enmarcado
- Framing (Encuadre)
- 1. Definición Central y Fundamentos del Framing
- 2. Etimología y Desarrollo Histórico del Concepto
- 3. El Framing en la Psicología y la Economía Conductual
- 4. El Encuadre en las Ciencias de la Comunicación
- 5. Características Clave del Proceso de Encuadre
- 6. Aplicaciones en el Discurso Político y la Opinión Pública
- 7. El Impacto del Encuadre en la Toma de Decisiones Sociales
- 8. Críticas, Limitaciones y Debates Teóricos
- Lectura Adicional y Fuentes Recomendadas
Framing (Encuadre)
Campo(s) Disciplinario(s) Primario(s): Psicología Cognitiva, Sociología, Ciencias de la Comunicación, Economía Conductual y Ciencia Política.
1. Definición Central y Fundamentos del Framing
El concepto de framing, o encuadre, se refiere al proceso mediante el cual los individuos, los medios de comunicación y las instituciones organizan, perciben y comunican la realidad. En su nivel más fundamental, un “marco” es un esquema mental o una estructura narrativa que permite a las personas situar la información dentro de un contexto comprensible. Al seleccionar ciertos aspectos de una realidad percibida y hacerlos más prominentes en un texto comunicativo, el encuadre promueve una definición particular del problema, una interpretación causal, una evaluación moral y una recomendación de tratamiento para el elemento descrito. Este fenómeno demuestra que la forma en que se presenta la información es tan crucial como la información misma, ya que puede alterar significativamente el juicio y la toma de decisiones de los individuos.
Desde una perspectiva cognitiva, el framing opera como un filtro que resalta ciertos datos mientras ignora otros, lo que influye en la accesibilidad de los esquemas mentales del receptor. No se trata simplemente de una estrategia de persuasión, sino de un componente inevitable de la cognición humana y del lenguaje. Debido a que la realidad es infinitamente compleja, los seres humanos requieren de estos marcos para simplificar la entrada de datos y procesar el entorno de manera eficiente. No obstante, esta simplificación conlleva el riesgo de sesgos sistemáticos, ya que el encuadre puede dirigir la atención hacia conclusiones predeterminadas sin que el sujeto sea plenamente consciente de la manipulación de la estructura informativa.
En el ámbito de las ciencias sociales, el estudio del encuadre analiza cómo las élites políticas y los medios de comunicación utilizan palabras, imágenes y frases para fomentar interpretaciones específicas de los eventos. Un mismo hecho, como un cambio en la política económica, puede ser encuadrado como una “reforma necesaria para el crecimiento” o como un “recorte injusto a los derechos sociales”. La elección de uno u otro marco no solo cambia la percepción del evento, sino que también moviliza diferentes valores y emociones en la audiencia, determinando en última instancia el apoyo o la oposición pública hacia una medida o figura política.
2. Etimología y Desarrollo Histórico del Concepto
El desarrollo teórico del framing tiene sus raíces en múltiples disciplinas, lo que ha generado una rica pero compleja base conceptual. El término fue introducido formalmente en la sociología por Erving Goffman en su obra fundamental de 1974, Frame Analysis. Goffman argumentaba que las personas utilizan marcos para organizar su experiencia y dar sentido a los eventos cotidianos. Para él, un marco era una “definición de la situación” construida de acuerdo con principios de organización que gobiernan los eventos sociales y nuestra participación subjetiva en ellos. Esta visión sociológica se centraba en cómo las estructuras culturales y sociales dictan los marcos disponibles para los individuos en una sociedad determinada.
