Resumen
El Cuestionario del Estado Psicológico para Padres de Niños con Hemangiomas Infantiles (conocido internacionalmente por sus siglas en inglés, IH-PSQ: Psychological Status Questionnaire for Infantile Hemangiomas’ parents) es un instrumento psicométrico multidimensional de autoinforme diseñado específicamente para cuantificar y caracterizar la carga emocional, el distrés afectivo y el impacto psicosocial experimentado por los progenitores y cuidadores principales de lactantes diagnosticados con hemangioma infantil (HI). El hemangioma infantil representa el tumor vascular benigno más prevalente de la primera infancia, caracterizado por una fase proliferativa inicial acelerada durante los primeros meses de vida seguida de una involución espontánea lenta y prolongada. No obstante, su apariencia morfológica llamativa —frecuentemente localizada en la región craneofacial— suele suscitar una intensa angustia familiar, sentimientos de culpa, percepción de estigma social y un temor desmedido a deformidades permanentes, lo que induce en los cuidadores una fuerte presión psicológica hacia los profesionales de la salud para implementar intervenciones médicas o quirúrgicas invasivas, innecesarias y potencialmente iatrogénicas (sobretratamiento).
Desarrollado y validado en China por Peng y colaboradores (2021), el IH-PSQ surgió ante la inexistencia de instrumentos estandarizados y culturalmente adaptados que pudieran discriminar con precisión el perfil psicológico parental en este cuadro pediátrico específico. El cuestionario final consta de 23 ítems depurados a partir de un banco inicial de 35 reactivos, estructurados en cinco dimensiones psicopatológicas y vivenciales: Ansiedad, Depresión, Desequilibrio Psicológico, Vergüenza de la Enfermedad (Estigma) y Temor a la Enfermedad. Las respuestas se registran mediante una escala ordinal tipo Likert de 6 puntos (de 0 = «nunca/no aplicable» a 5 = «constantemente»), produciendo puntuaciones continuas directas donde a mayor puntaje se constata un mayor grado de quebranto emocional.
Desde la perspectiva psicométrica, el IH-PSQ exhibe propiedades técnicas excepcionales. El análisis factorial exploratorio (AFE) respaldó una solución de cinco factores que explica de manera acumulada el 83.239 % de la varianza total observada, con autovalores superiores a 3.0 en cada componente y una idoneidad muestral confirmada (Kaiser-Meyer-Olkin = 0.750; prueba de esfericidad de Bartlett p < 0.001). En términos de confiabilidad, el instrumento presentó una consistencia interna sobresaliente con un coeficiente Alfa de Cronbach global de 0.957, una confiabilidad por dos mitades (split-half) de 0.971 y una notable estabilidad temporal test-retest a las dos semanas de r = 0.967 (p < 0.01). La validez de criterio concurrente quedó demostrada mediante correlaciones lineales estadísticamente significativas con la Escala de Autoevaluación de Ansiedad de Zung (SAS; r = 0.874, p < 0.01) y la Escala de Autoevaluación de Depresión de Zung (SDS; r = 0.754, p < 0.01). El instrumento constituye una herramienta invaluable tanto para la investigación clínica en dermatología y cirugía pediátrica como para la práctica asistencial diaria orientada al asesoramiento psicosocial y el manejo conservador basado en la evidencia.
Palabras clave
Hemangioma infantil, estado psicológico parental, sobretratamiento, psicometría, desarrollo de cuestionarios, dermatología pediátrica, carga del cuidador, ansiedad, depresión, estigma social.
Autores
El Cuestionario del Estado Psicológico para Padres de Niños con Hemangiomas Infantiles (IH-PSQ) fue diseñado, estandarizado y publicado en el año 2021 por un equipo multidisciplinario de investigadores chinos especializados en cirugía pediátrica, psicología médica y ciencias biomédicas básicas:
- Wei Peng: Escuela de Posgrado, Universidad Médica de China (China Medical University), Shenyang, China; Departamento de Cirugía Pediátrica, Primer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Gannan, Ganzhou, China; y Centro de Investigación Clínica de Anomalías Vasculares de la Provincia de Jiangxi, Ganzhou, China.
