criterio problema – criterion problem


Problema del Criterio

Primary Disciplinary Field(s): Epistemología, Filosofía

1. Definición Central y Formulación

El Problema del Criterio constituye uno de los dilemas más fundamentales y persistentes dentro de la disciplina de la epistemología, la rama de la filosofía que estudia la naturaleza, el origen y los límites del conocimiento. En esencia, este problema se centra en cómo podemos determinar qué constituye conocimiento genuino. Si deseamos saber qué cosas conocemos, primero debemos poseer un método o un criterio para distinguir el conocimiento de la mera creencia u opinión. Sin embargo, para validar ese criterio, parecería que ya necesitamos tener conocimiento previo de su fiabilidad, lo que inevitablemente conduce a una estructura de razonamiento circular o a una regresión infinita.

La formulación moderna más influyente del problema fue articulada por el filósofo estadounidense Roderick Chisholm en su obra seminal Theory of Knowledge. Chisholm simplificó el dilema en dos preguntas interdependientes que deben ser respondidas por cualquier teoría del conocimiento. La primera pregunta es de carácter sustantivo: “¿Qué sabemos?”, refiriéndose a la lista de cosas que constituyen nuestro conocimiento. La segunda pregunta es metodológica: “¿Cómo determinamos qué sabemos?”, refiriéndose al criterio, la regla o el método que utilizamos para distinguir las creencias verdaderas y justificadas de las falsas o injustificadas. El problema surge porque, intuitivamente, parece imposible responder una de estas preguntas sin haber respondido primero la otra. Si intentamos establecer el criterio primero, ¿en qué basamos la validez de ese criterio? Si intentamos listar las cosas que sabemos primero, ¿con base en qué autoridad afirmamos que son conocimiento?

Este dilema no es meramente un ejercicio académico, sino que tiene profundas implicaciones prácticas para cualquier intento de justificación racional. Si no podemos establecer un criterio firme y no arbitrario para el conocimiento, toda afirmación de saber algo se vuelve vulnerable al escepticismo radical. El Problema del Criterio expone la fragilidad inherente de la justificación epistémica: el conocimiento requiere justificación, la justificación requiere un criterio, y la validez del criterio mismo requiere justificación, creando una cadena que parece no tener un punto de partida sólido. La respuesta a este problema determina la postura fundamental de cualquier sistema filosófico respecto a la posibilidad misma del conocimiento.

2. Origen Histórico y Contexto Filosófico

Aunque la formulación moderna del Problema del Criterio es atribuible a autores del siglo XX, sus raíces se extienden hasta la antigüedad clásica, particularmente en el pensamiento del escepticismo pirrónico. Filósofos como Sexto Empírico, en sus Esbozos Pirrónicos, ya señalaban la imposibilidad de encontrar un criterio de verdad que no dependiera de la verdad que se supone que debe juzgar. Los pirrónicos argumentaban que si un criterio debe ser probado, se requiere un criterio anterior para probarlo, y así sucesivamente, llevando a la regresión infinita. Si, por el contrario, el criterio se acepta sin prueba, entonces es una mera suposición arbitraria. Esta tensión fundamental entre la necesidad de justificación y la dificultad de encontrar un punto de partida no justificado es el núcleo histórico del problema.

Durante la Edad Media y el Renacimiento, el debate sobre el criterio de verdad se manifestó en las disputas entre la autoridad de la revelación divina (fe) y la autoridad de la razón humana. Sin embargo, fue el auge de la filosofía moderna, especialmente con el racionalismo de Descartes y el empirismo de Locke y Hume, lo que revivió el problema con fuerza. Descartes, al buscar un fundamento indubitable para el conocimiento, intentó establecer un criterio a través de la claridad y distinción de las ideas (el método), mientras que los empiristas buscaron el criterio en la experiencia sensorial. Ambos enfoques fueron intentos de responder a la pregunta metodológica, pero ambos fueron inmediatamente objeto de crítica por parte de los escépticos, quienes cuestionaron la justificación de esos mismos criterios.

La importancia del problema fue revitalizada en el siglo XX por la crítica de Chisholm a las soluciones contemporáneas y su insistencia en que el problema del criterio es la primera pregunta que debe abordar la epistemología. Chisholm identificó que la mayoría de los filósofos, en lugar de resolver el problema, simplemente asumían una de las dos posturas principales (el particularismo o el metodismo, que se detallan a continuación) sin justificar por qué su punto de partida era superior. Al formalizar el problema como la elección forzada entre las dos preguntas interdependientes, Chisholm obligó a los epistemólogos a enfrentar directamente la estructura circular del conocimiento.

