Índice de Actividades de Frenchay

El Índice de Actividades de Frenchay (FAI) es una escala psicométrica de 15 ítems diseñada por Holbrook y Skilbeck para evaluar el desempeño en actividades instrumentales de la vida diaria y la participación social en personas con daño cerebral adquirido y adultos mayores.

Dr. Mohammed Looti Académico e investigador especializado en psicología
PUBLICADO
Revisado científicamente · Dr. Marwa Abd-Alazim · octubre 24, 2026
Revisado médica y científicamente Verificado el: octubre 24, 2026
Dr. Marwa Abd-Alazim PhD in Psychology
Faculty Member • University of Kerbala
Criterios de revisión y normas clínicas

Este contenido se somete a una rigurosa revisión científica y estándares editoriales médicos para garantizar la precisión clínica y el cumplimiento de las pautas basadas en evidencia (APA / OMS).

1. Resumen / Abstract

El Índice de Actividades de Frenchay (Frenchay Activities Index, FAI) es uno de los instrumentos de evaluación psicométrica y funcional más consolidados en el ámbito de la neurorrehabilitación, la geriatría y la terapia ocupacional. Desarrollado originalmente por M. Holbrook y Clive E. Skilbeck en 1983 en el Frenchay Hospital de Bristol, el instrumento fue diseñado para superar las limitaciones psicométricas intrínsecas de las escalas tradicionales de actividades básicas de la vida diaria (ABVD) —tales como el Índice de Barthel—, las cuales exhiben un marcado efecto techo en pacientes con secuelas leves a moderadas tras un accidente cerebrovascular (ACV).

El FAI evalúa de manera retrospectiva la frecuencia real con la que una persona ha ejecutado quince actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) y de integración social durante los últimos tres o seis meses. A diferencia de las pruebas de capacidad funcional en entornos simulados de laboratorio, el FAI no indaga lo que el paciente «podría hacer en teoría», sino su desempeño o nivel de participación efectiva en su entorno comunitario real. La estructura factorial del instrumento agrupa típicamente sus ítems en tres dimensiones consolidadas: Tareas domésticas (Domestic Chores), Ocio y trabajo (Leisure/Work) y Actividades al aire libre o comunitarias (Outdoor Activities).

Las propiedades métricas del índice han sido ampliamente validadas a escala internacional, evidenciando una sólida consistencia interna (coeficientes alfa de Cronbach que oscilan entre 0.78 y 0.87), una confiabilidad test-retest excelente (coeficientes de correlación intraclase típicamente superiores a 0.85) y robustas evidencias de validez de constructo concurrente y convergente frente a medidas de calidad de vida y movilidad funcional. El formato de respuesta se fundamenta en una escala ordinal de cuatro puntos (calificada contemporáneamente de 0 a 3, o en su variante clásica de 1 a 4), produciendo un puntaje compuesto de 0 a 45 que permite estratificar la autonomía funcional comunitaria y orientar intervenciones de rehabilitación multidisciplinar.

2. Palabras clave / Keywords

Índice de Actividades de Frenchay, Frenchay Activities Index, actividades instrumentales de la vida diaria, accidente cerebrovascular, neurorrehabilitación, participación social, psicometría, evaluación funcional, terapia ocupacional, Clasificación Internacional del Funcionamiento.

3. Autores / Authors

El Índice de Actividades de Frenchay fue concebido y publicado por M. Holbrook y el doctor Clive E. Skilbeck en 1983. En el momento de su publicación fundacional, ambos investigadores desarrollaban su labor científica y asistencial en el Departamento de Neuropsicología y la Unidad de Investigación de Accidentes Cerebrovasculares del Frenchay Hospital, ubicado en Bristol, Inglaterra (Reino Unido). Clive E. Skilbeck, ampliamente reconocido en el campo de la neuropsicología clínica y la rehabilitación post-ictus, continuó una prolífica carrera académica como profesor e investigador en neuropsicología clínica en instituciones como la University of Tasmania en Australia, consolidando el análisis métrico del daño cerebral adquirido.