- Haijin Liu: Escuela de Posgrado, Universidad Médica de China, Shenyang, China; Departamento de Cirugía Pediátrica, Primer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Gannan, Ganzhou, China; y Centro de Investigación Clínica de Anomalías Vasculares de la Provincia de Jiangxi, Ganzhou, China.
- Jincai Chen: Departamento de Ortopedia, Primer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Gannan, Ganzhou, China.
- Yanan Zheng: Departamento de Psicología Médica, Universidad Médica de Gannan, Ganzhou, China.
- Xianyun Xu: Departamento de Ciencias Médicas Básicas, Universidad Médica de Gannan, Ganzhou, China.
- Hong Tang: Departamento de Psicología Médica, Universidad Médica de Gannan, Ganzhou, China.
- Qian Liu (Autor de Correspondencia): Escuela de Posgrado, Universidad Médica de China, Shenyang, China. Correo electrónico institucional de contacto: [email protected].
Propósito
La introducción de una escala como el IH-PSQ en el campo de la pediatría y la psicología de la salud responde a una necesidad metodológica, clínica y bioética de primer orden. Los hemangiomas infantiles constituyen lesiones vasculares neoplásicas benignas que afectan aproximadamente al 4-10 % de los recién nacidos caucásicos y asiáticos, presentándose con mayor frecuencia en niñas, recién nacidos prematuros y partos múltiples. Aunque la historia natural clásica de la patología contempla una evolución benigna donde la inmensa mayoría de las lesiones detiene su crecimiento y entra en una fase prolongada de involución espontánea que deja secuelas mínimas, la fase proliferativa inicial (que suele manifestarse entre las dos semanas y los seis a nueve meses de vida) es sumamente agresiva en términos visuales. El rápido crecimiento exofítico, la coloración rojiza o violácea intensa, las posibles ulceraciones y la deformidad de estructuras faciales clave (labios, punta nasal, párpados y pabellones auriculares) provocan un impacto devastador en los progenitores, quienes suelen asociar erróneamente estas lesiones con neoplasias malignas de pronóstico ominoso.
En el plano clínico, este desasosiego parental genera dinámicas profundamente disfuncionales. La angustia y el desconcierto conducen de forma sistemática a lo que en sociología médica se denomina «peregrinaje médico» o doctor shopping, un fenómeno caracterizado por visitas repetitivas a múltiples centros hospitalarios y especialistas en búsqueda de soluciones inmediatas. Los cuidadores, desbordados por el miedo al deterioro estético permanente de sus hijos y por las preguntas inquisitivas o el rechazo del entorno social, ejercen una notable presión sobre los dermatólogos y cirujanos pediátricos para iniciar tratamientos invasivos. Antes de la instauración generalizada de terapias farmacológicas de primera línea como el propranolol oral, esta angustia parental empujaba a procedimientos potencialmente perjudiciales, tales como cirugías precoces con cicatrices indelebles, escleroterapia agresiva, embolizaciones o radioterapia local innecesaria. El IH-PSQ fue concebido precisamente como un barómetro cuantitativo que permite a los clínicos identificar a aquellos cuidadores cuyo umbral de distrés psicológico distorsiona la toma de decisiones compartida, posibilitando la implementación de protocolos de psicoeducación, contención afectiva y derivación a servicios de salud mental antes de que se incurra en una sobreterapia iatrogénica.
En el ámbito de la investigación psicométrica y psicosocial, los instrumentos generales de calidad de vida relacionados con la salud (CVRS), tales como el PedsQL o las escalas genéricas de carga del cuidador, resultaban insuficientes para evaluar la fenomenología específica de las anomalías vasculares pediátricas. Si bien existían cuestionarios foráneos como el Infantile Hemangioma Quality-of-Life (IH-QoL) o el Hemangioma Family Burden (HFB), su enfoque priorizaba la afectación funcional global del infante o la logística familiar cotidiana, descuidando dimensiones afectivas profundas como la alteración del equilibrio interior, la culpa o el estigma en sociedades no occidentales. Asimismo, la traducción directa y transposición cultural de tales instrumentos hacia la población china presentaba limitaciones semánticas y operativas severas. El IH-PSQ llena este vacío al aislar el estado psicológico primario de la madre y del padre, ofreciendo una métrica nativa, precisa y estandarizada que actúa como variable explicativa fundamental para explorar la interacción entre factores sociodemográficos familiares (ingresos, escolaridad), características clínicas del tumor (tamaño, número, ulceración) y la demanda asistencial en los servicios de pediatría.
