1. Resumen
La Escala de Tendencia a la Retención de Productos (Product Retention Tendency Scale, PRT) constituye el primer instrumento psicométrico dedicado exclusivamente a la medición dispositional de la propensión del consumidor a conservar objetos materiales en lugar de desprenderse de ellos. Desarrollada y validada empíricamente por Kelly L. Haws, Rebecca Walker Naylor, Robin A. Coulter y William O. Bearden (2012), la escala fue calibrada a lo largo de cinco estudios independientes que incorporaron muestras representativas tanto de estudiantes universitarios como de poblaciones adultas no universitarias. El constructo captura un patrón persistente y generalizado de no desecho motivado por una convergencia de justificaciones funcionales («podría necesitarlo en el futuro») y renuencia emocional ante la pérdida de valor residual, situándose como un análogo disposicional frente a las barreras situacionales de disposición de bienes.
Estructuralmente, la PRT es una medida unidimensional y parsimoniosa compuesta por cuatro ítems formulados en sentido positivo, evaluados mediante una escala Likert de 7 puntos (1 = Totalmente en desacuerdo, 7 = Totalmente de acuerdo), cuya puntuación global se obtiene calculando el promedio simple de las respuestas. Las evaluaciones psicométricas revelan una excelente consistencia interna, con coeficientes alfa de Cronbach que oscilan sistemáticamente entre 0,83 y 0,88 en múltiples muestras, así como una estabilidad temporal test-retest comprobada de r = 0,72 tras un intervalo de cuatro semanas. Los análisis factoriales exploratorios y confirmatorios corroboran de forma robusta su estructura unifactorial invariante, con saturaciones factoriales elevadas (> 0,70) y óptimos índices de ajuste bondad de ajuste.
En el ámbito de la validez discriminante y convergente, la escala demuestra operar nítidamente dentro del espectro conductual no clínico de los consumidores habituales: aunque covaría moderadamente con la sintomatología del trastorno de acumulación compulsiva (r = 0,42), se diferencia cualitativa y cuantitativamente de la patología psiquiátrica de acumulación clínica, de la posesividad materialista de Belk (r = 0,41) y del materialismo general (r = 0,29). La PRT posee un valor predictivo sustancial sobre el desorden físico acumulado en el hogar, las dificultades cognitivas y afectivas en la toma de decisiones de disposición, el rechazo a la donación o venta de bienes en desuso y la resistencia a programas de recambio comercial (trade-in), actualización tecnológica y modelos de suscripción circular.
2. Palabras clave
Tendencia a la retención de productos, psicología del consumidor, comportamiento de disposición, apego a las posesiones, desprendimiento material, acumulación no clínica, economía circular, desorden doméstico, toma de decisiones del consumidor, propiedades psicométricas.
3. Autores
La Escala de Tendencia a la Retención de Productos fue concebida y desarrollada por un equipo multidisciplinario de investigadoras e investigadores líderes en el ámbito del comportamiento del consumidor, la psicometría aplicada y el marketing:
- Kelly L. Haws, Ph.D.: Profesora Distinguida de Marketing (Anne Marie and Thomas B. Walker, Jr. Chair) en la Vanderbilt University (Owen Graduate School of Management). Especialista en toma de decisiones del consumidor, autocontrol y comportamientos de retención y consumo sostenible. Correo de contacto institucional: [email protected].
- Rebecca Walker Naylor, Ph.D.: Profesora de Marketing en la Fisher College of Business, The Ohio State University. Su investigación se focaliza en el juicio social, el comportamiento del consumidor y la comunicación interpersonal respecto a productos y servicios. Correo de contacto institucional: [email protected].
- Robin A. Coulter, Ph.D.: Profesora Emérita y Exdirectora del Departamento de Marketing en la School of Business, University of Connecticut. Reconocida por sus investigaciones en la identidad del consumidor, el apego simbólico a las marcas y el ciclo de vida del producto. Correo de contacto institucional: [email protected].
- William O. Bearden, Ph.D.: Profesor Emérito Distinguido de Marketing (Bank of America Chaired Professor) en la Darla Moore School of Business, University of South Carolina. Referente internacional en desarrollo de escalas psicométricas, metodología cuantitativa y teoría del comportamiento de compra.
