human menopausal gonadotropin (hMG)


Gonadotropina Menopáusica Humana (hMG)

Campos Disciplinarios Primarios: Endocrinología, Ginecología y Obstetricia, Medicina Reproductiva

1. Definición Central

La gonadotropina menopáusica humana, conocida de forma habitual por sus siglas en inglés hMG (human menopausal gonadotropin) o bajo el término farmacológico de menotropina, es una sustancia de naturaleza hormonal y origen biológico ampliamente utilizada en los tratamientos de fertilidad. Este compuesto terapéutico consiste en una mezcla purificada de dos gonadotropinas glicoproteicas esenciales secretadas por la glándula pituitaria anterior: la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Ambas hormonas desempeñan un papel sinérgico y coordinado en la regulación del sistema reproductor, siendo indispensables para el desarrollo folicular, la ovulación y la síntesis de esteroides sexuales en los ovarios, así como para la espermatogénesis en los testículos.

La obtención de la hMG se fundamenta en la extracción y purificación de estas hormonas a partir de la orina de mujeres postmenopáusicas. Durante la menopausia, el cese de la función ovárica elimina el mecanismo de retroalimentación negativa ejercido por los estrógenos y la inhibina sobre el hipotálamo y la hipófisis. Como consecuencia directa, la glándula pituitaria secreta cantidades masivas de FSH y LH al torrente sanguíneo, las cuales son posteriormente excretadas a través de la orina en concentraciones excepcionalmente elevadas. Este fenómeno fisiológico convierte a la orina de este grupo demográfico en una fuente natural idónea para la recolección y el procesamiento biotecnológico de estas gonadotropinas con fines clínicos.

Desde una perspectiva farmacológica, la preparación estándar de hMG se caracteriza por mantener una relación de actividad biológica de aproximadamente 1:1 entre la FSH y la LH. Esta composición dual la distingue de otros preparados hormonales que contienen únicamente FSH aislada. La presencia simultánea de ambas hormonas permite emular con mayor precisión el entorno endocrino del ciclo menstrual fisiológico, donde la acción conjunta de la FSH y la LH es necesaria para la maduración folicular óptima. En particular, la LH presente en la hMG estimula las células de la teca ovárica para producir andrógenos, los cuales son posteriormente aromatizados a estrógenos por las células de la granulosa bajo la influencia de la FSH, siguiendo la clásica teoría de las dos células y las dos gonadotropinas.

2. Etimología y Desarrollo Histórico

El término “gonadotropina” se deriva de la combinación de las raíces griegas gonas (que hace referencia a las glándulas sexuales o gónadas) y tropein (que significa “estimular” o “dirigir”), definiendo de forma precisa su función biológica de regular y promover la actividad de los ovarios y los testículos. El desarrollo de la hMG como agente terapéutico representa uno de los hitos más revolucionarios en la historia de la endocrinología reproductiva durante el siglo XX. Su descubrimiento transformó de manera radical el pronóstico de la infertilidad humana, que hasta entonces carecía de opciones de tratamiento médico efectivas para los trastornos ovulatorios graves.

El aislamiento inicial de las gonadotropinas urinarias fue logrado a finales de la década de 1940 por el químico italiano Piero Donini, quien trabajaba para los Laboratorios Serono. Donini desarrolló un método de extracción que permitió obtener una preparación biológicamente activa de gonadotropinas a partir de la orina de mujeres postmenopáusicas, la cual fue denominada inicialmente “gonadotropina menopáusica humana”. Este avance técnico sentó las bases para que, a finales de la década de 1950, el destacado endocrinólogo israelí Bruno Lunenfeld iniciara los primeros ensayos clínicos. Lunenfeld demostró de manera concluyente que la administración de hMG podía inducir el desarrollo folicular y la ovulación en mujeres que padecían amenorrea hipogonadotrópica, logrando el primer nacimiento exitoso derivado de esta terapia en el año 1961.

A lo largo de las décadas siguientes, las técnicas de producción de la hMG experimentaron una evolución tecnológica constante. Las primeras preparaciones comerciales, como el célebre Pergonal, contenían un porcentaje significativo de proteínas urinarias no gonadotrópicas ajenas al principio activo, lo que en ocasiones provocaba reacciones alérgicas locales en el sitio de inyección y requería la administración por vía intramuscular profunda. En la década de 1990, la introducción de procesos avanzados de purificación basados en la cromatografía de afinidad con anticuerpos monoclonales permitió el desarrollo de la hMG altamente purificada (HP-hMG). Este nuevo estándar redujo drásticamente las impurezas proteicas, garantizó una potencia biológica más consistente entre lotes y facilitó la administración por vía subcutánea, mejorando significativamente la tolerabilidad y la comodidad para las pacientes.

