1. Resumen / Abstract
El Inventario de Malestar Urogenital (originalmente denominado en inglés Urogenital Distress Inventory, UDI, y en su versión abreviada comúnmente validada como UDI-6) es un instrumento psicométrico de autoinforme diseñado específicamente para evaluar la presencia y, de manera primordial, el grado de perturbación, molestia o distrés subjetivo ocasionado por los síntomas de disfunción del tracto urinario inferior y la incontinencia urinaria en la población clínica y general, con especial foco y validación inicial en mujeres. Desarrollado originalmente por Shumaker et al. (1994) en el marco de los estudios del Continence Program for Women (CPW), el instrumento surgió a partir de la necesidad metodológica de separar la frecuencia cuantitativa del síntoma urinario del impacto psicológico y la interferencia emocional que dicho síntoma genera en la vida cotidiana de las personas afectadas.
La versión abreviada estándar (UDI-6) está compuesta por seis ítems empíricamente derivados del instrumento original de 19 ítems mediante análisis de regresión y análisis factorial, organizados en tres subescalas clínicamente diferenciadas: síntomas irritativos (que comprenden polaquiuria y tenesmo o incontinencia urinaria de urgencia), síntomas de esfuerzo (asociados a pérdidas de orina con actividad física, tos o estornudos y goteo de pequeños volúmenes) y síntomas obstructivos o de incomodidad pélvica (dificultad para el vaciado vesical y dolor o malestar en la zona genital o hipogástrica). La escala de respuesta adopta un formato tipo Likert de 4 puntos (desde 0 = «Not at all» [Para nada / En absoluto] hasta 3 = «Greatly» [Mucho / En gran medida]), permitiendo calcular puntuaciones transformadas en un rango de 0 a 100, donde las puntuaciones más elevadas reflejan una mayor gravedad del distrés experimentado.
Las propiedades psicométricas del UDI y del UDI-6 han sido ampliamente corroboradas en múltiples contextos socioculturales e idiomáticos. La consistencia interna suele exhibir coeficientes alfa de Cronbach que oscilan entre 0.70 y 0.88 para la escala global, manteniendo una excelente estabilidad temporal test-retest (coeficientes de correlación intraclase típicamente superiores a 0.80). La validez de constructo, convergente y de criterio ha sido demostrada mediante correlaciones estadísticamente significativas con medidas urodinámicas estandarizadas, cuestionarios de calidad de vida específica para incontinencia (como el Incontinence Impact Questionnaire, IIQ-7) y diarios miccionales. Su brevedad, sensibilidad al cambio terapéutico tanto farmacológico como quirúrgico y conductual, y su solidez estructural convierten al UDI-6 en una herramienta de referencia global en urología, ginecología y psicología de la salud.
2. Palabras clave / Keywords
Inventario de Malestar Urogenital, UDI-6, incontinencia urinaria, distrés urogenital, disfunción del suelo pélvico, psicometría clínica, calidad de vida relacionada con la salud, síntomas del tracto urinario inferior, evaluación urodinámica, validez de constructo.
3. Autores / Authors
El desarrollo original del Urogenital Distress Inventory fue llevado a cabo en 1994 por un equipo multidisciplinario de investigadoras e investigadores en epidemiología del comportamiento, ginecología, bioestadística y medicina conductual en el marco del programa multicéntrico Continence Program for Women financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH / NIA) de los Estados Unidos. Los autores principales fueron:
- Sally A. Shumaker, Ph.D.: Profesora en el Departamento de Ciencias de la Salud Pública y Medicina Social de la Wake Forest University School of Medicine (Winston-Salem, Carolina del Norte, Estados Unidos). Destacada investigadora internacional en psicología de la salud, calidad de vida y ensayos clínicos sobre salud de la mujer.
- Jean F. Wyman, Ph.D., RN, FAAN: Profesora y Directora de Investigación en la Escuela de Enfermería de la University of Minnesota (Mineápolis, Minnesota, Estados Unidos). Especialista de renombre internacional en incontinencia urinaria, rehabilitación del suelo pélvico y modelos de cuidado geriátrico.