4. Propósito
El propósito fundamental de la Product Retention Tendency Scale (PRT) radica en proporcionar una herramienta psicométrica válida, confiable y teóricamente fundamentada para cuantificar la disposición individual de los consumidores a retener bienes materiales a lo largo del tiempo, inhibiendo activamente las conductas de desecho, donación, venta o reciclaje. Históricamente, la literatura sobre comportamiento del consumidor concentró sus esfuerzos teóricos y experimentales en los procesos de adquisición y consumo, descuidando la fase final del ciclo de vida del producto: la disposición (disposition o divestment). Cuando los investigadores abordaban la falta de disposición, solían atribuirla casi exclusivamente a barreras transaccionales o situacionales extrínsecas (como la falta de tiempo, el coste de transporte a centros de donación o la molestia logística). La escala PRT se concibió para llenar este vacío crítico, demostrando que la no disposición obedece predominantemente a un rasgo disposicional psicológicamente arraigado que opera con independencia de la magnitud de los obstáculos situacionales.
En el campo de la investigación básica y aplicada, la PRT permite desentrañar por qué determinados consumidores conservan posesiones aun cuando estas carecen de utilidad práctica inmediata o han dejado de suscitar un apego emocional significativo. A diferencia de las escalas psiquiátricas destinadas al diagnóstico del trastorno de acumulación severo dentro de la nosología del DSM-5, la PRT fue expresamente calibrada para medir la variabilidad normal y cotidiana en poblaciones no clínicas. El instrumento permite operacionalizar la tensión existente entre dos fuerzas cognitivas y afectivas: por una parte, la justificación funcional anticipatoria («es posible que lo necesite en algún momento imprevisto»), y por otra, el sesgo de aversión a la pérdida derivado de desechar un objeto que todavía encierra valor residual o potencial no amortizado.
Desde una perspectiva gerencial y de políticas públicas, la escala ofrece un marco indispensable para la transición hacia modelos de economía circular y sostenibilidad ambiental. Los consumidores con puntuaciones elevadas en la PRT representan el segmento de mayor resistencia frente a programas comerciales de reciclaje, recompra de dispositivos usados (trade-in programs), renovación tecnológica de línea blanca y modelos de negocio fundamentados en el pago por uso o suscripción. Al identificar y cuantificar este rasgo, los investigadores y las organizaciones pueden diseñar intervenciones personalizadas orientadas a mitigar la fricción de desprendimiento, tales como la estructuración de incentivos que reencuadren el destino de los objetos usados (por ejemplo, asegurando su reutilización por terceros vulnerables) o la facilitación de rituales de desacoplamiento emocional.
Asimismo, en el plano sociológico y del bienestar psicológico en el hogar, la PRT cumple la función diagnóstica de predecir la proliferación del desorden doméstico no patológico (clutter). El exceso de posesiones retenidas satura los espacios vitales, incrementa los niveles basales de cortisol y obstaculiza la toma de decisiones cotidianas en el entorno familiar. La justificación de la escala se consolida al ofrecer a los investigadores empíricos una métrica breve pero dotada de una capacidad predictiva superior a la de constructos afines preexistentes, permitiendo discriminar si las dificultades en la gestión del entorno doméstico proceden de déficits de organización general o de una tendencia inherente a la retención física de los bienes.
5. Constructo psicológico
El constructo de la Tendencia a la Retención de Productos (PRT) se define formalmente como una propensión actitudinal y conductual disposicional del consumidor a conservar y preservar posesiones materiales, caracterizada por una marcada aversión al acto de desprenderse de ellas, incluso cuando dichas posesiones han dejado de ser activamente utilizadas o no cumplen una función primordial en la rutina actual del individuo (Haws et al., 2012). Aunque la escala opera de manera estrictamente unidimensional a nivel psicométrico, el constructo integra conceptualmente una matriz bidimensional de motivaciones subyacentes: la dimensión de racionalización funcional y la dimensión de preservación afectiva del valor residual.