3. Características Clave

  • Composición Hormonal Dual: A diferencia de las gonadotropinas recombinantes puras, la hMG contiene una combinación equilibrada de actividad biológica de FSH y LH, por lo general en una proporción de 75 UI de FSH y 75 UI de LH por vial. Esta sinergia es fundamental para pacientes que presentan una deficiencia endógena severa de ambas hormonas.
  • Actividad LH mediada por hCG: En muchas de las preparaciones modernas de hMG altamente purificada, una porción significativa de la actividad de la LH es proporcionada por la gonadotropina coriónica humana (hCG) de origen urinario. La hCG comparte el mismo receptor que la LH (el receptor LH/CG) pero posee una afinidad superior y una vida media plasmática considerablemente más prolongada, lo que optimiza la eficacia biológica del preparado.
  • Perfil de Isoformas Ácidas: Al ser extraída de fuentes biológicas humanas, la FSH presente en la hMG exhibe un patrón de glicosilación natural caracterizado por un alto contenido de isoformas ácidas ricas en ácido siálico. Estas isoformas ácidas poseen una tasa de depuración metabólica más lenta en el organismo, lo que prolonga su vida media en comparación con las isoformas más básicas producidas por tecnologías recombinantes.
  • Vía de Administración Versátil: Gracias a los rigurosos procesos de purificación contemporáneos, la hMG altamente purificada puede administrarse de forma segura tanto por vía intramuscular como por vía subcutánea. Esta última opción permite la autoadministración por parte de la paciente en su domicilio, simplificando de manera notable el cumplimiento de los protocolos de tratamiento.

4. Aplicaciones Clínicas y Usos Terapéuticos

La aplicación clínica más extendida de la hMG se sitúa en el ámbito de las tecnologías de reproducción asistida, específicamente dentro de los protocolos de estimulación ovárica controlada (EOC). En ciclos de fertilización in vitro (FIV) e inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), la hMG se prescribe con el objetivo de inducir el desarrollo de múltiples folículos ováricos de forma simultánea. Este enfoque multifolicular permite la recuperación de un mayor número de ovocitos maduros durante la punción folicular, incrementando la probabilidad de obtener embriones viables de alta calidad para su transferencia o criopreservación.

Asimismo, la hMG desempeña un papel insustituible en la inducción de la ovulación en mujeres que presentan anovulación debida a un hipogonadismo hipogonadotrópico (clasificado como Grupo I por la Organización Mundial de la Salud). Estas pacientes carecen de una estimulación pituitaria adecuada hacia los ovarios, por lo que la administración exógena de FSH y LH a través de la hMG resulta indispensable para reactivar el reclutamiento folicular. En estos casos, el tratamiento suele administrarse siguiendo un esquema de dosis bajas y progresivas, acompañado de un riguroso monitoreo mediante ecografía transvaginal y medición de niveles séricos de estradiol para evitar una respuesta ovárica excesiva.

En el ámbito de la andrología, la hMG se utiliza con éxito para el tratamiento de la infertilidad masculina de origen endocrino, específicamente en varones con hipogonadismo hipogonadotrópico congénito o adquirido. En estos pacientes, la administración crónica de hMG, combinada habitualmente con gonadotropina coriónica humana (hCG), estimula de manera directa las células de Sertoli en los túbulos seminíferos para iniciar y mantener la espermatogénesis. Aunque este protocolo terapéutico suele requerir varios meses de tratamiento continuo debido a la duración del ciclo espermatogénico humano, ha demostrado ser sumamente eficaz para restituir la fertilidad y posibilitar la concepción natural o asistida.

5. Importancia e Impacto en la Medicina Moderna

La trascendencia histórica y clínica de la hMG en la medicina moderna es incuestionable. Antes de su introducción comercial, las opciones terapéuticas para las parejas que padecían infertilidad por factor ovulatorio eran prácticamente inexistentes, limitándose en gran medida a la adopción. La hMG no solo inauguró la era de la inducción farmacológica de la ovulación, sino que también proporcionó la base metodológica y el soporte endocrino necesarios para el nacimiento del primer bebé concebido mediante fertilización in vitro en el año 1978. Su desarrollo consolidó a la medicina reproductiva como una disciplina científica rigurosa y de alta especialización.

