1. Resumen
La Escala Revisada de Automonitoreo (Revised Self-Monitoring Scale, SMS-R), desarrollada por Richard D. Lennox y Raymond N. Wolfe (1984), constituye una reformulación psicométrica fundamental del constructo original de automonitoreo propuesto inicialmente por Mark Snyder en 1974. La escala primigenia de Snyder constaba de 25 reactivos dicotómicos (verdadero/falso) y fue objeto de intensas críticas metodológicas debido a su multidimensionalidad encubierta, baja consistencia interna y la inclusión de varianza espuria vinculada a constructos como la extraversión, la deseabilidad social y la ansiedad en la interacción social. Frente a tales limitaciones, Lennox y Wolfe llevaron a cabo una depuración conceptual y empírica rigurosa, redefiniendo el automonitoreo en torno a sus dos facetas nucleares y funcionalmente operativas: la Capacidad para Modificar la Autopresentación (Ability to Modify Self-Presentation, compuesta por 7 reactivos) y la Sensibilidad a la Conducta Expresiva de los Demás (Sensitivity to Expressive Behavior of Others, compuesta por 6 reactivos).
El instrumento consta de 13 ítems evaluados mediante un formato de respuesta graduada de tipo Likert de 6 puntos (que oscila entre 0 = «ciertamente siempre falso» y 5 = «ciertamente siempre verdadero»), lo que supera las restricciones métricas de las escalas dicotómicas y proporciona puntuaciones de nivel de intervalo aptas para modelos estadísticos multivariados avanzados. Los índices psicométricos del SMS-R evidencian una consistencia interna sólida, con coeficientes alfa de Cronbach de 0.75 para la escala global, 0.77 para la subescala de Capacidad y 0.70 para la subescala de Sensibilidad. Asimismo, presenta patrones robustos de validez convergente y discriminante: correlaciona positivamente con la individuación (r = 0.30) y con la autoconciencia privada (r = 0.17), mientras que mantiene independencia funcional respecto a constructos confusores como la ansiedad social, la cual fue segregada en una escala complementaria de preocupación por la inapropiación. El SMS-R se ha consolidado como el estándar preferido en psicología social, psicología de las organizaciones y comportamiento del consumidor para evaluar la adaptabilidad conductual y la agudeza perceptiva interpersonal.
2. Palabras clave
Automonitoreo, Lennox y Wolfe, autopresentación, sensibilidad interpersonal, regulación conductual, psicometría, percepción social, manejo de impresiones, evaluación de la personalidad, validez de constructo.
3. Autores
La Escala Revisada de Automonitoreo fue diseñada y validada empíricamente por los siguientes investigadores:
- Richard D. Lennox, Ph.D.: Investigador en metodología cuantitativa, psicometría y psicología social, adscrito durante el desarrollo de la escala al Department of Psychology de la State University of New York (SUNY) at Geneseo. Su labor se ha centrado en el modelado de ecuaciones estructurales, refinamiento de escalas psicométricas y análisis de patrones de interacción psicosocial.
- Raymond N. Wolfe, Ph.D.: Profesor emérito de Psicología en la State University of New York at Geneseo. Reconocido por sus contribuciones a la teoría de la personalidad, las diferencias individuales en la adaptación social, el autoconcepto y la formulación de instrumentos de evaluación estandarizados orientados a las relaciones interpersonales.
4. Propósito
El propósito medular de la Escala Revisada de Automonitoreo (SMS-R) radica en proporcionar una medida psicométrica válida, confiable y teóricamente no contaminada del automonitoreo entendido como una competencia dual: la habilidad ejecutiva de regular y modular la propia imagen social en función de las contingencias contextuales, y la agudeza perceptual para decodificar con precisión las señales expresivas y emocionales emitidas por los interlocutores. El desarrollo del SMS-R respondió a una crisis epistemológica y de medición que rodeó a la escala original de Snyder (1974). Numerosos análisis factoriales (e.g., Briggs, Cheek y Buss, 1980) demostraron que el instrumento de Snyder no medía una entidad disposicional unificada, sino una amalgama heterogénea de tres factores ortogonales o débilmente vinculados: actuación/teatralidad (acting), extraversión (extraversion) y dirección hacia los demás (other-directedness). Esta fragmentación conllevaba inconsistencias operativas sistemáticas, donde puntuaciones idénticas en dos individuos podían reflejar realidades psicológicas dispares (por ejemplo, alta soltura escénica frente a profunda inseguridad y conformismo).
