reflejo cutáneo-pupilar – cutaneous-pupillary reflex


Reflejo Cutáneo-Pupilar

Primary Disciplinary Field(s): Neurofisiología, Neurología Clínica, Oftalmología

1. Core Definition

El reflejo cutáneo-pupilar, conocido históricamente también como reflejo cilioespinal, constituye una respuesta fisiológica involuntaria caracterizada por la dilatación transitoria de la pupila, o midriasis, que ocurre inmediatamente después de la aplicación de un estímulo nociceptivo o doloroso sobre una región específica de la piel, generalmente la cara, el cuello o el tronco superior. Este reflejo es un componente fundamental del sistema nervioso autónomo (SNA) y sirve como un indicador crucial de la integridad de la vía simpática que inerva el ojo. La respuesta es un mecanismo de defensa primitivo, donde el dolor o la alarma desencadenan una activación simpática generalizada, preparando al organismo para la respuesta de “lucha o huida”, y la midriasis asociada facilita una mayor entrada de luz, lo que teóricamente mejora la conciencia visual del entorno.

Desde una perspectiva funcional, el reflejo cutáneo-pupilar se clasifica como un arco reflejo somático-visceral. La aferencia es somática, originada por la estimulación de nociceptores cutáneos, mientras que la eferencia es visceral, mediada por las fibras simpáticas que controlan el músculo dilatador del iris. La importancia de esta reacción radica en su capacidad para demostrar la funcionalidad del circuito simpático cervical y torácico superior. A diferencia del reflejo fotomotor (que es parasimpático y provoca miosis), el reflejo cutáneo-pupilar es puramente simpático y se inhibe o desaparece cuando la integridad de la cadena ganglionar simpática o de sus centros medulares se ve comprometida. Por lo tanto, su presencia o ausencia es un dato clínico de gran relevancia en el diagnóstico neurológico, especialmente en contextos de trauma o patología medular.

Es esencial diferenciar este reflejo de otras respuestas pupilares. Mientras que el reflejo fotomotor es una respuesta fásica a la luz, y el reflejo de acomodación es una respuesta tónica a la distancia de enfoque, el reflejo cutáneo-pupilar es una respuesta reactiva al dolor. Esta especificidad en su estímulo (nocicepción) y su respuesta (midriasis simpática) lo convierte en una herramienta diagnóstica única. La intensidad de la midriasis suele ser leve a moderada y, crucialmente, es ipsilateral o bilateral, dependiendo de la localización del estímulo y la propagación de la señal en la médula espinal. La rapidez de la respuesta y su carácter transitorio reflejan la naturaleza inmediata de la activación simpática ante un peligro o dolor percibido.

2. Mecanismo Fisiológico

El mecanismo fisiológico subyacente al reflejo cutáneo-pupilar implica una secuencia rápida de eventos neuroquímicos y musculares. Cuando se aplica un estímulo doloroso (mecánico, térmico o eléctrico) a la piel, los nociceptores (receptores del dolor) activan fibras nerviosas aferentes que transmiten la señal al sistema nervioso central. Esta señal asciende por las vías espinotalámicas hasta los niveles medulares cervicales y torácicos superiores (T1-T2), donde se localiza el centro cilioespinal de Budge, que actúa como el núcleo integrador primario para este reflejo.

Una vez que la señal aferente alcanza el centro cilioespinal, se produce la sinapsis con las neuronas preganglionares simpáticas. Estas neuronas son las responsables de iniciar la eferencia. Sus axones salen de la médula espinal a través de las raíces nerviosas anteriores y ascienden a lo largo de la cadena simpática cervical. El neurotransmisor liberado en las terminaciones postganglionares es principalmente la noradrenalina. La noradrenalina actúa sobre los receptores alfa-1 adrenérgicos presentes en las células musculares lisas del músculo dilatador del iris. Esta interacción provoca la contracción del músculo, resultando en la dilatación de la pupila (midriasis).

La naturaleza del reflejo exige una respuesta rápida y potente, característica de las funciones mediadas por el sistema simpático. La latencia del reflejo cutáneo-pupilar es corta, generalmente de unos pocos cientos de milisegundos. Esta rapidez es vital para su función biológica. Es importante destacar que, aunque el estímulo es somático, el órgano efector (el iris) es visceral, lo que subraya la integración compleja entre las divisiones del sistema nervioso. Cualquier bloqueo farmacológico de los receptores alfa-1 o cualquier lesión que interrumpa el flujo simpático (antes o después del ganglio cervical superior) abolirá o atenuará significativamente esta respuesta refleja, lo que constituye la base de su utilidad diagnóstica.

