PEPS – EPSP


Potencial Postsináptico Excitatorio (PEPE)

Primary Disciplinary Field(s): Neurociencia, Fisiología Celular

1. Definición Central y Mecanismo

El Potencial Postsináptico Excitatorio (PEPE), conocido por sus siglas en inglés como EPSP (Excitatory Postsynaptic Potential), constituye un fenómeno fundamental en la comunicación interneuronal, representando una despolarización transitoria de la membrana postsináptica que resulta del flujo de iones cargados positivamente hacia el interior de la célula. Este cambio en el potencial de membrana acerca el valor del potencial postsináptico al umbral necesario para la generación de un potencial de acción. La función primordial del PEPE es aumentar la probabilidad de que la neurona postsináptica dispare, integrando así la señal excitatoria recibida del terminal presináptico. Es crucial entender que, a diferencia del potencial de acción que es un evento todo-o-nada, el PEPE es un potencial graduado, lo que significa que su amplitud depende directamente de la cantidad de neurotransmisor liberado y la cantidad de receptores activados en la membrana postsináptica.

El mecanismo subyacente a la generación de un PEPE se inicia con la llegada de un potencial de acción al terminal axónico presináptico, lo que desencadena la liberación de neurotransmisores excitatorios en la hendidura sináptica. Estos neurotransmisores se unen a receptores específicos en la membrana postsináptica, que suelen ser canales iónicos controlados por ligando. La unión provoca la apertura de estos canales, permitiendo el influjo neto de cationes, predominantemente iones de sodio (Na+) y, en algunos casos, iones de calcio (Ca2+). Dado que el potencial de reposo de la neurona es negativo (típicamente entre -60 mV y -70 mV) y el potencial de equilibrio para el sodio es altamente positivo, este influjo impulsa el potencial de membrana hacia valores menos negativos, es decir, provoca una despolarización local.

Es importante distinguir el PEPE de los potenciales de acción. Mientras que el potencial de acción requiere la activación de canales de sodio dependientes de voltaje y es regenerativo, el PEPE se produce en el sitio sináptico inmediato y se propaga de forma pasiva a lo largo de la dendrita o el soma. Esta propagación pasiva implica que la amplitud del PEPE disminuye exponencialmente con la distancia, una propiedad regida por las características electrotónicas de la neurona, como la constante de longitud. Por lo tanto, para que un PEPE tenga un impacto significativo y contribuya a la generación de un potencial de acción, debe ocurrir cerca del cono axónico, o bien, debe ser sumado eficazmente con otros potenciales postsinápticos excitatorios.

2. Bases Iónicas y Molecularidad

La naturaleza iónica del PEPE es determinante para su función excitatoria. Los principales iones responsables de la despolarización son los iones de sodio (Na+). En la mayoría de las sinapsis excitatorias del sistema nervioso central, el neurotransmisor primario es el glutamato. El glutamato se une a receptores ionotrópicos, siendo los más relevantes los receptores AMPA (ácido α-amino-3-hidroxi-5-metil-4-isoxazolpropiónico) y, en menor medida, los receptores NMDA (N-metil-D-aspartato). La activación de los receptores AMPA es la responsable de la fase rápida y principal del PEPE. Estos receptores son canales permeables al Na+ y al K+, pero debido al fuerte gradiente electroquímico del Na+, el influjo de sodio domina, causando la despolarización.

Los receptores NMDA, aunque también activados por glutamato, poseen propiedades moleculares únicas que los hacen cruciales para la plasticidad sináptica y la modulación del PEPE. A potenciales de membrana en reposo, el poro del canal NMDA está bloqueado por iones de magnesio (Mg2+). Para que el canal se abra, se requiere no solo la unión del glutamato sino también una despolarización previa de la membrana (típicamente proporcionada por la activación de los receptores AMPA) que expulse el bloqueo de magnesio. Una vez abiertos, los canales NMDA son altamente permeables al Ca2+, además de al Na+ y K+. La entrada de calcio actúa como un segundo mensajero intracelular, desencadenando cascadas de señalización que modifican la eficacia sináptica a largo plazo, como en el caso de la Potenciación a Largo Plazo (PLP).

La magnitud de la despolarización inducida por el PEPE depende directamente del potencial de inversión de la corriente sináptica. El potencial de inversión es el potencial de membrana al cual no hay flujo neto de iones a través del canal activado. Para la mayoría de los receptores excitatorios que permiten el paso de Na+ y K+, el potencial de inversión se sitúa cerca de 0 mV. Esto significa que si la membrana postsináptica está a -70 mV, la fuerza impulsora para el influjo de cationes es muy grande, produciendo un PEPE significativo. A medida que el potencial de membrana se acerca a 0 mV, la fuerza impulsora disminuye, y si la célula se despolarizara artificialmente más allá de 0 mV, el PEPE se invertiría, convirtiéndose en una hiperpolarización, aunque esto rara vez ocurre fisiológicamente.

