1. Resumen / Abstract
La escala de Materialismo — Motivaciones Sociales para el Consumo (comúnmente referenciada en la literatura psicométrica y de marketing como la subescala de motivaciones sociales del modelo de socialización del consumidor de Moschis y Churchill, 1978) constituye uno de los primeros instrumentos psicométricos diseñados formalmente para operacionalizar y cuantificar la orientación materialista en etapas formativas del ciclo vital, específicamente durante la adolescencia. Integrada en un marco conceptual comprehensivo que examina los antecedentes estructurales, los agentes socializadores y los resultados cognitivos y conductuales del aprendizaje del rol de consumidor, esta escala evalúa la propensión de los individuos a utilizar los bienes materiales y las marcas comerciales como vehículos de ostentación, fuentes primarias de satisfacción vital y mecanismos de señalización y aceptación interpersonal.
El instrumento está constituido por seis ítems unidimensionales redactados en sentido positivo, los cuales se responden mediante una escala Likert de 5 puntos (donde 1 representa «Totalmente en desacuerdo» y 5 «Totalmente de acuerdo»). Las respuestas se suman algebraicamente para obtener una puntuación global de motivaciones sociales para el consumo, donde mayores valores reflejan una adhesión más marcada a valores materialistas orientados al estatus y a la validación social externa. Desarrollada y calibrada inicialmente en una muestra representativa de 806 adolescentes escolarizados entre los grados 6 y 12 en comunidades urbanas y suburbanas de Wisconsin, la subescala demostró una consistencia interna adecuada para fines de investigación empírica (coeficiente alfa de Cronbach de 0.60 en su estudio seminal, con coeficientes que oscilan entre 0.65 y 0.78 en réplicas subsiguientes), respaldada por análisis factoriales que confirmaron su ortogonalidad e independencia funcional frente a las motivaciones económicas racionales del consumo.
Las propiedades psicométricas de la escala revelan una sólida validez de constructo, convergente y predictiva. Las puntuaciones en las motivaciones sociales correlacionan de manera estadísticamente significativa y positiva con la exposición a la publicidad televisiva, la frecuencia de comunicación con pares sobre bienes de consumo y la susceptibilidad a la influencia interpersonal. A su vez, el instrumento predice comportamientos concretos como la conciencia de marca, la preferencia por bienes de lujo y la priorización de beneficios monetarios sobre el interés vocacional en la elección de carrera. Al anticipar en más de una década a instrumentos canónicos para poblaciones adultas como los de Russell W. Belk (1985) y Richins y Dawson (1992), la escala de Moschis y Churchill perdura como el estándar metodológico preferente para investigaciones en psicología del desarrollo, sociología económica y marketing juvenil centradas en la génesis ontogenética de los patrones de consumo materialista.
2. Palabras clave / Keywords
Materialismo, socialización del consumidor, motivaciones sociales para el consumo, psicología del consumidor, consumo ostentoso, estatus social, influencia de pares, evaluación psicométrica, adolescencia, Moschis y Churchill.
3. Autores / Authors
La escala fue formulada y validada empíricamente por los doctores George P. Moschis y Gilbert A. Churchill, Jr., como parte de su influyente programa de investigación sobre los determinantes del aprendizaje del consumidor.
- George P. Moschis, Ph.D.: Profesor Emérito de Marketing y exdirector del Center for Mature Consumer Studies en el J. Mack Robinson College of Business de la Georgia State University (Atlanta, Georgia, Estados Unidos). Es ampliamente reconocido a nivel internacional como una de las máximas autoridades académicas en la teoría de la socialización del consumidor a lo largo del ciclo vital, la gerontología del consumidor y el impacto de los factores de estrés psicosocial en el comportamiento compulsivo y materialista de compra. Correo institucional de referencia: [email protected].
- Gilbert A. Churchill, Jr., D.B.A.: Profesor Emérito de la Cátedra Arthur C. Nielsen de Investigación de Mercados en la Wisconsin School of Business de la University of Wisconsin-Madison (Madison, Wisconsin, Estados Unidos). Pionero indiscutible en la metodología de investigación de mercados y psicometría aplicada a las ciencias empresariales, cuyo paradigma metodológico de 1979 para el desarrollo de medidas de múltiples ítems constituye la piedra angular del diseño riguroso de escalas en administración y ciencias del comportamiento.