Constructo psicológico
El constructo medido por el IH-PSQ es el estado psicológico parental ante el hemangioma infantil, definido como la respuesta cognitiva, afectiva y conductual compleja y desadaptativa que experimentan los cuidadores primarios frente a la presencia, evolución y consecuencias sociales de la anomalía vascular de su hijo. Lejos de constituir un fenómeno unitario o un mero estado de preocupación transitoria, el marco psicométrico de Peng y colaboradores conceptualiza este constructo como una entidad sindrómica multidimensional que altera la homeostasis psíquica del adulto en cinco dominios netamente diferenciados pero interconectados:
1. Depresión
Esta dimensión evalúa el componente afectivo disfórico y la pérdida del tono vital que embarga al cuidador tras el diagnóstico de la patología. No se trata únicamente de tristeza reactiva, sino de un estado prolongado de anhedonia, pérdida de interés por actividades recreativas cotidianas, desgano vital, fatiga psicofísica y una sensación de desesperanza e infelicidad persistente. Los cuidadores con altas puntuaciones en este dominio verbalizan frases como sentirse continuamente desanimados, carecer de energía para interactuar placenteramente con su entorno y experimentar una incapacidad subjetiva para disfrutar de la crianza de su recién nacido.
2. Ansiedad
La subescala de ansiedad captura las manifestaciones de aprensión generalizada, hiperalerta psicofisiológica y tensión emocional aguda vinculadas al cuidado del paciente pediátrico. Este componente se caracteriza por una activación autonómica perceptible, dificultades para concentrarse y pensar con claridad (embotamiento cognitivo por rumiación), irritabilidad manifiesta y, de manera muy prominente, una reacción de pánico y nerviosismo anticipatorio ante cada consulta médica, prueba diagnóstica o control periódico en el centro sanitario. El cuidador anticipa constantemente desenlaces adversos o noticias médicas desfavorables.
3. Desequilibrio psicológico
El desequilibrio psicológico (psychological imbalance) constituye uno de los aportes teóricos y clínicos más distintivos del instrumento. Esta subescala evalúa la fractura de los mecanismos de afrontamiento y la desregulación de la estabilidad emocional interna del individuo. Refleja la vivencia de injusticia existencial o trascendente (por ejemplo, considerar que un ser supremo o el destino han sido arbitrarios y crueles con la familia), la internalización destructiva de la causalidad mediante sentimientos desproporcionados de autorreproche y culpa materna/paterna, la pérdida de serenidad en la convivencia familiar traducida en conflictos y discusiones frecuentes con la pareja o parientes cercanos, y el deterioro de la autoimagen parental al percibir que el hogar propio es inadecuado o insuficiente para el niño.
4. Temor a la enfermedad
Esta faceta examina los miedos fóbicos y la angustia anticipatoria específica relacionada con la biología intrínseca del hemangioma y los riesgos derivados de las opciones terapéuticas. Comprende la preocupación obsesiva por el crecimiento descontrolado de la lesión, la aparición de complicaciones agudas (tales como sangrado profuso, ulceración dolorosa o necrosis tisular), el temor fundado o infundado de que los medicamentos administrados (como los betabloqueantes o corticoides) alteren irreversiblemente el crecimiento físico, el desarrollo neurológico o los órganos vitales del menor, y la inquietud angustiante ante la posibilidad de recurrencia en futuros descendientes de la pareja.
5. Vergüenza de la enfermedad (Estigma social)
La dimensión de estigma o vergüenza asociada a la condición (disease shame) captura el impacto social derivado de la alteración cosmética corporal y facial del lactante. Aborda la vivencia de incomodidad, vergüenza, retraimiento social y malestar subjetivo intenso cuando el cuidador se expone al escrutinio del público o cuando compara a su hijo con niños de desarrollo corporal normotípico. Asimismo, este dominio mide la propia evitación visual del padre o de la madre hacia la lesión tumoral de su hijo (miedo o aversión a mirar el área corporal comprometida), una manifestación crítica que puede alterar profundamente el vínculo temprano de apego, el contacto visual y la interacción afectiva materno-filial durante una etapa del neurodesarrollo donde la mirada resulta determinante.