3. Sumación Postsináptica: Temporal y Espacial

Una característica definitoria de los PEPEs es su capacidad para sumarse, un proceso conocido como integración neuronal. Debido a que un único PEPE generado por una sola sinapsis raramente es suficiente para alcanzar el umbral de disparo del potencial de acción (que suele ser alrededor de -55 mV), la neurona postsináptica debe integrar múltiples entradas excitatorias y, simultáneamente, anular las entradas inhibitorias. Este proceso de sumación puede ocurrir de dos maneras fundamentales: espacial y temporal.

La sumación espacial ocurre cuando múltiples PEPEs se generan simultáneamente en diferentes sitios de la membrana postsináptica, como distintas dendritas o puntos cercanos en el soma. Si estas despolarizaciones locales ocurren lo suficientemente cerca tanto en el tiempo como en el espacio, se superponen y se combinan aditivamente al propagarse hacia el cono axónico. La eficacia de la sumación espacial está fuertemente influenciada por la constante de longitud de la neurona: una constante de longitud mayor permite que los potenciales viajen más lejos sin decaer significativamente, facilitando la integración de entradas distantes.

Por otro lado, la sumación temporal se refiere a la adición de PEPEs generados por la misma sinapsis en rápida sucesión. Si una neurona presináptica dispara repetidamente y los PEPEs resultantes llegan antes de que el PEPE anterior haya decaído completamente (lo cual está regido por la constante de tiempo de la membrana), sus amplitudes se suman. Una constante de tiempo de membrana larga prolonga la duración del PEPE, aumentando la ventana de oportunidad para la sumación temporal y, consecuentemente, incrementando la probabilidad de que la célula alcance el umbral de disparo.

4. Cinética y Propiedades Biofísicas

La cinética de los PEPEs es crucial para determinar la velocidad y la duración de la respuesta sináptica. Típicamente, un PEPE excitatorio mediado por receptores AMPA tiene un ascenso rápido (en milisegundos) seguido de un decaimiento más lento. Este perfil temporal está determinado por la velocidad de liberación del neurotransmisor, su difusión y posterior inactivación, y, fundamentalmente, por la cinética de apertura y cierre de los canales iónicos postsinápticos. Los PEPEs rápidos son esenciales para la transmisión de información precisa y de alta frecuencia.

Las propiedades biofísicas de la neurona, en particular la resistencia de entrada y la capacitancia de la membrana, dictan cómo la corriente sináptica se traduce en un cambio de voltaje. La resistencia de entrada (Rin) de la neurona es inversamente proporcional a su tamaño; las neuronas más pequeñas tienen mayor resistencia de entrada. Según la ley de Ohm (V = I x R), una mayor resistencia de entrada se traduce en un cambio de voltaje (PEPE) más grande para una corriente sináptica (I) dada. Esto hace que las neuronas más pequeñas o las dendritas más finas sean intrínsecamente más sensibles a las entradas sinápticas.

Además de la constante de tiempo (τ), que rige la duración del PEPE, la constante de longitud (λ) determina la eficiencia con la que el potencial se propaga desde el sitio sináptico hasta el cono axónico. La constante de longitud es una función de la resistencia de la membrana y la resistencia axial interna. Cuanto mayor sea la constante de longitud, mayor será la capacidad de la neurona para integrar sinapsis distales. Las modificaciones en estas propiedades biofísicas, a menudo inducidas por la activación de receptores metabotrópicos, permiten a la neurona modular dinámicamente su excitabilidad y su capacidad de integración.

5. Neurotransmisores Clave y Modulación

Si bien el glutamato es el neurotransmisor excitatorio por excelencia en el Sistema Nervioso Central (SNC) de los vertebrados, otros neurotransmisores también median PEPEs, especialmente en el sistema nervioso periférico o a través de vías específicas en el SNC. La acetilcolina (ACh) es un mediador excitatorio crucial en la unión neuromuscular (a través de receptores nicotínicos ionotrópicos) y en ciertas sinapsis centrales (como las colinérgicas del prosencéfalo basal). Los receptores nicotínicos, al igual que los AMPA, son canales iónicos que permiten el paso de cationes, generando una despolarización rápida.

La modulación de los PEPEs es un mecanismo esencial de la plasticidad sináptica. Muchos neurotransmisores actúan sobre receptores metabotrópicos acoplados a proteínas G, que no son canales iónicos en sí mismos, sino que regulan indirectamente la excitabilidad de la célula. Por ejemplo, los receptores metabotrópicos de glutamato (mGluRs) pueden modular la liberación de glutamato presináptico o alterar la conductancia iónica postsináptica, ajustando la magnitud y la duración de los PEPEs generados por los receptores ionotrópicos. Esta modulación permite una gama mucho más amplia de respuestas sinápticas que la mera activación ionotrópica.