Lennox y Wolfe (1984) intervinieron con el objetivo de aislar los componentes operativos indispensables de la autopresentación pragmática sin arrastrar artefactos metodológicos. En el ámbito de la investigación básica y psicosocial, el SMS-R se utiliza para estudiar la influencia de la vigilancia social en el liderazgo adaptativo, la eficacia en la negociación, los procesos de influencia social, la persuasión publicitaria y la toma de decisiones en grupo. Los individuos con alta puntuación en el SMS-R muestran una mayor capacidad para adaptar su comunicación estratégica sin sucumbir al malestar que provocan las expectativas normativas discrepantes.
En el terreno de la psicología organizacional y del trabajo, el SMS-R es ampliamente aplicado en contextos de selección de personal para puestos de alta demanda relacional (tales como dirección ejecutiva, relaciones públicas, diplomacia y ventas consultivas). Permite predecir con notable precisión el éxito en el ajuste a culturas corporativas dinámicas, la diplomacia interpersonal y la gestión no traumática de conflictos organizacionales. Por su parte, en la psicología del consumidor, el SMS-R ha demostrado ser superior a la escala original de Snyder al predecir la susceptibilidad a los mensajes de marca orientados al estatus y a la imagen simbólica, dado que su métrica continua de 6 puntos captura matices de variabilidad que quedaban velados bajo el formato forzado verdadero/falso.
En el contexto de la psicología clínica y la consejería interpersonal, el instrumento no está diseñado como una prueba patológica, pero ofrece un valor diagnóstico auxiliar valioso. Permite examinar desequilibrios entre la decodificación perceptiva y la modulación conductual. Por ejemplo, sujetos con alta sensibilidad a las señales externas combinada con una baja capacidad de modificación autopresentacional pueden exhibir hipervigilancia interpersonal, mientras que la configuración inversa (alta capacidad expresiva con nula sensibilidad a los demás) describe perfiles con rasgos manipulativos, egocéntricos o carentes de sintonía empática genuina.
5. Constructo psicológico
El automonitoreo reformulado por Lennox y Wolfe se estructura en torno a dos dimensiones interdependientes pero conceptualmente diferenciadas, que operan como un sistema de retroalimentación cibernético en la interacción humana: una rama receptiva/perceptual y una rama efectora/motora de la autopresentación.
5.1. Capacidad para Modificar la Autopresentación (Ability to Modify Self-Presentation)
Esta dimensión comprende 7 reactivos (ítems 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7) y representa la vertiente ejecutiva o efectora del constructo. Define la flexibilidad conductual, la destreza escénica instrumental y la competencia autorregulatoria que faculta al individuo para calibrar, transformar y sostener una fachada socialmente congruente con los objetivos de la interacción. No se concibe como un mero impulso histriónico o una máscara ficticia, sino como la posesión real de un repertorio conductual elástico.
Un sujeto con alta puntuación en esta subescala es capaz de transicionar con naturalidad de un registro formal y asertivo en una reunión de negocios a un tono cálido y empático en un encuentro familiar, sin experimentar fricción interna ni proyectar una imagen forzada. Sabe qué faceta de su identidad exteriorizar y cómo proyectarla deliberadamente. Por el contrario, quienes puntúan bajo experimentan rigidez en su expresividad; manifiestan dificultades para proyectar una apariencia convincente incluso cuando reconocen que la coyuntura lo demanda explícitamente (e.g., ítem 6: dificultad para mantener una fachada adecuada aun cuando redunde en su propio beneficio).