Además de su relevancia clínica directa, el estudio y uso de la hMG ha aportado conocimientos invaluables a la fisiología endocrina general. La investigación sobre la farmacodinámica de las gonadotropinas urinarias permitió a los científicos desentrañar la compleja dinámica del reclutamiento folicular, la selección del folículo dominante y el fenómeno de la atresia folicular. Asimismo, ayudó a definir el concepto de la “ventana terapéutica de la LH”, estableciendo los umbrales mínimos indispensables de actividad de LH requeridos para una esteroidogénesis adecuada, así como los límites máximos para evitar la luteinización prematura del folículo, lo que transformó el diseño de los protocolos de estimulación contemporáneos.

A pesar de la posterior aparición de las gonadotropinas recombinantes (obtenidas mediante ingeniería genética en líneas celulares de mamíferos), la hMG continúa ocupando un lugar preponderante en la práctica clínica global. Esto se debe tanto a su excelente relación de costo-efectividad como a la evidencia clínica que sugiere que la presencia de actividad LH de origen urinario ofrece ventajas terapéuticas significativas en ciertos perfiles de pacientes. Específicamente, las mujeres de edad materna avanzada o aquellas identificadas como bajas respondedoras a la estimulación ovárica suelen beneficiarse de los protocolos basados en HP-hMG, mostrando una mejor tasa de recuperación de ovocitos y una mayor calidad embrionaria en comparación con el uso exclusivo de FSH recombinante.

6. Debates, Críticas y Efectos Secundarios

A pesar de sus innegables beneficios, el uso de la hMG no está exento de controversias y riesgos clínicos significativos que requieren una gestión médica especializada. La complicación más grave asociada a la terapia con gonadotropinas es el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). Este síndrome se desencadena por una respuesta ovárica desproporcionada al tratamiento, caracterizada por un aumento masivo del tamaño de los ovarios y la liberación de factores vasoactivos, principalmente el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF). Esto provoca un aumento de la permeabilidad capilar que deriva en la extravasación de fluidos al tercer espacio, pudiendo causar ascitis, derrame pleural, hemoconcentración, disfunción renal y fenómenos tromboembólicos potencialmente mortales.

Otro motivo de debate y preocupación clínica es el incremento sustancial en la tasa de embarazos múltiples asociado al uso de hMG, particularmente en ciclos de baja complejidad como el coito programado o la inseminación artificial. Los embarazos múltiples (gemelares, triples o de mayor orden) conllevan un riesgo elevado de complicaciones materno-fetales, tales como parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino, preeclampsia y parálisis cerebral infantil. Para mitigar este riesgo, las guías clínicas internacionales insisten en la necesidad de realizar un monitoreo ecográfico estricto y cancelar aquellos ciclos donde se observe el desarrollo de más de dos folículos preovulatorios, promoviendo asimismo la transferencia de un solo embrión en los ciclos de FIV.

Finalmente, existe un debate histórico y ético respecto al origen de la hMG en comparación con las alternativas sintéticas o recombinantes. Durante años, surgieron interrogantes acerca de la seguridad microbiológica a largo plazo de los medicamentos derivados de fluidos corporales humanos, ante el temor teórico de transmisión de priones u otros agentes patógenos emergentes. Si bien los procesos modernos de purificación y depuración viral de la HP-hMG han demostrado una seguridad absoluta, algunos clínicos y pacientes prefieren la pureza molecular garantizada por las gonadotropinas recombinantes. No obstante, la consistencia en los resultados clínicos y el menor costo económico de la hMG mantienen plenamente vigente su utilización en los centros de reproducción asistida de todo el mundo.

7. Lecturas Adicionales

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memjavad (2026, June 4). human menopausal gonadotropin (hMG). Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/trm/human-menopausal-gonadotropin-hmg/
memjavad. “human menopausal gonadotropin (hMG).” Spanish Psychological Databases, 4 June 2026, https://spanish.arabpsychology.com/trm/human-menopausal-gonadotropin-hmg/.
memjavad. “human menopausal gonadotropin (hMG).” Spanish Psychological Databases. June 4, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/trm/human-menopausal-gonadotropin-hmg/.