Finalmente, el músculo dilatador del iris, al contraerse radialmente, tira del borde pupilar hacia la periferia, aumentando el diámetro de la apertura pupilar. Esta acción es antagónica a la del músculo esfínter del iris, que está bajo control parasimpático. El equilibrio entre estas dos fuerzas autónomas determina el tamaño final de la pupila. En el contexto del reflejo cutáneo-pupilar, la activación simpática domina temporalmente la inervación parasimpática basal, permitiendo la midriasis transitoria observada. Una vez que cesa el estímulo nociceptivo, la actividad simpática disminuye rápidamente y el tono parasimpático recupera su predominio, haciendo que la pupila retorne a su tamaño inicial.

3. Vía Nerviosa y Componentes

La integridad de la vía nerviosa es crucial para la manifestación del reflejo cutáneo-pupilar, y su comprensión anatómica es esencial para la interpretación clínica. El arco reflejo se puede dividir en tres componentes principales: la vía aferente, el centro de integración y la vía eferente simpática. La vía aferente comienza con la estimulación de los nociceptores cutáneos, cuyas fibras sensoriales viajan a través de nervios periféricos hasta ingresar a la médula espinal. Aunque la estimulación en cualquier parte del cuerpo puede generar una respuesta simpática generalizada, la estimulación en regiones inervadas por los nervios cervicales y torácicos superiores (C1-T4) es particularmente efectiva debido a la proximidad directa con el centro cilioespinal.

El centro de integración del reflejo se localiza en la sustancia gris de la médula espinal, específicamente en la columna intermediolateral a nivel de los segmentos torácicos T1 y T2. Esta región alberga los cuerpos celulares de las neuronas simpáticas preganglionares. Este centro, conocido como el centro cilioespinal de Budge, recibe la información nociceptiva ascendente y genera la señal de respuesta. La interrupción de la médula espinal por encima de T1 (como en algunas lesiones medulares altas) puede dejar intacto el centro, mientras que una lesión directa en T1-T2 o una sección completa de la médula a ese nivel anularía completamente el reflejo, proporcionando información valiosa sobre la localización de la lesión.

La vía eferente es la porción más larga y compleja, y su interrupción es la causa más común de la abolición del reflejo. Las fibras preganglionares simpáticas salen de T1-T2 y ascienden a través de la cadena simpática cervical. Estas fibras hacen sinapsis en el ganglio cervical superior, el ganglio más alto y voluminoso de la cadena simpática. Desde el ganglio, las neuronas postganglionares (de segundo orden) continúan su recorrido. Estas fibras viajan adheridas a la arteria carótida interna, formando el plexo carotídeo interno, hasta que finalmente entran en la órbita junto con la rama oftálmica del nervio trigémino. Una vez en el ojo, las fibras inervan el músculo dilatador del iris, completando el circuito y causando la midriasis.

4. Tipos y Variantes

Aunque el reflejo cutáneo-pupilar se define clásicamente por la estimulación nociceptiva de la piel, existen variantes y respuestas relacionadas que ayudan a contextualizar su función dentro de la respuesta simpática global. La variante más reconocida es el reflejo cilioespinal, término que a menudo se usa indistintamente con el cutáneo-pupilar, pero que históricamente hacía referencia específica a la dilatación pupilar inducida por la estimulación dolorosa del cuello o del área periauricular. La especificidad del área de estimulación es importante: mientras que la estimulación de la piel facial (inervada por el trigémino) puede generar una respuesta robusta, la estimulación de la piel del tronco puede ser menos consistente, aunque la vía eferente es siempre la misma.

Otra variante importante es el reflejo oculosensorial, que, aunque a menudo se confunde, implica una respuesta pupilar a la estimulación dolorosa del ojo mismo (por ejemplo, presión sobre el globo ocular o la córnea). Si bien ambos reflejos resultan en midriasis simpática, el oculosensorial tiene una vía aferente diferente, implicando primariamente el nervio trigémino (V par craneal). No obstante, ambos convergen en la activación del centro cilioespinal o en la modulación de las estructuras centrales que lo controlan, demostrando la alta reactividad del sistema simpático ocular ante cualquier tipo de estímulo nociceptivo, ya sea cutáneo o sensorial directo.