La expansión psicométrica y transcultural del FAI hacia Europa continental tuvo un hito fundamental en la adaptación holandesa dirigida por J. Schuling, M. Greidanus y colaboradores en 1993, vinculados al Departamento de Medicina General y Rehabilitación de la Universidad de Groningen (Países Bajos). Este grupo llevó a cabo un análisis psicométrico riguroso que confirmó la validez factorial del instrumento en la atención primaria y la geriatría comunitaria. Posteriormente, el doctor Derick T. Wade y sus colaboradores en Oxford integraron formalmente el FAI en las baterías estándar de desenlaces clínicos en neurorrehabilitación a través del influyente compendio Measurement in Neurological Rehabilitation.

4. Propósito / Purpose

El propósito principal del Índice de Actividades de Frenchay consiste en cuantificar de manera sistemática y cuantitativa el nivel real de actividad compleja y participación social en personas adultas y personas mayores en proceso de recuperación funcional, fundamentalmente tras haber sufrido un ictus u otra patología neurológica o musculoesquelética incapacitante. A principios de la década de 1980, la práctica clínica disponía de instrumentos de medición bien calibrados para la fase aguda y subaguda temprana del daño cerebral, tales como el Índice de Barthel o la Escala de Incapacidad Física de Kenny. No obstante, estos instrumentos se concentraban casi de forma exclusiva en el autocuidado básico: alimentarse, bañarse, vestirse, controlar esfínteres y trasladarse de la cama a la silla.

Cuando los pacientes eran dados de alta hospitalaria y regresaban a sus domicilios, muchos obtenían puntuaciones máximas (puntuación de 100/100 en Barthel), sugiriendo una recuperación «completa» o «independiente». Sin embargo, al insertarse en su vida familiar y comunitaria, persistían graves déficits en el manejo del hogar, la preparación de alimentos, el uso de transporte público, la práctica de aficiones y la reincorporación laboral. Este fenómeno clínico, conocido técnicamente como el efecto techo (ceiling effect) de las medidas de ABVD, impedía detectar los beneficios de los programas de rehabilitación comunitaria y enmascaraba el impacto psicosocial de secuelas cognitivas leves, fatiga crónica, afasia o labilidad emocional.

El FAI fue diseñado específicamente para llenar este vacío asistencial y de investigación, midiendo lo que la literatura psicométrica define como actividades extendidas de la vida diaria (EADL) o actividades instrumentales. A diferencia de las evaluaciones directas de ejecución en las que el terapeuta observa al sujeto realizar una tarea bajo condiciones estandarizadas, el FAI adopta una perspectiva ecológica: investiga lo que el individuo realmente hace en su rutina habitual cotidiana. La justificación teórica subyacente radica en que la capacidad física potencial no equivale al funcionamiento real; un paciente puede poseer la fuerza y la coordinación motora para lavar platos, pero no hacerlo debido a depresión, sobreprotección familiar o falta de iniciativa ejecutiva.

En el contexto de la investigación clínica, el FAI se utiliza como variable de resultado primaria o secundaria en ensayos clínicos controlados aleatorizados que evalúan fármacos neuroprotectores, intervenciones de terapia ocupacional basada en la comunidad, robótica de rehabilitación y programas de ejercicio físico adaptado. En el ámbito clínico asistencial, sirve para establecer objetivos terapéuticos individualizados orientados a metas (Goal Attainment Scaling), facilitar la planificación del alta domiciliaria, estimar la carga del cuidador informal y documentar la necesidad de servicios de apoyo sociosanitario continuado.

5. Constructo psicológico / Construct

El constructo medido por el FAI se sitúa en la intersección de la función ejecutiva, la movilidad comunitaria, la destreza motora compleja y el rol social del individuo. Se define formalmente como el desempeño de actividades instrumentales y sociales complejas. Dentro del marco conceptual contemporáneo de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el FAI evalúa predominantemente el dominio de Participación y el Desempeño (lo que el individuo hace en su entorno actual), contrastándolo con la mera Capacidad intrínseca.