Marco teórico
La fundamentación epistemológica del IH-PSQ se asienta en la convergencia de cuatro modelos teóricos predominantes en la psicología de la salud y la psiquiatría de enlace: el modelo biopsicosocial, la teoría transaccional del estrés y el afrontamiento, la teoría del estigma social y los modelos de autorregulación del sentido común.
El Modelo Biopsicosocial de Engel
Propuesto por George L. Engel en 1977, este paradigma sostiene que las condiciones de salud y enfermedad no pueden entenderse de manera reduccionista a partir de variables celulares o tisulares aisladas, sino mediante la interacción dinámica de factores biológicos, psicológicos y socioculturales. En el hemangioma infantil, mientras que la patología biológica es estrictamente somática, autolimitada y mayoritariamente benigna, la morbilidad psicológica se traslada al sistema familiar. Los cuidadores experimentan el diagnóstico pediátrico como un evento disruptivo que compromete su bienestar psicológico (provocando cuadros de ansiedad y distimia) y sus redes sociales (debido a la estigmatización percibida). El IH-PSQ operacionaliza esta premisa al evaluar la patología no desde el diámetro de la lesión, sino desde el impacto que dicho fenómeno imprime en la psique del cuidador.
La Teoría Transaccional del Estrés y el Afrontamiento de Lazarus y Folkman
En el modelo de Richard Lazarus y Susan Folkman (1984), el estrés psicológico se define como una relación particular entre el individuo y el entorno que es evaluada por este como amenazante o desbordante de sus recursos personales. Ante la aparición repentina de una protuberancia vascular roja en el rostro de un bebé sano, los padres realizan una evaluación primaria en la que el cuadro suele ser catalogado como una amenaza catastrófica (miedo a la desfiguración, al cáncer o a la muerte). En la evaluación secundaria, los cuidadores valoran sus recursos para hacer frente a la situación; al comprobar su incapacidad personal para frenar la proliferación tisular, surge una crisis de afrontamiento que desemboca en desequilibrio psicológico, culpa y angustia somatizada. La búsqueda compulsiva de múltiples médicos (doctor shopping) no es más que una estrategia de afrontamiento focalizada en el problema pero ejecutada de manera desadaptativa y disfuncional, impulsada por un estado de hiperactivación afectiva que el IH-PSQ logra capturar rigurosamente.
La Teoría del Estigma Social de Erving Goffman
El sociólogo Erving Goffman (1963) definió el estigma como un atributo profundamente desacreditador que degrada la identidad social del individuo, diferenciando entre deformidades físicas visibles y marcas de carácter. Goffman introdujo además el concepto de estigma por cortesía (courtesy stigma) o estigma por asociación, fenómeno por el cual las personas estrechamente vinculadas a un individuo estigmatizado comparten el descrédito y la devaluación social impuestos por la colectividad. Los padres de niños con lesiones cutáneas extensas sufren directamente este estigma asociado: en el espacio público (plazas, transporte, reuniones familiares), se ven expuestos a miradas invasivas, comentarios inquisitivos, expresiones de repulsión o cuestionamientos velados sobre su competencia reproductiva o prenatal. Este mecanismo explica con nitidez la dimensión de vergüenza y aislamiento social que el IH-PSQ mide en sus ítems operacionales.
El Modelo de Autorregulación de las Representaciones de Enfermedad de Leventhal
Howard Leventhal y sus colaboradores formularon el modelo del sentido común sobre el autocuidado y la representación cognitiva de la enfermedad. Este modelo postula que las personas generan constructos mentales sobre la identidad de la enfermedad, su causa, su línea temporal (duración), sus consecuencias y su posibilidad de control o cura. En el caso del hemangioma, existe una disparidad radical entre la representación biomédica (patología autolimitada que involuciona espontáneamente) y la representación parental lega (creencia de que una masa de rápido crecimiento es irreversible, mutilante o de causa genética culpable). Las subescalas del IH-PSQ que exploran la atribución interna de culpabilidad («yo provoqué la enfermedad»), el temor a la medicación y el miedo a la evolución reflejan la presencia de representaciones mentales cognitivas desajustadas que perpetúan el malestar emocional.