5.2. Sensibilidad a la Conducta Expresiva de los Demás (Sensitivity to the Expressive Behavior of Others)
Esta dimensión integra 6 reactivos (ítems 8, 9, 10, 11, 12 y 13) y constituye el polo sensorial y decodificador del sistema. Evalúa la agudeza perceptiva, la vigilancia interpersonal y la intuición social necesarias para captar microexpresiones faciales, oscilaciones en la mirada, inflexiones paralingüísticas y cambios posturales mínimos en los interlocutores.
Esta faceta permite identificar en tiempo real si una audiencia está aburrida, si un comentario casual resultó ofensivo (ítem 12: detectar que se ha dicho algo inapropiado leyendo los ojos del oyente), si una risa en respuesta a un chiste es genuina o meramente protocolaria (ítem 11), o si el interlocutor está falseando su mensaje (ítem 13). Aquellos con baja sensibilidad son cognitivamente opacos a estas señales periféricas: suelen guiarse exclusivamente por el contenido literal del discurso verbal, omitiendo la abundante información socioemocional que emana del canal no verbal.
5.3. Interacción y Dinámica Funcional de las Subescalas
La combinación de estas dos dimensiones configura perfiles de interacción psicosocial específicos:
- Alto automonitoreo integrado (Alta Capacidad / Alta Sensibilidad): Sujetos socialmente perspicaces, camaleónicos en el sentido más funcional de la palabra; identifican inmediatamente las exigencias del entorno y despliegan la respuesta óptima requerida. Destacan en diplomacia, negociación y liderazgo.
- Vigilante inhibido o hipervigilante (Baja Capacidad / Alta Sensibilidad): Sujetos que registran cada matiz del descontento o desaprobación ajena, pero carecen de la soltura o destreza conductual para enmendar la situación, lo cual suele asociarse a rumiación posinteracción y tensión relacional.
- Expresivo desajustado (Alta Capacidad / Baja Sensibilidad): Individuos seguros de su oratoria y proyección corporal, pero que incurren frecuentemente en desatinos sociales o resultan invasivos debido a su incapacidad para notar el rechazo o cansancio sutil en los receptores.
- Bajo automonitoreo consistente (Baja Capacidad / Baja Sensibilidad): Personas con un estilo comunicativo invariable, guiadas casi con exclusividad por valores internos y estados viscerales, desinteresadas o ajenas a las demandas ceremoniales de la convención social.
6. Marco teórico
El anclaje conceptual del automonitoreo se inscribe en la intersección entre el interaccionismo simbólico, el enfoque dramatúrgico de la vida social y las teorías contemporáneas del procesamiento socio-cognitivo de la información y la autorregulación cibernética.
6.1. La perspectiva dramatúrgica de Erving Goffman
La formulación original de Snyder y la posterior revisión de Lennox y Wolfe beben de los postulados fundamentales de Erving Goffman en The Presentation of Self in Everyday Life (1959). Goffman concibe el encuentro interpersonal como una representación teatral donde los actores despliegan técnicas de «manejo de impresiones» (impression management) destinadas a definir la situación y controlar la imagen proyectada ante la audiencia. Para Goffman, el orden social reposa en la preservación de la fachada (face-work). En este marco, el automonitoreo representa la variable de diferencias individuales que cuantifica el grado en que una persona se asume como actor sobre el escenario social, monitorea activamente su desempeño y reajusta su guion en tiempo real.
6.2. El modelo de Mark Snyder y la crisis psicométrica
En 1974, Mark Snyder introdujo la noción de automonitoreo sosteniendo que las personas de alto automonitoreo guían su comportamiento a partir de pistas situacionales de adecuación contextual, mientras que las de bajo automonitoreo lo hacen a partir de disposiciones internas, creencias y sentimientos estables. No obstante, el constructo de Snyder adolecía de un conflicto epistemológico: agrupaba bajo una misma etiqueta motivaciones de conformidad social, habilidades teatrales y rasgos temperamentales como la extraversión.