- John S. Uebersax, Ph.D.: Bioestadístico y psicometrista, consultor metodológico vinculado a instituciones académicas estadounidenses, reconocido por sus aportes a los modelos de clases latentes y la medición en salud mental y física.
- Donna K. McClish, Ph.D.: Profesora de Bioestadística en el Departamento de Bioestadística de la Virginia Commonwealth University (Richmond, Virginia, Estados Unidos), especialista en diseño experimental y psicometría aplicada a la medicina.
- J. Andrew Fantl, M.D.: Médico ginecólogo y uroginecólogo, profesor en el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Virginia Commonwealth University y coautor de las guías clínicas federales de la AHCPR para el manejo de la incontinencia urinaria en mujeres.
Posteriormente, adaptaciones y directrices clínicas internacionales, como la desarrollada por la Koninklijk Nederlands Genootschap voor Fysiotherapie (KNGF, 2011) en los Países Bajos y diversas traducciones oficiales al español validadas por sociedades de urología y uroginecología de España y Latinoamérica, han consolidado su estatus de referencia transcultural.
4. Propósito / Purpose
El propósito primario del Urogenital Distress Inventory y de su forma abreviada UDI-6 consiste en cuantificar sistemáticamente la magnitud del distrés psicológico, la molestia personal y la perturbación sintomática que experimentan las personas con respecto a manifestaciones urogenitales concretas. Históricamente, la práctica médica se centraba de forma casi exclusiva en variables biofisiológicas objetivas, tales como la capacidad vesical cistomanométrica, la presión de cierre uretral, el flujo miccional o el peso de las toallas sanitarias mediante la prueba de la compresa (pad test). Si bien estos indicadores son esenciales para el diagnóstico nosológico de la incontinencia urinaria de esfuerzo, de urgencia o mixta, con frecuencia presentaban correlaciones débiles o inconsistentes con el nivel real de sufrimiento psicológico, la ansiedad social y el deterioro percibido en el bienestar por parte de la persona afectada.
Frente a esta discordancia clínica, Shumaker y colaboradores conceptualizaron el UDI como un instrumento capaz de evaluar no solo la ocurrencia fenomenológica del síntoma, sino la carga de malestar (bother o distrés) que este impone. Este diseño de doble contingencia funcional permite discriminar de forma precisa entre un individuo que presenta pérdidas urinarias accidentales de escaso volumen pero que sufre una profunda angustia o miedo anticipatorio, y un individuo con volúmenes de pérdida moderados que ha desarrollado estrategias adaptativas de afrontamiento y experimenta menor desestabilización subjetiva.
En el ámbito de la investigación clínica, el UDI-6 cumple el propósito fundamental de funcionar como una medida de desenlace reportada por el paciente (Patient-Reported Outcome Measure, PROM). Se emplea como criterio de valoración estandarizado en ensayos clínicos aleatorizados controlados orientados a probar la efectividad de intervenciones quirúrgicas (p. ej., cabestrillos mediouretrales o mallas suburetrales), terapias farmacológicas (antimuscarínicos, agonistas beta-3 adrenérgicos) y tratamientos no invasivos de fisioterapia del suelo pélvico, tales como el entrenamiento muscular perineal guiado por biorretroalimentación (biofeedback). La capacidad del UDI-6 para detectar fluctuaciones longitudinales sutiles en la sintomatología convierte al cuestionario en una herramienta costo-efectiva e idónea para medir la respuesta clínica longitudinal sin sobrecargar al paciente con cuestionarios excesivamente largos.
Desde una perspectiva de cribado y práctica asistencial diaria, el UDI-6 proporciona a los equipos de ginecología, urología, medicina de familia y psicología clínica un perfil sintomático rápido y estructurado en menos de tres minutos. Permite identificar si el componente predominante del malestar proviene de mecanismos de esfuerzo, fenómenos de urgencia/inestabilidad detrusoriana o problemas obstructivos de vaciado que ameriten derivación urgente para estudio uroginecológico detallado. De este modo, el cuestionario no solo guía la toma de decisiones clínicas y la priorización de abordajes terapéuticos, sino que legitima y visibiliza la vivencia afectiva del paciente dentro del proceso de consulta.
