Escala de Automonitoreo (SMS-Snyder)

Guía académica y psicométrica completa de la Escala de Automonitoreo de Mark Snyder (1974): propiedades estadísticas, marco teórico, validez, confiabilidad y los 25 ítems originales.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

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1. Resumen

La Escala de Automonitoreo (Self-Monitoring Scale, SMS), desarrollada originalmente por el psicólogo social Mark Snyder en 1974, constituye uno de los instrumentos psicométricos más influyentes y ampliamente citados en la historia de la psicología social, la psicología de la personalidad y el estudio del comportamiento del consumidor. El constructo de automonitoreo (o autoobservación/autocontrol expresivo) evalúa las diferencias individuales estables en la propensión y capacidad de las personas para observar, regular y controlar la presentación pública de su comportamiento expresivo y de su autoimagen en contextos interpersonales.

La versión original de Snyder consta de 25 reactivos presentados en un formato de respuesta dicotómica (Verdadero / Falso, operado empíricamente como «Verdadero o mayormente verdadero» frente a «Falso o no usualmente verdadero»). El instrumento clasifica a los individuos a lo largo de un continuo que oscila teóricamente entre el alto automonitoreo (individuos pragmáticos, sensibles a las pistas situacionales de adecuación social, camaleónicos y orientados a la aprobación contextual) y el bajo automonitoreo (individuos guiados por principios axiológicos internos, con alta correspondencia entre sus actitudes privadas y sus conductas públicas, y con una búsqueda constante de coherencia y autenticidad personal).

En términos psicométricos, la escala de 25 ítems reporta coeficientes de consistencia interna de Kuder-Richardson 20 (KR-20) que fluctúan típicamente entre 0.63 y 0.70 en muestras universitarias y de población general, junto con una estabilidad temporal test-retest adecuada (r = 0.83 a un mes). Aunque Snyder concibió inicialmente el constructo como una entidad tipológica unitaria, análisis factoriales posteriores revelaron una estructura multidimensional que impulsó revisiones fundamentales, tales como la escala abreviada de 18 ítems de Snyder y Gangestad (1986) con fiabilidad de alfa de Cronbach superior a 0.70, y el modelo bidimensional refinado de Lennox y Wolfe (1984).

2. Palabras clave

Automonitoreo, Mark Snyder, psicología de la personalidad, autopresentación, psicología del consumidor, consistencia actitudinal, conducta expresiva, psicometría, evaluación conductual, deseabilidad social, autoimagen, camaleón social.

3. Autores

El autor principal de la Self-Monitoring Scale es el doctor Mark Snyder, actualmente Profesor Distinguido de Psicología (McKnight Presidential Chair in Psychology) en el Departamento de Psicología de la Universidad de Minnesota (Minneapolis, Estados Unidos). Snyder completó su formación doctoral en la Universidad de Stanford en 1972 bajo la supervisión de influyentes figuras de la cognición social y la psicología experimental, trasladándose de inmediato a la Universidad de Minnesota, donde consolidó el Center for the Study of the Individual and Society.

A lo largo de cinco décadas de carrera académica, el profesor Snyder ha investigado exhaustivamente la interacción entre la personalidad, la cognición social y la motivación interpersonal, siendo galardonado con el prestigioso Donald T. Campbell Award por la Sociedad para la Psicología de la Personalidad y la Psicología Social (SPSP) y el Distinguished Scientist Award de la Sociedad de Psicología Social Experimental (SESP). En revisiones metodológicas y psicométricas clave de la escala colaboró estrechamente con el psicólogo cuantitativo y evolucionista Steven W. Gangestad, Profesor Distinguido emérito de la Universidad de Nuevo México, coautor del refinamiento psicométrico de 18 reactivos en 1986.

