fisura central – central fissure


Cisura Central (Fisura de Rolando)

Primary Disciplinary Field(s): Neuroanatomía, Fisiología Cerebral, Neurología Clínica

1. Definición y Localización Anatómica

La Cisura Central, también históricamente conocida como la Fisura de Rolando, constituye una de las estructuras anatómicas más cruciales y constantes en la superficie de la corteza cerebral humana. Se define como un surco profundo y prominente que recorre la superficie lateral de cada hemisferio cerebral, actuando como la frontera citoarquitectónica y funcional primaria entre el lóbulo frontal y el lóbulo parietal. Su trayectoria es notablemente consistente, comenzando cerca del punto medio del borde superior del hemisferio (cerca del surco interhemisférico) y descendiendo oblicuamente hacia adelante y abajo, hasta alcanzar la proximidad de la cisura lateral (Cisura de Silvio), aunque generalmente no llega a fusionarse con ella.

La importancia de esta delimitación radica en las funciones radicalmente distintas que albergan las regiones que separa. Anterior a la Cisura Central se encuentra la circunvolución precentral, sede de la Corteza Motora Primaria (M1), responsable de la planificación e iniciación de los movimientos voluntarios. Inmediatamente posterior a la cisura se halla la circunvolución postcentral, que contiene la Corteza Somatosensorial Primaria (S1), encargada del procesamiento inicial de los estímulos táctiles, propioceptivos y nociceptivos. Esta disposición adyacente pero separada subraya la íntima relación funcional entre la percepción sensorial y la respuesta motora.

Anatómicamente, la Cisura Central es notablemente profunda y, a menudo, alcanza la sustancia blanca subcortical, lo que refuerza su papel como una línea divisoria estructural mayor. A diferencia de otros surcos corticales que muestran una alta variabilidad morfológica entre individuos, la Cisura Central exhibe una morfología relativamente estable, lo que ha permitido su uso constante como punto de referencia en la cirugía neurológica y la cartografía cerebral. Su orientación oblicua, que forma un ángulo de aproximadamente 70 grados con el plano horizontal, asegura que la representación cortical de la cabeza y las manos se encuentre en la parte inferior de la cisura, mientras que las extremidades inferiores y el tronco se representan en la parte superior, cerca del vértice del cerebro.

2. Etimología e Historia del Descubrimiento

El reconocimiento formal de la Cisura Central se atribuye al anatomista italiano Luigi Rolando (1773-1831), quien la describió detalladamente en 1829. Aunque otros anatomistas anteriores, como Vicq d’Azyr, habían notado la presencia de surcos importantes en la superficie cerebral, Rolando fue el primero en identificar sistemáticamente esta fisura como una estructura constante y significativa, lo que llevó a que se la conociera históricamente como la Fisura de Rolando. Su trabajo se enmarcó en un periodo de creciente interés por la macroanatomía cerebral, previo al desarrollo de las técnicas modernas de localización funcional.

Sin embargo, la verdadera trascendencia funcional de la Cisura Central no fue completamente comprendida hasta la segunda mitad del siglo XIX. Los estudios pioneros de electrofisiología realizados por investigadores como Gustav Fritsch y Eduard Hitzig en 1870, y posteriormente por David Ferrier, demostraron que la estimulación eléctrica de la corteza anterior a la cisura (el giro precentral) provocaba movimientos específicos en el lado contralateral del cuerpo. Estos descubrimientos establecieron firmemente el giro precentral como el centro motor primario, confirmando la Cisura Central como la divisoria funcional entre el control motor y la recepción sensorial.

La identificación precisa de esta estructura fue fundamental para el avance de la neurociencia clínica. Antes de estos hallazgos, el cerebro se consideraba a menudo una masa funcionalmente homogénea. La capacidad de Rolando para aislar y nombrar esta frontera anatómica proporcionó a las futuras generaciones de neurólogos y neurocirujanos un mapa indispensable para correlacionar lesiones específicas (como las causadas por accidentes cerebrovasculares o tumores) con déficits motores o sensoriales concretos. Este legado histórico subraya la importancia de la anatomía macroscópica como base para la comprensión de la función cortical localizada.

3. Relaciones Citoarquitectónicas Fundamentales

La Cisura Central no es solo una división superficial, sino que marca una transición abrupta en la organización celular, o citoarquitectura, de la corteza. Esta diferencia fue magistralmente detallada por Korbinian Brodmann a principios del siglo XX. La corteza motora primaria, situada en el giro precentral (Área de Brodmann 4), posee características citoarquitectónicas distintas en comparación con la corteza somatosensorial primaria, situada en el giro postcentral (Áreas de Brodmann 3, 1 y 2).

Anteriormente, en el Área 4, la corteza es típicamente “agranular” o “disgranular”. Esto significa que la capa granular interna (Capa IV), que es típicamente gruesa en áreas sensoriales y recibe aferencias talámicas, es estrecha o casi inexistente. En contraste, la capa piramidal interna (Capa V) es excepcionalmente gruesa y prominente. Esta Capa V es la fuente de las grandes neuronas piramidales, conocidas como células de Betz, cuyos axones forman gran parte del tracto corticoespinal, la vía principal para el control motor voluntario. La densidad y el tamaño de estas células motoras son características definitorias de la corteza precentral y cesan abruptamente al cruzar la cisura.