Estudios psicométricos fundamentales, en particular el trabajo de Briggs, Cheek y Buss (1980), sometieron la escala de 25 ítems a análisis factorial de componentes principales y rotación oblicua, encontrando invariablemente tres factores independientes: «Habilidad de actuación» (Acting), «Extraversión» (Extraversion) y «Dirección hacia los demás» (Other-directedness). Esta fragmentación demostraba que el constructo de Snyder carecía de validez de rasgo unificado. El factor «Dirección hacia los demás» se asociaba con neuroticismo, baja autoestima, conformismo y timidez social, mientras que «Habilidad de actuación» y «Extraversión» correlacionaban con dominancia, estabilidad emocional y extraversión.
6.3. La resolución teórica de Lennox y Wolfe (1984)
Lennox y Wolfe sostuvieron que el automonitoreo genuino no debía confundirse ni con la necesidad neurótica de aprobación social ni con la extraversión sociable. Propusieron un modelo de autorregulación centrado en el procesamiento de información conductual:
- Para que exista un verdadero automonitoreo adaptativo, el sujeto debe contar en primer lugar con sensores perceptivos afinados (Sensibilidad a la conducta expresiva de los demás).
- En segundo lugar, debe contar con la capacidad instrumental de modificar su comportamiento para alinearlo con las demandas descifradas (Capacidad para modificar la autopresentación).
De forma paralela, Lennox y Wolfe diseñaron una escala independiente denominada «Preocupación por la Inapropiación» (Concern for Appropriateness) con el fin de capturar la varianza patológica de sumisión a la norma y ansiedad de evaluación social que contaminaba la escala de Snyder. Con esta disección conceptual, el SMS-R emergió como una medición limpia de la competencia pragmático-social y de la autorregulación comunicativa.
7. Validez
La validez de la Escala Revisada de Automonitoreo (SMS-R) ha sido verificada extensamente mediante análisis de constructo, convergencia factorial, validez divergente y predicción de criterios conductuales en muestras tanto estudiantiles como organizacionales.
7.1. Validez convergente
Lennox y Wolfe (1984) demostraron que la subescala de Capacidad para Modificar la Autopresentación exhibe correlaciones positivas significativas con escalas de competencia comunicativa, asertividad y autoeficacia social. A diferencia del instrumento de Snyder, el SMS-R presenta correlaciones positivas con la individuación (r = 0.30), lo que demuestra que los altos automonitores según el SMS-R no son camaleones serviles temerosos del rechazo grupal, sino sujetos autónomos y socialmente hábiles que saben cómo destacar de manera asertiva en un contexto colectivo.
Asimismo, el SMS-R correlaciona de manera positiva y moderada con la autoconciencia privada (private self-consciousness; r = 0.17). Este hallazgo desvirtuó la hipótesis simplista de Snyder según la cual el automonitoreo se oponía a la introspección interna; la evidencia confirma que la capacidad de dirigir la atención al exterior para leer señales expresivas no cancela la capacidad de introspección del sujeto sobre sus propios estados psicológicos.
7.2. Validez discriminante
El mayor logro psicométrico del SMS-R reside en su nula o desdeñable correlación con variables de distorsión evaluativa y ansiedad neurótica:
- Independencia de la Deseabilidad Social: Las correlaciones entre el SMS-R y escalas estandarizadas de deseabilidad social (como la escala de Marlowe-Crowne) se sitúan consistentemente entre r = -0.05 y r = 0.08, demostrando que puntuar alto no es una manifestación de falseamiento positivo ni de búsqueda complaciente de elogio.
- Desvinculación del Miedo a la Evaluación Negativa: Mientras que la escala original de Snyder y la subescala de «Dirección hacia los demás» arrojaban correlaciones moderadas con el temor al juicio externo, el SMS-R exhibe coeficientes cercanos a cero con el Brief Fear of Negative Evaluation (BFNE) y con medidas de timidez e inhibición conductual.
- Diferenciación de la Extraversión Pura: Aunque existe una relación lógica con la sociabilidad activa (r ≈ 0.25 a 0.35), la magnitud de este coeficiente confirma que el constructo retiene una varianza única sustantiva independiente de los Cinco Grandes factores de la personalidad (McCrae & Costa).