4. Propósito / Purpose
El propósito fundamental de la escala de Materialismo — Motivaciones Sociales para el Consumo es operacionalizar y cuantificar sistemáticamente el grado en que un individuo considera que la adquisición, posesión y exhibición de bienes materiales y marcas de prestigio son los vehículos principales para obtener reconocimiento social, juzgar el valor personal propio y ajeno, y alcanzar la felicidad personal. Diseñada originalmente en el seno del modelo de socialización del consumidor de Moschis y Churchill (1978), la escala surgió ante la urgente necesidad de superar las conceptualizaciones puramente anecdóticas o filosóficas del materialismo, dotando a la psicología y a la sociología económica de una herramienta estructurada y cuantitativa adaptada a los procesos del desarrollo evolutivo.
Justificación teórica y necesidad de medición
Durante la década de 1970, el auge de la televisión comercial y la intensificación de las estrategias de mercadotecnia dirigidas al público infantil y juvenil generaron un intenso debate interdisciplinario sobre los efectos no intencionados de la publicidad. Los legisladores, pedagogos y psicólogos infantiles expresaban profunda preocupación de que los medios masivos inculcaran en los jóvenes una visión distorsionada de la realidad social, en la que el valor de las personas dependía del costo económico de sus posesiones. Sin embargo, la investigación carecía de instrumentos métricos capaces de distinguir entre el aprendizaje de habilidades funcionales de consumo (como comparar precios o evaluar la relación calidad-precio) y la interiorización de motivaciones sociales desadaptativas o de emulación de prestigio. La creación de esta escala permitió aislar las motivaciones de consumo impulsadas por el estatus y la ostentación de aquellas impulsadas por la eficiencia económica.
Aplicaciones en investigación empírica
En el ámbito de la investigación académica, la escala se emplea de forma exhaustiva para analizar una amplia gama de fenómenos psicosociales:
- Transmisión intergeneracional de valores: Permite comparar los patrones valorativos de los padres con las orientaciones de consumo de sus hijos adolescentes, delimitando el impacto de estilos parentales inductivos, autoritarios o permisivos.
- Presión de pares y conformidad grupal: Cuantifica cómo la necesidad de pertenencia e integración en grupos de iguales fomenta la adopción de actitudes materialistas como estrategia compensatoria frente al miedo al rechazo o al acoso escolar.
- Efectos del consumo de medios de comunicación: Facilita la medición del impacto longitudinal del consumo de medios (desde la televisión tradicional hasta las redes sociales modernas como Instagram y TikTok) sobre las expectativas de riqueza material no realistas en jóvenes.
- Vulnerabilidad frente al marketing depredador: Sirve para identificar perfiles sociodemográficos y psicológicos con mayor susceptibilidad a ser persuadidos por mensajes comerciales orientados al estatus y al consumo simbólico ostentoso.
Aplicaciones prácticas, clínicas y psicoeducativas
Aunque nació en el ámbito de la investigación básica y de políticas públicas de mercadotecnia, la escala ostenta relevancia aplicada en diversos entornos prácticos. En contextos psicoeducativos y de orientación vocacional, permite identificar a jóvenes cuyas decisiones académicas y de carrera se encuentran desproporcionadamente guiadas por motivaciones económicas extrínsecas (como se captura específicamente en el ítem 5: «Money is the most important thing to consider in choosing a job»), en detrimento de la satisfacción intrínseca, la autoeficacia vocacional y la realización profesional a largo plazo.
En la psicología clínica y de la salud, las motivaciones sociales para el consumo representan un factor de riesgo cognitivo subyacente para el desarrollo del trastorno de compra compulsiva (oniomanía), la adicción a las compras y patrones tempranos de endeudamiento descontrolado. Las personas que puntúan alto en esta escala emplean las compras de forma vicaria para mitigar deficiencias en la autoestima, recurriendo al consumo de marcas como escudo identitario contra la inseguridad socioafectiva.
5. Constructo psicológico / Construct
El constructo de materialismo evaluado mediante esta subescala se define conceptualmente como un conjunto de orientaciones valorativas y motivacionales mediante las cuales el individuo percibe el consumo no como una actividad puramente económica o funcional, sino como una herramienta esencial para la definición identitaria, la señalización social y la consecución del bienestar psicológico. A diferencia de las perspectivas que conceptualizan el materialismo como un rasgo de personalidad estático (p. ej., Belk, 1985, quien lo descompuso en posesividad, no generosidad y envidia), Moschis y Churchill abordaron el constructo como una actitud aprendida a través del proceso de interacción social continua.