A nivel multidimensional, el constructo se desglosa operativamente en tres subescalas o factores estrechamente interrelacionados:

  • Tareas domésticas (Domestic Chores): Comprende los ítems 1 a 5 (preparación de comidas principales, lavado de vajilla, lavado y cuidado de ropa, tareas domésticas ligeras y tareas domésticas pesadas). Esta dimensión exige una combinación de destrezas bimanuales, bipedestación prolongada, secuenciación ejecutiva y resistencia física. Por ejemplo, preparar una comida completa no solo requiere prensión y control motor fino para cortar alimentos y manipular utensilios calientes, sino también memoria prospectiva y planificación temporal para coordinar los tiempos de cocción.
  • Ocio y trabajo (Leisure/Work): Integrado por los ítems 7, 9, 11, 13 y 15 (asistencia a eventos sociales, cultivo activo de aficiones o hobbies, salidas y excursiones en automóvil, mantenimiento y reparaciones del hogar, y trabajo remunerado). Esta dimensión refleja el nivel más elevado de reintegración comunitaria y productividad personal. Requiere motivación intrínseca, tolerancia social, energía sostenida y capacidades cognitivas superiores. El trabajo remunerado, evaluado según el volumen horario semanal, representa la cúspide de la productividad adulta independiente.
  • Actividades al aire libre o comunitarias (Outdoor Activities): Abarca los ítems 6, 8, 10, 12 y 14 (compras en el comercio local, caminatas en el exterior superiores a 15 minutos, conducción de automóviles o uso de transporte público, jardinería y lectura de libros). Este dominio operacionaliza la movilidad en la comunidad, la navegación espacial, la interacción ambiental dinámica y la función cognitiva focalizada (como en la lectura continuada de libros, que demanda atención sostenida, decodificación lingüística y memoria de trabajo).

Un aspecto metodológico crítico del constructo del FAI es su sensibilidad a los roles de género y a los factores socioculturales preexistentes. Los propios autores originales advirtieron que ítems como el lavado de ropa o el mantenimiento del hogar podían reflejar divisiones tradicionales del trabajo doméstico más que incapacidad neurológica. Por tanto, en la interpretación clínica del constructo, se enfatiza la comparación respecto al nivel de desempeño premórbido del paciente, garantizando que una baja puntuación en un ítem concreto refleje una restricción real en la participación y no una pauta de conducta cultural o de género previa al evento lesivo.

6. Marco teórico / Theoretical Framework

El marco conceptual del Índice de Actividades de Frenchay se apoya sólidamente en la evolución de los modelos teóricos de la salud, la discapacidad y la ciencia de la ocupación desarrollados a finales del siglo XX. Históricamente, la rehabilitación médica se fundamentaba en el modelo biomédico clásico, donde la alteración biológica (daño tisular encefálico por isquemia o hemorragia) determinaba linealmente el déficit físico, y este a su vez definía la discapacidad global. Bajo este paradigma reduccionista, la evaluación del progreso del paciente se restringía al balance articular, el tono muscular mediante la escala de Ashworth o la ejecución motora aislada.

El surgimiento del Modelo de Ocupación Humana (MOHO), articulado por Gary Kielhofner a principios de la década de 1980, transformó radicalmente esta perspectiva al postular que el ser humano es un sistema abierto dinámico cuya conducta ocupacional emerge de la interacción de tres subsistemas: la volición (valores, intereses y causalidad personal), la habituación (roles asumidos y rutinas cotidianas) y la capacidad de desempeño (habilidades subyacentes motoras, cognitivas y de procesamiento). El FAI se alinea estrechamente con el concepto de habituación y participación en roles ocupacionales significativos, evaluando la reanudación de hábitos complejos en el contexto habitual del paciente.

Asimismo, el FAI anticipó los preceptos del Modelo Persona-Ambiente-Ocupación (PEO) propuesto por Law y colaboradores, el cual sostiene que el rendimiento ocupacional óptimo ocurre en el punto de convergencia armónica entre las capacidades de la persona, las demandas de la ocupación y las características del entorno físico y social. En el FAI, actividades como utilizar el transporte público (ítem 10) o realizar compras locales (ítem 6) no son pruebas motrices aisladas en una sala de terapia, sino transacciones ecológicas reales donde intervienen barreras arquitectónicas, actitudes de la comunidad y recursos económicos disponibles.

Con la posterior promulgación de la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF) por la OMS en 2001, la fundamentación teórica del FAI cobró una vigencia aún mayor. La CIF estableció una distinción epistemológica taxativa entre dos constructos: Capacidad (la aptitud de un individuo para ejecutar una tarea en un entorno estándar o facilitador) y Desempeño (lo que el individuo hace habitualmente en su entorno de vida real). El FAI se consolidó como uno de los paradigmas por antonomasia para la medición del desempeño y la participación social, reconociendo que las restricciones en la participación son el determinante más profundo del bienestar subjetivo, la autoeficacia y la calidad de vida relacionada con la salud.