Además de las variantes por localización del estímulo, la intensidad y la calidad de la respuesta pueden variar significativamente entre individuos y estados fisiológicos. La respuesta refleja puede ser más pronunciada en individuos jóvenes y sanos, y se atenúa o se vuelve inconstante en la vejez o en presencia de ciertas condiciones neuropáticas. La respuesta pupilar a la estimulación cutánea también está sujeta a modulación central. En estados de anestesia profunda o coma, el reflejo puede estar ausente. Sin embargo, su persistencia en el coma profundo puede ser un signo de actividad simpática residual y, en algunos protocolos de evaluación del tronco encefálico, la presencia de este reflejo puede ser crucial para diferenciar niveles de disfunción neurológica, aunque no forma parte de los criterios de muerte cerebral.

5. Significado Clínico

El reflejo cutáneo-pupilar posee una gran significancia clínica, principalmente como una herramienta rápida y no invasiva para evaluar la integridad del sistema nervioso simpático cervical y torácico superior. Su utilidad se maximiza en el diagnóstico diferencial de síndromes que cursan con disfunción pupilar. La abolición unilateral del reflejo, donde la pupila ipsilateral no se dilata en respuesta al estímulo cutáneo, es un signo patognomónico de una lesión en algún punto de la vía simpática o eferente, desde el centro cilioespinal hasta el músculo dilatador del iris. Esta disfunción es la característica definitoria del síndrome de Horner.

En el síndrome de Horner, la triada clásica de ptosis, miosis y anhidrosis se debe a la interrupción de las fibras simpáticas. La prueba del reflejo cutáneo-pupilar complementa la observación de la miosis (pupila pequeña) al confirmar la incapacidad de esa pupila para dilatarse. Si el reflejo está ausente unilateralmente, indica que la lesión simpática es ipsilateral al ojo afectado. La capacidad de localizar la lesión dentro de la vía simpática (central, preganglionar o postganglionar) se logra típicamente mediante pruebas farmacológicas posteriores, pero el reflejo cutáneo-pupilar proporciona la evidencia inicial y fundamental de la disfunción simpática.

Además de su papel en el diagnóstico del síndrome de Horner, el reflejo es vital en la evaluación de pacientes con traumatismos de columna o lesiones medulares. Si una lesión se sospecha en la médula espinal a nivel torácico superior (T1-T2), la ausencia bilateral del reflejo cutáneo-pupilar proporciona una fuerte evidencia de que el centro cilioespinal ha sido dañado. En el contexto de la neurocrítica y la evaluación del estado de coma, la presencia o ausencia de reflejos, incluido el cutáneo-pupilar, se utiliza para determinar la profundidad de la depresión neurológica y para evaluar la función refleja del tronco encefálico, aunque su interpretación debe hacerse con cautela y siempre en conjunto con otros reflejos vitales.

6. Investigación Histórica y Desarrollo

El estudio del reflejo cutáneo-pupilar se remonta a los albores de la neurofisiología experimental en el siglo XIX. La comprensión de la inervación autónoma del ojo fue un campo de intensa investigación tras los descubrimientos de Claude Bernard sobre el papel del sistema simpático en la regulación vasomotora y la temperatura. El reflejo, inicialmente denominado “reflejo cilioespinal,” fue descrito formalmente en la literatura médica a mediados del siglo XIX, en un momento en que se intentaba mapear las funciones del sistema nervioso periférico y autónomo.

Los investigadores de la época, utilizando modelos animales (principalmente perros y gatos) y estimulación eléctrica o mecánica de la piel, lograron demostrar que la estimulación cervical provocaba una dilatación pupilar. Este hallazgo fue crucial para identificar que las fibras responsables de la midriasis simpática emergían de la médula espinal torácica superior y ascendían por el cuello. La localización del centro integrador en T1-T2 llevó a su designación histórica como el centro cilioespinal de Budge, en honor al fisiólogo alemán Ludwig Budge, quien realizó contribuciones significativas a la anatomía del sistema simpático.

A lo largo del siglo XX, la investigación se centró en refinar la comprensión de la vía eferente y su relevancia clínica. El desarrollo de la neurología clínica y la oftalmología moderna permitió estandarizar la prueba del reflejo cutáneo-pupilar como parte del examen físico rutinario. El término “cutáneo-pupilar” ganó prevalencia para enfatizar que el estímulo primario es la nocicepción cutánea. Hoy en día, aunque las técnicas de neuroimagen y las pruebas farmacológicas (como el test de cocaína o apraclonidina para Horner) son más específicas para localizar la lesión, la simplicidad y la inmediatez del reflejo cutáneo-pupilar aseguran su permanencia como una prueba de cabecera para la evaluación inicial de la función simpática ocular.