Validez
El proceso de validación psicométrica del IH-PSQ cumplió con los estándares internacionales más rigurosos para la construcción de instrumentos en ciencias de la salud, combinando métodos cualitativos y cuantitativos a través de un diseño prospectivo en centros de referencia especializados.
Validez de Contenido y Aparente
La generación inicial de los reactivos se fundamentó en un diseño inductivo-deductivo. En primer lugar, se llevaron a cabo entrevistas fenomenológicas semiestructuradas en profundidad con padres y madres de niños diagnosticados con hemangioma infantil en diversas fases de la enfermedad (proliferativa, estable e involutiva), permitiendo registrar en lenguaje natural sus vivencias de sufrimiento, sus inquietudes farmacológicas y sus experiencias de interacción social. Posteriormente, se constituyó un panel multidisciplinario de expertos conformado por cirujanos pediátricos, psicólogos clínicos, dermatólogos y especialistas en enfermería pediátrica. Este comité evaluó la relevancia semántica, la claridad conceptual, la pertinencia cultural y la suficiencia teórica de cada ítem, depurando el banco preliminar hasta conformar una versión piloto estructurada de 35 ítems.
Validez de Criterio Concurrente
Para comprobar que el nuevo instrumento reflejaba fehacientemente los constructos psicopatológicos troncales, se administró el IH-PSQ de forma paralela a una submuestra aleatoria de 50 padres junto con dos de las escalas de cribado clínico más consolidadas a nivel global: la Escala de Autoevaluación de Ansiedad de Zung (Self-Rating Anxiety Scale, SAS) y la Escala de Autoevaluación de Depresión de Zung (Self-Rating Depression Scale, SDS). Los coeficientes de correlación de Pearson obtenidos demostraron una extraordinaria validez de criterio:
- Correlación con la Escala SAS: Se halló un coeficiente lineal positivo y altamente significativo de
r = 0.874(p < 0.01), lo que demuestra que los cuidadores con puntuaciones elevadas en el IH-PSQ experimentan niveles clínicos objetivos de ansiedad psicofisiológica y aprensión fóbica. - Correlación con la Escala SDS: Se obtuvo una correlación robusta de
r = 0.754(p < 0.01), corroborando que el distrés medido por el cuestionario se vincula de manera directa con estados afectivos depresivos, apatía y sufrimiento interior.
Validez de Grupos Conocidos y Variables Predictivas Clínicas
El estudio analizó la sensibilidad del instrumento para discriminar entre diferentes subgrupos clínicos y demográficos. Mediante análisis de regresión lineal múltiple, los autores demostraron que las puntuaciones del IH-PSQ variaban congruentemente en función de parámetros médicos objetivos del menor y condiciones sociodemográficas del núcleo familiar:
- Tamaño de la lesión tumoral: A mayor diámetro del hemangioma, las puntuaciones de distrés en el IH-PSQ se incrementaron de forma estadísticamente significativa, reflejando el impacto de la desfiguración visible.
- Presencia de complicaciones: Los padres cuyos hijos habían experimentado complicaciones locales (ulceración, sangrado o infección secundaria) presentaron puntuaciones medias de alteración psicológica sustancialmente mayores que aquellos con lesiones no complicadas.
- Hemangiomas múltiples versus únicos: La multiplicidad lesional generó mayor temor a compromiso visceral y por ende mayores niveles de ansiedad en el test.
- Nivel educativo e ingresos económicos: Los progenitores con menor escolaridad y niveles socioeconómicos más vulnerables exhibieron puntajes más altos de desequilibrio psicológico y culpa, correlacionando con un menor acceso a información médica veraz.