Paralelamente, en la década de 1980, la psicología cognitiva y la economía conductual revolucionaron el concepto a través de los trabajos de Daniel Kahneman y Amos Tversky. En su célebre estudio sobre la Teoría de las Perspectivas (Prospect Theory), demostraron que las personas reaccionan de manera diferente ante una misma elección dependiendo de si se presenta en términos de ganancias o de pérdidas. Su experimento sobre el “problema de la enfermedad asiática” reveló que el encuadre positivo (vidas salvadas) genera aversión al riesgo, mientras que el encuadre negativo (muertes probables) fomenta la búsqueda de riesgos. Este hallazgo desafió la noción económica clásica del actor racional, demostrando que las preferencias son altamente dependientes del contexto de presentación.
Finalmente, en la década de 1990, el concepto fue adoptado masivamente por las ciencias de la comunicación. Investigadores como Robert Entman proporcionaron definiciones operativas que permitieron el análisis empírico de los contenidos mediáticos. Entman definió el encuadre como la selección de algunos aspectos de una realidad percibida para hacerlos más destacados en un texto, con el fin de promover una interpretación particular. Desde entonces, el framing se ha consolidado como uno de los paradigmas más importantes para entender la influencia de los medios en la opinión pública, diferenciándose de la teoría de la Agenda-Setting al enfocarse no solo en qué temas pensar, sino en cómo pensar sobre ellos.
3. El Framing en la Psicología y la Economía Conductual
Dentro de la psicología cognitiva, el efecto de encuadre es una manifestación de los sesgos heurísticos que dominan el pensamiento humano rápido e intuitivo. Según el modelo de procesos duales, el framing afecta principalmente al Sistema 1 (intuitivo y emocional), lo que explica por qué incluso individuos expertos pueden caer en inconsistencias de juicio cuando se les presenta la misma información bajo diferentes etiquetas. La aversión a la pérdida es el mecanismo psicológico subyacente más poderoso en este contexto; la mayoría de las personas experimentan un dolor emocional por una pérdida que es cuantitativamente mayor al placer obtenido por una ganancia equivalente, lo que permite que los marcos de “pérdida” tengan un impacto desproporcionado en la conducta.
En la economía conductual, el encuadre se utiliza para entender y, en ocasiones, diseñar la arquitectura de las decisiones. Los “nudges” o pequeños empujones conceptualizados por Richard Thaler se basan a menudo en el encuadre estratégico para dirigir a los ciudadanos hacia decisiones beneficiosas, como el ahorro para la jubilación o la alimentación saludable. Por ejemplo, presentar el costo de un servicio como una “cuota diaria” en lugar de una “anualidad” puede hacer que el gasto parezca más aceptable para el consumidor, aprovechando la tendencia humana a evaluar los costos en marcos temporales inmediatos y reducidos.
Además, el encuadre psicológico no se limita a la elección entre opciones estáticas, sino que influye en la memoria y la recuperación de información. Los marcos actúan como priming, activando nodos específicos en la red asociativa del cerebro. Si una noticia sobre inmigración está encuadrada bajo un marco de “amenaza económica”, el cerebro del receptor activará conceptos relacionados con la escasez de recursos y la competencia laboral, dificultando el acceso a marcos alternativos como el de “derechos humanos” o “diversidad cultural”. Este proceso de activación selectiva refuerza las creencias preexistentes y contribuye a la polarización cognitiva.
4. El Encuadre en las Ciencias de la Comunicación
En el campo de la comunicación, el framing es analizado como un proceso dinámico que involucra cuatro etapas: la construcción del marco (frame building), el establecimiento del marco (frame setting), los efectos del marco a nivel individual y el feedback de la audiencia. Los periodistas y editores actúan como “encuadradores” primarios, seleccionando ángulos noticiosos que resuenen con los valores culturales de su audiencia o con las presiones de las fuentes oficiales. Este proceso no es necesariamente malintencionado; es una herramienta necesaria para convertir la complejidad de los eventos mundiales en narrativas coherentes y consumibles para el público general.