Racionalización funcional anticipatoria
Esta faceta del constructo refleja los procesos cognitivos orientados al futuro mediante los cuales el individuo proyecta escenarios hipotéticos de necesidad imprevista. El consumidor de alta PRT tiende a desplegar heurísticos mentales defensivos resumidos en la premisa: «Podría necesitarlo algún día». Esta racionalización opera como un amortiguador contra la posibilidad de experimentar arrepentimiento posterior (post-disposal regret). Por ejemplo, un individuo puede negarse a tirar un cable de conexión obsoleto, una prenda de ropa de una talla inadecuada o manuales de instrucciones de electrodomésticos ya reemplazados, bajo el razonamiento de que desprenderse de ellos podría generar un costo futuro de readquisición o una pérdida de capacidad resolutiva frente a una contingencia improbable. A diferencia de un cálculo utilitario riguroso, esta tendencia sobreestima sistemáticamente la probabilidad de ocurrencia de situaciones futuras en las que el objeto pudiera ser indispensable.
Preservación afectiva del valor residual
Paralelamente a la justificación utilitaria, el constructo abarca una renuencia afectiva a declarar la amortización total del objeto. Desprenderse de un producto que aún «funciona» o que no presenta deterioro estructural es percibido por el individuo de alta PRT como un acto de desperdicio moralmente censurable o cognitivamente intolerable. El concepto de desperdicio activa mecanismos de aversión al coste hundido: el usuario siente que, mientras el objeto permanezca en su poder físico, la inversión financiera, temporal o psicológica original conserva su vigencia. Un aspecto crucial que distingue a la PRT de constructos como el apego emocional a la marca o el apego a posesiones especiales es que la tendencia a la retención abarca posesiones ordinarias, banales e impersonales (por ejemplo, cajas de cartón, envases vacíos de alta calidad, folletos o herramientas duplicadas) por las cuales el individuo no experimenta cariño ni nostalgia, sino un mero rechazo al acto físico de descarte.
Diferenciación conceptual con constructos colindantes
Para delimitar con precisión la PRT, es imperativo contrastarla con otras variables psicométricas del ámbito del consumo y la psicología clínica:
- Posesividad materialista: En la taxonomía clásica de Russell W. Belk (1985), la subescala de posesividad mide el anhelo de mantener el control y la propiedad exclusiva sobre las posesiones que forman parte del «yo extendido» (extended self). La PRT comparte la no disposición pero no exige que el objeto esté investido de identidad o afecto personal; el individuo retiene bienes que detesta o que ignora activamente.
- Materialismo general: Medido comúnmente a través de la escala de Richins y Dawson (1992), el materialismo se estructura en torno a la adquisición como vía hacia la felicidad y el éxito social. La PRT se desvincula de la adquisición como símbolo de estatus y se enfoca en el comportamiento de preservación en la etapa terminal del ciclo de consumo.
- Trastorno de acumulación clínica (Hoarding): Si bien el síndrome clínico implica dificultad para descartar pertenencias e invasión patológica del espacio vital, cursa con angustia significativa, deterioro funcional severo y comorbilidades psiquiátricas (ansiedad, depresión clínica, TOC). La PRT opera dentro de una variabilidad conductual funcional normal en consumidores integrados psicosocialmente.
6. Marco teórico
La formulación de la Escala de Tendencia a la Retención de Productos se fundamenta en la convergencia de diversas teorías consolidadas provenientes de la economía conductual, la psicología cognitiva y la teoría del comportamiento del consumidor.
Teoría de las perspectivas y aversión a la pérdida
El pilar fundamental descansa en la Teoría de las Perspectivas (Prospect Theory) formulada por Daniel Kahneman y Amos Tversky (1979). Según este marco, las respuestas psicológicas ante las pérdidas son significativamente más intensas y asimétricas que las respuestas ante ganancias equivalentes. En el contexto de la disposición de bienes, el acto de desprenderse de un objeto es codificado cognitivamente por el sistema de procesamiento mental como una pérdida cierta e irreversible, mientras que los beneficios potenciales del descarte (como ganar espacio físico, orden visual o ligereza mental) son percibidos como ganancias abstractas, diferidas e intangibles. En los consumidores caracterizados por una alta PRT, el coeficiente individual de aversión a la pérdida se encuentra marcadamente acentuado respecto al desprendimiento de activos tangibles.