Confiabilidad
La precisión métrica y la estabilidad del IH-PSQ fueron demostradas exhaustivamente mediante múltiples índices de confiabilidad en una cohorte analítica final de 323 participantes, cuyos valores numéricos superaron con amplitud los estándares psicométricos convencionales recomendados para instrumentos de uso clínico.
Consistencia Interna
La evaluación del grado de homogeneidad e interrelación entre los reactivos del cuestionario arrojó cifras superlativas:
- Alfa de Cronbach Global: El coeficiente de consistencia interna para la escala completa de 23 ítems alcanzó un valor de
α = 0.957. Este resultado sitúa al instrumento en un rango de excelencia técnica, demostrando que no existe ambigüedad en los ítems y que la totalidad de los enunciados apunta hacia el constructo general del quebranto emocional del cuidador. - Confiabilidad de Dos Mitades (Split-Half Reliability): Empleando la fórmula de corrección de Spearman-Brown para mitades partidas, el coeficiente obtenido fue de
0.971, confirmando que ambas subdivisiones del test conservan una equivalencia métrica casi idéntica. - Fiabilidad de los instrumentos de referencia: En la misma muestra clínica, los coeficientes Alfa de Cronbach para los instrumentos concurrentes fueron de α = 0.845 (SAS) y α = 0.812 (SDS), lo que evidencia la consistencia de las respuestas de los participantes durante la toma de datos.
Estabilidad Temporal (Test-Retest)
Para determinar si las puntuaciones registradas por el IH-PSQ representaban una medición estable del estado psicológico reactivo a la enfermedad y no una oscilación anímica aleatoria momento a momento, se seleccionó una submuestra representativa de 50 cuidadores que volvieron a completar el instrumento tras un intervalo cronológico de dos semanas (14 días). El análisis de correlación test-retest arrojó un coeficiente de correlación de Pearson de r = 0.967 (p < 0.01). Esta concordancia longitudinal demuestra que el IH-PSQ goza de una sólida reproductibilidad temporal, cualidad indispensable para su utilización como variable de resultado en ensayos clínicos de seguimiento terapéutico o intervenciones psicoeducativas en dermatología pediátrica.
Análisis factorial
La estructura latente y la dimensionalidad del IH-PSQ fueron determinadas a través de un análisis factorial exploratorio (AFE) ejecutado con el paquete estadístico SPSS versión 18.0 (IBM Corp., Chicago, IL, USA).
Pruebas de Idoneidad Muestral y Extracción
Previo a la extracción de factores, se verificaron los supuestos fundamentales de correlación de la matriz de datos:
- La medida de adecuación muestral de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) arrojó un valor de
0.750, el cual supera ampliamente el dintel aceptable de 0.60 e indica una intercorrelación suficiente entre variables para justificar el análisis factorial. - La prueba de esfericidad de Bartlett alcanzó un valor chi-cuadrado altamente significativo de
χ² = 6114.620(p < 0.001), lo que permitió rechazar concluyentemente la hipótesis nula de que la matriz de correlaciones correspondiese a una matriz identidad.
Análisis de Componentes Principales y Retención Factorial
Se aplicó el método de extracción por Análisis de Componentes Principales (ACP) complementado con una rotación ortogonal tipo Varimax para maximizar la interpretabilidad de las cargas factoriales. Siguiendo el criterio de Kaiser (retención de factores con autovalores superiores a 1.0) y la inspección del gráfico de sedimentación (scree test), se identificaron con nitidez 5 factores subyacentes que representaron una varianza explicada acumulada colosal del 83.239 %:
- Factor 1: Autovalor (eigenvalue) =
6.022; Varianza explicada =24.087 %. Agrupa los síntomas nucleares de apatía, desesperanza y disforia característicos de la Depresión. - Factor 2: Autovalor =
4.113; Varianza explicada =16.453 %(Varianza acumulada = 40.540 %). Representa la sintomatología somática, el nerviosismo en revisiones y la hiperactivación de la Ansiedad. - Factor 3: Autovalor =
4.090; Varianza explicada =16.361 %(Varianza acumulada = 56.901 %). Captura la pérdida de armonía interna, la cólera y las atribuciones de injusticia correspondientes al Desequilibrio Psicológico. - Factor 4: Autovalor =
3.503; Varianza explicada =14.013 %(Varianza acumulada = 70.914 %). Corresponde a la angustia ante los efectos de los tratamientos y el curso lesional, articulado como Temor a la Enfermedad. - Factor 5: Autovalor =
3.081; Varianza explicada =12.325 %(Varianza acumulada = 83.239 %). Integra la incomodidad social, la evitación visual y la mirada ajena, denominado Vergüenza de la Enfermedad (Estigma).