7.3. Validez de criterio y predictiva
En estudios de comportamiento del consumidor, las subescalas del SMS-R predicen con gran exactitud la persuasión de anuncios centrados en la imagen social frente a anuncios informativos funcionales. Los individuos con altos puntajes en la subescala de Capacidad prefieren marcas cuyo valor principal reside en el prestigio y el estatus proyectado socialmente. En contextos de recursos humanos y negociación, la subescala de Sensibilidad predice el éxito en la detección de pistas no verbales de desacuerdo durante negociaciones bilaterales tensas, superando con creces la capacidad predictiva de la prueba original de Snyder.
8. Confiabilidad
La precisión psicométrica del SMS-R representa una optimización manifiesta respecto a la escala de 1974, la cual adolecía frecuentemente de coeficientes de consistencia interna marginales (alfa de Cronbach en rangos de 0.63 a 0.70 para 25 reactivos).
8.1. Consistencia interna
En el estudio fundacional de Lennox y Wolfe (1984), administrado a una muestra de 238 estudiantes universitarios, los valores de confiabilidad por consistencia interna computados fueron:
- Escala Total (13 ítems): Coeficiente alfa de Cronbach de α = 0.75.
- Capacidad para Modificar la Autopresentación (7 ítems): Coeficiente alfa de Cronbach de α = 0.77.
- Sensibilidad a la Conducta Expresiva de los Demás (6 ítems): Coeficiente alfa de Cronbach de α = 0.70.
Investigaciones posteriores en muestras multiculturales y del ámbito de la administración de empresas (e.g., O'Cass, 2000; Shuptrine, Bearden & Teel, 1990) han confirmado la estabilidad de estos parámetros, reportando alfas de entre 0.76 y 0.82 para la subescala de Capacidad, y entre 0.71 y 0.78 para la subescala de Sensibilidad. Estas cifras son destacables considerando la brevedad de las subescalas (7 y 6 reactivos respectivamente), superando el umbral estándar de 0.70 recomendado para instrumentos de investigación empírica.
8.2. Estabilidad temporal (test-retest)
La evaluación de la estabilidad temporal del SMS-R en intervalos de 4 a 8 semanas ha arrojado coeficientes de correlación test-retest de r = 0.81 para la escala completa, r = 0.83 para la subescala de Capacidad y r = 0.76 para la subescala de Sensibilidad. Estos datos demuestran que el automonitoreo, tal como es capturado por el SMS-R, opera como un rasgo de personalidad estable a lo largo del tiempo en la adultez, resistente a fluctuaciones anímicas transitorias.
9. Análisis factorial
El desarrollo empírico del SMS-R se basó en una secuencia meticulosa de análisis factorial exploratorio (AFE) continuada por confirmaciones estructurales independientes (AFC), orientada a erradicar el desorden factorial advertido en la escala de Snyder.
9.1. Análisis factorial exploratorio original
Lennox y Wolfe partieron de un banco inicial de reactivos concebidos para cubrir exhaustivamente las dos facetas teóricas propuestas. Sometieron las matrices de correlación a factorización de ejes principales con rotación oblicua (oblimin), dado que asumían teóricamente que las dimensiones de Capacidad y Sensibilidad debían mantener una correlación positiva moderada entre sí, al formar parte de una macrohabilidad adaptativa.
El criterio de retención de Kaiser (autovalores superiores a 1.0) y la inspección del gráfico de sedimentación (scree test de Cattell) identificaron con claridad una solución bifactorial limpia. Los criterios de inclusión exigieron que cada ítem presentara una carga factorial primaria igual o superior a 0.40 en su factor correspondiente y una carga secundaria inferior a 0.25 en el factor opuesto. Ningún reactivo mostró cargas cruzadas sustanciales. La correlación factorial inter-ejes resultante fue moderada (r ≈ 0.28 a 0.35), confirmando que las facetas son diferenciables pero pertenecen a un mismo dominio de orden superior.