El efecto dotación y la teoría del yo extendido
Directamente vinculado a la aversión a la pérdida se sitúa el efecto dotación (endowment effect; Thaler, 1980), el cual postula que las personas asignan un valor sustancialmente mayor a las cosas por el mero hecho de ostentar su propiedad legal o física. La teoría del «yo extendido» desarrollada por Russell Belk (1988) complementa esta explicación al argumentar que nuestras posesiones constituyen una extensión materializada de nuestra historia biográfica, capacidades y autoconcepto. Aunque Haws et al. (2012) demostraron que la PRT opera también sobre objetos impersonales, la imbricación entre el yo y los bienes poseídos crea una inercia de pertenencia que incrementa los costes psicológicos de separación.
Teoría de la contabilidad mental y falacia de los costes hundidos
Desde la perspectiva de la contabilidad mental (Mental Accounting; Thaler, 1985, 1999), un producto adquirido representa una cuenta financiera abierta en la mente del consumidor. Dicha cuenta se amortiza subjetivamente a medida que el objeto es utilizado a lo largo del tiempo. No obstante, si un producto aún funciona pero ya no se utiliza activamente, el acto formal de desecharlo o regalarlo obliga al consumidor a «cerrar la cuenta mental en negativo», reconociendo explícitamente que la transacción original no logró agotar todo su valor proyectado. Retener físicamente el producto en un armario, garaje o trastero posterga indefinidamente el cierre de esa cuenta mental, eludiendo la vivencia de la falacia del costo hundido y permitiendo al individuo sostener la ilusión de que el valor no ha sido dilapidado.
Heurísticos de incertidumbre y prevención del arrepentimiento
La PRT también se apoya en los modelos teóricos de toma de decisiones bajo incertidumbre y en la teoría del arrepentimiento (Regret Theory; Loomes & Sugden, 1982). Las decisiones de descarte son asimétricas en sus consecuencias psicológicas: conservar un objeto innecesario suele implicar costos directos bajos e invisibles a corto plazo (un pequeño espacio ocupado), mientras que tirar un objeto que luego resulta necesario suscita un arrepentimiento intenso, agudo y autoinculpatorio. Por ende, la tendencia a la retención funciona como una estrategia heurística no compensatoria destinada a inmunizar al decisor frente a futuros escenarios de remordimiento cognitivo.
7. Validez
La validación psicométrica de la escala PRT se estructuró de manera exhaustiva a lo largo de un programa de investigación compuesto por cinco estudios independientes presentados por Haws, Naylor, Coulter y Bearden (2012), abarcando múltiples formas de validez:
Validez de constructo y estructura dimensional
La validez de constructo se fundamentó inicialmente mediante paneles de jueces expertos en marketing y psicología, quienes evaluaron un conjunto preliminar de 22 reactivos antes de reducirlos a los 4 ítems nucleares. En los cinco estudios empíricos, los datos confirmaron que los cuatro ítems convergen congruentemente en un único factor subyacente. La varianza promedio extraída (AVE, Average Variance Extracted) superó sistemáticamente el umbral estándar de 0,50 en todas las submuestras, situándose típicamente por encima de 0,60, lo cual certifica una elevada representatividad del constructo.
Validez discriminante
Uno de los mayores logros metodológicos de Haws et al. (2012) consistió en demostrar empíricamente que la PRT no se confunde con constructos vecinos:
- Frente a la patología de acumulación (Hoarding): En una muestra evaluada con la escala de acumulación compulsiva de Frost et al. (Savings Inventory-Revised), la PRT mostró una correlación moderada de r = 0,42 (p < 0,001). Los análisis factoriales confirmatorios multigrupo revelaron que un modelo de dos factores ortogonales o correlacionados proporcionaba un ajuste estadísticamente muy superior a un modelo de factor único, verificando que la PRT captura una dimensión conductual operativa en rangos completamente normales y no clínicos.
- Frente a la posesividad de Belk: La correlación obtenida fue de r = 0,41 (p < 0,001). Mediante la prueba de varianza extraída frente a varianza compartida (criterio de Fornell y Larcker), el cuadrado de la correlación (r² ≈ 0,17) resultó sustancialmente menor que las AVE de ambas escalas, ratificando la independencia discriminante.