3. Las Dos Preguntas Fundamentales y el Dilema de Chisholm

El núcleo del Problema del Criterio, tal como lo presenta Chisholm, reside en la imposibilidad de responder a las dos preguntas fundamentales de manera secuencial sin caer en la petición de principio o en el estancamiento. La primera pregunta, “¿Qué sé?” (Q1), es la pregunta del particularista, que busca identificar ejemplos específicos de conocimiento. La segunda pregunta, “¿Cómo sé?” (Q2), es la pregunta del metodista, que busca establecer el criterio general. El dilema se articula en tres posibles respuestas principales, cada una de las cuales representa una postura filosófica históricamente significativa.

El primer camino es intentar responder Q2 (el método) primero. Esto implica establecer un conjunto de reglas o principios generales (por ejemplo, “El conocimiento es aquello que se deriva de la percepción sensorial” o “El conocimiento es aquello que es lógicamente coherente”) y luego aplicar esas reglas para determinar qué cosas específicas conocemos (Q1). Sin embargo, la justificación de este método general se vuelve problemática. Si se justifica el método apelando a otro método, se inicia una regresión infinita de criterios. Si se asume el método sin justificación, la postura es arbitraria y dogmática, lo que es inaceptable para la epistemología, que busca precisamente la justificación.

El segundo camino es intentar responder Q1 (lo particular) primero. Esto implica comenzar con una lista de creencias que se consideran, intuitivamente, conocimiento seguro (por ejemplo, “Sé que tengo manos”, “Sé que 2+2=4”) y luego, a partir de estos ejemplos, inferir o inducir el criterio general (Q2) que los hace conocimiento. El desafío aquí es que, al afirmar que “Sé que tengo manos”, ya estamos presuponiendo un criterio que valida esa afirmación. Si el escéptico pregunta: “¿Cómo sabes que sabes que tienes manos?”, el particularista se ve forzado a apelar a un criterio (sensación, memoria, razón), volviendo a caer en la necesidad de justificar el criterio, lo que lleva a la circularidad. Por lo tanto, ambos caminos parecen condenados a la insuficiencia epistémica.

4. Respuestas Escépticas: El Trilema de Agripa

La respuesta escéptica al Problema del Criterio es aceptar el dilema en toda su fuerza y concluir que el conocimiento justificado es imposible. El escepticismo argumenta que, dado que ni el particularismo ni el metodismo logran escapar de la circularidad o la regresión, la única respuesta racional es suspender el juicio (la epoché). Este enfoque se formaliza magistralmente en el llamado Trilema de Agripa, un conjunto de argumentos que demuestran que toda justificación debe caer inevitablemente en una de tres categorías insatisfactorias.

El primer cuerno del trilema es la Regresión Infinita (Regressus ad Infinitum). Si la justificación de una creencia A requiere la justificación de una creencia B, y B requiere C, y así sucesivamente, la cadena nunca termina, y la creencia original A nunca se justifica completamente. El segundo cuerno es la Circularidad (Diallelus). Este ocurre cuando la justificación de A depende de B, y la justificación de B depende de A. La creencia se justifica a sí misma, pero el sistema completo carece de anclaje externo. El tercer cuerno es la Asunción Dogmática o Axiomática (Hypothesis). Esto sucede cuando la cadena de justificación se detiene arbitrariamente en una creencia que se acepta sin prueba, simplemente como un supuesto fundamental. Los escépticos, al rechazar estas tres opciones, concluyen que el conocimiento justificado es inalcanzable, ya que cualquier intento de justificación termina en un punto débil del trilema.

Para el escéptico pirrónico, el Problema del Criterio no es algo que deba resolverse, sino una herramienta para alcanzar la tranquilidad mental (ataraxia). Al reconocer que es imposible establecer un criterio de verdad definitivo, uno se libera de la necesidad de dogmatizar o de sufrir la frustración de la búsqueda interminable. La postura escéptica contemporánea, aunque a menudo menos radical que la pirrónica, utiliza el Problema del Criterio como una poderosa objeción contra cualquier teoría que afirme haber encontrado un fundamento absoluto para el conocimiento, recordando a los epistemólogos la dificultad de evadir la estructura del trilema.

5. Respuestas Dogmáticas: Particularismo y Metodismo

Frente al escepticismo, la mayoría de los filósofos dogmáticos (aquellos que creen que el conocimiento es posible) han adoptado implícita o explícitamente una de las dos estrategias principales identificadas por Chisholm para abordar el Problema del Criterio: el Particularismo o el Metodismo. Estas no son soluciones en el sentido estricto de resolver el dilema, sino puntos de partida que intentan evadir la regresión o la circularidad al establecer un punto de apoyo inicial.