4. Propósito

El propósito medular de la Escala de Automonitoreo de Snyder radica en cuantificar el grado en que los seres humanos actúan como gestores estratégicos de su fachada social versus agentes guiados por convicciones disposicionales invariantes. En la formulación epistemológica original, Snyder (1974) buscó desentrañar una paradoja recurrente en la investigación psicosocial: la baja correlación sistemática documentada empíricamente entre las actitudes internas declaradas por un sujeto y su conducta manifiesta real en escenarios ecológicos. Snyder propuso que esta brecha no se debía a errores de medición aleatorios o a debilidades inherentes al constructo de actitud, sino a una fuente fundamental de varianza individual disposicional: el automonitoreo.

La escala tiene como propósito discriminar entre dos orientaciones motivacionales y conductuales radicalmente divergentes ante el entorno social:

  • Alto automonitoreo: Sujetos que perciben las situaciones sociales en términos de demandas pragmáticas y funcionales. Se preguntan constantemente: «¿Quién exige esta situación que sea yo y cómo puedo ser esa persona?». Están dotados de un agudo repertorio de destrezas interpretativas, histriónicas y de mimetismo vocal y corporal, utilizando pistas del contexto para modelar activamente su autocomportamiento.
  • Bajo automonitoreo: Sujetos orientados a la introspección valorativa y la congruencia transituacional. Ante un entorno interpersonal, su interrogante directriz es: «¿Quién soy yo y cómo puedo expresarme con veracidad en esta situación?». Presentan una correspondencia sustancial entre actitudes privadas y conductas públicas, resistiendo la presión normativa contextual si esta contradice sus esquemas axiológicos.

En el ámbito de la investigación en psicología social y del consumidor, el propósito del instrumento ha sido revolucionario. Los altos automonitores muestran una hiperreactividad ante la publicidad basada en imagen, estatus, prestigio social y valor hedónico de marca, mientras que los bajos automonitores reaccionan prioritariamente a argumentos informativos, atributos intrínsecos de calidad técnica, durabilidad y funcionalidad del producto. En psicología organizacional, la escala permite predecir trayectorias de liderazgo transformacional, diplomacia corporativa, eficacia en negociaciones transculturales y movilidad ascendente en redes de trabajo; los altos automonitores ascienden más rápidamente a posiciones de enlace y coordinación debido a su versatilidad relacional, aunque pueden ser percibidos con el tiempo como impredecibles o maquiavélicos si su variabilidad conductual es juzgada como falta de integridad moral.

En contextos clínicos e interpersonales, el instrumento permite explorar desadaptaciones ligadas a la desregulación interpersonal: un nivel patológicamente elevado de automonitoreo puede correlacionar con sentimientos de vacío del self, síndrome del impostor, ansiedad por el desempeño y agotamiento identitario (burnout expresivo), mientras que puntuaciones extremadamente bajas pueden reflejar rigidez adaptativa, déficit de mentalización, falta de tacto social o desconexión funcional respecto de los códigos normativos del grupo social de referencia.

5. Constructo psicológico

El constructo de automonitoreo engloba un conjunto integrado de procesos perceptuales, motivacionales y conductuales orientados a la regulación de la expresividad social. Lejos de constituir una mera habilidad técnica de actuación dramática, el automonitoreo representa una teoría ingenua sobre el yo y un estilo global de navegación interpersonal. El constructo se fundamenta conceptualmente en cinco facetas o componentes definidos por Snyder (1974):

1. Preocupación por la adecuación social de la autopresentación

Esta dimensión refleja la atención constante hacia la imagen proyectada. Los individuos altos en automonitoreo experimentan una motivación persistente por emitir señales apropiadas que generen impresiones positivas en los demás, adaptando activamente su lenguaje verbal, modales y vestimenta según las expectativas implícitas o explícitas del entorno de acogida.

2. Atención y sensibilidad a las pistas sociales comparativas

Consiste en la capacidad de decodificación y rastreo activo de los signos comportamentales de terceros como puntos de referencia normativos. En situaciones de ambigüedad situacional (por ejemplo, un evento protocolar desconocido), el alto automonitor examina instantáneamente la conducta de sus pares para discernir las pautas tácitas de comportamiento requeridas, mientras que el bajo automonitor depende de sus preferencias personales preexistentes, mostrando escasa receptividad informativa hacia tales pistas contextuales.