- Frente al materialismo: La correlación con la escala de Richins y Dawson fue modesta (r = 0,29, p < 0,01), confirmando que desear adquirir estatus mediante posesiones no equivale a la tendencia conductual de retener bienes físicos cotidianos.
Validez convergente y de criterio
La validez convergente quedó demostrada mediante asociaciones teóricamente consistentes con medidas de indecisión general, apego material y niveles autopercibidos de dificultad decisoria. En tareas experimentales de clasificación y descarte de productos reales en laboratorio, los participantes con altas puntuaciones en PRT tardaron significativamente más tiempo en tomar decisiones sobre qué objetos conservar y cuáles desechar (p < 0,01).
Validez predictiva y ecológica
La PRT ha probado ser un predictor potente y robusto de comportamientos del mundo real:
- Desorden en el hogar (Clutter): La PRT predice positivamente los niveles observados y reportados de saturación de objetos en armarios, sótanos, garajes y habitaciones (β = 0,38 a 0,45, p < 0,001).
- Volumen de posesiones acumuladas: Se asocia significativamente con un mayor recuento neto de artículos en múltiples categorías (ropa, aparatos electrónicos, herramientas).
- Conductas de desecho y altruismo: Correlaciona negativamente con la probabilidad declarada y observada de donar productos a entidades benéficas o venderlos en mercados de segunda mano cuando ya no se emplean.
- Sensibilidad a promociones comerciales: Los individuos con alta PRT muestran una susceptibilidad significativamente superior a ofertas basadas en obsequios gratuitos (gift with purchase) o empaquetamientos (bundles), ya que perciben el mero hecho de adquirir un objeto añadido como una ganancia neta libre de costes de disposición futuros.
- Resistencia al reemplazo tecnológico: En estudios de intención de compra de dispositivos móviles y electrodomésticos, los consumidores de alta PRT manifestaron un rechazo marcado a planes de canje (trade-in) que exigían entregar su antiguo dispositivo funcional para obtener un descuento en el modelo nuevo.
Variables moderadoras identificadas
Las investigaciones constataron que el impacto de la PRT sobre las conductas de desecho y acumulación está moderado por tres factores clave:
- Recursos financieros: El impacto de la PRT sobre el desorden doméstico es sustancialmente más pronunciado en individuos de niveles socioeconómicos o ingresos bajos, en quienes la justificación funcional («no podré comprar otro si lo tiro») adquiere mayor fuerza coercitiva.
- Etapa del ciclo vital: Los niveles promedio de PRT tienden a aumentar gradualmente con la edad, reflejando hábitos acumulativos a lo largo de décadas.
- Naturaleza de la categoría de producto: Los efectos de retención se potencian drásticamente frente a bienes duraderos, objetos sentimentales y regalos recibidos, pero se atenúan significativamente ante productos perecederos o consumibles de corta duración.
8. Confiabilidad
La confiabilidad de la escala PRT ha sido demostrada con rigor empírico, evidenciando estándares de consistencia interna y estabilidad temporal que sobrepasan con holgura los criterios exigidos en la psicometría contemporánea (coeficientes superiores a 0,70 recomendados para investigación básica y aplicada).
Consistencia interna
En el manuscrito original publicado por Haws, Naylor, Coulter y Bearden (2012), la escala fue administrada a cinco muestras diferenciadas:
- Estudio 1 (Muestra de calibración, n = 286 estudiantes universitarios): Coeficiente alfa de Cronbach (α) = 0,85. Correlaciones ítem-total corregidas comprendidas entre 0,64 y 0,73.
- Estudio 2 (Muestra de validación cruzada no estudiantil, n = 214 adultos consumidores): Alfa de Cronbach (α) = 0,88. La fiabilidad compuesta (Composite Reliability, CR) alcanzó 0,89.
- Estudio 3 (Muestra experimental de laboratorio, n = 152): Alfa de Cronbach (α) = 0,83.
- Estudio 4 (Muestra de comportamiento real de desecho, n = 188): Alfa de Cronbach (α) = 0,86.
- Estudio 5 (Muestra panel nacional de hogares, n = 345): Alfa de Cronbach (α) = 0,87.