El Particularismo se define por su adhesión a la respuesta de la Pregunta 1 (“¿Qué sé?”). Los particularistas, como Thomas Reid y, en cierta medida, la filosofía del sentido común, argumentan que tenemos ciertas creencias que son tan evidentemente verdaderas que no requieren justificación adicional. Estas creencias son el punto de partida. Por ejemplo, un particularista podría decir: “Sé que el mundo externo existe” o “Sé que mis sentidos me informan correctamente de mi entorno inmediato”. A partir de estos casos particulares de conocimiento indudable, el particularista procede a inferir el criterio general (Q2). El criterio, entonces, es simplemente la regla que valida todos esos casos particulares ya aceptados. La fuerza del particularismo radica en su adhesión a la intuición de que poseemos una vasta cantidad de conocimiento. Su debilidad, sin embargo, es su vulnerabilidad a la crítica escéptica: ¿Por qué debemos aceptar esos ejemplos particulares como conocimiento en primer lugar si aún no hemos establecido el criterio que los valida?

El Metodismo, en contraste, prioriza la respuesta a la Pregunta 2 (“¿Cómo sé?”). Los metodistas, históricamente representados por Descartes y, a menudo, por los empiristas lógicos, comienzan estableciendo un criterio o método general que, según ellos, es inherentemente confiable o autoevidente. Por ejemplo, un metodista podría postular que “Solo las ideas claras y distintas son conocimiento” o “Solo las proposiciones verificables empíricamente son conocimiento”. Una vez que el método (Q2) está establecido, se utiliza para evaluar y construir la lista de cosas que conocemos (Q1). La ventaja del metodismo es que ofrece una base sistemática y coherente para la justificación. Su principal defecto, y la razón por la que el escepticismo lo ataca tan ferozmente, es la justificación del criterio inicial. Si el criterio se acepta sin justificación previa, el metodismo cae directamente en el tercer cuerno del Trilema de Agripa: la asunción dogmática.

6. El Problema del Criterio en la Epistemología Contemporánea

La epistemología contemporánea ha intentado superar el estancamiento del Particularismo y el Metodismo desarrollando teorías de la justificación que buscan romper la estructura del Trilema de Agripa de maneras más sofisticadas. Las dos principales escuelas de pensamiento en este esfuerzo son el Fundacionalismo y el Coherentismo, aunque también han surgido alternativas como el Externalismo.

El Fundacionalismo es la respuesta estructural a la regresión infinita. Intenta detener la cadena de justificación postulando la existencia de “creencias básicas” o “fundamentos” que son intrínsecamente justificados y no requieren justificación de otras creencias. Estas creencias básicas (por ejemplo, creencias sobre estados mentales inmediatos o verdades lógicas) sirven como el anclaje no justificado que detiene la regresión. Sin embargo, el fundacionalismo se enfrenta a una crítica directa del Problema del Criterio: ¿Qué criterio utilizamos para determinar qué creencias son “básicas” y autojustificadas? Si se utiliza un criterio para seleccionar las creencias básicas, se vuelve circular. Si se asumen como básicas sin criterio, se cae en el dogmatismo. Por lo tanto, el fundacionalismo clásico es a menudo visto como una forma elaborada de particularismo.

El Coherentismo es la respuesta estructural a la regresión infinita que acepta la circularidad de la justificación, pero intenta hacerla virtuosa. Los coherentistas argumentan que una creencia no se justifica linealmente por otra, sino por su pertenencia y apoyo mutuo dentro de un vasto sistema de creencias interconectadas. La justificación es una propiedad del sistema en su conjunto, no de las creencias individuales. El coherentismo busca escapar del dilema del criterio al negar la necesidad de un punto de partida (ni particular ni metodológico); el criterio es la coherencia misma. No obstante, los críticos señalan que un sistema de creencias puede ser internamente coherente pero completamente falso (por ejemplo, un sistema de creencias de ficción o paranoia), lo que sugiere que la coherencia, por sí sola, no es suficiente para garantizar la verdad o el conocimiento.

7. Lecturas Adicionales

Cite This Article

memjavad (2025, November 28). criterio problema – criterion problem. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/trm/criterio-problema-criterion-problem/
memjavad. “criterio problema – criterion problem.” Spanish Psychological Databases, 28 November 2025, https://spanish.arabpsychology.com/trm/criterio-problema-criterion-problem/.
memjavad. “criterio problema – criterion problem.” Spanish Psychological Databases. November 28, 2025. https://spanish.arabpsychology.com/trm/criterio-problema-criterion-problem/.