Depuración de Reactivos
Durante el análisis de elementos y la matriz de factores rotados, los reactivos que exhibieron comunalidades inferiores a 0.40, cargas factoriales primarias por debajo de 0.40 o cargas cruzadas complejas en múltiples factores fueron sistemáticamente eliminados. De la versión preliminar de 35 ítems, 12 reactivos no alcanzaron los umbrales de retención estadística (específicamente los reactivos originales 1, 3, 4, 7, 11, 12, 13, 21, 26, 29, 31 y 35). Los 23 ítems restantes mostraron cargas factoriales robustas (> 0.40) asignadas sin ambigüedad a sus respectivas dimensiones teóricas, consolidando un modelo estructuralmente depurado y parsimonioso.
Instrumento de medición
A continuación se detallan las especificaciones técnicas del Cuestionario del Estado Psicológico para Padres de Niños con Hemangiomas Infantiles:
- Tipo de instrumento: Medida psicométrica estandarizada de autoinforme (completada de forma individual por el padre, la madre o el tutor legal).
- Población diana: Padres, madres y cuidadores principales de lactantes o niños diagnosticados clínicamente con hemangioma infantil.
- Rango etario de aplicación: Adultos (edad de los progenitores/cuidadores).
- Número de ítems: El cuestionario final validado consta de 23 reactivos operacionales (reducidos a partir de un banco inicial de 35 ítems tras el análisis factorial).
- Estructura dimensional: 5 subescalas teóricas y empíricas:
- Depresión: 6 ítems (evalúa tristeza profunda, fatiga, anhedonia y pérdida de ánimo vital).
- Ansiedad: 5 ítems (mide hiperactivación nerviosa, dificultad para calmarse y angustia anticipatoria en citas médicas).
- Desequilibrio Psicológico: 4 ítems (mide ira, sentimientos de injusticia existencial, culpa y discordia familiar).
- Temor a la Enfermedad: 4 ítems (mide pavor al impacto del tratamiento en el neurodesarrollo y evolución patológica).
- Vergüenza de la Enfermedad / Estigma: 4 ítems (mide evitación de la mirada hacia la lesión, incomodidad ante niños sanos y vergüenza social).
- Formato de respuesta: Escala ordinal tipo Likert de 6 opciones de frecuencia y aplicabilidad graduada de 0 a 5:
- 0: Never / Not applicable (Nunca / No aplicable)
- 1: Rarely (Raramente)
- 2: Sometimes (A veces)
- 3: Often (A menudo)
- 4: Very often (Muy a menudo)
- 5: Constantly (Constantemente)
- Procedimiento de corrección y puntuación: Todos los ítems se formulan en sentido positivo respecto al malestar, puntuándose directamente de 0 a 5 sin reactivos inversos. Las puntuaciones de cada reactivo se suman aritméticamente para generar subtotales por dimensión y una puntuación global de estado psicológico. A mayor puntuación total acumulada, mayor es la severidad del distrés psicológico, la sobrecarga emocional y el riesgo de demandar intervenciones médicas precipitadas.
- Valores de referencia normativos: En la muestra clínica de referencia (n = 323), la puntuación total del IH-PSQ arrojó una media estandarizada de
Media = 60.20con una desviación típica deDE = 20.12. Puntuaciones ubicadas sustancialmente por encima de 1 desviación estándar de la media (aproximadamente > 80 puntos) identifican a cuidadores en riesgo psicosocial prioritario que demandan intervención psicoterapéutica inmediata. - Tiempo estimado de administración: Aproximadamente entre 8 y 12 minutos.