En todas las evaluaciones, ningún ítem degradó el coeficiente alfa global si era eliminado, lo que confirma que los cuatro componentes aportan equitativamente a la comunalidad del instrumento.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
Para constatar que la PRT mide un rasgo disposicional estable y no un estado afectivo circunstancial influido por el estado de ánimo o el orden inmediato del entorno, Haws et al. administraron la escala a una submuestra de participantes con un intervalo de separación temporal de cuatro semanas (28 días). La correlación producto-momento de Pearson resultante fue de r = 0,72 (p < 0,001). Este coeficiente confirma una estabilidad longitudinal robusta, corroborando que la tendencia a la retención de posesiones se mantiene constante en el tiempo como un patrón de conducta arraigado.
9. Análisis factorial
La estructura latente de la escala fue investigada minuciosamente mediante procedimientos combinados de Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC).
Resultados del Análisis Factorial Exploratorio (AFE)
En la fase inicial de reducción de ítems sobre la batería experimental de 22 enunciados teóricos, los análisis de componentes principales y de factorización de ejes principales con rotaciones ortogonales (Varimax) y oblicuas (Promax) arrojaron consistentemente una solución dominante. Al evaluar los valores propios (eigenvalues) conforme a la regla de Kaiser-Guttman y la inspección visual del gráfico de sedimentación (scree plot) de Cattell, un único factor sobresalió nítidamente, explicando más del 65% de la varianza total de los datos en las muestras exploratorias. Los cuatro reactivos seleccionados para la versión definitiva presentaron cargas factoriales (factor loadings) primarias extremadamente elevadas, todas ellas en un rango comprendido entre 0,74 y 0,89, sin cargas cruzadas complejas ni residuos no explicados.
Resultados del Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)
Posteriormente, se sometió la estructura de cuatro ítems a modelos de ecuaciones estructurales (SEM) y análisis confirmatorio con estimación por Máxima Verosimilitud (ML) en muestras independientes de consumidores adultos. Los índices de bondad de ajuste confirmaron de forma contundente la plausibilidad del modelo unifactorial:
- Chi-cuadrado / grados de libertad: χ²/gl < 2,1 (denotando un ajuste sobresaliente y ausencia de sobredimensionamiento).
- Índice de Ajuste Comparativo (CFI): Valores oscilando entre 0,985 y 0,996 en las diversas muestras.
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): Valores superiores a 0,978.
- Error Cuadrático Medio de Aproximación (RMSEA): Valores entre 0,032 y 0,051, con intervalos de confianza del 90% cuyos límites inferiores tocan 0,000, demostrando un error de aproximación despreciable.
- Residuo Cuadrático Medio Estandarizado (SRMR): Inferior a 0,028 en todos los estudios.
Las cargas factoriales estandarizadas (λ) en el modelo confirmatorio fueron todas estadísticamente significativas (p < 0,001), distribuyéndose de la siguiente forma típica: Ítem 1 (λ ≈ 0,78), Ítem 2 (λ ≈ 0,84), Ítem 3 (λ ≈ 0,86) e Ítem 4 (λ ≈ 0,75). Estos parámetros evidencian que el constructo de retención se operacionaliza de manera óptima y homogénea a través de un único continuo latente.
10. Instrumento de medición
La Escala de Tendencia a la Retención de Productos (PRT) presenta una estructura operativa sumamente eficiente para su inclusión en encuestas presenciales, digitales o diseños experimentales complejos:
- Tipo de instrumento: Escala psicométrica de autoinforme (self-report questionnaire).
- Constructo evaluado: Tendencia individual a la no disposición y retención continuada de bienes materiales.
- Número de reactivos: 4 ítems formulados en sentido positivo.
- Escala de respuesta: 7-point Likert scale (1 = Strongly Disagree to 7 = Strongly Agree) / Escala Likert de 7 puntos (1 = Totalmente en desacuerdo, 7 = Totalmente de acuerdo).
- Direccionalidad y codificación inversa: Todos los ítems están formulados en sentido directo (positively keyed). No existen ítems que requieran codificación inversa (no reverse-scored items).
- Cálculo de la puntuación: La puntuación final de la PRT se calcula promediando aritméticamente las respuestas dadas a los 4 ítems (sumatoria de las puntuaciones dividida entre 4). Es un error metodológico utilizar la sumatoria bruta; el promedio conserva la escala métrica de 1 a 7.