5. Constructo psicológico / Construct
El constructo medido por el Urogenital Distress Inventory se sitúa en la intersección entre la psicometría de la salud, la somatización del sufrimiento físico y la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS). Dicho constructo se define formalmente como el «distrés sintomático urogenital»: la resonancia afectiva negativa, la preocupación cognitiva y la perturbación subjetiva desencadenadas por el mal funcionamiento del aparato genitourinario inferior. A diferencia de las escalas de interferencia funcional —como el Incontinence Impact Questionnaire (IIQ), que evalúa la limitación concreta en actividades recreativas, relaciones sociales o movilidad física—, el UDI se focaliza directamente en el impacto emocional directo que causan las sensaciones corporales alteradas.
El constructo global se desagrega empírica y conceptualmente en tres subdimensiones principales:
Subdimensión 1: Síntomas irritativos (Irritative symptoms)
Esta subescala evalúa el distrés derivado de la hiperexcitabilidad vesical y las contracciones involuntarias del músculo detrusor durante la fase de llenado. Incluye dos núcleos sintomáticos principales: la frecuencia miccional diurna o nocturna anormalmente elevada (polaquiuria/nicturia) y la pérdida involuntaria de orina precedida por una necesidad imperiosa e ineludible de orinar (incontinencia urinaria de urgencia). El sufrimiento psicológico asociado a este dominio se caracteriza por la pérdida de la sensación de control corporal, el estado de hiperalerta constante y la necesidad permanente de planificar mapas de localización de sanitarios públicos. Por ejemplo, un paciente puede puntuar con la máxima gravedad (3 = «Greatly») no debido al volumen masivo de orina perdida, sino a la interrupción continua de su descanso nocturno o a la vivencia de pánico situacional ante la imposibilidad de contener la micción en espacios donde el acceso a un baño no es inmediato.
Subdimensión 2: Síntomas de esfuerzo (Stress symptoms)
Esta subdimensión mide la afectación psicológica generada por la incompetencia de los mecanismos esfinterianos uretrales o por la hipermovilidad uretral ante aumentos súbitos de la presión intraabdominal. Comprende las fugas de orina desencadenadas por actividades cinéticas habituales como reírse, toser, estornudar, levantar objetos pesados, correr o realizar ejercicios gimnásticos, así como las pérdidas continuas o intermitentes en pequeñas cantidades (goteo). El malestar psíquico en esta dimensión suele asociarse a la vergüenza social, el temor a emitir olores desagradables o a que se hagan visibles manchas en la vestimenta, lo que frecuentemente deriva en el abandono progresivo de la práctica deportiva, la abstinencia de la actividad sexual y la disminución de la interacción social espontánea.
Subdimensión 3: Síntomas obstructivos y de incomodidad / dolor (Obstructive/discomfort symptoms)
Esta dimensión comprende la molestia atribuible a la disinergia vesicoesfinteriana, la debilidad contráctil del detrusor, el prolapso de órganos pélvicos (como cistocele o rectocele) o cuadros inflamatorios crónicos de la pelvis. Abarca tanto la sensación de vaciado vesical incompleto, la necesidad de esfuerzo o pujo para iniciar o mantener el chorro miccional, como la presencia de dolor, pesadez o sensación de cuerpo extraño en la región hipogástrica o genital. Desde una perspectiva psicológica, este dominio evoca sensaciones de vulnerabilidad corporal profunda, miedo a patologías neoplásicas malignas subyacentes e irritabilidad continua debido a una molestia somatosensorial no resuelta.
6. Marco teórico / Theoretical Framework
El marco conceptual del UDI se cimenta en la evolución contemporánea de la medicina psicosomática, la psicología médica y, muy especialmente, en el modelo multidimensional de Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS). Hacia finales de la década de 1980 y principios de 1990, figuras destacadas de la medicina conductual y la psicometría clínica, influenciadas por el paradigma biopsicosocial propuesto originalmente por George L. Engel (1977), señalaron que la enfermedad física no puede comprenderse cabalmente mediante parámetros morfológicos aislados sin considerar la experiencia subjetiva del paciente.