Robert Entman identificó cuatro funciones clave que cumple un encuadre exitoso en un texto mediático: definir problemas (determinar qué está haciendo un agente y con qué costos/beneficios), diagnosticar causas (identificar las fuerzas que crean el problema), realizar juicios morales (evaluar a los agentes y sus acciones) y sugerir remedios (ofrecer y justificar soluciones). Cuando los medios de comunicación aplican consistentemente el mismo marco a un tema —como encuadrar el cambio climático exclusivamente como una disputa política en lugar de un consenso científico—, limitan severamente el rango de soluciones que el público considera viables o necesarias.
Es importante distinguir entre marcos de equivalencia y marcos de énfasis. Los marcos de equivalencia presentan información lógicamente idéntica pero con palabras diferentes (por ejemplo, “90% de supervivencia” vs. “10% de mortalidad”). Los marcos de énfasis, más comunes en el periodismo, resaltan diferentes subtemas o consideraciones de un asunto complejo (por ejemplo, enfocarse en el “derecho a la privacidad” frente a la “seguridad nacional” en un debate sobre vigilancia gubernamental). Estos últimos tienen un impacto profundo en la formación de la opinión pública, ya que dictan qué valores deben priorizarse en la deliberación democrática.
5. Características Clave del Proceso de Encuadre
- Selección y Omisión: El acto de encuadrar implica necesariamente elegir qué elementos de la realidad se incluyen y cuáles se dejan fuera. Lo que se omite es a menudo tan influyente como lo que se incluye, ya que la ausencia de ciertos datos impide que el receptor forme una visión crítica o alternativa del tema.
- Saliencia (Prominencia): El encuadre hace que ciertos fragmentos de información sean más notables, significativos o memorables para la audiencia. Esto se logra mediante la repetición, la colocación estratégica en el discurso o la asociación con símbolos culturalmente poderosos.
- Conexión con Esquemas Preexistentes: Para que un marco sea efectivo, debe “resonar” con los esquemas mentales, valores y creencias ya presentes en el individuo. Un marco que contradice profundamente la visión del mundo del receptor suele ser rechazado o ignorado, un fenómeno conocido como sesgo de confirmación.
- Uso de Metáforas y Lenguaje Figurado: Los marcos suelen apoyarse en metáforas para simplificar conceptos abstractos. Por ejemplo, referirse a la economía como un “paciente enfermo” encuadra las intervenciones gubernamentales como “medicinas” necesarias, facilitando la aceptación de medidas complejas.
- Atribución de Responsabilidad: Un componente crítico del encuadre es la asignación de culpa o responsabilidad. Shanto Iyengar distingue entre marcos “episódicos” (enfocados en casos individuales, lo que lleva a culpar a las personas) y marcos “temáticos” (enfocados en el contexto social, lo que lleva a culpar a las instituciones o sistemas).
6. Aplicaciones en el Discurso Político y la Opinión Pública
En la política contemporánea, la batalla por el encuadre es a menudo más importante que la batalla por los hechos. Los consultores políticos y estrategas de comunicación dedican recursos inmensos a “ganar el encuadre” de un debate. Un ejemplo clásico es el análisis de George Lakoff sobre cómo el lenguaje moldea el pensamiento político. Lakoff sostiene que los conservadores y progresistas utilizan marcos morales distintos basados en diferentes modelos familiares (el “padre estricto” frente al “padre protector”), lo que determina cómo interpretan temas como los impuestos, la protección ambiental o el bienestar social.
El encuadre político utiliza etiquetas estratégicas para evocar respuestas emocionales automáticas. Términos como “alivio fiscal” encuadran los impuestos como una carga o aflicción de la que alguien debe ser liberado, estableciendo implícitamente que quien propone el impuesto es un “villano”. Por el contrario, encuadrar los mismos impuestos como “inversión social” activa marcos de cooperación y beneficio colectivo. La capacidad de una facción política para imponer su terminología en el lenguaje cotidiano y mediático es un indicador fundamental de su hegemonía ideológica y su poder de persuasión sobre la masa de votantes indecisos.