Dimensiones operativas integradas en la escala
Aunque el instrumento se calcula e interpreta como una escala unidimensional sumativa debido a su brevedad y cohesión conceptual, abarca cuatro facetas interdependientes que componen el núcleo del materialismo adolescente:
1. Convicción de la equivalencia entre riqueza y felicidad
Esta faceta refleja la creencia implícita de que la acumulación de capital financiero y la capacidad adquisitiva constituyen las vías indispensables y suficientes para la satisfacción existencial y el bienestar subjetivo. El ítem 1 («It is really true that money can buy happiness») captura directamente esta cosmovisión hedonista y reduccionista. Los individuos que respaldan esta postura subordinan las fuentes intrínsecas de felicidad (relaciones afectivas, desarrollo intelectual, valores prosociales) a la adquisición de recursos monetarios, convenciéndose de que las carencias emocionales pueden resolverse mediante el poder de compra.
2. Aspiración y apetito por bienes de lujo y alto costo
El anhelo de poseer objetos costosos no responde necesariamente a su utilidad práctica, sino a la fascinación por la exclusividad y el estatus que tales posesiones confieren ante los demás. El ítem 2 («My dream in life is to be able to own expensive things») evalúa la elevación de los bienes suntuarios al estatus de meta vital prioritaria. En el marco de la psicología del desarrollo, esta aspiración suele reflejar una interiorización precoz de los cánones de éxito económico propagados por la cultura comercial dominante.
3. Juicio social contingente a la posesión material y a las marcas
Esta faceta examina una percepción cognitiva bidireccional sobre la interacción interpersonal: por un lado, la convicción de que los demás evalúan el valor, la moral y la respetabilidad de una persona en función estricta de sus propiedades físicas (ítem 3: «People judge others by the things they own»); por otro lado, la internalización personal de esta regla mediante la creencia de que el propio yo es juzgado por las marcas y bienes específicos que se exhiben (ítem 6: «I think others judge me as a person by the kinds of products and brands I use»). Esta dimensión ilustra con nitidez el concepto sociológico de la teoría del consumo ostentoso de Thorstein Veblen, donde los objetos actúan como indicadores públicos de solvencia y posición de clase.
4. Consumo orientado a la emulación y a la impresión vicaria
El consumo motivado socialmente se caracteriza por la adquisición de productos con el objetivo explícito, aunque a menudo reservado en la intimidad, de deslumbrar o influir en la percepción de los observadores externos. El ítem 4 («I buy some things that I secretly hope will impress other people») indaga sobre el componente instrumental del comportamiento de compra orientado al manejo de impresiones. En los adolescentes, esta conducta compensa frecuentemente sentimientos subyacentes de inadecuación social o timidez, utilizando marcas visibles como catalizadores de popularidad y pertenencia grupal.
5. Priorización monetaria en la orientación vital e instrumental
La perspectiva materialista se extiende más allá del acto inmediato de compra, moldeando la toma de decisiones vitales y estructurales del sujeto. El ítem 5 («Money is the most important thing to consider in choosing a job») examina la jerarquización del salario sobre la satisfacción intrínseca, la vocación o el impacto comunitario al proyectar la inserción en el mercado laboral. Este indicador revela una visión mercantilizada de la fuerza de trabajo y del tiempo de vida personal, donde el empleo se percibe primordialmente como el proveedor del flujo financiero necesario para sustentar el ciclo de consumo conspicuo.
6. Marco teórico / Theoretical Framework
La fundamentación científica de la escala de motivaciones sociales para el consumo descansa en la integración de dos de las corrientes teóricas más fecundas de las ciencias sociales del siglo XX: la Teoría de la Socialización del Consumidor (desarrollada formalmente por Scott Ward en 1974 y consolidada por George Moschis y Gilbert Churchill en 1978) y la Teoría del Aprendizaje Social de Albert Bandura, en diálogo complementario con la perspectiva del desarrollo cognitivo de Jean Piaget.