7. Validez / Validity

Las propiedades de validez del Índice de Actividades de Frenchay han sido evaluadas exhaustivamente a lo largo de cuatro décadas de investigación psicométrica en diversas patologías y contextos sociodemográficos.

Validez de constructo y convergente

La validez convergente del FAI ha quedado demostrada mediante correlaciones moderadas a elevadas con otras escalas estandarizadas de discapacidad y estado de salud. En las investigaciones pioneras de Holbrook y Skilbeck (1983) y estudios posteriores de Wade et al. (1985), el FAI demostró correlaciones positivas significativas con el Índice de Barthel ($r = 0.60$ a $0.72$), lo que confirma que ambos instrumentos comparten el dominio general de la independencia funcional, pero con la suficiente divergencia métrica como para no ser redundantes.

Cuando se compara con escalas de actividades extendidas, como la Nottingham Extended ADL Scale (NEADL), las correlaciones son considerablemente más altas ($r = 0.75$ a $0.85$), evidenciando que ambas herramientas miden estratos funcionales similares. Asimismo, el FAI se correlaciona positivamente con dimensiones físicas y de rol social de cuestionarios genéricos de calidad de vida como el SF-36 ($r = 0.55$ a $0.68$) y con el índice utilitario del EQ-5D.

Validez discriminante y de grupos conocidos

El FAI muestra una sobresaliente capacidad para discriminar entre subgrupos clínicos con diferentes grados de gravedad del ictus. Pacientes con ictus leves o con recuperación motora sustancial logran puntuaciones significativamente más altas en el FAI que aquellos con hemiparesia moderada a severa ($p < 0.001$). Además, el instrumento diferencia de manera nítida entre pacientes institucionalizados y aquellos que residen en la comunidad, así como entre pacientes que viven solos respecto a los que residen acompañados.

Validez predictiva

Diversos estudios longitudinales han constatado que las puntuaciones del FAI a los 3 y 6 meses posteriores a un ictus constituyen predictores independientes potentes del retorno al trabajo remunerado a los 12 meses, de la integración comunitaria a largo plazo y de la sobrecarga experimentada por los cuidadores primarios. Puntuaciones más bajas en el FAI predicen de forma estadísticamente significativa un mayor riesgo de aislamiento social, declive cognitivo secundario y sintomatología depresiva reactiva.

8. Confiabilidad / Reliability

La literatura psicométrica reporta que el Índice de Actividades de Frenchay posee niveles de confiabilidad sumamente consistentes tanto en poblaciones con ictus como en adultos mayores con trastornos geriátricos complejos o traumatismo craneoencefálico.

Consistencia interna

Los análisis de consistencia interna arrojan coeficientes alfa de Cronbach globales que oscilan típicamente entre $\alpha = 0.78$ y $\alpha = 0.87$. En el estudio holandés de validación a gran escala liderado por Schuling et al. (1993), el alfa reportado fue de 0.83 en una muestra de pacientes post-ictus evaluados a los seis meses. Estos valores indican una homogeneidad adecuada entre los quince ítems, situándose en el rango óptimo que descarta la existencia de redundancia excesiva entre los elementos de la prueba.

Confiabilidad test-retest

La estabilidad temporal del FAI ha sido contrastada en múltiples investigaciones con intervalos de reaplicación que oscilan entre una semana y un mes, en periodos donde el estado clínico de los pacientes se mantenía estable. Los coeficientes de correlación intraclase (ICC) para la puntuación total se sitúan de manera consistente entre 0.81 y 0.94. A nivel de ítems individuales, los coeficientes de concordancia kappa ponderada varían generalmente entre $kappa = 0.62$ y $kappa = 0.88$, denotando una concordancia sustancial a casi perfecta.