3. Capacidad de control y modificación de la conducta expresiva

Alude a la destreza autorregulatoria que permite al individuo enmascarar estados afectivos internos no deseados (como la frustración, el aburrimiento o el desprecio) y simular estados emocionales o actitudes situacionalmente convenientes (tales como entusiasmo, calidez o empatía táctica). Por ejemplo, un alto automonitor puede mirar fijamente a los ojos de un interlocutor y sostener una declaración falsa con una compostura imperturbable si considera que el contexto o un propósito superior lo justifiquen.

4. Utilización flexible de estas destrezas en situaciones sociales concretas

Representa la manifestación ecológica de las habilidades anteriores en roles diferenciados. Los altos automonitores son descritos a menudo como «camaleones sociales», capaces de personificar identidades profundamente contrastantes en diversos grupos (por ejemplo, actuar como un líder agresivo en el entorno laboral y como un oyente pacífico y sumiso en el núcleo familiar), sin percibir contradicción existencial en dicha fluctuación funcional.

5. Congruencia expresiva transituacional versus especificidad contextual

Este componente polar contrapone la variabilidad conductual a la invariancia disposicional. Para los bajos automonitores, la identidad es un constructo nuclear estable que debe expresarse con total honestidad en cualquier escenario. Tienden a mantener una postura invariable independientemente de si el grupo circundante aprueba o condena sus opiniones, concibiendo la modificación de actitudes por conveniencia social como un acto inaceptable de hipocresía o traición a su self auténtico.

6. Marco teórico

El sustento teórico de la Escala de Automonitoreo entronca directamente con las corrientes de la teoría de la autopresentación (self-presentation), la gestión de la impresión (impression management) y el interaccionismo simbólico inaugurado por George Herbert Mead y Charles Horton Cooley. De manera muy especial, Snyder fundamentó su modelo en la sociología dramatúrgica de Erving Goffman, expuesta en su obra seminal La presentación de la persona en la vida cotidiana (1959).

Goffman argumentó que la interacción social funciona como una puesta en escena teatral donde los actores proyectan máscaras, controlan la fachada (front stage) y ocultan los bastidores privados (backstage) para preservar el orden social y la definición compartida de la situación. Snyder tomó esta noción microsociológica y la transformó en una teoría psicológica disposicional: no todos los seres humanos se perciben a sí mismos como actores escénicos con la misma intensidad ni poseen idéntica motivación para ensayar sus libretos sociales.

Simultáneamente, la teoría del automonitoreo se nutre del debate sobre consistencia conductual iniciado a finales de la década de 1960 por Walter Mischel en su crítica al paradigma disposicional de los rasgos estáticos de la personalidad. Mischel demostró que los coeficientes de correlación entre los rasgos generales de la personalidad y las conductas en situaciones específicas rara vez superaban valores de 0.30 (el denominado «coeficiente de personalidad»). Snyder argumentó de manera brillante que la consistencia transituacional no es un atributo universal ni un artefacto metodológico, sino un parámetro moderado por la personalidad individual: los bajos automonitores presentan una consistencia persona-conducta sumamente alta que valida los postulados de los teóricos del rasgo clásico (como Gordon Allport), mientras que los altos automonitores validan los postulados situacionistas e interaccionistas al desplegar una alta flexibilidad reactiva ante las presiones del entorno.

Hacia 1986, Snyder y Gangestad incorporaron una perspectiva bio-evolutiva a este marco, postulando la existencia de un componente taxonómico latente (una estructura de clase latente o taxón genético) que favorecía dos estrategias adaptativas estables en la especie humana: el nicho de la especialización colaborativa auténtica y leal a largo plazo (bajos automonitores) frente al nicho de la flexibilidad oportunista, el intercambio social extensivo y la navegación de coaliciones políticas complejas (altos automonitores).