Dentro del campo específico de las disfunciones urológicas, Shumaker, Wyman y Fantl adoptaron las premisas psicométricas de la teoría clásica de los tests (TCT) y los modelos de evaluación de resultados centrados en el paciente formulados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este marco postula que una afección médica crónica produce manifestaciones en tres niveles concatenados pero parcialmente independientes:
- El nivel biológico o de deterioro orgánico (Impairment): alteraciones fisiopatológicas medibles mediante uroflujometría, electromiografía perineal o cistomanometría (p. ej., sobredistensión del detrusor, incompetencia intrínseca del esfínter).
- El nivel de distrés sintomático directo (Symptom Distress): la perturbación psíquica, la ansiedad somática, la frustración y la incomodidad percibidas por el individuo en relación con esas manifestaciones corporales. Es aquí donde se inserta teóricamente el Urogenital Distress Inventory.
- El nivel de impacto en el rol y el funcionamiento psicosocial (Health-related Quality of Life Impact): la limitación en los roles laborales, recreativos, familiares y sexuales, constructo que el equipo de Shumaker evaluó paralelamente a través del cuestionario complementario Incontinence Impact Questionnaire (IIQ).
Adicionalmente, el marco teórico de la escala se vincula con la Teoría Transaccional del Estrés y el Afrontamiento de Lazarus y Folkman (1984). De acuerdo con este modelo, la presencia de un síntoma (como el escape involuntario de orina) actúa como un estresor somático primario. La severidad del distrés experimentado no es una función lineal y mecánica de la cantidad física de líquido extravasado, sino el producto de la «evaluación cognitiva primaria» (donde el individuo juzga el significado de la pérdida: amenaza de pérdida de dignidad, signo de envejecimiento prematuro o pérdida de atractivo) y de la «evaluación cognitiva secundaria» (recursos percibidos para gestionar el incidente, disponibilidad de toallas protectoras, accesibilidad a sanitarios). Por ello, el UDI pregunta explícitamente cuánto «molesta» o «perturba» cada manifestación, captando la resultante afectiva del proceso de evaluación del estresor somático.
7. Validez / Validity
El Urogenital Distress Inventory y su versión corta UDI-6 han sido sometidos a rigurosos procedimientos de validación psicométrica tanto en sus cohortes normativas fundacionales en Norteamérica como en estudios de replicación y adaptación transcultural a nivel internacional.
Validez de contenido
La validez de contenido de la escala madre original de 19 ítems se estableció a través de paneles de consenso multidisciplinarios que integraron urólogos, ginecólogos, enfermeras especializadas en continencia y pacientes con disfunciones de suelo pélvico comprobadas. El proceso aseguró una cobertura exhaustiva de la sintomatología relevante según los criterios de estandarización de la International Continence Society (ICS). Para la versión abreviada UDI-6, Shumaker et al. (1994) seleccionaron los seis ítems con mayor capacidad predictiva y mejores coeficientes de correlación ítem-total, garantizando que los tres espectros semiológicos primarios (incontinencia de esfuerzo, urgencia y vaciado/dolor) quedaran equitativamente representados mediante dos ítems representativos en cada subdimensión.
Validez de constructo y factorial confirmatoria
Estudios psicométricos multivariados han sustentado la estructura tridimensional del UDI-6. Los análisis factoriales confirmatorios reportados en diversas investigaciones clínicas (p. ej., Harvey et al., 2001; Lemack et al., 2008) confirman que un modelo de tres factores correlacionados exhibe índices de ajuste superiores en comparación con una estructura unifactorial unidimensional forzada, arrojando valores de CFI (Comparative Fit Index) habitualmente superiores a 0.94 y RMSEA (Root Mean Square Error of Approximation) inferiores a 0.06.
Validez convergente
La validez convergente ha sido verificada empíricamente al contrastar las puntuaciones del UDI y UDI-6 con otras variables clínicas y escalas psicométricas validadas:
- Se observan correlaciones moderadas a fuertes (r entre 0.55 y 0.72; p < 0.001) con el Incontinence Impact Questionnaire (IIQ-7), demostrando que el malestar sintomático covarió fuertemente con la restricción en la calidad de vida general.