Posteriormente, en el giro postcentral (Áreas 3, 1, 2), la citoarquitectura cambia a un patrón “granular” o “estriado”. Aquí, la Capa IV (granular interna) es muy gruesa, reflejando la función principal de esta región como receptora de aferencias sensoriales somáticas desde el tálamo (núcleo ventral posterior). Las neuronas piramidales de la Capa V son menos numerosas y de menor tamaño. Este cambio brusco en el grosor de las capas corticales, particularmente la Capa V y la Capa IV, es tan marcado que la Cisura Central puede identificarse con alta precisión simplemente mediante el análisis histológico de la transición citoarquitectónica entre las dos circunvoluciones adyacentes.

El fondo de la cisura, aunque a menudo contiene una mezcla de ambos tipos celulares, representa la zona de transición más crítica. Esta disposición citoarquitectónica subraya un principio fundamental de la neurociencia: la estructura celular determina la función. La especialización de la corteza motora para la eferencia (envío de comandos) y la de la corteza somatosensorial para la aferencia (recepción de información) está codificada directamente en la laminación de sus respectivas capas celulares.

4. Función y Significado Fisiológico

El significado fisiológico de la Cisura Central es dual: actúa como el punto de origen del movimiento voluntario y como el punto de entrada de la sensación corporal consciente. La circunvolución precentral (M1) genera las señales de comando que, una vez decusadas en la médula, controlan los músculos contralaterales del cuerpo. La circunvolución postcentral (S1) recibe información táctil fina, vibración, presión y posición articular, permitiendo la percepción espacial del cuerpo.

La proximidad física de estas dos áreas es crucial para la integración sensoriomotora. Para que un movimiento voluntario sea eficaz, el sistema motor debe recibir retroalimentación constante sobre la posición actual de las extremidades y la fuerza aplicada. S1 no solo procesa la sensación, sino que también proyecta intensamente hacia M1. Por ejemplo, al agarrar un objeto, M1 inicia el movimiento, pero S1 informa continuamente a M1 sobre la textura y el deslizamiento del objeto, permitiendo ajustes rápidos en la fuerza de agarre. La Cisura Central, por lo tanto, no solo separa, sino que facilita un circuito de retroalimentación esencial para la destreza motora fina.

Desde una perspectiva de procesamiento de la información, el giro precentral es el principal centro de salida (output) del sistema motor, mientras que el giro postcentral es el principal centro de entrada (input) del sistema somático. Esta configuración lineal y adyacente minimiza la distancia de procesamiento entre la sensación y la acción, optimizando la velocidad de las respuestas reflejas complejas y la ejecución de tareas motoras que requieren alta precisión, como tocar un instrumento musical o realizar cirugía.

Además de M1 y S1, las áreas inmediatamente adyacentes (corteza premotora, área motora suplementaria y corteza parietal posterior) también interactúan intensamente a través de la cisura. Estas áreas secundarias son responsables de la planificación motora, la orientación espacial y la memoria motora. La Cisura Central es, en esencia, el epicentro de la interfaz entre el mundo interno de la intención y el mundo externo de la percepción, mediando la forma en que el organismo interactúa activamente con su entorno.

5. Organización Somatotópica: El Homúnculo

Una de las revelaciones más significativas en el estudio de la Cisura Central fue el descubrimiento de su organización somatotópica, conocida como el Homúnculo Cortical. Esta organización implica que distintas partes del cuerpo están mapeadas de manera ordenada y específica a lo largo de las circunvoluciones precentral y postcentral. Esta cartografía fue delineada inicialmente por Wilder Penfield y Herbert Jasper a mediados del siglo XX mediante estimulación eléctrica directa durante cirugías cerebrales.

El homúnculo se representa como una figura distorsionada de un cuerpo humano tumbado a través de la cisura. La porción medial y superior de la cisura, que se extiende hacia el surco longitudinal, contiene las representaciones de las extremidades inferiores (pies, piernas y tronco). A medida que se desciende lateralmente por la cisura, se encuentran las representaciones de las extremidades superiores (hombro, brazo, antebrazo) y, finalmente, en la parte inferior y más lateral, se encuentran las representaciones de la cara, la lengua y la faringe.

Es fundamental destacar que esta representación no es proporcional al tamaño físico de las partes del cuerpo, sino a la densidad de la inervación y a la complejidad funcional. Las áreas del cuerpo que requieren una discriminación sensorial fina o un control motor altamente preciso, como las manos, los labios y la lengua, ocupan extensiones desproporcionadamente grandes de la corteza motora y sensorial. Por ejemplo, la representación de la mano y la cara puede ocupar hasta un tercio de la longitud total de la cisura, mientras que la representación de la espalda o el tronco es comparativamente pequeña.