9.2. Análisis factorial confirmatorio (AFC)
Diversos estudios psicométricos confirmatorios independientes han evaluado modelos alternativos para verificar la arquitectura del SMS-R frente a representaciones unidimensionales:
- Modelo de un solo factor: Presenta un ajuste sistemáticamente deficiente (CFI < 0.80, RMSEA > 0.11), lo que descarta que el automonitoreo pueda comprimirse en un constructo global homogéneo.
- Modelo de dos factores correlacionados (Lennox & Wolfe): Ofrece un ajuste psicométrico superior y robusto, con índices habituales de ajuste: Chi-cuadrado normado (χ²/gl) < 2.5, CFI (Comparative Fit Index) > 0.94, TLI > 0.93 y RMSEA (Root Mean Square Error of Approximation) entre 0.045 y 0.058.
- Modelo jerárquico de segundo orden: Un modelo donde un factor de segundo orden («Automonitoreo General») subyace a las dos subescalas de primer orden exhibe índices de bondad de ajuste equivalentes, justificando teórica y empíricamente el uso tanto de los puntajes separados de subescala como de una puntuación global acumulada.
10. Instrumento de medición
A continuación se sintetizan las características formales y operativas de la Escala Revisada de Automonitoreo:
- Nombre del instrumento: Escala Revisada de Automonitoreo (Revised Self-Monitoring Scale, SMS-R).
- Autores de referencia: Richard D. Lennox y Raymond N. Wolfe (1984).
- Tipo de instrumento: Cuestionario psicométrico estandarizado de autoinforme (self-report inventory).
- Número de reactivos: 13 ítems.
- Dimensiones evaluadas:
- Capacidad para Modificar la Autopresentación (7 ítems: 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7).
- Sensibilidad a la Conducta Expresiva de los Demás (6 ítems: 8, 9, 10, 11, 12 y 13).
- Escala y formato de respuesta: Items 4 and 6 of the Ability subscale require reverse coding (marked * in original). Scored 0–5 per item; summed within each factor or overall. Factor scores can be used separately or combined. 6-point anchors: 0=certainly always false, 1=generally false, 2=somewhat false but with exceptions, 3=somewhat true but with exceptions, 4=generally true, 5=certainly always true. Preferred over the Snyder (1974) 25-item true-false version for research requiring interval-level measurement.
- Regla de inversión de reactivos (Reverse Scoring): Los ítems 4 y 6 de la subescala de Capacidad se califican de manera invertida: 0 = 5, 1 = 4, 2 = 3, 3 = 2, 4 = 1, 5 = 0.
- Cálculo de puntuaciones:
- Puntuación total de la escala (13 ítems): Suma de los 13 reactivos tras la inversión de los ítems 4 y 6. Rango teórico: 0 a 65 puntos.
- Subescala de Capacidad para Modificar la Autopresentación: Suma de ítems 1, 2, 3, 4 [R], 5, 6 [R] y 7. Rango teórico: 0 a 35 puntos.
- Subescala de Sensibilidad a la Conducta Expresiva de los Demás: Suma directa de ítems 8, 9, 10, 11, 12 y 13. Rango teórico: 0 a 30 puntos.
- Interpretación: A mayor puntuación, mayor nivel de capacidad autorregulatoria autopresentacional o mayor nivel de agudeza perceptual y lectura no verbal, respectivamente. Se desaconseja la dicotomización artificial mediante división por la mediana (median split), recomendándose el tratamiento de las variables de forma continua.
11. Permisos, Tarifas y Año del test
La Escala Revisada de Automonitoreo (SMS-R) fue publicada originalmente en 1984 en el Journal of Personality and Social Psychology, revista arbitrada de la American Psychological Association (APA).
- Año de publicación: 1984.
- Derechos de autor y licencias: El artículo de 1984 es propiedad intelectual de la American Psychological Association. No obstante, en consonancia con la política académica habitual para reactivos de evaluación psicológica impresos en publicaciones de investigación científica, la escala se encuentra disponible para su uso gratuito con propósitos de investigación académica, docencia y aplicación científica no comercial, siempre que se atribuya formalmente la autoría mediante la correspondiente citación bibliográfica en formato APA.