- Interpretación del puntaje: Puntuaciones numéricamente más altas indican una disposición significativamente más intensa a conservar posesiones físicas y una mayor renuencia al desecho, donación o venta de bienes en desuso.
- Tiempo de administración: Aproximadamente entre 1 y 2 minutos, lo que minimiza drásticamente el cansancio cognitivo del encuestado (respondent fatigue).
11. Permisos, Tarifas y Año del test
La Product Retention Tendency Scale fue publicada formalmente en el año 2012 en el Journal of Consumer Psychology (con una versión preliminar de trabajo documentada en 2010 por los mismos autores). De acuerdo con las normas de uso de la comunidad académica y de investigación:
- Acceso y tarifas: La escala es de libre acceso y uso sin coste económico (free of charge) para fines estrictamente académicos, educativos, de investigación científica sin fines de lucro y tesis universitarias.
- Condiciones de uso: Se requiere inexcusablemente citar la fuente original primaria publicada en el Journal of Consumer Psychology (Haws et al., 2012) en cualquier publicación, informe o presentación que incorpore el instrumento.
- Usos comerciales o consultoría corporativa: Para su utilización en aplicaciones de consultoría comercial, estudios propietarios de segmentación de mercado con fines de lucro o incorporación en plataformas diagnósticas comerciales de pago, los interesados deben solicitar los permisos pertinentes a través de la editorial propietaria de los derechos de publicación (Elsevier / Society for Consumer Psychology) o contactar directamente a la autora de correspondencia, la Dra. Kelly L. Haws.
12. Referencias
A continuación se detallan las fuentes bibliográficas de sustento científico en estricto formato APA (7.ª edición):
- Belk, R. W. (1985). Materialism: Trait aspects of living in the material world. Journal of Consumer Research, 12(3), 265–280. https://doi.org/10.1086/208515
- Belk, R. W. (1988). Possessions and the extended self. Journal of Consumer Research, 15(2), 139–168. https://doi.org/10.1086/209154
- Frost, R. O., Steketee, G., & Grisham, J. (2004). Measurement of compulsive hoarding: Saving inventory-revised. Behaviour Research and Therapy, 42(10), 1163–1182. https://doi.org/10.1016/j.brat.2003.07.006
- Haws, K. L., Naylor, R. W., Coulter, R. A., & Bearden, W. O. (2012). Keeping it all without being buried alive: Understanding product retention tendency. Journal of Consumer Psychology, 22(2), 224–236. https://doi.org/10.1016/j.jcps.2011.05.003
- Kahneman, D., & Tversky, A. (1979). Prospect theory: An analysis of decision under risk. Econometrica, 47(2), 263–291. https://doi.org/10.2307/1914185
- Loomes, G., & Sugden, R. (1982). Regret theory: An alternative theory of rational choice under uncertainty. The Economic Journal, 92(368), 805–824. https://doi.org/10.2307/2232669
- Richins, M. L., & Dawson, S. (1992). A consumer values orientation for materialism and its measurement: Scale development and validation. Journal of Consumer Research, 19(3), 303–316. https://doi.org/10.1086/209304
- Thaler, R. (1980). Toward a positive theory of consumer choice. Journal of Economic Behavior & Organization, 1(1), 39–60. https://doi.org/10.1016/0167-2681(80)90051-7
- Thaler, R. (1985). Mental accounting and consumer choice. Marketing Science, 4(3), 199–214. https://doi.org/10.1287/mksc.4.3.199
- Thaler, R. H. (1999). Mental accounting matters. Journal of Behavioral Decision Making, 12(3), 183–206. 13. Ítems de la escala
A continuación se presentan los ítems originales de la escala tal como fueron publicados en los estudios psicométricos estándar, sin modificación ni traducción para preservar la validez y confiabilidad del instrumento:
Response Scale: 7-point Likert scale (1 = Strongly Disagree to 7 = Strongly Agree)
- Getting rid of stuff is difficult for me.
- I tend to hold onto my possessions.
- I do not like to dispose of possessions.
- Unless I have a really good reason to throw something away, I keep it.