Permisos, tarifas y año del test
El Cuestionario del Estado Psicológico para Padres de Niños con Hemangiomas Infantiles (IH-PSQ) fue publicado formalmente a finales del año 2021 en la revista científica internacional indexada Translational Pediatrics (Volumen 10, Número 12, páginas 3261-3272). De acuerdo con las políticas editoriales de la editorial AME Publishing Company, el artículo fundacional está acogido a los términos de la licencia de acceso abierto Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International (CC BY-NC-ND 4.0).
Bajo este esquema normativo:
- Tarifas y derechos de uso: El cuestionario está exento de costes comerciales para uso clínico habitual sin fines de lucro, docencia universitaria e investigación científica académica.
- Permisos y solicitudes: Los investigadores y profesionales de la salud que deseen reproducir íntegramente la herramienta, adaptarla culturalmente a otros idiomas o implementarla en protocolos hospitalarios a gran escala deben remitir una comunicación formal de cortesía al autor de correspondencia, Dr. Qian Liu ([email protected]), reconociendo y citando la publicación original de 2021 en cualquier informe derivado.
- Restricciones comerciales: No se autoriza su comercialización lucrativa ni la generación de obras derivadas comerciales sin el consentimiento previo y explícito de los autores patrimoniales y la editorial.
Referencias
- Engel, G. L. (1977). The need for a new medical model: A challenge for biomedicine. Science, 196(4286), 129–136. https://doi.org/10.1126/science.847460
- Goffman, E. (1963). Stigma: Notes on the management of spoiled identity. Prentice-Hall.
- Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer Publishing Company.
- Léauté-Labrèze, C., Harper, J. I., & Hoeger, P. H. (2017). Infantile haemangioma. The Lancet, 390(10089), 85–94. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(16)00645-0
- Leventhal, H., Phillips, L. A., & Burns, E. (2016). The Common-Sense Model of Self-Regulation (CSM): A dynamic framework for understanding illness self-management. Journal of Behavioral Medicine, 39(6), 935–946. https://doi.org/10.1007/s10865-016-9782-2
- Peng, W., Liu, H., Chen, J., Zheng, Y., Xu, X., Tang, H., & Liu, Q. (2021). Development and validation of psychological status questionnaire for parents of infantile hemangiomas. Translational Pediatrics, 10(12), 3261–3272. https://doi.org/10.21037/tp-21-554
- Zung, W. W. (1965). A self-rating depression scale. Archives of General Psychiatry, 12(1), 63–70. https://doi.org/10.1001/archpsyc.1965.01720310065008
- Zung, W. W. (1971). A rating instrument for anxiety disorders. Psychosomatics, 12(6), 371–379. https://doi.org/10.1016/S0033-3182(71)71479-0
Ítems de la escala
Response scale: Initial pool of 35 items, scored on a 6-point Likert-type scale (0 = never/not applicable, 1 = rarely, 2 = sometimes, 3 = often, 4 = very often, 5 = constantly)
Validated 23-Item Scale:
- After my child got IH, I was depressed and not in a high mood.
- After my child got IH, I felt God was unfair to me and my child.
- After my child got IH, I felt that my children needed more love than other children.
- After my child got IH, my digestion deteriorated.
- After my child got IH, I was afraid to look at the affected part of the child.
- After my child got IH, I would think of my own child and feel uncomfortable when I saw other people’s healthy children.
- After my child got IH, I felt nervous every time we had a doctor’s appointment or regular check-up.
- After my child got IH, I attributed the cause of illness to myself.
- After my child got IH, life was not as comfortable as before.
- After my child got IH, I was more likely to be angry than before.
- After my child got IH, I was upset about many things.
- After my child got IH, I worried that our future children would also experience this disease.
- After my child got IH, I felt that this family was not good enough for my child.
- After my child got IH, I was more likely to feel tired.
- After my child got IH, I quarreled with the people around me more than before.
- After my child got IH, I was worried that the treatment would affect their growth and development.
- After my child got IH, I felt the IH of other children recovered better than mine.
- After my child got IH, I did not want any entertainment.
- After my child got IH, I felt unhappy.
- After my child got IH, I thought everyone made mistakes.
- After my child got IH, my living and working conditions were not as good.
- After my child got IH, it was difficult for me to calm down and think.
- After my child got IH, I sought medical advice everywhere.