El equilibrio entre la excitación (PEPEs) y la inhibición (Pipes, Potenciales Postsinápticos Inhibitorios) es estrictamente regulado. El PEPE se opone constantemente al potencial postsináptico inhibitorio (PIPI), mediado principalmente por GABA o glicina, que hiperpolariza la célula. La proporción E/I (Excitación/Inhibición) en el cono axónico en un momento dado determina si la neurona disparará un potencial de acción. Un desequilibrio en esta proporción, incluso una pequeña alteración en la eficacia del PEPE, puede tener profundas consecuencias en la función cerebral, como se observa en trastornos convulsivos.

6. Importancia Fisiológica y Funcional

El PEPE es el motor fundamental de la comunicación sináptica y la base de la integración de la información en el cerebro. Sin la capacidad de las sinapsis para generar despolarizaciones graduadas que puedan sumarse, el procesamiento de la información compleja, desde la percepción sensorial hasta la toma de decisiones, sería imposible. El PEPE permite que la neurona actúe como un dispositivo de “votación”, donde la decisión de disparar depende de la integración ponderada de cientos o miles de entradas simultáneas.

Uno de los roles funcionales más críticos del PEPE es su participación en la plasticidad sináptica, particularmente en la Potenciación a Largo Plazo (PLP). La PLP, considerada el correlato celular del aprendizaje y la memoria, se induce típicamente mediante una estimulación de alta frecuencia que provoca una sumación temporal de PEPEs. Esta sumación no solo alcanza el umbral de disparo, sino que también despolariza la membrana lo suficiente como para liberar el bloqueo de Mg2+ de los receptores NMDA. La subsiguiente entrada de Ca2+ a través de los NMDA inicia las vías bioquímicas que resultan en un aumento duradero de la eficacia sináptica, a menudo mediante la inserción de más receptores AMPA en la membrana postsináptica, magnificando futuros PEPEs.

La modulación de la fuerza de los PEPEs permite al sistema nervioso adaptarse y aprender. Por ejemplo, en el cerebelo, la Depresión a Largo Plazo (DLP) implica la disminución de la fuerza de los PEPEs. Este debilitamiento o fortalecimiento dinámico de las conexiones sinápticas, mediado por la modulación de la respuesta postsináptica excitatoria, es la base de la capacidad del cerebro para almacenar información y refinar circuitos neuronales.

7. Implicaciones Clínicas y Patológicas

Las disfunciones en la generación, propagación o regulación de los PEPEs están implicadas en una amplia gama de trastornos neurológicos y psiquiátricos. La excitabilidad excesiva, a menudo resultado de PEPEs anormalmente grandes o prolongados, es la característica central de la epilepsia. En esta condición, los circuitos neuronales se vuelven hiperexcitables, y la sumación de PEPEs puede llevar a disparos sincrónicos e incontrolados de grandes poblaciones de neuronas, manifestándose como convulsiones.

Otro concepto patológico crucial relacionado con el PEPE es la excitotoxicidad. Esta ocurre cuando la exposición prolongada o excesiva a neurotransmisores excitatorios, principalmente glutamato, provoca una sobreestimulación de los receptores AMPA y NMDA. La activación excesiva de los receptores NMDA conduce a una entrada masiva e incontrolada de Ca2+ en la célula postsináptica. Aunque el calcio es vital como segundo mensajero, niveles citosólicos excesivamente altos activan enzimas destructivas (como proteasas y endonucleasas), llevando a la disfunción mitocondrial y, finalmente, a la muerte celular programada (apoptosis) o necrosis. Este fenómeno es central en el daño cerebral isquémico (ictus) y en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

Finalmente, muchos fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central tienen como objetivo modular los PEPEs. Por ejemplo, ciertos medicamentos antiepilépticos actúan reduciendo la liberación de glutamato presináptico o bloqueando los receptores AMPA postsinápticos para disminuir la excitabilidad general del circuito. Comprender la biofísica y la farmacología de los PEPEs es, por lo tanto, esencial para el desarrollo de tratamientos efectivos para las patologías caracterizadas por alteraciones en el equilibrio entre excitación e inhibición neuronal.

8. Lecturas Adicionales

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memjavad (2026, February 2). PEPS – EPSP. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/trm/peps-epsp/
memjavad. “PEPS – EPSP.” Spanish Psychological Databases, 2 February 2026, https://spanish.arabpsychology.com/trm/peps-epsp/.
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