7. Validez

La validez de la Escala de Automonitoreo ha sido examinada a lo largo de centenares de investigaciones empíricas desde su publicación original en 1974, acumulando una evidencia psicométrica robusta en torno a múltiples dimensiones operativas:

Validez de grupos conocidos (criterio concurrente)

En el estudio fundacional de Snyder (1974), la escala fue administrada a poblaciones con demandas profesionales o clínicas contrastantes en cuanto al manejo de la expresividad social:

  • Muestra de actores de teatro profesional: Obtuvieron una media de puntuación significativamente elevada (M = 18.41, DE = 2.47), evidenciando que aquellos individuos que seleccionan y perfeccionan voluntariamente la profesión de interpretar roles ajenos poseen puntuaciones situadas en el extremo superior de la distribución.
  • Muestra de estudiantes universitarios generales: Puntuaron alrededor del punto medio de la escala (M = 12.38, DE = 3.65), reflejando una distribución unimodal balanceada.
  • Muestra de pacientes psiquiátricos hospitalizados: Obtuvieron una media significativamente deprimida (M = 10.19, DE = 3.91), lo cual concuerda con la literatura sobre el deterioro de la atención a las normas sociales, el aplanamiento afectivo y el aislamiento interpersonal que a menudo acompaña a diversas psicopatologías severas.

Validez predictiva y conductual

Las puntuaciones en el automonitoreo predicen con precisión patrones objetivos en experimentos de laboratorio y estudios observacionales:

  • Detección y decodificación no verbal: Los altos automonitores son sustancialmente más eficaces identificando intenciones, mentiras e incongruencias posturales en vídeos experimentales de otros individuos en comparación con los bajos automonitores.
  • Sensibilidad a la publicidad y conducta de compra: Snyder y DeBono (1985) demostraron experimentalmente que los altos automonitores están dispuestos a pagar significativamente más dinero por un producto (por ejemplo, whisky o automóviles) cuando es publicitado mediante apelaciones a la imagen, elegancia y prestigio social, mientras que los bajos automonitores valoran y pagan más cuando el mismo producto es anunciado con base en sus atributos objetivos de calidad, rendimiento y durabilidad intrínseca.
  • Correlación actitud-conducta: Numerosos estudios confirman que la correlación media entre actitudes políticas/morales y el sufragio o la acción voluntaria es significativamente mayor en sujetos de bajo automonitoreo (r > 0.60) que en altos automonitores (donde con frecuencia cae por debajo de r = 0.25).

Validez convergente y discriminante

La escala exhibe correlaciones positivas moderadas con la extraversión, la necesidad de aprobación social y la empatía cognitiva instrumental. Crucialmente, Snyder (1974) demostró una adecuada validez discriminante al verificar que la escala correlaciona débilmente o de forma insignificante con la Escala de Deseabilidad Social de Marlowe-Crowne (r = -0.19), la Escala de Ansiedad Social de Watson y Friend (r = 0.08) y medidas de neuroticismo y maquiavelismo de Christie y Geis. Esto confirma que el automonitoreo no evalúa un simple intento defensivo por mentir o proyectar virtudes morales convencionales, ni constituye un mero reflejo de introversión o timidez social.

8. Confiabilidad

La confiabilidad de la Escala de Automonitoreo original de 25 reactivos ha sido ampliamente documentada en la literatura psicométrica anglosajona e internacional:

  • Consistencia interna: En la muestra normativa de estandarización reportada por Snyder (1974), que comprendió a 192 estudiantes universitarios de la Universidad de Stanford, el coeficiente de consistencia interna mediante la fórmula Kuder-Richardson 20 (KR-20) alcanzó un valor de 0.70. Investigaciones posteriores independientes (p. ej., Briggs, Cheek y Buss, 1980; Gangestad y Snyder, 1985) han reportado de manera consistente valores de confiabilidad que oscilan entre 0.63 y 0.70 para la escala de 25 ítems. Aunque este rango se sitúa en niveles aceptables para la investigación empírica en ciencias sociales, la presencia de cierta heterogeneidad de contenidos limitaba la maximización de la consistencia interna factorial.
  • Estabilidad temporal (Test-Retest): Snyder (1974) evaluó la confiabilidad test-retest administrando el instrumento a una submuestra con un intervalo de un mes, obteniendo un coeficiente de correlación de r = 0.83 (p < 0.001), lo que demuestra que el constructo posee una notable estabilidad temporal y no es un mero estado de ánimo fluctuante ni un efecto transitorio de reactividad situacional.
  • Optimizaciones psicométricas: Con el objeto de mitigar la varianza de error y la multidimensionalidad de los ítems dicotómicos, Snyder y Gangestad (1986) desarrollaron la versión purificada de 18 reactivos, la cual incrementó el coeficiente alfa de Cronbach por encima de 0.70 (alcanzando comúnmente valores de 0.72 a 0.76 en muestras de gran tamaño). Por su parte, la revisión de Lennox y Wolfe (1984), que migró a una escala de respuesta graduada tipo Likert de 6 opciones, logró alphas situados en el rango de 0.78 a 0.84 para sus dimensiones compuestas.

9. Análisis factorial

La estructura factorial de la Escala de Automonitoreo de Snyder ha sido el foco de uno de los debates metodológicos más célebres y prolíficos en la psicometría contemporánea. Aunque Snyder la formuló conceptualmente como un instrumento univariado para indexar una única dimensión global de la personalidad, los análisis factoriales exploratorios (AFE) y confirmatorios (AFC) posteriores cuestionaron la estricta unidimensionalidad del conjunto original de 25 reactivos.

El modelo trifactorial de Briggs, Cheek y Buss (1980)

En un estudio de referencia, Briggs, Cheek y Buss (1980) sometieron los 25 ítems a análisis factorial exploratorio con rotación oblicua y varimax, descubriendo que la escala se descompone consistentemente en tres factores subyacentes diferenciables:

  1. Extroversión / Actuación en público (Extraversion / Acting): Compuesto por reactivos que evalúan el histrionismo, el deseo de ser el centro de atención y la desenvoltura en fiestas y reuniones sociales (p. ej., ítems 8, 12, 18, 20, 22, 23).
  2. Habilidad para actuar / Capacidad de farsa (Acting Ability): Ítems orientados a la aptitud consciente para engañar o simular emociones en beneficio propio (p. ej., ítems 5, 10, 15, 24, 25).
  3. Dirección por el otro (Other-Directedness): Compuesto por reactivos que miden la tendencia a modificar la conducta propia con el objetivo explícito de agradar a terceros y conformarse a las expectativas de la audiencia (p. ej., ítems 3, 7, 11, 13, 17, 19).

Briggs y colaboradores argumentaron que estos tres factores correlacionaban de manera disímil con otras variables de la personalidad (por ejemplo, la extroversión correlacionaba positivamente con la autoestima y la sociabilidad, mientras que la dirección por el otro correlacionaba positivamente con la ansiedad social, la timidez y la introversión), advirtiendo contra el uso acrítico de una única puntuación sumatoria total.

La defensa psicométrica y la versión abreviada de Snyder y Gangestad (1986)

En respuesta a estas críticas, Snyder y Gangestad (1986) llevaron a cabo análisis factoriales confirmatorios y de modelado de clases latentes taxonómicas. Demostraron que, si bien existen fuentes secundarias de varianza ligadas a la redacción y al histrionismo, subyace un factor general común que cohesiona la arquitectura disposicional del automonitoreo. Para maximizar la validez de constructo y eliminar ítems con cargas cruzadas o baja saturación factorial en el eje primario, suprimieron 7 reactivos defectuosos (ítems 2, 7, 9, 10, 11, 15 y 19), consolidando la célebre versión abreviada de 18 ítems (conservando los reactivos 1, 3, 4, 5, 6, 8, 12, 13, 14, 16, 17, 18, 20, 21, 22, 23, 24 y 25). Esta estructura refinada presenta cargas factoriales estables superiores a 0.35 en la dimensión latente principal y un ajuste psicométrico superior en análisis confirmatorios modernos.