- Correlaciones moderadas y estadísticamente significativas (r entre 0.35 y 0.50) con parámetros de diarios miccionales estandarizados, tales como el número de episodios de escapes diarios y el consumo de compresas absorbentes en 24 horas.
- Asociaciones significativas con la clasificación clínica del tipo de incontinencia: pacientes con diagnóstico urodinámico de incontinencia de esfuerzo puntúan significativamente más alto en la subescala de síntomas de esfuerzo (ítems 3 y 4) en comparación con aquellas diagnosticadas de hiperactividad del detrusor, quienes exhiben puntuaciones significativamente más altas en la subescala irritativa (ítems 1 y 2).
Validez discriminante y sensibilidad al cambio
El UDI-6 ha evidenciado una notable validez discriminante al diferenciar de forma robusta entre individuos asintomáticos sanos y pacientes remitidos a clínicas terciarias de uroginecología (diferencias de medias con magnitudes de tamaño del efecto d de Cohen superiores a 1.10). Asimismo, la sensibilidad y capacidad de respuesta al cambio terapéutico (responsiveness) es una de las virtudes metodológicas más destacadas de la prueba. Diversos ensayos clínicos han documentado descensos cuantitativos marcados y estadísticamente significativos en las puntuaciones del UDI-6 tras intervenciones quirúrgicas de corrección de incontinencia (reducciones promedio superiores a 30-40 puntos en la escala transformada de 0 a 100), con tamaños del efecto estandarizados (Standardized Response Mean, SRM) que con frecuencia exceden 0.80, lo que refleja una excelente sensibilidad para detectar mejorías clínicas sustanciales.
8. Confiabilidad / Reliability
La confiabilidad del Urogenital Distress Inventory se ha determinado mediante estimaciones de consistencia interna y análisis de estabilidad temporal (test-retest):
Consistencia interna
En el estudio fundacional de Shumaker et al. (1994), la escala original completa de 19 ítems mostró un coeficiente alfa de Cronbach general de 0.87. Para la versión corta UDI-6, a pesar de contener una cantidad reducida de reactivos por subescala, la literatura ha reportado coeficientes alfa de Cronbach globales robustos, ubicados por lo general entre 0.70 y 0.82 en muestras clínicas amplias. En la validación psicométrica neerlandesa referenciada en las directrices de fisioterapia para incontinencia de esfuerzo (KNGF, 2011), el alfa de Cronbach para la puntuación total se situó en 0.77. Si bien las subescalas individuales de dos ítems arrojan ocasionalmente coeficientes de consistencia interna más modestos (oscilando entre 0.58 y 0.72, atribuible a la brevedad matemática de dos variables indicadoras por dominio), la covariación ítem-escala ajustada supera en la inmensa mayoría de los ítems el umbral psicométrico de 0.40.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
La reproducibilidad test-retest en intervalos temporales de una a dos semanas (en ausencia de intervenciones terapéuticas intermedias) ha demostrado ser sumamente elevada. Diversos estudios han reportado coeficientes de correlación intraclase (CCI) para la puntuación global que oscilan entre 0.80 y 0.93. El error estándar de medición (SEM) y el cambio mínimo detectable (MDC) se han calculado sistemáticamente en cohortes uroginecológicas, evidenciándose que una variación de al menos 11 a 15 puntos en la escala transformada de 0 a 100 puede interpretarse con un 95% de confianza como un cambio clínico verdadero que trasciende el error inherente a la medición psicométrica.
9. Análisis factorial / Factor Analysis
La estructura latente del UDI ha sido objeto de exhaustivos análisis factoriales exploratorios (AFE) y confirmatorios (AFC) a lo largo de tres décadas de investigación psicométrica.
Desarrollo original y derivación empírica
En el estudio de Shumaker et al. (1994), el banco inicial de ítems fue sometido a un análisis de componentes principales y análisis factorial con rotación ortogonal (Varimax) y oblicua (Promax) sobre los datos de mujeres participantes en el programa CPW. Los análisis revelaron consistentemente tres dimensiones latentes mayores que daban cuenta de la mayor parte de la varianza compartida:
- Factor 1: Síntomas irritativos / de urgencia: definido por la saturación de ítems referentes a urgencia miccional, necesidad frecuente de orinar diurna y nocturna, y escapes incontrolados asociados al apremio.