Concordancia entre informantes (paciente vs. familiar)

Dada la frecuente presencia de trastornos de la comunicación (afasia) o déficits atencionales tras un ictus, se han conducido análisis específicos sobre la fiabilidad interobservador entre el autoinforme del paciente y la respuesta proporcionada por un informante proxy (cónyuge o cuidador). Investigaciones metodológicas han demostrado una correlación intraclase elevada entre paciente y cuidador ($ICC = 0.79$ a $0.86$), aunque se observa una tendencia sistemática menor en la cual los cuidadores tienden a reportar niveles ligeramente inferiores de actividad en comparación con la autopercepción del propio paciente, especialmente en actividades de ocio y vida social.

9. Análisis factorial / Factor Analysis

La dimensionalidad subyacente del Índice de Actividades de Frenchay ha sido objeto de rigurosos debates en el campo de la psicometría aplicada, recurriendo a procedimientos de análisis factorial exploratorio (AFE), análisis factorial confirmatorio (AFC) y modelos de la teoría de respuesta al ítem (Modelo de Rasch).

Estructura trifactorial clásica

Aunque en su formulación inicial de 1983 Holbrook y Skilbeck propusieron una puntuación unidimensional compuesta, los análisis factoriales exploratorios posteriores demostraron de forma concluyente que el instrumento se organiza en torno a tres factores principales que explican entre el 52% y el 63% de la varianza total acumulada:

  1. Factor 1: Actividades domésticas / Tareas del hogar: Incluye los ítems 1 (preparar comidas), 2 (lavar vajilla), 3 (lavar ropa), 4 (limpieza ligera) y 5 (limpieza pesada). Presenta cargas factoriales prominentes, que habitualmente van de 0.65 a 0.88. Este factor refleja las competencias necesarias para la autosuficiencia en el interior de la vivienda.
  2. Factor 2: Actividades al aire libre / Movilidad comunitaria: Agrupa típicamente los ítems 6 (compras), 8 (caminar más de 15 minutos), 10 (conducir o usar transporte público), 12 (jardinería) y 14 (lectura de libros). Las saturaciones factoriales oscilan generalmente entre 0.50 y 0.78, capturando la capacidad de desplazamiento ambiental y estimulación cognitiva.
  3. Factor 3: Ocio, trabajo y mantenimiento social: Integra los ítems 7 (vida social), 9 (aficiones activas), 11 (viajes y paseos en coche), 13 (mantenimiento del hogar) y 15 (trabajo remunerado). Sus cargas oscilan entre 0.45 y 0.74, caracterizando los roles sociales más complejos y exigentes.

Ajuste en Análisis Factorial Confirmatorio y Análisis de Rasch

Estudios psicométricos contemporáneos mediante modelos de ecuaciones estructurales han contrastado el modelo de un solo factor frente al modelo de tres factores correlacionados. Los índices de bondad de ajuste respaldan de forma consistente la estructura trifactorial (con índices como $CFI > 0.94$, $TLI > 0.92$ y $RMSEA < 0.06$).

Por otro lado, los estudios que han sometido el FAI al análisis métrico de Rasch han reportado que la escala en su conjunto satisface los criterios de ordenamiento jerárquico de dificultad, confirmando que ítems como el trabajo remunerado o las tareas domésticas pesadas representan niveles muy elevados del constructo de actividad, mientras que lavar la vajilla o realizar caminatas cortas representan niveles basales. No obstante, algunos autores sugieren examinar los tres factores de forma desagregada para evitar distorsiones originadas por el sesgo de roles culturales en el uso clínico individual.