10. Instrumento de medición

  • Nombre formal del instrumento: Escala de Automonitoreo (Self-Monitoring Scale, SMS-Snyder).
  • Autor original: Mark Snyder (1974).
  • Tipo de prueba: Instrumento de autoinforme (self-report inventory) y evaluación psicométrica de la personalidad disposicional.
  • Número total de reactivos: 25 ítems afirmativos independientes (con una forma abreviada validada de 18 reactivos).
  • Formato y escala de respuesta (auténtica y obligatoria): Dicotómica (Verdadero / Falso; codificada como «Verdadero o mayormente verdadero» frente a «Falso o no usualmente verdadero») [Dichotomous (True / False; coded as True or mostly true vs. False or not usually true)].
  • Tiempo promedio de administración: Aproximadamente entre 5 y 10 minutos.
  • Población de aplicación: Jóvenes universitarios, adultos de población general, personal en organizaciones laborales y participantes de investigaciones experimentales. Requiere un nivel de comprensión lectora básico equivalente a educación secundaria.
  • Reglas de puntuación y baremación:
    • Cada ítem se califica con 1 punto si la respuesta seleccionada por el sujeto es congruente con la orientación hacia un alto automonitoreo, y con 0 puntos si no lo es.
    • Ítems con clave en sentido afirmativo / VERDADERO (se asigna 1 punto si el participante marca Verdadero, 0 puntos si marca Falso): Ítems 5, 6, 7, 8, 10, 11, 13, 15, 16, 18, 19, 24 y 25 (un total de 13 reactivos directos).
    • Ítems invertidos con clave en sentido negativo / FALSO (se asigna 1 punto si el participante marca Falso, 0 puntos si marca Verdadero): Ítems 1, 2, 3, 4, 9, 12, 14, 17, 20, 21, 22 y 23 (un total de 12 reactivos con codificación inversa).
    • Puntuación total: Se calcula mediante la suma aritmética simple de todos los puntos obtenidos (rango teórico global: de 0 a 25 puntos).
    • Criterio de corte y clasificación: Típicamente, las puntuaciones comprendidas en el rango de 0 a 12 puntos se categorizan como bajo automonitoreo, mientras que las puntuaciones ubicadas en el rango de 13 a 25 puntos se clasifican como alto automonitoreo. En investigaciones psicométricas rigurosas y diseños cuasiexperimentales, se aconseja frecuentemente utilizar divisiones por terciles (tercil inferior vs. tercil superior) o preservar la variable continua para análisis de regresión múltiple y modelos de ecuaciones estructurales.

11. Permisos, Tarifas y Año del test

  • Año de publicación original: 1974 (con revisión psicométrica abreviada publicada en 1986).
  • Derechos de autor (Copyright): Los derechos patrimoniales sobre el artículo seminal original de 1974 pertenecen a la Asociación Estadounidense de Psicología (American Psychological Association, APA).
  • Permisos de uso y acceso para fines de investigación: Conforme a las convenciones de la literatura académica y el uso legítimo (fair use), la Escala de Automonitoreo se encuentra ampliamente disponible de forma libre para fines exclusivamente pedagógicos, académicos, de investigación científica sin fines de lucro y evaluación universitaria no comercial, citando rigurosamente las publicaciones de Snyder (1974) o Snyder y Gangestad (1986).
  • Tarifas: No existe una tarifa económica obligatoria ni royalties que deban ser sufragados a editoriales psicométricas comerciales para su implementación en protocolos científicos convencionales. Todo uso comercial, adaptación digital masiva con cobro o integración en plataformas corporativas comerciales de recursos humanos requiere la solicitud formal de autorización a través del APA Rights & Permissions Office.