- Factor 2: Síntomas de esfuerzo: definido por saturaciones elevadas en ítems que involucran pérdidas de orina desencadenadas por tos, risa, estornudo, esfuerzo motriz o goteo accidental.
- Factor 3: Síntomas de vaciado y dolor pélvico: compuesto por saturaciones en variables relativas a retención funcional, esfuerzo para miccionar, chorro débil y sensación dolorosa o de pesadez hipogástrica/vaginal.
A partir de estos hallazgos factoriales y tras la eliminación de ítems redundantes o con cargas factoriales cruzadas ambiguas (cargas secundarias > 0.35 en factores no pertinentes), se seleccionaron los dos ítems con mayores saturaciones directas (cargas factoriales típicamente entre 0.65 y 0.85) de cada uno de los tres dominios, conformando la arquitectura hexadimensional final del UDI-6.
Estudios de replicación y análisis factorial confirmatorio
Investigaciones posteriores han evaluado la invarianza de medida del modelo de tres factores oblicuos. Lemack et al. (2008) y diversos autores europeos y asiáticos sometieron la escala abreviada a AFC en muestras de pacientes con incontinencia mixta, vejiga hiperactiva y prolapso de órganos pélvicos. Los hallazgos confirmaron que el modelo trifactorial presenta un ajuste excelente:
- Índice de ajuste comparativo (CFI): entre 0.95 y 0.98.
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): > 0.94.
- Raíz del residuo cuadrático medio estandarizado (SRMR): < 0.05.
- Cargas factoriales estandarizadas: todas las trayectorias entre las variables latentes y sus respectivos ítems manifiestos fueron estadísticamente significativas (p < 0.001), oscilando los coeficientes lambda (λ) entre 0.62 y 0.88.
Asimismo, se ha examinado la idoneidad de un modelo de segundo orden (donde un factor latente general de «Distrés Sintomático Urogenital Global» explica la covarianza entre los tres factores de primer orden). Dicha modelización cuenta con un fuerte respaldo psicométrico, lo que justifica teórica y metodológicamente tanto el uso de las tres puntuaciones de subescala de forma individualizada para diagnóstico fenotípico como el cálculo de una puntuación total agregada para evaluar el impacto clínico global.
10. Instrumento de medición / Instrument
A continuación se detallan las características operativas y métricas del instrumento:
- Tipo de instrumento: Cuestionario de autoinforme (Patient-Reported Outcome Measure, PROM), administrable en formato lápiz y papel, electrónico o mediante entrevista clínica estructurada.
- Población objetivo: Adultos y personas mayores que presentan síntomas urogenitales, con validación primaria en mujeres con diversas formas de incontinencia urinaria y disfunciones del suelo pélvico.
- Número total de reactivos: 6 ítems en la versión corta estándar (UDI-6); 19 ítems en la versión extendida de investigación.
- Formato y escala de respuesta: Escala tipo Likert ordinal de 4 puntos con los siguientes anclajes cuantitativos y descriptivos:
- 0 = Not at all (En absoluto / Para nada)
- 1 = Slightly (Ligeramente / Un poco)
- 2 = Moderately (Moderadamente / Regular)
- 3 = Greatly (Mucho / En gran medida)
- Composición de las subescalas:
- Síntomas irritativos (Irritative symptoms): Ítems 1 y 2.
- Síntomas de esfuerzo (Stress symptoms): Ítems 3 y 4.
- Síntomas obstructivos / de incomodidad (Obstructive/discomfort symptoms): Ítems 5 y 6.
- Directrices para el cálculo de puntuaciones (Algoritmo de transformación):
- Cada ítem se puntúa con valores enteros de 0 a 3.
- Para calcular la puntuación total: se obtiene la media aritmética de todos los ítems respondidos válidamente y se multiplica por 33 1/3 (o de manera equivalente: se divide la suma de las respuestas entre la puntuación máxima teórica alcanzable para los ítems contestados y se multiplica por 100).