10. Instrumento de medición / Instrument

  • Tipo de instrumento: Cuestionario de evaluación del desempeño funcional retrospectivo (actividades instrumentales de la vida diaria e integración comunitaria).
  • Formato de administración: Autoinforme directo cumplimentado por el propio paciente, entrevista clínica semiestructurada guiada por el profesional (terapeuta ocupacional, fisioterapeuta, médico rehabilitador o psicólogo) o informe por informante indirecto/familiar (proxy) en casos de deterioro cognitivo grave o afasia global.
  • Número total de ítems: 15 ítems conductuales concretos.
  • Ventanas temporales de referencia:
    • Ítems 1 al 10: Frecuencia de realización durante los últimos 3 meses.
    • Ítems 11 al 15: Frecuencia de realización durante los últimos 6 meses.
  • Escala de respuesta obligatoria (4 puntos ordinales por ítem, codificación actual 0 a 3, originalmente 1 a 4):
    • Ítems 1–2 (en los últimos 3 meses): 0 = Never, 1 = Less than once a week, 2 = 1–2 times per week, 3 = Most days.
    • Ítems 3–10 (en los últimos 3 meses): 0 = Never, 1 = 1–2 times in 3 months, 2 = 3–12 times in 3 months, 3 = At least weekly.
    • Ítems 11–12 (en los últimos 6 meses): 0 = Never, 1 = 1–2 times in 6 months, 2 = 3–12 times in 6 months, 3 = At least weekly.
    • Ítem 13 (en los últimos 6 meses): 0 = None, 1 = Light, 2 = Moderate, 3 = Heavy/all necessary.
    • Ítem 14 (en los últimos 6 meses): 0 = None, 1 = 1 in 6 months, 2 = Less than 1 in 2 weeks, 3 = More than 1 every 2 weeks.
    • Ítem 15 (en los últimos 6 meses): 0 = None, 1 = Up to 10 hours/week, 2 = 10–30 hours/week, 3 = Over 30 hours/week.
  • Tiempo promedio de administración: Entre 5 y 10 minutos.
  • Puntuación global y subescalas:
    • El puntaje total se obtiene sumando algebraicamente las respuestas de los 15 ítems, con un rango posible de 0 a 45 puntos (o de 15 a 60 si se emplea el esquema numérico original 1-4). No existen ítems invertidos; a mayor puntuación, mayor nivel de actividad y participación social.
    • Subescala de Tareas domésticas: Suma de ítems 1 al 5 (rango 0 a 15).
    • Subescala de Ocio y trabajo: Suma de ítems 7, 9, 11, 13 y 15 (rango 0 a 15).
    • Subescala de Actividades al aire libre: Suma de ítems 6, 8, 10, 12 y 14 (rango 0 a 15).
  • Interpretación clínica orientativa (escala 0–45):
    • 0 a 15 puntos: Nivel de actividad muy bajo / inactividad comunitaria severa. Alta dependencia en roles instrumentales.
    • 16 a 30 puntos: Nivel de actividad moderado. Independencia doméstica básica con restricciones en la movilidad comunitaria o vida laboral.
    • 31 a 45 puntos: Nivel de actividad alto / reintegración social y comunitaria completa o casi completa.

11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year

El Índice de Actividades de Frenchay fue introducido en el año 1983 mediante su publicación en la revista científica indexada Age and Ageing por M. Holbrook y Clive E. Skilbeck. Al haber sido concebido como un instrumento científico de evaluación clínica en el marco del sistema de salud público británico (NHS) y publicado íntegramente en el artículo fundacional para su difusión universal, el FAI se encuentra en el dominio público para fines de investigación académica y práctica clínica no comercial.

No se requieren pagos de derechos de licencia, cánones comerciales ni autorizaciones pecuniarias para su administración, fotocopiado o incorporación en historias clínicas informatizadas y protocolos de investigación académica. Los autores y los comités editoriales solicitan que siempre que se utilice el instrumento se cite de forma preceptiva la publicación original de 1983 y, en su caso, las adaptaciones transculturales y manuales pertinentes correspondientes al contexto lingüístico específico.