El modelo de socialización del consumidor
Ward (1974) definió originariamente la socialización del consumidor como los procesos mediante los cuales los individuos jóvenes adquieren habilidades, conocimientos y actitudes relevantes para su funcionamiento como consumidores en el mercado. Moschis y Churchill (1978) estructuraron este paradigma en un esquema conceptual riguroso compuesto por cinco variables fundamentales:
- Antecedentes estructurales: Factores biológicos y socioculturales previos, como la edad cronológica, el género, la clase social o estatus socioeconómico familiar y la estructura comunitaria.
- Agentes de socialización: Fuentes o instituciones de transmisión de normas y patrones comportamentales, representadas primariamente por la familia (padres), el grupo de pares o iguales, la escuela y los medios de comunicación de masas (especialmente la televisión comercial).
- Procesos de aprendizaje social: Mecanismos interactivos específicos mediante los cuales los individuos interiorizan contenidos culturales, tales como el modelado por imitación vicaria, la instrucción directa, el refuerzo conductual contingentemente positivo o negativo y la interacción comunicativa deliberativa.
- Resultados funcionales de aprendizaje: Habilidades cognitivas que facilitan un comportamiento económico racional, como la capacidad para comparar precios unitarios, el conocimiento de los trucos publicitarios y la comprensión de las propiedades técnicas de los productos.
- Resultados expresivos o disfuncionales de aprendizaje: Actitudes que conciben los bienes como fines en sí mismos y marcadores de éxito o prestigio social, representadas paradigmáticamente por el materialismo y las motivaciones sociales para el consumo.
Interacción diferencial entre agentes socializadores
El postulado teórico medular que sustentó el aislamiento de esta escala fue la hipótesis de que diferentes agentes de socialización promueven resultados de consumo cualitativamente distintos y funcionalmente disociados:
- La familia como agente de racionalidad económica: La interacción verbal frecuente entre padres e hijos en torno a las transacciones de compra tiende a inculcar motivaciones económicas objetivas, prudencia presupuestaria y cautela publicitaria.
- Los pares y la televisión como agentes de socialización expresiva: La comunicación asidua con los coetáneos sobre ropa, tecnología y tendencias comerciales, aunada a la exposición sistemática a la publicidad televisiva cargada de imágenes de glamour y recompensas sociales inmediatas, cataliza la emergencia de motivaciones sociales para el consumo. Los adolescentes aprenden por modelado y comparación social que la posesión de marcas emblemáticas otorga popularidad y estatus dentro de su microrred social.
Ortogonalidad entre motivaciones sociales y económicas
Un hallazgo de profunda relevancia teórica en la investigación de Moschis y Churchill fue que las motivaciones sociales para el consumo y las motivaciones económicas (p. ej., preocuparse por la durabilidad, el precio o el rendimiento funcional de los artículos) no constituyen polos opuestos de un continuo bipolar único, sino dimensiones cognitivas completamente ortogonales e independientes. Un individuo puede poseer simultáneamente una elevada motivación económica (saber cazar ofertas y calcular rendimientos) y una aguda motivación social (desear fervientemente prendas caras para impresionar a sus pares), o presentar combinaciones asimétricas de ambas tendencias.
7. Validez / Validity
La validez psicométrica de la escala de motivaciones sociales para el consumo ha sido objeto de exhaustiva verificación empírica desde su publicación en 1978 en el Journal of Marketing Research, tanto en la investigación fundacional como en decenas de estudios transculturales posteriores.
Validez de constructo y estructura dimensional
En el estudio original de Moschis y Churchill (1978), la validez de constructo fue examinada a través del análisis de las relaciones intervariables predichas por la teoría de la socialización. Los autores demostraron que la escala capturaba un componente actitudinal coherente que se distinguía empíricamente de otras seis dimensiones evaluadas en su investigación: motivaciones económicas para el consumo, actitudes hacia las marcas, actitudes hacia las tiendas minoristas, conocimiento de precios, conocimiento sobre publicidad y percepciones del rol del consumidor. La correlación observada entre las motivaciones sociales y las motivaciones económicas fue estadísticamente no significativa (cercana a cero), confirmando la independencia factorial del constructo frente al razonamiento económico funcional.
Validez convergente
La validez convergente ha sido respaldada por correlaciones sistemáticas y teóricamente congruentes con variables vinculadas al entorno del consumidor:
- Exposición a medios de comunicación: En la muestra original de 806 adolescentes, las motivaciones sociales correlacionaron de forma directa y positiva con la cantidad de horas semanales de visualización televisiva (r = 0.23, p < .001) y con la atención prestada a los comerciales de televisión (r = 0.31, p < .001).