Además, el framing desempeña un papel vital en la movilización de movimientos sociales. Para que una causa gane tracción, los líderes deben crear un “marco de acción colectiva” que identifique una injusticia, señale a un responsable y convenza a la gente de que la acción conjunta puede producir un cambio. Este proceso, conocido como alineación de marcos, busca conectar los marcos individuales de los ciudadanos con los marcos de la organización, creando una identidad compartida y un propósito común. Sin un encuadre efectivo que resuene con las preocupaciones cotidianas de la gente, incluso las causas más nobles pueden fallar en generar apoyo masivo.
7. El Impacto del Encuadre en la Toma de Decisiones Sociales
El impacto del framing se extiende a áreas críticas como la salud pública y la comunicación ambiental. En la salud, el encuadre de los mensajes puede determinar el éxito de una campaña de vacunación o de prevención de enfermedades. Los estudios sugieren que los marcos basados en ganancias (por ejemplo, “si haces ejercicio, tendrás un corazón fuerte”) son más efectivos para promover comportamientos preventivos, mientras que los marcos basados en pérdidas (por ejemplo, “si no te haces este examen, podrías no detectar un cáncer a tiempo”) son más eficaces para fomentar comportamientos de detección o diagnóstico, donde existe un riesgo percibido inherente.
En cuanto al cambio climático, la forma en que se encuadra el problema afecta la disposición del público a sacrificar comodidad inmediata por beneficios a largo plazo. Encuadrar el cambio climático como una “crisis de seguridad nacional” puede atraer a sectores conservadores que de otro modo serían escépticos ante marcos basados en la “justicia ambiental”. Asimismo, presentar la transición energética como una oportunidad de “innovación económica y creación de empleo” tiende a generar un consenso más amplio que el encuadre centrado exclusivamente en las restricciones al consumo y el decrecimiento.
Finalmente, en el ámbito jurídico, el framing de un caso por parte de los abogados puede influir drásticamente en el veredicto de un jurado. La presentación de un acusado como una “víctima de las circunstancias” frente al encuadre de un “depredador racional” altera la evaluación moral y la severidad de la pena sugerida. Estos ejemplos subrayan que el encuadre no es solo un fenómeno académico, sino una fuerza poderosa que moldea la estructura de nuestras sociedades, nuestras leyes y nuestro bienestar físico y mental.
8. Críticas, Limitaciones y Debates Teóricos
A pesar de su utilidad, la teoría del framing ha enfrentado críticas significativas, principalmente relacionadas con la falta de una definición unificada. Algunos académicos, como Entman, se han referido al estado de la investigación como un “paradigma fracturado”, debido a que diferentes disciplinas utilizan el término de maneras inconsistentes. Esta ambigüedad teórica dificulta la comparación de resultados entre estudios y la creación de una teoría general que explique cómo interactúan los marcos mediáticos, culturales y cognitivos de manera simultánea.
Otra crítica importante se centra en la cuestión de la agencia del receptor. Algunos modelos de encuadre sugieren una audiencia pasiva que es fácilmente manipulada por los marcos de los medios. Sin embargo, investigaciones más recientes enfatizan que los individuos no son “tabulas rasas”; poseen conocimientos previos, valores arraigados y la capacidad de realizar “contra-encuadres”. La efectividad de un marco depende de la interacción compleja entre el mensaje y las predisposiciones del receptor, lo que significa que el framing no es una herramienta de control absoluto, sino un proceso de negociación de significados.
Finalmente, existe un debate ético sobre el uso deliberado del encuadre en la esfera pública. Mientras que algunos lo ven como una herramienta necesaria para la comunicación efectiva y el liderazgo, otros lo consideran una forma de manipulación que socava la deliberación racional en la democracia. La preocupación radica en que el encuadre estratégico pueda ser utilizado para ocultar hechos incómodos o para apelar a prejuicios emocionales, dificultando que los ciudadanos tomen decisiones basadas en una comprensión integral y equilibrada de la realidad.