12. Referencias

A continuación se detallan las fuentes bibliográficas fundamentales en formato normativo APA (7ma edición):

  • Briggs, S. R., Cheek, J. M., & Buss, A. H. (1980). An analysis of the Self-Monitoring Scale. Journal of Personality and Social Psychology, 38(4), 679–686. https://doi.org/10.1037/0022-3514.38.4.679
  • Gangestad, S. W., & Snyder, M. (1985). «To carve nature at its joints»: On the empirical status of the self-monitoring construct. Psychological Review, 92(3), 317–349. https://doi.org/10.1037/0033-295X.92.3.317
  • Gangestad, S. W., & Snyder, M. (2000). Self-monitoring: Appraisal and reappraisal. Psychological Bulletin, 126(4), 530–555. https://doi.org/10.1037/0033-2909.126.4.530
  • Goffman, E. (1959). The presentation of self in everyday life. Anchor Books.
  • Lennox, R. D., & Wolfe, R. N. (1984). Revision of the Self-Monitoring Scale. Journal of Personality and Social Psychology, 46(6), 1349–1364. https://doi.org/10.1037/0022-3514.46.6.1349
  • Snyder, M. (1974). Self-monitoring of expressive behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 30(4), 526–537. https://doi.org/10.1037/h0037039
  • Snyder, M., & DeBono, K. G. (1985). Appeals to image and claims about quality: Understanding the psychology of advertising. Journal of Personality and Social Psychology, 49(3), 586–597. https://doi.org/10.1037/0022-3514.49.3.586
  • Snyder, M., & Gangestad, S. (1986). On the nature of self-monitoring: Matters of assessment, matters of validity. Journal of Personality and Social Psychology, 51(1), 125–139. https://doi.org/10.1037/0022-3514.51.1.125

13. Ítems de la escala

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:

Response Scale: Dichotomous (True / False; coded as True or mostly true vs. False or not usually true)

  1. I find it hard to imitate the behavior of other people.
  2. My behavior is usually an expression of my true inner feelings, attitudes, and beliefs.
  3. At parties and social gatherings, I do not attempt to do or say things that others will like.
  4. I can only argue for ideas which I already believe.
  5. I can make impromptu speeches even on topics about which I have almost no information.
  6. I guess I put on a show to impress or entertain people.
  7. When I am uncertain how to act in a social situation, I look to the behavior of others for cues.
  8. I would probably make a good actor.
  9. I rarely seek the advice of my friends to choose movies, books, or music.
  10. I sometimes appear to others to be experiencing deeper emotions than I actually am.
  11. I laugh more when I watch a comedy with others than when alone.
  12. In a group of people I am rarely the center of attention.
  13. In different situations and with different people, I often act like very different persons.
  14. I am not particularly good at making other people like me.
  15. Even if I am not enjoying myself, I often pretend to be having a good time.
  16. I’m not always the person I appear to be.
  17. I would not change my opinions (or the way I do things) in order to please someone else or win their favor.
  18. I have considered being an entertainer.
  19. In order to get along and be liked, I tend to be what people expect me to be rather than anything else.
  20. I have never been good at games like charades or improvisational acting.
  21. I have trouble changing my behavior to suit different people and different situations.
  22. At a party I let others keep the jokes and stories going.
  23. I feel a bit awkward in company and do not show up quite so well as I should.
  24. I can look anyone in the eye and tell a lie with a straight face (if for a right end).
  25. I may deceive people by being friendly when I really dislike them.

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Looti, M. (2026, octubre 24). Escala de Automonitoreo (SMS-Snyder). Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-automonitoreo-sms-snyder/
Looti, Mohammed. “Escala de Automonitoreo (SMS-Snyder).” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-automonitoreo-sms-snyder/.
Looti, Mohammed. “Escala de Automonitoreo (SMS-Snyder).” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/escala-de-automonitoreo-sms-snyder/.