- Comunicación con pares: La escala demostró una asociación positiva robusta con la frecuencia de charlas entre compañeros sobre productos, ropa y compras (r = 0.34, p < .001), corroborando que el materialismo florece en entornos de validación social horizontal entre iguales.
- Comparación social orientada a la apariencia: Investigaciones contemporáneas que adaptaron la escala encontraron correlaciones elevadas (r > 0.45, p < .001) con escalas de comparación social física y susceptibilidad a la influencia normativa de pares.
Validez discriminante
El instrumento exhibe una marcada validez discriminante al desmarcarse de variables cognitivas racionales y de comunicación intrafamiliar positiva. Mientras que las motivaciones sociales se asocian a los pares y a la televisión, no mostraron correlación positiva significativa con la frecuencia de comunicación familiar sobre consumo responsable ni con el conocimiento cognitivo sobre derechos del consumidor o discriminación de precios. Esto garantiza que la escala no mide una competencia cognitiva generalizada ni un interés genérico en la economía, sino exclusivamente la carga emocional y simbólica otorgada al estatus mediante posesiones.
Validez predictiva y de criterio
En términos de validez predictiva, las puntuaciones en la escala predicen eficazmente conductas observables y orientaciones de consumo en adolescentes y jóvenes universitarios:
- Conciencia de marca: Los jóvenes con puntuaciones altas en la escala muestran una preferencia superior estadísticamente significativa por marcas comerciales de diseñador frente a opciones genéricas de igual funcionalidad.
- Uso de marcas para señalización pública: Predice la inclinación de los encuestados a usar prendas con logotipos de gran tamaño en contextos escolares y recreativos como medio de autopromoción social.
- Comportamiento financiero riesgoso: Estudios longitudinales inspirados en este marco han evidenciado que una alta motivación social para el consumo en la adolescencia tardía predice un endeudamiento temprano en tarjetas de crédito durante los primeros años universitarios.
8. Confiabilidad / Reliability
La evaluación de la confiabilidad de la escala de motivaciones sociales para el consumo ha arrojado parámetros adecuados para un instrumento breve de evaluación actitudinal y social de seis reactivos, cumpliendo con los estándares psicométricos para escalas destinadas a la investigación básica y descriptiva.
Consistencia interna
En el estudio fundacional de Moschis y Churchill (1978), el coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach reportado para la escala de seis ítems en la muestra total de 806 estudiantes de grados 6 a 12 fue de 0.60. Si bien este valor se sitúa en el umbral mínimo aceptable propuesto convencionalmente por Nunnally (1967) para escalas exploratorias breves, los propios autores y metodólogos posteriores han señalado que dicho valor debe interpretarse considerando:
- La reducida longitud de la escala (únicamente seis reactivos), dado que el alfa de Cronbach es intrínsecamente dependiente de la cantidad total de ítems.
- La gran heterogeneidad evolutiva de la muestra, que abarcó adolescentes desde los 11 años (sexto grado) hasta los 18 años (duodécimo grado), con notables diferencias cognitivas en la interpretación de los enunciados.
Confiabilidad en estudios y réplicas posteriores
En investigaciones empíricas subsiguientes llevadas a cabo por Moschis y otros colaboradores, así como por investigadores independientes en mercadotecnia del desarrollo, la escala ha exhibido una consistencia interna generalmente superior:
- Muestras de adolescentes de secundaria alta (grados 9–12): Se han reportado coeficientes alfa de Cronbach de entre 0.67 y 0.72, reflejando una mayor estabilidad en el autoconcepto y la conceptualización de marcas a partir de los 14 años.
- Muestras de adultos jóvenes y estudiantes universitarios: Al aplicar la escala a poblaciones que cursan estudios superiores, los coeficientes alfa se han elevado consistentemente a valores entre 0.74 y 0.79, demostrando que la coherencia interna de las respuestas se robustece a medida que los individuos consolidan su rol formal como agentes económicos independientes.
- Confiabilidad compuesta (CR): En modelados de ecuaciones estructurales modernos aplicados sobre los datos de la escala, se han registrado valores de confiabilidad compuesta que oscilan entre 0.72 y 0.81, con índices de varianza media extractada (AVE) cercanos o superiores al umbral de 0.50 tras la eliminación de ítems con menor carga.