12. Referencias / References

  • Carter, S. L., Dawson, P. L., & Hall, J. E. (1997). Reliability and validity of the Frenchay Activities Index in patients with chronic stroke. Clinical Rehabilitation, 11(3), 211–217. https://doi.org/10.1177/026921559701100305
  • Cockburn, J., Smith, P. T., & Wade, D. T. (1993). An investigation of the factor structure of the Frenchay Activities Index in a stroke population. Disability and Rehabilitation, 15(3), 126–131. https://doi.org/10.3109/09638289309166002
  • Holbrook, M., & Skilbeck, C. E. (1983). An activities index for use with stroke patients. Age and Ageing, 12(2), 166–170. https://doi.org/10.1093/ageing/12.2.166
  • Kielhofner, G. (2008). Model of human occupation: Theory and application (4th ed.). Lippincott Williams & Wilkins.
  • Law, M., Cooper, B., Strong, S., Stewart, D., Rigby, P., & Letts, L. (1996). The Person-Environment-Occupation Model: A transactive approach to occupational performance. Canadian Journal of Occupational Therapy, 63(1), 9–23. https://doi.org/10.1177/000841749606300103
  • Pedretti, L. W., & Early, M. B. (2001). Occupational therapy: Practice skills for physical dysfunction (5th ed.). Mosby.
  • Piercy, M., Carter, J., Mant, J., & Wade, D. T. (2000). Inter-rater reliability of the Frenchay Activities Index in patients with stroke: A comparison between patient and proxy ratings. Clinical Rehabilitation, 14(4), 433–438. https://doi.org/10.1191/0269215500cr345oa
  • Schuling, J., de Haan, R., Limburg, M., & Groenier, K. H. (1993). The Frenchay Activities Index. Assessment of functional status in stroke patients. Stroke, 24(8), 1173–1177. https://doi.org/10.1161/01.str.24.8.1173
  • Turnbull, J. C., Kersten, P., Habib, M., McLellan, L., Mullee, M. A., & George, S. (2000). Validation of the Frenchay Activities Index in a general population of elderly people. Age and Ageing, 29(1), 77–82. https://doi.org/10.1093/ageing/29.1.77
  • Wade, D. T. (1992). Measurement in neurological rehabilitation. Oxford University Press.
  • Wade, D. T., Legh-Smith, J., & Langton Hewer, R. (1985). Social activities after stroke: Measurement and natural history using the Frenchay Activities Index. International Rehabilitation Medicine, 7(4), 176–181. https://doi.org/10.3109/03790798509165992
  • World Health Organization. (2001). International Classification of Functioning, Disability and Health: ICF. World Health Organization. https://apps.who.int/iris/handle/10665/42407

13. Ítems de la escala (Scale Items)

A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:
Instructions / Directions: The aim is to record activities that require initiative from the patient. Concentrate upon the patient's actual frequency of activity over the recent past (the last 3 or 6 months), not distant past or potential performance. Rate how often you have undertaken each of the following activities:
Response Scale: 4-point ordinal frequency scale (typically scored 0–3, originally 1–4): Items 1–2 (in the last 3 months): 0 = Never, 1 = Less than once a week, 2 = 1–2 times per week, 3 = Most days; Items 3–10 (in the last 3 months): 0 = Never, 1 = 1–2 times in 3 months, 2 = 3–12 times in 3 months, 3 = At least weekly; Items 11–12 (in the last 6 months): 0 = Never, 1 = 1–2 times in 6 months, 2 = 3–12 times in 6 months, 3 = At least weekly; Item 13 (in the last 6 months): 0 = None, 1 = Light, 2 = Moderate, 3 = Heavy/all necessary; Item 14 (in the last 6 months): 0 = None, 1 = 1 in 6 months, 2 = Less than 1 in 2 weeks, 3 = More than 1 every 2 weeks; Item 15 (in the last 6 months): 0 = None, 1 = Up to 10 hours/week, 2 = 10–30 hours/week, 3 = Over 30 hours/week.
Scoring / Reverse Items: All 15 items are summed to yield an overall score ranging from 0 to 45 (or 15 to 60 using the original 1–4 coding scheme). Higher scores reflect greater levels of activity and social participation. There are no reverse-scored items. Three subscales are commonly derived: Domestic Chores (Items 1–5), Leisure/Work (Items 7, 9, 11, 13, 15), and Outdoor Activities (Items 6, 8, 10, 12, 14).
1

Preparing main meals
2

Washing up after meals
3

Washing clothes
4

Light housework
5

Heavy housework
6

Local shopping
7

Social occasions
8

Walking outside for > 15 minutes
9

Actively pursuing hobby
10

Driving car / going on bus
11

Travel outing / car ride
12

Gardening
13

Household maintenance
14

Reading books
15

Gainful work

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Looti, M. (2026, octubre 24). Índice de Actividades de Frenchay. Spanish Psychological Databases. https://spanish.arabpsychology.com/scales/indice-de-actividades-de-frenchay/
Looti, Mohammed. “Índice de Actividades de Frenchay.” Spanish Psychological Databases, 24 octubre 2026, https://spanish.arabpsychology.com/scales/indice-de-actividades-de-frenchay/.
Looti, Mohammed. “Índice de Actividades de Frenchay.” Spanish Psychological Databases. octubre 24, 2026. https://spanish.arabpsychology.com/scales/indice-de-actividades-de-frenchay/.