Esta organización somatotópica tiene una profunda relevancia clínica. Un daño localizado en una porción específica del giro precentral resultará en una parálisis (paresia o plegia) que afecta únicamente a la parte del cuerpo correspondiente a esa área cortical, manteniendo intactas otras funciones motoras. De manera similar, una lesión en el giro postcentral resultará en déficits sensoriales (anestesia o parestesia) en la región corporal mapeada en esa ubicación. El homúnculo, por lo tanto, sirve como una guía indispensable para el diagnóstico topográfico de las lesiones cerebrales.

6. Relevancia Clínica y Patológica

Dada su función central en el control motor y la sensación, la Cisura Central y las áreas corticales adyacentes son de suma importancia en la patología neurológica. El área perisilviana (cercana a la cisura lateral) y la propia Cisura Central son altamente vulnerables a la isquemia cerebral, especialmente aquellas causadas por la oclusión de ramas de la Arteria Cerebral Media (ACM). Un accidente cerebrovascular (ACV) que afecte el territorio de la ACM puede causar hemiparesia o hemiplejia contralateral severa si el daño se localiza en el giro precentral, y déficits sensoriales significativos si el daño afecta el giro postcentral.

En el contexto de la epilepsia, la Cisura Central a menudo actúa como la zona epileptógena. Las crisis focales que se originan en el giro precentral (epilepsia motora) se manifiestan como movimientos clónicos o tónicos localizados que pueden seguir una “marcha jacksoniana”, donde la actividad convulsiva se propaga siguiendo el orden somatotópico del homúnculo (por ejemplo, comenzando en los dedos y extendiéndose al brazo y luego a la cara). De manera análoga, la actividad epiléptica que comienza en el giro postcentral puede provocar sensaciones anormales (parestesias) que también se propagan somatotópicamente.

La neurocirugía requiere una identificación precisa de la Cisura Central. En el tratamiento de tumores cerebrales o malformaciones arteriovenosas localizadas cerca de esta región, los neurocirujanos emplean técnicas de cartografía cortical intraoperatoria. Esto implica la estimulación eléctrica directa de la corteza expuesta para identificar la ubicación exacta de M1 y S1, permitiendo la máxima resección posible del tejido patológico mientras se preservan las funciones motoras y sensoriales críticas. La identificación de la cisura mediante resonancia magnética funcional (fMRI) preoperatoria es ahora un estándar para minimizar el riesgo de déficits postoperatorios permanentes.

Además, las enfermedades neurodegenerativas que afectan selectivamente las neuronas motoras superiores, como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), tienen un impacto directo en la integridad funcional del giro precentral. Aunque la Cisura Central es una estructura anatómica, su papel como frontera entre la neurona motora superior y el procesamiento sensorial la convierte en un punto focal para la comprensión y el tratamiento de una amplia gama de trastornos neurológicos, desde el trauma hasta la neurodegeneración.

7. Variaciones Anatómicas y Debate Científico

Aunque la Cisura Central es una de las estructuras más constantes del cerebro, existen variaciones morfológicas individuales que tienen implicaciones para la neuroimagen y la cirugía. En algunos individuos, la cisura puede estar interrumpida por un pliegue cortical (gyrus) que conecta las circunvoluciones precentral y postcentral, conocido como pliegue de paso o “pliegue de puente”. Estas variaciones pueden complicar la identificación visual durante la cirugía, aunque la función motora y sensorial adyacente permanece constante.

Un debate científico persistente se centra en la precisión de la correlación entre la cisura anatómica y la frontera funcional. Mientras que la Cisura Central es el límite anatómico, los estudios de neuroimagen funcional (como el fMRI) y la magnetoencefalografía (MEG) han demostrado que la actividad máxima de la Corteza Motora Primaria y la Corteza Somatosensorial Primaria no siempre se superpone perfectamente con el fondo del surco. A menudo, la transición funcional puede extenderse ligeramente hacia el surco o incluso cruzar marginalmente hacia la circunvolución opuesta, dependiendo de la tarea específica.

Esta ligera discrepancia entre la anatomía macroscópica y la función dinámica ha llevado a la necesidad de utilizar herramientas funcionales avanzadas en la investigación y la clínica. La plasticidad cortical también juega un papel; en casos de reorganización cerebral (por ejemplo, después de un daño cerebral temprano), la representación somatotópica puede desplazarse ligeramente, aunque la Cisura Central generalmente mantiene su papel como el eje central de esta organización.

Finalmente, la investigación comparada en primates ha demostrado que la Cisura Central es una característica evolutiva bien conservada, aunque su profundidad y la extensión relativa de las áreas de Brodmann adyacentes varían según la especie y su nivel de destreza manual. El estudio de la Cisura Central continúa siendo fundamental para comprender cómo el cerebro humano ha evolucionado para lograr un control motor y una percepción sensorial tan altamente desarrollados.

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memjavad (2025, November 13). fisura central – central fissure. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/trm/fisura-central-central-fissure/
memjavad. “fisura central – central fissure.” Spanish Psychological Databases, 13 November 2025, https://spanish.arabpsychology.com/trm/fisura-central-central-fissure/.
memjavad. “fisura central – central fissure.” Spanish Psychological Databases. November 13, 2025. https://spanish.arabpsychology.com/trm/fisura-central-central-fissure/.