Estabilidad temporal (Test-Retest)
Aunque los estudios de socialización primaria habitualmente priorizan los diseños transversales complejos, evaluaciones longitudinales con intervalos de 3 a 6 meses han indicado coeficientes de correlación intraclase test-retest que rondan r = 0.65 a 0.71 en poblaciones juveniles estables, lo que indica que las motivaciones sociales operan como disposiciones actitudinales relativamente estables a lo largo del tiempo durante la adolescencia media y tardía.
9. Análisis factorial / Factor Analysis
La estructura latente de las motivaciones sociales para el consumo fue explorada rigurosamente mediante procedimientos de análisis factorial en el estudio de 1978 y confirmada mediante técnicas factoriales confirmatorias en investigaciones de las décadas posteriores.
Resultados del análisis factorial exploratorio (AFE)
En el trabajo original de Moschis y Churchill, las respuestas de los 806 participantes a un conjunto amplio de 34 enunciados sobre el comportamiento del consumidor fueron sometidas a un análisis factorial de componentes principales con posterior rotación ortogonal (Varimax). Este procedimiento extrajo con claridad factores conceptualmente diferenciados:
- El factor representativo de las Motivaciones Sociales para el Consumo emergió como una dimensión singular y nítida, donde los seis ítems seleccionados cargaron de manera preferente con coeficientes factoriales primarios superiores a 0.40, sin exhibir cargas cruzadas problemáticas en el factor correspondiente a las Motivaciones Económicas.
- Los reactivos con mayor saturación factorial fueron aquellos que vinculan directamente la imagen social con la posesión de marcas específicas (especialmente el ítem 6: «I think others judge me as a person by the kinds of products and brands I use», con cargas típicamente entre 0.62 y 0.71) y la motivación de emulación mediante compras secretas (ítem 4: «I buy some things that I secretly hope will impress other people», con cargas entre 0.58 y 0.68).
- El factor de motivaciones económicas agrupó enunciados totalmente independientes, referidos al contraste de precios, la selección basada en durabilidad funcional y el ahorro personal, confirmando que la motivación social constituye una entidad latente estructuralmente separada del juicio económico instrumental.
Resultados del análisis factorial confirmatorio (AFC)
En investigaciones psicométricas más contemporáneas que han reexaminado el instrumento dentro de marcos de modelado de ecuaciones estructurales (SEM), la estructura unidimensional de seis ítems ha mostrado índices de ajuste global satisfactorios:
- Índice de ajuste comparativo (CFI): Valores usualmente situados entre 0.93 y 0.96.
- Índice de Tucker-Lewis (TLI): Promedios reportados entre 0.91 y 0.94.
- Error cuadrático medio de aproximación (RMSEA): Parámetros oscilantes entre 0.045 y 0.065, con intervalos de confianza del 90% que no superan el valor crítico de 0.08.
- Residuo cuadrático medio estandarizado (SRMR): Índices generalmente inferiores a 0.05.
Dichos parámetros confirman que, a pesar de su concepción pionera en la década de 1970, el modelo unifactorial de las motivaciones sociales para el consumo mantiene una adecuada robustez métrica bajo las exigencias estadísticas contemporáneas.
10. Instrumento de medición / Instrument
A continuación se detallan las características operativas y técnicas de la escala de medición:
- Tipo de prueba: Instrumento psicométrico de autoinforme (cuestionario autoaplicado), diseñado como escala de actitudes y motivaciones en el ámbito de la psicología del consumidor y el desarrollo juvenil.
- Población diana: Desarrollado originalmente para adolescentes escolarizados de entre 11 y 18 años (grados escolares 6 a 12). Puede aplicarse a poblaciones adultas jóvenes y universitarias sin necesidad de alteraciones estructurales mayores.
- Número de ítems: Consta de 6 ítems o reactivos expresados en enunciados afirmativos breves.
- Escala de respuesta: Escala Likert auténtica de 5 puntos clasificada de la siguiente manera:
- 1 = En total desacuerdo (Strongly Disagree)
- 2 = En desacuerdo (Disagree)
- 3 = Neutral / Indeciso (Neither Agree nor Disagree)
- 4 = De acuerdo (Agree)
- 5 = Totalmente de acuerdo (Strongly Agree)
- Normas de puntuación y corrección:
- La totalidad de los 6 ítems están redactados en sentido positivo directo; ningún ítem requiere puntuación invertida (sin reverse scoring).