- El rango final transformado se ubica entre 0 y 100.
- Las puntuaciones de las subescalas pueden calcularse análogamente promediando los dos ítems que componen el subdominio y transformándolos a la escala 0-100 (multiplicando la media del dominio por 33 1/3).
- Interpretación clínica: Una puntuación mayor indica un nivel superior de distrés sintomático, mayor severidad de la perturbación urogenital y mayor urgencia de abordaje clínico integral.
11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year
El Urogenital Distress Inventory y su versión corta UDI-6 fueron publicados formalmente en el año 1994 por Sally A. Shumaker y colaboradores como parte de un proyecto de investigación clínica subvencionado por los National Institutes of Health (NIH) de los Estados Unidos. Como instrumento derivado de investigación científica con fondos públicos estadounidenses, el instrumento se encuentra ampliamente considerado en el dominio académico como una herramienta de acceso libre (public domain o con licencia de uso irrestricto para fines académicos, educativos y de práctica clínica asistencial no lucrativa).
No se requieren tarifas de licenciamiento (royalties) ni pagos de derechos de uso para la administración estándar del cuestionario en entornos asistenciales públicos o privados, ni para su empleo en proyectos de investigación científica sin patrocinio comercial directo. No obstante, las normas deontológicas y de propiedad intelectual internacionales exigen citar adecuadamente la autoría original (Shumaker et al., 1994) en todo informe, tesis o publicación en la que se utilice el instrumento. Para su inclusión en plataformas de software comercial, aplicaciones móviles privadas de salud digital o ensayos clínicos patrocinados por la industria farmacéutica con fines de registro comercial, se recomienda verificar los términos institucionales vigentes ante los comités éticos correspondientes o consultar las directrices de custodia académica establecidas por el Continence Program for Women Research Group.
12. Referencias / References
- Engel, G. L. (1977). The need for a new medical model: A challenge for biomedicine. Science, 196(4286), 129–136. https://doi.org/10.1126/science.847460
- Harvey, M. A., Kristjansson, B., Griffith, D., & Versi, E. (2001). The Incontinence Impact Questionnaire and the Urogenital Distress Inventory: A revisit of their measurement properties in women with urinary incontinence. American Journal of Obstetrics and Gynecology, 185(1), 25–31. https://doi.org/10.1067/mob.2001.114867
- Koninklijk Nederlands Genootschap voor Fysiotherapie (KNGF). (2011). KNGF-richtlijn Stress urine-incontinentie: Verantwoording en toelichting. Koninklijk Nederlands Genootschap voor Fysiotherapie.
- Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer Publishing Company.
- Lemack, G. E., Zimmern, P. E., Litman, H. J., Chang, D. F., & Kusek, J. W. (2008). Construct validity of the Urogenital Distress Inventory and Incontinence Impact Questionnaire in women with stress-predominant urinary incontinence: Data from the Urinary Incontinence Treatment Network (UITN). International Urogynecology Journal, 19(11), 1541–1547. https://doi.org/10.1007/s00192-008-0679-0
- Shumaker, S. A., Wyman, J. F., Uebersax, J. S., McClish, D., & Fantl, J. A. (1994). Health-related quality of life measures for women with urinary incontinence: The Incontinence Impact Questionnaire and the Urogenital Distress Inventory. Quality of Life Research, 3(5), 291–306. https://doi.org/10.1007/BF00451721
- Uebersax, J. S., Wyman, J. F., Shumaker, S. A., McClish, D. K., & Fantl, J. A. (1995). Short forms to assess life quality and symptom distress for urinary incontinence in women: The IIQ-7 and UDI-6. Neurourology and Urodynamics, 14(2), 131–139. https://doi.org/10.1002/nau.1930140206
- Wyman, J. F., Choi, S. C., Harkins, S. W., Wilson, M. S., & Fantl, J. A. (1993). The urinary diary in evaluation of incontinent women: A test-retest analysis. Obstetrics & Gynecology, 81(5 Pt 1), 779–784.