- Tarifas: No se aplican tarifas de adquisición ni costos de licencia para investigadores universitarios, tesistas o instituciones educativas sin fines de lucro. Los usos de carácter comercial cerrado o integración en plataformas informáticas propietarias con ánimo de lucro pueden requerir un permiso explícito tramitado a través del servicio de autorizaciones de la APA (APA Permissions Office / RightsLink).
12. Referencias
Las siguientes obras y artículos científicos constituyen las fuentes canónicas que sustentan la teoría, validación psicométrica y aplicación metodológica de la Escala Revisada de Automonitoreo:
- Briggs, S. R., Cheek, J. M., & Buss, A. H. (1980). An analysis of the Self-Monitoring Scale. Journal of Personality and Social Psychology, 38(4), 679–686. https://doi.org/10.1037/0022-3514.38.4.679
- Gangestad, S. W., & Snyder, M. (1985). "To carve nature at its joints": On the existence of discrete classes in personality. Psychological Review, 92(3), 317–349. https://doi.org/10.1037/0033-295X.92.3.317
- Gangestad, S. W., & Snyder, M. (2000). Self-monitoring: Appraisal and reappraisal. Psychological Bulletin, 126(4), 530–555. https://doi.org/10.1037/0033-2909.126.4.530
- Goffman, E. (1959). The presentation of self in everyday life. Anchor Books.
- Lennox, R. D., & Wolfe, R. N. (1984). Revision of the Self-Monitoring Scale. Journal of Personality and Social Psychology, 46(6), 1349–1364. https://doi.org/10.1037/0022-3514.46.6.1349
- O'Cass, A. (2000). A psychometric evaluation of a revised version of the Lennox and Wolfe Self-Monitoring Scale. Psychology & Marketing, 17(5), 397–419. https://doi.org/10.1016/0148-2963(90)90048-H
- Snyder, M. (1974). Self-monitoring of expressive behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 30(4), 526–537. https://doi.org/10.1037/h0037039
- Snyder, M. (1979). Self-monitoring processes. In L. Berkowitz (Ed.), Advances in Experimental Social Psychology (Vol. 12, pp. 85–128). Academic Press. https://doi.org/10.1016/S0065-2601(08)60260-9
13. Ítems de la escala
Response Format & Scoring Instructions
Items 4 and 6 of the Ability subscale require reverse coding (marked * in original). Scored 0–5 per item; summed within each factor or overall. Factor scores can be used separately or combined. 6-point anchors: 0=certainly always false, 1=generally false, 2=somewhat false but with exceptions, 3=somewhat true but with exceptions, 4=generally true, 5=certainly always true. Preferred over the Snyder (1974) 25-item true-false version for research requiring interval-level measurement.
1 = generally false
2 = somewhat false but with exceptions
3 = somewhat true but with exceptions
4 = generally true
5 = certainly always true
Ability to Modify Self-Presentation (Subscale 1)
- In social situations, I have the ability to alter my behavior if I feel that something else is called for.
- I have the ability to control the way I come across to people, depending on the impression I wish to give them.
- When I feel that the image I am portraying isn't working, I can readily change it to something that does.
- I have trouble changing my behavior to suit different people and different situations. *
- I have found that I can adjust my behavior to meet the requirements of any situation I find myself in.
- Even when it might be to my advantage, I have difficulty putting up a good front. *
- Once I know what the situation calls for, it's easy for me to regulate my actions accordingly.
Sensitivity to the Expressive Behavior of Others (Subscale 2)
- I am often able to read people's true emotions correctly through their eyes.
- In conversations, I am sensitive to even the slightest change in the facial expression of the person I'm conversing with.
- My powers of intuition are quite good when it comes to understanding others' emotions and motives.
- I can usually tell when others consider a joke to be in bad taste, even though they may laugh convincingly.
- I can usually tell when I've said something inappropriate by reading it in the listener's eyes.
- If someone is lying to me, I usually know it at once from that person's manner of expression.