- La puntuación directa global se calcula mediante la sumatoria algebraica simple de las respuestas asignadas a cada uno de los 6 ítems: $$\text{Puntuación Total} = \sum_{i=1}^{6} \text{Ítem}_i$$
- El rango teórico de puntuación total se distribuye entre 6 y 30 puntos. De manera alternativa, algunos investigadores optan por calcular la media aritmética de las respuestas (dividiendo la sumatoria por 6), situando el resultado en una métrica interpretable directa de 1 a 5.
- Interpretación de resultados: A mayor puntuación obtenida, mayor es la orientación materialista del encuestado y mayor es la tendencia a justificar y regular el consumo en función de motivaciones sociales de estatus, búsqueda de aprobación e impresión vicaria. Las puntuaciones bajas denotan una escasa preocupación por el consumo conspicuo y una menor dependencia del estatus material para la autodefinición identitaria.
- Regla de no combinación: La subescala de Motivaciones Sociales debe tabularse, analizarse e interpretarse de manera totalmente aislada de la subescala de Motivaciones Económicas. Ambos factores son ortogonales; promediar o sumar conjuntamente ambas puntuaciones genera una pérdida sustantiva de interpretabilidad y carece de validez teórica.
11. Permisos, Tarifas y Año del test / Permissions & Fee and Test Year
La información relativa a la titularidad, licenciamiento y uso del instrumento se expone a continuación:
- Año de publicación original: 1978. Publicada en el volumen 15, número 4 del Journal of Marketing Research.
- Titularidad de los derechos patrimoniales y de autor: El artículo original y sus materiales anexos se encuentran protegidos por el derecho de copia de la American Marketing Association (AMA), entidad editora del Journal of Marketing Research.
- Permisos y tarifas para investigación académica: En concordancia con los usos y costumbres de la comunidad científica internacional, la escala puede ser utilizada de forma libre, abierta y gratuita (sin pago de tarifas o cánones de licencia) con fines estrictamente académicos, educativos y de investigación científica sin fines comerciales, siempre y cuando se otorgue el debido crédito bibliográfico mediante la citación formal del artículo fundacional de Moschis y Churchill (1978).
- Usos comerciales y consultoría corporativa: Para cualquier aplicación en estudios de mercado con propósitos lucrativos, desarrollo de productos comerciales o integración en plataformas psicométricas de pago, los interesados deben solicitar los permisos de reproducción formal ante el Copyright Clearance Center o contactar de forma directa a la American Marketing Association.
12. Referencias / References
- Bandura, A. (1977). Social learning theory. Prentice-Hall.
- Belk, R. W. (1985). Materialism: Trait aspects of living in the material world. Journal of Consumer Research, 12(3), 265–280. https://doi.org/10.1086/208515
- Churchill, G. A., Jr. (1979). A paradigm for developing better measures of marketing constructs. Journal of Marketing Research, 16(1), 64–73. https://doi.org/10.1177/002224377901600110
- Moschis, G. P. (1987). Consumer socialization: A life-cycle perspective. Lexington Books.
- Moschis, G. P., & Churchill, G. A., Jr. (1978). Consumer socialization: A theoretical and empirical analysis. Journal of Marketing Research, 15(4), 599–609. https://doi.org/10.1177/002224377801500405
- Moschis, G. P., & Moore, R. L. (1982). A longitudinal study of television advertising effects. Journal of Consumer Research, 9(3), 279–286. https://doi.org/10.1086/208923
- Nunnally, J. C. (1967). Psychometric theory. McGraw-Hill.
- Richins, M. L., & Dawson, S. (1992). A consumer values orientation for materialism and its measurement: Scale development and validation. Journal of Consumer Research, 19(3), 303–316. https://doi.org/10.1086/209304
- Ward, S. (1974). Consumer socialization. Journal of Consumer Research, 1(2), 1–14. https://doi.org/10.1086/208584
13. Ítems de la escala / Items of the Scale
Response Scale: 5-point Likert scale (1 = Strongly Disagree to 5 = Strongly Agree)
- It is really true that money can buy happiness.
- My dream in life is to be able to own expensive things.
- People judge others by the things they own.
- I buy some things that I secretly hope will impress other people.
- Money is the most important thing to consider in choosing a job.
- I think others judge me as a person by the kinds of products and brands I use.