909540118
- Kaiser, H. F. (1974). An index of factorial simplicity. Psychometrika, 39(1), 31–36. https://doi.org/10.1007/BF02291575
- Kalkbrenner, M. T. (2023). Alpha, omega, and H internal consistency reliability estimates: Reviewing these options and when to use them. Counseling Outcome Research and Evaluation, 14(1), 77–88. https://doi.org/10.1080/21501378.2021.1940118
- Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer Publishing Company.
- McDonald, R. P. (2013). Test theory: A unified treatment. Routledge. https://doi.org/10.4324/9781410601087
- Nguyen, T. G., Tran, B. T., Nguyen, M. T., & Le, D. D. (2024). Vietnamese version of the Disaster Adaptation and Resilience Scale. Journal of Preventive Medicine and Public Health, 57(4), 382–391. https://doi.org/10.3961/jpmph.24.110
- Tavakol, M., & Wetzel, A. (2020). Factor analysis: A means for theory and instrument development in support of construct validity. International Journal of Medical Education, 11, 245–247. https://doi.org/10.5116/ijme.5f96.0f4a
- Vu, T., & Ranzi, R. (2017). Flood risk assessment and coping capacity of floods in central Vietnam. Journal of Hydro-environment Research, 14, 44–60. https://doi.org/10.1016/j.jher.2016.06.001
13. Ítems de la escala
Response format: 35 items, 5-point Likert scale (0 = not true at all to 4 = true nearly all of the time)
- I have enough food to eat.
- I have stable or permanent housing.
- My utilities are working.
- I have reliable transportation to get me where I need to go.
- My family is there for me during difficult times.
- I am treated fairly by people in my community.
- I have people I can turn to and ask for help.
- I get the support I need from my friends and family.
- I feel like I belong in the community.
- I appreciate my cultural and family traditions.
- If I need help, I know where to go in the community.
- I can talk with my family about my problems.
- When I am faced with a problem, I think of possible solutions.
- I am good at solving problems.
- I look for information to deal with problems.
- Prioritize problems to work on first.
- I set achievable goals for my problems.
- I brainstorm possible options to solve problems.
- Problem solutions that have worked in the past.
- To resolve problems, I make a plan and follow it.
- When I feel upset, I pay attention to my feelings.
- I am able to manage sad feelings.
- When I am upset, I take time to figure out what I am feeling.
- To decrease upsetting thoughts, I change the way I am thinking.
- I am able to manage angry feelings.
- I pay attention to bodily sensations of stress.
- When I feel stressed, I do something to help me relax.
- If I have flashbacks or memories, I change my attention.
- I give myself time to recover from upsetting situations.
- I am optimistic about my future.
- When difficult things happen, I know things will get better.
- I have important goals for the future.
- I believe I can achieve long-term goals.
- My life has meaning and purpose.
- After difficult situations, I tell myself things will get better.