7. Aplicaciones Diagnósticas

La aplicación diagnóstica del reflejo cutáneo-pupilar es directa y se basa en la provocación de la respuesta mediante la aplicación controlada de un estímulo doloroso. El método estándar consiste en pellizcar o pinchar firmemente la piel del cuello, el hombro o la región periauricular. La observación subsiguiente de las pupilas debe ser inmediata, buscando una dilatación transitoria. La prueba debe realizarse idealmente con iluminación ambiental baja para evitar la interferencia del reflejo fotomotor y asegurar que la pupila ya se encuentra en un estado de dilatación media que permite la detección de la midriasis simpática.

En el ámbito clínico, la prueba se utiliza para varios propósitos. Primero, es crucial en la detección de la disfunción simpática periférica, confirmando la sospecha de síndrome de Horner. Si la pupila ipsilateral al estímulo no se dilata, mientras que la pupila contralateral sí lo hace (si el estímulo es unilateral), o si solo una pupila se dilata con un estímulo bilateral, esto indica una interrupción de la vía simpática hacia el ojo no reactivo. Segundo, en pacientes inconscientes o comatosos, la presencia del reflejo puede ser un signo de que los centros medulares superiores y el tronco encefálico aún poseen actividad refleja, lo cual es un indicador pronóstico importante.

Tercero, el reflejo cutáneo-pupilar ayuda a distinguir entre diferentes etiologías de pupilas fijas o anómalas. Por ejemplo, una pupila que no reacciona a la luz pero sí al estímulo cutáneo sugiere que el problema reside en la vía parasimpática (reflejo fotomotor interrumpido), mientras que la inervación simpática podría estar intacta. Si la pupila no reacciona ni a la luz ni al estímulo doloroso, la disfunción es más compleja, posiblemente implicando ambas vías o una lesión directa en el iris o el mesencéfalo. Por lo tanto, el reflejo cutáneo-pupilar actúa como una valiosa herramienta de descarte y confirmación en el complejo mundo de las anomalías pupilares.

8. Debates y Limitaciones

A pesar de su utilidad clínica, el reflejo cutáneo-pupilar presenta ciertas limitaciones y debates en su interpretación. Una de las principales críticas es la variabilidad en la intensidad de la respuesta. La midriasis inducida por el reflejo suele ser sutil (a menudo menos de 1 mm de cambio en el diámetro pupilar), lo que puede dificultar su detección, especialmente en ojos con pigmentación oscura o en condiciones de iluminación subóptimas. Esta variabilidad exige que el examinador tenga experiencia y que la observación sea meticulosa, lo que reduce la objetividad de la prueba en comparación con mediciones automatizadas como la pupilometría.

Otro debate importante concierne la necesidad de un estímulo nociceptivo fuerte. La respuesta refleja depende directamente de la intensidad del dolor percibido, y la aplicación de un estímulo excesivamente fuerte puede generar artefactos o respuestas motoras amplias que distraen de la observación pupilar. Además, la respuesta puede estar influenciada por el estado emocional del paciente, ya que el estrés y la ansiedad por sí mismos activan el sistema simpático, pudiendo provocar una midriasis basal que enmascare el componente reflejo.

Finalmente, existe una limitación en la localización precisa de la lesión. Si bien la ausencia del reflejo confirma la disfunción simpática, no puede por sí sola diferenciar entre una lesión preganglionar (por ejemplo, en el ápice pulmonar, como en el tumor de Pancoast) y una lesión postganglionar (en el seno cavernoso o la órbita). Para esta diferenciación, los neurólogos deben recurrir a pruebas farmacológicas específicas que explotan las diferencias en la liberación y recaptación de noradrenalina a lo largo de la vía simpática. Por lo tanto, el reflejo cutáneo-pupilar funciona mejor como un tamizaje inicial rápido que como una herramienta de localización definitiva.

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memjavad (2025, November 30). reflejo cutáneo-pupilar – cutaneous-pupillary reflex. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/trm/reflejo-cutaneo-pupilar-cutaneous-pupillary-reflex/
memjavad. “reflejo cutáneo-pupilar – cutaneous-pupillary reflex.” Spanish Psychological Databases, 30 November 2025, https://spanish.arabpsychology.com/trm/reflejo-cutaneo-pupilar-cutaneous-pupillary-reflex/.
memjavad. “reflejo cutáneo-pupilar – cutaneous-pupillary reflex.” Spanish Psychological Databases. November 30, 2025. https://spanish.arabpsychology.com/trm/reflejo-cutaneo-pupilar-cutaneous-pupillary-reflex/.